Como empezar un noviazgo ( 2 )
Como empezar un noviazgo. Encuentra docenas de como empezar un noviazgo con fotos para copiar y compartir.
El amor es diferente en cada faceta del hombre,el amor no es solo pensarlo si enamorarse con el corazon y no con el pensamiento ...cualquiera piensa que el amor no es solo amar sino es por instinto natural.amar no es solo contemplarlo si no sentirlo a como tu corazon sienta , el amor no es como una droga adictivo que se te puede hacer difícil dejarlo,es difícil empezar pero terminar no!el amor se siente con el corazon y el alma , no dejes yebar por el pensato del hombre..
carlos esteban vela vazquez
No entiendo el porque de este fin, no entiendo el porque todo tubo que empezar, no entiendo porque si tanto querias esa amistad y todo lo que tenias a tu al rededor tuviste que cambiarlo con un simple echo, con un echo que lo único que hizo fue erir dos personas, dos personas que lo tenian todo, todo funcionaba...
Es verdad que las cosas siempre canvian a medida que pasa el tiempo, pero quien nos dice "hoy te canviara la vida", son cosas que nos toca aprender a nosotros, a veces las cosas nos pueden salir bien y de otras que pueden salir mal. Siempre cuando las cosas nos salen mal, en ese instante lo único que deseas en parar el tiempo, intentar echar marcha atras, perderte en algún lugar, nunca es una solucion, la única solución que nos toca siempre es seguir adelante, admitir el echo erroneo, y aprender del error, de esa forma es cuando una persona empieza aprender de verdad. Aprendiendo y afrontando los errores es la única forma de aprenentaje que tenemos, lo único que nos enseña que es de verdad todo lo que vivimos el día a día.
Y bien ahora a lo importante de esta actualizacion.
Ahora no quiero que después de leer esto, que dudo que lo leas, porque íltimamente tienes otras cosas que hacer antes de arreglar, de pensar, cosas que según tu de verdad te importan, esto lo dejaras para daqui unos años igual que todo. No acabo de acostumbrarme a estar sin una de las personas mas importantes de mi vida, es verdad que puede ser una tonteria, pero esque viniendo de ti no, y no es la primera vez que haces que ocurra esto. Si no llego hacer esto antes, la cosa abria acabdo pero, porque todo empieza desde hace tiempo ya, nose como no te puedes dar cuenta, de la gente que tienes al rededor que de verdad te importan o eso almenos dices tu, cuando están bien o están mal. Han sido cosas estupendas a tu lado, cosas que por nada canviaria, porque si algo en esta vida e aprendido es a valorar los amigos de verdad, porque esos son los que están contigo día a día, los que matarian por que tu estes feliz, tu lo demostrabas, pero ahora dudo, en cada momento me entero de cosas nuevas echas o dichas, y me hacen pensar si todo lo ocurrido estos años fue de verdad o de mentira, podria hacercarme a ti y preguntartelo, pero, y si me vuelves a mentir? O te inventas otra escussa? Que según tu eso es lo que hago yo. Hay cosas que se pordonan y de otras que no. Y pensar que todo estaba solucionando en aquel momento que lo "hablemos"... ahora veo que no, que solo fueron palabras falsas por tu parte, pero que palabras si no hablabas... Yo no puedo perdonar cuando al día siguiente, después de haberlo "hablado", y tu aver dicho que por ti ya estaba todo arreglado, no cuentas para nada conmigo, que ya ni nisiquiera seas capaz de mirarme a la cara, ni siquiera capaz de decirme un simple Hola. Eso hace de pensar mucho. Yo echo todo lo que podio para intentar hablarlo y solucionarlo, porque tu para mi si que eres como mi hermana, pero nose si yo para ti lo soy, estos días lo has dicho si, pero demostrar has demostrado lo contrario... No escribire mas para que, para que después hagas igual que siempre no. Lo tengo claro que esta vez a pasado, pero que ami no me va a pasar nunca mas, porque tu lo único que mas echo a sido enseñarme la verda
Es verdad que las cosas siempre canvian a medida que pasa el tiempo, pero quien nos dice "hoy te canviara la vida", son cosas que nos toca aprender a nosotros, a veces las cosas nos pueden salir bien y de otras que pueden salir mal. Siempre cuando las cosas nos salen mal, en ese instante lo único que deseas en parar el tiempo, intentar echar marcha atras, perderte en algún lugar, nunca es una solucion, la única solución que nos toca siempre es seguir adelante, admitir el echo erroneo, y aprender del error, de esa forma es cuando una persona empieza aprender de verdad. Aprendiendo y afrontando los errores es la única forma de aprenentaje que tenemos, lo único que nos enseña que es de verdad todo lo que vivimos el día a día.
Y bien ahora a lo importante de esta actualizacion.
