El seminarista de los ojos negros ( 26 )
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Mientras me hablabas y yo te miraba,
se detuvo el tiempo en medio instante:
el amor me llamaba y yo le obedecía.
Mientras me susurrabas y yo te amaba,
se alzaron los sentimientos,
mandó tu voz,
el cielo se hizo visible en tus ojos,
y yo pronuncié el querer en tus labios.
se detuvo el tiempo en medio instante:
el amor me llamaba y yo le obedecía.
Mientras me susurrabas y yo te amaba,
se alzaron los sentimientos,
mandó tu voz,
el cielo se hizo visible en tus ojos,
y yo pronuncié el querer en tus labios.
Despedida Al Piano
Tristes los ojos, pálido el semblante,
de opaca luz al resplandor incierto,
una joven con paso vacilante
su sombra traza en el salón incierto.
Se sienta al piano: su mirada grave
fija en el lago de marfil que un día
aguardó el beso de su mano suave
para rizarse en olas de armonía.
Agitada, febril, con insistencia
evoca al borde del teclado mismo,
a las hadas que en rítmica cadencia
se alzaron otra vez desde el abismo.
Ya de Mozart divino ensaya el estro,
de Palestrina el numen religioso,
de Weber triste el suspirar siniestro
y de Schubert el canto melodioso.
-¡Es vano! -exclamó la joven bella,
y apagó en el teclado repentino
su último son, porque sabía ella
que era inútil luchar contra el destino.
-Adiós -le dice-, eterno confidente
de mis sueños de amor que el tiempo agota,
tú que guardabas en mi edad riente
para cada ilusión alguna nota;
hoy mudo estás cuando tu amiga llega,
y al ver mi triste corazón herido,
no puedes darme lo que Dios me niega:
¡la nota del amor o del olvido!
Tristes los ojos, pálido el semblante,
de opaca luz al resplandor incierto,
una joven con paso vacilante
su sombra traza en el salón incierto.
Se sienta al piano: su mirada grave
fija en el lago de marfil que un día
aguardó el beso de su mano suave
para rizarse en olas de armonía.
Agitada, febril, con insistencia
evoca al borde del teclado mismo,
a las hadas que en rítmica cadencia
se alzaron otra vez desde el abismo.
Ya de Mozart divino ensaya el estro,
de Palestrina el numen religioso,
de Weber triste el suspirar siniestro
y de Schubert el canto melodioso.
-¡Es vano! -exclamó la joven bella,
y apagó en el teclado repentino
su último son, porque sabía ella
que era inútil luchar contra el destino.
-Adiós -le dice-, eterno confidente
de mis sueños de amor que el tiempo agota,
tú que guardabas en mi edad riente
para cada ilusión alguna nota;
hoy mudo estás cuando tu amiga llega,
y al ver mi triste corazón herido,
no puedes darme lo que Dios me niega:
¡la nota del amor o del olvido!
Salvador DÃaz Mirón
La apariencia es como la guayaba que apetece a los ojos, al tomarla y abrirla, su interior está llena y es consumida por los gusanos. Winyc.
Winy.
En aquella plaza…
Donde nuestros ojos alguna vez
Se encontraron entre tantos seres
Que deambulaban sin darse cuenta
De la existencia de nosotros.
Aquí traigo mis recuerdos
A esta plaza…
Que muchas veces escuchó nuestros
Nombres danzar junto al viento
Donde mis labios amaban a los tuyos
Uniéndose como dos lenguas de fuego
Donde nuestros ojos alguna vez
Se encontraron entre tantos seres
Que deambulaban sin darse cuenta
De la existencia de nosotros.
Aquí traigo mis recuerdos
A esta plaza…
Que muchas veces escuchó nuestros
Nombres danzar junto al viento
Donde mis labios amaban a los tuyos
Uniéndose como dos lenguas de fuego
Luis Silva Nuñez
Alguna Noche
Alguna noche -las fogatas eran
de dolor o de júbilo-
la casa te veía desertar.
Te abrías a una vida
distinta, a un mundo
alegre como los ojos de un dios:
voces mayores, fuegos de artificio,
inacabable noche de San Juan
en tu estancia vacía...
El tiempo se agrandaba en los rincones,
se detenía en torno al corazón,
mientras el estruendo proseguía,
lejos, lejos, quién sabe si real.
Después, todo más claro:
los sonidos pequeños, el crujido de un mueble
la lluvia en el desván.
Nueva vida a las cosas, el alba aparecía,
y tú llegabas, amorosamente.
Alguna noche -las fogatas eran
de dolor o de júbilo-
la casa te veía desertar.
Te abrías a una vida
distinta, a un mundo
alegre como los ojos de un dios:
voces mayores, fuegos de artificio,
inacabable noche de San Juan
en tu estancia vacía...
El tiempo se agrandaba en los rincones,
se detenía en torno al corazón,
mientras el estruendo proseguía,
lejos, lejos, quién sabe si real.
Después, todo más claro:
los sonidos pequeños, el crujido de un mueble
la lluvia en el desván.
Nueva vida a las cosas, el alba aparecía,
y tú llegabas, amorosamente.
José AgustÃn Goytisolo
Dicen que los ojos son el reflejo del alma
pero te digo con razon
una cara no refla ni un sentimiento del corazon
pero te digo con razon
una cara no refla ni un sentimiento del corazon
juancho
Mar
Bajo mi cama estáis, conchas, algas, arenas:
comienza vuestro frío donde acaban mis sábanas.
Rozaría una jábega con descolgar los brazos
y su red tendería del palo de mesana
de este lecho flotante entre ataúd y tina.
Cuando cierro los ojos se me cubren de escamas.
Cuando cierro los ojos, el viento del Estrecho
pone olor de Guinea en la ropa mojada,
pone sal en un cesto de flores y racimos
de uvas verdes y negras encima de mi almohada,
pone henchido el insomnio, y en un larguero entonces
me siento con mi sueño a ver pasar el agua.
Bajo mi cama estáis, conchas, algas, arenas:
comienza vuestro frío donde acaban mis sábanas.
Rozaría una jábega con descolgar los brazos
y su red tendería del palo de mesana
de este lecho flotante entre ataúd y tina.
Cuando cierro los ojos se me cubren de escamas.
Cuando cierro los ojos, el viento del Estrecho
pone olor de Guinea en la ropa mojada,
pone sal en un cesto de flores y racimos
de uvas verdes y negras encima de mi almohada,
pone henchido el insomnio, y en un larguero entonces
me siento con mi sueño a ver pasar el agua.
MarÃa Victoria Atencia
La Canción Del Verano
Y ésta es la canción de un verano
entre muchos hermosos veranos,
cuando el polvo se alza y danza
y el cielo es un follaje azul, distante.
Y entonces fue cuando vino con las brisas
que se levantan de los arroyos y de sus conchas,
la que cantaba la canción del verano,
la canción de yerbas secas y aromáticas
que arrullaban, cuando a mi lado
la sentía como una tierra que respira
y como un sueño de pólenes y estrellas
que resbalan tibias por la piel y las manos.
Entonces vino saltando
en medio de las brisas y la tarde, en grupo,
y lo primero que vi fue su traje ondeando
a lo lejos a la distancia contra el cielo puro.
Pero desde entonces no tuve ya nunca ojos para su traje.
Y no oí nada más, sino la canción del verano.
Y ésta es la canción de un verano
entre muchos hermosos veranos,
cuando el polvo se alza y danza
y el cielo es un follaje azul, distante.
Y entonces fue cuando vino con las brisas
que se levantan de los arroyos y de sus conchas,
la que cantaba la canción del verano,
la canción de yerbas secas y aromáticas
que arrullaban, cuando a mi lado
la sentía como una tierra que respira
y como un sueño de pólenes y estrellas
que resbalan tibias por la piel y las manos.
