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Madrugada

Madrugada. Encuentra docenas de madrugada con fotos para copiar y compartir.


En una madrugada veraniega mientras que los zancudos siguen con su melodía y su tarea, el viejo avión limeño vuela , se escuchan suaves trinos de aves , el gallo canta en la lejanía, y cerca se escucha el motor de un vehículo que inicia el día.


dochanlu


Hasta que la frágil luminosidad de la madrugada los revelaba. Estaban separados, de pie sobre la colina. Exhaustos, frescos. Habían pasado a través de la oscuridad por el misterio de la naturaleza de los seres.


Clarice Lispector




Los monos cantaban cerca de la casa en la madrugada, y un poco más tristes al atardecer, y eso contribuía a que se acentuara más la sensación de la soledad y el misterio, y la emoción de la vida salvaje.


Ernesto Cardenal


A usted le encantaría coger una camioneta, venirse de madrugada a mi casa y por la mañana aparecer yo bocabajo en una cuneta.


Francisco Camps


Era ese momento de la alta madrugada en el que la noche está a punto de rendirse al día y hay un tiempo que parece estar fuera del tiempo. Un instante de pura eternidad.


Rosa Montero


Eran las cinco de la madrugada del jueves 8 de noviembre. La Revolución rusa había vencido.


Ken Follett




Madrugada

Ciudad de los adioses, invernal, cilo gris
donde la hora impalpable amanece
con un monótono color ya repetido.
Hay quien intenta, junto a los muros
de sus turbias esquinas silenciosas,
descubrir la hermosura secreta por el aire
ante la madrugada en el recuerdo
de un día que no ha sido.

Así, un momento, ligera, alada
te vi en embeleso cruzar.
Déja que la memoria reviva en llamas.
Ahora, mientras mi mano escribe,
o entonces, cuando
el amanecer sobre tu imagen era
no si de realidad o beso, sino de luz, sino de sueño.

Si en otra lívida alborada atravesaras
un nuevo escalofrío,
si regresaras en otra claridad desierta,
tú misma, cuerpo o ráfaga desnuda
de otro espacio no mío, cálido y solar.
Borrosas calles y llovizna oscura.
Nada sino mi sed, mi desvelo,
nadie sino la voz del entresueño,
nada, final, sino
un eterno encantamiento frío:
terror que lentamente
se entreabre, gesto, belleza cruel
que pasa apenas, fugitiva, solo al lado un instante,
por entre los adioses,
oh tánta luz en nubes de otro invisible mundo.

De "Los adioses" 1963


Fernando Charry Lara


No Lo Harás En Vano

Ah no lo harás en vano

se te helarán los dedos
y el corazón y los olores

se te helará la noche
y la arrogancia y las rodillas

se te helará la sangre
y los crepúsculos y el humo

se te helará el bostezo
y el ademán y la lujuria

se te helarán los ojos
la madrugada y el esperma

se te helará el ritual
y las caricias y los signos

se te helará la luna
y el arbolito y la garganta

se te helarán los labios
y los disfrutes y la vida

todo está listo
no lo harás en vano.


Mario Benedetti


Si me quieres, quiéreme entera, no por zonas de luz o sombra... si me quieres, quiéreme negra y blanca. Y gris, y verde, y rubia, quiéreme día, quiéreme noche...¡Y madrugada en la ventana abierta!.


Dulce María Loynaz




Sábado Amor

Pero el sábado es distinto. Viene
de muy lejos, con sol a las espaldas
y extrañas músicas entre los dientes
endurecidos de la madrugada.

Todos le miran y él sonríe. Pisa
la tierra y la acaricia; el eco alarga
la estela de su paso, tal un barco
abriéndose caminos en el agua.

Es como un muchacho, con las manos
metidas en los chorros de la mañana,
que abre los ojos de cristal y asombro
al vuelo de la luz desazulada.

El sábado es distinto, sí. De pronto,
el aire se hace mármol en la escarcha
del alto cielo, y una voz se enciende
poderosa, como una gran campana.

Todo parece nuevo, repentino,
¡hasta aquella alegría de las almas
que nadie sabe quién echó en la hondo
del charco amargo de las lágrimas!...

No es como los demás días. Trae al menos
algo que el hombre ha perseguido siempre,
sin mirar a los cielos, apretándose
el corazón con esperanzas:

Unas monedas y el silencio,
cuando la tarde pliega sus banderas.
Todo el amor, de pronto, rescatado
al yunque ya las nieblas.

