Encuentros.
Encuentros.. Encuentra docenas de encuentros. con fotos para copiar y compartir.
La vida es una serie de encuentros, la vida después de la vida también ha de serlo.
Doménico Cieri Estrada
Para Francisco la relación de Irene con su novio era apenas la suma de dos soledades y de muchas ausencias. Decía que cuando tuvieran ocasión de permanecer juntos durante un tiempo, ambos comprenderían que solo los unía la fuerza del hábito. No había urgencia alguna en ese amor, sus encuentros eran apacibles y demasiado largas sus separaciones.
Isabel Allende
La táctica constituye la enseñanza del uso de las fuerzas armadas en los encuentros, y la estrategia, la del uso de los encuentros para alcanzar el objetivo de la guerra.
Carl von Clausewitz
Me pinto el cabello de negro para los encuentros amorosos, y de blanco para las reuniones de negocios
Aristóteles Onasis
Hoy vemos cómo la Iglesia está viva, en un momento en que muchos hablan de su declive. No regreso a la vida privada, a una vida de viajes, encuentros, recepciones, conferencias, etc... No abandono la cruz, sino que permanezco de una manera nueva ante Cristo Crucificado
Benedicto XVI
El fracaso, si es que queremos llamarlo así, es la expresión que usamos para decir que el vínculo ha dejado de ser nutritivo para alguno de los dos. (No somos para todos todo el tiempo ni todos son para nosotros todo el tiempo.) Cada uno de los encuentros en mi vida ha sido como cada libro que leí: una lección de vida que me condujo a ser éste que soy.
Jorge Bucay
Encuentros
Nuestros encuentros no tienen mundo.
Se hacen
de pensamiento a pensamiento
en el éter
o en la vivacidad de los sepulcros,
a mil insectos por centímetro.
Nuestros encuentros se sirven
de microorganismos
y partículas de cobre.
Podemos esperar mil años, y aún más.
Nuestros encuentros se realizan en el Iodo
o entre el rumor de herraduras y lienzos
que precede
a las grandes migraciones:
Nuestros encuentros se hacen
en el ser instantáneo
que pasta y muere,
-como pastor y bestia-
entre surcos y siglos paralelos.
Nuestros encuentros no tienen
número ni punto.
Nuestros encuentros no tienen mundo.
Se hacen
de pensamiento a pensamiento
en el éter
o en la vivacidad de los sepulcros,
a mil insectos por centímetro.
Nuestros encuentros se sirven
de microorganismos
y partículas de cobre.
Podemos esperar mil años, y aún más.
Nuestros encuentros se realizan en el Iodo
o entre el rumor de herraduras y lienzos
que precede
a las grandes migraciones:
Nuestros encuentros se hacen
en el ser instantáneo
que pasta y muere,
-como pastor y bestia-
entre surcos y siglos paralelos.
Nuestros encuentros no tienen
número ni punto.
César Dávila Andrade
Romance de Los Vanos Encuentros
No preguntes quién pone en este canto
un alma destinada al sufrimiento
y un pobre corazón que te ama tanto.
I
Bronces de las ocho y media
nos llaman cada mañana
-entre tu casa y mi casa-
de dos cornisas y un breve saludos de camaradas.
¡Estás tan bella, vestida
de crujiente espuma blanca
baje ese sol de las ocho
que te ciñe y que te alaba!
Sus amarillas saetas
bordan en tu pelo el aura
que me recuerda las leves
imágenes de las santas.
(Pienso que rezarte a ti
tal vez me salvará el alma...)
II
Las campanas matinales
ponen música en la senda
por donde a tu escuela vas,
por donde voy a mi escuela.
Tontamente, tontamente
me vuelve la vieja idea
cada vez que nos cruzamos
en nuestras rutas opuestas:
pienso en el ayer que ataba
con una risa dos sendas,
cuando jamás nos cruzábamos
tú y yo en camino a la escuela.
Con una misma campana,
con una misma existencia,
y por una misma calle
con sol de las ocho y media...
Para nosotros, entonces,
había una sola escuela.
III
La señorita maestra
pasa vestida de blanco ;
en su oscuro pelo duerme
la noche aún, perfumado,
y en lo hondo de sus pupilas
yacen dormidos los astros.
