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Los sentimientos son tan inocentes como las armas blancas ( 4 )

Los sentimientos son tan inocentes como las armas blancas. Encuentra docenas de los sentimientos son tan inocentes como las armas blancas con fotos para copiar y compartir.


Necesito de alguien

Necesito de alguien, que me mire a los ojos cuándo hablo.

Que escuche mis tristezas y desiertos con paciencia y aún cuándo no comprenda, respete mis sentimientos.

Necesito de alguien, que venga a luchar a mi lado sin ser llamado.

Alguien lo suficientemente amigo, cómo para decirme las verdades que no quiero oír, aún sabiendo que puedo irritarme.

Por eso, en este mundo de indiferentes, necesito de alguien que crea en esa cosa misteriosa, desacreditada y casi imposible: ¡ LA AMISTAD !

Que se obstine en ser leal, simple y justo.

Que no se vaya, si algún día pierdo mi oro y no pueda ser más la sensación de la fiesta.

Necesito de un amigo, que reciba con gratitud mi auxilio, mi mano extendida, aún cuándo eso sea muy poco para sus necesidades.

No pude elegir, a quienes me trajeron al mundo, pero puedo elegir a mi amigo.

En ésta búsqueda, empeño mi propia alma, pues con una amistad verdadera.

La vida se torna más simple, más rica y más bella.


Charles Chaplin


Como amo la libertad tengo sentimientos nobles y liberales; y si suelo ser severo, es solamente con aquellos que pretenden destruirnos.


Simón Bolívar




La verdadera amistad es como la fosforescencia, resplandece mejor cuando todo se ha oscurecido.


Rabindranath Tagore


Nunca se sufre tanto por amor como cuando volvemos a ver el objeto amado, o mejor cuando este está ausente.


Napoleón Bonaparte


Arte Poética

Mirar el río hecho de tiempo y agua
y recordar que el tiempo es otro río,
saber que nos perdemos como el río
y que los rostros pasan como el agua.

Sentir que la vigilia es otro sueño
que sueña no soñar y que la muerte
que teme nuestra carne es esa muerte
de cada noche , que se llama sueño.

Ver en el día o en el año un símbolo
de los días del hombre y de sus años,
convertir el ultraje de los años
en una música, un rumor, y un símbolo,

ver en la muerte el sueño, en el ocaso
un triste oro, tal es la poesía
que es inmortal y pobre. La poesía
vuelve como la aurora y el ocaso.

A veces en las tardes una cara
nos mira desde el fondo de un espejo;
el arte debe ser como ese espejo
que nos revela nuestra propia cara.

También es como el río interminable
que pasa y queda y es cristal de un mismo
Heráclito inconstante, que es el mismo
y es otro, como el río interminable.


Jorge Luis Borges


El verdadero amor es como los espíritus: todos hablan de ellos, pero pocos los han visto.


Francisco de La Rochefoucauld




Uno nunca sabe lo que va a suceder. Y es hermoso que uno nunca lo sepa. Si fuera predecible, no valdría la pena vivir la vida. Si todo fuera como te gustaría que fuese y si todo fuera una certeza, no serías un hombre, serías una máquina. Solo existen certezas y seguridades para las máquinas.


Osho


Hay que vivir como se piensa, si no se acaba por pensar como se ha vivido.


Paul Charles Bourget


Ese Gran Simulacro

Cada vez que nos dan clases de
amnesia
como si nunca hubieran existido
los combustibles ojos del alma
o los labios de la pena huérfana
cada vez que nos dan clases de
amnesia
y nos conminan a borrar
la ebriedad del sufrimiento
me convenzo de que mi región
no es la farándula de otros

en mi región hay calvarios de
ausencia
muñones de porvenir / arrabales
de duelo
pero también candores de
mosqueta
pianos que arrancan lágrimas
cadáveres que miran aún desde
sus huertos
nostalgias inmóviles en un pozo
de otoño
sentimientos insoportablemente
actuales
que se niegan a morir allá en lo
oscuro

el olvido está lleno de memoria
que a veces no caben las
remembranzas
y hay que tirar rencores por la
borda
en el fondo el olvido es un gran
simulacro
nadie sabe ni puede / aunque
quiera / olvidar
un gran simulacro repleto de
fantasmas
esos romeros que peregrinan por
el olvido
como si fuese el camino de
santiago

el día o la noche en que el olvido
estalle
salte en pedazos o crepite /
los recuerdos atroces y de
maravilla
quebrarán los barrotes de fuego
arrastrarán por fin la verdad por
el mundo
y esa verdad será que no hay
olvido


Mario Benedetti




Canción de Hadas

Hadas divinas hadas!
Creer en las hadas
en las rosadas, felices noches estivales,
y también en esas noches extrañas
cuando entre abismos de sombras en el silencio
del silencio
se encuentra de súbito una líquida palabra melodiosa
como una fresca agua recóndita, un agua
de dulce mirada.
¿No creer ya en las hadas?
Pero entonces... Yo creo, ciertamente,
que mi antigua haya era una reina de hadas,
y lo supe cuando en el cielo de su mirada
subían rosas ardientes y cuando su palabra
quemó mi piel sin dejar señales,
y porque en su corpiño, bajo las sedas
le palpitaban palomas blancas.

