Autores

Populares

Recientes

Temáticas


Frases para Facebook

frases de amor

frases romanticas

frases cortas de amor

frases de desamor

te extraño

frases de despedida

poemas de desamor

frases para enamorar

frases tristes

frases de reflexion

frases de agradecimiento

frases lindas

frases de amistad

frases de aliento

frases para pensar

Frases de dedicacion y esfuerzo

Frases de dedicacion y esfuerzo. Encuentra docenas de frases de dedicacion y esfuerzo con fotos para copiar y compartir.


Milly o la tierra natal

¿Por qué, pues, pronunciar ese nombre de patria?
En su exilio brillante se estremece mi pecho
y resuena de lejos en el alma afligida
como lo hacen los pasos o la voz de un amigo.

¡Oh montañas veladas por la niebla de otoño,
valles que entapizaban las escarchas del alba,
sauces cuya corona deshojaba la poda,
viejas torres doradas por el sol de la tarde,

muros negros del tiempo, lomas, cuestas abruptas,
manantial donde van a beber los pastores,
gota a gota esperando aguas raras y límpidas,
con sus urnas dispuestas mientras hablan del día!

Choza que hace brillar el fulgor de la lumbre
y que amaba el viajero por humear a lo lejos,
sólo objetos, ¿o acaso tenéis alma también
que se pega a nuestra alma y a la fuerza de amar?

Yo vi cielos azules cuya noche es sin brumas,
toda de oro hasta el alba bajo un brillo de estrellas
que en su curva infinita redondeaban la cúpula
de cristal que jamás ha empañado algún viento.

Y vi montes cargados de limones y olivas
reflejar en las aguas sus inquietos perfiles;
y en sus valles profundos al impulso del céfiro
balancearse la espiga y la cepa madura;

en los mares que apenas son un leve murmullo
vi del agua luciente la ondulante cintura
apretando y soltando en sus pliegues azules
de sus riscos mellados los contornos inciertos

extenderse en el golfo como mantos de luz,
y blanqueando el escollo con sus flores de espuma
llevar hasta lo lejos de un poniente rojizo
islas» que eran el lecho como de oro del sol;

allí abriéndose a mí me mostraban sin límite
todo un mar infinito donde habita el misterio;
vi las cumbres altivas, cual del aire pirámides,
donde estío fundía el abrigo invernal,

descendiendo en peldaños hasta el fondo de valles
con laderas pobladas por aldeas y frondas,
con picachos y rocas que se yerguen, bajando
en pendientes de hierba para huir deslizándose,

mientras curvas humeantes, con un ruido de trueno
sus torrentes de espuma y sus ríos en polvo,
en sus flancos que son ya de luz ya de sombra,
con oleadas oscuras y con islas radiantes,

se ven valles profundos caros al soñador,
ascendiendo, bajando y ascendiendo otra vez,
y allí desde la raíz de sus amplias murallas,
entre abetos y robles por la tierra esparcidos,

en los lagos o espejos que a su sombra dormitan
dar sus verdes reflejos o su imagen oscura,
y en el tibio azul claro de estas límpidas aguas
ser la nieve un temblor y algo fluido los cerros.

Visité esas orillas y ese albergue divino
que la sombra del vate eligió como tumba,
esos campos que pudo la Sibila-" mostrarle,
y el Elíseo y Cumas; y a pesar de todo eso
no está allí el corazón...

Pero existe también una estéril montaña
que no tiene ni bosques ni hontanares, con una
cumbre humilde minada por la acción de los años,
que por su propio peso día a día se inclina

y que pierde su tierra derramada en barrancos
conservando un boj seco de raíz descarnada,
con roquedos a punto de caer si los pisa
con su pata ligera algún chivo nervioso.

Con el tiempo esos restos al caer han formado
como un cerro que mengua y que va escalonándose
hasta muros que sirven de pared protectora
a unos campos avaros que ha regado el sudor;

unas cepas con brazos que no encuentran sus arces
por la tierra serpean o en la arena se arrastran,
y hay zarzales en donde el zagal de la aldea
coge un fruto olvidado que disputa a los pájaros;

allí ovejas escuálidas de las chozas vecinas
ramonean dejando entre espinos su lana.
Lugar donde la música de las aguas de estío
o el temblor del follaje que sacuden las brisas

o los himnos que entrega el ruiseñor a los aires,
no conmueven el pecho ni el oído seducen,
sino que bajo un cielo que es de bronce perpetuo
la cigarra ensordece con su grito escondido.

Hay en estos desiertos una rústica casa
que recibe tan sólo de este monte la sombra,
con paredes golpeadas por la lluvia y los vientos,
con los musgos antiguos ocultando su edad.

En su umbral pueden verse tres peldaños de piedra
y allí puso el azar de una yedra las raíces
que mezclando cien veces sus enredos de nudos
con sus brazos esconde las injurias del tiempo,

y curvando en un arco sus volutas agrestes
es el único adorno de aquel rústico porche.
Un jardín que desciende por el flanco de un cerro
muestra cara al poniente un sediento arenal.

No sujeta, la piedra que el invierno ha tiznado
es el triste jalón del recinto minúsculo.
Esa tierra que hieren las azadas exhibe
sus entrañas desnudas de la hierba y la sombra;

ni esmaltadas alfombras ni el verdor hecho bóveda,
ni un arroyo en los bosques, ni frescor ni murmullo;
solamente seis tilos que el arado olvidó,
con un poco de hierba extendida a sus pies

dan en tiempo de otoño sombra tibia y escasa,
que es más grata a la frente bajo un cielo tan duro;
árboles que en sus frondas, en mi infancia feliz,
albergaron los sueños más hermosos que tuve.

En aquellos lugares que suspiran por agua
hay un pozo en la roca que el frescor nos esconde,
y allí el viejo, después, de muy largos esfuerzos,
mientras gime descansa su urna sobre el brocal;

la era donde el mayal sobre tierra pisada
bate rítmicamente las dispersas gavillas,
y la blanca paloma y el humilde gorrión
se disputan la espiga que el rastrillo olvidó;

y esparcidas por tierra, herramientas del campo,
yugos rotos y carros que duermen bajo porches,
ejes ya sin los rayos que quebró la rodada,
y la reja inservible que embotaron los surcos.

Nada alivia la vista de su estéril prisión,
ni las cúpulas áureas de soberbias ciudades,
ni la senda de polvo, ni a lo lejos un no,
ni los blancos tejados a la luz de la aurora.

Solamente esparcidos de distancia en distancia
los refugios agrestes que los pobres habitan,
junto a sendas estrechas que dispuso el desorden,
con tejados de bálago y paredes ahumadas,

se ven donde el anciano que se sienta a la puerta,
en su cuna de juncos duerme al niño que llora.
¡Una tierra sin sombra, sin colores los cielos,
unos valles sin agua! ¡Y allí está el corazón!