Ahora no quiero que después de leer esto, que dudo que lo leas, porque íltimamente tienes otras cosas que hacer antes de arreglar, de pensar, cosas que según tu de verdad te importan, esto lo dejaras para daqui unos años igual que todo. No acabo de acostumbrarme a estar sin una de las personas mas importantes de mi vida, es verdad que puede ser una tonteria, pero esque viniendo de ti no, y no es la primera vez que haces que ocurra esto. Si no llego hacer esto antes, la cosa abria acabdo pero, porque todo empieza desde hace tiempo ya, nose como no te puedes dar cuenta, de la gente que tienes al rededor que de verdad te importan o eso almenos dices tu, cuando están bien o están mal. Han sido cosas estupendas a tu lado, cosas que por nada canviaria, porque si algo en esta vida e aprendido es a valorar los amigos de verdad, porque esos son los que están contigo día a día, los que matarian por que tu estes feliz, tu lo demostrabas, pero ahora dudo, en cada momento me entero de cosas nuevas echas o dichas, y me hacen pensar si todo lo ocurrido estos años fue de verdad o de mentira, podria hacercarme a ti y preguntartelo, pero, y si me vuelves a mentir? O te inventas otra escussa? Que según tu eso es lo que hago yo. Hay cosas que se pordonan y de otras que no. Y pensar que todo estaba solucionando en aquel momento que lo "hablemos"... ahora veo que no, que solo fueron palabras falsas por tu parte, pero que palabras si no hablabas... Yo no puedo perdonar cuando al día siguiente, después de haberlo "hablado", y tu aver dicho que por ti ya estaba todo arreglado, no cuentas para nada conmigo, que ya ni nisiquiera seas capaz de mirarme a la cara, ni siquiera capaz de decirme un simple Hola. Eso hace de pensar mucho. Yo echo todo lo que podio para intentar hablarlo y solucionarlo, porque tu para mi si que eres como mi hermana, pero nose si yo para ti lo soy, estos días lo has dicho si, pero demostrar has demostrado lo contrario... No escribire mas para que, para que después hagas igual que siempre no. Lo tengo claro que esta vez a pasado, pero que ami no me va a pasar nunca mas, porque tu lo único que mas echo a sido enseñarme la verda
tovles
quedate conmigo, qiero volver a empezar,nos hace falta hablar con la verdad un tropiezo no es una caida mi amor, sera mejor superarlo. los dos sabemos qe me extrañas como yo a ti.. xq t amo porqe eres lo mejor qe me paso en la vida
miqaa
El amor nos acorralo
entregamos todo
hoy nos libera
un simple adios.
Y como entendemos
que todo acabo
si era tan bonito,
tan perfecto
pero no hay vuelta atraz.
Nada volvera a ser igual
nuestra vida le entregamos
y ahora no nos queda mas
que volver empezar
con un corazon roto
y sin ganas de vivir.
Una vida vacia
y un hueco en el corazon
asi es la vida después de
un simple ADIOS
entregamos todo
hoy nos libera
un simple adios.
Y como entendemos
que todo acabo
si era tan bonito,
tan perfecto
pero no hay vuelta atraz.
Nada volvera a ser igual
nuestra vida le entregamos
y ahora no nos queda mas
que volver empezar
con un corazon roto
y sin ganas de vivir.
Una vida vacia
y un hueco en el corazon
asi es la vida después de
un simple ADIOS
KIRARA
PARA ARISTÓTELES la amistad era "lo más necesario para la vida", y nosotros, cuando oímos decir que "un amigo es un tesoro" o que "donde está tu amigo está tu tesoro", nos damos cuenta de que esas palabras resuenan como un aldabonazo en nuestro interior. No nos dejan indiferentes, porque todos sabemos o intuimos qué clase de tesoro puede llegar a ser una amistad.
A las personas nos gusta tener amigos: gente con la que compartir vida, experiencias, tiempo, conversación... Nos gustan los amigos y nos parecen muy importantes, incluso imprescindibles. La amistad es una relación humana con un valor muy especial. Junto con la família y el trabajo, es algo que nos parece que merece la pena y a lo cual dedicamos tiempo y esfuerzo. Queremos tener amigos en la vida: para no estar solos -a veces se siente la soledad incluso estando rodeados de gente-, para vivir la vida más a fondo y para disfrutarla de verdad. Como escribió Aristóteles, "sin amigos nadie querría vivir, aun cuando poseyera todos los demás bienes".
Quizá por eso escribo esto. Escribir sobre la amistad me ayuda a saber qué espero yo de ella, qué doy yo a mis amigos, si mi amistad con ellos es plena o solo algo "satisfactorio". Reflexionar sobre las cosas ayuda a vivirlas mejor. Reflexionar es un modo de vivir.
LA AMISTAD COMO REGALO
Decía más arriba que dedicamos esfuerzo a hacer amigos. Y el esfuerzo es necesario porque las cosas no salen solas. Sin embargo, la amistad no se puede forzar. Por eso también puede decirse que la amistad surge siempre como un regalo, como un don que se recibe. En un momento dado, aparece entre dos personas un deseo de compartir, de comunicarse, de contar lo que se lleva dentro y de contrastarlo, de ser conocido muy a fondo. De hecho, cuando uno vislumbra en el horizonte la posibilidad de hacer una nueva amistad, de esas profundas y verdaderas, que aportan y llenan tanto por dentro, parece que su espíritu se hincha y crece. Es como ver nacer un día radiante. La vida se ve de otro color porque los amigos hacen cobrar sentido a nuestras vivencias: estas no van a ser solo para nosotros. Las cosas son distintas porque las vivimos pensando en compartirlas, en transmitirlas, en discutirlas, en compararlas. De nuestros amigos nos interesa todo: lo que piensan, lo que hacen, cómo viven las cosas. Lo importante no es solo lo que cuentan ni lo que les pasa; lo importante es que eso "es tuyo", "eres tú".
Desde mi adolescencia he experimentado disgusto ante los momentos meramente descriptivos de los acontecimientos, o las que eran como una reseña informativa de lo que había ocurrido en el verano. Los momentos verdaderos son aquellos en las que los acontecimientos del lunes o del viernes se describen como cosas que me pasan y no solo como cosas que van pasando a mi lado. Lo interesante y lo que me hace disfrutar era ver cómo esas cosas se viven desde dentro de mis amigos.
El grado de amistad con los amigos puede distinguirse precisamente por eso. Por si los momentos estaban llenos de preguntas convencionales y frases que se repetían del mismo modo en todas los demás momentos o si e ellos te dejas llevar, trayendo a colación esto o aquello, y acabando en lugares desconocidos para ti mismo, pero bonitos y en los que habías disfrutado. Escribir para los amigos es descubrir el mundo con unos ojos nuevos para dárselo a ellos.
La amistad es un regalo porque es vivir otra vida además de la propia. Es poder vivir dos veces. Y es también reafirmar tu propia existencia porque hay alguien que la quiere así: incondicionalmente. En el amigo encontramos aceptación plena.