* * *
Ahora el silencio
un silencio duro, sin manantiales,
sin retamas, sin frescura,
un silencio que persiste y se ahonda
aun detrás del estrépito
de las ciudades que se derrumban.
Y las hadas se pudren en los estanques muertos
entre algas y hojas secas
y malezas,
o se han transformado en trajes de seda
abandonados en viejos armarios que se quejan,
trajes que lucieron ciñéndose a la locura de las da
entre luces y músicas.


Aurelio Arturo


Las Voces Tristes

Por las blancas estepas
se desliza el trineo;
los lejanos aullidos de los lobos
se unen al jadeante resoplar de los perros.

Nieva.
Parece que el espacio se envolviera en un velo,
tachonado de lirios
por las olas del cierzo.

El infinito blanco...
sobre el vasto desierto
flota una vaga sensación de angustia,
de supremo abandono, de profundo y sombrío desaliento.

Un pino solitario
dibújase a lo lejos,
en un fondo de brumas y de nieve,
como un largo esqueleto.

Entre los dos sudarios
de la tierra y el cielo
avanza en el Naciente
el helado crepúsculo de invierno...


Ricardo Jaimes Freyre


Galope Súbito

A veces cruza mi pecho dormido
una alada magnolia gimiendo,
con su aroma lascivo, una campana
tocando a fuego, a besos,
una soga llanera
que enlaza una cintura,
una roja invasión de hormigas blancas,
una venada oteando el paraíso
jadeante, alzado el cuello
hacia el éxtasis,
una falda de cámbulos,
un barco que da tumbos
por ebrio mar de noche y de cabellos
un suspiro, un pañuelo que delira
bordado con diez letras
y el laurel de la sangre,
un desbocado vendaval, un cielo
que ruge como un tigre,
el puñal de la estrella fugaz
que solo dos desde un balcón han visto,
un sorbo delirante de vino besador,
una piedra de otro planeta silbando
como la leña verde cuando arde,
un penetrante río que busca locamente
su desenlace o desembocadura
donde nada la Bella Nadadora,
un raudal de manzana y roja miel,
el arañazo de la ortiga más dulce,
la sombra azul que baila en el mar de Ceilán,
tejiendo su delirio,
un clarín victorioso levantado hacia el alba,
la doble alondra del color del maíz
volando sobre un celeste infierno
y veo, dormido, un precipicio súbito
y volar o morir...

A veces cruza mi pecho dormido
una persona o viento,
un enjambre o relámpago,
un súbito galope:
es el amor que pasa en la grupa de un potro
y se hunde en el tiempo hacia el mar y la muerte.


Eduardo Carranza


Retornos Del Amor En Una Azotea

Poblado estoy de muchas azoteas.
Sobre la mar se tienden las más blancas,
dispuestas a zarpar al sol, llevando
como velas las sábanas tendidas.
Otras dan a los campos, pero hay una
que solo da al amor, cara a los montes.
Y es la que siempre vuelve.

Allí el amor peinaba sus geranios,
conducía las rosas y jazmines
por las barandas y en la ardiente noche
se deshacía en una fresca lluvia.

Lejos, las cumbres, soportando el peso
de las grandes estrellas, lo velaban.
¿Cuándo el amor vivió más venturoso
ni cuándo entre las flores
recién regadas fuera
con más alma en la sangre poseído?

Subía el silbo de los trenes. Tiemblos
de farolillos de verbena y músicas
de los quioscos y encendidos árboles
remontaban y súbitos diluvios
de cometas veloces que vertían
en sus ojos fugaces resplandores.

Fue la más bella edad del corazón. Retorna
hoy tan distante en que la estoy soñando
sobre este viejo tronco, en un camino
que no me lleva ya a ninguna parte.


Rafael Alberti




Lucía

Lucía es rubia y pálida. Sus quietas
pupilas de princesa vagamente
miran hacia el ocaso, y en su frente
se muere una ilusión. Las violetas

de sus grandes ojeras melancólicas
parece que presienten el intenso
olor del camposanto y el incienso
de preces funerarias y católicas.