Éstos son los lugares, los sagrados parajes
de los cuales el alma rememora la imagen,
y que forjan de noche mis ensueños más bellos
hechizando los ojos con antiguas visiones.

Allí cada momento, cada aspecto del monte,
cada ruido que se alza por la noche en los campos,
cada mes que retorna como un paso del tiempo,
y hace verdes o mustia esos bosques y prados,

y la luna que mengua o que crece en la sombra,
y la estrella que asciende por la oscura colina,
los rebaños del monte que la escarcha ha expulsado
y que vuelven al valle con su andar vacilante,

viento, espino florido, hierba verde o marchita,
y la reja en el surco y en los prados el agua,
todo me habla una lengua que resuena aquí dentro,
con palabras que entienden los sentidos y el alma:

resonancias, perfumes, tempestades y rayos,
y peñascos, torrentes, y esas dulces imágenes
y esos viejos recuerdos que en nosotros dormitan,
que un lugar nos conservan y devuelven más dulce.

Allí está el corazón que se vuelve a encontrar;
todo allí me recuerda, me conoce y me ama.
Allí abundan amigos en todo este horizonte,
en cada árbol releo una historia pasada

y también cada piedra tiene un nombre que es suyo;
«¿qué más da que este nombre, como Palmira o Tebas,»
no recuerde los fastos de un imperio grandioso
ni la sangre vertida a la voz de un tirano

o esos grandes que el hombre llama azotes de Dios?
El lugar cuya trama nos cautiva la mente,
que aún rebosa de fastos que no olvida nuestra alma,
me parece tan grande como el campo glorioso

que fue cuna o sepulcro de un imperio inseguro.
¡Nada es vil! ¡Nada es grande! Todo el alma lo mide.
Al nombrar una choza puede un pecho agitarse,
y sobre monumentos de los héroes y dioses
el pastor pasa y silba y desvía los ojos.

He aquí el banco rústico que servía a mi padre,
y la sala que oyó su voz fuerte y severa,
cuando aquí los pastores, en sus rejas sentados,
le contaban los surcos hechos en cada hora;

o tal vez palpitante de sus días de gloria
nos contaba la historia de los regios cadalsos;
y aún viviendo el combate en que había luchado,
al contarnos su vida la virtud enseñaba.

Y el vacío lugar en que siempre mi madre,
al suspiro más leve de su casa salía
para hacernos llevar o la lana o el pan,
y vestir la indigencia o dar vida al hambriento;

y aquí están las cabañas donde su mano amante
las heridas curaba con aceite y con miel,
y muy cerca del lecho del anciano expirante
no dejaba de abrir ese libro que da

todavía esperanza al que deja la vida,
recogiendo suspiros que eran casi estertores
y llevando hacia Dios su postrera ansiedad,
y cogiendo la mano del menor de nosotros,

a la viuda y al niño, de rodillas ante ella,
les decía enjugando de sus ojos las lágrimas:
«Os doy un poco de oro, devolvedlo en plegarias.»
Y el umbral a la sombra donde nos acunaba,

y la rama de higuera que curvaba su mano,
y el estrecho sendero que cuando las campanas
en el templo lejano atronaban el alba,
tras sus pasos subíamos al altar del Señor

con el fin de ofrecerle dos inciensos muy puros
que eran nuestra inocencia junto con nuestra dicha.
Y su voz aquí mismo, muy piadosa y solemne,
nos hablaba de un Dios que en la madre sentíamos,

señalando la espiga encerrada en su germen,
el racimo que daba su brebaje aromático,
la ternera" trocando plantas verdes en leche,
y la peña agrietada por manar de las fuentes,

y la lana de oveja que a las zarzas se roba
para así tapizar dulces nidos de pájaros,
y aquel sol siempre exacto en sus doce mansiones
repartiendo en su entorno estaciones y horas,

y esos astros nocturnos salvo a Dios incontables,
mundos que el pensamiento casi no osa escalar,
enseñaba la fe hija de agradecidos,
y hacía admirar a nuestra simple infancia

que el insecto invisible a los ojos y el astro
en los cielos tenían padre igual que nosotros.
Esos brezos y campos, esos prados y viñas
tienen muchos recuerdos y sus sombras amadas.

Aquí mismo jugaban mis hermanas, y el viento
las seguía jugando con sus rubios cabellos;
allí con los pastores en la cumbre del cerro
encendía fogatas con ramaje y espinos,

y mis ojos, pendientes de las llamas del fuego
las veían ondear horas y horas enteras.
Allí contra el furor del temible aquilón
este sauce vacío nos prestaba su tronco,

y yo oía silbar en su fronda ya muerta
brisas que aún rememora como música el alma.
Y aquí el álamo está, inclinado al abismo,
que en el tiempo de nidos nos mecía en su copa,

y el arroyo en los prados cuyas aguas dormidas
lentamente inundaban nuestras barcas de caña,
y la encina, la peña, el molino monótono,
y aquel muro que al sol, en los días de otoño,

me veía sentado, cerca de los ancianos,
contemplando el crepúsculo con atenta mirada.
Todo aún sigue en pie y en su sitio renace;
aún seguimos las huellas de mi andar por la arena;

sólo un corazón falta que lo pueda gozar.
¡Ay de mí! Que la luz disminuye y se pierde.
Como espigas en la era, dispersó la existencia
lejos de la paterna heredad a los hijos,

y a la madre también, y ese hogar tan amado
se parece a los nidos de los cuales ha huido
la veloz golondrina en los largos inviernos.
Ya la hierba que crece en las losas antiguas

borra en torno a los muros los senderos domésticos,
y la hiedra, flotando como un manto de luto,
cubre a medias la puerta y hasta invade el umbral.
Tal vez pronto... ¡Oh Dios mío, oh presagio funesto!,

tal vez pronto un extraño al que nadie conoce,
con el oro en la mano del lugar se hará dueño,
oh lugares que habitan, según nuestra memoria,
tantas sombras queridas, familiares, y entonces

todos nuestros recuerdos de las cunas y tumbas,
huirán a su voz igual que las palomas
echarán a volar de su nido en el árbol
de los bosques que el hacha abatió para siempre,

y que ya no sabrán donde van a posarse.
¡No permitas, Señor, tanto llanto y ofensa!
No toleres, Dios mío, que nuestra humilde herencia
pase de mano en mano a vil precio comprada,

como el techo de gentes que vivieron del vicio,
arruinados, o el campo que fue de unos proscritos.
Que un extraño avariento venga con paso altivo
y que pise el humilde surco que años atrás

fue también nuestra cuna sobre un campo de hierba,
a expoliar a los huérfanos, a contar sus monedas
donde sólo tenía la pobreza un tesoro,
blasfemando tu nombre aquí bajo estos pórticos

donde antaño mi madre enseñaba a la voz
de sus hijos los cánticos que exaltaban tu gloria.
Ah, prefiero cien veces que entregada a los vientos
penda roto el tejado sobre el muro decrépito;

que las flores mortuorias, los espinos, las malvas,
broten entre las ruinas de los atrios deshechos.
Que el lagarto dormido allí al sol se caliente,
que en las horas del sueño Filomela allí cante,

que el humilde gorrión y las fieles palomas
allí junten en paz bajo el ala a sus crías,
y que el ave del cielo tenga allí su nidada
donde antaño durmió la inocencia en su lecho.