Buenos días señorita
del caminar apurado;
cuando su voz me sonríe
olvido todos los pájaros,
cuando sus ojos me cantan
se torna el día más claro,
y subo la escalinata
un poco como volando,
y a veces digo lecciones.
No preguntes quién pone en este canto
un alma destinada al sufrimiento
y un pobre corazón que te ama tanto.
I
Bronces de las ocho y media
nos llaman cada mañana
-entre tu casa y mi casa-
de dos cornisas y un breve saludos de camaradas.
¡Estás tan bella, vestida
de crujiente espuma blanca
baje ese sol de las ocho
que te ciñe y que te alaba!
Sus amarillas saetas
bordan en tu pelo el aura
que me recuerda las leves
imágenes de las santas.
(Pienso que rezarte a ti
tal vez me salvará el alma...)
II
Las campanas matinales
ponen música en la senda
por donde a tu escuela vas,
por donde voy a mi escuela.
Tontamente, tontamente
me vuelve la vieja idea
cada vez que nos cruzamos
en nuestras rutas opuestas:
pienso en el ayer que ataba
con una risa dos sendas,
cuando jamás nos cruzábamos
tú y yo en camino a la escuela.
Con una misma campana,
con una misma existencia,
y por una misma calle
con sol de las ocho y media...
Para nosotros, entonces,
había una sola escuela.
III
La señorita maestra
pasa vestida de blanco ;
en su oscuro pelo duerme
la noche aún, perfumado,
y en lo hondo de sus pupilas
yacen dormidos los astros.
Buenos días señorita
del caminar apurado;
cuando su voz me sonríe
olvido todos los pájaros,
cuando sus ojos me cantan
se torna el día más claro,
y subo la escalinata
un poco como volando,
y a veces digo lecciones.
Julio Cortázar
Plaza Del Mundo
Tantas veces canté tu profundo
Vacío de teatro,
Que hace del hombre gárgola indefensa
En la turbia plenitud de las auroras
Pero no dije dónde.
Fui estancado río y llegué junto a ti;
Fui feliz en las estaciones de la flor
Y buscaba tus noches.
Sabedor me sé de cierta inclinación
Que tengo hacia los largos ecos;
Ya cualquier campana recuerda la medida
De alguna berenguela que no hizo
El póstumo poema.
Ahora que ya tienes la longitud
De un sueño
Y podemos, a tientas, proseguir
Viejos andares que van a morir al día,
Cómo voy a evocarte por vez primera!
Donde quise encuentros
Me espera un abrazo nunca dado.
De Pensar no tempestade, 1986
Tantas veces canté tu profundo
Vacío de teatro,
Que hace del hombre gárgola indefensa
En la turbia plenitud de las auroras
Pero no dije dónde.
Fui estancado río y llegué junto a ti;
Fui feliz en las estaciones de la flor
Y buscaba tus noches.
Sabedor me sé de cierta inclinación
Que tengo hacia los largos ecos;
Ya cualquier campana recuerda la medida
De alguna berenguela que no hizo
El póstumo poema.
Ahora que ya tienes la longitud
De un sueño
Y podemos, a tientas, proseguir
Viejos andares que van a morir al día,
Cómo voy a evocarte por vez primera!
Donde quise encuentros
Me espera un abrazo nunca dado.
De Pensar no tempestade, 1986
Ramiro Fonte
Qué Son Las Islas
Esto tienen de bueno los poetas,
Que han dicho lo que uno quería decir.
¿Dé que otra manera comunicarle lo que sintió
Al ver desde el aire los islotes verdes desparramados por el mar,
y cuando ya en el barco contempló a lo lejos el borde agreste
de la isla,
Sino como ya lo escribió la poeta:
¿Qué son las islas si no estás tú?
Eso es lo que gritó al aire luminoso de la tarde
Y lo que musitó después en la atormentada noche,
Añadiendo un nombre que en la cabina sonaba extraño
Como una flor de otro planeta.
¿Y podrá creer que la playa maravillosa,
Con su cadera de oro mordida por un ávido mar,
y la planicie del centro echada como un manto
No han podido ser gran cosa no estando ella,
Que ha dejado despoblada y silenciosa
Esa ciudad, ojo de la violencia, que ella hechizara
Marcando los lugares de encuentros y despedidas
Con una nostalgia como una cicatriz?
