Gabriel garcia marques muerte por una rosa ( 6 )
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Tan pronto como me tendí en la cama tomé conciencia del silencio pavoroso de la queda. No puedo imaginarme otro silencio igual en el mundo. Un silencio que me oprimía el pecho, y seguía oprimiendo...

y una vez más se estremeció con la comprobación de que el tiempo no pasaba, como ella lo acababa de admitir, sino que daba vueltas en redondo.
Dicen que soy un mafioso, porque mi sentido de la amistad es tal que resulta un poco el de los gánsteres: por un lado mis amigos y por el otro el resto del mundo, con el cual tengo muy poco contacto

Ya no era un estrobo en su vida, sino un punto imaginario en el horizonte del mar.

... Macondo Esta palabra me había llamado la atención desde los primeros viajes con mi abuelo, pero sólo de adulto descubrí que me gustaba su resonancia poética.
(...) se me atravesó la idea complaciente de que la vida no fuera algo que transcurre como el río revuelto de Heráclito, sino una ocasión única de voltearse en la parrilla y seguir asándose del ...

«No importa», decía José Arcadio Buendía. «Lo esencial es no perder la orientación.»
Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo. Macondo era entonces una ...

El amor, si lo había, era una cosa aparte: otra vida.
Se cansó de la incertidumbre, del círculo vicioso de aquella guerra eterna que siempre lo encontraba a él en el mismo lugar, sólo que cada vez más viejo, más acabado, más sin saber por qué, ni...

Fi?jate que? simple es -le dijo a Amaranta-. Dice que se esta? muriendo por mi, como si yo fuera un co?lico miserere
la historia de la familia era un engranaje de repeticiones irreparables, una rueda giratoria que hubiera seguido dando vueltas hasta la eternidad, de no haber sido por el desgaste progresivo e irremed...

meses en el atanor del abuelo de su abuelo, para conservar el

La gente que uno quiere debería morirse con todas sus cosas.
Anda, niña- le dijo temblando de rabia-: dinos quién fue.
Ella se demoró apenas el tiempo necesario para decir el nombre. Lo buscó en las tinieblas, lo encontró a primera vista entre los t...
Cinco minutos después, volando sobre la nieve rosada de los Andes al atardecer, tomé conciencia de que las seis semanas que dejaba detrás no eran las más heroicas de mi vida, como lo prentendía a...

su único entretenimiento era sentarse a pensar, y que era posible atravesar

Poco antes del final, con un destello de júbilo, se dio cuenta de pronto que nunca había estado tan cerca de alguien a quien amaba tanto
... que carajo, si al fin y al cabo cuando yo me muera volverán los políticos a repartirse esta vaina como en los tiempos de los godos, ya lo verán, decía, se volverán a repartir todo entre los c...
Los liberales, le decía, eran masones; gente de mala índole, partidaria de ahorcar a los curas, de implantar al matrimonio civil y el divorcio, de reconocer iguales derechos a los hijos naturales qu...

Nosotros venimos ?dijeron? porque todo el mundo viene.

las estirpes condenadas a cien años de soledad no tenían una segunda oportunidad sobre la tierra
Qué pasaba en el mundo que nadie conocía la mano fugitiva de amante en el olvido que iba dejando un reguero de adioses inútiles desde la ventanilla de cristales virados de un tren inagural que atra...

Contéstale que sí. Aunque te estés muriendo de miedo, aunque después te arrepientas, porque de todos modos te vas a arrepentir toda la vida si le contestas que no

Pues en Cartagena no estaban preservadas (las estatuas) contra el óxido del tiempo sino todo lo contrario: se preservaba el tiempo para las cosas que seguían teniendo la edad original mientras los s...

Pero el poder ?como el amor? es de doble filo: se ejerce y se padece.

«Los años de ahora ya no vienen como los de antes»

Sentía una necesidad irresistible de amarla y protegerla.

La lucidez perversa de la nostalgía.

¿Dónde estás que no estás?
Era inevitável: o cheiro das amêndoas amargas lhe lembrava sempre o destino dos amores contrariados."
"Era inevitable el olor de las almendras amargas le recordaba siempre el destin...

Pues el milagro militar ha hecho muchos más ricos a muy pocos ricos, y ha hecho mucho más pobres al resto de los chilenos.
Descubrí que mi obsesión de que cada cosa estuviera en su puesto, cada asunto en su tiempo, cada palabra en su estilo, no era el premio merecido de una mente en orden, sino al contrario, todo un sis...

No me hables de política"-le decía el coronel-"Nuestro asunto es vender pescaditos

Los síntomas del amor son los mismos del cólera.
Se había cansado de esperar al hombre que se quedó, a los hombres que se fueron, a los incontables hombres que erraron el camino de su casa confundidos por la incertidumbre de las barajas.

También de allí puede venir mi convicción de que son ellas las que sostienen el mundo, mientras los hombres lo desordenamos con nuestra brutalidad histórica.
La ciudad estaba sumergida en su marasmo de siglos, pero no faltó quien vislumbrara el rostro macilento, los ojos fugaces del caballero incierto con sus tafetanes de luto, cuya carroza abandonó el r...

Y sólo encontró el recuerdo de Bernada enaltecido por la soledad.
Y cuanto más quería envilecerla más se la idealizaban los recuerdos
Y sin darle tiempo al pánico se liberó de la materia turbia que le impedía vivir. Le confesó que no tenía un instante sin pensar en ella, que cuanto comía y bebía tenía el sabor a ella, que la...