Cosas para el nick ( 4 )
Cosas para el nick. Encuentra docenas de cosas para el nick con fotos para copiar y compartir.
¿Sabes cuál es la única obligación que tenemos en esta vida?
Pues no ser imbéciles. La palabra «imbécil» es más sustanciosa de lo que parece, no te vayas a creer. Viene del latÃn baculus que
significa «bastón»: el imbécil es el que necesita bastón para
caminar. Que no se enfaden con nosotros los cojos ni los
ancianitos, porque el bastón al que nos referimos no es el que se
usa muy legÃtimamente para ayudar a sostenerse y dar pasitos a un cuerpo quebrantado por algún accidente o por la edad. El imbécil puede ser todo lo ágil que se quiera y dar brincos como una gacela olÃmpica, no se trata de eso. Si el imbécil cojea no es de los pies, sino del ánimo: es su espÃritu el debilucho y cojitranco, aunque su cuerpo pegue unas volteretas de órdago. Hay imbéciles de varios modelos, a elegir:
a) El que cree que no quiere nada, elque dice que todo le da igual,
el que vive en un perpetuo bostezo o en siesta permanente, aunque tenga los ojos abiertos y no ronque.
b) El que cree que lo quiere todo, lo primero que se le presenta y
lo contrario de lo que se le presenta: marcharse y quedarse, bailar y estar sentado, masticar ajos y dar besos sublimes, todo a la vez.
c) El que no sabe lo que quiere ni se molesta en averiguarlo.
Imita los quereres de sus vecinos o les lleva la contraria porque sÃ,
todo lo que hace está dictado por la opinión mayoritaria de los que
le rodean: es conformista sin reflexión o rebelde sin causa.
d) El que sabe que quiere y sabe lo que quiere y, más o menos,
sabe por qué lo quiere pero lo quiere flojito, con miedo o con poca
fuerza. A fin de cuentas, termina siempre haciendo lo que no quiere y dejando lo que quiere para mañana, a ver si entonces se
encuentra más entonado.
e) El que quiere con fuerza y ferocidad, en plan bárbaro, pero se
ha engañado a sà mismo sobre lo que es la realidad, se despista
enormemente y termina confundiendo la buena vida con aquello
que va a hacerle polvo.
Todos estos tipos de imbecilidad necesitan bastón, es decir, necesitan apoyarse en cosas de fuera, ajenas, que no tienen nada que ver con la libertad y la reflexión propias. Siento decirte que los
imbéciles suelen acabar bastante mal, crea lo que crea la opinión
vulgar. Cuando digo que «acaban mal» no me refiero a que
terminen en la cárcel o fulminados por un rayo (eso sólo suele pasar en las pelÃculas), sino que te aviso de que suelen fastidiarse a sà mismos y nunca logran vivir la buena vida esa que tanto nos
apetece a ti y a mÃ. Y todavÃa siento más tener que informarte qué
sÃntomas de imbecilidad solemos tener casi todos; vamos, por lo
menos yo me los encuentro un dÃa sà y otro también, ojalá a ti te
vaya mejor en el invento...
Conclusión: ¡alerta!, ¡en guardia!, ¡la
imbecilidad acecha y no perdona!
Pues no ser imbéciles. La palabra «imbécil» es más sustanciosa de lo que parece, no te vayas a creer. Viene del latÃn baculus que
significa «bastón»: el imbécil es el que necesita bastón para
caminar. Que no se enfaden con nosotros los cojos ni los
ancianitos, porque el bastón al que nos referimos no es el que se
usa muy legÃtimamente para ayudar a sostenerse y dar pasitos a un cuerpo quebrantado por algún accidente o por la edad. El imbécil puede ser todo lo ágil que se quiera y dar brincos como una gacela olÃmpica, no se trata de eso. Si el imbécil cojea no es de los pies, sino del ánimo: es su espÃritu el debilucho y cojitranco, aunque su cuerpo pegue unas volteretas de órdago. Hay imbéciles de varios modelos, a elegir:
a) El que cree que no quiere nada, elque dice que todo le da igual,
el que vive en un perpetuo bostezo o en siesta permanente, aunque tenga los ojos abiertos y no ronque.
b) El que cree que lo quiere todo, lo primero que se le presenta y
lo contrario de lo que se le presenta: marcharse y quedarse, bailar y estar sentado, masticar ajos y dar besos sublimes, todo a la vez.
c) El que no sabe lo que quiere ni se molesta en averiguarlo.