La amistad es un don porque, en cierto modo, llega cuando y como quiere; no es programable; simplemente, surge y es como un regalo, un don que uno recibe.
Esa comunión del espíritu que hay entre los amigos, ese compartir denso e intenso, ese vivir y ser sin dar explicaciones porque estas no son necesarias para nuestro mutuo entendimiento, ese encontrar las puertas del alma siempre abiertas y acogedoras para ti porque eres tú, es el tesoro incalculable. No es extraño que los griegos la calificaran como regalo de los dioses.
Regalo es también en el sentido de que nunca es verdaderamente merecida. Si se puede hablar así, algunos podrían merecer más que otros el tener amigos. Pero, en el fondo, la amistad de una persona difícilmente es algo que uno llegue a "merecer". Se pueden tener de modo habitual disposiciones personales adecuadas para la amistad, para tener amigos (no todo el mundo las tiene).
Pero no se puede decidir en qué momento aparecerá el amigo o de quién seré amigo. Por ejemplo, todos contamos con momentos imborrables de la vida en los que comprendes repentinamente que tienes delante a alguien que puede leer dentro de ti como si fueras tú quien lo hiciera; que puede pasearse por tu alma sin explicaciones de tu parte; sin necesidad de mapas, brújulas o palabras clave que le hagan entender lo que se va a encontrar. Es la empatía, una sintonía especialísima que se establece con muy pocas personas a lo largo de la existencia, y que es un descenso y un ascenso vertiginoso por las entrañas de la verdadera vida.
MIRAR A LAS PERSONAS
Cuando nos sentimos así, vistos con unos ojos ajenos que al mismo tiempo son como los nuestros propios, es como si todo nuestro ser despertara. Querríamos saberlo todo acerca de aquella persona y que ella conociera nuestro yo hasta el final. Las conversaciones se convierten en un continuo maravillarse y aportarse mutuo. Sentimos el mundo como un pequeño globo terráqueo que gira entre nuestras manos y el motor de ese movimiento es la corriente que entre nosotros se ha creado.
Es un encuentro con otro yo, sin que ese yo se refiera a un yo idéntico, a un "alma gemela"; pues puede serlo o no. Es otro yo porque se pone en nuestra piel como si fuéramos nosotros mismos; pero al tiempo que mantiene su mismidad y su alteridad. Y por eso hay mucha riqueza en el trato con el amigo, porque lo distinto siempre nos enriquece.
Mirarnos en un amigo es mirarnos en un espejo. En un espejo que devuelve algo más que una simple reproducción de la propia imagen. Mirarnos en un amigo es encontrarnos a nosotros mismos vistos desde fuera y con mayor perspectiva, pero con el cuidado con que nosotros mismos pondríamos al mirarnos: "A través de él, los amigos se enriquecen y perfeccionan, se descubren e interpretan.
Se podría decir que, al ver al otro, cada uno de ellos aprende a conocerse" (Marias). La acción de mirar que tanto aparece entre los amigos, es algo que me parece esencial para que pueda surgir amistad entre dos personas para tener amigos hay que saber mirar.
En una carta que recibí hace unos meses me decía una amiga que "había encontrado el camino para trascender lo inmediato. El despertador para mirar (...) era el del pensamiento filosófico y la contemplación de las cosas bellas". En mi respuesta, le reafirmé en su descubrimiento porque me parecía realmente valioso: la filosofía y la contemplación estética son dos medios muy buenos para acceder a lo más hondo de la realidad.
La belleza es un camino hacia la verdad especialmente bueno. Porque la belleza no produce únicamente la mera delectación estética; posee una cualidad inestimable, y es que exige por nuestra parte contemplación. Ante las cosas bellas no basta pasear la vista. Para disfrutarlas verdaderamente hay que mirarlas con detenimiento, con miramiento. Con ellas hay que andarse con contemplaciones. Y contemplar es importante porque hace que nos detengamos y miremos las cosas tal como son, "dejando" que sean así.
La contemplación es un camino abierto hacia la verdad. Hacia la verdad personal, la de los demás y la del universo entero. Eso lo expresa muy bien de otro modo Lorenzo Silva en una de sus novelas. Escribía que "el mundo está lleno de tesoros sin descubrir porque no hay quien se pare a mirarlos. Pero en cuanto hay alguien que se detiene ante ellos, se abren ante esa persona como una maravillosa realidad llena de riqueza y significado ofreciéndole nuevos horizontes". Yo he pensado muchas veces que eso exactamente pasa con las personas.
Por eso, para tener amigos hay que saber mirar. Mirar es ver con atención, es contemplar, es concentrar nuestro ser entero en los ojos deseando captar lo que hay frente a ellos. Mirar presupone una vista limpia, sin prejuicios ni cargas anteriores, para captar lo que hay y no lo que yo he puesto o quiero poner. Mirar no es ver lo que yo quiero ver sino percibir cómo son las cosas o las personas en sí. Y además de limpieza interior, la mirada requiere también aceptación, renuncia a dominar. Cuando miramos de verdad, estamos dispuestos a dejar ser a las cosas y a las personas tal y como son. Esto es especialmente importante con las personas.
A las personas hay que dejarlas ser, hay que aceptarlas como son. Sin esa condición nunca sabremos lo que es una verdadera amistad; nunca llegaremos a saborear el gozo inmenso que produce esa identificación con el otro, ese compartir la vida, los sueños, los deseos, los fracasos. Habrá siempre en el amigo una zona de acceso prohibido o de "reservado".
Para mirar de verdad hay que aprender a hacerlo. Los hay que conocen ese arte de modo natural o han sido educados en él. Pero también puede aprenderse. Para mirar hay que pararse, parar la rueda de la actividad exterior y parar también nuestro ruido interior (qué tengo que hacer luego, cómo resolveré la cena en casa de mi hermano, qué ropa necesito, a ver cómo queda el Madrid, a ver si consigo cerrar un buen trato con este cliente...). Para mirar hay que perder el miedo a "pasar tiempo" sin haber sido ""eficaces"".