Entonces vino saltando
en medio de las brisas y la tarde, en grupo,
y lo primero que vi fue su traje ondeando
a lo lejos a la distancia contra el cielo puro.
Pero desde entonces no tuve ya nunca ojos para su traje.
Y no oí nada más, sino la canción del verano.
Aurelio Arturo
El Mar
El hecho de arrojar a un mismo tiempo
las cenizas al mar de todos los cadáveres
que vagan por la bruma de la Historia;
aun toda esa ceniza
unánime, ya digo, en nada alteraría
su continuo fluir:
lentas mareas,
alado oleaje bronco,
y las leyendas graves de su furia.
Errabundo y cautivo, pero siempre
con una disciplina
perfecta: misteriosa y calculada,
óyelo cómo ruge:
el mar narcotizado por las lunas,
homérico, cambiante y maquinal,
con ensenadas de peces
de ojos aterrados que lo exploran
como los pensativos peces de colores
exploran una vez y otra vez y una vez más
el acuario cuajado de palmeras
y cofres de pirata en miniatura.
Igual de fluctuante
que nuestro pensamiento,
míralo,
angustiado de azul indefinible,
asmático, grandioso y teatral,
él,
que huye e invade
según un raro método que tiene
algo que ver quizás con nuestros ciclos
de razón y locura, esas dos caras
de una misma moneda que cae de canto siempre.
Refugio de los seres silenciosos,
inagotable mar de vaivén blanco,
tan dado a todo tipo de metáforas
que suelen recordarnos ciertas veces
en lo mucho que somos como el mar.
El hecho de arrojar a un mismo tiempo
las cenizas al mar de todos los cadáveres
que vagan por la bruma de la Historia;
aun toda esa ceniza
unánime, ya digo, en nada alteraría
su continuo fluir:
lentas mareas,
alado oleaje bronco,
y las leyendas graves de su furia.
Errabundo y cautivo, pero siempre
con una disciplina
perfecta: misteriosa y calculada,
óyelo cómo ruge:
el mar narcotizado por las lunas,
homérico, cambiante y maquinal,
con ensenadas de peces
de ojos aterrados que lo exploran
como los pensativos peces de colores
exploran una vez y otra vez y una vez más
el acuario cuajado de palmeras
y cofres de pirata en miniatura.
Igual de fluctuante
que nuestro pensamiento,
míralo,
angustiado de azul indefinible,
asmático, grandioso y teatral,
él,
que huye e invade
según un raro método que tiene
algo que ver quizás con nuestros ciclos
de razón y locura, esas dos caras
de una misma moneda que cae de canto siempre.
Refugio de los seres silenciosos,
inagotable mar de vaivén blanco,
tan dado a todo tipo de metáforas
que suelen recordarnos ciertas veces
en lo mucho que somos como el mar.
Felipe BenÃtez Reyes
Estás tan pronto a partir...me desespera saber que te vas, que no nos veremos en mucho tiempo, que no sentiré tu abrazo para fundirme contigo.
Mi amorcito, no dejemos que este inconveniente logre su objetivo, nuestro amor es más fuerte, debe triunfar a pesar del tiempo y las distancias.
No puedo evitar que mi corazón se vaya en parte con el tuyo, que me quede algo incompleta, que mis lágrimas no afloren a mis ojos... Te amo tanto
Mi amorcito, no dejemos que este inconveniente logre su objetivo, nuestro amor es más fuerte, debe triunfar a pesar del tiempo y las distancias.
No puedo evitar que mi corazón se vaya en parte con el tuyo, que me quede algo incompleta, que mis lágrimas no afloren a mis ojos... Te amo tanto
patylily
¿cómo Serás?
¿Cómo serás sin estos ojos míos?
¿Quién te leerá palabras por la frente
sabiéndote despacio, pena adentro?
¿Cómo serás cuando el río descienda
y sientas ya la espuma por las sienes?
La espuma de tu mar, el mar de todos.
No sé dónde dejarte escrito el nombre
crecido de tu tiempo hacia otras fechas,
desbordado de sí, fuera de madre.
¿Cómo serás sin estos ojos míos?
¿Quién te leerá palabras por la frente
sabiéndote despacio, pena adentro?
¿Cómo serás cuando el río descienda
y sientas ya la espuma por las sienes?
La espuma de tu mar, el mar de todos.
No sé dónde dejarte escrito el nombre
crecido de tu tiempo hacia otras fechas,
desbordado de sí, fuera de madre.
Concha Lagos
A Una Magnolia
Acércame los pétalos de fragante magnolia
con que, en horas de sueño,
el Amor poderoso ilumina mi sombra.
En la sien, en la palma, entre ébanos de noche
tus pétalos reposan.
No los turba el ardiente llamado de mi pulso,
ni del santo madero la grave y sorda música.
Hasta que alguna vez los clavo con mis ojos
en una cruz severa,
y una herida sin sangre les descubro.
-Es una saeta oculta
que atraviesa en verano el claroscuro
del agua Pura y quieta en los lagos nocturnos.-
Gime el ser en silencio. Con mi fuego dialoga
tu distante fragancia, tu impasible blancura.
De lejos nos contestan, en el aire nocturno
de jardines y selvas, las cítaras insomnes.
Me acerco a ti; te busco
la herida misteriosa que solo yo conozco.
Todos mis huesos cantan despiertos, dolorosos,
el canto en que se queman,
sin quemarte, en la sombra.
Tú acércate; amortigua esta sedienta lumbre.
Acércame en el fuego tus frescos, apacibles
pétalos de magnolia.
Tú
acércate, magnolia!
Acércame los pétalos de fragante magnolia
con que, en horas de sueño,
el Amor poderoso ilumina mi sombra.
En la sien, en la palma, entre ébanos de noche
tus pétalos reposan.
No los turba el ardiente llamado de mi pulso,
ni del santo madero la grave y sorda música.
Hasta que alguna vez los clavo con mis ojos
en una cruz severa,
y una herida sin sangre les descubro.
-Es una saeta oculta
que atraviesa en verano el claroscuro
del agua Pura y quieta en los lagos nocturnos.-
Gime el ser en silencio. Con mi fuego dialoga
tu distante fragancia, tu impasible blancura.
De lejos nos contestan, en el aire nocturno
de jardines y selvas, las cítaras insomnes.
Me acerco a ti; te busco
la herida misteriosa que solo yo conozco.
Todos mis huesos cantan despiertos, dolorosos,
el canto en que se queman,
sin quemarte, en la sombra.
Tú acércate; amortigua esta sedienta lumbre.
Acércame en el fuego tus frescos, apacibles
pétalos de magnolia.
Tú
acércate, magnolia!
Esther de Cáceres
Canción de La Noche Callada
En la noche balsámica, en la noche,
cuando suben las hojas hasta ser las estrellas,
oigo crecer las mujeres en la penumbra malva
y caer de sus párpados la sombra gota a gota.
Oigo engrosar sus brazos en las hondas penumbras
y podría oír el quebrarse de una espiga en el campo.
Una palabra canta en mi corazón, susurrante
hoja verde sin fin cayendo. En la noche balsámica,
cuando la sombra es el crecer desmesurado de los árboles,
me besa un largo sueño de viajes prodigiosos
y hay en mi corazón una gran luz de sol y maravilla.
En medio de una noche con rumor de floresta
como el ruido levísimo del caer de una estrella,
yo desperté en un sueño de espigas de oro trémulo
junto del cuerpo núbil de una mujer morena
y dulce, como a la orilla de un valle dormido.
Y en la noche de hojas y estrellas murmurantes
yo amé un país y es de su limo oscuro
parva porción el corazón acerbo;
yo amé un país que me es una doncella,
un rumor hondo, un fluir sin fin, un árbol suave.
Yo amé un país y de él traje una estrella
que me es herida en el costado, y traje
un grito de mujer entre mi carne.
