Despedidas de trabajos
Despedidas de trabajos. Encuentra docenas de despedidas de trabajos con fotos para copiar y compartir.
La música compone los ánimos descompuestos y alivia los trabajos que nacen del espíritu.
Miguel de Cervantes
Empezando por Lublín, los judíos del Gobierno General están siendo evacuados hacia el Este. El procedimiento es un poco bárbaro y no es preciso describirlo detalladamente aquí. No quedarán muchos judíos. En conjunto puede decirse que el 60 por ciento tendrán que ser liquidados; quedan únicamente un 40 por ciento para utilizarlos en trabajos forzados.
Joseph Goebbels
El amor es como un hoyo; crece a merced de grandes trabajos, termina con el último esfuerzo, y para que quede tal como estaba, necesita que se le eche mucha tierra encima.
Enrique Jardiel Poncela
La fábrica se halla guardada por las flores, los niños, los cristales, en dirección al día. Dentro de ella son leves trabajos y sudores, porque la libertad puso allí la alegría
Miguel Hernández
Me había convertido en un esclavo preso en las redes del opio, y mis trabajos y mis planes cobraron el color de mis sueños
Edgar Allan Poe
A los picapedreros, cuando les condenan a trabajos forzados, les obligan a escribir poesías.
Jaume Perich
El más bello de los trabajos es ser útil a los otros en lo que uno tiene y en lo que uno puede.
Sófocles
No hay duda que los mexicanos y la mexicanas, (...)están haciendo trabajos que ni siquiera suelen hacer los negros allá en Estados Unidos
Vicente Fox
Conseguir una educación era un poco como una enfermedad de transmisión sexual. Te invalidaba para un montón de trabajos, y entonces tenías la urgencia de pegársela a alguien.
Terry Pratchett
El aspecto fundamental en el cual la juventud debe señalar el camino es precisamente en el aspecto de ser vanguardia en cada uno de los trabajos que le compete.
Che Guevara
Nadie es capaz de hacerle frente a un trabajo si no se siente competente; sin embargo, muchos piensan que son capaces de controlar al más difícil de los trabajos: el gobierno.
Sócrates
La educación que se da en este Instituto es basada sobre el santo amor y temor de Dios. Con estos dos medios, las educandas no podrán menos de progresar según sus años, seguirán con gusto el curso de sus trabajos, y vivirán contentas.
Jerónimo Usera
Si todo el año fuera de alegre vacación, divertirse seria el mas enojoso de los trabajos.
William Shakespeare
Los trabajos fuera de su hacienda les hacen descuidar ésta, con lo que la llevan definitivamente a la ruina.
Lenin
El amor es como los huéspedes. Lo que importa no es creer en ellos, sino saberlos recibir cuando se presentan, aprovecharlos mientras están, y despedirlos con cortesía cuando se marchan.
Noel Clarasó
Las Mujeres de Antes
En los Paseos junto al mar
en las sillas de mimbre de los bares
reclinadas en suaves chaises-longues de terciopelo
fumando cigarrillos atrevidos y exóticos
vestidas de colores muy decentes
o en lugares cerrados y más íntimos
mirándose al espejo
retocando sus labios y empolvándose
las mujeres de antes parecían irreales
eran como otra cosa algo distinto
pero cuando nos daban caramelos
o las fotografiaban de perfil
todos todos sabíamos que aquello se acababa
que no podía ser
que la hermosa película no iba a continuar siempre
y que la extraña joya que al parecer tenían
escondida en los pliegues del escote
o quizás entre las piernas
iba a volverse pronto mercancía barata
que ellas eran como nosotros
con sus deseos y melancolías
con sus trabajos y su desengaño.
Y entonces ¿para qué fingirse diosas
si ni ellas lo querían
y para qué tanto suspiro absurdo
tanta mano bellísima frotando en solitario
tanto dedo en saliva
si de la fiesta aquella solo iban a quedar
algunos viejos cuadros y montones de cajas de sombreros
llenas de fotos ocres junto a discos partidos?
