Fraces cortas ( 2 )
Fraces cortas. Encuentra docenas de fraces cortas con fotos para copiar y compartir.

Un hombre tiene que tener siempre el nivel de la dignidad por encima del nivel del miedo.

No hay medicina que cure lo que no cura la felicidad.

Cada criatura, al nacer, nos trae el mensaje de que dios todavía no ha perdido la esperanza en los hombres.

El idiota grita, el inteligente opina y el sabio calla.

El celoso ama más, pero el que no lo es ama mejor.

Dios susurra y habla a la conciencia a través del placer pero le grita mediante el dolor: el dolor es su megáfono para despertar a un mundo adormecido.

Nuestro ánimo se inclina a confiar en aquellos a quienes no conocemos por esta razón: porque todavía no nos han traicionado.

No solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.

Cuando un hombre estúpido hace algo que le avergüenza, siempre dice que cumple con su deber.

Tu olvido, me río de tu olvido, nadie olvida así, un cariño sentido.

El dolor es la dignidad de la desgracia.

No hay que tener miedo de la pobreza ni del destierro, ni de la cárcel, ni de la muerte. De lo que hay que tener miedo es del propio miedo.

No os espante el dolor; o tendrá fin o acabará con vosotros.

El amor nace del recuerdo, vive de la inteligencia y muere por olvido.

La integridad no tiene necesidad de reglas.

No hay deber que descuidemos tanto como el deber de ser felices.

La felicidad es un artículo maravilloso: cuanto más se da, más le queda a uno.

Las lágrimas más amargas que se derramarán sobre nuestra tumba serán las de las palabras no dichas y las de las obras inacabadas.

Un problema deja de serlo si no tiene solución.

Arránqueme, señora, las ropas y las dudas. Desnúdeme, desnúdeme.

Mientras hay vida, hay esperanza.

El temor y la esperanza nacen juntos y juntos mueren.

Grabad esto en vuestro corazón: cada día es el mejor del año.

El silencio es el único amigo que jamás traiciona.

Odiar a alguien es otorgarle demasiada importancia.

La puerta de la felicidad se abre hacia dentro, hay que retirarse un poco para abrirla: si uno la empuja, la cierra cada vez más.

Quien no tiene enemigos, tampoco suele tener amigos.

¿Por qué no tener confianza en la justicia del pueblo? ¿Hay en el mundo esperanza mejor o que pueda igualarla?

El miedo siempre está dispuesto a ver las cosas peor de lo que son.

La esperanza es un estimulante vital muy superior a la suerte.

El odio es una tendencia a aprovechar todas las ocasiones para perjudicar a los demás.

Aquél que tiene fe no está nunca solo.

La desesperación infunde valor al cobarde.

Vengándose, uno se iguala a su enemigo; perdonándolo, se muestra superior a él.

El dolor silencioso es el más funesto.

La desconfianza es la madre de la seguridad.

No honres con tu odio a quien no podrías honrar con tu amor.

El arte de la vida es el arte de evitar el dolor.

Castiga a los que te envidian haciéndoles el bien.

La venganza más cruel es el desprecio de toda venganza posible.