Frases de despedida a un hermano muerto ( 3 )
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Si las miradas bastaran para matar, ya habríamos muerto hace tiempo.

Un cuerpo muerto no venga las injurias.

Aquí yace el general Ferreira. Transeúnte, pasa tranquilo. ¡Está muerto!.

Aprendí a leer a los cinco años, en la clase del hermano Justiniano, en el Colegio de la Salle, en Cochabamba (Bolivia). Es la cosa más importante que me ha pasado en la vida

Aquí yace Molière, el rey de los actores. En estos momentos hace de muerto y de verdad que lo hace bien \n[Epitafio de Molière, redactado en vida por él mismo.]

Es cierta esta afirmación: Si hemos muerto con él, también viveremos con él

Ya no estoy muerto, estoy enamorado.

Señora Stockmann: Tomás, tu hermano tiene el poder.

El católico ve en cada hombre un verdadero hermano; pero un hermano a quien se halla ligado con vínculos más sagrados y más fuertes que los de la sangre

5 oro maldito será muerto oro maldito oro caerás. Oro se cae oro. Oro oro malo

No le temo a la muerte. Había estado muerto por billones y billones de años antes de que naciera, y no sufrí la menor inconveniencia por ello

Quiero vivir tanto como sea válido mi pasaporte. Sería estúpido si estuviera muerto y mi pasaporte fuera aún válido.
Hay dos caminos; uno es la vida y otro es la muerte, y si vives en la muerte, entonces debes estar muerto. Y si vives en la vida, entonces debes vivir. El camino que tu corazón decide, hace que vivas...

No me compares con nadie, especialmente con mi hermano o hermana. Si me hacés quedar mejor que los demás, alguien va a sufrir; y si me hacés lucir peor que los demás, seré yo quien sufra
Llevamos siempre una máscara cada vez diferente, que cambia en cada papel que nos asigna la vida, la del profesor, del amante, del intelectual, del mundo engañado, del héroe, del hermano afectuoso.

No es el muerto quien provoca el estupor es la sorpresa de ver cómo olvidamos su propia muerte, nuestro gran dolor

O él ha muerto o se ha parado mi reloj.

A la señora de enfrente se le ha muerto el marido, el matrimonio es la trampa, yo no me caso por eso.

El capital es trabajo muerto que, al modo de los vampiros, vive solamente chupando trabajo vivo, y vive más cuanto más trabajo chupa

La libertad por la que tantos estadounidenses han luchado y han muerto acarrea responsabilidades además de derechos

Y tengo que apagar la vela, pero no la esperanza. Esa... ni muerto.

Ha llegado la hora de la mujer que piensa, juzga, rechaza o acepta, y ha muerto la hora de la mujer que asiste, atada e impotente, a la caprichosa elaboración política de los destinos de su país

Estamos en plena cultura del envase. El contrato de matrimonio importa más que el amor, el funeral más que el muerto, la ropa más que el cuerpo y la misa más que Dios

Ley de Conway: En cualquier organización hay siempre una persona que sabe de qué va la cosa. Esa persona debe ser despedida.

¡Qué importa un día! Está el ayer alerto al mañana, mañana al infinito, hombres de España, ni el pasado ha muerto, no está el mañana -ni el ayer- escrito

Y recordé aquel viejo chiste, aquel del tipo que va al psiquiatra y le dice: Doctor, mi hermano está loco, cree que es una gallina.

Sé que soy inmortal. No hay duda de que he muerto unas diez mil veces en el pasado. Me río de lo que llamáis extinción y conozco la amplitud del tiempo

Nuestro mundo no es el universo. Quizá haya un lugar donde Jesucristo no ha muerto.
En verdad te digo: de todos los hombres, el más negligente es aquel que disputa inútilmente y trata de sobresalir por encima de su hermano. Di: ¡Oh hermanos! Que las acciones y no las palabras, sea...

Habéis muerto, y vuestra vida está oculta con Cristo en Dios

El Superman de verdad ha muerto, fue asesinado por Pat Riley.

Algún día debo desaparecer y sé que es cierto: que nadie hablará de mí cuando haya muerto
Una de mis esperanzas es la desilusión creciente con la idea de que el gobierno es ese hermano mayor siempre sabio, todopoderoso, que puede resolver cualquier problema que salte en el camino.

Oso testigo de que he vivido como un filósofo, y muerto como un cristiano. Sus ultimas palabras según el Príncipe de Ligne.

Estoy consciente, creo que he muerto la mitad de mi vida...

Los médicos no deberían decir a ése le curé yo, sino ése no se me ha muerto.

Algo había muerto en cada uno de nosotros y lo que había muerto era la esperanza.
La religión se basa, a mi juicio, primordial y principalmente en el miedo. En parte es terror a lo desconocido y, en parte, deseo de sentir que se tiene una especie de hermano mayor que estará junto...

Si sintiera después de mi muerte, no dudaría ya de nada; pero desmentiré a todos los que me vengan a decir que he muerto.

Presenciar no es nada. Presenciar es estar muerto. Eso era lo que él (Pessoa) quería decir.