Esto tienen de bueno los poetas,
Que han dicho lo que uno quería decir.
¿Dé que otra manera comunicarle lo que sintió
Al ver desde el aire los islotes verdes desparramados por el mar,
y cuando ya en el barco contempló a lo lejos el borde agreste
de la isla,
Sino como ya lo escribió la poeta:
¿Qué son las islas si no estás tú?
Eso es lo que gritó al aire luminoso de la tarde
Y lo que musitó después en la atormentada noche,
Añadiendo un nombre que en la cabina sonaba extraño
Como una flor de otro planeta.
¿Y podrá creer que la playa maravillosa,
Con su cadera de oro mordida por un ávido mar,
y la planicie del centro echada como un manto
No han podido ser gran cosa no estando ella,
Que ha dejado despoblada y silenciosa
Esa ciudad, ojo de la violencia, que ella hechizara
Marcando los lugares de encuentros y despedidas
Con una nostalgia como una cicatriz?
Roberto Fernández Retamar
Nocturno
Tengo esta noche las manos negras, el corazón sudado
como después de luchar hasta el olvido con los ciempiés del humo.
Todo ha quedado allá, las botellas, el barco,
no sé si me querían, y si esperaban verme.
En el diario tirado sobre la cama dice encuentros diplomáticos,
una sangría exploratoria lo batió alegremente en cuatro sets.
Un bosque altísimo rodea esta casa en el centro de la ciudad,
yo sé, siento que un ciego está muriéndose en las cercanías.
Mi mujer sube y baja una pequeña escalera
como un capitán de navío que desconfía de las estrellas.
Hay una taza de leche, papeles, las once de la noche.
Afuera parece como si multitudes de caballos se acercaran
a la ventana que tengo a mi espalda.
Tengo esta noche las manos negras, el corazón sudado
como después de luchar hasta el olvido con los ciempiés del humo.
Todo ha quedado allá, las botellas, el barco,
no sé si me querían, y si esperaban verme.
En el diario tirado sobre la cama dice encuentros diplomáticos,
una sangría exploratoria lo batió alegremente en cuatro sets.
Un bosque altísimo rodea esta casa en el centro de la ciudad,
yo sé, siento que un ciego está muriéndose en las cercanías.
Mi mujer sube y baja una pequeña escalera
como un capitán de navío que desconfía de las estrellas.
Hay una taza de leche, papeles, las once de la noche.
Afuera parece como si multitudes de caballos se acercaran
a la ventana que tengo a mi espalda.
Julio Cortázar
Yo no me encuentro a mí mismo cuando más me busco. Me encuentro por sorpresa cuando menos lo espero.
Michel De Montaigne
Se Descalzan Los Días
Se descalzan los días
para pasar de largo sin que nos demos cuenta.
Son casi despedidas, casi encuentros
-felices pero incómodos-
de cuerpos que se miran
y que aplazan la cita.
Aunque detrás,
suelen quedarnos huellas que no son los recuerdos.
De aquel jardín inculto yo conservo
el hombre que venía a desearte,
a caminar sin ti,
silvestre y solo.
Porque de ti le hablaban las adelfas,
con sus ramas difíciles como muchachas jóvenes,
y las palmeras altas igual que tu desnudo,
y aquel cielo corrido
que buscaba
la luz con que el amor te distingue los ojos.
No envejecemos nunca. Tal vez no envejecemos.
Y ahora puedo decírtelo,
cuando tú me recuerdas las adelfas,
y tu desnudo en arco dibuja una palmera,
y los ojos se nublan
sobre el jardín silvestre de los enamorados.
Tal vez no envejecemos. O es acaso que el tiempo
se quitó los tacones para no molestarnos.
O es acaso el deseo
que camina en los labios todavía descalzo.
Se descalzan los días
para pasar de largo sin que nos demos cuenta.
Son casi despedidas, casi encuentros
-felices pero incómodos-
de cuerpos que se miran
y que aplazan la cita.
Aunque detrás,
suelen quedarnos huellas que no son los recuerdos.
De aquel jardín inculto yo conservo
el hombre que venía a desearte,
a caminar sin ti,
silvestre y solo.