En los Paseos junto al mar
en las sillas de mimbre de los bares
reclinadas en suaves chaises-longues de terciopelo
fumando cigarrillos atrevidos y exóticos
vestidas de colores muy decentes
o en lugares cerrados y más íntimos
mirándose al espejo
retocando sus labios y empolvándose
las mujeres de antes parecían irreales
eran como otra cosa algo distinto
pero cuando nos daban caramelos
o las fotografiaban de perfil
todos todos sabíamos que aquello se acababa
que no podía ser
que la hermosa película no iba a continuar siempre
y que la extraña joya que al parecer tenían
escondida en los pliegues del escote
o quizás entre las piernas
iba a volverse pronto mercancía barata
que ellas eran como nosotros
con sus deseos y melancolías
con sus trabajos y su desengaño.
Y entonces ¿para qué fingirse diosas
si ni ellas lo querían
y para qué tanto suspiro absurdo
tanta mano bellísima frotando en solitario
tanto dedo en saliva
si de la fiesta aquella solo iban a quedar
algunos viejos cuadros y montones de cajas de sombreros
llenas de fotos ocres junto a discos partidos?
José AgustÃn Goytisolo
Escribir un guion no es esperar a que llegue la musa y te bese en la frente; es un trabajo muy duro. He hecho ambos trabajos, y sé que dirigir es un placer y escribir un guion es un rollo.
Billy Wilder
Un buen crítico es el que suele ser más severo con sus propios trabajos que con los ajenos.
Philip Dormer Chesterfield
Qué Son Las Islas
Esto tienen de bueno los poetas,
Que han dicho lo que uno quería decir.
¿Dé que otra manera comunicarle lo que sintió
Al ver desde el aire los islotes verdes desparramados por el mar,
y cuando ya en el barco contempló a lo lejos el borde agreste
de la isla,
Sino como ya lo escribió la poeta:
¿Qué son las islas si no estás tú?
Eso es lo que gritó al aire luminoso de la tarde
Y lo que musitó después en la atormentada noche,
Añadiendo un nombre que en la cabina sonaba extraño
Como una flor de otro planeta.
¿Y podrá creer que la playa maravillosa,
Con su cadera de oro mordida por un ávido mar,
y la planicie del centro echada como un manto
No han podido ser gran cosa no estando ella,
Que ha dejado despoblada y silenciosa
Esa ciudad, ojo de la violencia, que ella hechizara
Marcando los lugares de encuentros y despedidas
Con una nostalgia como una cicatriz?
Esto tienen de bueno los poetas,
Que han dicho lo que uno quería decir.
¿Dé que otra manera comunicarle lo que sintió
Al ver desde el aire los islotes verdes desparramados por el mar,
y cuando ya en el barco contempló a lo lejos el borde agreste
de la isla,
Sino como ya lo escribió la poeta:
¿Qué son las islas si no estás tú?
Eso es lo que gritó al aire luminoso de la tarde
Y lo que musitó después en la atormentada noche,
Añadiendo un nombre que en la cabina sonaba extraño
Como una flor de otro planeta.
¿Y podrá creer que la playa maravillosa,
Con su cadera de oro mordida por un ávido mar,
y la planicie del centro echada como un manto
No han podido ser gran cosa no estando ella,
Que ha dejado despoblada y silenciosa
Esa ciudad, ojo de la violencia, que ella hechizara
Marcando los lugares de encuentros y despedidas
Con una nostalgia como una cicatriz?
Roberto Fernández Retamar
Se cayeron mis alas y yo no me rendí, así que ven aquí, brindemos que hoy es siempre todavía, que nunca me gustaron las despedidas.
Ismael Serrano
A los que tienen paciencia, las perdidas se les convierten en ganancias, los trabajos en merecimientos y las batallas en coronas.
Fray Luis De Granada
Paseo
Sin ternuras, que entre nosotros
sin ternuras nos entendemos.
Sin hablarnos, que las palabras
nos desaroman el secreto.
¡Tantas cosas nos hemos dicho
cuando no era posible vernos!
¡Tantas cosas vulgares, tantas
cosas prosaicas, tantos ecos
desvanecidos en los años,
en la oscura entraña del tiempo!
Son esas fábulas lejanas
en las que ahora no creemos.
Es octubre. Anochece. Un banco
solitario. Desde él te veo
eternamente joven, mientras
nosotros nos vamos muriendo.
Mil novecientos treinta y ocho.
La Magdalena. Soles. Sueños.
Mil novecientos treinta y nueve,
¡comenzar a vivir de nuevo!
Y luego ya toda la vida.
Y los años que no veremos.
Y esta gente que va a sus casas,
a sus trabajos, a sus sueños.
