10 cosas para amar a un hijo ( 25 )
10 cosas para amar a un hijo. Encuentra docenas de 10 cosas para amar a un hijo con fotos para copiar y compartir.
QUE TRISTEZA, YA HACE UN AÑO DE LA MUERTE DE MI PADRE, Y UNA SEMANA QUE SE HA MUERTO SU HERMANA, Y REFLEXIONAS, Y SUCEDEN COSAS Y TE DAS CUENTA DE QUE LAS PERSONAS QUE TE APOYABAN O ESO PARECÍA, AHORA SE ENCARGAN DE HUNDIRTE, CÓMO SE PUEDEN LLENAR LA BOCA DICIENDO QUE QUIEREN A SU HERMANO SI QUEDAMOS SUS HIJOS Y SU MUJER Y NO HACEN MAS QUE HACERNOS DAÑO, ME HE DADO CUENTA DE LA HIPOCRESÍA DE LA FAMILIA DE MI PADRE EN ESPECIAL SU HERMANA IRENE, Y CÓMO ES POSIBLE QUE LO UNICO QUE LE IMPORTE ES HACERME DAÑO INVENTANDOSE COSAS DICIENDO BOBERIAS Y PONIENDO EN CONTRA A LOS DEMAS , ESO ES AMOR DE HERMANA? SI MI PADRE ESTUVIERA NO LO PERMITIRÍA , PERO LO QUE NO SABE ES QUE YO SALI A MI PADRE TENGO FUERZA INTERIOR Y SOY LUCHADORA Y SI ALGO ME HA ENSEÑADO LOS PALOS DE LA VIDA ES QUE NO VINE AL MUNDO PARA QUE ME ESCACHEN, SOY HUMILDE Y BUENA PERO DOY A VALER Y ANTE TODO SOY UNA PERSONA Y NO VOY A PERMITIR QUE NO MALTRATEN NI A MI MADRE NI A MIS HERMANOS Y MUCHO MENOS A MI. NO PUEDE CONMIGO Y LE DICE LAS COSAS A MI MADRE PARA HACERLA SUFRIR, AQUELLA QUE YO PENSABA QUE ERA DE MIS TIAS LA MEJOR, LA QUE ME ENTENDIA ,QUE CHASCO, PERO ESTO ME HACE MAS FUERTE.
EMARIHM
La verdad si me importa... Te extraño muchísimo, pero no alcanzo a imaginar el círculo del que no queremos salir.. Vuelve a mi.. Deseo que me toques, que me llames y sonrías y me digas que ya todo acabo..
Los días no los encuentro y al final cuento las horas desde que tus palabras rompieron el silencio.. Yo! Yo soy idiota al no querer llamarte, pero de pronto siento que no es mi parte, sino que debes cerrar la puerta y poner final a esa tormenta de algo que fue y no es ahora más que angustia y molestia.
El llanto va conmigo como una sombra tatuada, la tristeza se me nota, mi caminar me acongoja y mi pecho no encuentra airé para seguir..
Amor mío... Mis manos te recuerdan. Deseó ser más que tuya otra vez. Llenarnos de lo que algún día fue. Te necesito, no dudes más!!. Siento que voy a desfallecer.
Y volver amar?.. NO!, eso lo deseo contigo nada más.. No hagas que las horas anden al compás de lo que puede ser el final. no quiero decirte Adiós, no estoy preparada para estar sola y atada sin tu amor.
Quisiera que la luna me dijera que la oscuridad me pertenecerá, para así no levantarme y despertar del sueño que no he debido soñar jamás...
Los días no los encuentro y al final cuento las horas desde que tus palabras rompieron el silencio.. Yo! Yo soy idiota al no querer llamarte, pero de pronto siento que no es mi parte, sino que debes cerrar la puerta y poner final a esa tormenta de algo que fue y no es ahora más que angustia y molestia.
El llanto va conmigo como una sombra tatuada, la tristeza se me nota, mi caminar me acongoja y mi pecho no encuentra airé para seguir..
Amor mío... Mis manos te recuerdan. Deseó ser más que tuya otra vez. Llenarnos de lo que algún día fue. Te necesito, no dudes más!!. Siento que voy a desfallecer.
Y volver amar?.. NO!, eso lo deseo contigo nada más.. No hagas que las horas anden al compás de lo que puede ser el final. no quiero decirte Adiós, no estoy preparada para estar sola y atada sin tu amor.
Quisiera que la luna me dijera que la oscuridad me pertenecerá, para así no levantarme y despertar del sueño que no he debido soñar jamás...
Enny Faillace Lugo
En la vida existen cosas que uno sin darse cuenta son las que te levantan y te animan cuando estas solo, no dejemos que la soledad nos nuble el espacio de felicidad que tenemos y muchas veces sin querer dejamos ir, la família y los verdaderos amigos son la mejor fuente de energía y vida para ser feliz, ya que el resto llega por añadidura.
edy
Apenas si me lograba incorporar, quizá conscientemente en mi ser, mientras mi frente yacía adolorida en el recodo del baño, una bandada de recuerdos vagos sacudía mi estancia al tiempo que mi perturbada cabeza no aguantaba ya la cefalea monstruosa que invadía la poca corriente sanguínea que recorría mi absorto cerebro; el tufo del anís aun circundaba mis aires y en el ambiente podía sentir los estragos ,asaces creo, de una noche pasada por bebidas regocijantes y sustancias extrañas que volaban en mi interior como gaviotas que revolotean a la mar, disfrutando de las corrientes aéreas, invisibles, intangibles, llevándome al máximo éxtasis de la conciencia jamás experimentado por algún otro ser material del universo. Por lo menos eso pensaba yo en mi placebo infinito de drogas alcoholizadas, que hasta el momento solo me llevaban a vivir sueños temporales de colores, de estrellas de cosas tal vez no imaginadas por ninguna otra conciencia humana o recorridas a la misma vez por miles…¿quién lo sabe?.
Seguido al eterno malestar de la resaca, una amplia gama de matices golpeaba mi visión matutina y la resaca era aún más intensa, mas eterna (redundando un poco).La vehemente luz que se infiltraba lentamente por la claraboya del baño me asesto el golpe final, la noche ya era era pasada, y, el inclemente día había llegado de nuevo con su rutina congoja, recordándome el basurero en que vivía, la miseria que me invadía y la soledad que me atormentaba diariamente con los mil demonios que acechaban mí no muy grata existencia. Mis papilas añoraban con loca ansia un poco de agua, que el grifo viejo del lavamanos me negaba, aun así insistía, como si el mismo grifo o tal vez la empresa de acueducto se apiadarían de mí, sin verme, sintieran lastima de una maldito ebrio sediento y miserable. Entre toda esa absurda red de pensamientos, cruzaba mi razón; busque en mis bolsillos algún indicio de dinero.
Salir a la calle en tal estado significaba exponer al mundo mi cara de idiota retraído, lo cual me importaba un bledo, al final no seré el único ser atrapado en una resaca insoportable que carcomía mi sistema nervioso hasta llevarlo casi al colapso. Caminé desde mi segundo piso, por las cortas escaleras de la vieja casa, tan recorridas ya, a lo largo de años incontables, ya olvidados por mente humana alguna, caminé los pasos de otros que ya no están, o quizá sí, ni idea, tal vez estén observándome desde algún sombrío lugar, advirtiéndome, pensando que tal vez me importe. Al salir a la calle una turba de palomas se posaba sobre la plaza de antaño, al lado de la estatua cobriza de una prócer que ya a nadie le importa, tan solo queda su mustia estatua en magnificencia de libertad. La observo, aves sobre ella, la libertad cagada por las palomas. Que irónico. Mientras me dirijo al cafetín al resquicio de la plaza, medite: sosegado por un extraño aire, él universo giraba a mi alrededor, me detuve un segundo para observar el mediocre paso de las almas perdidas, como autómatas del diablo. Encendí un cigarrillo e instantáneamente me sumergí en un mundo mágico de palabras intangibles, inconcebibles, creó que la locura me invadía lentamente....
Seguido al eterno malestar de la resaca, una amplia gama de matices golpeaba mi visión matutina y la resaca era aún más intensa, mas eterna (redundando un poco).La vehemente luz que se infiltraba lentamente por la claraboya del baño me asesto el golpe final, la noche ya era era pasada, y, el inclemente día había llegado de nuevo con su rutina congoja, recordándome el basurero en que vivía, la miseria que me invadía y la soledad que me atormentaba diariamente con los mil demonios que acechaban mí no muy grata existencia. Mis papilas añoraban con loca ansia un poco de agua, que el grifo viejo del lavamanos me negaba, aun así insistía, como si el mismo grifo o tal vez la empresa de acueducto se apiadarían de mí, sin verme, sintieran lastima de una maldito ebrio sediento y miserable. Entre toda esa absurda red de pensamientos, cruzaba mi razón; busque en mis bolsillos algún indicio de dinero.
Salir a la calle en tal estado significaba exponer al mundo mi cara de idiota retraído, lo cual me importaba un bledo, al final no seré el único ser atrapado en una resaca insoportable que carcomía mi sistema nervioso hasta llevarlo casi al colapso. Caminé desde mi segundo piso, por las cortas escaleras de la vieja casa, tan recorridas ya, a lo largo de años incontables, ya olvidados por mente humana alguna, caminé los pasos de otros que ya no están, o quizá sí, ni idea, tal vez estén observándome desde algún sombrío lugar, advirtiéndome, pensando que tal vez me importe. Al salir a la calle una turba de palomas se posaba sobre la plaza de antaño, al lado de la estatua cobriza de una prócer que ya a nadie le importa, tan solo queda su mustia estatua en magnificencia de libertad. La observo, aves sobre ella, la libertad cagada por las palomas. Que irónico. Mientras me dirijo al cafetín al resquicio de la plaza, medite: sosegado por un extraño aire, él universo giraba a mi alrededor, me detuve un segundo para observar el mediocre paso de las almas perdidas, como autómatas del diablo. Encendí un cigarrillo e instantáneamente me sumergí en un mundo mágico de palabras intangibles, inconcebibles, creó que la locura me invadía lentamente....