Imita los quereres de sus vecinos o les lleva la contraria porque sÃ,
todo lo que hace está dictado por la opinión mayoritaria de los que
le rodean: es conformista sin reflexión o rebelde sin causa.
d) El que sabe que quiere y sabe lo que quiere y, más o menos,
sabe por qué lo quiere pero lo quiere flojito, con miedo o con poca
fuerza. A fin de cuentas, termina siempre haciendo lo que no quiere y dejando lo que quiere para mañana, a ver si entonces se
encuentra más entonado.
e) El que quiere con fuerza y ferocidad, en plan bárbaro, pero se
ha engañado a sà mismo sobre lo que es la realidad, se despista
enormemente y termina confundiendo la buena vida con aquello
que va a hacerle polvo.
Todos estos tipos de imbecilidad necesitan bastón, es decir, necesitan apoyarse en cosas de fuera, ajenas, que no tienen nada que ver con la libertad y la reflexión propias. Siento decirte que los
imbéciles suelen acabar bastante mal, crea lo que crea la opinión
vulgar. Cuando digo que «acaban mal» no me refiero a que
terminen en la cárcel o fulminados por un rayo (eso sólo suele pasar en las pelÃculas), sino que te aviso de que suelen fastidiarse a sà mismos y nunca logran vivir la buena vida esa que tanto nos
apetece a ti y a mÃ. Y todavÃa siento más tener que informarte qué
sÃntomas de imbecilidad solemos tener casi todos; vamos, por lo
menos yo me los encuentro un dÃa sà y otro también, ojalá a ti te
vaya mejor en el invento...
Conclusión: ¡alerta!, ¡en guardia!, ¡la
imbecilidad acecha y no perdona!
Fernando Savater
Es una cosa terrible enterrar algo dentro de ti y nunca dejarlo salir. Es mejor hacerle frente, para gritarlo y gritarlo y para llorar y dejarlo salir. Para ambas. No es bueno guardar las cosas en una botella, porque cuando la botella se llene, puede explotar como un volcán.
Phoebe Stone
Barrabás llegó a la familia por vÃa marÃtima, anotó la niña Clara con su delicada caligrafÃa. Ya entonces tenÃa el hábito de escribir las cosas importantes (?) sin sospechar que cincuenta años después, sus cuadernos me servirÃan para rescatar la memoria del pasado y para sobrevivir a mi propio espanto.
Isabel Allende
Es nuevo para nosotros este negocio y conoces a toda esa gente que suele decir 'haz esto, haz lo otro'. Y nosotros soliamos contestar '¡Que se joda eso, que te jodan a ti!' porque nosotros no hacemos asà las cosas. Al final hacÃamos lo que nos daba la gana...
Axl Rose
Me meto en una pesadilla de la que despierto sólo para encontrarme con algo aún peor. Las cosas que más miedo me dan, las cosas que más temo que le sucedan a los demás, se manifiestan con unos detalles tan vÃvidos que me parecen reales. Cada vez que me despierto pienso que por fin se ha acabado todo, pero no, tan sólo es el comienzo de un nuevo capÃtulo de torturas.
Suzanne Collins
Si te viese aparecer entre las nubes, Eliacim, con unas alas bien cosidas a la espalda, como un ángel, e incluso con una varita de la virtud en la mano, como un hada, probablemente enloquecerÃa de tristeza.
Las nubes, hijo mÃo, con sus blandas cárcavas y sus cimientos movibles, guardan indescifrables teoremas cuyo planteamiento no es sano para los hombres. ¿Te acuerdas de aquel escalatorres, Eliacim, que un dÃa de niebla escaló, una por una, todas las nubes del cielo y desapareció para siempre? Según los pastores de las montañas, que lo vieron, tenÃa la cabeza hueca y en su calavera se empollaban los minúsculos huevecillos de las tormentas, los huevecillos que, al reventar, sobrecogen al mundo.