Y amigos nuestros muy queridos,
que no entrarán en el invierno.
Y todo ahogándonos, borrándonos.
Y todo hiriéndonos, rompiéndonos.
Así te he visto: sin ternuras,
que sin ellas nos entendemos.
Pensando en ti como no eres,
como tan solo yo te veo.
Intermedio prosaico para
soñar una tarde de invierno.
Sin ternuras, que entre nosotros
sin ternuras nos entendemos.
Sin hablarnos, que las palabras
nos desaroman el secreto.
¡Tantas cosas nos hemos dicho
cuando no era posible vernos!
¡Tantas cosas vulgares, tantas
cosas prosaicas, tantos ecos
desvanecidos en los años,
en la oscura entraña del tiempo!
Son esas fábulas lejanas
en las que ahora no creemos.
Es octubre. Anochece. Un banco
solitario. Desde él te veo
eternamente joven, mientras
nosotros nos vamos muriendo.
Mil novecientos treinta y ocho.
La Magdalena. Soles. Sueños.
Mil novecientos treinta y nueve,
¡comenzar a vivir de nuevo!
Y luego ya toda la vida.
Y los años que no veremos.
Y esta gente que va a sus casas,
a sus trabajos, a sus sueños.
Y amigos nuestros muy queridos,
que no entrarán en el invierno.
Y todo ahogándonos, borrándonos.
Y todo hiriéndonos, rompiéndonos.
Así te he visto: sin ternuras,
que sin ellas nos entendemos.
Pensando en ti como no eres,
como tan solo yo te veo.
Intermedio prosaico para
soñar una tarde de invierno.
José Hierro
Se Descalzan Los Días
Se descalzan los días
para pasar de largo sin que nos demos cuenta.
Son casi despedidas, casi encuentros
-felices pero incómodos-
de cuerpos que se miran
y que aplazan la cita.
Aunque detrás,
suelen quedarnos huellas que no son los recuerdos.
De aquel jardín inculto yo conservo
el hombre que venía a desearte,
a caminar sin ti,
silvestre y solo.
Porque de ti le hablaban las adelfas,
con sus ramas difíciles como muchachas jóvenes,
y las palmeras altas igual que tu desnudo,
y aquel cielo corrido
que buscaba
la luz con que el amor te distingue los ojos.
No envejecemos nunca. Tal vez no envejecemos.
Y ahora puedo decírtelo,
cuando tú me recuerdas las adelfas,
y tu desnudo en arco dibuja una palmera,
y los ojos se nublan
sobre el jardín silvestre de los enamorados.
Tal vez no envejecemos. O es acaso que el tiempo
se quitó los tacones para no molestarnos.
O es acaso el deseo
que camina en los labios todavía descalzo.
Se descalzan los días
para pasar de largo sin que nos demos cuenta.
Son casi despedidas, casi encuentros
-felices pero incómodos-
de cuerpos que se miran
y que aplazan la cita.
Aunque detrás,
suelen quedarnos huellas que no son los recuerdos.
De aquel jardín inculto yo conservo
el hombre que venía a desearte,
a caminar sin ti,
silvestre y solo.
Porque de ti le hablaban las adelfas,
con sus ramas difíciles como muchachas jóvenes,
y las palmeras altas igual que tu desnudo,
y aquel cielo corrido
que buscaba
la luz con que el amor te distingue los ojos.
No envejecemos nunca. Tal vez no envejecemos.
Y ahora puedo decírtelo,
cuando tú me recuerdas las adelfas,
y tu desnudo en arco dibuja una palmera,
y los ojos se nublan
sobre el jardín silvestre de los enamorados.
Tal vez no envejecemos. O es acaso que el tiempo
se quitó los tacones para no molestarnos.
O es acaso el deseo
que camina en los labios todavía descalzo.