Julián Giraldo
Antier fui un niño, ayer un adulto
y hoy: mejor me escondo para que no vean mi cara
El ayer me dio muchos momentos de dicha;
el tiempo se robo mi juventud y arrugo mi piel
No reniegues de los adversos en tu vida
que gracias a estos; es que puedes
reconocer las cosas buenas.
Abrir el corazón es un error, ya que su
sensibilidad lo lleva a equivocarse: mejor
es abrir la mente, para que entre la razón
El fracaso no esta en perder; sino en darse por derrotado
No hay momento mas propicio para
vivir que el ahora.
Aunque mis regalos no llenen los espacios de tu casa espero estar en un rinconcito de tu corazón materno feliz día de la madre
y hoy: mejor me escondo para que no vean mi cara
El ayer me dio muchos momentos de dicha;
el tiempo se robo mi juventud y arrugo mi piel
No reniegues de los adversos en tu vida
que gracias a estos; es que puedes
reconocer las cosas buenas.
Abrir el corazón es un error, ya que su
sensibilidad lo lleva a equivocarse: mejor
es abrir la mente, para que entre la razón
El fracaso no esta en perder; sino en darse por derrotado
No hay momento mas propicio para
vivir que el ahora.
Aunque mis regalos no llenen los espacios de tu casa espero estar en un rinconcito de tu corazón materno feliz día de la madre
jureme
Te odio.
Te odio por que sigo esperando que el calor de la primavera derrita tu ley del hielo.
Te odio por que te ame tanto y te amo tanto para querer morirme por ti.
Te odio por que aun tengo los recuerdos que me incitan a esperarte a aunque se que no volverás.
Te odio por que me remplazaste y tu no eres reemplazable.
Te odio por tantas cosas pero aun, aun quiero amarte.
Te odio por que no puedo odiarte.
Te odio.
Te odio por que sigo esperando que el calor de la primavera derrita tu ley del hielo.
Te odio por que te ame tanto y te amo tanto para querer morirme por ti.
Te odio por que aun tengo los recuerdos que me incitan a esperarte a aunque se que no volverás.
Te odio por que me remplazaste y tu no eres reemplazable.
Te odio por tantas cosas pero aun, aun quiero amarte.
Te odio por que no puedo odiarte.
Te odio.
Edgar Rubén Leõn Galicia
la vida es un remolino de emociones envuelta en decepciones,alegrias,tristesas por las cuales recorren nuestro camino,el amor,la alegria , las tristesas, las iluciones son las cosas que vivieremos que sentiremos por las cuales nos vamos a alegrar , por las q nos vamos a enojar a llorar,la vida es corta y en un baiben se nos va , por eso apesar de las cosas que te pueden hacer sentir mal,pero sin importar las tristezas siempre abra ese alguien especial , ese alguien que te apoyara, te alegrara, se enojara contigo , peroo que tu sabes que siempre vas a contar con ellos , que ahí siempre va estar para ti , que no te dejara sola.en nuestra vida existiran personas que van a cambiar nuestro mundo, que te haran feliz, que te sacara una sonrisa, la vida nos presenta personas maravillosas, personas especiales para nuestra vida. nuestras tristezas seran muchas, pero detente y piensa " mi vida es corta , ¿le dare tanta importancia a las cosas negativas ? , por eso seamos felices, disfrutemos nuestro diario vivir
JUAN MANUEL
Y no te escribo, no por orgullo, ni miedo. Solo no lo hago por que prefiero esperar a que algún día cumplas tu promesa, por que aun "Credo in te".
Y ya que yo no pude cumplir la mía; lamentarlo es banal, olvidarte es imposible, odiarte es incoherente y seguir amándote es irracional.
Pues para amar se necesita mas que unas palabras y aún mas que palabras y dificultades para dejar de sentirlo.
Aunque todo esto sean solo palabras al viento y nunca las leas aun así prefiero decirlas a confinarlas en mi pensamiento.
Intente siempre darte lo mejor y dar lo mejor de mi, aun que tal vez no fue lo que tu querías o lo que tu necesitabas pero puedo permitirme decir que nunca te deje sola contra cualquier problema.
Pude también amarte como creo yo que es el amor puro e imperecedero siendo este amor el primero y muy probablemente el único que sentiré con tal magnitud.
Puedo también permitirme decir que solo me arrepiento de una cosa... Valorar más tu compañía, de no haber disfrutado más cada abrazo, cada caricia y de no haber aspirado más veces tu aroma.
Pensaba que esta historia era inmortal y podría tener muchos mas momentos junto a ti. Que equivocado estaba...
Inicia un mes mas contigo en mi mente y sin ti en todo lo demás y a pesar de que me he acostumbrado a esos fugaces recuerdos de ti, a no darles importancia lo cierto es que hoy te escribí, ayer te escribí y muchos otros días lo había hecho pero ya no más...
Callaré aquella parte de mi que aun te escribe poemas, te dice los buenos días y te da las buenas noches.
Hoy callara aquel poeta loco que cree en los finales felices y en los cuentos de amor donde cualquier problema tiene solución.
En definitiva hoy callara esa parte de mi.
Silencio, en silencio esperare, no se si tu respuesta, tu regreso, tu partida o tu silencio...
Adiós querida.
(El poeta loco, RBZ)
Yo no escribo para que me recuerdes, escribo para que no olvides que te recuerdo, por que de olvido no se vive y de recuerdos no se muere.
1/OCT/2014
Y ya que yo no pude cumplir la mía; lamentarlo es banal, olvidarte es imposible, odiarte es incoherente y seguir amándote es irracional.
Pues para amar se necesita mas que unas palabras y aún mas que palabras y dificultades para dejar de sentirlo.
Aunque todo esto sean solo palabras al viento y nunca las leas aun así prefiero decirlas a confinarlas en mi pensamiento.
Intente siempre darte lo mejor y dar lo mejor de mi, aun que tal vez no fue lo que tu querías o lo que tu necesitabas pero puedo permitirme decir que nunca te deje sola contra cualquier problema.
Pude también amarte como creo yo que es el amor puro e imperecedero siendo este amor el primero y muy probablemente el único que sentiré con tal magnitud.
Puedo también permitirme decir que solo me arrepiento de una cosa... Valorar más tu compañía, de no haber disfrutado más cada abrazo, cada caricia y de no haber aspirado más veces tu aroma.
Pensaba que esta historia era inmortal y podría tener muchos mas momentos junto a ti. Que equivocado estaba...
Inicia un mes mas contigo en mi mente y sin ti en todo lo demás y a pesar de que me he acostumbrado a esos fugaces recuerdos de ti, a no darles importancia lo cierto es que hoy te escribí, ayer te escribí y muchos otros días lo había hecho pero ya no más...
Callaré aquella parte de mi que aun te escribe poemas, te dice los buenos días y te da las buenas noches.
Hoy callara aquel poeta loco que cree en los finales felices y en los cuentos de amor donde cualquier problema tiene solución.
En definitiva hoy callara esa parte de mi.
Silencio, en silencio esperare, no se si tu respuesta, tu regreso, tu partida o tu silencio...
Adiós querida.
(El poeta loco, RBZ)
Yo no escribo para que me recuerdes, escribo para que no olvides que te recuerdo, por que de olvido no se vive y de recuerdos no se muere.
1/OCT/2014
Edgar Rubén León Galicia.
Y no te escribo, no por orgullo, ni miedo. Solo no lo hago por que prefiero esperar a que algún día cumplas tu promesa, por que aun "Credo in te".
Y ya que yo no pude cumplir la mía; lamentarlo es banal, olvidarte es imposible, odiarte es incoherente y seguir amándote es irracional.
Pues para amar se necesita mas que unas palabras y aún mas que palabras y dificultades para dejar de sentirlo.
Aunque todo esto sean solo palabras al viento y nunca las leas aun así prefiero decirlas a confinarlas en mi pensamiento.
Intente siempre darte lo mejor y dar lo mejor de mi, aun que tal vez no fue lo que tu querías o lo que tu necesitabas pero puedo permitirme decir que nunca te deje sola contra cualquier problema.
Pude también amarte como creo yo que es el amor puro e imperecedero siendo este amor el primero y muy probablemente el único que sentiré con tal magnitud.
Puedo también permitirme decir que solo me arrepiento de una cosa... Valorar más tu compañía, de no haber disfrutado más cada abrazo, cada caricia y de no haber aspirado más veces tu aroma.
Pensaba que esta historia era inmortal y podría tener muchos mas momentos junto a ti. Que equivocado estaba...
Inicia un mes mas contigo en mi mente y sin ti en todo lo demás y a pesar de que me he acostumbrado a esos fugaces recuerdos de ti, a no darles importancia lo cierto es que hoy te escribí, ayer te escribí y muchos otros días lo había hecho pero ya no más...
Callaré aquella parte de mi que aun te escribe poemas, te dice los buenos días y te da las buenas noches.
Hoy callara aquel poeta loco que cree en los finales felices y en los cuentos de amor donde cualquier problema tiene solución.
En definitiva hoy callara esa parte de mi.
