Apetitos,
Apetitos,. Encuentra docenas de apetitos, con fotos para copiar y compartir.
Creo en la carne y en los apetitos, ver, oír, tocar... ¡Cuántos milagros!, y cada parte de mi ser es un milagro.
Walt Whitman
La vejez es mala porque priva al hombre de todos los placeres dejándole los apetitos.
Giacomo Leopardi
La mayoría de los hombres y mujeres llevan vidas tan penosas en el peor de los casos y tan monótonas, pobres y limitadas en el mejor, que el afán de escapar, el ansia de trascender de sí mismo aunque solo sea por breves momentos es y ha sido siempre uno de los principales apetitos del alma.
Aldous Huxley
...agora comúnmente llaman traidor al que, defendiendo la libertad de la república, resiste a los apetitos de los príncipes, y a los que aconsejan al príncipe que sea tirano.
Erasmo De Rotterdam
Quizá alguien piense, sin embargo, que de este modo convertimos a los súbditos en esclavos, por creer que es esclavo quien obra por una orden, y libre quien vive a su antojo. Pero esto está muy lejos de ser verdad, ya que, en realidad, quien es llevado por sus apetitos y es incapaz de ver ni hacer nada que le sea útil, es esclavo al máximo.
Baruch Spinoza
Nada levanta más nuestro asco que el canibalismo, pero damos la misma impresión a los Budistas y vegetarianos, pues nos alimentamos de bebés aunque no los nuestros. (...) Consumimos cadáveres de criaturas de apetitos, pasiones y órganos similares a los nuestros, y llenamos los mataderos diariamente con gritos de dolor y miedo.
Robert Louis Stevenson
Salud piden los hombres a los dioses en sus oraciones, pero no se percatan de que tienen en sí mismos control sobre ella y en que, como hacen por su desenfreno lo contrario de lo debido, se convierten en traidores de su salud por sus propios apetitos.
Demócrito
Y con respecto a las multitudes, ¿no consiste la templanza principalmente en obedecer a los que mandan y mandar ellos, en cambio, en sus apetitos de comida, bebida y placeres amorosos?
Platón
¿Quién es libre? El sabio que puede dominar sus pasiones, que no teme a la necesidad, a la muerte ni a las cadenas, que refrena firmemente sus apetitos y desprecia los honores del mundo, que confía exclusivamente en sí mismo y que ha redondeado y pulido las aristas de su carácter.
Horacio
Anda Un Amigo
Anda un amigo en medio de la noche.
Han cerrado los bares. Las persianas
de acero bajaron con estrépito. Los gatos
deslizan apetitos. Anda la luna
por ahí, velada. Pasan coches y luces;
sobreviene, después, un silencio
que mueve la plantita en la cornisa;
silencio que hace un chambelán
de un grillo -del canto de ese grillo-.
Anda un amigo en medio de la noche.
No lo conozco. Y él no me conoce.
Andamos cerca o lejos, nos cruzamos
-acaso- en una calle. Compartimos
un ómnibus, un cine, un banco de una plaza.
Anda un amigo y ando yo que soy amigo
de ese hombre. En órbitas distintas
-nunca ajenas-. Pero vamos a hallarnos.
En medio de la noche o con la aurora
de rosados dedos, vamos a hallarnos.
Y tenemos que estar preparados a ese encuentro.
Por ahora, susurra el viento oscuro,
graznan letreros viejos y el grillo mete lima.
Ya no pasan los coches. Pasan restos de diarios
y un cartel liberado zapateando en el polvo.
Estoy seguro. Nos encontraremos.
De "Murciélagos" 1981
Anda un amigo en medio de la noche.
Han cerrado los bares. Las persianas
de acero bajaron con estrépito. Los gatos
deslizan apetitos. Anda la luna
por ahí, velada. Pasan coches y luces;
sobreviene, después, un silencio
que mueve la plantita en la cornisa;
silencio que hace un chambelán
de un grillo -del canto de ese grillo-.
Anda un amigo en medio de la noche.
No lo conozco. Y él no me conoce.
Andamos cerca o lejos, nos cruzamos
-acaso- en una calle. Compartimos
un ómnibus, un cine, un banco de una plaza.
Anda un amigo y ando yo que soy amigo
de ese hombre. En órbitas distintas
-nunca ajenas-. Pero vamos a hallarnos.
En medio de la noche o con la aurora
de rosados dedos, vamos a hallarnos.
Y tenemos que estar preparados a ese encuentro.
Por ahora, susurra el viento oscuro,
graznan letreros viejos y el grillo mete lima.
Ya no pasan los coches. Pasan restos de diarios
y un cartel liberado zapateando en el polvo.
Estoy seguro. Nos encontraremos.
