El hombre verdadero quiere dos cosas peligro y juego por eso e
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Dos cosas quiere el hombre de verdad: el peligro y el juego. Por eso quiere la mujer, que es el juguete más peligroso.
Friedrich Nietzsche
Dos cosas quiere el hombre auténtico: peligro y juego. Por ello quiere a la mujer: el más peligroso de los juegos.
Friedrich Nietzsche
El verdadero hombre quiere dos cosas: peligro y juego. Por eso quiere la mujer, como el juguete más peligroso.
Friedrich Nietzsche
A esta reflexión sobre sí, de la que venimos hablando, propende sobre todo el hombre que se siente solitario y él es también el más capacitado para ejercerla, el hombre, por tanto, que, por su carácter o por su destino, o por ambas cosas a la ves, se halla a solas y con su problematismo, y que en esta soledad que le queda logra topar consigo mismo y descubrir en su propio yo al hombre y en sus propios problemas los del hombre. Las épocas de la historia del espíritu en que le fue dado a la meditación antropológica moverse por las honduras de su experiencia fueron tiempos en que le sobrecogió al hombre el sentimiento de una soledad rigurosa, irremisible; y fue en los más solitarios donde el pensamiento se hizo fecundo. En el hielo de la soledad es cuando el hombre, implacablemente, se siente como problema, se hace cuestión de sí mismo, y como la cuestión se dirige y hace entrar en juego a lo más recóndito de sí, el hombre llega a cobrar experiencia de sí mismo. Podemos distinguir en la historia del espíritu humano épocas en que el hombre tiene aposento y épocas en que está en la intemperie, sin hogar. En aquéllas, el hombre vive en el mundo como en su casa, en las otras el mundo es la intemperie, y hasta le faltan a veces cuatro estacas para levantar una tienda de campaña.
Martin Buber
El verdadero precio de todas las cosas, lo que todas las cosas cuestan realmente al hombre que quiere adquirirlas es el esfuerzo y la molestia que supone adquirirlas
Adam Smith
Una consecuencia lógica de este estado de cosas nos conduce a una elemental consideración. La estructura de ese conjunto formado por los 500 representantes parlamentarios, agrupados según sus profesiones o hasta teniendo en cuenta sus aptitudes, ofrece un cuadro a la par incongruente y lastimoso. ¿O es que cabe admitir la hipótesis de que estos elegidos de la Nación pueden ser al mismo tiempo brotes privilegiados de la genialidad o siquiera del sentido común? Ojalá no se suponga que de las papeletas de sufragio, emitidas por electores que todo pueden ser menos inteligentes, surjan simultáneamente centenares de hombres de Estado. Nunca será suficientemente rebatida la absurda creencia de que del sufragio universal pueden salir genios; primeramente hay que considerar que para una Nación no en todos los tiempos nace un verdadero estadista, y menos aún de golpe un centenar; por otra parte, es instintiva la antipatía que siente la masa por el genio eminente. Más probable es que un camello se deslice por el ojo de una aguja que un gran hombre resulte "descubierto" por virtud de una elección popular. Todo lo que de veras sobresale de lo común en la historia de los pueblos suele generalmente revelarse por sí mismo.
Adolf Hitler
Cuando al hombre se le pone como medida de todas las cosas, se le convierte en esclavo de su propia finitud.
Juan Pablo II
EL AMOR VERDADERO
MUCHAS VECES ESCUCHE POR MI CAMINO DECIR,
QUE EL AMOR ES EL SENTIMIENTO SUBLIME Y MAS
HERMOSO DEL UNIVERSO Y DE NUESTRAS VIDAS,
FUE ENTONCES CUANDO COMPRENDÍ, EL POR QUE
ERA TAN DIFÍCIL DE CONSAGRARSE ENTRE LOS SERES
HUMANOS, Y ES QUE SIEMPRE ESTÁN TAN
ACOSTUMBRADOS A VER LAS COSAS TAN CIEGAMENTE,
QUE AUN NO LO ENTIENDEN…
SI SU VERDAD ES VER EL AMOR, COMO UN SENTIMIENTO,
COMO TAL SE IRA, PUES LOS SENTIMIENTOS PASAN
SE HAN PREGUNTADO, POR QUE EL AMOR A (DIOS)
Y EL DE NUESTROS PADRES…NO TERMINA, ASÍ COMO
EL DE UNA MADRE HACIA SUS HIJOS,
POR QUE ES UN PRINCIPIO QUE NACE, CRESE Y MUERE
CON NOSOTROS, ASÍ PUES EL (AMOR VERDADERO) ES UN
PRINCIPIO, NO UN SENTIMIENTO,
MIENTRAS SIGAN BUSCANDO EL AMOR COMO SENTIMIENTO,
COMO TAL SEGUIRÁ PASANDO,
PUES LOS SENTIMIENTOS PASAN, MIENTRAS LOS PRINCIPIOS
PREVALECEN.