Las nubes, Eliacim, se forman con las almas de quienes mueren en la horca y con las almas, también, de los niños que pecan antes de tiempo. Por eso, en los paÃses del sol, suceden, a veces, cosas inexplicables, misteriosas y agudÃsimas cosas inexplicables.
Si te viese aparecer entre las nubes, Eliacim, estoy segura que enloquecerÃa de tristeza. No es como un ángel como yo te quiero, hijo mÃo. Tampoco como habitante de la nube blanca, de la nube gris, de la nube negra.
Es de una manera mucho más sencilla e imposible.
Las nubes, hijo mÃo, con sus blandas cárcavas y sus cimientos movibles, guardan indescifrables teoremas cuyo planteamiento no es sano para los hombres. ¿Te acuerdas de aquel escalatorres, Eliacim, que un dÃa de niebla escaló, una por una, todas las nubes del cielo y desapareció para siempre? Según los pastores de las montañas, que lo vieron, tenÃa la cabeza hueca y en su calavera se empollaban los minúsculos huevecillos de las tormentas, los huevecillos que, al reventar, sobrecogen al mundo.
Las nubes, Eliacim, se forman con las almas de quienes mueren en la horca y con las almas, también, de los niños que pecan antes de tiempo. Por eso, en los paÃses del sol, suceden, a veces, cosas inexplicables, misteriosas y agudÃsimas cosas inexplicables.
Si te viese aparecer entre las nubes, Eliacim, estoy segura que enloquecerÃa de tristeza. No es como un ángel como yo te quiero, hijo mÃo. Tampoco como habitante de la nube blanca, de la nube gris, de la nube negra.
Es de una manera mucho más sencilla e imposible.
Camilo José Cela
Los buenos amigos están para ayudarte cuando la vida te lanza uno de sus reveses y las cosas parecen peores de lo que son.
Robin S. Sharma
Yo soy lo que soy por todos esos mitos que los medios han inventado: oye, ¿tendrá costillas o no?; ¡dicen que se hizo veinte cirugÃas!; dicen que trae implantes en el pelo; dicen que se casó por interés. Bueno, entonces todas esas cosas también sirven, de alguna o de otra manera; para bien o para mal, pero están hablando, es publicidad.
ThalÃÂa
Hay un tipo de mujeres y de hombres jóvenes y fuertes que quieren dar su vida por una causa. La publicidad hace que compren ropas y coches que no necesitan. Generaciones y generaciones han desempeñado trabajos que odiaban para poder comprar cosas que en realidad no necesitan.
Chuck Palahniuk
Una consecuencia lógica de este estado de cosas nos conduce a una elemental consideración. La estructura de ese conjunto formado por los 500 representantes parlamentarios, agrupados según sus profesiones o hasta teniendo en cuenta sus aptitudes, ofrece un cuadro a la par incongruente y lastimoso. ¿O es que cabe admitir la hipótesis de que estos elegidos de la Nación pueden ser al mismo tiempo brotes privilegiados de la genialidad o siquiera del sentido común? Ojalá no se suponga que de las papeletas de sufragio, emitidas por electores que todo pueden ser menos inteligentes, surjan simultáneamente centenares de hombres de Estado. Nunca será suficientemente rebatida la absurda creencia de que del sufragio universal pueden salir genios; primeramente hay que considerar que para una Nación no en todos los tiempos nace un verdadero estadista, y menos aún de golpe un centenar; por otra parte, es instintiva la antipatÃa que siente la masa por el genio eminente. Más probable es que un camello se deslice por el ojo de una aguja que un gran hombre resulte "descubierto" por virtud de una elección popular. Todo lo que de veras sobresale de lo común en la historia de los pueblos suele generalmente revelarse por sà mismo.
Adolf Hitler
En cuanto al mandar, que parece tan fácil y hacedero, si se considera la debilidad del juicio humano y la dificultad de elección entre las cosas nuevas o dudosas, yo creo que es mucho más cómodo y más grato el obedecer que el conducir, y que constituye un reposo grande para el espÃritu el no tener que seguir más que una ruta trazada de antemano, y el no tener tampoco que responder de nadie, más que de sà mismo:
Michel De Montaigne
Un choque de automóvil es un asunto violento, y pueden sucederle muchas cosas terribles a una masa de carne y hueso que se desplace a gran velocidad dentro de un objeto metálico y pesado que se para de repente.