Silencio, en silencio esperare, no se si tu respuesta, tu regreso, tu partida o tu silencio...
Adiós querida.
(El poeta loco, RBZ)
Y ya que yo no pude cumplir la mía; lamentarlo es banal, olvidarte es imposible, odiarte es incoherente y seguir amándote es irracional.
Pues para amar se necesita mas que unas palabras y aún mas que palabras y dificultades para dejar de sentirlo.
Aunque todo esto sean solo palabras al viento y nunca las leas aun así prefiero decirlas a confinarlas en mi pensamiento.
Intente siempre darte lo mejor y dar lo mejor de mi, aun que tal vez no fue lo que tu querías o lo que tu necesitabas pero puedo permitirme decir que nunca te deje sola contra cualquier problema.
Pude también amarte como creo yo que es el amor puro e imperecedero siendo este amor el primero y muy probablemente el único que sentiré con tal magnitud.
Puedo también permitirme decir que solo me arrepiento de una cosa... Valorar más tu compañía, de no haber disfrutado más cada abrazo, cada caricia y de no haber aspirado más veces tu aroma.
Pensaba que esta historia era inmortal y podría tener muchos mas momentos junto a ti. Que equivocado estaba...
Inicia un mes mas contigo en mi mente y sin ti en todo lo demás y a pesar de que me he acostumbrado a esos fugaces recuerdos de ti, a no darles importancia lo cierto es que hoy te escribí, ayer te escribí y muchos otros días lo había hecho pero ya no más...
Callaré aquella parte de mi que aun te escribe poemas, te dice los buenos días y te da las buenas noches.
Hoy callara aquel poeta loco que cree en los finales felices y en los cuentos de amor donde cualquier problema tiene solución.
En definitiva hoy callara esa parte de mi.
Silencio, en silencio esperare, no se si tu respuesta, tu regreso, tu partida o tu silencio...
Adiós querida.
(El poeta loco, RBZ)
Edgar Rubén Leõn Galicia
Hoy día mi corazón queda en pedazos, recuerdo aquel día que mis ojos brillaron como un fiel enamorado.
La verdad no sé si el sueño ha terminado, lo único que comprendo que el amor no ha acabado.
Si en algún rincón de tu corazón existe una esperanza, espero y deseo un buen comienzo con añoranza.
Ya que si un día pudimos atrevernos a sentir, hoy que sentimos podemos atrevernos a pulir las cosas son para surgir.
Tenemos un camino andado y uno muy difícil por caminar, el amor no es fácil de llevar, con solo un vacío al no saber que esperar.
No sé si dejar escapar el amor de mi vida, aunque no sepa si sea lo correcto, lo único que entiendo es que aun siento.
Sé que no eres tú todo tu comportamiento, quizás es el empuje de un aliento, pero el amor puede romper esquemas y si es amor sincero puede romper barreras.
Uno nunca sabe que es lo que pudo haber pasado solo el miedo te tiene atado, a lo mejor es cosa del destino que tuve que vivir contigo, con la razón e intención de seguir aprendiendo en la vida, lo triste del aprender es que no puedes suponer, en la vida hay momentos con significado, todo lo vivido a tu lado, es precioso estar enamorado.
Te puedo decir muchas cosas lindas con tal de dejar hablar mi corazón, pero lo que no te puedo explicar es el sentimiento de amor.
Ese sentimiento único con la persona que te complementa y alienta con sus virtudes y sus defectos es el hombre que te necesita cada día en cada cita.
Más el tiempo que me queda por vivir lejos de ti, así que me atrevo a no fracasar, porque uno fracasa cuando no lo intenta y se da por vencido cuando no ama, quizás llegue ese día, es ahí cuando yo ya deje de sentir y podre compartir todo lo aprendido junto a ti.
Sé que no es fácil decidir con un dolor, mucho más difícil es sufrir por amor.
En tu corazón sé que aun existo, mientras tanto pensando cual es la solución, el tiempo va aniquilando cualquier ilusión.
Es fácil huir de lo conocido, que ahuyentarte de lo desconocido, quizás el tiempo te haga recapacitar que dejaste escapar la posibilidad de vivir una historia de amor de nunca acabar.
Sé que lo errores se pagan y quizás es difícil confiar, en aquella persona por la cual por sus errores te dio a entender que no supo respetar.
Si puedo decir que siempre estaré aquí, esperando a poder resurgir ese sentimiento que me acerco a ti, quizás el tiempo nos de la solución, mientras tanto aguantare como un campeón; Hasta que el fuego de este corazón termine apagándose por la desesperación.
Solo con la ilusión y esperanza de que caminemos juntos en nuestras vidas de la mano con nuestro amor.
Te amo con locura y pasión
La verdad no sé si el sueño ha terminado, lo único que comprendo que el amor no ha acabado.
Si en algún rincón de tu corazón existe una esperanza, espero y deseo un buen comienzo con añoranza.
Ya que si un día pudimos atrevernos a sentir, hoy que sentimos podemos atrevernos a pulir las cosas son para surgir.
Tenemos un camino andado y uno muy difícil por caminar, el amor no es fácil de llevar, con solo un vacío al no saber que esperar.
No sé si dejar escapar el amor de mi vida, aunque no sepa si sea lo correcto, lo único que entiendo es que aun siento.
Sé que no eres tú todo tu comportamiento, quizás es el empuje de un aliento, pero el amor puede romper esquemas y si es amor sincero puede romper barreras.
Uno nunca sabe que es lo que pudo haber pasado solo el miedo te tiene atado, a lo mejor es cosa del destino que tuve que vivir contigo, con la razón e intención de seguir aprendiendo en la vida, lo triste del aprender es que no puedes suponer, en la vida hay momentos con significado, todo lo vivido a tu lado, es precioso estar enamorado.
Te puedo decir muchas cosas lindas con tal de dejar hablar mi corazón, pero lo que no te puedo explicar es el sentimiento de amor.
Ese sentimiento único con la persona que te complementa y alienta con sus virtudes y sus defectos es el hombre que te necesita cada día en cada cita.
Más el tiempo que me queda por vivir lejos de ti, así que me atrevo a no fracasar, porque uno fracasa cuando no lo intenta y se da por vencido cuando no ama, quizás llegue ese día, es ahí cuando yo ya deje de sentir y podre compartir todo lo aprendido junto a ti.
Sé que no es fácil decidir con un dolor, mucho más difícil es sufrir por amor.
En tu corazón sé que aun existo, mientras tanto pensando cual es la solución, el tiempo va aniquilando cualquier ilusión.
Es fácil huir de lo conocido, que ahuyentarte de lo desconocido, quizás el tiempo te haga recapacitar que dejaste escapar la posibilidad de vivir una historia de amor de nunca acabar.
Sé que lo errores se pagan y quizás es difícil confiar, en aquella persona por la cual por sus errores te dio a entender que no supo respetar.
Si puedo decir que siempre estaré aquí, esperando a poder resurgir ese sentimiento que me acerco a ti, quizás el tiempo nos de la solución, mientras tanto aguantare como un campeón; Hasta que el fuego de este corazón termine apagándose por la desesperación.
Solo con la ilusión y esperanza de que caminemos juntos en nuestras vidas de la mano con nuestro amor.
Te amo con locura y pasión
A.P
Jamas quise que hubiera fronteras ni distancias entre tu y yo" tu eres el freno a estas ganas de amar desbocadamente, nunca había amado tanto; estas cortas palabras son para decirte Adios...
JD
Si la ley de moisés hubiese sido suficiente para
la reconciliación de Dios con el hombre; Dios no
hubiera tenido que envíar a su hijo para redimirlo.
la reconciliación de Dios con el hombre; Dios no
hubiera tenido que envíar a su hijo para redimirlo.
jureme
Para que triunfes en el amor, nunca ames; hazte amar y así el amor se te convertirá, en una eterna prima ve ra
jureme
TUYO SOY.
Ya no vivo yo Cristo vive en MÍ.
En las manos de Dios SOY un instrumento.
Me entrego A TI como una ofrenda.
Dependo DE TI en mi necesidad.
Jesús MI alfarero, YO su vaso.
Con el Señor SOY más que vencedor.
Mi vida TUYA es,
Mis sueños te lo entrego a ti,
Mi alma te pertenece
Porque TUYO SOY Señor Jesús.
En mi aflicción corro a ti,
En las pruebas conmigo estas,
Vas delante de mí como mi escudo
Porque TUYO SOY Señor Jesús.
Tú venciste todo con tu amor Digno Jesús.
Me salvaste y me lavaste,
Me hiciste sacerdote para JEHOVÁ.
Peleas mis batallas y me proteges
Porque SOY TU HIJO coheredero.
TUYO SOY por siempre
TE ALABO por siempre
TE AMO por siempre
SEÑOR JESÚS.
Ya no vivo yo Cristo vive en MÍ.
En las manos de Dios SOY un instrumento.
Me entrego A TI como una ofrenda.
Dependo DE TI en mi necesidad.
Jesús MI alfarero, YO su vaso.
Con el Señor SOY más que vencedor.
Mi vida TUYA es,
Mis sueños te lo entrego a ti,
Mi alma te pertenece
Porque TUYO SOY Señor Jesús.
En mi aflicción corro a ti,
En las pruebas conmigo estas,
Vas delante de mí como mi escudo
Porque TUYO SOY Señor Jesús.
Tú venciste todo con tu amor Digno Jesús.
Me salvaste y me lavaste,
Me hiciste sacerdote para JEHOVÁ.
Peleas mis batallas y me proteges
Porque SOY TU HIJO coheredero.
TUYO SOY por siempre
TE ALABO por siempre
TE AMO por siempre
SEÑOR JESÚS.