Sobre su falda tiene un libro abierto...
Mueve el aire los árboles del huerto,
y a la hoja del libro va una hoja

otoñal...

( En el libro se refiere
cómo besa una hoja que se muere
a una rosa carnal que se deshoja... )

Qué sutil gracia
tiene tu amor, Amada!

Hoy las rosas eran más rosas
y las palomas blancas, más blancas
y la risa del niño paralítico
del paseo de invierno estaba

suspensa, quieta, azul y diluida
para ti y para mí.

¡Qué sutil gracia
tiene tu amor, Amada!


Dámaso Alonso


Después de Nosotros

Mañana, después de nosotros,
volverá a la pradera, en dulce péndulo
a recorrer la música, un delirante festival.

Las alcobas cerradas
pasarán cabeceando hacia los arrecifes
de una ancha rosa azul.

¿Quién mirará en silencio
cruzar por los cristales detenidos
las cosas que terminan con la lluvia ?

¿Quién abrirá de noche la unánime
novela que se lee alma adentro,
para buscar el fuego de los días
en la ardorosa y blanca intimidad ?

¿Y, quién verá en las noches de diciembre
salir, al través de las ventanas,
la música delgada de Franz Schubert
que, sollozando, cae en los jardines?

¡Ah, mañana, después de nosotros!

Cuando la primavera alce sus hojas,
qué luminosas potras de topacio
se empinarán de amor
sobre nuestros sepulcros apagados!

Sobre nosotros pasarán en junio
misas de punta azul y espuma blanca,
los gaseosos orfebres del crepúsculo
y el agua circular de las carretas
que marchan a cambiar largas hileras
de música con pensativas cosas.

Oh, si esta tierra inexorable
que hoy me cose los párpados, amada;
si esta tierra, al fin, se aclarara,
lloraría, temblando, sobre tus manos blancas
como cuando la fiebre me adelgazaba el alma...

¡Pero esta honda noche, se hace tarde!

Ah, y otra vez, errantes, los gitanos
volverán una tarde a nuestra aldea.
Sé que preguntarán por nuestras manos...
Les dirán que ya nadie puede leer en ellas,
que tenemos la línea de la vida
borrada por dos años de azucenas.


César Dávila Andrade


El Piano de Genoveva

Piano llorón de Genoveva, doliente piano
que en tus teclas resumes de la vida el arcano;
piano llorón, tus teclas son blancas y son negras,
como mis días negros, como mis blancas horas;
piano de Genoveva que en la alta noche lloras,
que hace muchos inviernos crueles que no te alegras:
tu música es historia de poéticos males,
habla de encantamientos y de princesas reales,
de los pequeños novios que por robar los nidos
una tarde nublada se quedaron perdidos
en el bosque; y nos cuenta de la niña agraciada
que recibió regalos de sus once madrinas,
que no invitó a la otra a sus bodas divinas
y que sufrió por ello los enojos del hada.

Me pareces, ¡oh piano!, por tu voz lastimera,
una caja de lágrimas, y tu oscura madera
me evoca la visita del primer ataúd
que recibí en mi casa en plena juventud.

Piano de Genoveva, te amo por indiscreto;
de tu alma a todo el mundo revelas el secreto;
cuentas, uno por uno, todos sus desengaños.

Piano llorón, la hermosa más hermosa del valle,
se nos ha vuelto triste porque tiene treinta años
y no hay por todo el pueblo quien ronde por su calle.

Genoveva, regálame tu amor crepuscular:
esos dulces treinta años yo los puedo adorar.
Ruégale tú que al menos, pobre piano llorón,
con sus plantas minúsculas me pise el corazón.


Ramón López Velarde


Uleke

Todos sufren por ver tu corazón,
se acercan a tu casa con las paredes blancas,
se mecen en la música de aquel viejo país
en donde naces. Y tu alcoba se inunda
de amistosa cadencia…
Oh lentas, suaves notas del armonio,
llenáis mi ser de bosques, de caminos
brillantes; vuestra danza desnuda
esa grávida estancia
donde juntos libamos un cálido
aguardiente. Uleke vendrá pronto
del mar, su cabellera es rubia
como la miel, como el temprano estío
de sus ojos.


José Lupiáñez


Poemas de amor y desamor

Te sigo queriendo
Observando las últimas gotas
de la lluvia en un frío invierno,
recordé en aquellos instantes
que aún te sigo queriendo.

Y vinieron de pronto a mi mente
como el despertar de un sueño,
mil mariposas volando
a convencerme que es cierto.

