Existen 10 centimetros de silencio entre tus manos y mis manos ( 3 )
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Con la edad se deterioran muchas cosas. Las manos y la espalda cobran rigidez. La visión empeora. La piel se vuelve áspera y la belleza se apaga.
Cuando todos los días admito qué tan necesitado estoy, todos los días medito en la gracia del Señor Jesucristo y todos los días me alimento de la sabiduría restauradora de Su Palabra, estoy moti...
Cada libro, cada tomo que ves, tiene alma. El alma de quien lo escribió, y el alma de quienes lo leyeron y soñaron con él. Cada vez que un libro cambia de manos, cada vez que alguien desliza por su...
Después de haber comido entrambos doce nécoras, alguien dijo a Pilatos:
-¿Y qué hacemos ahora?
Él vaciló un instante y respondía
(educado, distante, indiferente):
-Chico, tú haz lo...
¿Cuándo ?dijo?, te volviste tan cuidadosa?
?No soy cuidadosa ?dijo mientras él tocaba su sien con sus labios. Su cálido aliento agitaba los rizos en su oído?. Simplemente no soy tú.
Lo s...
No es lo que quieran los enemigos, ni lo que hayan decidido hacer, sino lo que quiera Dios y lo que decida Dios; eso es lo que se hará? Ningún enemigo puede hacer sufrir a un hombre, cuando la volun...

Usted no sabe, ya que nunca lo he dicho, siquiera en esas noches en que usted me descubre con sus manos incrédulas y libres.
Usted no sabe como yo valoro su sencillo coraje de quererme

He aprendido a pedirle a Dios que fortalezca mis manos, y Él ha intervenido en cada ocasión.
Esto es una pesadilla. - Al incorporarme, las sábanas cayeron. Miré hacia abajo y vi que llevaba puesto un pijama de Pokémon-. Sadie, voy a matarte. Ella pestañeó con inocencia.
- Pero si en e...
Las cosas concebidas por la mente y hechas con las manos nunca son iguales, ni siquiera cuando se empeñan en parecer idénticas, porque nosotros no somos los mismos de un día a otro, ni si quiera de...
¿Es que no te acuerdas de lo que te dije en Berlín, cuando estábamos perdidos en el bosque, luchando para rebelarnos contra nuestro destino?
?Sí ?le contestó Tatiana, rodeándole el cuello con...
Hoy en día, por un increíble juego de manos, la mayoría de los humanos se llena la panza con la carne muerta de animales de cuya forma de morir no saben nada. El matadero es una de las últimas tie...
Mamá se sujetaba ambas manos, apretándolas, y unas lágrimas limpias empezaban a rodarle por las mejillas. Mirándola, José quiso consolarla: esa es la guerra, doña; no hay remedio... O se mata o ...
Todos los mares del mundo se echaron sobre su corazón. Él la arrastraba hacia dentro, la quería ahogar. Se aferró con la dos manos a la barandilla.
-¡Ven! ¡No! ¡No! ¡No! Era imposible. En ...

Esto no me gusta -susurró ella-, no me gusta nada.
-Has caído en las manos del diablo cariño. Cuanto antes lo aceptes, mejor será para ti.

Mis culpas no irán a otras manos por mi culpa. No quiero otra culpa en mis manos.
Te quitabas la faja de la cintura, te arrancabas las sandalias, tirabas a un rincón tu amplia falda, de algodón, me parece, y te soltabas el nudo que te retenía el pelo en una cola. Tenías la piel...