Steven D. Levitt
Cuando estudias arquitectura, todas las casas tienen un techo apuntado. Eso es convencional. Arquitectos no diseñan casas para la gente, lo diseñan por negocios. Diseñan cosas que se pueden vender; eso es un problema de ego. Diseñan el edificio mas grande. Cuando me invitaron a mi y a Roxanne a Dubai, querÃan que vaya allá y diseñe el edificio mas grande del mundo, la ciudad más moderna y un parque temático y les dije ?"¿para qué quieren el edificio mas grande del mundo?
Jacque Fresco
Verdaderamente es maravilloso cómo nos dejamos sorprender por palabras y frases que ponen de relieve un aspecto de las cosas, dejando en la oscuridad el aspecto opuesto. Buen ejemplo de esto tenemos y es muy pertinente a la cuestión el recordatorio, en el empleo de las palabras PROTECCIÓN y PROTECCIONISTA en contra del libre cambio, y en la aceptación tácita, por parte de los librecambistas, de la propiedad con que se usan estas voces. Uno de los partidos ha ignorado y el otro no se ha cuidado de patentizar que esa pretendida protección envuelve una agresión, y que el nombre de proteccionista deberÃa cambiarse por el de AGRESIONISTA. Y, no obstante, si para mantener los beneficios de A. se prohÃbe a B. que compre a C., o si se impone a B. una multa bajo la forma de derechos de entrada en caso de que compre a C., es evidente que se comete una «agresión» contra B. para proteger a A. El tÃtulo de AGRESIONISTA es, además, mucho más adecuado a los adversarios del libre-cambio que el bien sonante de PROTECCIONISTA, puesto que para proteger a un productor perjudican a diez consumidores.
Herbert Spencer
Para que las cosas cambien tú tienes que cambiar... Para que las cosas mejoren tú tienes que mejorar.
Jim Rohn
La Década mÃstica 1 + 2 + 3 + 4 = 10 expresa esta idea. El 1 simboliza a Dios; el 2 la materia; el 3 la combinación de la Mónada y la Duada que participan de la naturaleza de ambas en el mundo fenomenal; el 4, o forma de perfección, simboliza el vacÃo; y el 10, o suma de todas las cosas, comprende la totalidad del Cosmos. El universo es la combinación de miles de elementos, y sin embargo es la expresión de un solo espÃritu: un caos para los sentidos, un
Helena Petrovna Blavatsky
El aspecto exterior de las cosas me impresiona profundamente. Incluso ahora no puedo evitar fijarme en las cornejas, volando contra el viento, que sopla fuerte, y todavÃa me pregunto instintivamente, ¿cuál es la frase adecuada para expresar esto?, y me esfuerzo en dar más y más vividez a la fuerza de la corriente de aire, y el temblor del ala de la corneja deslizándose, como si el aire fuera todo él riscos, ondulaciones y asperezas. Se alzan y descienden, suben y bajan, como si el ejercicio les diera fuerza y flexibilidad, igual que si fueran nadadores en aguas turbulentas. Pero cuan poco de aquello que tan vÃvidamente está en mis ojos puedo expresar con la pluma; y no sólo en mis ojos; también en mis fibras nerviosas, o en la membrana en abanico de mi especie.
Virginia Woolf
Una sonrisa, por ejemplo, puede significar que estás divertido, feliz, agradecido o satisfecho. Puedes sonreÃr para consolar a alguien. Puedes sonreÃr porque estás contento o porque estás enamorado. Una sonrisa compungida o una sonrisa de burla no se distinguen mucho de una sonrisa de alegrÃa, pero significan cosas muy diferentes.
Patrick Rothfuss
En este mundo, las personas enseguida nos cansamos de las cosas que no son aburridas, y las cosas de las que no nos hartamos suelen ser aburridas. Asà son las cosas. En mi vida hay espacio para el aburrimiento, pero no lo hay para el hastÃo.
