Juan donoso cortes ( 7 )
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¡oh Triste Coche Viejo...!
¡Oh triste coche viejo, que en mi memoria ruedas!
¡Pueblo, que en un recodo de mi alma te pierdes!
¡Lágrima grande y pura, lucero que te quedas,
temblando en la colina, sobre los campos verdes!
Verde el cielo profundo, despertaba el camino,
fresco y fragante del encanto de la hora;
cantaba un ruiseñor despierto, y el molino
rumiaba un son eterno, rosa frente a la aurora.
-Y en el alma, un recuerdo, una lágrima, una
mano alzando un visillo blanco al pasar un coche...
la calle de la víspera, azul bajo la luna
solitaria, los besos de la última noche
¡Oh triste coche viejo, que en mi memoria ruedas!
¡Pueblo, que en un recodo de mi alma te pierdes!
¡Lágrima grande y pura, lucero que te quedas,
temblando, en la colina, sobre los campos verdes!
¡Oh triste coche viejo, que en mi memoria ruedas!
¡Pueblo, que en un recodo de mi alma te pierdes!
¡Lágrima grande y pura, lucero que te quedas,
temblando en la colina, sobre los campos verdes!
Verde el cielo profundo, despertaba el camino,
fresco y fragante del encanto de la hora;
cantaba un ruiseñor despierto, y el molino
rumiaba un son eterno, rosa frente a la aurora.
-Y en el alma, un recuerdo, una lágrima, una
mano alzando un visillo blanco al pasar un coche...
la calle de la víspera, azul bajo la luna
solitaria, los besos de la última noche
¡Oh triste coche viejo, que en mi memoria ruedas!
¡Pueblo, que en un recodo de mi alma te pierdes!
¡Lágrima grande y pura, lucero que te quedas,
temblando, en la colina, sobre los campos verdes!
Juan Ramón Jiménez
VIVIR EN UNA BOTELLA
Hoy debo recordar
que sigo enamorado
de las cosas hermosas
y las otras, hermano.
Aquí en medio del mar
aprecio tener calma,
ya nada me alarma
ni me destroza el alma.
Por fin puedo beber
sin sentirme culpable,
ahogarme en un instante
en la vida perfecta.
Los días son las noches
metidos en una botella,
con ella en la sesera
de rosa yo quien lo viera.
Si vuelvo alguna vez
con la cabeza alta
tal vez en mi honradez
la vida no me engaña.
Recuerdos desde aquí
sin saber donde sigo
y casi siempre digo
aquello que imagino.
Hogar, recuerdo una vez,
donde volver
a escribir la vida…
¡La vida hay que vivirla!
Hoy debo recordar
que sigo enamorado
de las cosas hermosas
y las otras, hermano.
Aquí en medio del mar
aprecio tener calma,
ya nada me alarma
ni me destroza el alma.
Por fin puedo beber
sin sentirme culpable,
ahogarme en un instante
en la vida perfecta.
Los días son las noches
metidos en una botella,
con ella en la sesera
de rosa yo quien lo viera.
Si vuelvo alguna vez
con la cabeza alta
tal vez en mi honradez
la vida no me engaña.
Recuerdos desde aquí
sin saber donde sigo
y casi siempre digo
aquello que imagino.
Hogar, recuerdo una vez,
donde volver
a escribir la vida…
¡La vida hay que vivirla!
JUAN MARCOS LLAURADO PONS
TRISTEZA
Tristeza:
Rimas de amor
Ilusionadas miradas
Soledad:
Tardes frías
en la parada del bus
solo
a las cinco.
Un cartel habla
de un ayer alegre,
el presente se estresa
por calmarse.
Tristesa:
Error de diccionario,
excusa compartida
en un juzgado.
Civilizada unión
sentados a la mesa,
callados
como extraños.
A lo lejos el sol
mas cerca las montañas nevadas
y aquí un canción de amor
a tu belleza.
Tristeza…
futuro sin amor
aunque duela la vida
contigo es alegría.
Tristeza:
Rimas de amor
Ilusionadas miradas
Soledad:
Tardes frías
en la parada del bus
solo
a las cinco.
Un cartel habla
de un ayer alegre,
el presente se estresa
por calmarse.
Tristesa:
Error de diccionario,
excusa compartida
en un juzgado.
Civilizada unión
sentados a la mesa,
callados
como extraños.
A lo lejos el sol
mas cerca las montañas nevadas
y aquí un canción de amor
a tu belleza.