De "Murciélagos" 1981
Washington Benavides
Argent Vivo
¡Qué vida más tranquila parece llevar mi familia!
-pensó Gregorio
Franz Kafka
La voluntad y los apetitos... ah!
Edmund Burke
¿Lo recuerdas? Tuvimos
la Luna en la palma de la mano.
Nunca otra vez la música
de aquel tambalillo de la playa
volverá a hacernos bailar,
ni, sin que nosotros lo escuchemos,
a crujir el mundo volverá.
Volverá tu marido, no es mal tipo,
en su jardín tu aburrimiento a colgar,
y el calorcillo que alumbra entre tus muslos
¿a quién llamará?
Quizá otros brazos y otros besos
profundamente sentirás,
y tu marido y yo quizá acabemos
bebiendo solitarios en un bar,
haciéndonos amigos; como es lógico
evocarte nos unirá.
Pero recuerda, como yo te he leído a Scott Fitzgerald
nadie te lo leerá.
¡Qué vida más tranquila parece llevar mi familia!
-pensó Gregorio
Franz Kafka
La voluntad y los apetitos... ah!
Edmund Burke
¿Lo recuerdas? Tuvimos
la Luna en la palma de la mano.
Nunca otra vez la música
de aquel tambalillo de la playa
volverá a hacernos bailar,
ni, sin que nosotros lo escuchemos,
a crujir el mundo volverá.
Volverá tu marido, no es mal tipo,
en su jardín tu aburrimiento a colgar,
y el calorcillo que alumbra entre tus muslos
¿a quién llamará?
Quizá otros brazos y otros besos
profundamente sentirás,
y tu marido y yo quizá acabemos
bebiendo solitarios en un bar,
haciéndonos amigos; como es lógico
evocarte nos unirá.
Pero recuerda, como yo te he leído a Scott Fitzgerald
nadie te lo leerá.
José MarÃa Ãlvarez
"Nosotros los revolucionarios sufrimos los sinsabores del triunfador, del que sobrevive a su gloria y contempla su obra entregada a los apetitos de una generación nueva a quien nada le importa nuestra miseria"
Jesús Hernández Olvera
Los buenos hábitos, que traen nuestras bajas pasiones y apetitos bajo control automático, salen de nuestras naturalezas libres para explorar las experiencias más grandes de la vida. Muchos de nosotros nos dividen y disipar nuestras energías en debatir las medidas que se deben tomar por sentado.
Ralph W. Sockman
La vejez es el mal supremo, ya que priva al hombre de todos los placeres al mismo tiempo a sus apetitos se mantengan, y que trae consigo cada dolor posible. Sin embargo, los hombres temen a la muerte y la vejez deseo.
Giacomo Leopardi
El corazón que encuentra vida en la riqueza material es generalmente seguro para ir más lejos y buscar más en la satisfacción de base y apetitos hoscos.
George A. Smith
La felicidad o la satisfacción consiste solo en el disfrute de aquellos objetos que por su naturaleza son adecuados para los varios particulares apetitos, pasiones y afectos.
Joseph Butler
En nuestro estado natural, somos seres gloriosos. En el mundo de la ilusión, estamos perdidos y prisioneros, esclavos de nuestros apetitos y nuestra voluntad de poder falso.
Marianne Williamson
El supuesto es que el tipo de sociedad es un ser orgánico no solo análoga a un ser orgánico, pero en realidad una estructura viva con apetitos y digestiones, instintos y pasiones, la inteligencia y la razón.
Herbert Read
Los seres humanos tienen facultades más elevadas que los apetitos animales y, una vez se han hecho conscientes de ellas, no consideran como felicidad nada que no incluya su satisfacción.
John Stuart Mill
El cristianismo ha tratado de librarnos de una vida determinada por la naturaleza, de los apetitos que nosotros accionar, y así ha hecho que el hombre no debe dejarse determinar por apetitos.
Max Stirner
Oro, plata, joyas..., tierra, montones de estiércol. ?Goces, placeres sensuales, satisfacción de apetitos..., como una bestia, como un mulo, como un cerdo, como un gallo, como un toro. Honores, distinciones, títulos..., cosas de aire, hinchazones de soberbia, mentiras, nada.
JosemarÃa Escrivá de Balaguer
«Los intereses de un ser humano vienen determinados, en gran medida, por sus apetitos, deseos, impulsos e instintos», dijo Braithwaite
Walter Isaacson
Una vida mental rica y propia exige curiosidad, malicia, fantasía y deseos insatisfechos, es decir, una mente «sucia», malos pensamientos, floración de imágenes prohibidas, apetitos que induzcan a explorar lo desconocido y a renovar lo conocido, desacatos sistemáticos a las ideas heredadas, los conocimientos manoseados y los valores en boga.
Mario Vargas Llosa