Victor Alfredo Ticlla Calla
Tan cerca de amar estoy tan cerca, que la vida me da la oportunidad de amar mil veces. Tan lejos del amor estoy tan lejos, que la muerte siempre se opone a cualquier jurisdicción.
Cerca de ti pero a la vez lejos. Como un espejo roto me veo.
En tu reflejo se refleja la demencia con la que me miras, con la que me observas.
Porque en esta vida nada es más placentero que el dulce néctar de tus labios rojos, porque aunque la vida es una sola. Esta me da más de mil oportunidades para enamorarme de ti.
Me da más de mil oportunidades para ser tu inicio y tu fin.
Porque aunque la muerte llegara en cualquier momento.
La espero sin miedo, porque sé que moriré amándote a ti y a la vida.
Cerca de ti pero a la vez lejos. Como un espejo roto me veo.
En tu reflejo se refleja la demencia con la que me miras, con la que me observas.
Porque en esta vida nada es más placentero que el dulce néctar de tus labios rojos, porque aunque la vida es una sola. Esta me da más de mil oportunidades para enamorarme de ti.
Me da más de mil oportunidades para ser tu inicio y tu fin.
Porque aunque la muerte llegara en cualquier momento.
La espero sin miedo, porque sé que moriré amándote a ti y a la vida.
Alisson Leon Flores
se que no me amas, pero olvidarte no se me hizo fácil, te ame y te adore pero ya no mas, te olvide sin quererlo, lentamente, como las cosas de la vida. pero ahora si mi sonrisa no es para ti ni eres la razón de ella.
Brenda Marie
solamente aquel que es demasiado fuerte para perdonar, una ofensa sabe amar +_+ muak te amo kevin pinto
yvonne eslao
eres mi guía, que llevas mi corazón
eres mi camino, hasta que llegue al infinito
eres mi luz, hasta que vea la oscuridad
eres mi sueño, hasta que vea la realidad
miro al cielo por olvidar
miro el sol para amar
miro las nubes para recordar
miro tu foto para enamorar
eres mi camino, hasta que llegue al infinito
eres mi luz, hasta que vea la oscuridad
eres mi sueño, hasta que vea la realidad
miro al cielo por olvidar
miro el sol para amar
miro las nubes para recordar
miro tu foto para enamorar
valenthina eurolo
me vienes me cuentas q el amor existe para ti por que para mino . me dices q me vas a enseñar amar. cuando lo único q sabes es lastimar
nadia
PARA ARISTÓTELES la amistad era "lo más necesario para la vida", y nosotros, cuando oímos decir que "un amigo es un tesoro" o que "donde está tu amigo está tu tesoro", nos damos cuenta de que esas palabras resuenan como un aldabonazo en nuestro interior. No nos dejan indiferentes, porque todos sabemos o intuimos qué clase de tesoro puede llegar a ser una amistad.
A las personas nos gusta tener amigos: gente con la que compartir vida, experiencias, tiempo, conversación... Nos gustan los amigos y nos parecen muy importantes, incluso imprescindibles. La amistad es una relación humana con un valor muy especial. Junto con la família y el trabajo, es algo que nos parece que merece la pena y a lo cual dedicamos tiempo y esfuerzo. Queremos tener amigos en la vida: para no estar solos -a veces se siente la soledad incluso estando rodeados de gente-, para vivir la vida más a fondo y para disfrutarla de verdad. Como escribió Aristóteles, "sin amigos nadie querría vivir, aun cuando poseyera todos los demás bienes".
Quizá por eso escribo esto. Escribir sobre la amistad me ayuda a saber qué espero yo de ella, qué doy yo a mis amigos, si mi amistad con ellos es plena o solo algo "satisfactorio". Reflexionar sobre las cosas ayuda a vivirlas mejor. Reflexionar es un modo de vivir.
LA AMISTAD COMO REGALO
Decía más arriba que dedicamos esfuerzo a hacer amigos. Y el esfuerzo es necesario porque las cosas no salen solas. Sin embargo, la amistad no se puede forzar. Por eso también puede decirse que la amistad surge siempre como un regalo, como un don que se recibe. En un momento dado, aparece entre dos personas un deseo de compartir, de comunicarse, de contar lo que se lleva dentro y de contrastarlo, de ser conocido muy a fondo. De hecho, cuando uno vislumbra en el horizonte la posibilidad de hacer una nueva amistad, de esas profundas y verdaderas, que aportan y llenan tanto por dentro, parece que su espíritu se hincha y crece. Es como ver nacer un día radiante. La vida se ve de otro color porque los amigos hacen cobrar sentido a nuestras vivencias: estas no van a ser solo para nosotros. Las cosas son distintas porque las vivimos pensando en compartirlas, en transmitirlas, en discutirlas, en compararlas. De nuestros amigos nos interesa todo: lo que piensan, lo que hacen, cómo viven las cosas. Lo importante no es solo lo que cuentan ni lo que les pasa; lo importante es que eso "es tuyo", "eres tú".
Desde mi adolescencia he experimentado disgusto ante los momentos meramente descriptivos de los acontecimientos, o las que eran como una reseña informativa de lo que había ocurrido en el verano. Los momentos verdaderos son aquellos en las que los acontecimientos del lunes o del viernes se describen como cosas que me pasan y no solo como cosas que van pasando a mi lado. Lo interesante y lo que me hace disfrutar era ver cómo esas cosas se viven desde dentro de mis amigos.
El grado de amistad con los amigos puede distinguirse precisamente por eso. Por si los momentos estaban llenos de preguntas convencionales y frases que se repetían del mismo modo en todas los demás momentos o si e ellos te dejas llevar, trayendo a colación esto o aquello, y acabando en lugares desconocidos para ti mismo, pero bonitos y en los que habías disfrutado. Escribir para los amigos es descubrir el mundo con unos ojos nuevos para dárselo a ellos.
La amistad es un regalo porque es vivir otra vida además de la propia. Es poder vivir dos veces. Y es también reafirmar tu propia existencia porque hay alguien que la quiere así: incondicionalmente. En el amigo encontramos aceptación plena.
La amistad es un don porque, en cierto modo, llega cuando y como quiere; no es programable; simplemente, surge y es como un regalo, un don que uno recibe.
Esa comunión del espíritu que hay entre los amigos, ese compartir denso e intenso, ese vivir y ser sin dar explicaciones porque estas no son necesarias para nuestro mutuo entendimiento, ese encontrar las puertas del alma siempre abiertas y acogedoras para ti porque eres tú, es el tesoro incalculable. No es extraño que los griegos la calificaran como regalo de los dioses.
Regalo es también en el sentido de que nunca es verdaderamente merecida. Si se puede hablar así, algunos podrían merecer más que otros el tener amigos. Pero, en el fondo, la amistad de una persona difícilmente es algo que uno llegue a "merecer". Se pueden tener de modo habitual disposiciones personales adecuadas para la amistad, para tener amigos (no todo el mundo las tiene).
Pero no se puede decidir en qué momento aparecerá el amigo o de quién seré amigo. Por ejemplo, todos contamos con momentos imborrables de la vida en los que comprendes repentinamente que tienes delante a alguien que puede leer dentro de ti como si fueras tú quien lo hiciera; que puede pasearse por tu alma sin explicaciones de tu parte; sin necesidad de mapas, brújulas o palabras clave que le hagan entender lo que se va a encontrar. Es la empatía, una sintonía especialísima que se establece con muy pocas personas a lo largo de la existencia, y que es un descenso y un ascenso vertiginoso por las entrañas de la verdadera vida.
MIRAR A LAS PERSONAS
Cuando nos sentimos así, vistos con unos ojos ajenos que al mismo tiempo son como los nuestros propios, es como si todo nuestro ser despertara. Querríamos saberlo todo acerca de aquella persona y que ella conociera nuestro yo hasta el final. Las conversaciones se convierten en un continuo maravillarse y aportarse mutuo. Sentimos el mundo como un pequeño globo terráqueo que gira entre nuestras manos y el motor de ese movimiento es la corriente que entre nosotros se ha creado.
Es un encuentro con otro yo, sin que ese yo se refiera a un yo idéntico, a un "alma gemela"; pues puede serlo o no. Es otro yo porque se pone en nuestra piel como si fuéramos nosotros mismos; pero al tiempo que mantiene su mismidad y su alteridad. Y por eso hay mucha riqueza en el trato con el amigo, porque lo distinto siempre nos enriquece.
Mirarnos en un amigo es mirarnos en un espejo. En un espejo que devuelve algo más que una simple reproducción de la propia imagen. Mirarnos en un amigo es encontrarnos a nosotros mismos vistos desde fuera y con mayor perspectiva, pero con el cuidado con que nosotros mismos pondríamos al mirarnos: "A través de él, los amigos se enriquecen y perfeccionan, se descubren e interpretan.
Se podría decir que, al ver al otro, cada uno de ellos aprende a conocerse" (Marias). La acción de mirar que tanto aparece entre los amigos, es algo que me parece esencial para que pueda surgir amistad entre dos personas para tener amigos hay que saber mirar.
En una carta que recibí hace unos meses me decía una amiga que "había encontrado el camino para trascender lo inmediato. El despertador para mirar (...) era el del pensamiento filosófico y la contemplación de las cosas bellas". En mi respuesta, le reafirmé en su descubrimiento porque me parecía realmente valioso: la filosofía y la contemplación estética son dos medios muy buenos para acceder a lo más hondo de la realidad.