Haruki Murakami
En el futuro, durante muchos años, el viejo Adán será tan fuerte dentro de nosotros que todo el mundo necesitará hacer algún trabajo, si quiere sentirse satisfecho. Haremos más cosas para nosotros mismos que lo que es corriente en el rico de hoy, quien solamente se alegre cuando tiene pequeños deberes, tareas y turinas. Pero además de esto, procuraremos untar la mantequilla sobre la rebanada de pan, hacer cualquier trabajo que todavÃa se tenga que efectuar tan ampliamente compartido como sea posible. Turnos de tres horas o semanales de quince horas pueden eliminar el problema durante mucho tiempo. Porque tres horas al dÃa es sufiente para satisfacer al viejo Adán que hay dentro de nosotros.
John Maynard Keynes
Y llegará el dÃa en el que los momentos difÃciles serán sólo historias que contarán, orgullosos, a aquellos que quieran escuchar. Y todos los oirán con respeto y aprenderán tres cosas importantes:
A tener paciencia para esperar el momento justo de actuar.
SabidurÃa para no dejar escapar la siguiente oportunidad.
Y orgullo de sus cicatrices.
A tener paciencia para esperar el momento justo de actuar.
SabidurÃa para no dejar escapar la siguiente oportunidad.
Y orgullo de sus cicatrices.
Paulo Coelho
Hay una materia pensante de la cual todas las cosas están hechas y la cual, en su estado original, impregna, penetra y llena los inter espacios del universo. En esta sustancia, un pensamiento produce la cosa imaginada por el pensamiento. Una persona puede formar cosas en su pensamiento y, al grabar su pensamiento en la sustancia sin formar, puede causar que aquello en lo que ha pensado sea creado. Para hacer esto, una persona debe pasar de la mente competitiva a la mente creativa; debe formarse una imagen mental de las cosas que quiere y mantener esta imagen en sus pensamientos con el firme PROPÓSITO de obtener lo que quiere y la FE inquebrantable de que obtendrá lo que quiere, cerrando su mente contra todo lo que pueda tender a quebrantar su propósito, nublar su visión o extinguir su fe. Asà que para que pueda recibir lo que quiera cuando venga, una persona debe actuar AHORA sobre la gente y las cosas en su ambiente actual.
Wallace D. Wattles
no importa su edad o estado cerebral, hay muchas cosas que usted puede hacer para mejorar de manera significativa el funcionamiento de su cerebro y frenar el envejecimiento del mismo.
Elkhonon Goldberg
El mundo era tan reciente, que muchas cosas carecÃan de nombre, y para mencionarlas habÃa que señalarlas con el dedo.
Gabriel GarcÃÂa Márquez
Recuerdo a los hombres famosos del pasado: Alejandro, Pompeyo, Julio César, Sócrates, y tantos otros; y me pregunto: Ahora ¿dónde están? ¡Cuánto han luchado, para luego morir y volverse tierra...! La vida no es sino un rÃo de cosas que pasan y se pierden. Veo una cosa por un instante, y ya pasó; y otras y otras pasarán... Pronto me llegará la orden: -Te has embarcado; has navegado; has llegado; desembarca...
Marco Aurelio
¿Pero se ha de tomar literalmente esta máxima? No, lo mismo que la que dice que nos arranquemos el ojo si nos es ocasión de escándalo. Llevada adelante con todas sus consecuencias, seria condenar toda represión, aun cuando fuese legal, y dejar el campo libre a los malos quitándoles todo miedo; si no se pusiera un freno a sus agresiones, muy pronto serÃan vÃctimas suyas todos los buenos. El mismo instinto de conservación, que es una ley de la naturaleza, dice que no debe uno presentar voluntariamente el cuello al asesino. Con estas palabras, pues, Jesús no prohibió la defensa; sino que "condenó la venganza". Diciendo que se presenta una mejilla cuando se ha herido la otra, es decir, bajo otra forma, que no debe volverse nunca mal por mal, que el hombre debe aceptar con humildad todo lo que tiende a rebajar su orgullo; que es más glorioso para él ser herido que herir, sobrellevar con paciencia una injusticia que cometerla él mismo; que vale más ser engañado que engañar y ser arruinado que arruinar a los demás. Es, al mismo tiempo, la condenación del duelo que no es otra cosa que un alarde de orgullo. La fe en la vida futura y en la justicia de Dios, que nunca deja el mal impune, puede sólo dar la fuerza para soportar con paciencia los tiros dirigidos a nuestros intereses y a nuestro amor propio y por esto decimos sin cesar: Dirigid vuestras miradas al porvenir, pues cuanto más os elevéis con el pensamiento sobre la vida material, menos os atormentarán las cosas de la tierra.