Ah, si el número escrito por los altos destinos
alcanzara la edad de los blancos cabellos,
ojalá, feliz viejo, allí mengüen mis días
entre tales recuerdos de mis simples amores.

Y ojalá cuando sean los benditos tejados
y estos tristes escombros para mí solamente
todo un pueblo de sombras, ojalá pueda entonces
reencontrar en los nombres, en los mismos lugares,

tantos seres amados que los ojos no ven.
Y vosotros que acaso viviréis cuando yo
sea helada ceniza, si queréis dedicarme
algo grato al recuerdo, elevadme algún día...

Pero no, no elevéis nada que me recuerde;
sólo cerca del sitio donde duerme la humilde
esperanza de aquellos que llamamos cristianos,
en los campos cavadme ese lecho que quiero,

como el último surco donde va a germinar
otra vida. Extended sobre mí un lecho herboso
que el cordero del pueblo ramonee en primavera,
donde todos los pájaros que años ha mis hermanas

consiguieron que fueran del lugar habitantes,
aquí acudan a amar y también a cantar
en mis noches tranquilas. Y para señalar
mi lugar de reposo, que despeñen rodando

de las altas montañas un fragmento de roca;
sobre todo que no haya un cincel que lo talle
ni que borre ese musgo de los días antiguos
que oscurece su cara, y que al paso de inviernos,

incrustado en la piedra, dé en sus letras vivientes
una fecha a sus años; y que no haya ni cifras
ni mi nombre grabado en tal página agreste.
Ante la eternidad toda edad se confunde,

y Aquel que con su voz a los muertos despierta,
aunque falte mi nombre sé que no va a olvidarme.
Allí bajo mis cielos, al pie de las colinas
que cubrieron antaño con sus sombras mi cuna,

junto al suelo natal, junto al aire y al sol,
con un sueño muy leve esperaré el despertar.
Mi ceniza mezclada con la tierra que me ama
volverá a tener vida incluso antes que el alma,

será verde en los prados y color en las flores,
en las noches de estío beberá los perfumes
y los llantos del aire; y al llegar de aquel día
que no tiene crepúsculo la primera centella

que podrá despertarme a la aurora sin fin,
cuando se abran los ojos volveré a ver lugares
que en mi vida adoré y que vi tantas veces,
nuestra aldea y sus piedras con el fiel campanario,

la montaña y el cauce seco de este torrente,
y los campos resecos; y juntando ante mí
con la nueva mirada tantos seres queridos,
cuya sombra dormía aquí cerca entre escombros,

mis hermanas, un padre y una madre que es alma,
no dejando cenizas que conserve la tierra,
igual que el viajero desembarca y dirige
al navío miradas en las que hay gratitud,

nuestras voces dirán al unísono entonces
a todo este lugar que rebosa delicias
nuestro único adiós ya sin mezcla de lágrimas.


Alphonse de Lamartine


Pensó en todas las especies vivientes que adiestran a sus crías en el arte de la supervivencia, en los gatos que enseñan a sus gatitos a cazar, en los pájaros, que desarrollan tan estridente esfuerzo para mostrar cómo se vuela a sus pequeños. Sin embargo, el hombre, cuya herramienta de supervivencia es el cerebro, no sólo fracasa en enseñar al niño a que piense, sino que dedica la educación de éste al próposito de destruir su mente, de convencerle de que el pensamiento es inútil y malo, antes, incluso, de que haya empezado a pensar.


Ayn Rand




Algunos están gobernados por líderes incompetentes, se encuentran fragmentados cultural y étnicamente hasta el punto de llegar a la disfunción, y no producen los bienes que el resto del mundo desea adquirir. En vez de invertir en educación, invierten en grandes ejércitos y armas para aterrorizar a su pueblo y mantener sus privilegios. En lugar de invertir en infraestructuras para acelerar la industrialización de su país, caen en la corrupción y dedican sus esfuerzos a mantenerse en el poder, generando una cleptocracia, y no una meritocracia.


Michio Kaku


(...) También nos educan diciéndonos que es con esfuerzo que se consiguen cosas y que, junto esas cosas, llegará la felicidad. La verdad que yo creo que eso es una gran mentira. Una mentira socialmente aceptada, universalmente determinada, pero una mentira al fin. Yo no creo para nada en el esfuerzo como camino para hacer algo. Digo, no creo que haya que esforzarse, sino que hay que dedicarse, que no es lo mismo. La dedicación a algo, la apuesta de todo lo que soy al servicio de un proyecto, no es un esfuerzo. Yo no creo en el esfuerzo, en el sentido de forzarme a hacer lo que no quiero hacer. No creo en los logros que se consiguen desde el esfuerzo. Sí creo en la elección de un camino, si creo en los rumbos que me fijo.


Jorge Bucay


Una persona debe establecer sus metas tan pronto como le sea posible y dedicar todo su talento y energía para hacerlas realidad. Con mucho esfuerzo puede lograrlo. O puede encontrar algo que sea aún más gratificante. Pero al final, no importa cual sea el resultado, sabrá que ha estado vivo


Walt Disney


Yo no creo para nada en el esfuerzo como camino para hacer algo. Digo, no creo que haya que esforzarse, sino que hay que dedicarse, que no es lo mismo. La dedicación a algo, la apuesta de todo lo que soy al servicio de un proyecto, no es un esfuerzo. Yo no creo en el esfuerzo, en el sentido de forzarme a hacer lo que no quiero hacer


Jorge Bucay




El progreso humano no es ni automático ni inevitable... Cada paso hacia la meta de la justicia requiere sacrificio, sufrimiento y lucha, los esfuerzos incansables y la preocupación apasionada de individuos dedicados.


Martin Luther King Jr.


La mitad de la humanidad se pregunta para qué sirve su inteligencia en un trabajo en el que solo se aprecia su esfuerzo. La otra mitad se pregunta para qué diablos dedica sus esfuerzos a un trabajo en el que ni siquiera hace falta su inteligencia




Todos tenemos sueños. Sin embargo, con el fin de convertir los sueños en realidad, se necesita una gran cantidad de determinación, dedicación, disciplina y esfuerzo.


