Frases-de-agradecimiento-a-dios ( 92 )
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Para trabajar basta estar convencido de una cosa: que trabajar es menos aburrido que divertirse.
Charles Baudelaire
Después de aquellos que ocupan los primeros puestos, no conozco a nadie tan desgraciado como quien los envidia.
Marquesa de Maintenon
Un buen remedio contra la enfermedad del yuppie: invierte más tiempo en tu trabajo que trabajo en tu tiempo.
Friedrich Dürrenmatt
Los defectos, como las pajas, sobrenadan en la superficie; el que quiere encontrar perlas, debe sumergirse.
John Dryden
Todo el estudio de los políticos se emplea en cubrirle el rostro a la mentira para que parezca verdad, disimulando el engaño y disfrazando los designios.
Diego de Saavedra Fajardo
El instinto social de los hombres no se basa en el amor a la sociedad, sino en el miedo a la soledad.
Arthur Schopenhauer
La inteligencia conoce todas las cosas y ordenó todas las cosas que van a ser y las que fueron y las que son ahora y las que no son.
Anaxágoras
Nadie puede sospechar cuántas idioteces políticas se han evitado gracias a la falta de dinero.
Charles-Maurice Talleyrand Périgord
El mejor límite para el dinero es el que no permite caer en la pobreza ni alejarse mucho de ella.
Séneca
Cada persona forja su propia grandeza. Los enanos permanecerán enanos aunque se suban a los Alpes.
August von Kotzebue
Nunca vayas por el camino trazado, porque conduce hacia donde otros han ido ya.
Alexandre Graham Bell
Si yo te debo una libra, tengo un problema; pero si te debo un millón, el problema es tuyo.
John Maynard Keynes
Para amasar una fortuna no se requiere ingenio, lo preciso es carecer de delicadeza.
Caballero de Bruix
Al ser humano le parece tan extraño existir que las preguntas filosóficas surgen por sí solas.
Jostein Gaarder
El glotón es el sujeto menos estimable de la gastronomía, porque ignora su principio elemental: ¡El arte sublime de masticar!
Honoré de Balzac
El amor y el odio no son ciegos, sino que están cegados por el fuego que llevan dentro.
Friedrich Nietzsche