Todos hemos conocido a personas que provocan que los que están a su lado den lo mejor de sí mismos. Son personas que logran que los demás quieran -parafraseando a Salinas- "sacar de sí su mejor yo". Es así porque son personas que saben mirar, y que por eso han sabido encontrar la llave interior de las personas. Esa llave de la confianza que uno entrega solo cuando va a saberse visto, aceptado y querido por sí mismo.
LA MORADA DEL YO
Llegar a la intimidad del alma, al centro de la persona o solo rozar su periferia, exige rodeos: rodeos que son esencialmente contemplación, escucha atenta y activa, mirada abierta y receptiva. Solo cuando una persona percibe ese clima de confianza a su alrededor es capaz de empezar a abrir las rendijas de su yo. Y a través de esas rendijas pueden empezar a filtrarse los rayos de la luz que toda persona esconde. La intimidad, la interioridad, es siempre luminosa en el sentido de iluminadora. Porque muestra siempre algo desconocido para quien no está allí dentro. No siempre será lo original y nuevo el qué diga esa persona pero sí el cómo ella lo vive. Esta es la llave que entregamos a nuestros amigos y que hace que quedemos totalmente al descubierto: vulnerables, también.
Algunas veces, tras haber desnudado la intimidad del alma en conversación con la persona que nos ha inspirado esa confianza, uno siente el vértigo del miedo a romperse, a que le rompan, a que se burlen, a que no comprendan, al silencio indiferente o superficial.
Hasta ahora, esos pensamientos, deseos, aspiraciones, miedos y preguntas más íntimas habían quedado dentro de nuestra alma. A veces nos angustiaban, otras nos elevaban, otras nos desbordaban por dentro de tal forma, que había que expresarlos de algún modo (quién no ha cantado, llenado de piruetas su salón, compuesto una melodía o garabateado un poema, historia o carta, por puro desbordamiento. Tanto no cabía dentro; fuera crecía, pero tenía más apoyos para ser sostenido, para ser vivido).
Sin embargo, no dejaban de ser nuestros: los demás solo poseían de ellos su cara externa, lo que era fruto de la superabundancia. Por lo demás, no habían sido escuchados por nadie hasta el final y solo de vez en cuando abríamos a alguien una pequeña ventanita de nuestro interior, observando con atención la reacción del interlocutor ante aquello. Pero, de repente, hemos encontrado a alguien que ha provocado que primero quisiéramos abrir una ventanita y después otra, y otra... Luego le hemos pasado al interior de la casa y -poco a poco- le hemos encendido todas las luces que había en ella, iluminando incluso rincones sucios, destartalados, rincones sin ordenar o habitaciones llenas de trastos que no sabemos en dónde colocar. Le hemos enseñado el sillón de los sueños, frente a la ventana, y le hemos invitado a sentarse allí porque desde él puede conocerlos mejor. Le hemos presentado el rincón de los miedos, ese sí, está a oscuras porque nos parece que la luz acabará por hacerlos crecer. Es un rincón siempre difícil de enseñar; se supone que de esos no tenemos, y nos cuidamos mucho de dejarlos salir. También le hemos pasado al cuarto de las preguntas; esa habitación está llena de frases sueltas, de pensamientos, de párrafos incluso, y hasta de alguna página escrita. Pero sobre todo está lleno de interrogantes; es una habitación poblada de signos de interrogación que hemos ido recogiendo a lo largo de nuestra vida: por qué las relaciones humanas son tan complicadas, por qué hay personas que no miran hacia adentro, por qué las focas son más importantes que los países del Sur... Hay también un cuarto sin techo que mira directamente al sol, o al firmamento, si es de noche. Ese es el cuarto de las aspiraciones grandes, el cuarto en el que respiro hondo, el cuarto al que hay que acudir siempre que hemos pasado un día entre mucho polvo, o mucho tiempo en el sillón. También ha conocido la buhardilla; allí no vamos demasiadas veces porque es donde están los pedazos rotos de nuestra vida y todavía nos cuesta mirarlos sin sentir dolor o pena.
Hay personas a las que paseamos por nuestra morada interior sin miedo alguno; es más: deseamos desde lo más íntimo de nuestro ser hacerlo. Sentimos desde muy hondo que apreciará, entenderá y comprenderá cada objeto que encuentre en ella. No le importarán los cacharros rotos, aunque tengamos la estantería llena de ellos; no querrá reírse de nuestras inquietudes: se le iluminará la mirada al conocerlas porque . también ella las había sentido latir más de una vez. Le encantará que tengamos un sillón de sueños y un cuarto sin techo, y querrá saber qué nos dicen los astros por la noche y cómo es el vuelo de los pájaros que vemos pasar. Son personas que hacen que sintamos la necesidad de hacer crecer todo eso, de mostrárselo, de hacerlo vivir para ellas.
Esas personas son los amigos, el amigo aquel con quien me atrevo a ser yo misma; sin restricciones y sin temores. Esa persona con la que puedo decir todo porque todo lo va a entender en su contexto; esa persona con la que puedo hablar en borrador: sin orden, sin hilazón, sin sentido algunas veces. Con rabia o ira, con desesperación, con alegría exultante, desvariando. Descubriendo todas las raíces de mi alma y sabiendo que en ningún momento se aprovechará de ello para arrancarme de mi lugar. Y sabiendo que -como escribió alguien- "comprende esas contradicciones en mi naturaleza que llevarían a otros a juzgarme mal". Eso es un amigo.
A las personas nos gusta tener amigos: gente con la que compartir vida, experiencias, tiempo, conversación... Nos gustan los amigos y nos parecen muy importantes, incluso imprescindibles. La amistad es una relación humana con un valor muy especial. Junto con la família y el trabajo, es algo que nos parece que merece la pena y a lo cual dedicamos tiempo y esfuerzo. Queremos tener amigos en la vida: para no estar solos -a veces se siente la soledad incluso estando rodeados de gente-, para vivir la vida más a fondo y para disfrutarla de verdad. Como escribió Aristóteles, "sin amigos nadie querría vivir, aun cuando poseyera todos los demás bienes".
