Sobre la falda tenia el libro en mi mejilla tocaban sus rizos
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Liii
Sobre la falda tenÃa
el libro abierto,
en mi mejilla tocaban
sus rizos negros:
no veÃamos las letras
ninguno, creo,
mas guardábamos ambos
hondo silencio.
¿Cuánto duró? Ni aun entonces
pud...
LucÃa
LucÃa es rubia y pálida. Sus quietas
pupilas de princesa vagamente
miran hacia el ocaso, y en su frente
se muere una ilusión. Las violetas
de sus grandes ojeras melancólicas
parece que pr...
Presencia En El Olvido
Tú ya no tienes rostro en mi recuerdo. Eres,
nada más, la dorada tarde aquella
en que la primavera se detuvo
a leer con nosotros unos versos.
Y eres también esta tenaz y le...
Milly o la tierra natal
¿Por qué, pues, pronunciar ese nombre de patria?
En su exilio brillante se estremece mi pecho
y resuena de lejos en el alma afligida
como lo hacen los pasos o la voz de...

Si yo tuviera un corazón, escribirÃa mi odio sobre el hielo, y esperarÃa a que saliera el sol.
Para qué volver sobre el echo sabido de que cuanto más se parece un libro a una pipa de opio más satisfecho queda el chino que lo fuma, dispuesto a lo sumo a discutir la calidad del opio pero no su...

Cada uno tenÃa su pasado encerrado dentro de sà mismo, como las hojas de un libro aprendido por ellos de memoria; y sus amigos podÃan solo leer el tÃtulo.
La besó en la mejilla lo más cerca posible de la boca, deseando con pasión permanecer a su lado eternamente para preservarla de las sombras. OlÃa a yerbas y tenÃa la piel frÃa. Supo que amarla e...
TenÃa una verdadera obsesión por terminar cualquier cosa que hubiera comenzado, lo que a menudo me ponÃa en dificultades. En una ocasión, habÃa empezado a leer las obras de Voltaire, cuando averi...
LeÃa mucho, lo que no quiere decir que leyera muchos libros. Más bien preferÃa releer las obras que me habÃan gustado. (...) Asà pues, no tenÃa este punto en común con los demás, y leÃa mis l...
Si tomas un libro de mil páginas sobre la Segunda Guerra Mundial, en la que murieron 50 millones de personas, los campos de concentración ocupan dos páginas y las cámaras de gas diez o quince lÃn...
La errónea idea que tenÃa de las cosas me inducÃa a creer que, para leer un libro con provecho, era necesario poseer todos los conocimientos que el mismo suponÃa, bien lejos de sospechar que con f...

Se tenÃa la sensación de que si las personas iban y venÃan, nacÃan y morÃan, los libros eran inmortales. Cuando era pequeño, querÃa crecer y ser libro.
Estaba atravesando el invierno de mi vida, y los hombres que conocà durante el trayecto, fueron mi único verano... ocasionalmente tenÃa visiones; bailando, riendo y llorando con ellos. Tres años e...
Al final descubrà un delgado volumen, titulado El libro de los secretos, enterrado en lo más profundo de Catálogos Muertos. Era un libro extraño: estaba organizado como un bestiario, pero escrito ...
La opinión polÃtica del señor Mabeuf consistÃa en amar apasionadamente las plantas, y sobre todo los libros. TenÃa, como todo el mundo, su terminación en ista sin la cual nadie hubiera podido vi...