(LOS BUENOS SENTIMIENTOS SON DESTELLOS DE UN AMOR
VERDADERO QUE QUIERE SER ENCONTRADO Y QUE SUELE
PERDERSE LA MAYORÍA DE LAS VECES POR ESTAR EQUIVOCADOS)
QUIZÁS FUE MI ORGULLO, O TAL VEZ MI INDIFERENCIA,
PUDO SER MI EGOÍSMO O LA VANALIDAD DE MIS COSAS…
ASÍ ES, SIMPLEMENTE…
POR ESTAR EQUIVOCADOS.
D.R…Luis L.G
Por: cancionXti
MUCHAS VECES ESCUCHE POR MI CAMINO DECIR,
QUE EL AMOR ES EL SENTIMIENTO SUBLIME Y MAS
HERMOSO DEL UNIVERSO Y DE NUESTRAS VIDAS,
FUE ENTONCES CUANDO COMPRENDÍ, EL POR QUE
ERA TAN DIFÍCIL DE CONSAGRARSE ENTRE LOS SERES
HUMANOS, Y ES QUE SIEMPRE ESTÁN TAN
ACOSTUMBRADOS A VER LAS COSAS TAN CIEGAMENTE,
QUE AUN NO LO ENTIENDEN…
SI SU VERDAD ES VER EL AMOR, COMO UN SENTIMIENTO,
COMO TAL SE IRA, PUES LOS SENTIMIENTOS PASAN
SE HAN PREGUNTADO, POR QUE EL AMOR A (DIOS)
Y EL DE NUESTROS PADRES…NO TERMINA, ASÍ COMO
EL DE UNA MADRE HACIA SUS HIJOS,
POR QUE ES UN PRINCIPIO QUE NACE, CRESE Y MUERE
CON NOSOTROS, ASÍ PUES EL (AMOR VERDADERO) ES UN
PRINCIPIO, NO UN SENTIMIENTO,
MIENTRAS SIGAN BUSCANDO EL AMOR COMO SENTIMIENTO,
COMO TAL SEGUIRÁ PASANDO,
PUES LOS SENTIMIENTOS PASAN, MIENTRAS LOS PRINCIPIOS
PREVALECEN.
(LOS BUENOS SENTIMIENTOS SON DESTELLOS DE UN AMOR
VERDADERO QUE QUIERE SER ENCONTRADO Y QUE SUELE
PERDERSE LA MAYORÍA DE LAS VECES POR ESTAR EQUIVOCADOS)
QUIZÁS FUE MI ORGULLO, O TAL VEZ MI INDIFERENCIA,
PUDO SER MI EGOÍSMO O LA VANALIDAD DE MIS COSAS…
ASÍ ES, SIMPLEMENTE…
POR ESTAR EQUIVOCADOS.
D.R…Luis L.G
Por: cancionXti
Luis LG
LA MARIONETA
Si por un instante Dios se olvidara
de que soy una marioneta de trapo
y me regalara un trozo de vida,
posiblemente no diría todo lo que pienso,
pero en definitiva pensaría todo lo que digo.
Daría valor a las cosas, no por lo que valen,
sino por lo que significan.
Dormiría poco, soñaría más,
entiendo que por cada minuto que cerramos los ojos,
perdemos sesenta segundos de luz.
Andaría cuando los demás se detienen,
Despertaría cuando los demás duermen.
Escucharía cuando los demás hablan,
y cómo disfrutaría de un buen helado de chocolate.