Allan Kardec
Buda declaró antes de su muerte que él regresarÃa luego de veinticinco siglos, y que su nombre serÃa Maitreya. Maitreya quiere decir el amigo. Los Budas no regresan; ninguna persona iluminada regresa nunca, es solamente un modo de expresarse... Lo que él estaba diciendo es de tremenda importancia. No tiene nada que ver con su regreso; él no puede regresar. Lo que él quiso decir era que la antigua relación entre el Maestro y el discÃpulo serÃa irrelevante dentro de veinticinco siglos. Esa era su claridad de percepción --él no estaba prediciendo nada-- sólo su claridad para ver que las cosas están continuamente cambiando, como han cambiado en el pasado y como seguirán cambiando; que tardarÃan por lo menos veinticinco siglos para que el Maestro y su relación con el discÃpulo quedara fuera de lugar. Para entonces el Maestro iluminado sólo será un amigo. Yo nunca he querido ser Maestro de nadie. Pero las personas quieren a un Maestro, ellos quieren ser discÃpulos; por eso he interpretado el papel. Ahora debo deciros que muchos de vosotros estáis listos para aceptarme como un amigo. Ésos que están continuamente conectados conmigo, sin ningún descanso, son los únicos amigos reales...
Osho
La felicidad, ?y también la tristeza?, no se cruzan en nuestro camino por casualidad o accidente, ni se deben a que logremos apaciguar a algún ser superior imaginario. Como todas las cosas, en el universo la felicidad surge debido a causas especÃficas. Si creamos las causas para la felicidad, la felicidad resultante llegará. Este es un proceso sistemático de causa y efecto que se explicará en capÃtulos posteriores.
Thubten Chodron
... mi queridÃsimo amigo Juan Pablo Rebella ya no está entre nosotros. No puedo dejar pasar esta pregunta sin decir que él fue una persona más que importante para mÃ, no sólo por todo lo que aprendà de él, sino por el enorme impulso y afecto que siempre nos dio a los que estábamos cerca y por su aporte a la cultura uruguaya. Es demasiado difÃcil aceptar esta pérdida. Él hubiera sido el primero en criticarme algunas de las cosas que dije en esta entrevista.
Daniel Hendler
HabÃa recorrido un largo camino para llegar allÃ. Estaba muy lejos del adolescente amargo y enfadado que habÃa sido en Brooklyn, antes de que empezara todo, y gracias a Dios por eso. Pero lo curioso era que después de todo ese tiempo seguÃa sin pensar que ese adolescente miserable se hubiera equivocado. No estaba en desacuerdo con él; todavÃa se sentÃa solidario con él en los puntos principales. El mundo era espantoso. Era un lugar desdichado, desolado, un desierto sin sentido y despiadado, donde ocurrÃan cosas horribles todo el tiempo y no podÃas confiar en que nada durara. HabÃa tenido razón sobre el mundo, pero se equivocaba sobre él mismo. El mundo era un desierto, pero él era un mago, y ser un mago era ser una primavera secreta, un oasis en movimiento. Él no estaba desolado y no estaba vacÃo. Estaba lleno de emoción, lleno de sentimientos, rebosante de ellos, y en el fondo ser mago se trataba de eso. No eran sentimientos ordinarios, no eran de los mansos y domesticados. La magia era sentimientos salvajes, de los que escapaban de ti al mundo y cambiaban las cosas. HabÃa mucho de talento en ello, y mucho que aprender, y mucho que trabajar, pero era donde empezaba el poder: el poder de encantar el mundo.