Tristeza…
futuro sin amor
aunque duela la vida
contigo es alegría.
JUAN MARCOS LLAURADO PONS
A Rene Magritte
Las mujeres con pechos de papel
alumbran la armonía de los prados.
A las ventanas vienen los venados
bajo un cielo de páginas de miel.
Detrás de esa cortina hay un doncel
con los ojos azules y vendados
pero en las blancas vendas hay pintados
tres ojos negros donde está Luzbel.
La pierna adolescente de la bella
abre sus abanicos de cristales
mientras un aerolito resplandece.
La carne es un espejo y una estrella.
El hombre la contempla con puñales
pero la rosa corre mientras crece.
Las mujeres con pechos de papel
alumbran la armonía de los prados.
A las ventanas vienen los venados
bajo un cielo de páginas de miel.
Detrás de esa cortina hay un doncel
con los ojos azules y vendados
pero en las blancas vendas hay pintados
tres ojos negros donde está Luzbel.
La pierna adolescente de la bella
abre sus abanicos de cristales
mientras un aerolito resplandece.
La carne es un espejo y una estrella.
El hombre la contempla con puñales
pero la rosa corre mientras crece.
Juan Eduardo Cirlot
El Amor
El amor, a qué huele? Parece, cuando se ama,
que el mundo entero tiene rumor de primavera.
Las hojas secas tornan y las ramas con nieve,
y él sigue ardiente y joven, oliendo a rosa eterna.
Por todas partes abre guirnaldas invisibles,
todos sus fondos son líricos -risa o pena-,
la mujer a su beso cobra un sentido mágico
que, como en los senderos, sin cesar se renueva...
Vienen al alma música de ideales conciertos,
palabras de una brisa liviana entre arboledas;
se suspira y se llora, y el suspiro y el llanto
dejan como un romántico frescor de madreselvas...
El amor, a qué huele? Parece, cuando se ama,
que el mundo entero tiene rumor de primavera.
Las hojas secas tornan y las ramas con nieve,
y él sigue ardiente y joven, oliendo a rosa eterna.
Por todas partes abre guirnaldas invisibles,
todos sus fondos son líricos -risa o pena-,
la mujer a su beso cobra un sentido mágico
que, como en los senderos, sin cesar se renueva...
Vienen al alma música de ideales conciertos,
palabras de una brisa liviana entre arboledas;
se suspira y se llora, y el suspiro y el llanto
dejan como un romántico frescor de madreselvas...
Juan Ramón Jiménez
Costumbres
no es para quedarnos en casa que hacemos una casa
no es para quedarnos en el amor que amamos
y no morimos para morir
tenemos sed y
paciencias de animal
no es para quedarnos en casa que hacemos una casa
no es para quedarnos en el amor que amamos
y no morimos para morir
tenemos sed y
paciencias de animal
Juan Gelman
Aleja de tú existencia lo que ya cumplió su ciclo, apoyate en la experiencia adquirida y actua con sabiduría
Juan Guillermo Arenas Marin
Somos nosotros lo seres humanos los que somos injustos, la vida cumple con darnos lo más bello, la vida, nostros hacemos lo que queremos, desechamos, dañamos, odiamos, no comprendemos, no valoramos, dañamos lo que es por naturaleza, más injustos que nosotros lo humanos no hay...
Juan Guillermo Arenas Marin
Alegría Nocturna
¡Allá va el olor
de la rosa!
¡Cójelo en tu sinrazón!
¡Allá va la luz
de la luna!
¡Cójela en tu plenitud!
¡Allá va el cantar
del arroyo!
¡Cójelo en tu libertad!
¡Allá va el olor
de la rosa!
¡Cójelo en tu sinrazón!
¡Allá va la luz
de la luna!
¡Cójela en tu plenitud!
¡Allá va el cantar
del arroyo!
¡Cójelo en tu libertad!
Juan Ramón Jiménez
Caer, lastimarse, aprender, ser más fuertes, levantarse y disfrutarse la vida
Juan Guillermo Arenas Marin
elevadse al cielo con la actitud de salid adelante,es aprended a volad sin alas.
juan carlos santiago emilio
¿te Acuerdas?
¿Te acuerdas? Fue en el cuarto de los niños. La tarde
de estío alzaba, limpia, por entre la arboleda
suavemente mecida, últimas glorias puras,
tristes en el cristal de la ventana abierta.