Si Dios me obsequiara un trozo de vida,
Vestiría sencillo, me tiraría de bruces al sol,
dejando descubierto, no solamente mi cuerpo sino mi alma.
Dios mío, si yo tuviera un corazón,
escribiría mi odio sobre hielo,
y esperaría a que saliera el sol.
Pintaría con un sueño de Van Gogh
sobre las estrellas un poema de Benedetti,
y una canción de Serrat sería la serenata
que les ofrecería a la luna.
Regaría con lágrimas las rosas,
para sentir el dolor de sus espinas,
y el encarnado beso de sus pétalo...
Dios mío, si yo tuviera un trozo de vida...
No dejaría pasar un solo día
sin decirle a la gente que quiero, que la quiero.
Convencería a cada mujer u hombre de que son mis favoritos
y viviría enamorado del amor.
A los hombres les probaría cuán equivocados están,
al pensar que dejan de enamorarse cuando envejecen,
sin saber que envejecen cuando dejan de enamorarse.
A un niño le daría alas,
pero le dejaría que él solo aprendiese a volar.
A los viejos les enseñaría que la muerte
no llega con la vejez sino con el olvido.
Tantas cosas he aprendido de ustedes, los hombres
He aprendido que todo el mundo quiere vivir
en la cima de la montaña,
Sin saber que la verdadera felicidad está
en la forma de subir la escarpada.
He aprendido que cuando un recién nacido
aprieta con su pequeño puño,
por vez primera, el dedo de su padre,
lo tiene atrapado por siempre.
He aprendido que un hombre
solo tiene derecho a mirar a otro hacia abajo,
cuando ha de ayudarle a levantarse.
Son tantas cosas las que he podido aprender de ustedes,
pero realmente de mucho no habrán de servir,
porque cuando me guarden dentro de esa maleta,
infelizmente me estaré muriendo.
Si por un instante Dios se olvidara
de que soy una marioneta de trapo
y me regalara un trozo de vida,
posiblemente no diría todo lo que pienso,
pero en definitiva pensaría todo lo que digo.
Daría valor a las cosas, no por lo que valen,
sino por lo que significan.
Dormiría poco, soñaría más,
entiendo que por cada minuto que cerramos los ojos,
perdemos sesenta segundos de luz.
Andaría cuando los demás se detienen,
Despertaría cuando los demás duermen.
Escucharía cuando los demás hablan,
y cómo disfrutaría de un buen helado de chocolate.
Si Dios me obsequiara un trozo de vida,
Vestiría sencillo, me tiraría de bruces al sol,
dejando descubierto, no solamente mi cuerpo sino mi alma.
Dios mío, si yo tuviera un corazón,
escribiría mi odio sobre hielo,
y esperaría a que saliera el sol.
Pintaría con un sueño de Van Gogh
sobre las estrellas un poema de Benedetti,
y una canción de Serrat sería la serenata
que les ofrecería a la luna.
Regaría con lágrimas las rosas,
para sentir el dolor de sus espinas,
y el encarnado beso de sus pétalo...
Dios mío, si yo tuviera un trozo de vida...
No dejaría pasar un solo día
sin decirle a la gente que quiero, que la quiero.
Convencería a cada mujer u hombre de que son mis favoritos
y viviría enamorado del amor.
A los hombres les probaría cuán equivocados están,
al pensar que dejan de enamorarse cuando envejecen,
sin saber que envejecen cuando dejan de enamorarse.
A un niño le daría alas,
pero le dejaría que él solo aprendiese a volar.
A los viejos les enseñaría que la muerte
no llega con la vejez sino con el olvido.
Tantas cosas he aprendido de ustedes, los hombres
He aprendido que todo el mundo quiere vivir
en la cima de la montaña,
Sin saber que la verdadera felicidad está
en la forma de subir la escarpada.
He aprendido que cuando un recién nacido
aprieta con su pequeño puño,
por vez primera, el dedo de su padre,
lo tiene atrapado por siempre.
He aprendido que un hombre
solo tiene derecho a mirar a otro hacia abajo,
cuando ha de ayudarle a levantarse.
Son tantas cosas las que he podido aprender de ustedes,
pero realmente de mucho no habrán de servir,
porque cuando me guarden dentro de esa maleta,
infelizmente me estaré muriendo.