Jesse Owens




Oportunidad significa dedicación, trabajo, esfuerzo, responsabilidad, que tiene que cumplir cada uno dentro de la función que le corresponde


Luis Banchero Rossi


PARA ARISTÓTELES la amistad era "lo más necesario para la vida", y nosotros, cuando oímos decir que "un amigo es un tesoro" o que "donde está tu amigo está tu tesoro", nos damos cuenta de que esas palabras resuenan como un aldabonazo en nuestro interior. No nos dejan indiferentes, porque todos sabemos o intuimos qué clase de tesoro puede llegar a ser una amistad.

A las personas nos gusta tener amigos: gente con la que compartir vida, experiencias, tiempo, conversación... Nos gustan los amigos y nos parecen muy importantes, incluso imprescindibles. La amistad es una relación humana con un valor muy especial. Junto con la família y el trabajo, es algo que nos parece que merece la pena y a lo cual dedicamos tiempo y esfuerzo. Queremos tener amigos en la vida: para no estar solos -a veces se siente la soledad incluso estando rodeados de gente-, para vivir la vida más a fondo y para disfrutarla de verdad. Como escribió Aristóteles, "sin amigos nadie querría vivir, aun cuando poseyera todos los demás bienes".

Quizá por eso escribo esto. Escribir sobre la amistad me ayuda a saber qué espero yo de ella, qué doy yo a mis amigos, si mi amistad con ellos es plena o solo algo "satisfactorio". Reflexionar sobre las cosas ayuda a vivirlas mejor. Reflexionar es un modo de vivir.

LA AMISTAD COMO REGALO
Decía más arriba que dedicamos esfuerzo a hacer amigos. Y el esfuerzo es necesario porque las cosas no salen solas. Sin embargo, la amistad no se puede forzar. Por eso también puede decirse que la amistad surge siempre como un regalo, como un don que se recibe. En un momento dado, aparece entre dos personas un deseo de compartir, de comunicarse, de contar lo que se lleva dentro y de contrastarlo, de ser conocido muy a fondo. De hecho, cuando uno vislumbra en el horizonte la posibilidad de hacer una nueva amistad, de esas profundas y verdaderas, que aportan y llenan tanto por dentro, parece que su espíritu se hincha y crece. Es como ver nacer un día radiante. La vida se ve de otro color porque los amigos hacen cobrar sentido a nuestras vivencias: estas no van a ser solo para nosotros. Las cosas son distintas porque las vivimos pensando en compartirlas, en transmitirlas, en discutirlas, en compararlas. De nuestros amigos nos interesa todo: lo que piensan, lo que hacen, cómo viven las cosas. Lo importante no es solo lo que cuentan ni lo que les pasa; lo importante es que eso "es tuyo", "eres tú".

Desde mi adolescencia he experimentado disgusto ante los momentos meramente descriptivos de los acontecimientos, o las que eran como una reseña informativa de lo que había ocurrido en el verano. Los momentos verdaderos son aquellos en las que los acontecimientos del lunes o del viernes se describen como cosas que me pasan y no solo como cosas que van pasando a mi lado. Lo interesante y lo que me hace disfrutar era ver cómo esas cosas se viven desde dentro de mis amigos.
El grado de amistad con los amigos puede distinguirse precisamente por eso. Por si los momentos estaban llenos de preguntas convencionales y frases que se repetían del mismo modo en todas los demás momentos o si e ellos te dejas llevar, trayendo a colación esto o aquello, y acabando en lugares desconocidos para ti mismo, pero bonitos y en los que habías disfrutado. Escribir para los amigos es descubrir el mundo con unos ojos nuevos para dárselo a ellos.

La amistad es un regalo porque es vivir otra vida además de la propia. Es poder vivir dos veces. Y es también reafirmar tu propia existencia porque hay alguien que la quiere así: incondicionalmente. En el amigo encontramos aceptación plena.

La amistad es un don porque, en cierto modo, llega cuando y como quiere; no es programable; simplemente, surge y es como un regalo, un don que uno recibe.

Esa comunión del espíritu que hay entre los amigos, ese compartir denso e intenso, ese vivir y ser sin dar explicaciones porque estas no son necesarias para nuestro mutuo entendimiento, ese encontrar las puertas del alma siempre abiertas y acogedoras para ti porque eres tú, es el tesoro incalculable. No es extraño que los griegos la calificaran como regalo de los dioses.

Regalo es también en el sentido de que nunca es verdaderamente merecida. Si se puede hablar así, algunos podrían merecer más que otros el tener amigos. Pero, en el fondo, la amistad de una persona difícilmente es algo que uno llegue a "merecer". Se pueden tener de modo habitual disposiciones personales adecuadas para la amistad, para tener amigos (no todo el mundo las tiene).

Pero no se puede decidir en qué momento aparecerá el amigo o de quién seré amigo. Por ejemplo, todos contamos con momentos imborrables de la vida en los que comprendes repentinamente que tienes delante a alguien que puede leer dentro de ti como si fueras tú quien lo hiciera; que puede pasearse por tu alma sin explicaciones de tu parte; sin necesidad de mapas, brújulas o palabras clave que le hagan entender lo que se va a encontrar. Es la empatía, una sintonía especialísima que se establece con muy pocas personas a lo largo de la existencia, y que es un descenso y un ascenso vertiginoso por las entrañas de la verdadera vida.

MIRAR A LAS PERSONAS
Cuando nos sentimos así, vistos con unos ojos ajenos que al mismo tiempo son como los nuestros propios, es como si todo nuestro ser despertara. Querríamos saberlo todo acerca de aquella persona y que ella conociera nuestro yo hasta el final. Las conversaciones se convierten en un continuo maravillarse y aportarse mutuo. Sentimos el mundo como un pequeño globo terráqueo que gira entre nuestras manos y el motor de ese movimiento es la corriente que entre nosotros se ha creado.

Es un encuentro con otro yo, sin que ese yo se refiera a un yo idéntico, a un "alma gemela"; pues puede serlo o no. Es otro yo porque se pone en nuestra piel como si fuéramos nosotros mismos; pero al tiempo que mantiene su mismidad y su alteridad. Y por eso hay mucha riqueza en el trato con el amigo, porque lo distinto siempre nos enriquece.

Mirarnos en un amigo es mirarnos en un espejo. En un espejo que devuelve algo más que una simple reproducción de la propia imagen. Mirarnos en un amigo es encontrarnos a nosotros mismos vistos desde fuera y con mayor perspectiva, pero con el cuidado con que nosotros mismos pondríamos al mirarnos: "A través de él, los amigos se enriquecen y perfeccionan, se descubren e interpretan.

Se podría decir que, al ver al otro, cada uno de ellos aprende a conocerse" (Marias). La acción de mirar que tanto aparece entre los amigos, es algo que me parece esencial para que pueda surgir amistad entre dos personas para tener amigos hay que saber mirar.

En una carta que recibí hace unos meses me decía una amiga que "había encontrado el camino para trascender lo inmediato. El despertador para mirar (...) era el del pensamiento filosófico y la contemplación de las cosas bellas". En mi respuesta, le reafirmé en su descubrimiento porque me parecía realmente valioso: la filosofía y la contemplación estética son dos medios muy buenos para acceder a lo más hondo de la realidad.