Porque de ti le hablaban las adelfas,
con sus ramas difíciles como muchachas jóvenes,
y las palmeras altas igual que tu desnudo,
y aquel cielo corrido
que buscaba
la luz con que el amor te distingue los ojos.
No envejecemos nunca. Tal vez no envejecemos.
Y ahora puedo decírtelo,
cuando tú me recuerdas las adelfas,
y tu desnudo en arco dibuja una palmera,
y los ojos se nublan
sobre el jardín silvestre de los enamorados.
Tal vez no envejecemos. O es acaso que el tiempo
se quitó los tacones para no molestarnos.
O es acaso el deseo
que camina en los labios todavía descalzo.
Luis GarcÃa Montero
Muy interesante, enigmática y compleja en ocasiones se torna la vida. Llena de emociones, encuentros, circunstancias, amores, alegrías, lagrimas, experiencias que van formando nuestro carácter. Mientras hay vida, hay esperanza cita el refrán. Vivamos plenamente cada instante de esta genial aventura, de la cual a nosotros y generosamente nos ha tocado ser compañeros de viaje.
Carlos Casanti
En el corazón, guardamos la canción, y cuando rompe el melancólico silencio, los primeros acordes de la melodía, obligan a mis parpados a caer con exquisita sutileza, la armonía de sus pausas a mi pensamiento viajar a la cercanía de tu recuerdo, el suave compás a abrazar el sentimiento hermoso y cuestionado que compartimos en nuestros fugases encuentros, el melodioso, suave y sensible ritmo estremece mis sentidos produciendo emociones que desgastan las barreras del tiempo y la distancia permitiéndome sentirte cerca… tan cerca que casi percibo el olor de tu piel….. Cada palabra entretejida en las delicadas notas, sana las heridas producidas por la lejanía…
Daniel Navarro
Han pasado varios días desde mi último escrito, necesita descansar mi mente, y renovar mis pensamientos, sin embargo el amor continua tan intenso que mi cuerpo no es capaz de controlar tal sensación, es metal pero fisicamente siento.
Se que me quiere, se que lo intenta, pero sus dudas ahora son mayores porque se encuentra en una etapa, la misma, en proceso de conocimiento y de encuentros de todo tipo, creo que es normal que una persona se integre a ese mundo y lo disfrute, la mezcla del trabajo con la diversió es sano, todos tratamos de que asi sea, pero los limites son muy estrechos, también veo, como fue cuando empezó conmigo, como fue de un mundo a otro de repente, encontrandose con la industria en la que yo mo movia, disfrutando y conociendo, y creo que lo disfruto, ahora tiene el propio, diferente en un mundo mas cerrado, pero lo esta disfrutando, es como si tuviera 30 años, regreso 10 años, con mas conocimimientos mas fortaleza y serenidad, se siente joven, se ve joven, suerte, ahora yo soy viejo, y mi mundo se cerro, lo estoy abriendo poco a poco, pero ya no sera el mismo.
Se que me quiere, se que lo intenta, pero sus dudas ahora son mayores porque se encuentra en una etapa, la misma, en proceso de conocimiento y de encuentros de todo tipo, creo que es normal que una persona se integre a ese mundo y lo disfrute, la mezcla del trabajo con la diversió es sano, todos tratamos de que asi sea, pero los limites son muy estrechos, también veo, como fue cuando empezó conmigo, como fue de un mundo a otro de repente, encontrandose con la industria en la que yo mo movia, disfrutando y conociendo, y creo que lo disfruto, ahora tiene el propio, diferente en un mundo mas cerrado, pero lo esta disfrutando, es como si tuviera 30 años, regreso 10 años, con mas conocimimientos mas fortaleza y serenidad, se siente joven, se ve joven, suerte, ahora yo soy viejo, y mi mundo se cerro, lo estoy abriendo poco a poco, pero ya no sera el mismo.
Rozeti
Como quisiera escribirte poemas de amor y plasmar en ellos generosos conceptos de nuestro glorioso amor. Así escribir líneas y líneas inspiradoras que motiven y alienten este sublime amor. Amor de día, amor de noche, de encuentros, de geniales momentos que se fusionan con el tiempo. Me inspiras te inspiro...cuanta inspiración !!
carlos Casanti
En el recuerdo quedan nuestros momentos
Que no moriran jamás
Y renacerán una y otra vez
En muchos encuentros
Volando en alas de un amor
Que crece en la tibiesa de puros sentimientos
Y en el volcán inagotable
De la pasión de nuestros cuerpos...