Gabriel GarcÃa Márquez
¨Dios es tan importante que nosotros lo ignoramos¨jamm
¨Dios esta en el corazon del hombre, y el corazon del hombre esta en el de Dios¨jamm
¨Dios da pan a quien no lo pide, y gloria a quien la busca¨ jamm
¨Dios no es nuestro chivo expiatorio, solo que los hombres no saben reconocerlo¨jamm
¨Dios no solo ha existido siempre, sino que la existencia es por y para el¨jamm
¨Dios no juega con el hombre, el hombre pretende en vano jugar con Dios¨jamm
¨Dios es tan poderoso, e importante que comprende nuestras debilidades¨ jamm
¨Dios quiere lo que tu no deseas¨jamm
¨quien predica de Dios es un necio, y quien no lo escucha un tonto¨jamm
¨los malos hombres son fruto de un dios mundano, pero del Dios verdadero esta la bondad y la perfeccion del humano¨jamm
¨Dios nace cuando el hombre reconoce que nunca estubo solo¨jamm
¨no pidas a DIOS cosas terrenales, ya te las dio todas¨jamm
¨Dios esta en el corazon del hombre, y el corazon del hombre esta en el de Dios¨jamm
¨Dios da pan a quien no lo pide, y gloria a quien la busca¨ jamm
¨Dios no es nuestro chivo expiatorio, solo que los hombres no saben reconocerlo¨jamm
¨Dios no solo ha existido siempre, sino que la existencia es por y para el¨jamm
¨Dios no juega con el hombre, el hombre pretende en vano jugar con Dios¨jamm
¨Dios es tan poderoso, e importante que comprende nuestras debilidades¨ jamm
¨Dios quiere lo que tu no deseas¨jamm
¨quien predica de Dios es un necio, y quien no lo escucha un tonto¨jamm
¨los malos hombres son fruto de un dios mundano, pero del Dios verdadero esta la bondad y la perfeccion del humano¨jamm
¨Dios nace cuando el hombre reconoce que nunca estubo solo¨jamm
¨no pidas a DIOS cosas terrenales, ya te las dio todas¨jamm
Dr. Jesus Alirio Marquez Morales
Todo hombre quiere llegar a viejo, es decir, a una época de la vida en que pueda lamentarse de las cosas que pasan y anunciar calamidades todavía mayores para el mañana.
Arthur Schopenhauer
Si saber poco es algo peligroso, ¿dónde pudiéramos encontrar a un hombre que está fuera de peligro?
Thomas Henry Huxley
El día que una mujer pueda no amar con su debilidad sino con su fuerza, no escapar de sí misma sino encontrarse, no humillarse sino afirmarse, ese día el amor será para ella, como para el hombre, fuente de vida y no un peligro mortal.
Simone de Beauvoir
Si poca ciencia es peligrosa, ¿dónde está el hombre que tenga la suficiente para estar fuera de peligro?.
Aldous Huxley
La vida de un hombre es como un juego de dados; si no puedes hacerte con aquel que más te conviene, debes con astucia procurar sacar ventaja del que acaso te tocó
Terencio
Para el estúpido el ocuparse en conducta relajada es como un juego, pero la sabiduría es para el hombre de discernimiento.
Salomón
El candidato republicano con esa posición extrema, opuesta a cualquier propuesta más sensata y razonable por parte de su oponente, sería presentado ante el electorado como el hombre fuerte, previsor y duro que Estados Unidos necesita frente a todo peligro imaginario o real. Esa es la buena nueva que obsequiaron a todos los habitantes del planeta desde Filadelfia.
Fidel Castro
Una de las cosas más tristes es que lo único que un hombre puede hacer durante ocho horas, día tras día, es trabajar. No se puede comer ocho horas, ni beber ocho horas diarias, ni hacer el amor ocho horas... lo único que se puede hacer durante ocho horas es trabajar. Y esa es la razón de que el hombre se haga tan desdichado e infeliz a sí mismo y a todos los demás.
William Faulkner
El juego debía de ser jugado y jugado al modo de ellos, aunque fueran ellos los que estipularan las reglas y los que contaran con toda la destreza. No importaba su ineptitud. Sí su honestidad. Se jugaba entero a esta creencia: que un hombre honesto no puede ser engañado, que la verdad, si el juego se jugaba hasta las últimas consecuencias conduciría a la verdad.
