Alejandra ( 2 )
Alejandra. Encuentra docenas de alejandra con fotos para copiar y compartir.
¡Siempre lo mismo! ¡Siempre hay que aparentar la posesión de un fin! ¡Siempre el camino rectamente marcado!
Alejandra Pizarnik
No estoy de acuerdo. Hay que luchar contra todas las injusticias. ?¿Querés más injusticia que vos y yo hablando día y noche del suicidio? ?Pero nosotras somos intelectuales.
Alejandra Pizarnik
¿Cómo no me suicido frente a un espejo/ y desaparezco para reaparecer en el mar/ donde un gran barco esperaría/ con las luces encendidas?
Alejandra Pizarnik
Dile que los suspiros del mar
Humedecen las únicas palabras
Por las que vale la pena vivir
Humedecen las únicas palabras
Por las que vale la pena vivir
Alejandra Pizarnik
Cómo querer odiar a quien no te ama. Sórdido deseo, el más desenfrenado, el imposible de renunciar. Querer negar a quien no te ama, no te cubre, no te ampara quien no te protege. ?¿Qué decirte sino que no puedo? No poder hablar es un acto difícil de contar con palabras. Por eso no se lo dije.
Alejandra Pizarnik
Tan extranjera, tan sin patria, sin lengua natal. Los que decían: y era nuestra herencia una red de agujeros, hablaban, al menos, en plural.
Alejandra Pizarnik
No creo en la poesía. Ningún poema puede dar cuenta de la intensidad de los deseos. A lo sumo, puede redactar, posteriormente, una crónica más o menos fascinante de lo que pasó. pero un poema no es algo que sucede. Tal vez el poema pueda invocar el suceso o consolar de su no venida.
Alejandra Pizarnik
ese encuentro es El Poema tal como lo sueño y tal como jamás lo escribiré y tal como nadie lo escribió nunca.
Alejandra Pizarnik
Cada vez que te sonreía como dices, sentías que te ponían en tu lugar. Sin duda el sufrimiento era atroz pero también era como un retorno. La hija pródiga en la casa del tormento.
Alejandra Pizarnik
Lo que pasa con el alma es que no se ve/ lo que pasa con la mente es que no se ve/ lo que pasa con el espíritu es que no se ve/ ¿de dónde viene esta conspiración de invisibilidades?/ ninguna palabra es visible
Alejandra Pizarnik
La miopía exalta la individualidad. Verme a mí perfectamente y a los otros como pobres seres borrosos.
Alejandra Pizarnik
Digo que hay que mandar a Alix y a sus amigos y congéneres y a sus semejantes a que den su maldita sangre a favor de las injusticias que ellos causaron. No hablo de lo económico solamente, como podrías imaginar?
Alejandra Pizarnik
Quiero saber por qué es bello vivir, quiero saber que vivir es bello. Quiero saberlo para mí. Hasta ahora he sabido de la vida en cuanto maldición y hecho casi insoportable.
Alejandra Pizarnik
las palabras/ no hacen el amor/ hacen la ausencia/ si digo agua ¿beberé?/ si digo pan ¿comeré?
Alejandra Pizarnik
Pensamiento Ii
A Alejandra Pizarnik
Vengo del silencio,
mis ojos se secaron como el agua de hace siglos.
Me lancé al vértigo de lo extraño y accesible
al final fantástico, al comienzo.
Senté a la muerte en mi silla paralela,
nos miramos y supimos que estábamos perdidas
supimos de la cita misteriosa,
todo lugar era el exacto, cualquier hora la precisa.
Los hombres la miraban como una doncella condenada,
la contemplaban indecisos, la injuriaban,
y ella la de tantas muertes, se protegía el rostro
con mis manos.
Ella siempre supo de mi sueño,
que la buscaba a lo largo de un pasillo,
en lo oscuro de una cueva,
en la geometría de las casas;
y con el miedo de una niña pálida
que acude a su primera cita, a su primera muerte
se aposentó en mi regazo suavemente
buscando para su juego el final fantástico,
el comienzo.
A Alejandra Pizarnik
Vengo del silencio,
mis ojos se secaron como el agua de hace siglos.
Me lancé al vértigo de lo extraño y accesible
al final fantástico, al comienzo.
Senté a la muerte en mi silla paralela,
nos miramos y supimos que estábamos perdidas
supimos de la cita misteriosa,
todo lugar era el exacto, cualquier hora la precisa.
Los hombres la miraban como una doncella condenada,
la contemplaban indecisos, la injuriaban,
y ella la de tantas muertes, se protegía el rostro
con mis manos.