La belleza es un camino hacia la verdad especialmente bueno. Porque la belleza no produce únicamente la mera delectación estética; posee una cualidad inestimable, y es que exige por nuestra parte contemplación. Ante las cosas bellas no basta pasear la vista. Para disfrutarlas verdaderamente hay que mirarlas con detenimiento, con miramiento. Con ellas hay que andarse con contemplaciones. Y contemplar es importante porque hace que nos detengamos y miremos las cosas tal como son, "dejando" que sean así.
La contemplación es un camino abierto hacia la verdad. Hacia la verdad personal, la de los demás y la del universo entero. Eso lo expresa muy bien de otro modo Lorenzo Silva en una de sus novelas. Escribía que "el mundo está lleno de tesoros sin descubrir porque no hay quien se pare a mirarlos. Pero en cuanto hay alguien que se detiene ante ellos, se abren ante esa persona como una maravillosa realidad llena de riqueza y significado ofreciéndole nuevos horizontes". Yo he pensado muchas veces que eso exactamente pasa con las personas.
Por eso, para tener amigos hay que saber mirar. Mirar es ver con atención, es contemplar, es concentrar nuestro ser entero en los ojos deseando captar lo que hay frente a ellos. Mirar presupone una vista limpia, sin prejuicios ni cargas anteriores, para captar lo que hay y no lo que yo he puesto o quiero poner. Mirar no es ver lo que yo quiero ver sino percibir cómo son las cosas o las personas en sí. Y además de limpieza interior, la mirada requiere también aceptación, renuncia a dominar. Cuando miramos de verdad, estamos dispuestos a dejar ser a las cosas y a las personas tal y como son. Esto es especialmente importante con las personas.
A las personas hay que dejarlas ser, hay que aceptarlas como son. Sin esa condición nunca sabremos lo que es una verdadera amistad; nunca llegaremos a saborear el gozo inmenso que produce esa identificación con el otro, ese compartir la vida, los sueños, los deseos, los fracasos. Habrá siempre en el amigo una zona de acceso prohibido o de "reservado".
Para mirar de verdad hay que aprender a hacerlo. Los hay que conocen ese arte de modo natural o han sido educados en él. Pero también puede aprenderse. Para mirar hay que pararse, parar la rueda de la actividad exterior y parar también nuestro ruido interior (qué tengo que hacer luego, cómo resolveré la cena en casa de mi hermano, qué ropa necesito, a ver cómo queda el Madrid, a ver si consigo cerrar un buen trato con este cliente...). Para mirar hay que perder el miedo a "pasar tiempo" sin haber sido ""eficaces"".
Todos hemos conocido a personas que provocan que los que están a su lado den lo mejor de sí mismos. Son personas que logran que los demás quieran -parafraseando a Salinas- "sacar de sí su mejor yo". Es así porque son personas que saben mirar, y que por eso han sabido encontrar la llave interior de las personas. Esa llave de la confianza que uno entrega solo cuando va a saberse visto, aceptado y querido por sí mismo.
LA MORADA DEL YO
Llegar a la intimidad del alma, al centro de la persona o solo rozar su periferia, exige rodeos: rodeos que son esencialmente contemplación, escucha atenta y activa, mirada abierta y receptiva. Solo cuando una persona percibe ese clima de confianza a su alrededor es capaz de empezar a abrir las rendijas de su yo. Y a través de esas rendijas pueden empezar a filtrarse los rayos de la luz que toda persona esconde. La intimidad, la interioridad, es siempre luminosa en el sentido de iluminadora. Porque muestra siempre algo desconocido para quien no está allí dentro. No siempre será lo original y nuevo el qué diga esa persona pero sí el cómo ella lo vive. Esta es la llave que entregamos a nuestros amigos y que hace que quedemos totalmente al descubierto: vulnerables, también.
Algunas veces, tras haber desnudado la intimidad del alma en conversación con la persona que nos ha inspirado esa confianza, uno siente el vértigo del miedo a romperse, a que le rompan, a que se burlen, a que no comprendan, al silencio indiferente o superficial.
Hasta ahora, esos pensamientos, deseos, aspiraciones, miedos y preguntas más íntimas habían quedado dentro de nuestra alma. A veces nos angustiaban, otras nos elevaban, otras nos desbordaban por dentro de tal forma, que había que expresarlos de algún modo (quién no ha cantado, llenado de piruetas su salón, compuesto una melodía o garabateado un poema, historia o carta, por puro desbordamiento. Tanto no cabía dentro; fuera crecía, pero tenía más apoyos para ser sostenido, para ser vivido).
Sin embargo, no dejaban de ser nuestros: los demás solo poseían de ellos su cara externa, lo que era fruto de la superabundancia. Por lo demás, no habían sido escuchados por nadie hasta el final y solo de vez en cuando abríamos a alguien una pequeña ventanita de nuestro interior, observando con atención la reacción del interlocutor ante aquello. Pero, de repente, hemos encontrado a alguien que ha provocado que primero quisiéramos abrir una ventanita y después otra, y otra... Luego le hemos pasado al interior de la casa y -poco a poco- le hemos encendido todas las luces que había en ella, iluminando incluso rincones sucios, destartalados, rincones sin ordenar o habitaciones llenas de trastos que no sabemos en dónde colocar. Le hemos enseñado el sillón de los sueños, frente a la ventana, y le hemos invitado a sentarse allí porque desde él puede conocerlos mejor. Le hemos presentado el rincón de los miedos, ese sí, está a oscuras porque nos parece que la luz acabará por hacerlos crecer. Es un rincón siempre difícil de enseñar; se supone que de esos no tenemos, y nos cuidamos mucho de dejarlos salir. También le hemos pasado al cuarto de las preguntas; esa habitación está llena de frases sueltas, de pensamientos, de párrafos incluso, y hasta de alguna página escrita. Pero sobre todo está lleno de interrogantes; es una habitación poblada de signos de interrogación que hemos ido recogiendo a lo largo de nuestra vida: por qué las relaciones humanas son tan complicadas, por qué hay personas que no miran hacia adentro, por qué las focas son más importantes que los países del Sur... Hay también un cuarto sin techo que mira directamente al sol, o al firmamento, si es de noche. Ese es el cuarto de las aspiraciones grandes, el cuarto en el que respiro hondo, el cuarto al que hay que acudir siempre que hemos pasado un día entre mucho polvo, o mucho tiempo en el sillón. También ha conocido la buhardilla; allí no vamos demasiadas veces porque es donde están los pedazos rotos de nuestra vida y todavía nos cuesta mirarlos sin sentir dolor o pena.
Hay personas a las que paseamos por nuestra morada interior sin miedo alguno; es más: deseamos desde lo más íntimo de nuestro ser hacerlo. Sentimos desde muy hondo que apreciará, entenderá y comprenderá cada objeto que encuentre en ella. No le importarán los cacharros rotos, aunque tengamos la estantería llena de ellos; no querrá reírse de nuestras inquietudes: se le iluminará la mirada al conocerlas porque . también ella las había sentido latir más de una vez. Le encantará que tengamos un sillón de sueños y un cuarto sin techo, y querrá saber qué nos dicen los astros por la noche y cómo es el vuelo de los pájaros que vemos pasar. Son personas que hacen que sintamos la necesidad de hacer crecer todo eso, de mostrárselo, de hacerlo vivir para ellas.
Esas personas son los amigos, el amigo aquel con quien me atrevo a ser yo misma; sin restricciones y sin temores. Esa persona con la que puedo decir todo porque todo lo va a entender en su contexto; esa persona con la que puedo hablar en borrador: sin orden, sin hilazón, sin sentido algunas veces. Con rabia o ira, con desesperación, con alegría exultante, desvariando. Descubriendo todas las raíces de mi alma y sabiendo que en ningún momento se aprovechará de ello para arrancarme de mi lugar. Y sabiendo que -como escribió alguien- "comprende esas contradicciones en mi naturaleza que llevarían a otros a juzgarme mal". Eso es un amigo.
A las personas nos gusta tener amigos: gente con la que compartir vida, experiencias, tiempo, conversación... Nos gustan los amigos y nos parecen muy importantes, incluso imprescindibles. La amistad es una relación humana con un valor muy especial. Junto con la família y el trabajo, es algo que nos parece que merece la pena y a lo cual dedicamos tiempo y esfuerzo. Queremos tener amigos en la vida: para no estar solos -a veces se siente la soledad incluso estando rodeados de gente-, para vivir la vida más a fondo y para disfrutarla de verdad. Como escribió Aristóteles, "sin amigos nadie querría vivir, aun cuando poseyera todos los demás bienes".
Quizá por eso escribo esto. Escribir sobre la amistad me ayuda a saber qué espero yo de ella, qué doy yo a mis amigos, si mi amistad con ellos es plena o solo algo "satisfactorio". Reflexionar sobre las cosas ayuda a vivirlas mejor. Reflexionar es un modo de vivir.
LA AMISTAD COMO REGALO
Decía más arriba que dedicamos esfuerzo a hacer amigos. Y el esfuerzo es necesario porque las cosas no salen solas. Sin embargo, la amistad no se puede forzar. Por eso también puede decirse que la amistad surge siempre como un regalo, como un don que se recibe. En un momento dado, aparece entre dos personas un deseo de compartir, de comunicarse, de contar lo que se lleva dentro y de contrastarlo, de ser conocido muy a fondo. De hecho, cuando uno vislumbra en el horizonte la posibilidad de hacer una nueva amistad, de esas profundas y verdaderas, que aportan y llenan tanto por dentro, parece que su espíritu se hincha y crece. Es como ver nacer un día radiante. La vida se ve de otro color porque los amigos hacen cobrar sentido a nuestras vivencias: estas no van a ser solo para nosotros. Las cosas son distintas porque las vivimos pensando en compartirlas, en transmitirlas, en discutirlas, en compararlas. De nuestros amigos nos interesa todo: lo que piensan, lo que hacen, cómo viven las cosas. Lo importante no es solo lo que cuentan ni lo que les pasa; lo importante es que eso "es tuyo", "eres tú".