Y una música antigua y un camino
para perderse.

(La felicidad
necesita tan solo unas monedas
y un camino de amor.)

Todo humilde y sencillo en este día
en que la piel del aire se descorre
y queda un mundo puro, en carne viva,
como un tierno cordero milagroso.

La casa se abre a su llegada.

El hombre
busca a la amada entre la sombra y, juntos,
entre besos, aprietan las monedas
de su felicidad de cada día.


Victoriano Crémer


El Hijo Natural

A su pregunta, yo sobre la piel
veía los silencios cruzar el transparente
origen del pecado.
Quizá fue por la tarde
o cierta madrugada, cuando el insomnio era
escándalo antes y después, y al alma
en sordo interrogar de prisionero
urdía entre la sombra la varonil espera
de la perduración.

De su mirar volaban
retratos, somnolencias, un rostro femenino
en lucha contra el tiempo: ala o peste
que deja la ciudad e incendia calles
y alcobas sin historia, propicias luego al súbito
nacer de la amargura.

Noches de perversión
derrámanse en sus ojos, materia luminosa
de una mujer que en ellos perdura.


Alí Chumacero


Alumbramiento

vino de mí
salió del fondo
el médico aplaudía
yo vine con el mar en la barriga
como un intenso parasol
un mapamundi

yo era la esfera que rodó en la madrugada
de corazón latí como un caballo
lo digo así

es que la crin
me perfumó

el vientre se movía
como suelen moverse los rebaños
venía con mi molusco mi amapola
mi potranco
con mi gorrión redondo

yo no podré faltar jamásme dije
a nuestra cita
así que estoy aquí
con esta fiesta
brincando por el talle

hice mi baile de rosas
mi aleteo
mugí como los barcos
el vientre daba vueltas

me esperaba
oculta en el carmín
donde el médico buscaba con su ceño

yo empujaba
el ventarrón del orbe en mi testuz
soplaba como un faro
Como los dioses marinos de los cuentos
una granada real a punto de volar

recuerdo que por suerte
César me retuvo del cabello
estaba emocionado
sin saber si tintinear o si envidiarme
de entero dedicado a mis pulmones
expirando inspirando y expirando
me miraba de adentro de sus ojos
como solo una vez me mirará
en toda la vida de su vida
y a mi vientre que cambia de paisaje

y así
vino de mí
salió del fondo
nos bendijo de un golpe con su grito
se puso a beber sol como una fiera
de lana o amaranto

yo estaba enamorada y me reía
de loca de centella de rodillas
quería besar el sxo el vellocino
de César que lloraba
tomar a mi criatura
correr a derrocharla por las calles

qué llovizna de leche que cabalga
toda la luz del mundo en el pezón

De "Verbo madre" 1995


Ana Istarú


Amor

Un deseo constante de alegría;
una urgencia perenne de lamento
y el corazón, campana sobre el viento
estrenando badajas de elegía.

Morir mil veces en un solo día
y otras tantas quemar el pensamiento
en la resurrección, que es el tormento
de pensar en la próxima agonía.

Ver en pupilas de mujer un llanto
y sorprenderlo convertido en canto
al soñar en un niño que lo vierte.

Esto es amor, candela estremecida
empujando la noche de la vida
hacia la madrugada de la muerte.


Carlos Castro Saavedra




Laberinto

Condenada a ser sombra de tu sombra,
a soñar con tu nombre en cada madrugada.
Por la ventana abierta un olor errabundo
de vida, -¿y tú en que calle?-
un temblor en la luz,
el llanto de algún niño.
Y tus ojos cerrados,
o tus ojos abiertos como dos golondrinas,
y tu mano en el agua o tu mano en tu pelo
o tu mano en el aire con su triste blandura,
-¿y en qué calle tus pasos?-
y yo en sueños atada al hilo de tus sueños,
condenada a ser sombra de tu sombra,
a soñar con tu nombre en cada madrugada.

"Círculo y Ceniza"


Piedad Bonnett


la actitud d agonia brotaba cada día en sus pupilas y pestañas de rimel con felonia
con la cara tarrajeada tras su papel de malvada de la vida real y vestidos de mundo que nunca los a de soltar
20 000 cigarrillos pero ni un bocadillo porq eso le hace engordar suele decir ella
dama de la noche dulce compañia a la hora del baile reposa n brasos extraños amada mia
que no solo con decir basta hay que actuar y si bien sabes que cuando vas yo estoy detras
amables desaires contraste con la realidad que ahora es de madrugada y me suelo desahogar
pero cuando amanesca de todo esto me e de olvidar y volveras a mis brasos amada mia para que mas daño me puedas causar


cesarobregone


Noche

Clamo a tu vientre lívido de viento,
al corazón estrecho de tus gallos,
a sus látigos rojos, a los rayos
que acribillan tu hueco firmamento.