Ella siempre supo de mi sueño,
que la buscaba a lo largo de un pasillo,
en lo oscuro de una cueva,
en la geometría de las casas;
y con el miedo de una niña pálida
que acude a su primera cita, a su primera muerte
se aposentó en mi regazo suavemente
buscando para su juego el final fantástico,
el comienzo.
Orietta Lozano
¡Y LLEGÓ LA HORA!
No, y no. Yo no te quiero perder...
Sin tus llamados, sin tus enojos;
no será lo mismo.
Hermano Santo, cuánto me duele
Que tus consejos no tenga yo.
Te juro que aquí en mi pecho
me duele.
Siento mucha desesperación.
No, no y no quiero que partas.
También se muere el alma de todos
con tu partida.
No importa que tomes, te enojes,
Que hagas corajes.
¡que no vuelvas temprano!
No eres mal agradecido.
Eres todo un profesional.
Dios te perdona todo.
Nosotros no tenemos nada
que perdonarte.
Es la realidad.
Hermano, hermano, mío
No nos equivocamos contigo.
Llegaste y después de tantos años
de tantas alegrías logramos formar
una gran familia...
Gran excepción que formes
parte de nosotros.
Tu voz, tu risa y hasta tus gritos
se metieron en nuestras mentes
como un puñal... y duele.
Duele mucho recordarte.
Ya me cansé de busca y no hay
quien llene ese hueco que dejaste.
Unidos todos... siempre te recordamos.
Qué cadena tan hermosa provocaste.
Con que placer te recordamos.
Pero cada quien -a su manera singular-
Te inmortalizamos...
Ese 24 de Junio de 2003
Desde que te fuiste somos otros.
Es la triste realidad.
Ahora todos estamos tristes,
Lo reconocemos.
Les suplicamos a los doctores,
Les rogamos a las enfermeras,
Les pedimos a los practicantes de
Medicina y hasta a los intendentes
Del seguro social... y nada...
Todo fue en vano... nos miraban
Con desprecio y hasta hartos de
tanto suplicarles.
El cáncer ganó la batalla.
Te rogué que te quedaras
carnal...
Querías, pero no pudiste.
Ya no escuchaste y...
Simplemente te marchaste.
Nos dejaste viéndote a nuestra
querida madre, ¡estupefacta!, a nuestra
cuñada Verónica -atónita-, a Alejandra y
a mí perplejos.
Llegando ese momento al que todos
le sacamos la vuelta:
¡la hora de la muerte!
Ya llegaban nuestros demás hermanos:
El otro cuate, Camerina, César, Ana...
Todos con el llanto, si no en silencio
con poco murmullo... confusos.
Es cierto, desde que te fuiste
No es lo mismo.
Tu ausencia nos volvió a todos
a la realidad de la vida.
Tu proceder -en vida- tal vez,
No fue el idóneo, pero sí
el satisfactorio para ti.
Pero..
No hay duda supiste ser
Un buen hermano, un buen
Primo, tío, trabajador...
Tus cuentas, todas...
Las dejaste saldadas..
Descansa en paz...
Así sea.
No, y no. Yo no te quiero perder...
Sin tus llamados, sin tus enojos;
no será lo mismo.
Hermano Santo, cuánto me duele
Que tus consejos no tenga yo.
Te juro que aquí en mi pecho
me duele.
Siento mucha desesperación.
No, no y no quiero que partas.
También se muere el alma de todos
con tu partida.
No importa que tomes, te enojes,
Que hagas corajes.
¡que no vuelvas temprano!
No eres mal agradecido.
Eres todo un profesional.
Dios te perdona todo.
Nosotros no tenemos nada
que perdonarte.
Es la realidad.
Hermano, hermano, mío
No nos equivocamos contigo.
Llegaste y después de tantos años
de tantas alegrías logramos formar
una gran familia...
Gran excepción que formes
parte de nosotros.
Tu voz, tu risa y hasta tus gritos
se metieron en nuestras mentes
como un puñal... y duele.
Duele mucho recordarte.
Ya me cansé de busca y no hay
quien llene ese hueco que dejaste.
Unidos todos... siempre te recordamos.
Qué cadena tan hermosa provocaste.
Con que placer te recordamos.
Pero cada quien -a su manera singular-
Te inmortalizamos...
Ese 24 de Junio de 2003
Desde que te fuiste somos otros.
Es la triste realidad.
Ahora todos estamos tristes,
Lo reconocemos.