Desde mi adolescencia he experimentado disgusto ante los momentos meramente descriptivos de los acontecimientos, o las que eran como una reseña informativa de lo que había ocurrido en el verano. Los momentos verdaderos son aquellos en las que los acontecimientos del lunes o del viernes se describen como cosas que me pasan y no solo como cosas que van pasando a mi lado. Lo interesante y lo que me hace disfrutar era ver cómo esas cosas se viven desde dentro de mis amigos.
El grado de amistad con los amigos puede distinguirse precisamente por eso. Por si los momentos estaban llenos de preguntas convencionales y frases que se repetían del mismo modo en todas los demás momentos o si e ellos te dejas llevar, trayendo a colación esto o aquello, y acabando en lugares desconocidos para ti mismo, pero bonitos y en los que habías disfrutado. Escribir para los amigos es descubrir el mundo con unos ojos nuevos para dárselo a ellos.
La amistad es un regalo porque es vivir otra vida además de la propia. Es poder vivir dos veces. Y es también reafirmar tu propia existencia porque hay alguien que la quiere así: incondicionalmente. En el amigo encontramos aceptación plena.
La amistad es un don porque, en cierto modo, llega cuando y como quiere; no es programable; simplemente, surge y es como un regalo, un don que uno recibe.
Esa comunión del espíritu que hay entre los amigos, ese compartir denso e intenso, ese vivir y ser sin dar explicaciones porque estas no son necesarias para nuestro mutuo entendimiento, ese encontrar las puertas del alma siempre abiertas y acogedoras para ti porque eres tú, es el tesoro incalculable. No es extraño que los griegos la calificaran como regalo de los dioses.
Regalo es también en el sentido de que nunca es verdaderamente merecida. Si se puede hablar así, algunos podrían merecer más que otros el tener amigos. Pero, en el fondo, la amistad de una persona difícilmente es algo que uno llegue a "merecer". Se pueden tener de modo habitual disposiciones personales adecuadas para la amistad, para tener amigos (no todo el mundo las tiene).
Pero no se puede decidir en qué momento aparecerá el amigo o de quién seré amigo. Por ejemplo, todos contamos con momentos imborrables de la vida en los que comprendes repentinamente que tienes delante a alguien que puede leer dentro de ti como si fueras tú quien lo hiciera; que puede pasearse por tu alma sin explicaciones de tu parte; sin necesidad de mapas, brújulas o palabras clave que le hagan entender lo que se va a encontrar. Es la empatía, una sintonía especialísima que se establece con muy pocas personas a lo largo de la existencia, y que es un descenso y un ascenso vertiginoso por las entrañas de la verdadera vida.
MIRAR A LAS PERSONAS
Cuando nos sentimos así, vistos con unos ojos ajenos que al mismo tiempo son como los nuestros propios, es como si todo nuestro ser despertara. Querríamos saberlo todo acerca de aquella persona y que ella conociera nuestro yo hasta el final. Las conversaciones se convierten en un continuo maravillarse y aportarse mutuo. Sentimos el mundo como un pequeño globo terráqueo que gira entre nuestras manos y el motor de ese movimiento es la corriente que entre nosotros se ha creado.
Es un encuentro con otro yo, sin que ese yo se refiera a un yo idéntico, a un "alma gemela"; pues puede serlo o no. Es otro yo porque se pone en nuestra piel como si fuéramos nosotros mismos; pero al tiempo que mantiene su mismidad y su alteridad. Y por eso hay mucha riqueza en el trato con el amigo, porque lo distinto siempre nos enriquece.
Mirarnos en un amigo es mirarnos en un espejo. En un espejo que devuelve algo más que una simple reproducción de la propia imagen. Mirarnos en un amigo es encontrarnos a nosotros mismos vistos desde fuera y con mayor perspectiva, pero con el cuidado con que nosotros mismos pondríamos al mirarnos: "A través de él, los amigos se enriquecen y perfeccionan, se descubren e interpretan.
Se podría decir que, al ver al otro, cada uno de ellos aprende a conocerse" (Marias). La acción de mirar que tanto aparece entre los amigos, es algo que me parece esencial para que pueda surgir amistad entre dos personas para tener amigos hay que saber mirar.
En una carta que recibí hace unos meses me decía una amiga que "había encontrado el camino para trascender lo inmediato. El despertador para mirar (...) era el del pensamiento filosófico y la contemplación de las cosas bellas". En mi respuesta, le reafirmé en su descubrimiento porque me parecía realmente valioso: la filosofía y la contemplación estética son dos medios muy buenos para acceder a lo más hondo de la realidad.
La belleza es un camino hacia la verdad especialmente bueno. Porque la belleza no produce únicamente la mera delectación estética; posee una cualidad inestimable, y es que exige por nuestra parte contemplación. Ante las cosas bellas no basta pasear la vista. Para disfrutarlas verdaderamente hay que mirarlas con detenimiento, con miramiento. Con ellas hay que andarse con contemplaciones. Y contemplar es importante porque hace que nos detengamos y miremos las cosas tal como son, "dejando" que sean así.
La contemplación es un camino abierto hacia la verdad. Hacia la verdad personal, la de los demás y la del universo entero. Eso lo expresa muy bien de otro modo Lorenzo Silva en una de sus novelas. Escribía que "el mundo está lleno de tesoros sin descubrir porque no hay quien se pare a mirarlos. Pero en cuanto hay alguien que se detiene ante ellos, se abren ante esa persona como una maravillosa realidad llena de riqueza y significado ofreciéndole nuevos horizontes". Yo he pensado muchas veces que eso exactamente pasa con las personas.
Por eso, para tener amigos hay que saber mirar. Mirar es ver con atención, es contemplar, es concentrar nuestro ser entero en los ojos deseando captar lo que hay frente a ellos. Mirar presupone una vista limpia, sin prejuicios ni cargas anteriores, para captar lo que hay y no lo que yo he puesto o quiero poner. Mirar no es ver lo que yo quiero ver sino percibir cómo son las cosas o las personas en sí. Y además de limpieza interior, la mirada requiere también aceptación, renuncia a dominar. Cuando miramos de verdad, estamos dispuestos a dejar ser a las cosas y a las personas tal y como son. Esto es especialmente importante con las personas.
A las personas hay que dejarlas ser, hay que aceptarlas como son. Sin esa condición nunca sabremos lo que es una verdadera amistad; nunca llegaremos a saborear el gozo inmenso que produce esa identificación con el otro, ese compartir la vida, los sueños, los deseos, los fracasos. Habrá siempre en el amigo una zona de acceso prohibido o de "reservado".
Para mirar de verdad hay que aprender a hacerlo. Los hay que conocen ese arte de modo natural o han sido educados en él. Pero también puede aprenderse. Para mirar hay que pararse, parar la rueda de la actividad exterior y parar también nuestro ruido interior (qué tengo que hacer luego, cómo resolveré la cena en casa de mi hermano, qué ropa necesito, a ver cómo queda el Madrid, a ver si consigo cerrar un buen trato con este cliente...). Para mirar hay que perder el miedo a "pasar tiempo" sin haber sido ""eficaces"".
Todos hemos conocido a personas que provocan que los que están a su lado den lo mejor de sí mismos. Son personas que logran que los demás quieran -parafraseando a Salinas- "sacar de sí su mejor yo". Es así porque son personas que saben mirar, y que por eso han sabido encontrar la llave interior de las personas. Esa llave de la confianza que uno entrega solo cuando va a saberse visto, aceptado y querido por sí mismo.
LA MORADA DEL YO
Llegar a la intimidad del alma, al centro de la persona o solo rozar su periferia, exige rodeos: rodeos que son esencialmente contemplación, escucha atenta y activa, mirada abierta y receptiva. Solo cuando una persona percibe ese clima de confianza a su alrededor es capaz de empezar a abrir las rendijas de su yo. Y a través de esas rendijas pueden empezar a filtrarse los rayos de la luz que toda persona esconde. La intimidad, la interioridad, es siempre luminosa en el sentido de iluminadora. Porque muestra siempre algo desconocido para quien no está allí dentro. No siempre será lo original y nuevo el qué diga esa persona pero sí el cómo ella lo vive. Esta es la llave que entregamos a nuestros amigos y que hace que quedemos totalmente al descubierto: vulnerables, también.
Algunas veces, tras haber desnudado la intimidad del alma en conversación con la persona que nos ha inspirado esa confianza, uno siente el vértigo del miedo a romperse, a que le rompan, a que se burlen, a que no comprendan, al silencio indiferente o superficial.
Hasta ahora, esos pensamientos, deseos, aspiraciones, miedos y preguntas más íntimas habían quedado dentro de nuestra alma. A veces nos angustiaban, otras nos elevaban, otras nos desbordaban por dentro de tal forma, que había que expresarlos de algún modo (quién no ha cantado, llenado de piruetas su salón, compuesto una melodía o garabateado un poema, historia o carta, por puro desbordamiento. Tanto no cabía dentro; fuera crecía, pero tenía más apoyos para ser sostenido, para ser vivido).
