Era su infierno becquer
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Liii
Sobre la falda tenía
el libro abierto,
en mi mejilla tocaban
sus rizos negros:
no veíamos las letras
ninguno, creo,
mas guardábamos ambos
hondo silencio.
¿Cuánto duró? Ni aun entonces
pud...

Triste cosa es el sueño que llanto nos arranca, mas tengo en mi tristeza una alegría... ¡Sé que aún me quedan lágrimas!.

Y el pensamiento es necesario ejercitarlo, se debe cada día y de nuevo y de nuevo pensar, para conservar la vida del pensamiento.

Si no se tomara la vida como una misión, dejaría de ser vida para convertirse en infierno.

El infierno está empedrado, de buenas intenciones.

Ignorar las consecuencias de los propios actos, eso es el infierno.

Soy la única que puede gobernar mi país porque conozco a Occidente, porque quiero el progreso. Por eso muchos me quieren muerta; pero quien asesine a una mujer se quemará en el infierno.

Si es que hay un infierno en la tierra, debe estar en el corazón del hombre melancólico.

El infierno está lleno de buenas voluntades o deseos.

De desagradecidos está el infierno lleno.

Para millones y millones de seres humanos el verdadero infierno es la Tierra.

La soledad es el imperio de la conciencia.

Despierta ríes y al reír tus labios inquietos me parecen relámpagos de grana que serpean sobre un cielo de nieve.

Llevadme, por piedad, a donde el vértigo con la razón me arranque la memoria. ¡Por piedad! ¡Tengo miedo de quedarme con mi dolor a solas!.

La brilladora lumbre es la alegría; la temerosa sombra es el pesar: ¡Ay!, en la oscura noche de mi alma,
Xviii
¡Qué hermoso es ver el día
coronado de fuego levantarse,
y a su beso de lumbre
brillar las olas y encenderse el aire!
¡Qué hermoso es tras la lluvia
del triste Otoño en la azulad...
Mientras se sienta que se ríe el alma, sin que los labios rían; mientras se llore, sin que el llanto acuda a nublar la pupila; mientras el corazón y la cabeza batallando prosigan, mientras haya esp...

Todo es mentira: la gloria, el oro. Lo que yo adoro solo es verdad: ¡la Libertad!.

¡Llora!, no te avergüences de confesar que me has querido un poco.

El recuerdo que deja un libro es más importante que el libro mismo.

Hoy como ayer, mañana como hoy, ¡y siempre igual!, un cielo gris, un horizonte eterno y andar..., andar.

En el majestuoso conjunto de la creacion, nada hay que me conmueva tan hondamente, que acaricie mi espíritu y dé vuelo desusado a mi fantasia como la luz apacible y desmayada de la luna.

Los suspiros son aire y van al aire. Las lágrimas son agua y van al mar, dime mujer, cuando el amor se olvida, ¿sabes a donde va?.

Por una mirada, un mundo; / por una sonrisa, un cielo; / por un beso... yo no sé /qué te diera por un beso.

El alma que hablar puede con los ojos también puede besar con la mirada.

El cielo, el infierno y el mundo entero, está en nosotros.

Si los amantes del vino y del amor van al infierno..., vacío debe estar el paraíso.

La vida es muy rápida; hace que la gente pase del cielo al infierno en cuestión de segundos.

Y si se apagan las luces, y si se enciende el infierno, y si me siento perdido sé que tú estarás conmigo, con un beso de rescate.

Cada uno somos nuestro propio demonio y hacemos de este mundo nuestro infierno.

El paraíso lo prefiero por el clima; el infierno por la compañía.

La infancia es a veces un paraíso perdido. Pero otras veces es un infierno de mierda.

No hay necesidad de fuego, el infierno son los otros.

A veces estoy como en un infierno y no me lamento. No encuentro de qué lamentarme.

El infierno está todo en esta palabra: soledad.

¿existe el infierno?. ¿existe dios?. ¿resucitaremos después de la muerte?. Ah, no olvidemos lo más importante: ¿habrá mujeres allí?.

Ni el infierno... ni el fuego y el dolor son eternos.

El infierno está lleno de buenos deseos y el cielo de buenas obras.
Grita la gente por la condición melancólica y desconsolada de mi fllosofia. Pero eso se debe meramente a que yo, en vez de fabular un infierno futuro, como equivalente de los pecados de la gente, he...

Existen más libros sobre Marilyn Monroe que sobre la Segunda Guerra Mundial. Hay una cierta semejanza entre las dos: era el infierno, pero valía la pena.