Ursula K. Le Guin
..., cuando un hombre, por causa de su aspereza natural, pretende retener lo que, siendo superfluo para él, es necesario para los demás, y, debido a la terquedad de sus pasiones, no puede corregirse, habrá de ser expulsado de la sociedad por constituir un peligro para ella.
Thomas Hobbes
Hoy se me presenta en Alemania como un hombre de ciencia alemán, y en Inglaterra, como un judío suizo. Si algún día las cosas cambiaran, se invertirían los términos y sería un judío suizo para los alemanes y un alemán para los ingleses
Albert Einstein
Todo lo feo debilita y deprime al hombre. Le sugiere la decadencia, el peligro, la impotencia
Friedrich Nietzsche
En Lenin admiro al hombre que ha puesto en juego todo su poder, con una completa negación de su persona, para la realización de la justicia social. Su método no me parece oportuno. Pero es cierto que hombres como él son centinelas y renovadores de la conciencia de la humanidad
Albert Einstein
Variante: Como un juego es para el necio cometer el crimen, la sabiduría lo es para el hombre inteligente.
Salomón
Volvía a ser de noche. En la posada Roca de Guía reinaba el silencio, un silencio triple.
El primer silencio era una calma hueca y resonante, constituida por las cosas que faltaban. Si hubiera habido caballos en los establos, estos habrían piafado y mascado y lo habrían hecho pedazos. Si hubiera habido gente en la posada, aunque solo fuera un puñado de huéspedes que pasaran allí la noche, su agitada respiración y sus ronquidos habrían derretido el silencio como una cálida brisa primaveral. Si hubiera habido música? pero no, claro que no había música. De hecho, no había ninguna de esas cosas, y por eso persistía el silencio.
En la posada Roca de Guía, un hombre yacía acurrucado en su mullida y aromática cama. Esperaba el sueño con los ojos abiertos en la oscuridad, inmóvil. Eso añadía un pequeño y asustado silencio al otro silencio, hueco y mayor. Componían una especie de aleación, una segunda voz.
El tercer silencio no era fácil reconocerlo. Si pasabas una hora escuchando, quizá empezaras a notarlo en las gruesas paredes de piedra de la vacía taberna y en el metal, gris y mate, de la espada que colgaba detrás de la barra. Estaba en la débil luz de la vela que alumbraba una habitación del piso de arriba con sombras danzarinas. Estaba en el desorden de unas hojas arrugadas que se habían quedado encima de un escritorio. Y estaba en las manos del hombre allí sentado, ignorando deliberadamente las hojas que había escrito y que había tirado mucho tiempo atrás.
El hombre tenía el pelo rojo como el fuego. Sus ojos eran oscuros y distantes, y se movía con la sutil certeza de quienes saben muchas cosas.
La posada Roca de Guía era suya, y también era suyo el tercer silencio. Así debía ser, pues ese era el mayor de los tres silencios, y envolvía a los otros dos. Era profundo y ancho como el final del otoño. Era grande y pesado como una gran roca alisada por la erosión de las aguas de un río. Era un sonido paciente e impasible como el de las flores cortadas; el silencio de un hombre que espera la muerte.
El primer silencio era una calma hueca y resonante, constituida por las cosas que faltaban. Si hubiera habido caballos en los establos, estos habrían piafado y mascado y lo habrían hecho pedazos. Si hubiera habido gente en la posada, aunque solo fuera un puñado de huéspedes que pasaran allí la noche, su agitada respiración y sus ronquidos habrían derretido el silencio como una cálida brisa primaveral. Si hubiera habido música? pero no, claro que no había música. De hecho, no había ninguna de esas cosas, y por eso persistía el silencio.
En la posada Roca de Guía, un hombre yacía acurrucado en su mullida y aromática cama. Esperaba el sueño con los ojos abiertos en la oscuridad, inmóvil. Eso añadía un pequeño y asustado silencio al otro silencio, hueco y mayor. Componían una especie de aleación, una segunda voz.