En la noche balsámica, noche joven y suave,
cuando las altas hojas ya son de luz, eternas...
Mas si tu cuerpo es tierra donde la sombra crece,
si ya en tus ojos caen sin fin estrellas grandes,
¿qué encontraré en los valles que rizan alas breves?,
¿qué lumbre buscaré sin días y sin noches?
En la noche balsámica, en la noche,
cuando suben las hojas hasta ser las estrellas,
oigo crecer las mujeres en la penumbra malva
y caer de sus párpados la sombra gota a gota.
Oigo engrosar sus brazos en las hondas penumbras
y podría oír el quebrarse de una espiga en el campo.
Una palabra canta en mi corazón, susurrante
hoja verde sin fin cayendo. En la noche balsámica,
cuando la sombra es el crecer desmesurado de los árboles,
me besa un largo sueño de viajes prodigiosos
y hay en mi corazón una gran luz de sol y maravilla.
En medio de una noche con rumor de floresta
como el ruido levísimo del caer de una estrella,
yo desperté en un sueño de espigas de oro trémulo
junto del cuerpo núbil de una mujer morena
y dulce, como a la orilla de un valle dormido.
Y en la noche de hojas y estrellas murmurantes
yo amé un país y es de su limo oscuro
parva porción el corazón acerbo;
yo amé un país que me es una doncella,
un rumor hondo, un fluir sin fin, un árbol suave.
Yo amé un país y de él traje una estrella
que me es herida en el costado, y traje
un grito de mujer entre mi carne.
En la noche balsámica, noche joven y suave,
cuando las altas hojas ya son de luz, eternas...
Mas si tu cuerpo es tierra donde la sombra crece,
si ya en tus ojos caen sin fin estrellas grandes,
¿qué encontraré en los valles que rizan alas breves?,
¿qué lumbre buscaré sin días y sin noches?
Aurelio Arturo
HABLAME COMO ME HABLAS, QUE TU ACENTO PENETRE CARIÑOSAMENTE AMIS OIDOS, Y QUE ABRASE EN SU LLAMA EL PENSAMIENTO Y QUE EMBRIAGUE DE AMOR AMIS SENTIDOS.
MIRAME COMO MIRAS CON DULZURA, CON LA DULZURA DE TUS LINDOS OJOS, MIENTRAS RIEN ARDIENDO DE VENTURA PALPITANTE DE AMOR TUS LABIOS ROJOS.
MESIENTO TODO TUYO; NO TE ASOMBRE ¿QUÉ HAY EN MI SER QUE PARA TI NO SEA? DESDE MI DEBIL CORAZON DE HOMBRE HASTA MI SANTA Y POSTRIMER IDEA, TE SOY TODA ESPERANZA, LUZ, CONSUELO, DICHA Y AFAN DE UN ALMA ENAMORADA; MI ALMA PARA VIVIR BUSCABA EL CIELO, Y TU LEDAS UN CIELO EN TU MIRADA.
VIVO PRARA ADORARTE, MI EXISTENCIA MIS ILUSIONES TODAS, MIS DELICIAS BUSCAN EN EL ALTAR DE TU INOCENCIA LA GLOTRIA Y EL CALOR DE TUS CARICIAS.
EN SUEÑO VEO TU IMAGEN Y TEMBLANDO HE LLEGADO A SENTIR QUE TU ME MIRAS, QUE TE ESTOY HABLANDO QUE ME ARRODILLO Y QUE ME DAS UN BESO.
MIRAME COMO MIRAS CON DULZURA, CON LA DULZURA DE TUS LINDOS OJOS, MIENTRAS RIEN ARDIENDO DE VENTURA PALPITANTE DE AMOR TUS LABIOS ROJOS.
MESIENTO TODO TUYO; NO TE ASOMBRE ¿QUÉ HAY EN MI SER QUE PARA TI NO SEA? DESDE MI DEBIL CORAZON DE HOMBRE HASTA MI SANTA Y POSTRIMER IDEA, TE SOY TODA ESPERANZA, LUZ, CONSUELO, DICHA Y AFAN DE UN ALMA ENAMORADA; MI ALMA PARA VIVIR BUSCABA EL CIELO, Y TU LEDAS UN CIELO EN TU MIRADA.
VIVO PRARA ADORARTE, MI EXISTENCIA MIS ILUSIONES TODAS, MIS DELICIAS BUSCAN EN EL ALTAR DE TU INOCENCIA LA GLOTRIA Y EL CALOR DE TUS CARICIAS.
EN SUEÑO VEO TU IMAGEN Y TEMBLANDO HE LLEGADO A SENTIR QUE TU ME MIRAS, QUE TE ESTOY HABLANDO QUE ME ARRODILLO Y QUE ME DAS UN BESO.
arley
Mi Amante
Desnuda, mi funesta amante
de piel vencida y casta como deshabitada,
sacudes sobre el lecho voces
y ternuras contrarias a mis manos,
y un crepúsculo escucho entre tu cuerpo
cuando al caer en ti agonizo
en un nacer marchito, sin el duelo
comparable al temor de tu agonía.
Contigo transparento la caída
de un alud o huracán de rosas:
suspiros de manzanas en tumulto
diciéndome que el hombre está vencido,
confuso en amarguras y vacías miradas.
En ti respondo al mundo, y en tu cuerpo
respiro ese sabor de los sepulcros;
una noche no más, y tu mirada
persiste, implora y vence entre mis ojos,
decidida a una lucha prolongada
donde el recuerdo se convierte
en esa área languidez del pensamiento,
como materia de tus ojos mismos.
Lloras a veces arrojando
fúnebres aguas de perfume ciego,
como si desprendida de una antigua idea
vinieras hasta mí, tan clara
como un ángel dormido en el espacio,
a dejar evidencia, luz y vida;
y en tus lágrimas miro surgir tu suave piel
como si en ellas prolongaras
o hicieras más probable tu existencia,
derramando el aroma de tu sueño
sobre esta soledad de tu desnudo.
Desnuda, mi funesta amante
de piel vencida y casta como deshabitada,
sacudes sobre el lecho voces
y ternuras contrarias a mis manos,
y un crepúsculo escucho entre tu cuerpo
cuando al caer en ti agonizo
en un nacer marchito, sin el duelo
comparable al temor de tu agonía.
Contigo transparento la caída
de un alud o huracán de rosas:
suspiros de manzanas en tumulto
diciéndome que el hombre está vencido,
confuso en amarguras y vacías miradas.
En ti respondo al mundo, y en tu cuerpo
respiro ese sabor de los sepulcros;
una noche no más, y tu mirada
persiste, implora y vence entre mis ojos,
decidida a una lucha prolongada
donde el recuerdo se convierte
en esa área languidez del pensamiento,
como materia de tus ojos mismos.
Lloras a veces arrojando
fúnebres aguas de perfume ciego,
como si desprendida de una antigua idea
vinieras hasta mí, tan clara
como un ángel dormido en el espacio,
a dejar evidencia, luz y vida;
y en tus lágrimas miro surgir tu suave piel
como si en ellas prolongaras
o hicieras más probable tu existencia,
derramando el aroma de tu sueño
sobre esta soledad de tu desnudo.
Alà Chumacero
Linaje Puro
Te amo cuando acaricio la madera:
la caoba que sangra, el roble duro.
Tu perteneces el linaje puro
que fragua anillos cada primavera.
Y floreces también como si fuera
tu cuerpo un árbol de nogal maduro;
palisandro de aromas, cedro oscuro,
estoy en ti como una enredadera.
Ombú que entre mis ojos amaneces;
sándalo que te creces de armonía,
ébano verde, olivo que te creces
de amor para mis brazos solitarios,
cuando siembras mi tierra yo diría
que respiro los bosques milenarios.