La belleza es un camino hacia la verdad especialmente bueno. Porque la belleza no produce únicamente la mera delectación estética; posee una cualidad inestimable, y es que exige por nuestra parte contemplación. Ante las cosas bellas no basta pasear la vista. Para disfrutarlas verdaderamente hay que mirarlas con detenimiento, con miramiento. Con ellas hay que andarse con contemplaciones. Y contemplar es importante porque hace que nos detengamos y miremos las cosas tal como son, "dejando" que sean así.

La contemplación es un camino abierto hacia la verdad. Hacia la verdad personal, la de los demás y la del universo entero. Eso lo expresa muy bien de otro modo Lorenzo Silva en una de sus novelas. Escribía que "el mundo está lleno de tesoros sin descubrir porque no hay quien se pare a mirarlos. Pero en cuanto hay alguien que se detiene ante ellos, se abren ante esa persona como una maravillosa realidad llena de riqueza y significado ofreciéndole nuevos horizontes". Yo he pensado muchas veces que eso exactamente pasa con las personas.
Por eso, para tener amigos hay que saber mirar. Mirar es ver con atención, es contemplar, es concentrar nuestro ser entero en los ojos deseando captar lo que hay frente a ellos. Mirar presupone una vista limpia, sin prejuicios ni cargas anteriores, para captar lo que hay y no lo que yo he puesto o quiero poner. Mirar no es ver lo que yo quiero ver sino percibir cómo son las cosas o las personas en sí. Y además de limpieza interior, la mirada requiere también aceptación, renuncia a dominar. Cuando miramos de verdad, estamos dispuestos a dejar ser a las cosas y a las personas tal y como son. Esto es especialmente importante con las personas.

A las personas hay que dejarlas ser, hay que aceptarlas como son. Sin esa condición nunca sabremos lo que es una verdadera amistad; nunca llegaremos a saborear el gozo inmenso que produce esa identificación con el otro, ese compartir la vida, los sueños, los deseos, los fracasos. Habrá siempre en el amigo una zona de acceso prohibido o de "reservado".

Para mirar de verdad hay que aprender a hacerlo. Los hay que conocen ese arte de modo natural o han sido educados en él. Pero también puede aprenderse. Para mirar hay que pararse, parar la rueda de la actividad exterior y parar también nuestro ruido interior (qué tengo que hacer luego, cómo resolveré la cena en casa de mi hermano, qué ropa necesito, a ver cómo queda el Madrid, a ver si consigo cerrar un buen trato con este cliente...). Para mirar hay que perder el miedo a "pasar tiempo" sin haber sido ""eficaces"".

Todos hemos conocido a personas que provocan que los que están a su lado den lo mejor de sí mismos. Son personas que logran que los demás quieran -parafraseando a Salinas- "sacar de sí su mejor yo". Es así porque son personas que saben mirar, y que por eso han sabido encontrar la llave interior de las personas. Esa llave de la confianza que uno entrega solo cuando va a saberse visto, aceptado y querido por sí mismo.

LA MORADA DEL YO
Llegar a la intimidad del alma, al centro de la persona o solo rozar su periferia, exige rodeos: rodeos que son esencialmente contemplación, escucha atenta y activa, mirada abierta y receptiva. Solo cuando una persona percibe ese clima de confianza a su alrededor es capaz de empezar a abrir las rendijas de su yo. Y a través de esas rendijas pueden empezar a filtrarse los rayos de la luz que toda persona esconde. La intimidad, la interioridad, es siempre luminosa en el sentido de iluminadora. Porque muestra siempre algo desconocido para quien no está allí dentro. No siempre será lo original y nuevo el qué diga esa persona pero sí el cómo ella lo vive. Esta es la llave que entregamos a nuestros amigos y que hace que quedemos totalmente al descubierto: vulnerables, también.

Algunas veces, tras haber desnudado la intimidad del alma en conversación con la persona que nos ha inspirado esa confianza, uno siente el vértigo del miedo a romperse, a que le rompan, a que se burlen, a que no comprendan, al silencio indiferente o superficial.

Hasta ahora, esos pensamientos, deseos, aspiraciones, miedos y preguntas más íntimas habían quedado dentro de nuestra alma. A veces nos angustiaban, otras nos elevaban, otras nos desbordaban por dentro de tal forma, que había que expresarlos de algún modo (quién no ha cantado, llenado de piruetas su salón, compuesto una melodía o garabateado un poema, historia o carta, por puro desbordamiento. Tanto no cabía dentro; fuera crecía, pero tenía más apoyos para ser sostenido, para ser vivido).

Sin embargo, no dejaban de ser nuestros: los demás solo poseían de ellos su cara externa, lo que era fruto de la superabundancia. Por lo demás, no habían sido escuchados por nadie hasta el final y solo de vez en cuando abríamos a alguien una pequeña ventanita de nuestro interior, observando con atención la reacción del interlocutor ante aquello. Pero, de repente, hemos encontrado a alguien que ha provocado que primero quisiéramos abrir una ventanita y después otra, y otra... Luego le hemos pasado al interior de la casa y -poco a poco- le hemos encendido todas las luces que había en ella, iluminando incluso rincones sucios, destartalados, rincones sin ordenar o habitaciones llenas de trastos que no sabemos en dónde colocar. Le hemos enseñado el sillón de los sueños, frente a la ventana, y le hemos invitado a sentarse allí porque desde él puede conocerlos mejor. Le hemos presentado el rincón de los miedos, ese sí, está a oscuras porque nos parece que la luz acabará por hacerlos crecer. Es un rincón siempre difícil de enseñar; se supone que de esos no tenemos, y nos cuidamos mucho de dejarlos salir. También le hemos pasado al cuarto de las preguntas; esa habitación está llena de frases sueltas, de pensamientos, de párrafos incluso, y hasta de alguna página escrita. Pero sobre todo está lleno de interrogantes; es una habitación poblada de signos de interrogación que hemos ido recogiendo a lo largo de nuestra vida: por qué las relaciones humanas son tan complicadas, por qué hay personas que no miran hacia adentro, por qué las focas son más importantes que los países del Sur... Hay también un cuarto sin techo que mira directamente al sol, o al firmamento, si es de noche. Ese es el cuarto de las aspiraciones grandes, el cuarto en el que respiro hondo, el cuarto al que hay que acudir siempre que hemos pasado un día entre mucho polvo, o mucho tiempo en el sillón. También ha conocido la buhardilla; allí no vamos demasiadas veces porque es donde están los pedazos rotos de nuestra vida y todavía nos cuesta mirarlos sin sentir dolor o pena.

