Frases de amor de madre ( 98 )
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Dirigidos a una sola persona, y mutuos, caritas y amor, dan un matrimonio feliz.
Arthur Schopenhauer
La amistad es tan hermosa como el amor; es el amor mismo, desprovisto de las encantadoras volubilidades de la mujer.
José MartÃ
Yo sueño con tu amor... Una infinita dulzura sube del florido huerto... ¿Por qué el ensueño de una margarita, hoja tras hoja mi saudade arranca, si en la penumbra del balcón abierto falta esta tarde tu silueta blanca?.
Francisco Villaespesa
Mi doctrina toda se resume en una sola cosa: «tchung» (el medio); o, acaso, en una sola palabra: «shu» (igualdad, reciprocidad, amor al prójimo).
Confucio
Qué cosa terrible es la caridad a la que las mujeres pueden llegar. Se ve todo el tiempo... amor dado a absolutos tontos. El amor es el pabellón de la caridad.
Lawrence Durrell
Nada más santo en esta vida nuestra que la primera revelación del amor, el palpitar primero de sus alas de seda.
Henry Longfellow Wadsworth
De todas las pasiones, el amor es la que más se acrece e irrita cuando encuentra obstáculos.
Giovanni Boccaccio
Guitarra, guitarra mía, por los caminos del viento vuelan en tus armonías coraje, amor y lamento.
Alfredo Le Pera
El amor tiene la virtud de desnudar no a los dos amantes uno frente al otro, sino a cada uno delante de sí.
Cesare Pavese
La imaginación de una mujer es excesivamente rápida. En un momento salta de la admiración al amor y del amor al matrimonio.
Jane Austen
No quiero estar sin ti, si tú no estás aquí me falta el sueño, no quiero andar así, latiendo un corazón de amor sin dueño.
Rosana
La amistad es más difícil y más rara que el amor. Por eso, hay que salvarla como sea.
Alberto Moravia
Cuando nos vimos por primera vez, no hicimos sino recordarnos. Aunque te parezca absurdo, yo he llorado cuando tuve conciencia de mi amor hacia ti, por no haberte querido toda la vida.
Antonio Machado
¡Desgraciados los traidores, madre patria, desgraciados. Ellos conocerán la muerte de la muerte hasta la muerte!.
Otto René Castillo
Un sol eterno y puro me alumbra noche y día… ¡Porque en mi corazón está el amor!.
Rafael Lasso de la Vega
Un humanismo bien ordenado no comienza por sí mismo, sino que coloca el mundo delante de la vida, la vida delante del hombre, el respeto por los demás delante del amor propio.
Claude Lévi Strauss
El libro es fuerza, es valor, es fuerza, es alimento; antorcha del pensamiento y manantial del amor.
Rubén DarÃo
Solo el amor resistirá alimentando silencioso la lámpara encendida, el canto anudado a la garganta, la poesía en la caricia del cuerpo abandonado.
Gioconda Belli
No puede haber una revolución total sino una revolución permanente. Como el amor, es el goce fundamental de la vida.
Max Ernst
Los Caminos de La Tarde...
Los caminos de la tarde
se hacen uno, con la noche.
Por él he de ir a ti.
amor que tanto te escondes.
Por él he de ir a ti,
como la luz de los montes,
como la brisa del mar,
como el olor de las flores.
Los caminos de la tarde
se hacen uno, con la noche.
Por él he de ir a ti.
amor que tanto te escondes.
Por él he de ir a ti,
como la luz de los montes,
como la brisa del mar,
como el olor de las flores.
Juan Ramón Jiménez
Si a cambio de mi amor a la lectura viera a mis pies los tronos del mundo, rehusaría el cambio.
François Fénelon
Que Yo Sea
Las dudas surgen -trenzadas- de las dudas;
la tenaz certidumbre, del amor.
No dudes más, confía.
Come de mi mano, paloma;
de mi cuerpo, antropófaga.
Aliméntate de mí.
Que yo sea
hostia
consagrada
en tu altar.
Las dudas surgen -trenzadas- de las dudas;
la tenaz certidumbre, del amor.
No dudes más, confía.
Come de mi mano, paloma;
de mi cuerpo, antropófaga.
Aliméntate de mí.
Que yo sea
hostia
consagrada
en tu altar.
Enrique Jaramillo Levi
Perfume
Vuelvo a tenerte, amor,
como si nunca
te me hubieras ido.
Tus manos me recorren
el rostro suavemente,
y te oigo la voz en un
susurro
que me roza el oído.
Vuelvo a tenerte
y pienso en el perfume
que de nuevo me hiere
aunque el jazmín no exista.
Vuelvo a tenerte, amor,
como si nunca
te me hubieras ido.
Tus manos me recorren
el rostro suavemente,
y te oigo la voz en un
susurro
que me roza el oído.
Vuelvo a tenerte
y pienso en el perfume
que de nuevo me hiere
aunque el jazmín no exista.
Meira Delmar