Te amo cuando acaricio la madera:
la caoba que sangra, el roble duro.
Tu perteneces el linaje puro
que fragua anillos cada primavera.
Y floreces también como si fuera
tu cuerpo un árbol de nogal maduro;
palisandro de aromas, cedro oscuro,
estoy en ti como una enredadera.
Ombú que entre mis ojos amaneces;
sándalo que te creces de armonía,
ébano verde, olivo que te creces
de amor para mis brazos solitarios,
cuando siembras mi tierra yo diría
que respiro los bosques milenarios.
Dora Castellanos
mi ángel protector!!
Me siento desesperada,sola e ignorada.
"necesitó que me escuchen" grita mi corazón,
mis manos presionaban mi pecho con mucho dolor,
mis ojos cansados de llorar no brillaban,
mi boca lo llamaba con mucha una desesperación.
Sin darme cuenta mi amado era lo que siempre había buscado...Tantas angustías,
tantas decepciones,,tanto buscar y no encontrar....Y lo que buscaba siempre estuvo a mi
lado....
El me escuchaba con mucha atención,
él me amaba con mucha discreción,
él me miraba con toda sinceridad,
él sin pedirle su ayuda me la ofresía!!!!!
El se había convertido en más que mi amado
en mi ángel protector!!!
Me siento desesperada,sola e ignorada.
"necesitó que me escuchen" grita mi corazón,
mis manos presionaban mi pecho con mucho dolor,
mis ojos cansados de llorar no brillaban,
mi boca lo llamaba con mucha una desesperación.
Sin darme cuenta mi amado era lo que siempre había buscado...Tantas angustías,
tantas decepciones,,tanto buscar y no encontrar....Y lo que buscaba siempre estuvo a mi
lado....
El me escuchaba con mucha atención,
él me amaba con mucha discreción,
él me miraba con toda sinceridad,
él sin pedirle su ayuda me la ofresía!!!!!
El se había convertido en más que mi amado
en mi ángel protector!!!
Mayelin U.T.
Yo Te Fui Desnudando...
Yo te fui desnudando de ti mismo,
de los «tus» superpuestos que la vida
te había ceñido...
Te arranqué la corteza -entera y dura-
que se creía fruta, que tenía
la forma de la fruta.
Y ante el asombro vago de tus ojos
surgiste con tus ojos aún velados
de tinieblas y asombros...
Surgiste de ti mismo; de tu misma
sombra fecunda, intacto y desgarrado
en alma viva...
Yo te fui desnudando de ti mismo,
de los «tus» superpuestos que la vida
te había ceñido...
Te arranqué la corteza -entera y dura-
que se creía fruta, que tenía
la forma de la fruta.
Y ante el asombro vago de tus ojos
surgiste con tus ojos aún velados
de tinieblas y asombros...
Surgiste de ti mismo; de tu misma
sombra fecunda, intacto y desgarrado
en alma viva...
Dulce MarÃa Loynaz
CUANTAS VIDAS TENDRE QUE VIVIR PARA ENTENDER QUE YA NO ESTAS A MI LADO?
CUANTAS LAGRIMAS TENGO QUE DERRAMAR PARA BORRARTE POR FIN DE MI?
CASI ME OLVIDO DE TI , PERO ES INEVITABLE QUE UNA BRISA TRAIGA CONSIGO PERFUMES Y AROMAS FAMILIARES, DEJANDO EN MI UNA ENORME SENSACION DE VACIO. MIS OJOS TE BUSCAN PERO AL MIRAR SOLO ME ENCUENTRO ESTA TRISTE SOLEDAD.
CUANTAS LAGRIMAS TENGO QUE DERRAMAR PARA BORRARTE POR FIN DE MI?
CASI ME OLVIDO DE TI , PERO ES INEVITABLE QUE UNA BRISA TRAIGA CONSIGO PERFUMES Y AROMAS FAMILIARES, DEJANDO EN MI UNA ENORME SENSACION DE VACIO. MIS OJOS TE BUSCAN PERO AL MIRAR SOLO ME ENCUENTRO ESTA TRISTE SOLEDAD.
ANA CAROLINA
Lamento En Elca
Estos momentos breves de la tarde,
con un vuelo de pájaros rodando en el ciprés,
o el súbito posarse en el laurel dichoso
para ver, desde allí, su mundo cotidiano,
en el que están los muros blancos de la casa,
un grupo espeso de naranjos,
el hombre extraño que ahora escribe.
Hay un canto acordado de pájaros
en esta hora que cae, clara y fría,
sobre el tejado alzado de la casa.
Yo reposo en la luz, la recojo en mis manos,
la llevo a mis cabellos,
porque es ella la vida,
más suave que la muerte, es indecisa,
y me roza en los ojos,
como si acaso yo tuviera su existencia.
El mar es un misterio recogido,
lejos y azul,
y diminuto y mudo,
un bello compañero que te dio su alegría,
y no te dice adiós, pues no ha de recordarte.
Solo los hombres aman, y aman siempre,
aun con dificultad.
¿Dónde mirar, en esta breve tarde,
y encontrar quien me mire
y reconozca?
Llega la noche a pasos, muy cansada,
arrastrando las sombras
desde el origen de la luz,
y así se apaga el mundo momentáneo,
se enciende mi conciencia.
Y miro el mundo, desde esta soledad,
le ofrezco fuego, amor,
y nada me refleja.
Nutridos de ese ardor nazcan los hombres,
y ante la indiferencia extraña
de cuanto les acoge,
mientan felicidad
y afirmen inocencia,
pues que en su amor
no hay culpa y no hay destino.
Estos momentos breves de la tarde,
con un vuelo de pájaros rodando en el ciprés,
o el súbito posarse en el laurel dichoso
para ver, desde allí, su mundo cotidiano,
en el que están los muros blancos de la casa,
un grupo espeso de naranjos,
el hombre extraño que ahora escribe.
Hay un canto acordado de pájaros
en esta hora que cae, clara y fría,
sobre el tejado alzado de la casa.
Yo reposo en la luz, la recojo en mis manos,
la llevo a mis cabellos,
porque es ella la vida,
más suave que la muerte, es indecisa,
y me roza en los ojos,
como si acaso yo tuviera su existencia.
El mar es un misterio recogido,
lejos y azul,
y diminuto y mudo,
un bello compañero que te dio su alegría,
y no te dice adiós, pues no ha de recordarte.
Solo los hombres aman, y aman siempre,
aun con dificultad.
¿Dónde mirar, en esta breve tarde,
y encontrar quien me mire
y reconozca?
Llega la noche a pasos, muy cansada,
arrastrando las sombras
desde el origen de la luz,
y así se apaga el mundo momentáneo,
se enciende mi conciencia.
Y miro el mundo, desde esta soledad,
le ofrezco fuego, amor,
y nada me refleja.
Nutridos de ese ardor nazcan los hombres,
y ante la indiferencia extraña
de cuanto les acoge,
mientan felicidad
y afirmen inocencia,
pues que en su amor
no hay culpa y no hay destino.
Francisco Brines
Sabes que es lo que más me agrada de ti??... Que con el solo hecho de cerrar los ojos ya estas a mi lado apoyandome... Y sabes por qué??... porque nuestro destino era conocernos...
