La caridad empieza por uno mismo ( 3 )
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Lo que dicen las palabras no dura. Duran las palabras. Porque las palabras son siempre las mismas y lo que dicen no es nunca lo mismo.

Vivir sin Patria, es lo mismo que vivir sin Honor.

El enemigo solo empieza a ser terrible cuando empieza a tener razon.

Lo que empieza en cólera acaba en vergüenza.

Un egoísta es aquel que se empeña en hablarte de sí mismo cuando tu te estas muriendo de ganas de hablarle de ti.

Donde reina la caridad, ahí está la felicidad.

Un genio es alguien que descubre que la piedra que cae y la luna que no cae representan un solo y mismo fenómeno.

Encontramos la caridad en el mas alto nivel de la conciencia humana.

Tirarle el hueso al perro no es caridad. Caridad es compartir el hueso con el perro cuando se está tan hambriento como él.

El hombre vive midiendo, y no es medida de nada. Ni de sí mismo.

Si hay victoria en vencer al enemigo; la hay mayor cuando el hombre se vence a si mismo.

Todo hombre es sincero a solas; en cuanto aparece una segunda persona empieza la hipocresía.

Para trabajar con éxito, téngase caridad en el corazón y paciencia en la ejecución.

El abandono en dios es un don y al mismo tiempo, la mayor manifestación de la libertad del hombre.

Todos vivimos bajo el mismo cielo, pero ninguno tiene el mismo horizonte.
En el valle del Ródano me encontré a una muchachita casi desnuda que bailaba con su cabra; pedía caridad a un joven rico y bien vestido que pasaba por la posta, con un correo con galones delante y ...

Donde hay caridad, hay paz.

La verdad empieza por un conflicto con la policía, y termina cuando los llamamos para que intervengan.

El escritor escribe su libro para explicarse a sí mismo lo que no se puede explicar.

Lástima que cuando uno empieza a aprender el oficio de vivir ya hay que morir.

El hombre que presume, al primero que quiere convencer de su valía es a sí mismo.

Un periódico consta siempre del mismo número de palabras, haya noticias o no las haya.

El mayor número de los males que sufre el hombre proviene del hombre mismo.

El ánimo que piensa en lo que puede temer, empieza a temer en lo que puede pensar.

Donde no hay caridad no puede haber justicia.

Es tan difícil verse a uno mismo como mirar para atrás sin volverse.

Acusar a los demás de los infortunios propios es un signo de falta de educación. Acusarse a uno mismo, demuestra que la educación ha comenzado.

La envidia y el odio van siempre unidos, se fortalecen recíprocamente por el hecho de perseguir el mismo objeto.

Hay tanta justicia en la caridad y tanta caridad en la justicia que no parece loca la esperanza de que llegue el día en que se confundan.

La caridad es la única virtud que precisa de la injusticia.

La vejez existe cuando se empieza a decir: nunca me he sentido tan joven.

No preguntemos si estamos plenamente de acuerdo, sino tan solo si marchamos por el mismo camino.

Cuando uno empieza a sentirse autosuficiente, comienza a sembrar su decadencia.

Facilitar una buena acción es lo mismo que hacerla.

La caridad es un deber; la elección de la forma, un derecho.

Estar a solas con un buen libro es ser capaz
de comprenderte más a ti mismo.

El mundo necesita un diluvio de caridad.

¡Venturoso aquel a quien el cielo dio un pedazo de pan, sin que le quede obligación de agradecérselo a otro que al mismo cielo!
Lo mismo que un árbol tiene una sola raíz y múltiples ramas y hojas, también hay una sola religión verdadera y perfecta, pero diversificada en numerosas ramas, por intervención de los hombres.

El microscopio empieza donde el telescopio termina.-