Inútil y en vano fue
el intentar ocultarlo,
los sentimientos traicionan
y eso no puedo negarlo.

Al mirarte el corazón
me golpeó más de la cuenta,
y no te pude ni hablar
como maldita sentencia.

Miré tus ojos de mar
y quise perderme en ellos,
y me vino a la memoria
mi vida que aún te quiero.

Pero la cruel realidad
me llegó con un lamento,
que ya es muy tarde y lo sé
y aún te sigo queriendo.

La mirada de princesa
Es la más hermosa y maravillosa que antes jamás he podido admirar.
En sus ojos irradia tanto amor, ternura y pasión.

Cada vez que los observo proyectan tanto que mi cuerpo sufre una rara transformación… entre miedo y a la vez deseo de conocer más de ellos.

He creído por un instante en la existencia tan grandiosa
en tan solo ella.

La luz de esos grandes y redondos ojos iluminan mi rostro
…cada vez que me mira

Es una luz pura y transparente. En ella intento conocer…
todo aquello que no se puede expresar con los labios.

E imagino su mundo interior que con locura desearía…
decirme en tan solo un segundo.

Cada parpadeo… es una sonrisa en mi boca.

Cada ingenioso gesto… es una forma mas de confirmar
que belleza esta guardad allí.

Esa bella princesa es una gota de el mas exquisito perfume que jamás se ha podido crear.

Gracias por ser tú, por demostrar todo en tan poco
y por dejar que mis sueños vuelen aunque sean…
lejos de ti.

Porque se que jamás dejaras que pueda conocer mas de tu secreto que guardas en esa mirada.

Pero al menos hoy eres la razón de un nuevo pensamiento en mi vida y eso me ayuda a creer mas en mí.

Y que muchas cosas las puedo conseguir tan solo con tu mirada PRINCESA…


Fernando Galdamez


EL AMOR VERDADERO

MUCHAS VECES ESCUCHE POR MI CAMINO DECIR,
QUE EL AMOR ES EL SENTIMIENTO SUBLIME Y MAS
HERMOSO DEL UNIVERSO Y DE NUESTRAS VIDAS,
FUE ENTONCES CUANDO COMPRENDÍ, EL POR QUE
ERA TAN DIFÍCIL DE CONSAGRARSE ENTRE LOS SERES
HUMANOS, Y ES QUE SIEMPRE ESTÁN TAN
ACOSTUMBRADOS A VER LAS COSAS TAN CIEGAMENTE,
QUE AUN NO LO ENTIENDEN…
SI SU VERDAD ES VER EL AMOR, COMO UN SENTIMIENTO,
COMO TAL SE IRA, PUES LOS SENTIMIENTOS PASAN
SE HAN PREGUNTADO, POR QUE EL AMOR A (DIOS)
Y EL DE NUESTROS PADRES…NO TERMINA, ASÍ COMO
EL DE UNA MADRE HACIA SUS HIJOS,
POR QUE ES UN PRINCIPIO QUE NACE, CRESE Y MUERE
CON NOSOTROS, ASÍ PUES EL (AMOR VERDADERO) ES UN
PRINCIPIO, NO UN SENTIMIENTO,
MIENTRAS SIGAN BUSCANDO EL AMOR COMO SENTIMIENTO,
COMO TAL SEGUIRÁ PASANDO,
PUES LOS SENTIMIENTOS PASAN, MIENTRAS LOS PRINCIPIOS
PREVALECEN.

(LOS BUENOS SENTIMIENTOS SON DESTELLOS DE UN AMOR
VERDADERO QUE QUIERE SER ENCONTRADO Y QUE SUELE
PERDERSE LA MAYORÍA DE LAS VECES POR ESTAR EQUIVOCADOS)

QUIZÁS FUE MI ORGULLO, O TAL VEZ MI INDIFERENCIA,
PUDO SER MI EGOÍSMO O LA VANALIDAD DE MIS COSAS…

ASÍ ES, SIMPLEMENTE…
POR ESTAR EQUIVOCADOS.

D.R…Luis L.G
Por: cancionXti


Luis LG


EN EL SILENCIO DE MI DESPEDIDA
El día es diferente y el aliento aunque pareciera igual, se desvanece con el paso del tiempo… Las palabras fluyen y entre la razón y el sentido todo encuentra lugar, pero al trasladarse al sentimiento el corazón se apresura, y entonces el dolor y la nostalgia invaden mi ser.

Mi voz tiembla al sentir el vacio que emerge de mi alma, y un grito ensordecedor se emite desde lo más profundo, una voz sin eco sacude todo mi interior, cuando el alma desalentada pierde fuerza y se siente opaca.