Quizá por eso escribo esto. Escribir sobre la amistad me ayuda a saber qué espero yo de ella, qué doy yo a mis amigos, si mi amistad con ellos es plena o solo algo "satisfactorio". Reflexionar sobre las cosas ayuda a vivirlas mejor. Reflexionar es un modo de vivir.
LA AMISTAD COMO REGALO
Decía más arriba que dedicamos esfuerzo a hacer amigos. Y el esfuerzo es necesario porque las cosas no salen solas. Sin embargo, la amistad no se puede forzar. Por eso también puede decirse que la amistad surge siempre como un regalo, como un don que se recibe. En un momento dado, aparece entre dos personas un deseo de compartir, de comunicarse, de contar lo que se lleva dentro y de contrastarlo, de ser conocido muy a fondo. De hecho, cuando uno vislumbra en el horizonte la posibilidad de hacer una nueva amistad, de esas profundas y verdaderas, que aportan y llenan tanto por dentro, parece que su espíritu se hincha y crece. Es como ver nacer un día radiante. La vida se ve de otro color porque los amigos hacen cobrar sentido a nuestras vivencias: estas no van a ser solo para nosotros. Las cosas son distintas porque las vivimos pensando en compartirlas, en transmitirlas, en discutirlas, en compararlas. De nuestros amigos nos interesa todo: lo que piensan, lo que hacen, cómo viven las cosas. Lo importante no es solo lo que cuentan ni lo que les pasa; lo importante es que eso "es tuyo", "eres tú".
Desde mi adolescencia he experimentado disgusto ante los momentos meramente descriptivos de los acontecimientos, o las que eran como una reseña informativa de lo que había ocurrido en el verano. Los momentos verdaderos son aquellos en las que los acontecimientos del lunes o del viernes se describen como cosas que me pasan y no solo como cosas que van pasando a mi lado. Lo interesante y lo que me hace disfrutar era ver cómo esas cosas se viven desde dentro de mis amigos.
El grado de amistad con los amigos puede distinguirse precisamente por eso. Por si los momentos estaban llenos de preguntas convencionales y frases que se repetían del mismo modo en todas los demás momentos o si e ellos te dejas llevar, trayendo a colación esto o aquello, y acabando en lugares desconocidos para ti mismo, pero bonitos y en los que habías disfrutado. Escribir para los amigos es descubrir el mundo con unos ojos nuevos para dárselo a ellos.
La amistad es un regalo porque es vivir otra vida además de la propia. Es poder vivir dos veces. Y es también reafirmar tu propia existencia porque hay alguien que la quiere así: incondicionalmente. En el amigo encontramos aceptación plena.
La amistad es un don porque, en cierto modo, llega cuando y como quiere; no es programable; simplemente, surge y es como un regalo, un don que uno recibe.
Esa comunión del espíritu que hay entre los amigos, ese compartir denso e intenso, ese vivir y ser sin dar explicaciones porque estas no son necesarias para nuestro mutuo entendimiento, ese encontrar las puertas del alma siempre abiertas y acogedoras para ti porque eres tú, es el tesoro incalculable. No es extraño que los griegos la calificaran como regalo de los dioses.
Regalo es también en el sentido de que nunca es verdaderamente merecida. Si se puede hablar así, algunos podrían merecer más que otros el tener amigos. Pero, en el fondo, la amistad de una persona difícilmente es algo que uno llegue a "merecer". Se pueden tener de modo habitual disposiciones personales adecuadas para la amistad, para tener amigos (no todo el mundo las tiene).
Pero no se puede decidir en qué momento aparecerá el amigo o de quién seré amigo. Por ejemplo, todos contamos con momentos imborrables de la vida en los que comprendes repentinamente que tienes delante a alguien que puede leer dentro de ti como si fueras tú quien lo hiciera; que puede pasearse por tu alma sin explicaciones de tu parte; sin necesidad de mapas, brújulas o palabras clave que le hagan entender lo que se va a encontrar. Es la empatía, una sintonía especialísima que se establece con muy pocas personas a lo largo de la existencia, y que es un descenso y un ascenso vertiginoso por las entrañas de la verdadera vida.
MIRAR A LAS PERSONAS
Cuando nos sentimos así, vistos con unos ojos ajenos que al mismo tiempo son como los nuestros propios, es como si todo nuestro ser despertara. Querríamos saberlo todo acerca de aquella persona y que ella conociera nuestro yo hasta el final. Las conversaciones se convierten en un continuo maravillarse y aportarse mutuo. Sentimos el mundo como un pequeño globo terráqueo que gira entre nuestras manos y el motor de ese movimiento es la corriente que entre nosotros se ha creado.
Es un encuentro con otro yo, sin que ese yo se refiera a un yo idéntico, a un "alma gemela"; pues puede serlo o no. Es otro yo porque se pone en nuestra piel como si fuéramos nosotros mismos; pero al tiempo que mantiene su mismidad y su alteridad. Y por eso hay mucha riqueza en el trato con el amigo, porque lo distinto siempre nos enriquece.
Mirarnos en un amigo es mirarnos en un espejo. En un espejo que devuelve algo más que una simple reproducción de la propia imagen. Mirarnos en un amigo es encontrarnos a nosotros mismos vistos desde fuera y con mayor perspectiva, pero con el cuidado con que nosotros mismos pondríamos al mirarnos: "A través de él, los amigos se enriquecen y perfeccionan, se descubren e interpretan.
Se podría decir que, al ver al otro, cada uno de ellos aprende a conocerse" (Marias). La acción de mirar que tanto aparece entre los amigos, es algo que me parece esencial para que pueda surgir amistad entre dos personas para tener amigos hay que saber mirar.