El maniquí de mimbre y las telas cortadas,
eran los confidentes de mil cosas secretas,
una majia ideal de deshojadas rosas
que el amor renovaba con audacia perversa...
¡Oh, qué encanto de ojos, de besos, de rubores;
qué desarreglo rápido, qué confianza ciega,
mientras, en la suave soledad, desde el suelo,
miraban, asustadas, nuestro amor las muñecas!
¿Te acuerdas? Fue en el cuarto de los niños. La tarde
de estío alzaba, limpia, por entre la arboleda
suavemente mecida, últimas glorias puras,
tristes en el cristal de la ventana abierta.
El maniquí de mimbre y las telas cortadas,
eran los confidentes de mil cosas secretas,
una majia ideal de deshojadas rosas
que el amor renovaba con audacia perversa...
¡Oh, qué encanto de ojos, de besos, de rubores;
qué desarreglo rápido, qué confianza ciega,
mientras, en la suave soledad, desde el suelo,
miraban, asustadas, nuestro amor las muñecas!
Juan Ramón Jiménez
Tal Como Estabas
En el recuerdo estás tal como estabas.
Mi conciencia ya era esta conciencia,
pero yo estaba triste, siempre triste,
porque aún mi presencia no era la semejante
de esta final conciencia
Entre aquellos geranios, bajo aquel limón,
junto a aquel pozo, con aquella niña,
tu luz estaba allí, dios deseante;
tú estabas a mi lado,
dios deseado,
pero no habías entrado todavía en mí.
El sol, el azul, el oro eran,
como la luna y las estrellas,
tu chispear y tu coloración completa,
pero yo no podía cogerte con tu esencia,
la esencia se me iba
(como la mariposa de la forma)
porque la forma estaba en mí
y al correr tras lo otro la dejaba;
tanto, tan fiel que la llevaba,
que no me parecía lo que era.
Y hoy, así, sin yo saber por qué,
la tengo entera, entera.
No sé qué día fue ni con qué luz
vino a un jardín, tal vez, casa, mar, monte,
y vi que era mi nombre sin mi nombre,
sin mi sombra, mi nombre,
el nombre que yo tuve antes de ser
oculto en este ser que me cansaba,
porque no era este ser que hoy he fijado
(que pude no fijar)
para todo el futuro iluminado
iluminante,
dios deseado y deseante.
En el recuerdo estás tal como estabas.
Mi conciencia ya era esta conciencia,
pero yo estaba triste, siempre triste,
porque aún mi presencia no era la semejante
de esta final conciencia
Entre aquellos geranios, bajo aquel limón,
junto a aquel pozo, con aquella niña,
tu luz estaba allí, dios deseante;
tú estabas a mi lado,
dios deseado,
pero no habías entrado todavía en mí.
El sol, el azul, el oro eran,
como la luna y las estrellas,
tu chispear y tu coloración completa,
pero yo no podía cogerte con tu esencia,
la esencia se me iba
(como la mariposa de la forma)
porque la forma estaba en mí
y al correr tras lo otro la dejaba;
tanto, tan fiel que la llevaba,
que no me parecía lo que era.
Y hoy, así, sin yo saber por qué,
la tengo entera, entera.
No sé qué día fue ni con qué luz
vino a un jardín, tal vez, casa, mar, monte,
y vi que era mi nombre sin mi nombre,
sin mi sombra, mi nombre,
el nombre que yo tuve antes de ser
oculto en este ser que me cansaba,
porque no era este ser que hoy he fijado
(que pude no fijar)
para todo el futuro iluminado
iluminante,
dios deseado y deseante.
Juan Ramón Jiménez
recordad es volved a vivid vuestras penasy vuestras glorias desde otra perspectiva
juan carlos santiago emilio
Libertad es por excelencia la máxima felicidad, y por este sentido, es la más deseada de todos los bienes. Por ende las guerras, está alejada a dicho bien.
Juan Hernandez Ardila
Las personas sabias, cuando no conocen de algún tema, buscan el consejo de otras para tomar una decisión, porque eso es lo sabio
Juan Felix Rodriguez
Ausencia de Amor
Cómo será pregunto.
Cómo será tocarte a mi costado.
Ando de loco por el aire
que ando que no ando.
Cómo será acostarme
en tu país de pechos tan lejano.
Ando de pobre cristo a tu recuerdo
clavado, reclavado.
Será ya como sea.
Tal vez me estalle el cuerpo todo lo que he esperado.