Entre las tareas cotidianas el tiempo pasa y el afán del día no deja sentir el paso del silencio, de la pregunta, del vacio, de la soledad…No hay vuelta atrás el camino continua, a veces entre la niebla y la lluvia que acrecientan el frío y la nostalgia…

Qué duele? La ausencia, la resignación, la falta de valor, el exceso de amor, la falta de perspectiva.
Hasta las palabras huyen de la tristeza… sin lugar a dudas mi corazón se esta rompiendo bajo mi mirada y puedo sentir como su aliento se debilita y ahoga las lagrimas que quieren brotar sin cesar.

Todo se silencia y el mundo se cubre de nubes, nubes que esconden las imágenes de una historia de amor desahuciada… Crónica de un amor que cuando tomó el rumbo perdió la brújula, se dejó llevar por el miedo, por la estructura, por el excesivo raciocinio.

La vista desde la aventura siempre fue la más tranquila, se sacudió el mundo cuando los sentimientos se transformaron sin avisar en un amor pleno y sin reservas, un amor que elevó instantes y decisiones; que cambió espacios vitales, que pretendió visionar la tranquilidad y el equilibrio en la vista de la vida juntos…

Una vista que en el mundo mágico era perfecta porque se escondía tras la cortina, estaba oculta en el sombrero…. Parecía imaginaria… pero al trasladarla a los paisajes de un mundo real se confundían y solo querían ausentarse de la luz, de la evidencia, de la confrontación y de la verdad.

Aún así el amor no se niega, la presencia de su fuerza se cristalizó con el paso de los días… Por eso ahora cuesta, porque fue inmenso e igualablemente importante.
.
Con la voz madura de la vida, salir del camino es la respuesta; desde el sentido y la razón mi corazón encontrará la firmeza.
Y es que la lección más grande fue la racionalidad y será ahora mi fortaleza.


Anyely Delgado


Piensa como un hombre sabio pero comunícate con el lenguaje de la gente.


William Butler Yeats


Vivimos solo de nuestros pobres, bellos, y magníficos sentimientos, y cada sentimiento que lastimamos es una estrella que apagamos.


Hermann Hesse


La habilidad y la constancia son las armas de la debilidad.


Nicolás Maquiavelo


La armonía de las armas no depende del parentesco de los cuerpos.


Friedrich Schiller


Son inocentes, aun en su malicia.


Friedrich Nietzsche


Ella ha sido la única criatura que ha logrado ablandar mi corazón de piedra. Ella ha muerto y, con ella, han muerto todos los sentimientos de afecto que yo tenía para la humanidad.


Iósif Stalin




El arte es peligroso, el arte no es casto;no están hechos para el arte los inocentes ignorantes. El arte que es casto no es arte.


Pablo Picasso


Manos blancas no ofenden.


Refrán


La mayoría de los temores los generan nuestros sentimientos.


John Maxwell


En su lucha contra el individuo, la sociedad tiene tres armas : ley, opinión publica y conciencia.


William Somerset Maugham


Las amenazas solo son armas para el amenazado.


Leonardo Da Vinci


Cuando el amor desenfrenado entra en el corazón, va royendo todos los demás sentimientos; vive a expensas del honor, de la fe y de la palabra dada.


Alejandro Dumas


No se hace buena literatura con buenas intenciones ni con buenos sentimientos.


André Gide


Si el hombre no debe ahogar sus sentimientos, tendrá entonces que practicar la amabilidad hacia los animales, ya que aquel que es cruel con los animales se vuelve tosco en su trato con los hombres. Se puede juzgar el corazón de un hombre por su trato a los animales.


Immanuel Kant


Los sentimientos son los instrumentos de que dispone el sujeto para estar interesado en los objetos que le rodean. Sin los sentimientos seríamos prácticamente muebles.


Carlos Castilla Del Pino


La amistad es más difícil y más rara que el amor. Por eso, hay que salvarla como sea.


Alberto Moravia


Los sentimientos de culpa son muy repetitivos, se repiten tanto en la mente humana que llega un punto en que te aburres de ellos.


Arthur Miller


Solo los buenos sentimientos pueden unirnos, el interés jamás ha forjado uniones duraderas.


Auguste Comte


No sé con qué armas se luchara en la tercera Guerra Mundial, pero sí sé con cuáles lo harán en la cuarta Guerra Mundial: Palos y mazas.


Albert Einstein


Si queremos gozar la paz, debemos velar bien las armas; si deponemos las armas no tendremos jamás paz.


Cicerón