En una carta que recibí hace unos meses me decía una amiga que "había encontrado el camino para trascender lo inmediato. El despertador para mirar (...) era el del pensamiento filosófico y la contemplación de las cosas bellas". En mi respuesta, le reafirmé en su descubrimiento porque me parecía realmente valioso: la filosofía y la contemplación estética son dos medios muy buenos para acceder a lo más hondo de la realidad.
La belleza es un camino hacia la verdad especialmente bueno. Porque la belleza no produce únicamente la mera delectación estética; posee una cualidad inestimable, y es que exige por nuestra parte contemplación. Ante las cosas bellas no basta pasear la vista. Para disfrutarlas verdaderamente hay que mirarlas con detenimiento, con miramiento. Con ellas hay que andarse con contemplaciones. Y contemplar es importante porque hace que nos detengamos y miremos las cosas tal como son, "dejando" que sean así.
La contemplación es un camino abierto hacia la verdad. Hacia la verdad personal, la de los demás y la del universo entero. Eso lo expresa muy bien de otro modo Lorenzo Silva en una de sus novelas. Escribía que "el mundo está lleno de tesoros sin descubrir porque no hay quien se pare a mirarlos. Pero en cuanto hay alguien que se detiene ante ellos, se abren ante esa persona como una maravillosa realidad llena de riqueza y significado ofreciéndole nuevos horizontes". Yo he pensado muchas veces que eso exactamente pasa con las personas.
Por eso, para tener amigos hay que saber mirar. Mirar es ver con atención, es contemplar, es concentrar nuestro ser entero en los ojos deseando captar lo que hay frente a ellos. Mirar presupone una vista limpia, sin prejuicios ni cargas anteriores, para captar lo que hay y no lo que yo he puesto o quiero poner. Mirar no es ver lo que yo quiero ver sino percibir cómo son las cosas o las personas en sí. Y además de limpieza interior, la mirada requiere también aceptación, renuncia a dominar. Cuando miramos de verdad, estamos dispuestos a dejar ser a las cosas y a las personas tal y como son. Esto es especialmente importante con las personas.
A las personas hay que dejarlas ser, hay que aceptarlas como son. Sin esa condición nunca sabremos lo que es una verdadera amistad; nunca llegaremos a saborear el gozo inmenso que produce esa identificación con el otro, ese compartir la vida, los sueños, los deseos, los fracasos. Habrá siempre en el amigo una zona de acceso prohibido o de "reservado".
Para mirar de verdad hay que aprender a hacerlo. Los hay que conocen ese arte de modo natural o han sido educados en él. Pero también puede aprenderse. Para mirar hay que pararse, parar la rueda de la actividad exterior y parar también nuestro ruido interior (qué tengo que hacer luego, cómo resolveré la cena en casa de mi hermano, qué ropa necesito, a ver cómo queda el Madrid, a ver si consigo cerrar un buen trato con este cliente...). Para mirar hay que perder el miedo a "pasar tiempo" sin haber sido ""eficaces"".
Todos hemos conocido a personas que provocan que los que están a su lado den lo mejor de sí mismos. Son personas que logran que los demás quieran -parafraseando a Salinas- "sacar de sí su mejor yo". Es así porque son personas que saben mirar, y que por eso han sabido encontrar la llave interior de las personas. Esa llave de la confianza que uno entrega solo cuando va a saberse visto, aceptado y querido por sí mismo.
LA MORADA DEL YO
Llegar a la intimidad del alma, al centro de la persona o solo rozar su periferia, exige rodeos: rodeos que son esencialmente contemplación, escucha atenta y activa, mirada abierta y receptiva. Solo cuando una persona percibe ese clima de confianza a su alrededor es capaz de empezar a abrir las rendijas de su yo. Y a través de esas rendijas pueden empezar a filtrarse los rayos de la luz que toda persona esconde. La intimidad, la interioridad, es siempre luminosa en el sentido de iluminadora. Porque muestra siempre algo desconocido para quien no está allí dentro. No siempre será lo original y nuevo el qué diga esa persona pero sí el cómo ella lo vive. Esta es la llave que entregamos a nuestros amigos y que hace que quedemos totalmente al descubierto: vulnerables, también.
Algunas veces, tras haber desnudado la intimidad del alma en conversación con la persona que nos ha inspirado esa confianza, uno siente el vértigo del miedo a romperse, a que le rompan, a que se burlen, a que no comprendan, al silencio indiferente o superficial.
Hasta ahora, esos pensamientos, deseos, aspiraciones, miedos y preguntas más íntimas habían quedado dentro de nuestra alma. A veces nos angustiaban, otras nos elevaban, otras nos desbordaban por dentro de tal forma, que había que expresarlos de algún modo (quién no ha cantado, llenado de piruetas su salón, compuesto una melodía o garabateado un poema, historia o carta, por puro desbordamiento. Tanto no cabía dentro; fuera crecía, pero tenía más apoyos para ser sostenido, para ser vivido).