Me comerás entonces dulcemente
pedazo por pedazo.
Seré lo que debiera.
Tu pie. Tu mano.
Cómo será pregunto.
Cómo será tocarte a mi costado.
Ando de loco por el aire
que ando que no ando.
Cómo será acostarme
en tu país de pechos tan lejano.
Ando de pobre cristo a tu recuerdo
clavado, reclavado.
Será ya como sea.
Tal vez me estalle el cuerpo todo lo que he esperado.
Me comerás entonces dulcemente
pedazo por pedazo.
Seré lo que debiera.
Tu pie. Tu mano.
Juan Gelman
Otro Mayo
cuando pasabas con tu otoño a cuestas
mayo por mi ventana
y hacías señales con la luz
de las hojas finales
¿qué me querías decir mayo?
¿porqué eras triste o dulce en tu tristeza?
nunca lo supe pero siempre
había un hombre solo entre los oros de la calle
pero yo era ese niño
detrás de la ventana
cuando pasabas mayo
como abrigándome los ojos
y el hombre sería yo
ahora que recuerdo
cuando pasabas con tu otoño a cuestas
mayo por mi ventana
y hacías señales con la luz
de las hojas finales
¿qué me querías decir mayo?
¿porqué eras triste o dulce en tu tristeza?
nunca lo supe pero siempre
había un hombre solo entre los oros de la calle
pero yo era ese niño
detrás de la ventana
cuando pasabas mayo
como abrigándome los ojos
y el hombre sería yo
ahora que recuerdo
Juan Gelman
Uno aprende a amaer, no cuando encuentra a la persona perfecta, sino cuando aprenda a creer en la perfeccion de una persona imperfecta...
juan pablo cadima marañon
No hay nada más duro en la existencia del ser humano que decirle adiós a lo que ama, pero esto logra superarse
Juan Guillermo Arenas Marin
Mil millones de hojas en los arboles, que con la temporada se van, unas cuantas gotas de lluvia que se lleva el viento, un te amo que durara por siempre.
Juan manuel eguia
Un corazon que tiene mil motivos para amarte, un corazon que tiene mil motivos para rechazarme, un corazon que te amara por siempre, aunque para estar contigo sea tarde.
Juan manuel eguia
como poder negarte un beso
como poder decirle que no a una caricia tuya
como poder resistirme a tu mirada
como poder ignorar tu sonrisa
como poder fingir que no estas aqui
como poder aguantar no abrazarte
como poder no querer estar entre tus brazos
si lo único que deseo es tu cuerpo...
como poder decirle que no a una caricia tuya
como poder resistirme a tu mirada
como poder ignorar tu sonrisa
como poder fingir que no estas aqui
como poder aguantar no abrazarte
como poder no querer estar entre tus brazos
si lo único que deseo es tu cuerpo...
Andrea Donoso
una vez te perdi te fuiste de aqui
te busque y te segui
hoy aqui te encontre descansando entre mis sueños
de donde te perdi
te busque y te segui
hoy aqui te encontre descansando entre mis sueños
de donde te perdi
Andrea Donoso
una mujer sin amor es igual auna rosa marchitada.te quiero dar el amor que nadien a podido dar te . te quiero sobre todas las cosas del mundo. nunca te va afaltar amor mio .amiga love
Juan cruz ocasio
EN LA VIDA EL MAYOR DOLOR ES EL AMOR POR Q EL AMOR NASE CUANDO KIERES A UNA PERSONA Y DESAPARESE CUANDO A KE LLA PERSONA TE FINJE AMOR
juan daniel ortega v.
LA VIDA NO TIENE SENTIDO, LAS PERSONAS Q MAS KIERES TE ASEN SUFRIR ENTONCES PARA Q AMAR A ALGUIEN Q TE ASE MAL
juan daniel ortega vicencio
Me torno de rojo pasión que envenena,
Me torno de negro elegancia que quema,
Me torno de verde vida que enreda,
me torno de azul frescura pasajera
Me torno de negro elegancia que quema,
Me torno de verde vida que enreda,
me torno de azul frescura pasajera
Jordan Cortes
Majestuoso demonio posado sobre mis hombros, limitando mi razon y entregandome al odio desvaneciendo mi ser lentamente, mientras sorbia mi existencia yo me regocijaba en el dolor insitando mi alma al placer y llevandola al extremo deonde jamas me había encontrado...
Jordan Cortes