Lev Grossman
Porque influir en una persona es darle la propia alma. Esa persona deja de pensar sus propias ideas y de arder con sus pasiones. Sus virtudes dejan de ser reales. Sus pecados, si es que los pecados existen son prestados. Se convierte en eco de la música de otro, en un actor que interpreta un papel que no se ha escrito para él. La finalidad de la vida es el propio desarrollo. Alcanzar la plenitud de la manera más perfecta posible, para eso estamos aquÃ. Hoy en dÃa las personas se temen unas a otras. Han olvidado el mayor de todos los deberes, lo que cada uno se debe a sà mismo. Son caritativos, por supuesto. Alimentan al hambriento y visten al mendigo. Pero sus almas pasan hambre y ellos mismos están desnudos. Nuestra raza ha dejado de tener valor. Quizá no lo haya tenido nunca. El miedo a la sociedad, que es la base de la moral; el miedo a Dios, que es el secreto de la religión: esas son las dos cosas que nos gobiernan.
Oscar Wilde
¿Qué sucederÃa al crear una vida lo bastante expansiva como para poder sincronizar varios contrarios incongruentes en un esquema vital que no excluyera nada? Mi verdad era exactamente la que habÃa contado al curandero de Bali... Es decir, querÃa experimentar ambas cosas. QuerÃa los placeres mundanos y la trascendencia divina..., la gloria dual de una vida humana.
Elizabeth Gilbert
Yo creo que, originariamente, el cerebro de una persona es como un pequeño ático vacÃo en el que hay que meter el mobiliario que uno prefiera. Las gentes necias amontonan en ese ático toda la madera que encuentran a mano, y asà resulta que no queda espacio en él para los conocimientos que podrÃan serles útiles, o, en el mejor de los casos, esos conocimientos se encuentran tan revueltos con otra montonera de cosas, que les resulta difÃcil dar con ellos. Pues bien: el artesano hábil tiene muchÃsimo cuidado con o que mete en el ático del cerebro. Solo admite en el mismo las herramientas que pueden ayudarle a realizar su labor; pero de estas sà que tiene un gran surtido y lo guarda en el orden más perfecto. Es un error el creer que la pequeña habitación tiene paredes elásticas y que puede ensancharse indefinidamente. Créame: llega un momento en que cada conocimiento nuevo que se agrega supone el olvido de algo que ya se conocÃa. Por consiguiente, es de la mayor importancia no dejar que los datos inútiles desplacen a los útiles.
Arthur Conan Doyle
Nuestra cultura nos ha condicionado para que creamos que aquellas cosas que no tenemos son las que nos harán felices? sin detenernos a pensar en que todas esas cosas hace cinco años ni siquiera existÃan.
Craig Groeschel
La gente puede decir todo lo que quiera, pero eso no podrá detenerte para cumplir tus sueños. Cuando tienes gente que te quiere y que le gusta lo que haces, o te dicen cosas como has cambiado o salvado su vida, nada más importa.
Justin Bieber
Los nazis ven toda Europa bajo dominación de alemanes. En cada paÃs hay bellacos que están manejando las cosas para Hitler. Europa de Hitler = un estado policial. Hitler = tiranÃa de la peor.
Friedrich Kellner
La mayorÃa de las cosas que nos pasan, si se piensa, vienen y van sin dejar rastro, como si en realidad no importaran mucho y esa predisposición para olvidarlas fuera nuestra manera de perdonar que nos hayan distraÃdo de las cosas que sà merecÃan atención. Sin embargo hay unos pocos momentos escogidos en la vida qye según los estás viviendo ya sabes que los vas a recordar para siempre.
Lorenzo Silva
El mejor antÃdoto para una ofensa es responder con un acto de benevolencia o generosidad hacia alguien más. Al hacerlo, estará eligiendo alquilar más espacio en su corazón al amor y no a la falta de perdón, al odio, la ira, la amargura o a otras emociones tóxicas. Niéguese a regalar su salud emocional y fÃsica. El ex presidente de Sudáfrica Nelson Mandela, cuando se le preguntó cómo sobrevivió a los años en prisión sin volverse amargado, respondió: «La amargura solamente nos lastima a nosotros mismos. Si odias, estarás dándole a esa persona tu mente y tu corazón. No regales ni desperdicies esas cosas».
Don Colbert
Cuando empiezo un libro, siempre creo que sé como van a salir las cosas, pero no es asÃ. En realidad, supongo que es lógico. Y no es para sorprenderse, si lo piensa bien.
Stephen King