Sin embargo, no dejaban de ser nuestros: los demás solo poseían de ellos su cara externa, lo que era fruto de la superabundancia. Por lo demás, no habían sido escuchados por nadie hasta el final y solo de vez en cuando abríamos a alguien una pequeña ventanita de nuestro interior, observando con atención la reacción del interlocutor ante aquello. Pero, de repente, hemos encontrado a alguien que ha provocado que primero quisiéramos abrir una ventanita y después otra, y otra... Luego le hemos pasado al interior de la casa y -poco a poco- le hemos encendido todas las luces que había en ella, iluminando incluso rincones sucios, destartalados, rincones sin ordenar o habitaciones llenas de trastos que no sabemos en dónde colocar. Le hemos enseñado el sillón de los sueños, frente a la ventana, y le hemos invitado a sentarse allí porque desde él puede conocerlos mejor. Le hemos presentado el rincón de los miedos, ese sí, está a oscuras porque nos parece que la luz acabará por hacerlos crecer. Es un rincón siempre difícil de enseñar; se supone que de esos no tenemos, y nos cuidamos mucho de dejarlos salir. También le hemos pasado al cuarto de las preguntas; esa habitación está llena de frases sueltas, de pensamientos, de párrafos incluso, y hasta de alguna página escrita. Pero sobre todo está lleno de interrogantes; es una habitación poblada de signos de interrogación que hemos ido recogiendo a lo largo de nuestra vida: por qué las relaciones humanas son tan complicadas, por qué hay personas que no miran hacia adentro, por qué las focas son más importantes que los países del Sur... Hay también un cuarto sin techo que mira directamente al sol, o al firmamento, si es de noche. Ese es el cuarto de las aspiraciones grandes, el cuarto en el que respiro hondo, el cuarto al que hay que acudir siempre que hemos pasado un día entre mucho polvo, o mucho tiempo en el sillón. También ha conocido la buhardilla; allí no vamos demasiadas veces porque es donde están los pedazos rotos de nuestra vida y todavía nos cuesta mirarlos sin sentir dolor o pena.
Hay personas a las que paseamos por nuestra morada interior sin miedo alguno; es más: deseamos desde lo más íntimo de nuestro ser hacerlo. Sentimos desde muy hondo que apreciará, entenderá y comprenderá cada objeto que encuentre en ella. No le importarán los cacharros rotos, aunque tengamos la estantería llena de ellos; no querrá reírse de nuestras inquietudes: se le iluminará la mirada al conocerlas porque . también ella las había sentido latir más de una vez. Le encantará que tengamos un sillón de sueños y un cuarto sin techo, y querrá saber qué nos dicen los astros por la noche y cómo es el vuelo de los pájaros que vemos pasar. Son personas que hacen que sintamos la necesidad de hacer crecer todo eso, de mostrárselo, de hacerlo vivir para ellas.
Esas personas son los amigos, el amigo aquel con quien me atrevo a ser yo misma; sin restricciones y sin temores. Esa persona con la que puedo decir todo porque todo lo va a entender en su contexto; esa persona con la que puedo hablar en borrador: sin orden, sin hilazón, sin sentido algunas veces. Con rabia o ira, con desesperación, con alegría exultante, desvariando. Descubriendo todas las raíces de mi alma y sabiendo que en ningún momento se aprovechará de ello para arrancarme de mi lugar. Y sabiendo que -como escribió alguien- "comprende esas contradicciones en mi naturaleza que llevarían a otros a juzgarme mal". Eso es un amigo.
Diego Torrente
No puedes empezar a preocuparte por lo que va a suceder. Tienes que obtener espástica suficiente como para preocuparse por lo que está sucediendo ahora.
Lauren Bacall
Para empezar a decirle a la gente que eres hermosa, o simplemente sientes bella, tan solo comience a actuar como que eres la mujer más hermosa del mundo. Y realmente mejora todo! Debido a su tipo de psique responde a ella - que esto es verdad!
Margaret Cho
Me gusta empezar el nuevo año dulce. Estoy emocionado de ver cómo resulta 2013. Tal vez porque soy actriz y siempre estoy en una dieta y un programa de acondicionamiento físico, pero mi resolución de Año Nuevo es dejarme agradable a mí mismo acerca de mi cuerpo.
Busy Philipps
Nosotros abusamos de la tierra, porque lo consideramos como un bien que nos pertenece. Cuando vemos la tierra como una comunidad a la que pertenecemos, podemos empezar a usarlo con amor y respeto.
Aldo Leopold
Quiero ser un padre joven. Por 25 o 26 quiero verme a mí mismo, como, casado o empezar a buscar una familia.
Justin Bieber
La posibilidad de que la música es separable de tiempo y lugar significaba que se podía empezar a pensar en la música como parte de los muebles de uno.
Brian Eno
Tuve un beso de Año Nuevo una vez. Pero era como, 'Vamos a empezar el año juntos, "y entonces terminamos rompiendo la noche después!
Joe Jonas
¿Quieres venir a casa a una cama firme agradable con las esquinas remetidas en lo que empezar otra vez, como cada noche es como una nueva noche.
Gabrielle Union
No basta con gritar en las manifestaciones de Occupy Wall Street. Necesitamos nuestro sistema político para empezar a reflejar esta ira de nuevo , '¿Cómo lo arreglamos? ¿Cómo podemos hacer que la economía vaya bien de nuevo?
Colin Powell
Me gustaría empezar por recoger litografías y aguafuertes. Es una manera de entrar en y beneficiarse de arte de calidad real. Incluso los artistas más jóvenes hacen impresiones maravillosas. Las impresiones pueden ser muy valiosos. Así fue como empecé a coleccionar.
Arne Glimcher
Tenemos que encontrar la manera de elevar las expectativas, sobre todo de aquellas personas que pueden empezar con un escalón socioeconómico más bajo, que podría verse como desventaja. Pero, ya sabes, la razón por la que digo verse como desventaja, es porque la vida es tan corta, y no hay mucho que se puede cambiar.
Benjamin Carson
Tuve una infancia maravillosa, procedente de Cincinnati, y creo que fue una gran va en la vida que iba a tener, en el que hay que empezar joven como bailarín.
Suzanne Farrell
La discriminación por edad funciona en ambas direcciones. Como un adolescente en los ojos del público, la gente hablar condescendientemente a mí. Cuando te haces mayor hay esta sensación de que tienes que empezar a tallar su cara y cuerpo. Ahora mismo estoy en el punto medio - Yo creo que las mujeres en la treintena que se tomen en serio.
Alanis Morissette
Yo fui criado por una madre soltera que hizo un camino para mí. Se utiliza para limpiar pisos como empleada doméstica, ponga un paño de limpieza en su bolsillo y tomar el metro en Brooklyn, así que tendría comida en la mesa. Pero ella me enseñó que yo la acompañé a la estación de metro que la vida es no donde empezar, pero ¿dónde vas. Por los valores familiares.