Yo no he escrito un libro sobre verdades y mentiras. Simplemente, un libro que ha despertado la curiosidad de la gente en el pasado
Te quitabas la faja de la cintura, te arrancabas las sandalias, tirabas a un rincón tu amplia falda, de algodón, me parece, y te soltabas el nudo que te retenÃa el pelo en una cola. TenÃas la piel...
¿Pero se ha de tomar literalmente esta máxima? No, lo mismo que la que dice que nos arranquemos el ojo si nos es ocasión de escándalo. Llevada adelante con todas sus consecuencias, seria condenar ...
«El último libro de Max Lucado, Saldrás de esta, cala hondo en lo que significa pasar, como creyente, por tiempos difÃciles a la vez que da una visión esperanzadora y realista sobre dónde está ...
El teléfono estaba sobre la colcha, pequeño, negro y siniestro. Lo miró sin tocarlo. Bip-bip. Aterrada. Bip-bip. Su zumbido iba mezclándose con las palabras de la canción, como si formase parte d...
Humean montañas de basura a ambos lados de la carretera. Seres andrajosos suben y bajan por ellas. Un adolescente, recostado sobre una pila de cartones y trapos, lee.
Ha encontrado un libro y lo l...
Corazón Nuevo
Mi corazón, como una sierpe,
se ha desprendido de su piel,
y aquà la miro entre mis dedos
llena de heridas y de miel.
Los pensamiento que anidaron
en tus arrugas, ¿dónde están?
Â...

Antes de casarme tenÃa seis teorÃas sobre el modo de educar a los niños. Ahora tengo seis hijos y ningún teorÃa.

Ir sin amor por la vida es como ir al combate sin música, como emprender un viaje sin un libro, como ir por el mar sin estrella que nos oriente.
Ella
Ella daba dos pasos hacia adelante
Daba dos pasos hacia atrás
El primer paso decÃa buenos dÃas señor
El segundo paso decÃa buenos dÃas señora
Y los otros decÃan cómo está la familia
Ho...
Murió de Nuevo Un DÃa...
Murió de nuevo un dÃa... yo la amaba,
mas sin remedio se murió ese dÃa...
-¡Vuelve, Rabino, vuelve!... - yo clamaba -
pero el Rabino rubio no volvÃa.
Pasó la niña ...
Galope Súbito
A veces cruza mi pecho dormido
una alada magnolia gimiendo,
con su aroma lascivo, una campana
tocando a fuego, a besos,
una soga llanera
que enlaza una cintura,
una roja invasi...
En Mi JardÃn
Sobre el césped los árboles me hablan
del divino poema del silencio.
La noche me sorprende sin sonrisas,
revolviendo en mi alma los recuerdos.
* * *
¡Viento! ¡oye!
¡espera! ¡no ...
Escribo Y Apareces Siempre
Este amor ¿canta o atestigua?
¿Confesión o hilos invisibles
sueño o verdad
la luz que visita
para hacerse vestido
tantos como mundos
que en este hermoso oficio
yo procu...
Heladas Por El Presente
Soy una mujer que se alejó del mar.
El pequeño fin, como dije.
Ponerse la toalla, el pequeño
trozo de pared, pon la mano
y échate sobre mÃ, un poco lejos,
el pecho es pie...
¿por Qué No?
Bañábase en la playa
sin corazón
y sin el velo de la desposada.
Y tenÃa su cuerpo,
sin corazón,
por la arena salada recubierto.
Tendida sobre el aire,
sin corazón,
comenzó a d...
El Estanque
¡El verde estanque de la hacienda,
rey del jardÃn amable,
está en olvido
miserable!
En las lejanas, bellas horas
eran sus linfas cantadoras,
eran granates y auroras,
a campánulas y ja...
Rebelión
Miraba yo la pampa inmensa soñando con el mar.
Miraba yo la pampa tensa, tan alta, tan serena,
tocando con el cielo su frente de cristal;
un acorde de grises y violetas su manto,
que altur...
Ofrendando El Libro A Eros
Porque haces tu can de la leona
más fuerte de la Vida, y la aprisiona
la cadena de rosas de tu brazo.
Porque tu cuerpo es la raÃz, el lazo
esencial de los troncos discor...

Yo encuentro la televisión bastante educativa. Cuando alguien la enciende en casa, me marcho a otra habitación y leo un buen libro.

En la mejilla ha de sentir todo hombre verdadero el golpe que reciba cualquier mejilla de hombre.

El buen lector hace el buen libro.

El regalo de un libro, además de obsequio, es un delicado elogio.

Era tan pobre que no tenÃa más que dinero.