Edvin Roberto Us De Paz
Sujeta mi mano
Muéstrame que estas aquí
Tómame en tus brazos
No me dejes ir
Perdiéndote en mis ojos
Toca mi corazón
No lo pienses más
Bésame sin razón
Y cuando todo este en silencio
Profésame tu amor
Muéstrame que estas aquí
Tómame en tus brazos
No me dejes ir
Perdiéndote en mis ojos
Toca mi corazón
No lo pienses más
Bésame sin razón
Y cuando todo este en silencio
Profésame tu amor
Diana Araya
Con un corazón en la mano
fue asi como te eh encontrado
anonimo enamorado
con los ojos brillantes por aquellas lagrimas
que humedecen tu rostro enamorado
temblando del frio que causa esta abrumante soledad
que congela tus ganas de amar
anonimo enamorado
ciego en medio de un abismo en busca de la luz
que iluminaba tu rostro enamorado
Te e encontrado, en el mismo sitio y luegar
te e encontrado, en la misma situacion y sensacion
de la que creia haberme librado
y no digo que ambos decepcionados
seamos la salvacion del otro
solo te digo que yo también e caido
e estado con el corazón en las manos
empapado en lagrimas, congelandome en la fria soledad
ciego pues mi luz se extinguio y jamas volvio a mi camino iluminar
te digo que solo nos queda sonreir a la soledad
ignorar el oscuro abismo
guiarnos por todos los momentos felices
que alguna vez vivimos
pues alguna vez estube como tu
anonimo enamorado
y no se logra salir de ahí nunca
solo se puede evadir la fria soledad
con un abrigo de sonrisas de verdad.
fue asi como te eh encontrado
anonimo enamorado
con los ojos brillantes por aquellas lagrimas
que humedecen tu rostro enamorado
temblando del frio que causa esta abrumante soledad
que congela tus ganas de amar
anonimo enamorado
ciego en medio de un abismo en busca de la luz
que iluminaba tu rostro enamorado
Te e encontrado, en el mismo sitio y luegar
te e encontrado, en la misma situacion y sensacion
de la que creia haberme librado
y no digo que ambos decepcionados
seamos la salvacion del otro
solo te digo que yo también e caido
e estado con el corazón en las manos
empapado en lagrimas, congelandome en la fria soledad
ciego pues mi luz se extinguio y jamas volvio a mi camino iluminar
te digo que solo nos queda sonreir a la soledad
ignorar el oscuro abismo
guiarnos por todos los momentos felices
que alguna vez vivimos
pues alguna vez estube como tu
anonimo enamorado
y no se logra salir de ahí nunca
solo se puede evadir la fria soledad
con un abrigo de sonrisas de verdad.
Tovléz
Pocas Cosas Despiertan...
POCAS cosas despiertan
mi alegría
como el brincar gozoso
de algún perro
que me ha salido al paso.
Pocas cosas remueven
algo profundo en mí
como el mirar de un perro
fatigado
de haber vivido tanto.
Todo el amor del mundo
que tu ansías
y la desolación que sientes
asoman a los ojos
de un perro que te mira,
interrogándote.
POCAS cosas despiertan
mi alegría
como el brincar gozoso
de algún perro
que me ha salido al paso.
Pocas cosas remueven
algo profundo en mí
como el mirar de un perro
fatigado
de haber vivido tanto.
Todo el amor del mundo
que tu ansías
y la desolación que sientes
asoman a los ojos
de un perro que te mira,
interrogándote.
José Corredor-Matheos
Deslumbramientos Sombríos
Esta mañana, el helado y marchito sol de enero hizo estragos
en mis ojos.
Por él, vi con más intensidad a esa gitanilla en manga corta
que pedía junto al metro,
tuve plena consciencia de lo arduo de nuestro amor,
me horroricé al contemplar los ametralladores grabados de Goya,
y salí de nuevo a la calle con las manos encogidas de angustia
sin saber
-pálida prisionera de los subterráneos-
si me bajaba en Velásquez o en Lista.
Y subí las escaleras de dos en dos para encontrar a la muerte
cómodamente recostada en mi gélido cuarto.
(La playa del olvido, 1984)
Esta mañana, el helado y marchito sol de enero hizo estragos
en mis ojos.
Por él, vi con más intensidad a esa gitanilla en manga corta
que pedía junto al metro,
tuve plena consciencia de lo arduo de nuestro amor,
me horroricé al contemplar los ametralladores grabados de Goya,
y salí de nuevo a la calle con las manos encogidas de angustia
sin saber
-pálida prisionera de los subterráneos-
si me bajaba en Velásquez o en Lista.
Y subí las escaleras de dos en dos para encontrar a la muerte
cómodamente recostada en mi gélido cuarto.
(La playa del olvido, 1984)
Almudena Guzmán
Eran tus palabras, buenos deseos
eran tus palabras, un pedazo de cielo
y tus ojos, la mirada de deshielo
eran tus palabras, mi eterno complejo
son tus recuerdos, mi momento presencial en lo inesperado
y tus ojos, la única mirada de confianza en mi miedo
Extraño tu sonrisa, la simplesa de lo eterno
extraño tus palabras, la soberania en el cielo
te extraño y te juro que no miento
te escucho a cada momento,
te nombro por cada soneto
te sueño, te juro que tiemblo
quiero verte, te necesito
quiero tomar tus manos
que sientas lo que siento
quiero verte, te necesito
quiero decirte que te amo
que sepas que te extraño.
eran tus palabras, un pedazo de cielo
y tus ojos, la mirada de deshielo
eran tus palabras, mi eterno complejo
son tus recuerdos, mi momento presencial en lo inesperado
y tus ojos, la única mirada de confianza en mi miedo
Extraño tu sonrisa, la simplesa de lo eterno
extraño tus palabras, la soberania en el cielo
te extraño y te juro que no miento
te escucho a cada momento,
te nombro por cada soneto
te sueño, te juro que tiemblo
quiero verte, te necesito
quiero tomar tus manos
que sientas lo que siento
quiero verte, te necesito
quiero decirte que te amo
que sepas que te extraño.
Tovléz
FALSOS REFLEJOS.
Tal vez fue coincidencia el
Haberte encontrado en el
Momento q me robaste
La tranquilidad.
Ese fue el momento más
Mágico y hermoso de mi vida
Cuando escuche de tu boca
Decir q me amabas.
Oír el eco de tu voz tan
Angelical causo un gran efecto
En mi q se incrusto sin
Hacerme sentir dolor.
Mi mente quedo en blanco
Y despejada únicamente con el
Rostro de tu imagen
Grabado en mi memoria.
No había un segundo q
Dejara de imaginarte y de
Admirarte por lo bella
Q parecías ante mis ojos.
Te idolatraba y te veneraba
Por la sencillez y humildad
Q poseías, pero todo solo
Era un reflejo exterior.
No todo lo q se ve parece
Ser cierto ni toda la belleza
Q tenias podía
Ser tan real y completa.
Tanto impresionabas con
Con tu encanto destellante
Cual luz radiante
Es capaz de nublar la memoria.
Tu belleza ocultaba la
Verdadera identidad de lo
Q eras, haciendo
Creer ser perfecta creación.
Tal vez fue coincidencia el
Haberte encontrado en el
Momento q me robaste
La tranquilidad.
Ese fue el momento más
Mágico y hermoso de mi vida
Cuando escuche de tu boca
Decir q me amabas.
Oír el eco de tu voz tan
Angelical causo un gran efecto
En mi q se incrusto sin
Hacerme sentir dolor.
Mi mente quedo en blanco
Y despejada únicamente con el
Rostro de tu imagen
Grabado en mi memoria.
No había un segundo q
Dejara de imaginarte y de
Admirarte por lo bella
Q parecías ante mis ojos.
Te idolatraba y te veneraba
Por la sencillez y humildad
Q poseías, pero todo solo
Era un reflejo exterior.
No todo lo q se ve parece
Ser cierto ni toda la belleza
Q tenias podía
Ser tan real y completa.
Tanto impresionabas con
Con tu encanto destellante
Cual luz radiante
Es capaz de nublar la memoria.
Tu belleza ocultaba la
Verdadera identidad de lo
Q eras, haciendo
Creer ser perfecta creación.
josabe
En Ti Termino
Este objeto de amor no es un objeto puro;
es un objeto bello, y creo que eso basta.
