Frases cortas de aliento duelo ( 3 )
Frases cortas de aliento duelo. Encuentra docenas de frases cortas de aliento duelo con fotos para copiar y compartir.

No hay paz sin justicia, no hay justicia sin perdón.

Dos especies de lágrimas tienen los ojos de la mujer: de verdadero dolor y de despecho.

En realidad las cosas verdaderamente difíciles son todo lo que la gente cree poder hacer a cada momento.

El agradecimiento que solo consiste en el deseo, es cosa muerta, como es muerta la fe sin obras.

Si existiera algo que quisiéramos cambiar en los chicos, en primer lugar deberíamos examinarlo y observar si no es algo que podría ser mejor cambiar en nosotros mismos.

La dificultad es una excusa que la historia nunca acepta.

Dejaste tu sol en mi destino, tu ardor sin miedo, tu credo de amor y ese afán, ¡ay...!. ¡Tu afán, por sembrar de esperanza el camino!.

Las injurias tienen una gran ventaja sobre los razonamientos: la de ser admitidas sin pruebas por una multitud de lectores.

Hay otros mundos pero están en éste.

Si queremos un mundo de paz y de justicia hay que poner decididamente la inteligencia al servicio del amor.

Ni aún permaneciendo sentado junto al fuego de su hogar, puede el hombre escapar a la sentencia de su destino.

Ambos se dañan a sí mismos: el que promete demasiado y el que espera demasiado.

La respuesta más rápida es la acción.

Más vale una paz relativa que una guerra ganada.

Se quiere más aquello que se ha conseguido con muchas fatigas.

El cielo de la fama no es muy grande, y cuántos más en él entren a menos tocan cada uno de ellos.

Los ojos son el punto donde se mezclan alma y cuerpo.

Amar a alguien es decirle: tú no morirás jamás.

El arte del descanso es una parte del arte de trabajar.

Convierte tu muro en un peldaño.

Algunas cosas se hacen tan nuestras que las olvidamos.

Eres más consciente que antes de lo que es importante y lo que es trivial. Tu ser querido vivió, pero tú todavía estas vivo. ¡vale la pena esperar al futuro!.

Quien siembra vientos, recoje tempestades.

Si dais la impresión de necesitar cualquier cosa no os darán nada; para hacer fortuna es preciso aparentar ser rico.

Dentro de nosotros existe algo que no tiene nombre y eso es lo que realmente somos.

Yo soy yo y mi circunstancia.

Repara tu trineo en el verano, y tu carreta en el invierno.

Tengo gustos simples. Me satisfago con lo mejor.

Consentir que nos condecoren es reconocer al Estado o al principe el derecho de juzgarnos, ilustrarnos, etc.

Cuanto mayor es la prosperidad, tanto menos se debe confiar de ella.

La escalera ha de barrerse empezando por arriba.

Si lloras de alegría, no seques tus lágrimas: las robas al dolor.

La muerte se lleva todo lo que no fue, pero nosotros nos quedamos con lo que tuvimos.

Hay almas esclavizadas que agradecen tanto los favores recibidos que se estrangulan con la cuerda de la gratitud.

Lo realmente importante no es llegar a la cima, sino saber mantenerse en ella.

Todos los hombres nacen iguales, pero es la última vez que lo son.

Cuando alguien dice estar de acuerdo, en principio, en hacer algo, quiere decir que no tiene la menor intención de hacerlo.

Reyes o gobernantes no son los que llevan cetro, sino los que saben mandar.

El silencio es el elemento en el que se forman todas las cosas grandes.

Todos los ríos van al mar, pero el mar no se desborda.