Sin embargo, no dejaban de ser nuestros: los demás solo poseían de ellos su cara externa, lo que era fruto de la superabundancia. Por lo demás, no habían sido escuchados por nadie hasta el final y solo de vez en cuando abríamos a alguien una pequeña ventanita de nuestro interior, observando con atención la reacción del interlocutor ante aquello. Pero, de repente, hemos encontrado a alguien que ha provocado que primero quisiéramos abrir una ventanita y después otra, y otra... Luego le hemos pasado al interior de la casa y -poco a poco- le hemos encendido todas las luces que había en ella, iluminando incluso rincones sucios, destartalados, rincones sin ordenar o habitaciones llenas de trastos que no sabemos en dónde colocar. Le hemos enseñado el sillón de los sueños, frente a la ventana, y le hemos invitado a sentarse allí porque desde él puede conocerlos mejor. Le hemos presentado el rincón de los miedos, ese sí, está a oscuras porque nos parece que la luz acabará por hacerlos crecer. Es un rincón siempre difícil de enseñar; se supone que de esos no tenemos, y nos cuidamos mucho de dejarlos salir. También le hemos pasado al cuarto de las preguntas; esa habitación está llena de frases sueltas, de pensamientos, de párrafos incluso, y hasta de alguna página escrita. Pero sobre todo está lleno de interrogantes; es una habitación poblada de signos de interrogación que hemos ido recogiendo a lo largo de nuestra vida: por qué las relaciones humanas son tan complicadas, por qué hay personas que no miran hacia adentro, por qué las focas son más importantes que los países del Sur... Hay también un cuarto sin techo que mira directamente al sol, o al firmamento, si es de noche. Ese es el cuarto de las aspiraciones grandes, el cuarto en el que respiro hondo, el cuarto al que hay que acudir siempre que hemos pasado un día entre mucho polvo, o mucho tiempo en el sillón. También ha conocido la buhardilla; allí no vamos demasiadas veces porque es donde están los pedazos rotos de nuestra vida y todavía nos cuesta mirarlos sin sentir dolor o pena.
Hay personas a las que paseamos por nuestra morada interior sin miedo alguno; es más: deseamos desde lo más íntimo de nuestro ser hacerlo. Sentimos desde muy hondo que apreciará, entenderá y comprenderá cada objeto que encuentre en ella. No le importarán los cacharros rotos, aunque tengamos la estantería llena de ellos; no querrá reírse de nuestras inquietudes: se le iluminará la mirada al conocerlas porque . también ella las había sentido latir más de una vez. Le encantará que tengamos un sillón de sueños y un cuarto sin techo, y querrá saber qué nos dicen los astros por la noche y cómo es el vuelo de los pájaros que vemos pasar. Son personas que hacen que sintamos la necesidad de hacer crecer todo eso, de mostrárselo, de hacerlo vivir para ellas.
Esas personas son los amigos, el amigo aquel con quien me atrevo a ser yo misma; sin restricciones y sin temores. Esa persona con la que puedo decir todo porque todo lo va a entender en su contexto; esa persona con la que puedo hablar en borrador: sin orden, sin hilazón, sin sentido algunas veces. Con rabia o ira, con desesperación, con alegría exultante, desvariando. Descubriendo todas las raíces de mi alma y sabiendo que en ningún momento se aprovechará de ello para arrancarme de mi lugar. Y sabiendo que -como escribió alguien- "comprende esas contradicciones en mi naturaleza que llevarían a otros a juzgarme mal". Eso es un amigo.
Diego Torrente
Deseo.
Deseo llevarte de entrelazada y muy apretada.
De mi mano izquierda y no tan forzada.
A mi próximo viaje… a mi lado.
Para darte la llave de mi candado.
Deseo sentarme, sin soltarte
De mi mano entrelazada, quiero… acariciarte.
Quiero mirar tu hombro, quiero sentir tu aroma.
Quiero acariciarte… con el pétalo de una roza.
Quiero ascendentemente y muy descendentemente amarte.
He logrado olvidarme, olvidarme en ti.
Quiero acariciarte no excitarte,
Quiero darte un beso, quiero demostrarte.
Quiero demostrarte,
Que para ti hay muchos versos.
Quiero demostrarte lo mucho que te quiero.
Mírame de cerca, déjame mirarte.
Mírame de lejos… se tu mi conquista.
Es nuestra novena cita y ya se te hace tarde
Se fue nuestro tiempo, mañana te espero…
Mañana te espero… en mi deseo de amar.
Deseo llevarte de entrelazada y muy apretada.
De mi mano izquierda y no tan forzada.
A mi próximo viaje… a mi lado.
Para darte la llave de mi candado.
Deseo sentarme, sin soltarte
De mi mano entrelazada, quiero… acariciarte.
Quiero mirar tu hombro, quiero sentir tu aroma.
Quiero acariciarte… con el pétalo de una roza.
Quiero ascendentemente y muy descendentemente amarte.
He logrado olvidarme, olvidarme en ti.
Quiero acariciarte no excitarte,
Quiero darte un beso, quiero demostrarte.
Quiero demostrarte,
Que para ti hay muchos versos.
Quiero demostrarte lo mucho que te quiero.
Mírame de cerca, déjame mirarte.
Mírame de lejos… se tu mi conquista.
Es nuestra novena cita y ya se te hace tarde
Se fue nuestro tiempo, mañana te espero…
Mañana te espero… en mi deseo de amar.
Smith
Siempre tengo problemas para recordar tres cosas: rostros, nombres, y... no puedo recordar cuál es la tercera
Fred Allen
PSICOLOGÍA SOCIAL, LA AMISTAD ES VIDA
AMISTAD Y SILENCIO
La amistad se nutre más de la comunicación que del silencio. Sin embargo, el silencio es precisamente en algunos casos el medio de comunicación que utilizan los amigos: es necesario tanto saber estar en silencio como transmitir lo que uno lleva dentro.
Asistir al desvelamiento de un secreto, al desvelamiento de la intimidad de las personas, produce en el ser humano un enmudecimiento del espíritu, un sentimiento de gratitud por lo que se percibe como un don o regalo inmerecido, una impresión de estar pisando terreno sagrado. De hecho, todos podemos remitirnos a alguna ocasión en la que, en conversación íntima con un amigo, al acabar de escuchar, no hemos encontrado palabras adecuadas para decir nada. En esos casos, quizá la prueba de mayor gratitud o de "correspondencia" sea precisamente el silencio; un silencio, eso sí, cuajado de respuesta.
Hay veces en las que no se puede decir nada... porque las palabras lo estropean todo. Hay cosas que la única contestación que merecen o que exigen es el silencio; hay cosas con las que solo puede mantenerse conversación en silencio. Porque o el lenguaje es limitado, o uno es limitado, o ambas cosas. Pero algunas cosas, si se expresan, se profanan. Así ocurre en las experiencias de encuentro: con un amigo, con un paisaje, una obra de arte. En esos momentos, pronunciar algo es mancharlo; hablar es romperlo. Algunas veces la comunicación con las cosas y también con las personas requiere como condición que haya silencio; solamente silencio. Y no un silencio para llenar, sino como medio de entendimiento.
Cuando se tiene la suerte de topar con alguien que tiene algo -poco o mucho- que decir; cuando se tiene la suerte de que esas personas te abran sus puertas y dejan que te asomes y penetres en su mundo interior, en la mayor parte de los casos solo se puede contestar enmudeciendo. Y ese silencio quiere ser entonces un homenaje: la mayor muestra de agradecimiento y de admiración. Porque no se trata de un silencio vacío sino pletórico de contenido: no significa carencia sino plenitud.
El silencio es importante en la amistad. Estar con un amigo es también poder estar en silencio sin miedo a que éste tenga que romperse y sin sentir la necesidad perentoria de tener que llenarlo con palabras. No hay verdadera amistad entre dos amigos si no saben disfrutar y valorar su silencio. El silencio es en sí mismo un espacio y un tiempo para compartir. Rico de contenido y esencialmente valioso porque supone una íntima comunión de espíritus.
LA INTERIORIDAD
La amistad está también muy relacionada con la interioridad. Entre dos amigos ésta es más rica y sólida cuanta mayor sea la intimidad, la interioridad de cada uno de ellos. Hay quienes tienen un gran mundo interior; tienen mucho que decir porque son personas que integran en sí todo lo que hay a su paso: una frase que ha dicho en clase el profesor, la actitud de tal o cual persona, la satisfacción de haber llegado al pico de la montaña, la crisis que le produce una situación difícil de trabajo, un libro que ha leído, los tirones de la madurez.
Así es como las personas se van enriqueciendo por dentro y como su interioridad cobra cada vez mayor volumen: integrando la experiencia, la vivencia personal y las de las otras personas. Aprendemos también a través de las vivencias de los demás, de la experiencia ajena. Quien está atento a su alrededor aprovecha todo intensamente.
Se puede aprender a sentir de un modo distinto al propio; se puede aprender a pensar de manera diferente a la que uno piensa; se puede aprender a valorar cosas que yo no valoro. Escuchar a las personas y tratar de ser ellas, nos permite conocer el mundo desde mil perspectivas diferentes a las nuestras. Y eso conlleva ampliación personal, crecimiento, enriquecimiento, altura, perspectiva y profundidad. La interioridad rica hace que la relación entre los amigos se amplíe. Una amiga me decía hace poco -hablando de otra persona-la satisfacción que le producía tratar con ella "porque es de esas personas que tienen algo que aportar".
El conocimiento que alimenta la intimidad es-una vez más-el que sabe mirar, sabe escuchar, sabe estar. La sola convivencia con las personas, o el mero estar junto a las cosas o entre las cosas (junto al mar rodeado de un bellísimo paisaje, o entre las obras magníficas del Louvre) no basta. Más de una vez las ratas habrán correteado por los pasillos del Louvre; sin embargo, todavía no hemos tenido ocasión de encontrarlas embelesadas frente a la Venus de Milo, tras haber pasado frente a ella toda la noche. Para las personas, las que son capaces de ello, las cosas tienen una historia que contar, la naturaleza tiene algo que transmitir y todo lo que encuentran es capaz de darles un mensaje.
