Oyes
Oyes. Encuentra docenas de oyes con fotos para copiar y compartir.

Si oyes una voz dentro de ti diciéndote 'no sabes pintar', pinta, faltaría más, y la voz se callará.

Allí están las ventanas que te dan un pretexto para abrir bien los brazos. Asómate al marítimo bullicio de las calles. ¿No oyes una sirena que llama desde el puerto?

Si oyes una mentira constantemente, empiezas a creerla
Tú, Esperando Mi Sombra
Ahora que oyes tu sangre
me has oído.
Ahora que te has quedado dueño del universo,
la más desamparada criatura del tiempo.
Ahora que te has quedado
solo y solo.
En este i...
Nocturno Xii
A Santiago de la Escalera
La noche resbala
con mansa dulzura.
Como una azucena
de nevada túnica,
inocente y lírica,
florece la luna.
las estrellas cantan
su cantiga muda
y sueña el p...
Me gustas cuando callas porque estás como ausente,
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca.
.
Como toda...
El Llamado
Tú estarás lejos.
Yo dejaré la vida
como un ramo de rosas
que se abandona para
proseguir el camino,
y emprenderé la muerte.
Detrás de mí, siguiéndome,
irán todas las cosas
amadas...

Ahora que oyes tu sangre me has oído.
Yolleo
Eh vos
tatacombo
soy yo
dí
no me oyes
tataconco
soy yo sin vos
sin voz
aquí yollando
con mi yo solo solo que yolla y yolla y yolla
entre mis subyollitos tan nimios micropsíquico...
Reminiscencias
Amor que no devasta no es
amor. Lees a Omar Jayyam en esta
plaza de bronce y de palomas
aún con olor a oriente y desventura.
(Una vez amé, creí que me amarían,
y no fue así...
El Huésped de Piedra
Recordando el tatuaje ritual de los marinos,
los náufragos de ojos redondos como el miedo,
firman con arañazos en mis carnes su nombre.
Pero un náufrago terco
de mar equivoca...
Desde Donde Me Ciego de Vivir
Era una blanda emanación, casi
una terca oquedad de ternura,
un tibio vaho humedecido
con no sé qué tentáculos.
Abrí
los ojos, vi de cerca el peligro.
¡No, no te a...
EL CANTO DEL COLIBRÍ
Tomando el sol de la tarde,
sentado junto al jardín,
escuché el hermoso canto
de un singular colibrí.
Con una pertinaz prisa,
volaba de flor en flor...
Al Acecho
¿No oyes sus jadeos? Cada vez
yo los oigo más cerca: solo,
contigo, en medio del verano,
entre los gritos de la multitud,
junto al fuego, en invierno,
con un hermoso libro,
en el crujido ...
Exhortación
Oyes, en medio de la selva, un trino,
ves en la noche cintilar tu estrella,
un alma de mujer cándida y bella
refulge a trechos en tu gris camino.
Tú sientes la emoción, el repentino
...
¿en Qué Piensas?
Dime: cuando en la noche taciturna,
la frente escondes en tu mano blanca,
y oyes la triste voz de la nocturna
brisa que el polen de la flor arranca;
cuando se fijan tus brillantes...

Si estás a solas en aquel silencio... Y oyes el latido de tu propio corazón! No hay mejor lugar para hallarse a uno mismo...
- A veces, me gustaría ser invisible...
+ ¿Invisible, para qué?
- Pues...si fuera invisible haría muchas cosas. Por ejemplo ir a tu habitación y verte ahí, metido en la cama, durmiendo y suspi...
Te juré no escribirte. Por eso estoy llamándote en el aire para decirte nada, como dice el vacío: nada, nada, sino lo mismo y siempre lo mismo de lo mismo que nunca me oyes, eso que no me entiendes...

Oyes que llueve y pensas, también esta vez será Dios.
Los golpes siempre terminan siendo las canciones con grandes y altos coros. Ellos son los demasiado altos para cantar cada noche - no es que usted nunca, nunca oyes me quejo de tener que tratar.

Las canciones de su infancia, cuando los oyes te dan escalofríos por todo.

He llegado a pasar el rato con Elmo, yo soy el Shoeperson Hada en 'Sesame Street'. Así que espero que nuestros niños tendrán la oportunidad de ver y me oyes todo lo que son capaces.
Te sientes a veces, cuando oyes analistas y personal conocedor hablando de Irán, que temen tanto sobre la supervivencia del régimen, porque en el fondo no es un régimen legítimo, no representa la ...

Todos esos clichés, esas cosas que oyes acerca de tener un bebé y la maternidad - todos ellos son verdaderos. Y todos ellos son las cosas más hermosas que jamás experimentará.

Me encantan estos breves momentos de calma antes de la tempestad... siempre me recuerdan a Beethoven. ¿Lo oyes?

«Lo que oyes lo olvidas, lo que ves lo recuerdas, lo que haces lo entiendes».