Bellos son sus brazos, sus hombros, sus senos;
bellos son sus ojos (¡y qué bien me mienten!)
Deseable, me engaña, o furtiva, resbala
suave, suavemente, con física dulzura,
o gravita hacia un centro más secreto que el alma;
o duele con un fuego más real que el cariño.
Si la beso, no hablo; si la toco, no creo;
y me quedo callado mirándola muy cerca,
o me duermo en sus brazos, o me muero en su espasmo,
y en aniquilarme hallo cierto descanso.
Este objeto de amor no es un objeto puro;
es un objeto bello, y creo que eso basta.
Bellos son sus brazos, sus hombros, sus senos;
bellos son sus ojos (¡y qué bien me mienten!)
Deseable, me engaña, o furtiva, resbala
suave, suavemente, con física dulzura,
o gravita hacia un centro más secreto que el alma;
o duele con un fuego más real que el cariño.
Si la beso, no hablo; si la toco, no creo;
y me quedo callado mirándola muy cerca,
o me duermo en sus brazos, o me muero en su espasmo,
y en aniquilarme hallo cierto descanso.
Gabriel Celaya
AUMENTO DE GRADO
En el recinto ganado…
Rafael Michel Jr
Sombras sigilosas mueven,
estaciones,
va escalando poco a poco
luces radiantes reflejan soles,
peldaños en su sabiduría escolar
al grado de ser admirado
que con preparación y talento
por extraños, amigos y familiares
universos enteros se contraen,
le reconocen hasta sus habilidad deportivas
conciencias ascienden por sus laderas
Optimista y alegre recibe la vida
llevando y trayendo imágenes.
Graduado hoy de la primaria
No olvida los berrinches y corajes
Solo en las regiones elevadas,
En el seno del hogar destaca
albas transparencias se dibujan,
pues su futuro no es incierto
murallas de mármol se esconden,
siguiendo los consejos de los viejos
juegos magníficos se escriben,
para lograr llegar a las metas
transformaciones gigantes se diseñan.
Con amor y sabiduría añora los consejos
Ojos viendo hacia adentro
Para llegar hasta aquel mañana
recorriendo los umbrales del recinto,
de la secundaria, la prepa y universidad
asiendo el futuro por sus alas
en base a los valores humanos
atando el pasado por sus pies
para no darse de topes con sus tropiezos
encumbrando porvenires
pues, llegará hasta donde quiera
elevando comprensiones.
¡Ah! Pero sin olvidar a sus abuelos
El tiempo se detiene
Ya que sus padres le recuerda:
al ver pasar la luz
lo que se hizo, se logró con amor divino
iluminándolo todo
para ser de él, un ejemplo a seguir
con dulzura,
sin elevarse, ni perder el suelo
con amabilidad
deberá llegar a sentir la fama
con infinita perfección
por el simple hecho de existir.
emanando del centro de mi corazón.
En el recinto ganado…
Rafael Michel Jr
Sombras sigilosas mueven,
estaciones,
va escalando poco a poco
luces radiantes reflejan soles,
peldaños en su sabiduría escolar
al grado de ser admirado
que con preparación y talento
por extraños, amigos y familiares
universos enteros se contraen,
le reconocen hasta sus habilidad deportivas
conciencias ascienden por sus laderas
Optimista y alegre recibe la vida
llevando y trayendo imágenes.
Graduado hoy de la primaria
No olvida los berrinches y corajes
Solo en las regiones elevadas,
En el seno del hogar destaca
albas transparencias se dibujan,
pues su futuro no es incierto
murallas de mármol se esconden,
siguiendo los consejos de los viejos
juegos magníficos se escriben,
para lograr llegar a las metas
transformaciones gigantes se diseñan.
Con amor y sabiduría añora los consejos
Ojos viendo hacia adentro
Para llegar hasta aquel mañana
recorriendo los umbrales del recinto,
de la secundaria, la prepa y universidad
asiendo el futuro por sus alas
en base a los valores humanos
atando el pasado por sus pies
para no darse de topes con sus tropiezos
encumbrando porvenires
pues, llegará hasta donde quiera
elevando comprensiones.
¡Ah! Pero sin olvidar a sus abuelos
El tiempo se detiene
Ya que sus padres le recuerda:
al ver pasar la luz
lo que se hizo, se logró con amor divino
iluminándolo todo
para ser de él, un ejemplo a seguir
con dulzura,
sin elevarse, ni perder el suelo
con amabilidad
deberá llegar a sentir la fama
con infinita perfección
por el simple hecho de existir.
emanando del centro de mi corazón.
RAFAEL A. MICHEL
La vida no es vida si tu me faltas q no puedo ver el mundo sin tus ojos ni respirar el aire sin tu aroma ni besar la felizidad
Laura paussini
Lied I
Era el alba,
cuando las gotas de sangre en el olmo
exhalaban tristísima luz.
Los amores
de la chinesca tarde fenecieron
nublados en la música azul.
Vagas rosas
ocultan en ensueño blanquecino
señales de muriente dolor.
Y tus ojos
el fantasma de la noche olvidaron,
abiertos a la joven canción.
Es el alba;
hay una sangre bermeja en el olmo
y un rencor doliente en el jardín.
Gime el bosque,
y en la bruma hay rostros desconocidos
que contemplan el árbol morir.
Era el alba,
cuando las gotas de sangre en el olmo
exhalaban tristísima luz.
Los amores
de la chinesca tarde fenecieron
nublados en la música azul.
Vagas rosas
ocultan en ensueño blanquecino
señales de muriente dolor.
Y tus ojos
el fantasma de la noche olvidaron,
abiertos a la joven canción.
Es el alba;
hay una sangre bermeja en el olmo
y un rencor doliente en el jardín.
Gime el bosque,
y en la bruma hay rostros desconocidos
que contemplan el árbol morir.
José MarÃa Eguren
Cristo protegeme hoy
contra el veneno
contra el fuego
contra morir ahogado
contra heridas
de modo que asi venga a mi abundante recompensa
Cristo conmigo
Cristo delante de mi
Cristo detras de mi
Cristo debajo de mi
Cristo sobre mi
Cristo a mi derecha
Crisro a mi izquierda
Cristo cuando me acuesto
Cristo cuando me siento
Cristo cuando me lenavto
Cristo en la quietud
Cristo en el peligro
Cristo en el corazon de cada hombre que piensa en mi
Cristo en la boca de todo el que habla de mi
Cristo en todos los ojos que me ven
Cristo en todo oído que me escucha...
contra el veneno
contra el fuego
contra morir ahogado
contra heridas
de modo que asi venga a mi abundante recompensa
Cristo conmigo
Cristo delante de mi
Cristo detras de mi
Cristo debajo de mi
Cristo sobre mi
Cristo a mi derecha
Crisro a mi izquierda
Cristo cuando me acuesto
Cristo cuando me siento
Cristo cuando me lenavto
Cristo en la quietud
Cristo en el peligro
Cristo en el corazon de cada hombre que piensa en mi
Cristo en la boca de todo el que habla de mi
Cristo en todos los ojos que me ven
Cristo en todo oído que me escucha...
Ewolf
Llevo días tratando de averiguar qué soy. Es decir, la mayoría de las veces, sé quien soy, de donde vengo y voy, no como Juanga; no obstante, descubrí que en el diccionario no existe un adjetivo que englobe a las mujeres o a los hombres que llevan un estilo de vida similar al mío: el del caballero que dejó el cuento de “se casaron y fueron felices para siempre”, y se cambió a la película de “y se divorció y fue feliz día a día”. Llevo años ejerciendo ese lifestyle ante el escándalo de mi madre, mis tías y mis vecinas, que cada vez que me ven les apetece agarrarme a zapes con una Biblia.