El tercer silencio no era fácil reconocerlo. Si pasabas una hora escuchando, quizá empezaras a notarlo en las gruesas paredes de piedra de la vacía taberna y en el metal, gris y mate, de la espada que colgaba detrás de la barra. Estaba en la débil luz de la vela que alumbraba una habitación del piso de arriba con sombras danzarinas. Estaba en el desorden de unas hojas arrugadas que se habían quedado encima de un escritorio. Y estaba en las manos del hombre allí sentado, ignorando deliberadamente las hojas que había escrito y que había tirado mucho tiempo atrás.
El hombre tenía el pelo rojo como el fuego. Sus ojos eran oscuros y distantes, y se movía con la sutil certeza de quienes saben muchas cosas.
La posada Roca de Guía era suya, y también era suyo el tercer silencio. Así debía ser, pues ese era el mayor de los tres silencios, y envolvía a los otros dos. Era profundo y ancho como el final del otoño. Era grande y pesado como una gran roca alisada por la erosión de las aguas de un río. Era un sonido paciente e impasible como el de las flores cortadas; el silencio de un hombre que espera la muerte.
Patrick Rothfuss
La Guía del autoestopista galáctico tiene varias cosas que decir respecto a las toallas. Dice que una toalla es el objeto de mayor utilidad que puede poseer un autoestopista interestelar. En parte, tiene un gran valor práctico: uno puede envolverse en ella para calentarse mientras viaja por las lunas frías de jaglan Beta; se puede tumbar uno en ella en las refulgentes playas de arena marmórea de Santraginus V, mientras aspira los vapores del mar embriagador; se puede uno tapar con ella mientras duerme bajo las estrellas que arrojan un brillo tan purpúreo sobre el desierto de Kakrafun; se puede usar como vela en una balsa diminuta para navegar por el profundo y lento río Moth; mojada, se puede emplear en la lucha cuerpo a cuerpo; envuelta alrededor de la cabeza, sirve para protegerse de las emanaciones nocivas o para evitar la mirada de la Voraz Bestia Bugblatter de Traal (animal sorprendentemente estúpido, supone que si uno no puede verlo, él tampoco lo ve a uno; es tonto como un cepillo, pero voraz, muy voraz); se puede agitar la toalla en situaciones de peligro como señal de emergencia, y, por supuesto, se puede secar uno con ella si es que aún está lo suficientemente limpia.
Douglas Adams
Por lo tanto tú, ¡oh, hombre!, di las cosas que veas y oigas; y escríbelas no según tu parecer ni según el de otro hombre, sino según la voluntad del que sabe, el que ve y el que dispone todas las cosas en los secretos de sus misterios.
Hildegarda de Bingen
El espíritu humano. Lo heroico del hombre. La aspiración y la realización, ambas cosas. Ennoblecido en su búsqueda, y exultante por su propia esencia. Buscando a Dios y encontrándose a sí mismo. Mostrando que no hay rango más elevado que su propia forma... Usted
Ayn Rand
Este país adora el olor de la sangre?y se ve atraído por la sangre como sabuesos que husmean en busca de cadáveres?y desconoce sus límites?y expande sus límites sin importarle el peligro, hasta que el asesino se convierte en hombre bomba. En su ansia por dinero ensuciado de sangre, el asesino termina por suicidarse al no encontrar más dinero sangriento con que alimentar sus entrañas. Digo esto con amor en las entrañas por un país donde los bomberos buscaban supervivientes tras el once de septiembre de 2001. Son mis pensamientos supervivientes de ese atentado terrorista?los rescataron de la bolsa de aire donde un pájaro había puesto un huevo.
Giannina Braschi
Todo hombre es poeta. Olvidan hacer versos porque se dedican a hacer otras cosas, hacer dinero, por ejemplo.