El hombre con interioridad es capaz de ver sentido a todas las cosas; y en cierto modo de darles él mismo el sentido puesto que es él quien lo capta, lo descubre y -en ese sentido lo crea, lo recrea. Por eso, forma parte del "tesoro" de la amistad tener amigos con un gran mundo interior.
La amistad de las personas es un regalo. El regalo es mayor cuanta mayor sea la interioridad y la intimidad compartida. Esta debe cuidarse y en ella juega un papel muy importante el saber mirar porque puede franquearnos el paso al alma del amigo.
Una vez dentro, el mundo se abre ante nosotros de un modo desconocido y luminoso que provoca en nosotros muy diversos sentimientos (admiración, compasión, respeto, etc.), pero siempre el de "desear el bien del amigo, por el amigo mismo" (Aristóteles).
AMISTAD Y SILENCIO
La amistad se nutre más de la comunicación que del silencio. Sin embargo, el silencio es precisamente en algunos casos el medio de comunicación que utilizan los amigos: es necesario tanto saber estar en silencio como transmitir lo que uno lleva dentro.
Asistir al desvelamiento de un secreto, al desvelamiento de la intimidad de las personas, produce en el ser humano un enmudecimiento del espíritu, un sentimiento de gratitud por lo que se percibe como un don o regalo inmerecido, una impresión de estar pisando terreno sagrado. De hecho, todos podemos remitirnos a alguna ocasión en la que, en conversación íntima con un amigo, al acabar de escuchar, no hemos encontrado palabras adecuadas para decir nada. En esos casos, quizá la prueba de mayor gratitud o de "correspondencia" sea precisamente el silencio; un silencio, eso sí, cuajado de respuesta.
Hay veces en las que no se puede decir nada... porque las palabras lo estropean todo. Hay cosas que la única contestación que merecen o que exigen es el silencio; hay cosas con las que solo puede mantenerse conversación en silencio. Porque o el lenguaje es limitado, o uno es limitado, o ambas cosas. Pero algunas cosas, si se expresan, se profanan. Así ocurre en las experiencias de encuentro: con un amigo, con un paisaje, una obra de arte. En esos momentos, pronunciar algo es mancharlo; hablar es romperlo. Algunas veces la comunicación con las cosas y también con las personas requiere como condición que haya silencio; solamente silencio. Y no un silencio para llenar, sino como medio de entendimiento.
Cuando se tiene la suerte de topar con alguien que tiene algo -poco o mucho- que decir; cuando se tiene la suerte de que esas personas te abran sus puertas y dejan que te asomes y penetres en su mundo interior, en la mayor parte de los casos solo se puede contestar enmudeciendo. Y ese silencio quiere ser entonces un homenaje: la mayor muestra de agradecimiento y de admiración. Porque no se trata de un silencio vacío sino pletórico de contenido: no significa carencia sino plenitud.
El silencio es importante en la amistad. Estar con un amigo es también poder estar en silencio sin miedo a que éste tenga que romperse y sin sentir la necesidad perentoria de tener que llenarlo con palabras. No hay verdadera amistad entre dos amigos si no saben disfrutar y valorar su silencio. El silencio es en sí mismo un espacio y un tiempo para compartir. Rico de contenido y esencialmente valioso porque supone una íntima comunión de espíritus.
LA INTERIORIDAD
La amistad está también muy relacionada con la interioridad. Entre dos amigos ésta es más rica y sólida cuanta mayor sea la intimidad, la interioridad de cada uno de ellos. Hay quienes tienen un gran mundo interior; tienen mucho que decir porque son personas que integran en sí todo lo que hay a su paso: una frase que ha dicho en clase el profesor, la actitud de tal o cual persona, la satisfacción de haber llegado al pico de la montaña, la crisis que le produce una situación difícil de trabajo, un libro que ha leído, los tirones de la madurez.
Así es como las personas se van enriqueciendo por dentro y como su interioridad cobra cada vez mayor volumen: integrando la experiencia, la vivencia personal y las de las otras personas. Aprendemos también a través de las vivencias de los demás, de la experiencia ajena. Quien está atento a su alrededor aprovecha todo intensamente.
Se puede aprender a sentir de un modo distinto al propio; se puede aprender a pensar de manera diferente a la que uno piensa; se puede aprender a valorar cosas que yo no valoro. Escuchar a las personas y tratar de ser ellas, nos permite conocer el mundo desde mil perspectivas diferentes a las nuestras. Y eso conlleva ampliación personal, crecimiento, enriquecimiento, altura, perspectiva y profundidad. La interioridad rica hace que la relación entre los amigos se amplíe. Una amiga me decía hace poco -hablando de otra persona-la satisfacción que le producía tratar con ella "porque es de esas personas que tienen algo que aportar".
El conocimiento que alimenta la intimidad es-una vez más-el que sabe mirar, sabe escuchar, sabe estar. La sola convivencia con las personas, o el mero estar junto a las cosas o entre las cosas (junto al mar rodeado de un bellísimo paisaje, o entre las obras magníficas del Louvre) no basta. Más de una vez las ratas habrán correteado por los pasillos del Louvre; sin embargo, todavía no hemos tenido ocasión de encontrarlas embelesadas frente a la Venus de Milo, tras haber pasado frente a ella toda la noche. Para las personas, las que son capaces de ello, las cosas tienen una historia que contar, la naturaleza tiene algo que transmitir y todo lo que encuentran es capaz de darles un mensaje.
El hombre con interioridad es capaz de ver sentido a todas las cosas; y en cierto modo de darles él mismo el sentido puesto que es él quien lo capta, lo descubre y -en ese sentido lo crea, lo recrea. Por eso, forma parte del "tesoro" de la amistad tener amigos con un gran mundo interior.
La amistad de las personas es un regalo. El regalo es mayor cuanta mayor sea la interioridad y la intimidad compartida. Esta debe cuidarse y en ella juega un papel muy importante el saber mirar porque puede franquearnos el paso al alma del amigo.
Una vez dentro, el mundo se abre ante nosotros de un modo desconocido y luminoso que provoca en nosotros muy diversos sentimientos (admiración, compasión, respeto, etc.), pero siempre el de "desear el bien del amigo, por el amigo mismo" (Aristóteles).
Diego Torrente
[La poesía...] También da a la gente como nosotros, a la gente común y corriente, a la gente sensible, palabras para expresar lo fundamental de lo cotidiano que es el encuentro y el desencuentro del amor, de la muerte, el deseo, es decir, las cosas pequeñas y esenciales de la vida.
Hugo Gutierrez Vega
Hay cuatro razones principales por las que vale la pena morir: la fe, el hogar, la família y el basileus. Ahora ustedes deben estar dispuestos a sacrificar sus vidas para estas cosas, así como yo también estoy dispuesto a sacrificar mi propia vida
Constantino XI
Jugué al fútbol. Luché. Esos eran los deportes de equipo y jugó para la escuela. Cuando era más joven, jugué patear la lata y cosas por el estilo. Me encantó eso.
Vince Vaughn
Por supuesto, mi família ha sido una de las razones para que vuelva, especialmente a mi hijo que ama el juego de hockey - fue una gran razón para mí volver.
Mario Lemieux
Una de las cosas maravillosas acerca de Internet es que los creadores de contenido son los guardianes. Podemos pensar en una idea y ejecutar de forma rápida, y nosotros no tuvimos que lanzar la idea de una red mayor o convencer a un director de estudio para el cierre de sesión en el concepto.
Ray William Johnson
Palabras, palabras, palabras! Cerraron un fuera del universo. Tres cuartas partes del tiempo que uno nunca está en contacto con las cosas, solo con las palabras bestiales que se destacan para ellos.
Aldous Huxley
Yo tenía un montón de diferentes pensamientos e ideas y siempre para transformar, pero estoy tratando de ciertas cosas que siento que mi corazón va realmente para y que fue una de las cosas que inicié hace unos meses.
Steffi Graf
Para decirte buenos días quisiera intentar tantas cosas, con tal de hacerte dar cuenta de lo mucho que significas para mí.
Vamos a crear un ambiente de mano portátil, y usted debe esperar las mismas cosas que siempre se espera de Playstation - un producto de gran calidad, versatilidad, gran valor para el consumidor.
Ian Jackson
Nuestra capacidad para hacer cualquier cosa en la vida está basada en nuestra aptitud para dirigir nuestro propio sistema nervioso, y los que consiguen cosas sobresalientes lo hacen mediante determinadas comunicaciones con el sistema nervioso y a través de él.
Tony Robbins
He escrito cosas que los republicanos y los demócratas y todo tipo de figuras tanto han odiado y me sentí muy incómodo. Porque al hacer estos largos proyectos y libros, se obtiene cerca del hueso. Y no me llaman y me preguntan para la cena.
Bob Woodward
Estoy haciendo cosas que son verdad para mí. La única cosa que tengo un problema con esta etiqueta.
Johnny Depp
El idioma y la cultura crean estilos. Las culturas distintas producen cosas distintas. Yo no creo que un edificio apropiado para Nueva York lo sea también para una ciudad española.
Glenn Murcutt
Muchachos, cuidado, piensen en que el arquitecto perfectamente organizado es el Creador, y por algo él definió las cosas, aplacen la sexualidad que eso tiene una relación con la familia. Ese gustico es para la familia
Ãlvaro Uribe Vélez