Luis GarcÃa Montero
Fue imposible sacar tu recuerdo de mi mente
Fue imposible olvidar que algún día yo te quise
tanto tiempo paso desde el día que te fuiste
alli supe que las despedidas, son muy tristes
nunca me imagine que un tren se llevara en su viaje
aquellas ilusiones que de niños nos juramos
todos tus sentimientos los guardaste en tu equipaje
quisiste consolarme y me dijiste yo te amo
desde entonces no supe que seria de tu vida
desde entonces no supe si algún día regresabas
los amigos del pueblo preguntaron si volvias,
llorando di la espalda y no les supe decir nada
Ayer que regrese a mi pueblo,
alguien me dijo que ya te casaste
mirame y dime si ya me olvidaste
me marchare con los ojos aguados
despues le pregunte a la luna
me dio la espalda e intento ocultarse
hasta la luna sabe que me amaste
hasta la luna sabe que aun me amas
Y vuela vuela por otro rumbo
ve y sueña sueña que el mundo es tuyo
tu ya no puedes volar conmigo
aunque mis sueños se iran contigo
Es tan triste tener que decirte que me olvides
otro amor ha llegado a mi vida, y no te quiero
es muy tarde y no puedo negarte que me muero
pero no callaran mis palabras pa decirte
que soñare contigo siempre que cierre mis ojos
y entonare por ti mis cantos tristes noche a noche
que llorare sin ti cuando recuerde que estoy solo
y al recordar que duermes en los brazos de otro hombre
me pregunto si aun reflejas algo de mi vida
si en tu memoria vive aquel amor de tantos años
aquel hombre que siempre te ha querido desde niña
que hoy llora porque el amor de su vida se ha casado
que triste es ver que un tren se aleja
y en el se va lo mejor de tu vida
dime el motivo de tu despedida
porque te fuiste dejando mil penas
Un día recibi tu carta
quise leerla y era una hoja en blanco
pues de tu vida nunca supe nada
como preguntas que si aun te amoY vuela vuela por otro rumbo
ve y sueÃña sueña que el mundo es tuyo
tu ya no puedes volar conmigo
aunque mis sueños se iran contigo
Fue imposible olvidar que algún día yo te quise
tanto tiempo paso desde el día que te fuiste
alli supe que las despedidas, son muy tristes
nunca me imagine que un tren se llevara en su viaje
aquellas ilusiones que de niños nos juramos
todos tus sentimientos los guardaste en tu equipaje
quisiste consolarme y me dijiste yo te amo
desde entonces no supe que seria de tu vida
desde entonces no supe si algún día regresabas
los amigos del pueblo preguntaron si volvias,
llorando di la espalda y no les supe decir nada
Ayer que regrese a mi pueblo,
alguien me dijo que ya te casaste
mirame y dime si ya me olvidaste
me marchare con los ojos aguados
despues le pregunte a la luna
me dio la espalda e intento ocultarse
hasta la luna sabe que me amaste
hasta la luna sabe que aun me amas
Y vuela vuela por otro rumbo
ve y sueña sueña que el mundo es tuyo
tu ya no puedes volar conmigo
aunque mis sueños se iran contigo
Es tan triste tener que decirte que me olvides
otro amor ha llegado a mi vida, y no te quiero
es muy tarde y no puedo negarte que me muero
pero no callaran mis palabras pa decirte
que soñare contigo siempre que cierre mis ojos
y entonare por ti mis cantos tristes noche a noche
que llorare sin ti cuando recuerde que estoy solo
y al recordar que duermes en los brazos de otro hombre
me pregunto si aun reflejas algo de mi vida
si en tu memoria vive aquel amor de tantos años
aquel hombre que siempre te ha querido desde niña
que hoy llora porque el amor de su vida se ha casado
que triste es ver que un tren se aleja
y en el se va lo mejor de tu vida
dime el motivo de tu despedida
porque te fuiste dejando mil penas
Un día recibi tu carta
quise leerla y era una hoja en blanco
pues de tu vida nunca supe nada
como preguntas que si aun te amoY vuela vuela por otro rumbo
ve y sueÃña sueña que el mundo es tuyo
tu ya no puedes volar conmigo
aunque mis sueños se iran contigo
elizabeth rojas rumualdo
Me he preparado todo este tiempo saparados en como amarte y hacerte feliz; Me he desvelado largas y tediosas noches estudiando el como y el por que; He Hecho excelentemente mis tareas, trabajos e investigaciones; Soy participativo y constante; Viene mi examen final, ¿Me ayudas a examinarme?
Fernando Avila
El indio a quien se le cree indolente y perezoso, es activo, capaz de los trabajos mas duros. Sus brazos son los que rompen las montañas y pulverizan peñas para que saquen el oro y la plata que exporta el comercio; sus manos son las que han hecho esos millones que suponen cantidad de trabajo.
José Cecilio del Valle