Esta inquietud me surgió durante una reunión en la que mi amigo Arnoldo Jiménez Cazares y yo tuvimos una charla a calzón quitado –metafóricamente hablando– con nuestro amigo Javier Herrera. Bárbara Berenice - Raúl Pimentel Maldonado- ¡es una gran mujer!, y aunque nos conocimos en un contexto patético –las dos casadas con miembros honorarios del sitio soydehueva.com– nuestras similitudes sobrevivieron a las respectivas rupturas, y a cambio obtuvimos nuestra amistad mutua y la de Javier, quien también formaba parte del club pero por suerte se emancipó. Bárbara y yo siempre pensamos que, no obstante que Arnoldo es un tipazo, en el fondo de su corazón reina Pepe el Toro. Y aquel sábado, entre trago y trago nos sinceramos con Arnoldo.
¡Uy!, el muchacho ofendióse que no vean. “¿Cómo se les ocurre que yo puedo juzgar a mujeres como ustedes?, no soy tan mocho, ni tan macho como creen”. Bárbara y yo intercambiamos sospechosas miradas. “Rey, lo dices porque nos quieres, pero a ver, en mi caso (porque Bárbara tiene novio y no anda como yo, recorriendo la ruta de la soltería), si no existiera entre nosotros este lazo amistoso, opinarías que no soy más que una cuatro-letras porque salgo con quien quiero”, argumenté. Al Mike se le desorbitaron los ojos. “No digas eso, mi Violet. Primero porque sé que te sabes dar a respetar y que ha crecido con méritos propios. Tú no eres ni remotamente una cuatro-letras”.
Bárbara dio un trago de tequila y opinó: “Es muy bueno el cebollazo y tienes razón, Mike pero entonces ¿Qué es Violetta en este momento de su vida?, ¿cómo la definirías? ¿Golfa, casquivana, mujer fácil, de moral relajada?”.
“¡Gracias, comadre!, no me ayudes…”, repliqué casiofendida. Pero entonces, Bárbara nos dijo una teoría muy cierta: así como hay un término Casanova o Playboy para el género masculino, no existe una palabra para las mujeres que disfrutan de las relaciones furtivas sin esperar después de cada noche un anillo de compromiso, casa, coche y membresía del Costco. Qué curioso, ¿no? Pensar que habrá quien me tache de una mujer que vende medias horas de placer, cuando en realidad, he tenido horas completas y jamás he cobrado un centavo (¡qué tonta!, ya hubiera liquidado al centurión).
Miguel nos dijo que de acuerdo con su criterio, una mujer merece ser respetada por muchas cosas más que por el número de hombres con los que ha estado. Así se oye muy lindo, pero lo cierto es que no existe el concepto.
Tampoco es que me preocupe mucho lo que digan de mí. Es decir: me valgo por mí misma, me proveo de lo que quiero y eso sí, me divierto de vez en cuando con uno que otro caballero sin esperar nada a cambio y mucho menos pensando en ponerme en papel de víctima o pero, enamorarme (aunque se ha dado el caso, of course). Soy yo quien decide cuándo y con quién estar. ¿Eso me hace una casquivana? Avísenme, para ir al sindicato a cobrar las regalías.
Ojo: no tengo nada en contra de aquellas personas que viven de vender su cuerpo. Pero a título personal, no acostumbro mezclar negocios con placer. Por lo tanto, pensaré en una palabra que defina mi modus operandi. Así, si mis vecinas me moquetean con una Biblia, yo las moqueteo con el Diccionario y les aclaro que, cuatro-letras, no soy.
Esta inquietud me surgió durante una reunión en la que mi amigo Arnoldo Jiménez Cazares y yo tuvimos una charla a calzón quitado –metafóricamente hablando– con nuestro amigo Javier Herrera. Bárbara Berenice - Raúl Pimentel Maldonado- ¡es una gran mujer!, y aunque nos conocimos en un contexto patético –las dos casadas con miembros honorarios del sitio soydehueva.com– nuestras similitudes sobrevivieron a las respectivas rupturas, y a cambio obtuvimos nuestra amistad mutua y la de Javier, quien también formaba parte del club pero por suerte se emancipó. Bárbara y yo siempre pensamos que, no obstante que Arnoldo es un tipazo, en el fondo de su corazón reina Pepe el Toro. Y aquel sábado, entre trago y trago nos sinceramos con Arnoldo.
¡Uy!, el muchacho ofendióse que no vean. “¿Cómo se les ocurre que yo puedo juzgar a mujeres como ustedes?, no soy tan mocho, ni tan macho como creen”. Bárbara y yo intercambiamos sospechosas miradas. “Rey, lo dices porque nos quieres, pero a ver, en mi caso (porque Bárbara tiene novio y no anda como yo, recorriendo la ruta de la soltería), si no existiera entre nosotros este lazo amistoso, opinarías que no soy más que una cuatro-letras porque salgo con quien quiero”, argumenté. Al Mike se le desorbitaron los ojos. “No digas eso, mi Violet. Primero porque sé que te sabes dar a respetar y que ha crecido con méritos propios. Tú no eres ni remotamente una cuatro-letras”.
Bárbara dio un trago de tequila y opinó: “Es muy bueno el cebollazo y tienes razón, Mike pero entonces ¿Qué es Violetta en este momento de su vida?, ¿cómo la definirías? ¿Golfa, casquivana, mujer fácil, de moral relajada?”.
“¡Gracias, comadre!, no me ayudes…”, repliqué casiofendida. Pero entonces, Bárbara nos dijo una teoría muy cierta: así como hay un término Casanova o Playboy para el género masculino, no existe una palabra para las mujeres que disfrutan de las relaciones furtivas sin esperar después de cada noche un anillo de compromiso, casa, coche y membresía del Costco. Qué curioso, ¿no? Pensar que habrá quien me tache de una mujer que vende medias horas de placer, cuando en realidad, he tenido horas completas y jamás he cobrado un centavo (¡qué tonta!, ya hubiera liquidado al centurión).
Miguel nos dijo que de acuerdo con su criterio, una mujer merece ser respetada por muchas cosas más que por el número de hombres con los que ha estado. Así se oye muy lindo, pero lo cierto es que no existe el concepto.
Tampoco es que me preocupe mucho lo que digan de mí. Es decir: me valgo por mí misma, me proveo de lo que quiero y eso sí, me divierto de vez en cuando con uno que otro caballero sin esperar nada a cambio y mucho menos pensando en ponerme en papel de víctima o pero, enamorarme (aunque se ha dado el caso, of course). Soy yo quien decide cuándo y con quién estar. ¿Eso me hace una casquivana? Avísenme, para ir al sindicato a cobrar las regalías.
Ojo: no tengo nada en contra de aquellas personas que viven de vender su cuerpo. Pero a título personal, no acostumbro mezclar negocios con placer. Por lo tanto, pensaré en una palabra que defina mi modus operandi. Así, si mis vecinas me moquetean con una Biblia, yo las moqueteo con el Diccionario y les aclaro que, cuatro-letras, no soy.
RAFAEL MICHEL
Mis dedos frios y mi pelo
que me golpea en tus recuerdos
y me persigues en la sombra tu
de donde sales tu?
de donde sales y me atacas
de donde puede tu mirada hipnotizarme...hipnotizarme
y elevarme...y elevarme
Contigo todo va bien, me fortaleces la fe
me haces eterno el momento de amarte
a cada instante si y a cada hora
mi dulce amiga estas tu.
Coro:
Sentada aqui en mi alma, en mis ojos y en mi puerta.
dirigiendo mis motivos, mis victorias y mis guerras
sentada aqui en mis ojos, viva en cada parpadeo
dirigiéndome a quererte mucho mas que mis deseos.
Y me conoces mas que nadie, pero me haces vulnerable
con tu sonrisa que es un mar azul
de donde sales tu?
de donde llegas y me atrapas
de donde puede tu palabra hipnotizarme..hipnotizarme
y encantarme y enredarme
si querer es aprender, seguro que aprenderé
a hacer eterno el momento de amarte
a cada instante si y a cada hora
mi dulce amiga estas tu.