Al Sharpton
Negocios tiene una manera de hablar acerca de cómo crear valor, que es de alguna manera no está mal... Solo tenemos que empezar a pensar en si el valor que queremos crear es coherente con todo bien social y ambiental bienestar.
Peter Senge
Odio sonar como un adolescente romántico, pero creo que los artistas no suelen ver el arte como una opción de carrera, sino que simplemente no se puede superar su deseo de hacer arte, y vivirán en pocos ingresos durante el tiempo que tienen que hacerlo, antes de empezar a vender su trabajo - o renunciar y conseguir un trabajo remunerado.
Charles Saatchi
No hay ciencia en este mundo como la física. Nada se compara a la precisión con la que la física le permite comprender el mundo que te rodea. Son las leyes de la física que nos permitan decir exactamente a qué hora el sol va en aumento. ¿A qué hora del eclipse va a empezar. ¿A qué hora del eclipse se va a acabar.
Neil deGrasse Tyson
Al reducir nuestra dependencia del petróleo extranjero y el aumento de las fuentes de energía alternativas como el etanol, podemos empezar a bajar los precios en las gasolineras, crear miles de nuevos puestos de trabajo y traer un impulso muy necesario para nuestra economía.
Jim Ryun
Un algo original, querida dama, que me quiera escribir, pero ¿cómo empezar? Porque yo estoy seguro de que no tengo originales en mí, excepto el pecado original.
Thomas Campbell
La amistad es como la deuda eterna, no se sabe muy bien cómo empezar pero ya se sabe que nunca jamás terminará.
Es hora de dejar de pensar en el partido republicano como un club exclusivo donde su tarjeta ideológica está marcada en la puerta, y empezar a pensar en cómo podemos atraer a más líderes basados ??en soluciones como Nathan Fletcher y Anthony Adams.
Arnold Schwarzenegger
El punto es que hay una tremenda hipocresía entre la derecha cristiana. Y creo que los votantes cristianos deben empezar a buscar en el calentamiento global y la pobreza extrema como una cuestión religiosa que habla de la cultura de la vida.
Al Franken
No era como, 'Soy perder peso y empezar a hacer dramas. Quería estar más sano, y ese fue el impulso para querer bajar de peso - es solo acerca de ser saludable y sentirse bien.
Jonah Hill
Tenemos que dejar de pensar en la infraestructura como un estimulante económico y empezar a pensar en ella como una estrategia. Estimulantes económicos producen puentes a ninguna parte. La inversión estratégica en infraestructura genera una base para el crecimiento a largo plazo.
Roger McNamee
India ofrece interesantes oportunidades de negocio debido al crecimiento de los viajes de empresa y una población de clase media significativa a la espera de explorar el mundo. Para empezar, Travelex es la creación de ocho sucursales del centro de la ciudad en metro y otras ciudades importantes, como destinos turísticos.
Lloyd Dorfman
No la danza nunca ha salido como pensé que lo haría, porque confío lo suficiente para que pueda empezar algo con algunas ideas y luego se toma a sí mismo en alguna parte.
Mark Morris
Una de las razones que me dieron en la actuación, para empezar, es que yo estaba tratando de averiguar cómo funcionaba la vida. Fue interesante para mí para tratar de seguir la forma en que otras personas, reales o imaginarios, se ocuparía de los problemas, porque yo estaba tratando de lidiar con mis propios problemas.
Michael Shannon
He vivido en Estados Unidos por un largo tiempo antes de empezar a trabajar como actor. Algunos actores aparecen en el set y nunca han hecho un acento americano antes, por lo que dependen de una serie de mecanismos técnicos. Parte de lo que hace un acento es entender por qué la gente habla de esa manera - usted tiene que entender la cultura.
Idris Elba
He tenido la extraña suerte de empezar lentamente y poco a poco la construcción, algo que pocos escritores se les permite más. Como resultado he visto a cada uno de mis libros llamado el avance. Y cada uno estaba en su camino.
Jonathan Lethem
Para buscar algún tipo de conocimiento o sentido en las canciones pop no es realmente - y hay un montón de otros lugares en los que probablemente debería mirar primero antes de empezar a buscar en una canción pop. Supongo que era porque estaba muy metido en la música como un niño, y yo quería que dijera algo más. Fue la cosa, ¿no? Y ahora no lo es.
Jarvis Cocker
Es lamentable que vivimos en una sociedad dismórfico tal pánico donde las mujeres ni siquiera se dan la oportunidad de ver lo que van a ver como personas como mayores. Yo quiero tener una idea de lo que voy a quedar como antes de empezar la limpieza de las pizarras.
Julia Roberts
¿Qué tan conmovedora es la manera en que combatimos la guerra justo hasta el momento en nuestro negocio es atendido y luego encender un centavo y de inmediato empezar a cuidar de las personas. Es como un choque y aw cáscaras campaña.
Dennis Miller
Llegar a una conclusión tiene que empezar con lo que las partes están discutiendo, pero el examen en todas las situaciones cuidadosamente los hechos como lo prueban o no probarlos, el registro, ya que crean, y luego tomar una decisión que se limite a lo que dice la ley sobre los hechos ante el juez.
Sonia Sotomayor
Como ex jugador de fútbol que ha llevado a un campo de fútbol a más de 4.000 veces, confía en mí, yo no entré en el baile de salón con mi cuerpo que es 100 por ciento, sin molestias o dolores o dolencias que vienen conmigo. Cuando usted está bailando, estás haciendo cosas que su cuerpo no está acostumbrado, y así empezar a agravar esas viejas heridas.
Emmitt Smith
¿Qué abogados aprenden en la escuela de leyes? Aprenden a ganar... Lo que tenemos que empezar a pensar es ¿cómo resolvemos los problemas.
Benjamin Carson