Ernesto Cardenal
Ante la Ley hay un guardián. Hasta ese guardián llega un campesino y le ruega que le permita entrar a la Ley. Pero el guardián responde que en ese momento no le puede franquear el acceso. El hombre reflexiona y luego pregunta si es que podrá entrar más tarde. ?Es posible ?dice el guardián?, pero ahora, no. Las puertas de la Ley están abiertas, como siempre, y el guardián se ha hecho a un lado, de modo que el hombre se inclina para atisbar el interior. Cuando el guardián lo advierte, ríe y dice: ?Si tanto te atrae, intenta entrar a pesar de mi prohibición. Pero recuerda esto: yo soy poderoso. Y yo soy sólo el último de los guardianes. De sala en sala irás encontrando guardianes cada vez más poderosos. Ni siquiera yo puedo soportar la sola vista del tercero. El campesino no había previsto semejantes dificultades. Después de todo, la Ley debería ser accesible a todos y en todo momento, piensa. Pero cuando mira con más detenimiento al guardián, con su largo abrigo de pieles, su gran nariz puntiaguda, la larga y negra barba de tártaro, se decide a esperar hasta que él le conceda el permiso para entrar. El guardián le da un banquillo y le permite sentarse al lado de la puerta. Allí permanece el hombre días y años. Muchas veces intenta entrar e importuna al guardián con sus ruegos. El guardián le formula, con frecuencia, pequeños interrogatorios. Le pregunta acerca de su terruño y de muchas otras cosas; pero son preguntas indiferentes, como las de los grandes señores, y al final le repite siempre que aún no lo puede dejar entrar. El hombre, que estaba bien provisto para el viaje, invierte todo ?hasta lo más valioso? en sobornar al guardián. Este acepta todo, pero siempre repite lo mismo: ?Lo acepto para que no creas que has omitido algún esfuerzo. Durante todos esos años, el hombre observa ininterrumpidamente al guardián. Olvida a todos los demás guardianes y aquél le parece ser el único obstáculo que se opone a su acceso a la Ley. Durante los primeros años maldice su suerte en voz alta, sin reparar en nada; cuando envejece, ya sólo murmura como para sí. Se vuelve pueril, y como en esos años que ha consagrado al estudio del guardián ha llegado a conocer hasta las pulgas de su cuello de pieles, también suplica a las pulgas que lo ayuden a persuadir al guardián. Finalmente su vista se debilita y ya no sabe si en la realidad está oscureciendo a su alrededor o si lo engañan los ojos. Pero en aquellas penumbras descubre un resplandor inextinguible que emerge de las puertas de la Ley. Ya no le resta mucha vida. Antes de morir resume todas las experiencias de aquellos años en una pregunta, que nunca había formulado al guardián. Le hace una seña para que se aproxime, pues su cuerpo rígido ya no le permite incorporarse. El guardián se ve obligado a inclinarse mucho, porque las diferencias de estatura se han acentuado señaladamente con el tiempo, en desmedro del campesino. ?¿Qué quieres saber ahora? ?pregunta el guardián?. Eres insaciable. ?Todos buscan la Ley ?dice el hombre?. ¿Y cómo es que en todos los años que llevo aquí, nadie más que yo ha solicitado permiso para llegar a ella? El guardián comprende que el hombre está a punto de expirar y le grita, para que sus oídos debilitados perciban las palabras. ?Nadie más podía entrar por aquí, porque esta entrada estaba destinada a ti solamente. Ahora cerraré.
Franz Kafka
Ellos hicieron un partido inteligente: cortaron mucho el juego. El referí se los permitió también, pero bueno, así se dieron las cosas. Cada uno juega a su manera y hay que felicitarlos, nada más.
Juan Román Riquelme
Siempre decías que un hombre aprende cosas y cuando deja de aprenderlas es como todos los demás
Francis Scott Fitzgerald
El hombre piensa muchas cosas. Piensa que es Uno. Generalmente es varios. Hasta que sea Uno, no podrá tener una idea clara de lo que él es.
Idries Shah
Y su moraleja es así: 'No hay tercera dimensión, la tierra es plana, el hombre repta. ¡Aleluya!' Quizá sea el diablo quien dice estas cosas, y quizá tú las crees porque te las dice un rey.
Julio Cortázar
No es un instinto animal lo que nos hace sentirnos insatisfechos. Les diré lo que es: la aspiración más alta del hombre, la necesidad de crecer y progresar..., de encontrar cosas nuevas..., horizontes nuevos. De extenderse y conquistar nuevos territorios, nuevas experiencias; de comprender y vivir en una evolución permanente. De dejar de lado la rutina y la repetición, de romper la insensata monotonía de la costumbre e ir adelante, y no detenerse...
Philip K. Dick