Gabriel garcia marquez poesias
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Si alguien llama a tu puerta, amiga mía,
y algo en tu sangre late y no reposa
y en su tallo de agua, temblorosa,
la fuente es una líquida armonía.
Si alguien llama a tu puerta y todavía
te sobra tiempo para ser hermosa
y cabe todo abril en una rosa
y por la rosa se desangra el día.
Si alguien llama a tu puerta una mañana
sonora de palomas y campanas
y aún crees en el dolor y en la poesía.
Si aún la vida es verdad y el verso existe.
Si alguien llama a tu puerta y estás triste,
abre, que es el amor, amiga mía.
y algo en tu sangre late y no reposa
y en su tallo de agua, temblorosa,
la fuente es una líquida armonía.
Si alguien llama a tu puerta y todavía
te sobra tiempo para ser hermosa
y cabe todo abril en una rosa
y por la rosa se desangra el día.
Si alguien llama a tu puerta una mañana
sonora de palomas y campanas
y aún crees en el dolor y en la poesía.
Si aún la vida es verdad y el verso existe.
Si alguien llama a tu puerta y estás triste,
abre, que es el amor, amiga mía.
Gabriel GarcÃa Márquez
La memoria del corazón elimina los malos recuerdos y magnifica los buenos, y gracias a ese artificio, logramos sobrellevar el pasado.
Gabriel GarcÃa Márquez
Si supiera que hoy fuera la última vez que te voy a ver dormir, te abrazaría fuertemente y rezaría al señor para poder ser el guardián de tu alma.
Gabriel GarcÃa Márquez
Si supiera que esta fuera la última vez que te vea salir por la puerta, te daría un abrazo, un beso y te llamaría de nuevo para darte más.
Gabriel GarcÃa Márquez
He aprendido que cuando un recién nacido aprieta con su pequeño puño, por primera vez, el dedo de su padre, lo tiene atrapado por siempre.
Gabriel GarcÃa Márquez
Si alguien llama a tu puerta, amiga mÃÂa,
y algo en tu sangre late y no responda
y en su tallo de agua temblorosa
la fuente es una liquida armonia.
si alguien llama a tu puerta
y todavia te sobra tiempo para ser hermosa
y cabe todo abril en una rosa.
y algo en tu sangre late y no responda
y en su tallo de agua temblorosa
la fuente es una liquida armonia.
si alguien llama a tu puerta
y todavia te sobra tiempo para ser hermosa
y cabe todo abril en una rosa.
Gabriel garcia marquez
Kornelius, el poeta resfriado,
iba para una fiesta.
Llevaba un sobretodo sobre el brazo
y un sombrero en la testa.
Una camisa blanca y una rosa
en la solapa negra.
iba para una fiesta.
Llevaba un sobretodo sobre el brazo
y un sombrero en la testa.
Una camisa blanca y una rosa
en la solapa negra.
Gabriel GarcÃa Márquez
Y Kornelius el alto
renombrado poeta
al salir a la calle
saludó a su colega
el famoso Francisco de Quevedo Villegas.
Estaba lloviznando
—el ciclo sin estrellas
mostraba a los humanos
una sonrisa negra—
y Kornelius, el alto
renombrado poeta
se resfrió esa noche
sin que se diera cuenta.
renombrado poeta
al salir a la calle
saludó a su colega
el famoso Francisco de Quevedo Villegas.
Estaba lloviznando
—el ciclo sin estrellas
mostraba a los humanos
una sonrisa negra—
y Kornelius, el alto
renombrado poeta
se resfrió esa noche
sin que se diera cuenta.
Gabriel GarcÃa Márquez
Siempre hay un mañana y la vida nos da otra oportunidad para hacer las cosas bien, pero por si me equivoco y hoy es todo lo que nos queda, me gustaría decirte cuanto te quiero, que nunca te olvidaré.
Gabriel GarcÃa Márquez
El problema del matrimonio es que se acaba todas las noches después de hacer el amor, y hay que volver a reconstruirlo todas las mañanas antes del desayuno.
Gabriel GarcÃa Márquez
Si supiera que estos son los últimos minutos que te veo diría te quiero y no asumiría, tontamente, que ya lo sabes.
Gabriel GarcÃa Márquez
Debemos arrojar a los oceanos del tiempo una botella de náufragos siderales, para que el universo sepa de nosotros lo que no han de contar las cucarachas que nos sobrevivirán: que aquí existió un mundo donde prevalació el sufrimiento y la injusticia, pero donde conocimos el amor y donde fuimos capaces de imaginar la felicidad.
Gabriel GarcÃa Márquez
En todo momento de mi vida hay una mujer que me lleva de la mano en las tinieblas de una realidad que las mujeres conocen mejor que los hombres y en las cuales se orientan mejor con menos luces.
Gabriel GarcÃa Márquez
Gabriel se había hecho reembolsar el pasaje de regreso para quedarse en París, vendiendo los periódicos atrasados y las botellas vacías que las camareras sacaban de un hotel lúgubre de la calle Dauphine. Aureliano podía imaginarlo entonces con un suéter de cuello alto que sólo se quitaba cuando las terrazas de Montparnasse se llenaban de enamorados primaverales, y durmiendo de día y escribiendo de noche para confundir el hambre, en el cuarto oloroso a espuma de coliflores hervidas donde había de morir Rocamadour. Sin embargo, sus noticias se fueron haciendo poco a poco tan inciertas, y tan esporádicas y melancólicas las cartas del sabio, que Aureliano se acostumbró a pensar en ellos como Amaranta Úrsula pensaba en su marido, y ambos quedaron flotando en un universo vacío, donde la única realidad cotidiana y eterna era el amor. Cap. 20, Cien Años de Soledad
Gabriel GarcÃa Márquez
Regaría con mis lágrimas las rosas, para sentir el dolor de sus espinas, y el encarnado beso de sus pétalos.