Que no moriran jamás
Y renacerán una y otra vez
En muchos encuentros
Volando en alas de un amor
Que crece en la tibiesa de puros sentimientos
Y en el volcán inagotable
De la pasión de nuestros cuerpos...
Jackselins Arteaga
Es más fácil escribir de mi propia vida, y también es más divertido. Siempre escribo sobre las relaciones, por ejemplo, si son las relaciones románticas, las amistades, encuentros... siempre hay una lección que aprender de ellos.
Jason Mraz
Sin embargo, si en los sucesos que dura días, horas o meros minutos a la vez, he experimentado la felicidad a menudo, y han tenido breves encuentros con él en mis años más tarde, incluso en la vejez.
Hermann Hesse
Mis encuentros con el racismo son una especie de situación de segunda mano en el que podría estar de pie por ahí con un grupo de amigos blancos y alguien hace un comentario que no iban a hacer en mi reunión familiar.
Wentworth Miller
Nuestras mentes racionales a menudo intentan minimizar o negar los encuentros místicos. Nos olvidamos del poder de nuestras experiencias. Debemos aceptar la realidad de que el evento, que es un milagro.
Brian Weiss
He tenido algunos maravillosos encuentros de ensueño. Yo no puedo decir específicamente lo que han sido en los últimos meses. En el pasado han estado tipo de mensajes verbales que tenía que darme. Ahora están más sueños de su presencia.
Judy Collins
La alegría de vivir proviene de nuestros encuentros con nuevas experiencias, y por lo tanto no hay mayor gozo que tiene un horizonte infinitamente cambiante, para cada día para tener una nueva y diferente sol.
Christopher McCandless
Acepté las entrevistas y los encuentros que tuvieron que ser mantenido con los medios de comunicación, pero yo hubiera preferido trabajar en paz.
Naguib Mahfouz
Mis primeros encuentros con la fe se produjo cuando yo era un boy scout, alrededor de 14 o 15. Tomé la deducción lógica de que operan de la misma manera; Invité a mi fe como ganar una medalla al mérito, y todo lo relacionado con el cristianismo iba ganando medallas al mérito.
Max Lucado
Yo era un niño cuando conocí a los surrealistas y los dadaístas. Yo los admiraba, y eso es lo que me enseñaron: para admirar. La admiración es muy importante. Las personas que no son capaces de admirar otros pierden una parte importante de su alma. Mi alma se desarrolla a partir de una edad muy temprana a través de encuentros con personas admiradas.
Stephane Hessel
Es posible que los grande momentos históricos no estén hechos de muchas palabras, ni siquiera de acciones trascendentales, sino de iluminados encuentros. Encuentros de una gente con otra y unas ideas con las opuestas, encuentros de enemigos irreconciliables que se reconcilian, de amigos que se abrazan, de desconocidos que se hacen amigos, de los hombres con su futuro, de un pueblo con su esperanza, de un país que, en ese peculiarísimo cruce de circunstancias y caminos, de repente se reconoce a sí mismo como tal y se anima a pensar que tal vez, después de todo, su vida de nación no tiene por qué ser tan dura.
Laura Restrepo
La guerra del diablo es mejor que la paz del diablo. Éste sospecha que la santidad es tonta. Cuando al perro lo sacan afuera de la casa aúlla hasta que lo vuelven a dejar entrar?. ?Los encuentros de contrarios, como el fuego y el agua, tienen conflicto entre sí. Cuando Satanás encuentra un corazón santificado, lo tienta importunándolo en gran medida. Donde hay mucho de Dios y de Cristo, hay muchos ataques por los que muchos fieles han sido tentados a dudar.
J.C. Ryle
Cuando un político muere, mucha gente acude a su entierro. Pero solo lo hacen para estar completamente seguros de que se encuentra en verdad bajo tierra.
Georges Clemenceau
El presente solo se forma del pasado, y lo que se encuentra en el efecto estaba ya en la causa.
Henri Bergson