Busco la arista del desdoblamiento,
hurtarme fruto a mis normales tallos,
libertarme en tus ácidos caballos
y un ungir tus torres de mi advenimiento.

Si llegaras conmigo a la ondulada
alta loma del ser, donde se muta
la sangre viva en el símbolo de hielo...

Mas quién podrá parar la madrugada
alzando ya la concha de su ruta
sus rapaces de luz sobre tu vuelo.

(Laye, n° 14, junio-julio de 1951)


Carlos Barral


Si me quieres, quiéreme entera,
no por zonas de luz o sombra...
Si me quieres, quiéreme negra
y blanca, Y gris, verde, y rubia,
y morena...
Quiéreme día,
quiéreme noche...
¡Y madrugada en la ventana abierta!...

Si me quieres, no me recortes:
¡Quiéreme toda... O no me quieras!


Dulce María Loynaz


Galán

Aquí está ya el amor.
La luna crece en el espacio virgen.
Desnudo, el desvelado hacia la aurora siente
resbalar por su cuerpo un agua de sonrisas.
Los álamos palpitan de finos corazones
y lento va el cortejo de los enamorados suspirante
en la noche,
deshojando el jazmín de las vihuelas.
Una mano enjoyada de anillos y serpientes
hunde sus uñas sabias de placer en los durmientes núbiles
y fría en su belleza la alta madrugada respira
en las glicinas.

Él piensa:
"Ah, caminar a solas bebiendo tu embeleso
por el vientre sombrío de la playa
donde el mar, a nuestros pies descalzos,
rompe en astros su voz amarga y su desdén.
Un rumor de guitarras perezosas
en los puertos azules donde la palma florecida mece,
ebria, su danza lánguida
nos dirá que el amor es tan solo un sorbo de verano.
Viviremos bajo un dolmen de yedras y de lluvias
en las suaves colinas enrojecidas de frutos
y la dicha fugaz apartará sumisa para vernos
los pámpanos silvestres dorados por el ala de
los abejarucos.
Ah, morir, quiero morir con tu nombre en mis labios."

La noche unge con sus sacros óleos los ojos del amante.
Juglares y doncellas
que ofrecían manzanas de amor entre columnas
duermen bajo una brisa de besos que deshace sus
cabellos floridos
y solo el ruiseñor, el príncipe nocturno,
asciende por las altas graderías de la luna
y en su pluma suave
una rosa de láudano crece esparciendo olvido.

El piensa entre los sueños:

"Quiero morir cantando junto al mar".


Pablo García Baena


Duda

¿Por qué tienes ojeras esta tarde?
¿Dónde estabas, amor, de madrugada,
cuando busqué tu palidez cobarde
en la nieve sin sol de la almohada?

Tienes la línea de los labios fría,
fría por algún beso mal pagado;
beso que yo no sé quién te daría,
pero que estoy seguro que te han dado.

¿Qué terciopelo negro te amorena
el perfil de tus ojos de buen trigo?
¿Qué azul de vena o mapa te condena

al látigo de miel de mi castigo?
¿Y por qué me causaste esta pena
si sabes, ¡ay amor! que soy tu amigo?


Rafael de León


Llorar A Mi Manera

Que me dejen llorar
con lágrimas igual a lapiceros,
con lágrimas iguales a los pájaros,
sólo quiero
que me dejen llorar
a mi manera.
Que me dejen llorar
como lloran los radios en la madrugada,
como los exiliados,
que me dejen
llorar a mi manera.


