Alejandro casona venganza frases ( 4 )
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La venganza es el mejor placer después del sexo.

La justicia es la venganza del hombre social, como la venganza es la justicia del hombre salvaje

Napoleón envidiaba a César, César envidiaba a Alejandro y Alejandro, me atrevería a decir, envidiaba a Hércules, que nunca existió.

La venganza nunca es buena, mata el alma y la envenena.

¿Cuál hay mayor venganza, que poder haberse vengado?... Venganza es cobardía y acto femenil; pedón es gloriosa victoria.

La venganza es mala consejera.

Alejandro, el más grande general de la toda historia tuvo por maestro a Aristóteles, y yo siempre he pensado que mi oficio algo tenia que ver con la filosofía

Julio César podría ser mi padre, o Alejandro.

El problema con la venganza... es que, aunque sin duda puede causar dolor en la otra parte, no consigue curar las heridas que uno siente. Así que al final todos acaban siendo desgraciados.

Los hombres son más prestos a devolver un agravio que un favor, porque la gratitud es una carga y la venganza un placer. TÁCITO, ca. 55-120 d. C.
Entérate de que me consta que me has tratado horriblemente, ¿te enteras?, horriblemente. Si te figuras que no lo sé, eres una necia, y si te imaginas que me consuelas con palabras dulces, eres una ...

Como venganza de la buena suerte o recompensa de la mala vida

«Soldado del Ejército Rojo: ahora estás en suelo alemán. ¡Ha llegado la hora de la venganza!». Era

En Cierto modo, tenía derecho; todos en el colegio respetaban la venganza.

Aunque tengas una família numerosa, otórgate un territorio personal donde nadie pueda entrar sin tu permiso.
No hay alivio más grande que comenzar a ser lo que se es. Desde la infancia nos endilgan destinos ajenos. No estamos en el mundo para realizar los sueños de nuestros padres, sino los propios.

Yo tengo mucho cuidado con los pensamientos de orgullo propio porque conozco a tantos idiotas que se creen los reyes del corso que quien me asegura a mi que no soy uno mas de ellos.

No hay sueño mas grande en la vida que el sueño del regreso. El mejor camino es el camino de vuelta, que es también el camino imposible.

No recuerdo todo lo que siento pero si siento todo lo que recuerdo.

Las obras terminan cuando nosotros queremos. La vida, en cambio, sigue mas allá de lo bello y de lo bueno y termina en el momento menos conveniente, deshilachada, incompleta, prosaica.

Hay para cada hombre una mujer, una sola, que reúne todas las virtudes que ese hombre sueña....Pero el destino ha decidido que nunca jamás se crucen los caminos de ningún hombre con la mujer que p...

Toda alegría no es más que un olvido momentáneo de la tragedia esencial de la vida.

Lo bueno no debería ser tan breve.

Siempre es recomendable recorrer la vida a contramano.

La envidia es acaso el peor de los pecados, el goloso come, el lujurioso verifica el acto venéreo, el avaro toma su dinero, en cambio el envidioso se reseca en...bueno, su envidia.

Busco en mis adentro y lo que veo es tu rostro.

Los negocios también son un arte ya que en ellos se mezcla la estética y la ética. Los negocios sin ética no son útiles.

Allá donde esté, en un paraíso maravilloso, solo le faltará una cosa. . . Tú.

A veces mi corazón va donde mi voz no llega.

Somos simples sombras que nacen y mueren porque si.

Hay mujeres que quieren tanto a sus maridos que, para no usarlos, toman el de sus amigas.

Ver como nos vemos, vernos y comprender que para comprender hay que volverse ciegos.

No hay luna más hermosa que la que se refleja en tu mirar.

Creemos, sobretodo porque es más fácil creer que dudar, y además porque la fe es la hermana de la esperanza y de la caridad.

Hay tantas cosas que no pueden juzgarse sin el corazón, que si éste falla, la razón debe desatinar necesariamente.

No hace falta conocer el peligro para tener miedo; de hecho, los peligros desconocidos son los que inspiran más temor.

El amor es física, el matrimonio química.

La mentira mayor es el ego.

Si nos espera el olvido, tratemos de no merecerlo.

En el amor no existe el libre albedrío, nadie puede decidir de quién va a enamorarse.