Hay personas a las que paseamos por nuestra morada interior sin miedo alguno; es más: deseamos desde lo más íntimo de nuestro ser hacerlo. Sentimos desde muy hondo que apreciará, entenderá y comprenderá cada objeto que encuentre en ella. No le importarán los cacharros rotos, aunque tengamos la estantería llena de ellos; no querrá reírse de nuestras inquietudes: se le iluminará la mirada al conocerlas porque . también ella las había sentido latir más de una vez. Le encantará que tengamos un sillón de sueños y un cuarto sin techo, y querrá saber qué nos dicen los astros por la noche y cómo es el vuelo de los pájaros que vemos pasar. Son personas que hacen que sintamos la necesidad de hacer crecer todo eso, de mostrárselo, de hacerlo vivir para ellas.

Esas personas son los amigos, el amigo aquel con quien me atrevo a ser yo misma; sin restricciones y sin temores. Esa persona con la que puedo decir todo porque todo lo va a entender en su contexto; esa persona con la que puedo hablar en borrador: sin orden, sin hilazón, sin sentido algunas veces. Con rabia o ira, con desesperación, con alegría exultante, desvariando. Descubriendo todas las raíces de mi alma y sabiendo que en ningún momento se aprovechará de ello para arrancarme de mi lugar. Y sabiendo que -como escribió alguien- "comprende esas contradicciones en mi naturaleza que llevarían a otros a juzgarme mal". Eso es un amigo.


Diego Torrente


Debo decir que te admiro.
Pero hay una lucha en mí que no sabe que admira más de ti…
Si tu dedicación a lo que te gusta, el esfuerzo por alcanzar tus sueños o la inteligencia que desbordas. Sin embargo, la sonrisa tierna que emanan tus labios y esa mirada dulce que tus ojos me brindan, son otros aspectos que erizan mi piel cuando los recuerdo.
Pensar con el corazón no es fácil, pero tu espíritu en mí basta para que el corazón razone con amor…y digo amor dudando, porque esa palabra tiene MIL SIGNIFICADOS!! Y EN ESTA VIDA HAY TANTOS TIPOS DE AMORES...PERO TU SABES BIEN ESE QUE SIENTO POR TI..EL Q ES LIMPIO..SIN ATADURAS....Por amor las personas se casan, tienen hijos, pelean, gritan, están juntas, se quieren…La mayoría cree que de eso se trata el amor, y tal vez sea así. Pero lo mío no es amor, es algo mucho más grande. Porque yo no tendré nada de eso contigo y aún así llenas mi alma.
No necesito nada más de ti, solo tu persona como amiga, como el ser que me hizo creer en mí y en las casualidades de la vida. Solo necesito esa mujer que admiro infinitamente por su personalidad. Solo necesito tu amistad y confianza, pero me brindas mucho más.

Las personas dictan las reglas, pero no plantearon alguna que nos diga que tenemos que seguirlas. La mayoría de los humanos basan los aspectos de su vida dentro de lo “normal” y doy gracias porque lo nuestro no es ni normal, ni razonable y si demasiado cuestionable. Porque es eso precisamente lo que me ha permitido valorar lo que el destino puso frente a mí: un ejemplo a seguir y un aprendizaje de tomar las cosas buenas de las situaciones, personas y de la vida.
Puso frente a mí una madurez para enfrentar la realidad cuando es necesario. Puso frente a mí, a un ser que me hizo creer en la amistad sobre todas las cosas y lo más importante, me dio la oportunidad de conocerte..tal vez en las circunstancias menos pensable..UNA PÁGINA! y por una pelea!! jajaContigo es difícil contenerse. Sí, es difícil contenerse...Diría te amo, pero uno puede llegar a amar a muchas personas a lo largo de su vida.
Te digo Te admiro, por que en la vida hay pocas personas dignas de admiración, la mayoría de ellas fuera de nuestro alcance, pero tú estás conmigo aunque estaras lejos…por eso prefiero decir desde mi corazón TE ADMIRO...y GRACIAS POR SER COMO ERES...DIOS POR TU LUCHA CON LA VIDA POR TU FAMILIA...quiero ser como tu!! y si la vida algún día me pone en ese lugar que tu estas..ufff.. BIEN QUE A LA PERSONA QUE ACUDIRE SERÁ A TI!! ASÍ QUE NO ES UN ADIOS..ES UN HASTA PRONTO O HASTA LUEGO..AQUI SIEMPRE ESTARE PARA TI.....de mi.. QUE TE ADMIRO... J R R


LAPOLI


Sabes algo...TE ADMIRO..
Pero hay una lucha en mí que no sabe que admira más de ti…
Si tu dedicación a lo que te gusta, el esfuerzo por alcanzar tus sueños o la inteligencia que desbordas. Sin embargo, la sonrisa tierna que emanan tus labios, y esa mirada dulce que tus ojos me brindan, son otros aspectos que erizan mi piel cuando los recuerdo.
Pensar con el corazón no es fácil, pero tu espíritu en mí basta para que el corazón razone con amor…y digo amor dudando, porque esa palabra TIENE MUCHOS SIGNIFICADOS..POR TODOS LOS TIPOS DE AMOR QUE EXISTEN Y para lo que siento por ti.
Por amor las personas se casan, tienen hijos, pelean, gritan, están juntas, se quieren…La mayoría cree que de eso se trata el amor, y tal vez sea así. Pero lo mío no es amor, es algo mucho más grande. Porque yo no tendré nada de eso contigo y aún así llenas mi alma.
No necesito nada más de ti, solo tu persona como amiga, como el ser que me hizo creer en mí y en las casualidades de la vida. Solo necesito la mujer que admiro infinitamente por su personalidad. Solo necesito tu amistad y confianza, pero me brindas mucho más.
Esto se salio de control, pero estoy feliz por que haya pasado así.
Las personas dictan las reglas, pero no plantearon alguna que nos diga que tenemos que seguirlas. La mayoría de los humanos basan los aspectos de su vida dentro de lo “normal” y doy gracias porque lo nuestro no es ni normal, ni razonable y si demasiado cuestionable. Porque es eso precisamente lo que me ha permitido valorar lo que el destino puso frente a mí: un ejemplo a seguir y un aprendizaje de tomar las cosas buenas de las situaciones, personas y de la vida.
Puso frente a mí una madurez para enfrentar la realidad cuando es necesario. Puso frente a mí, a un ser que me hizo creer en la amistad sobre todas las cosas y lo más importante, me dio la oportunidad de ilusionarme de algo que realmente vale la pena...en algún momento de mi vida...aunque hoy dia..SOLO ERES ALGUIEN MUY ESPECIAL QUE LLEGO MUY DENTRO DE MI.
Contigo es difícil contenerse. A ti, es a quien debo decir: “eres parte de mi”.
Diría te amo, pero uno puede llegar a amar a muchas personas a lo largo de su vida.
Te digo Te admiro, por que en la vida hay pocas personas dignas de admiración, la mayoría de ellas fuera de nuestro alcance, pero tú estás conmigo aunque estarás lejos…por eso prefiero decir desde mi corazón TE ADMIRO.
Gracias por simplemente llegar a mi vida..y llenarme de tanto... aun en la distancia..aun en el silencio..

