Miguel angel buesa ( 3 )
Miguel angel buesa. Encuentra docenas de miguel angel buesa con fotos para copiar y compartir.
si sabes vivir la vida sin errores pues no a servido para nada por que saber vivir la vida es aprender a equivocarse
miguel angel mendez chalar
si has nacido es por que has tenido suerte libera tu mente y no pienses en cosas frecuentes
miguel angel mendez chalar
he nacido para ser un caminante sin destino sin rumbo a donde ir sin un lugar de donde partir
miguel angel mendez chalar
El pasado forma parte de su presente y tu presente forma parte del pasado y el futuro forma de tu presente y el presente parte de tu futuro
miguel angel mendez chalar
Nocturno Iv
Así estás todavía de pie bajo la lluvia,
bajo la clara lluvia de una noche de invierno.
De pie bajo la lluvia me llega tu sonrisa,
de pie bajo la lluvia te encuentra mi recuerdo.
Siempre he de recordarte de pie bajo la lluvia,
con un polvo de estrellas muriendo en tus cabellos
y tu voz que nacía del fondo de tus ojos
y tus manos cansadas que se iban en el viento
y aquel cielo de plomo y el rumor de los árboles
y hasta la hoja aquella que te cayó en el seno
y el rocío nocturno dormido en tus pestañas
engarzando diamantes en tu vestido negro.
Así estás todavía lejanamente cerca
desde tu lejanía de sombra y de silencio.
Mi corazón te llama de pie bajo la lluvia,
de pie bajo la lluvia te acercas en el sueño.
La vida es tan pequeña que cabe en una noche.
Quizá fue que en la sombra me encontré con tu beso
y por eso me envuelve, de pie bajo la lluvia,
el sabor de tu boca y el olor de tu cuerpo.
Sí, me has dejado triste porque pienso que acaso
ya no estarás conmigo cuando llueva de nuevo.
Y no he de verte entonces de pie bajo la lluvia
con las manos temblando de frío y de deseo.
Pero aunque habrá otras noches cargadas
de perfumes
y otras mujeres, y otras, a lo largo del tiempo,
siempre he de recordarte de pie bajo la lluvia,
bajo la lluvia clara de una noche de invierno....
Así estás todavía de pie bajo la lluvia,
bajo la clara lluvia de una noche de invierno.
De pie bajo la lluvia me llega tu sonrisa,
de pie bajo la lluvia te encuentra mi recuerdo.
Siempre he de recordarte de pie bajo la lluvia,
con un polvo de estrellas muriendo en tus cabellos
y tu voz que nacía del fondo de tus ojos
y tus manos cansadas que se iban en el viento
y aquel cielo de plomo y el rumor de los árboles
y hasta la hoja aquella que te cayó en el seno
y el rocío nocturno dormido en tus pestañas
engarzando diamantes en tu vestido negro.
Así estás todavía lejanamente cerca
desde tu lejanía de sombra y de silencio.
Mi corazón te llama de pie bajo la lluvia,
de pie bajo la lluvia te acercas en el sueño.
La vida es tan pequeña que cabe en una noche.
Quizá fue que en la sombra me encontré con tu beso
y por eso me envuelve, de pie bajo la lluvia,
el sabor de tu boca y el olor de tu cuerpo.
Sí, me has dejado triste porque pienso que acaso
ya no estarás conmigo cuando llueva de nuevo.
Y no he de verte entonces de pie bajo la lluvia
con las manos temblando de frío y de deseo.
Pero aunque habrá otras noches cargadas
de perfumes
y otras mujeres, y otras, a lo largo del tiempo,
siempre he de recordarte de pie bajo la lluvia,
bajo la lluvia clara de una noche de invierno....
José Angel Buesa
Poema Del Amor Ajeno
Puedes irte y no importa, pues te quedas conmigo
como queda un perfume donde había una flor.
Tú sabes que te quiero, pero no te lo digo;
y yo sé que eres mía, sin ser mío tu amor.
La vida nos acerca y a la vez nos separa,
como el día y la noche en el amanecer...
Mi corazón sediento ansía tu agua clara,
pero es un agua ajena que no debo beber...
Por eso puedes irte, porque, aunque no te sigo,
nunca te vas del todo, como una cicatriz;
y mi alma es como un surco cuando se corta el trigo,
pues al perder la espiga retiene la raíz.
Tu amor es como un río, que parece más hondo,
inexplicablemente, cuando el agua se va.
Y yo estoy en la orilla, pero mirando al fondo,
pues tu amor y la muerte tienen un más allá.
Para un deseo así, toda la vida es poca;
toda la vida es poca para un ensueño así...
