Ovidio
Las mujeres lo negaran o lo aceptaran, pero lo que siempre quieren es que se lo pidamos.
OvidioPor el camino del medio irás siempre muy seguro.
OvidioLa gota abre la piedra, no por su fuerza sino por su constancia.
OvidioNada es más útil al hombre que aquellas artes que no tienen ninguna utilidad.
OvidioTodo amante es un soldado en guerra.
OvidioNada hay más fuerte que el hábito.
OvidioLas causas están ocultas. Los efectos son visibles para todos.
OvidioLa esperanza hace que agite el naufrago sus brazos en medio de las aguas, aún cuando no vea tierra por ningún lado.
OvidioHuyo de lo que me sigue; voy detrás de lo que huye de mí.
OvidioNo se desea lo que no se conoce.
OvidioEl amor a la patria es más patente que la razón misma.
OvidioEl que ha naufragado tiembla incluso ante las olas tranquilas.
OvidioOfrecer amistad al que pide amor es como dar pan al que muere de sed.
OvidioLa abundancia me hizo pobre.
OvidioApresúrate; no te fíes de las horas venideras. El que hoy no está dispuesto, menos lo estará mañana.
OvidioBárbaros, ¿por qué debemos llamarlos así?. ¿No son ellos los que han inventado la pólvora?.
OvidioLa envidia, el más mezquino de los vicios, se arrastra por el suelo como una serpiente.
OvidioEl alma descansa cuando echa sus lágrimas; y el dolor se satisface con su llanto.
OvidioCristo no nos libera del sufrimiento, sino de sufrir inútilmente.
OvidioMucho amor germina en la casualidad; tened siempre dispuesto el anzuelo, y en el sitio que menos lo esperáis encontraréis pesca.
OvidioEn el amor no basta atacar, hay que tomar la plaza.
OvidioCompra lo necesario, no lo conveniente.
OvidioAsí corrompe el ocio al cuerpo humano, como se corrompen las aguas si están quedas.
OvidioA nadie te pareces, desde que yo te amo.
OvidioNo os entreguéis por demasiado a la ira; una ira prolongada engendra odio.
Ovidio