Los pendejos negocian discutiendo, quienes realmente quieren lo que quieren se callan el hocico y ponen manos a la obra.
Ya no existe el cohete. Nunca existió. Ni la gente. No hay nadie en todo el universo. Nunca hubo nadie. Ni planetas. Ni estrellas". Eso decía. Y luego algo acerca de sus pies y sus piernas y su...
Porque si la poesía te transporta al cielo, la novela policiaca te introduce en la vida tal como es, te ensucia las manos y tizna el rostro como el carbón al fogonero de los trenes del sur.
Vinieron casualmente a mis manos unas escrituras bárbaras, más antiguas que las doctrinas de los griegos y, si a los errores de éstos se mira, realmente divinas. Y hube de creerlas por la sencille...
La sociedad civil solidaria y organizada que tanto se jactó de su emergencia con los sismos es la misma que luego bajó las manos ante el fraude electoral de 1988, la misma que creyó y avaló la con...
Estaba completamente encerrada en sí misma y en su sufrimiento. ¿Podía sacarla de su cerrazón al menos la visión del sufrimiento de otors? No. Porque el sufrimiento de los otros ocurría en un mu...
Y mientras aguardaba al mounstro concluí que Suiza era el país perfecto para las pesadillas de Füssli y para la chispa incendiaria de Rousseau, para la sonrisa regicida de Voltaire, para los laberi...
Bastaba con creer que ya no necesitaba tender mis manos desnudas, con saber que ver el pez bajo la superficie era suficiente. Que lo era todo. Era mi vida: como todas las vidas, misteriosa e irrevocab...
Tiene esta mirada en sus ojos en la que parece que ha traspasado el patio, el vecindario, el mundo. Y mientas sus grandes y callosas manos tocan el lienzo con su pincel, es como si su cuerpo estuviera...

Pido comprensión, pues el pan se parte con las manos pero se reparte con el corazón.
De nuevo quieren manchar mi tierra con sangre obrera los que hablan de libertad y tienen las manos negras.
Los que quieren dividir a la madre de sus hijos y quieren reconstruir la cruz que arrastra...
Y cigarras sonoras, y piedras calcinadas, se asoman a mis largas siestas, sin que concluya este lento desfile de puntos por mis manos. Y a ratos, en el aire que impregnan los manzanos, van y vienen do...

Nuestros libros, en cuanto dejan nuestras manos, tienen vida propia.
Pensamiento Ii
A Alejandra Pizarnik
Vengo del silencio,
mis ojos se secaron como el agua de hace siglos.
Me lancé al vértigo de lo extraño y accesible
al final fantástico, al comienzo.
Senté a ...
Nueva Presencia
Venías de tan lejos como de algún recuerdo.
Nada dijiste. Nada. Me miraste a los ojos.
y algo en mí, sin olvido, te fue reconociendo.
Desde una azul distancia me caminó l...

Igual que en un sepulcro me he encerrado en tu eterno recuerdo, y en él vivo, la frente entre las manos, pensativo, evocando las glorias del pasado.
Ojos Habitados
Ven, ciérrame los ojos con un beso
para que no pueda ver mi cielo,
y de nuevo
ábreme los ojos con un beso
para que así no pueda verlo entre mi sueño.
Oblígame al secreto
p...
Espera
Y tú me dices
que tienes los pechos vencidos de esperarme,
que te duelen los ojos de tenerlos vacíos de mi cuerpo,
que has perdido hasta el tacto de tus manos
de palpar esta ausencia por el ...
No Puedo
No puedo cerrar mis puertas
ni clausurar mis ventanas:
he de salir al camino
donde el mundo gira y clama,
he de salir al camino
a ver la muerte que pasa.
He de salir a mirar
cómo crece y s...
Trino Y Uno
II
Después de tantos mares donde se deshojaron
en otoños de espuma los leves rostros muertos
y fueron como sombras de incendiados marfiles
a plegarse en el fondo de dormidos espejos,
aq...
Naufragio
El mar en Santa Bárbara es un claro
mastín de espuma. Ladra entre las rocas,
lame las finas manos de la arena,
va y viene por las conchas,
y a los lentos corderos de la tarde
hasta el red...

siempre recordaré tu desnudez entre mis manos, tu olor a disfrutada madera de sándalo clavada junto al sol de la mañana; tu risa de muchacha, o de arroyo, o de pájaro; tus manos largas y amantes.
Ola Feliz
Suena este mar, tu corazón, bajo la piel.
Bello el reloj, se mueve .
Anda del seno tu lugar.
Potro en la nieve, se hace nuca su belfo.
Come de la bandeja blanca de las sienes.
Muere de del...