Manu Cáncer


Un viejo avión ronrronea en el cielo limeño, mientras se escucha los trinos suaves y melodiosos de unas aves que rompen el silencio de la madrugada primaveral.


dochanlu


DECIR ABUELA...
decir abuela es decir mama, amiga...
tantas cosas...
es una casa grande llena de recuerdos
que los años nos fueron regalando.
es un sillón hamaca donde tejimos miles
de sueños, el que cobijo nuestra inocencia
y la imaginación del que a través nuestro
intentaba mantener vivo al niño que llevaba dentro.
Es una cocina perfumada, un cuarto con aroma a la lavanda.
Decir abuela es un regazo generoso donde encontrar abrigo,
una mirada tierna y compasiva.
Es el tan rechazado consejo que deberíamos haber
obedecido...
porque las abuelas saben..
Es emprender un viaje al pasado, no muy lejano, marcado en los surcos de sus rostros.
Es el pelo encanecido.
Los pies cansados por tanto camino recorrido.
Son agujas peleando con ovillos, tejiendo historias infinitas.
Decirte mama es decir amiga, es la abuela que no fuiste.
Son las caricias que mis hijos no pudieron disfrutar.
Son las eternas historias de madrugada que jamas les podrás contar,Son plazas llenas de tu ausencia...!


Jackselins Arteaga


Mujer Redonda

Hasta los niños la miraban, cuando
doblaba las esquinas de la calle;
tan azul y radiante, que una llama
parecía tener entre los dientes.

Huía de la luz con la pereza
de una cierva cansada, y sonreía
sintiendo las miradas de las gentes
resbalar por su vientre abovedado.

Se llevaba las manos a la henchida
plenitud de su carne y las dejaba
allí sumidas, por sentir el eco
caliente y vivo del amor, haciéndose.

Hasta entonces, los hombres la siguieron
con ronca voz de barro; y los temía;
porque el hombre fue solo para ella
lobo furtivo y sal de madrugada.

Pero ahora les miraba desde un cielo
grávido y fuerte. Ellos la veían,
redonda poderosa, como un puño
abriéndose caminos en la niebla.

Si entonces una voz gritaba:
-Mira;
tiene un hijo...
Se apretaba doliente
la cintura de vidrio, y, en la tarde,
era como una encina coronada.

Los oscuros balcones con geráneos;
los húmedos zaguanes; las buhardillas;
las frescas herrerías; las campanas
que las monjas tañían en el alba...

Todo, a su paso, sin cesar latía
al compás de su vientre... Todo, atento
al dulce peso de su vientre... El aire,
de cristal y de gloria, por su vientre...

Ya la carne de trigo se atiranta
y duele extensamente.
¡Cómo sabe
el dolor de los hijos!
¡Porque tienen
sabor a junco verde por la sangre!


Victoriano Crémer


Guitarra

A Francisco Guillén

Tendida en la madrugada,
la firme guitarra espera:
voz de profunda madera
desesperada.

Su clamorosa cintura,
en la que el pueblo suspira,
preñada de son, estira
la carne dura.

Arde la guitarra sola,
mientras la luna se acaba;
arde libre de su esclava
bata de cola.

Dejó al borracho en su coche,
dejó el cabaret sombrío,
donde se muere de frío,
noche tras noche,

y alzó la cabeza fina,
universal y cubana,
sin opio, ni mariguana,
ni cocaína.

¡Venga la guitarra vieja,
nueva otra vez al castigo
con que la espera el amigo,
que no la deja!

Alta siempre, no caída,
traiga su risa y su llanto,
clave las uñas de amianto
sobre la vida.

Cógela tú, guitarrero,
límpiale de alcol la boca,
y en esa guitarra, toca
tu son entero.

El son del querer maduro,
tu son entero;
el del abierto futuro,
tu son entero;
el del pie por sobre el muro,
tu son entero...

Cógela tú, guitarrero,
límpiale de alcol la boca,
y en esa guitarra, toca
tu son entero.


Nicolás Guillén


No hay luna llena que me haga olvidarte
no hay motivo en plena madrugada para salir a buscarte
no tengo razones para esperarte

no conosco a nadie que con su sola presencia
exprese cada uno de los motivos del arte

no conosco a nadie que con una sola sonrisa
alegre la vida de toda una familia

solo tu con tu hermoso rostro
solo tu con tu perfecto canto
solo tu y tu perfecta voz


Tovléz


soñe que te conocia tal y como te dije
que esa persona se enojaba
y a mi no me importaba
que me quedaba contigo
hasta pasada la madrugada

soñe que te quedabas conmigo
hablando de tantas cosas que parecian tontas
sonriendo frente a las estrellas..
que podria abrazarte..
que me qudaba sin palabras..

soñe lo que parece imposible
soñe lo que parece irreal
soñe y quiero volverlo a soñar.


Tovléz




EL CANTO DULCE DE UNA AVE DE MADRUGADA,ES INVITACIÓN AL AMOR...ESCÚCHALA...SÍGUELA,TE PERDERÁS EN LOS ENCANTOS DEL AMOR.