Gabriel GarcÃa Márquez
Yo creo que todavía no es demasiado tarde para construir una utopía que nos permita compartir la tierra.
Gabriel GarcÃa Márquez
Los seres humanos no nacen para siempre el día en que sus madres los alumbran, sino que la vida los obliga a parirse a sí mismos una y otra vez.
Gabriel GarcÃa Márquez
No, el éxito no se lo deseo a nadie. Le sucede a uno lo que a los alpinistas, que se matan por llegar a la cumbre y cuando llegan, ¿qué hacen? bajar, o tratar de bajar discretamente, con la mayor dignidad posible.
Gabriel GarcÃa Márquez
Creo que las mujeres sostienen el mundo en vilo, para que no se desbarate mientras los hombres tratan de empujar la historia. Al final, uno se pregunta cuál de las dos cosas será la menos sensata.
Gabriel GarcÃa Márquez
Muriéndose de hambre, sobreviviendo a la rabia, pudriéndose de viejos en la exquisita mierda de la gloria.
Gabriel GarcÃa Márquez
Y que todo lo escrito en ellos era irrepetible desde siempre y para siempre, porque las estirpes condenadas a cien años de soledad no tenían una segunda oportunidad sobre la tierra.
Gabriel GarcÃa Márquez
-Nos volveremos ceniza en esta casa sin hombres, pero no le daremos a este pueblo miserable el gusto de vernos llorar.
Gabriel GarcÃa Márquez
No sé quién dijo que los novelistas leen las novelas de otros solo para averiguar cómo se escriben. Yo creo que es verdad. No nos conformamos con los secretos expuestos en la superficie de la página: giramos el libro alrededor para encontrar las costuras.
Gabriel Garcia Marquez
En última instancia, la literatura no es más que la carpintería. Con tanto que está trabajando con la realidad, un material tan duro como la madera.
Gabriel Garcia Marquez
Siempre me divierte que el mayor elogio para mi trabajo viene de la imaginación, mientras que la verdad es que no hay ni una sola línea en todo mi trabajo que no tiene una base en la realidad. El problema es que la realidad del Caribe se asemeja a la imaginación.
Gabriel Garcia Marquez
Creo que la idea de que estoy escribiendo para muchas más personas de lo que jamás imaginé ha creado una cierta responsabilidad general que es literario y político. Incluso hay orgullo participar, al no querer quedarse corto de lo que hacía antes.
Gabriel Garcia Marquez
Era inevitable: el olor de las almendras amargas le recordaba siempre el destino de los amores contrariados.
Gabriel GarcÃa Márquez
El mundo habrá acabado de joderse el día en que los hombres viajen en primera clase y la literatura en el vagón de carga.
Gabriel GarcÃa Márquez
Descubrió con gran placer que uno no ama a los hijos de uno sólo, ya que son los propios hijos sino por la amistad formada mientras que criarlos.
Gabriel Garcia Marquez
La verdad es que sé muy pocos novelistas que han sido satisfechos con la adaptación de sus libros para la pantalla.
Gabriel Garcia Marquez
Ocho libros en seis años. Basta leer una sola página de cualquiera de ellos para entenderlo todo: la obra completa de Álvaro Mutis, su vida misma, son las de un vidente que sabe a ciencia cierta que nunca volveremos a encontrar el paraíso perdido. Es decir: Maqroll no es él sólo, que como con tanta facilidad se dice. Maqroll somos todos
Gabriel GarcÃa Márquez
... escarbó tan profundamente en los sentimientos de ella, que buscando el interés encontró el amor, porque tratando de que ella lo quisiera terminó por quererla.
Gabriel GarcÃa Márquez
Pero una noche, dos semanas después de que lo llevaron a la cama, Prudencio Aguilar le tocó el hombro en un cuarto intermedio, y él se quedó allí para siempre, creyendo que era el cuarto real.
Gabriel GarcÃa Márquez
En el diccionario de la Real Academia de la Lengua, en cambio, las palabras son admitidas cuando ya están a punto de morir, gastadas por el uso, y sus definiciones rígidas parecen colgadas de un clavo
Gabriel GarcÃa Márquez
No le dolieron las peladuras de cal en las paredes, ni los sucios algodones de telaraña en los rincones, ni el polvo de las begonias, ni las nervaduras del comején en las vigas, ni el musgo de los quicios, ni ninguna de las trampas insidiosas de la nostalgia.
Gabriel GarcÃa Márquez
...Es verdad -suspiró el Coronel-, la vida es la cosa mejor que se ha inventado. (frase de El coronel no tiene quien le escriba)
Gabriel GarcÃa Márquez
Yo sí creo que Dios existe â??dijo el presidenteâ??, pero que no tiene nada que ver con los seres humanos. Anda en cosas mucho más grandes.
Gabriel GarcÃa Márquez
Había tenido que promover 32 guerras, y violar todos sus pactos con la muerte y revolcarse como un cerdo en el muladar de la gloria, para descubrir con casi cuarenta años de retraso los privilegios de la simplicidad.
Gabriel GarcÃa Márquez
Neruda, lo he dicho otras veces, era una especie de rey Midas, todo lo que tocaba lo convertía en poesía
Gabriel GarcÃa Márquez
Así somos, y nada podrá redimirnos, dijo. Un continente concebido por las heces del mundo entero sin un instante de amor: hijos de raptos, de violaciones, de tratos infames, de engaños, de enemigos con enemigos.
Gabriel GarcÃa Márquez