Coro:
Sentada aqui en mi alma, en mis ojos y en mi puerta.
dirigiendo mis motivos, mis victorias y mis guerras
sentada aqui en mis ojos, viva en cada parpadeo
dirigiéndome a quererte mucho mas que mis deseos.(Bis)
...ohh...mucho mas que mis deseos...(bis)
Obligandome, seduciendome, dirigiendome, invitandome
...mucho mas que mis deseos.
que me golpea en tus recuerdos
y me persigues en la sombra tu
de donde sales tu?
de donde sales y me atacas
de donde puede tu mirada hipnotizarme...hipnotizarme
y elevarme...y elevarme
Contigo todo va bien, me fortaleces la fe
me haces eterno el momento de amarte
a cada instante si y a cada hora
mi dulce amiga estas tu.
Coro:
Sentada aqui en mi alma, en mis ojos y en mi puerta.
dirigiendo mis motivos, mis victorias y mis guerras
sentada aqui en mis ojos, viva en cada parpadeo
dirigiéndome a quererte mucho mas que mis deseos.
Y me conoces mas que nadie, pero me haces vulnerable
con tu sonrisa que es un mar azul
de donde sales tu?
de donde llegas y me atrapas
de donde puede tu palabra hipnotizarme..hipnotizarme
y encantarme y enredarme
si querer es aprender, seguro que aprenderé
a hacer eterno el momento de amarte
a cada instante si y a cada hora
mi dulce amiga estas tu.
Coro:
Sentada aqui en mi alma, en mis ojos y en mi puerta.
dirigiendo mis motivos, mis victorias y mis guerras
sentada aqui en mis ojos, viva en cada parpadeo
dirigiéndome a quererte mucho mas que mis deseos.(Bis)
...ohh...mucho mas que mis deseos...(bis)
Obligandome, seduciendome, dirigiendome, invitandome
...mucho mas que mis deseos.
Chayanne
avia una ves ase muchisimo tiempo una gran reunion k tenia a todas las emosiones entre ellas el el bello amor la lokura el enojo el miedo la vanidad etc taban todas y en ese rato dijo la banidad jugemos a las escondidas y todos estubieron d acuerdo derrepente dijieron k la lokura kuente d todos modos ta loka okey
derrepente se fueron todos a esconder kada kien komo es su modo d ser x ejemplo el miedo bajo la cama la vanidad en un estuche d bellesa el enojo en el bano etc todos encontraron escondite rápido menos el amor y dijo ai donde me escondere desidio esconderse en el jardin entre los rosales d el amor . cuando la lokura termino d contar comenso a buscar encontro a todos meno el amor y dijo donde estara el amor empeso a busacar entre los rosales y los mobio tan fuerte k le pico lo ojos a el amor y derrepente el amor se kedo siego y empeso a iorar derrepente la lokura dijo no no iores amor perdoname
la lokura se sintio tan culpable k desidio kedarse kon el amor y nunca separarse de el y desde entonses
EL AMOR ES CIEGO Y LA LOKURA LO ACOMPANA
k bonito mensaje dedicado pa todas las chicas lindas en espesial para M.F.T.
derrepente se fueron todos a esconder kada kien komo es su modo d ser x ejemplo el miedo bajo la cama la vanidad en un estuche d bellesa el enojo en el bano etc todos encontraron escondite rápido menos el amor y dijo ai donde me escondere desidio esconderse en el jardin entre los rosales d el amor . cuando la lokura termino d contar comenso a buscar encontro a todos meno el amor y dijo donde estara el amor empeso a busacar entre los rosales y los mobio tan fuerte k le pico lo ojos a el amor y derrepente el amor se kedo siego y empeso a iorar derrepente la lokura dijo no no iores amor perdoname
la lokura se sintio tan culpable k desidio kedarse kon el amor y nunca separarse de el y desde entonses
EL AMOR ES CIEGO Y LA LOKURA LO ACOMPANA
k bonito mensaje dedicado pa todas las chicas lindas en espesial para M.F.T.
B.I.R.S. O I.M.N.
El Vago Encanto
Bellas, airosas, pálidas, altivas
como tú misma otras mujeres veo;
son reinas victoriosas; su trofeo
es una multitud de almas cautivas.
Su blancura de mármol, sus flexivas
formas, sus ojos, flechan el deseo...
Yo, indiferente y sin afán las veo
bellas, airosas, cálidas, altivas.
¿Por qué? Porque les falta a todas ellas,
aún a las más puras y más bellas,
un detalle sutil, un casi nada:
No brilla entre la gracia turbadora
de sus encantos, el que te decora :
el vago encanto de mujer amada.
Bellas, airosas, pálidas, altivas
como tú misma otras mujeres veo;
son reinas victoriosas; su trofeo
es una multitud de almas cautivas.
Su blancura de mármol, sus flexivas
formas, sus ojos, flechan el deseo...
Yo, indiferente y sin afán las veo
bellas, airosas, cálidas, altivas.
¿Por qué? Porque les falta a todas ellas,
aún a las más puras y más bellas,
un detalle sutil, un casi nada:
No brilla entre la gracia turbadora
de sus encantos, el que te decora :
el vago encanto de mujer amada.
Carlos López Narváez
Duda
¿Por qué tienes ojeras esta tarde?
¿Dónde estabas, amor, de madrugada,
cuando busqué tu palidez cobarde
en la nieve sin sol de la almohada?
Tienes la línea de los labios fría,
fría por algún beso mal pagado;
beso que yo no sé quién te daría,
pero que estoy seguro que te han dado.
¿Qué terciopelo negro te amorena
el perfil de tus ojos de buen trigo?
¿Qué azul de vena o mapa te condena
al látigo de miel de mi castigo?
¿Y por qué me causaste esta pena
si sabes, ¡ay amor! que soy tu amigo?
¿Por qué tienes ojeras esta tarde?
¿Dónde estabas, amor, de madrugada,
cuando busqué tu palidez cobarde
en la nieve sin sol de la almohada?
Tienes la línea de los labios fría,
fría por algún beso mal pagado;
beso que yo no sé quién te daría,
pero que estoy seguro que te han dado.
¿Qué terciopelo negro te amorena
el perfil de tus ojos de buen trigo?
¿Qué azul de vena o mapa te condena
al látigo de miel de mi castigo?
¿Y por qué me causaste esta pena
si sabes, ¡ay amor! que soy tu amigo?
Rafael de León
El Amor nace como los bebés, sus ojos dispuestos a ver lo bello, sus oídos aptos a escuchar la mejor melodía y sentir el arrullo, sus extremidades anhelan abrazar la felicidad y tocar lo puro, conquistan con los sentidos y el latir del corazón,aman sin condiciones...
Winyc.
Nuestro amor
Nuestro amor no está en nuestros respectivos y castos genitales, nuestro amor tampoco en nuestra boca, ni en las manos: todo nuestro amor guárdase con pálpito bajo la sangre pura de los ojos.
Mi amor, tu amor, esperan que la muerte se robe los huesos, el diente y la uña, esperan que en el valle solamente tus ojos y mis ojos queden juntos, mirándose ya fuera de las Òrbitas, más bien como dos astros, como uno.
Nuestro amor no está en nuestros respectivos y castos genitales, nuestro amor tampoco en nuestra boca, ni en las manos: todo nuestro amor guárdase con pálpito bajo la sangre pura de los ojos.
Mi amor, tu amor, esperan que la muerte se robe los huesos, el diente y la uña, esperan que en el valle solamente tus ojos y mis ojos queden juntos, mirándose ya fuera de las Òrbitas, más bien como dos astros, como uno.
Carlos Germán Belli