Les suplicamos a los doctores,
Les rogamos a las enfermeras,
Les pedimos a los practicantes de
Medicina y hasta a los intendentes
Del seguro social... y nada...
Todo fue en vano... nos miraban
Con desprecio y hasta hartos de
tanto suplicarles.
El cáncer ganó la batalla.
Te rogué que te quedaras
carnal...
Querías, pero no pudiste.
Ya no escuchaste y...
Simplemente te marchaste.
Nos dejaste viéndote a nuestra
querida madre, ¡estupefacta!, a nuestra
cuñada Verónica -atónita-, a Alejandra y
a mí perplejos.
Llegando ese momento al que todos
le sacamos la vuelta:
¡la hora de la muerte!
Ya llegaban nuestros demás hermanos:
El otro cuate, Camerina, César, Ana...
Todos con el llanto, si no en silencio
con poco murmullo... confusos.
Es cierto, desde que te fuiste
No es lo mismo.
Tu ausencia nos volvió a todos
a la realidad de la vida.
Tu proceder -en vida- tal vez,
No fue el idóneo, pero sí
el satisfactorio para ti.
Pero..
No hay duda supiste ser
Un buen hermano, un buen
Primo, tío, trabajador...
Tus cuentas, todas...
Las dejaste saldadas..
Descansa en paz...
Así sea.
Rafael Michel
La confianza en sí mismo; es el principio de cualquier negocio.(Alejandra Campoverde Caviedes)
Felix Campoverde Velez
kererte es solamenete el comienzo de un amarte día a día pero si no dejas verte en este día yo me muero de agonia ---para sugey alejandra-- 27 mayo 09
daniel cardenas
El amor hacia los hijos es el amor mas puro q existe... Es el amor hecho persona, se siembra en un vientre, se da pare la esperanza, se crían los valores, se crece la vida, y nunca morirá, porq va de sangre en sangre, para demostrar q siempre prevalecerá... (Dedicado a mi hija bella Victoria Alejandra 04/06/2011)
Victoria Touma
Siempre tú
Alejandra Guzmán
Cuando apareciste
habló, una voz en mi interior
al borde del vacío
tu mano me alcanzó
Coro:
tú, cada vez que caigo estas tú
mi credo y mi pecado
mi ángel endiablado
siempre tú
que en mi oscuridad eres luz
un grito encarcelado
mi vicio encadenado
siempre tú
tus huellas a mi lado
tú vienes donde voy
perdida en el camino
borraste mi dolor
Coro:
tú, cada vez que caigo estas tú
mi credo y mi pecado
mi ángel endiablado
siempre, siempre tú
que en mi oscuridad eres luz
un grito encarcelado
mi vicio encadenado
eres, eres tú
en un túnel sin salida
me quitaste mil espinas
con tu miel en mis heridas
revivió mi corazón
sin saber como ni cuando
te acercaste sin dudarlo
encontre en ti la razón
Coro
cada vez que caigo estas tú
mi credo y mi pecado
mi ángel endiablado
solo, solo tú
(siempre tú)
que en mi oscuridad eres luz
un grito encarcelado
mi vicio encadenado
siempre tú
que en mi oscuridad eres luz
mi credo y mi pecado
mi ángel endiablado
Siempre, siempre tú
Alejandra Guzmán
Cuando apareciste
habló, una voz en mi interior
al borde del vacío
tu mano me alcanzó
Coro:
tú, cada vez que caigo estas tú
mi credo y mi pecado
mi ángel endiablado
siempre tú
que en mi oscuridad eres luz
un grito encarcelado
mi vicio encadenado
siempre tú
tus huellas a mi lado
tú vienes donde voy
perdida en el camino
borraste mi dolor
Coro:
tú, cada vez que caigo estas tú
mi credo y mi pecado
mi ángel endiablado
siempre, siempre tú
que en mi oscuridad eres luz
un grito encarcelado
mi vicio encadenado
eres, eres tú
en un túnel sin salida
me quitaste mil espinas
con tu miel en mis heridas
revivió mi corazón
sin saber como ni cuando
te acercaste sin dudarlo
encontre en ti la razón
Coro
cada vez que caigo estas tú
mi credo y mi pecado
mi ángel endiablado
solo, solo tú
(siempre tú)
que en mi oscuridad eres luz
un grito encarcelado
mi vicio encadenado
siempre tú
que en mi oscuridad eres luz
mi credo y mi pecado
mi ángel endiablado
Siempre, siempre tú
Alejandra guzmán