TE ADMIRO POR SOBRE TODO..TE QUIERO Y TE RESPETO..N..AGUEDA


LAPOLI




BASTA... YA NO MAS FRACASOS

Dirás… estoy harto de que me ignoren,
Es hora de ir más allá…
Recuerda que el envidioso puede morir
Pero la envidia jamás.
Recuerda que la gente siempre te desanimara,
Olvídate de eso que importa.
Solo ten fe en ti, y no te des por vencido.
Y quiero que digas que,
BASTA… YA NO MAS FRACASOS…

Para lograr es el esfuerzo…
Para el esfuerzo es la dedicación…
Para la dedicación es querer y poder…
Para poder es el querer...
Para querer es el gustar…
Para gustar es el hacer…
Para hacer es el trabajo…
Para el trabajo es la energía…
Para la energía es la voluntad…
Para la voluntad es la decisión…
Para la decisión es la seguridad…
Para la seguridad es la confianza…
Y para la confianza es conocerte a ti mismo.


Victor Alfredo Ticlla Calla


En la vida, el camino hacia el éxito esta lleno de muchos obstáculos, conviértete en el atleta de tus metas! Entrena duro y veraz que con trabajo, esfuerzo, constancia y dedicación, superaras todos los obstáculos! No desmayes! Entrénate!


luis piña


MAMÁ X Q ???
SABES, A LO Q M REFIERO
LO Q DIGO
X Q ESOS SUEÑOS ???
MAMÁ, TU CHELE TAN GUAPO COMO SIEMPRE
FIJATE YA ES PAPÁ
SE M ADELANTÓ EN EDAD
TE ENCANTARÍA TU BIZNIETA
X Q T GUSTABAN MAS LAS NENAS.
TU EMILIO CRECIENDO
RECUERDA MUCHAS VECES CUANDO T DABA D COMER
JA QUIEN COMIA MAS ERA ÉL JA ¡ERA TAN PEQUEÑO!
UF CUANTOS GOLES MARCA
Y MUCHOS D ELLOS T LOS ESTÁ DEDICANDO,
TE SIGUE RECORDANDO.
MAMÁ YA VES
CON MI LUCHA Y MI ESFUERZO
LO Q M PROPONGO LO ESTOY CONSIGUIENDO
MAMÁ NO SE XQ ESOS SUEÑOS,
PERO SE Q DESDE ARRIBA
M ESTAS AYUDANDO Y PROTEGIENDO
MAMÁ T QUIERO
SE Q VOLVEREMOS A VERNOS
Y ME RECIBIRÁS SONRRIENDO


ISEVER


Mis estimados amigos, amigas, compañeros y colaboradores, espero que todos y todas se encuentren muy bien. Continuando con la tradición, aquí les traigo el mensaje de este año 2010.