Miguel Visurraga Sosa


Ojos cerrados por el ayer

Será el olvido que se acrecienta día a día,
en un mar caminando por esos ayeres de huella marcada,
que ahora resucita para que el cuerpo sea varado
muy,pero muy de madrugada,en playas del recuerdo,
perdiéndose el olvido en los ayeres brumosos.
O será que mis ojos todavía cerrados
no son capaces de mirar,buscando ese amor no hallado,
buscando y hallando al par,
mujer idealizada en ensueños...


Miguel Visurraga Sosa


DESDICHA

Cabellos largos en la noche,
ondulados en tu cuerpo en el día,
¿de quién serán?

Rostro,cara de diosa,
de día ¿quién te contemplara a cada instante?

Ojos esquivos de noche para los míos,
con tus pestañas que se ocultan en la oscuridad,
¿de madrugada a quién iluminará su vida?
¡qué desdicha para mí!

Labios suaves en noches aquietadas,fraganciosas
¿de día a quién dará tanta dicha?.

Cuerpo,
manos,
todo de tí
sin mí
¡qué desdicha para mí!


Miguel Visurraga Sosa


La partida

El tren de la partida
aguarda porfiada
su marcha en busca de lo eterno,
buscando un dantesco infierno,
a la llegada del invierno,
en su primera madrugada.

Espera impaciente
que el otoño naciente
camine raudo a su ciclo final
y entonces la vida vanal:
termine,culmine,
pero espera impaciente
el tren de la partida.

Un pasajero,sólo uno
cabe en su interior,
él o ninguno,
cual prior sin compañía,
pero espera impaciente
el tren de la partida.

Un adios para tí
en otoño desfigurado,
adios vacío,frío,indiferente.


Miguel Visurraga Sosa


Si te digo como nació esto, no me creerás, no me creerás que con solo una mirada, mi corazón quedo prendido del tuyo.

Si te digo que al oir tu voz mi cuerpo tiembla no me creerás, no me creerás que en las noches cuando voy a dormir pronuncio tu nombre y te doy las buenas noches para sentir ahí a mi lado, no me creerás.

Si te digo que despierto llorando en la madrugada por que no estas, no me creerás que hasta la luz del sol me sorprende pensando en ti, no me creerás que me paso todo el día hablando de ti, no me creerás que le pido a Dios que estés a mi lado.

Si te digo que deseo vivir 100 años tan solo para amarte no me creerás, no me creerás que mi vida es tuya pero como no mi amor si mi corazón tan solo late por ti .... por eso tan solo te voy a decir que…


.... TE AMO.


endersi14


Con tu ausencia

Caminé con el anochecer
caminé con la madrugada
caminé contigo,
caminé pero me encontré sólo
con tu ausencia.


Miguel Visurraga Sosa


Que culpa tengo de querer fenecer,hoy de madrugada,si la vela encendida de tu amor se ha apagado y la luz del sol ha calmado mi tristeza,por el fin del amor,de tu amor.


Miguel Visurraga Sosa


Tu cuerpo en el mío se derrama,cual lucero que se extiende de madrugada,impregnando un talismán,portador de todos los poderes;confiado avanzó por los avatares del destino,sin miedo,sin temor.


Miguel Visurraga Sosa


Caminé con el anochecer,caminé con la madrugada,caminé contigo,con tus ojos puestos en los míos,con tu sonrisa fácil.Caminé,pero me encontré solo con tu ausencia.


Miguel Visurraga Sosa


Cantos dulces de aves de madrugada,
son invitaciones a seguir con tu amor,
ahora y siempre...


Miguel Visurraga Sosa


Señor llevame contigo arranque la vida en plena madrugada no quiero despertar otra mañana, no quiero vivir sin ser amadaa


yeesiicaa


Ven de madrugada a buscar mi soledad,hagamos lo que el destino está anhelando:amarnos brevemente y con intensidad,luego el adios,lo mejor para tí,camina siempre con esa sonrisa cautivante,sigue anhelante,halla el amor refrescante...a mí,olvídame,acordándote lo que el destino quizo lo que hicimos...


Miguel Visurraga Sosa


Y en el momento que vi tu cara buscando mi cara, la madrugada del 20 de enero saliendo del tren; me pregunté que sería sentir el resto de mi vida, y desde entonces te quiero, te adoro y te vuelvo a querer


Amaia Montero


Quiero ser un alma libre de madrugada


Amaia Montero