Me preguntaba un muy buen amigo a inicios del mes de diciembre, ¿de qué vas hablar este año? Refiriéndose al mensaje de navidad de este año, a lo que le conteste que no tenía ni idea que en el camino veía, lo malo es que ya llego noche buena y aun no tengo idea.
Entonces me quede pensando de lo que se habla en los comerciales alusivos a la navidad y me quede analizando detenidamente… ¡es increíble ver como el consumismo y el egoísmo se deja ver entre líneas de los comerciales televisivos, radio y prensa!, pasamos todo el año esperando el aguinaldo, y el comercio hace hasta lo imposible por sacárnoslo del bolsillo.
Como si fuera poco con todo lo que tenemos localmente seguimos importando tradiciones, y ahora hasta los viernes son de colores y se escuchan nuevos conceptos como “Navidar” “Navidas” y “Navidoy” y me pregunto… ¿sabemos que es la Navidad?... alguno dirá acertadamente ¡la natividad del Señor Jesucristo! Pero entendemos el trasfondo de eso?
El Señor Nació para darnos vida y vida en abundancia, vino a enseñarnos a amarnos, a entendernos a pesar de nuestras diferencias, ya que el no hace distinciones entre todos sus hijos, mas nosotros sí, no enseño a sentir alegría en el dar más que en el recibir, a vernos como hermanos, a ayudarnos mutuamente, comprendernos, a servir a los demás más que buscar ser servidos, a aceptar las pruebas con paciencia y con humildad, sabiendo que esas pruebas son puestas para nuestro mejoramiento espiritual, para construir nuestro carácter y para hacernos más fuertes ante las adversidades.
Eso y muchas cosas mas nos enseño, nos dejo su palabra para vivirla día a día, como un manual de vida en la que encontramos todo lo necesario para construir nuestra vida, para aprender a vivir amándonos, a tener fortaleza necesaria mientras esperamos su venida, cuando venga por su pueblo.
El señor vino a enseñarnos, no por nada es el Maestro de Galia, quien ofreció su vida en una cruz y con su sangre, compro cada una de nuestras almas y las reclamo para Dios nuestro Padre.
El Maestro… si el maestro de quien debemos aprender indistinto de la religión que profesemos ya que la palabra de Dios es única y es una herramienta de vida que busca que todo nos veamos como hermanos.
La Navidad considero, es un tiempo de meditación y reflexión, en la que tenemos que valorar todo lo que tenemos más de lo que queremos:
Anhelamos teléfonos con precios superiores a los que podemos pagar, para comunicarnos y cuando lo tenemos, nos encanta el Internet móvil, el correo electrónico, el Facebook, los juegos online, y las múltiples aplicaciones que podemos descargar y nunca tenemos tiempo con brillante pieza de imaginería electrónica, para mandar un mensaje o una llamada a nuestros amigos lejanos o a nuestros padres y hermanos.
Soñamos con auto nuevo, del año, full extras pero cuando se trata de visitar la familia, ir a la congregación, a la misa, o hacer un favor a un amigo, no hay gasolina, o buscamos las mil y un escusas para no hacerlo.
Renegamos por ir a trabajar un lunes, pero no pensamos que es mejor madrugar a ir a trabajar que madrugar a buscar trabajo.
En resumen, nos vivimos quejando de todo lo que no tenemos, de todo lo que queremos pero no valoramos las cosas realmente importantes como
Poder caminar
Poder ver, sentir y oír, sin ayuda de ningún aparato medico
Podemos respirar por nosotros mismos y no necesitamos de un respirador o una maquina de hemodiálisis para limpiar nuestra sangre.
Tenemos trabajo, con el cual llevamos el sustento a nuestras familias.
Debemos de dejar de pensar un poco menos en nosotros y pensar en lo que podemos hacer por los demás, cuando uno hace algo por pequeño que sea, por otra persona, sin ningún interés, salvo el de beneficiar a este, la vida de uno empieza a cambiar enormemente.
Navidad es para pasar en família o con nuestros seres queridos, en paz y en unidad, debemos de fortalecer las buenas tradiciones, como las cenas de noche buena y la del 31. Que son tradiciones que unen a las familias, a los amigos y no otras que lo único que buscan en que un viernes, salga a gastar la mayor cantidad de dinero posible, para que sienta felicidad, entonces pienso! ¿Qué pasa con el que no tiene dinero? ¿Estará condenado (a) a una navidad infeliz y desdichada? Rechazada por la sociedad consumista que le indica que para ser feliz hay que gastar y gastar, deje su dinero en el viernes negro, “Navide” a todo el mundo, vaya a chinamo porque si no vas no estás en nada. Hay que Inculcarle a los hijos que la mejor navidad la pasa el niño que le trajeron que ultimo Nintendo, o el Wii… el niño que no reciba nada esta navidad ¿no es digno del regalo de Dios?, de su hijo!, los padres que entierran a sus hijos o los hijos que entierran a sus padres en estas fechas, ¿no tienen Navidad?, la gente de las calles quienes la vida les ha negado la dicha o bien ellos le han negado a la vida la oportunidad de hacerlos dichosos, ¿no tienen navidad?, todos los que este año perdieron sus casas, el trabajo de toda una vida, sus vehículos, o perdimos un familiar en desastres naturales, ¿no tenemos navidad?
Pues sí, si tenemos navidad, el Señor nació para todos, ricos y pobres, buenos y malos y sobre todo para los malos e impíos, la vida no es más que un conjunto se situaciones, que por duras que parezcan en ocasiones, las debemos tomar para aprender y ser más fuertes, pues no hay nada que nos suceda que no sea para nuestro propio bien a la postre.
El dar es bueno, lo que no es bueno es el consumismo desmedido, el señor nos dice “da y da y nunca pidas, porque entre mas des más rico serás” lo que el señor nos pide es que amemos que nos entregamos, dice una conocida canción eclesiástica que “Amar entregarse, olvidándose de sí, buscando lo que al otro, pueda hacerlo feliz, pues qué grande es tener para dar”
La idea es compartir regalos sencillos, prácticos y que salgan del corazón, un chocolate, una manzana, una tarjeta diseñada por uno mismo o una nota hecha a mano, deja más que decir de cada uno que regalar un MP4 de muchos miles de colones, que se compra en cualquier tienda y que se lo dan envuelto por manos extrañas esto para entregarlo y salir del paso, un regalo así es un regalo frio, sin sentido mas uno del corazón se ve el interés que mostro para con ese ser querido, el ser amado, la preocupación y el tiempo que saco para ese persona no quedan en la basura, en síntesis le dan un regalo que lo único que vale es –mucho dinero – pero el otro se da con amor y dedicación por la persona.
Demos sin medida de lo que tenemos, como una palabra de aliento al caído, apoyo a quien lo necesite, respeto a nuestros amigos compañeros y familiares, respeto por el trabajo, a nuestros jefes y superiores, amor y entrega por nuestras empresas, sintámonos parte de nuestros equipos de trabajo y de nuestra comunidad laboral, enriquezcamos nuestro trato con todas las personas que nos rodean, durante todo el año, cambiar nuestra forma de ser puede ser el mejor regalo que podamos dar a nuestros conocidos y con el tiempo veremos que ese cambio me mejora a mí como persona.
Hagamos un esfuerzo por ser mejores personas, para nuestro bien personal y crecimiento espiritual, con nuestras novias, novios y esposas y esposos, quienes las tengan, con los hijos, hermanos y padres, luego con nuestros compañeros de trabajo, nuestra família indirecta y por ultimo con todos los que nos rodean, a memos nuestro país respetemos este pedazo de tierra BENDITA, LIBRE Y SOBERANA, en el cual tuvimos el honor de nacer y quien no lo tuvo, respétela y quiérala igual, pues es la tierra que le está prestando abrigo, refugio y sustento.
No les deseo nada para el año que se aproxima, por que desear es anhelar cosas que no se cumplirán, mas la fe es la certeza de lo que no se ve y la convicción de lo que se espera, dice el Señor, que e que pide recibe y el que busca encuentra, así como que todo lo que se le pida a Dios en su nombre le será cumplido.
Por eso mis amigos, le pido a Dios, que pasen la mejor Navidad de sus vidas, en compañía de los seres que mas amen, que tengan paz y unidad en sus familias.
Doy gracias a Dios por este maravilloso año 2010, por nuestro trabajo, por nuestra comunidad laboral, por los amigos que están y por los que ya no, por las alegrías y sobre todo por las tristezas pues sin ellas no apreciaríamos la alegría, por todos los amigos, conocidos y parientes que ya dejaron este mundo y nos dejaron su legado, su recuerdo perpetuo, por todos los que aun quedamos dándole lata al planeta, por todos los momentos de felices y por todas las nuevas personas que conocimos, por la bendición de los que empiezan la vida, los niños que debemos educar para que lleven este país hacia un buen destino, por las personas nobles y buenas, por tantas y tantas cosas que vivimos, por la dicha de ver morir el año así como lo vimos nacer.
Pido a Dios, mucha salud para todos ustedes, sus familias y grupos afectivos, mucho trabajo, un año lleno de éxitos y una que otra caída, mucha paz y resignación para lo que nos toque afrontar, fortaleza y sabiduría para tomar las mejores decisiones, unión familiar y laboral, así como sapiencia a todos los gerentes y encargados de dirigir nuestras empresas, para obtener buenos negocios y estabilidad laboral de todos.
Confió en Dios y en su gracia, para que todas sus metas, sueños y proyectos de este año 2011, se hagan realidad, que nos enseñe a amarnos los unos a los otros y que la paz de Dios que sobre pasa todo entendimiento guarde nuestros corazones y nuestros pensamientos, en Cristo Jesús Señor nuestros.
Que la Gracias y el Amor de Dios este con todos ustedes
Feliz Navidad y un muy Prospero año 2011

Son los sinceros y cordiales deseos de éste su siempre servidor Esteban Solís Solís


Esteban Solis Solis


Todo problema tiene una solución por lo menos.
La solución puede convertirse en un nuevo problema.
Decidimos desechar un mueble, surge el problema de qué comprar, cómo comprarlo, finanzas, etc.
Un problema de relaciones humanas, encontramos una nueva y fresca relación, la desarrollamos, pero necesitamos tiempo, dedicación, finanzas, etc.
Al final nada dura para siempre todo se acaba, queda bellos recuerdos y nada más.
Al acabarse algo, un nuevo esfuerzo, hasta que nos caiga la quincha y se acaben problemas y soluciones.


dochanlu


El hombre se dedica a desear en voz alta aquello que jamás se esfuerza en alcanzar.


Noel Clarasó