Pensando en ti, esta noche, yo besaré otra boca;
y tú estarás con otro... ¡pero pensando en mí!
Puedes irte y no importa, pues te quedas conmigo
como queda un perfume donde había una flor.
Tú sabes que te quiero, pero no te lo digo;
y yo sé que eres mía, sin ser mío tu amor.
La vida nos acerca y a la vez nos separa,
como el día y la noche en el amanecer...
Mi corazón sediento ansía tu agua clara,
pero es un agua ajena que no debo beber...
Por eso puedes irte, porque, aunque no te sigo,
nunca te vas del todo, como una cicatriz;
y mi alma es como un surco cuando se corta el trigo,
pues al perder la espiga retiene la raíz.
Tu amor es como un río, que parece más hondo,
inexplicablemente, cuando el agua se va.
Y yo estoy en la orilla, pero mirando al fondo,
pues tu amor y la muerte tienen un más allá.
Para un deseo así, toda la vida es poca;
toda la vida es poca para un ensueño así...
Pensando en ti, esta noche, yo besaré otra boca;
y tú estarás con otro... ¡pero pensando en mí!
José Angel Buesa
Poema Del Desencanto
Y comenzamos juntos un viaje hacia la aurora
como dos fugitivos de la misma condena.
Lo que ignoraba entonces no he de callarlo ahora:
No valías la pena.
Ya llegaba el otoño, y ardía el mediodía.
Sentí sed. Vi tu copa. Pensé que estaba llena,
pero acerqué mis labios y la encontré vacía.
No valías la pena.
Te di a guardar un sueño, pero tú lo perdiste,
o acaso abrí mis surcos en la llanura ajena.
Es triste, pero es cierto. Por ser tan cierto, es triste:
No valías la pena.
Fuiste el amor furtivo que va de lecho en lecho,
y el eslabón amable que es más que una cadena.
Pero hoy puedo decirte, sin rencor ni despecho:
No valías la pena.
Me alegré con tu risa; me apené con tu llanto,
sin pensar que eras mala ni creer que eras buena.
Te canté en mis canciones, y, a pesar de mi canto,
no valías la pena.
Me queda el desencanto del que enturbió una fuente,
o acaso el desaliento del que sembró en la arena.
Pero yo no te culpo. Te digo, simplemente:
No valías la pena.
Y comenzamos juntos un viaje hacia la aurora
como dos fugitivos de la misma condena.
Lo que ignoraba entonces no he de callarlo ahora:
No valías la pena.
Ya llegaba el otoño, y ardía el mediodía.
Sentí sed. Vi tu copa. Pensé que estaba llena,
pero acerqué mis labios y la encontré vacía.
No valías la pena.
Te di a guardar un sueño, pero tú lo perdiste,
o acaso abrí mis surcos en la llanura ajena.
Es triste, pero es cierto. Por ser tan cierto, es triste:
No valías la pena.
Fuiste el amor furtivo que va de lecho en lecho,
y el eslabón amable que es más que una cadena.
Pero hoy puedo decirte, sin rencor ni despecho:
No valías la pena.
Me alegré con tu risa; me apené con tu llanto,
sin pensar que eras mala ni creer que eras buena.
Te canté en mis canciones, y, a pesar de mi canto,
no valías la pena.
Me queda el desencanto del que enturbió una fuente,
o acaso el desaliento del que sembró en la arena.
Pero yo no te culpo. Te digo, simplemente:
No valías la pena.
José Angel Buesa
Comprendo que tus besos jamas han de ser mios,
comprendo que en tus ojos no me he de ver jamas;
y te amo y en mis locos y ardientes desvarios,
bendigo tus desdenes, adoro tus desvios,
y en vez de amarte menos te quiero mucho mas.
Pasarás por mi vida sin saber que pasaste.
Pasarás en silencio por mi amor y, al pasar,
fingiré una sonrisa como un dulce contraste
del dolor de quererte... y jamás lo sabrás.
Soñaré con el nácar virginal de tu frente,
soñaré con tus ojos de esmeraldas de mar,
soñaré con tus labios desesperadamente,
soñaré con tus besos... y jamás lo sabrás.
Quizás pases con otro que te diga al oído
esas frases que nadie como yo te dirá;
y, ahogando para siempre mi amor inadvertido,
te amaré más que nunca... y jamás lo sabrás.
Yo te amaré en silencio... como algo inaccesible,
como un sueño que nunca lograré realizar;
y el lejano perfume de mi amor imposible
rozará tus cabellos... y jamás lo sabrás.
Y si un día una lágrima denuncia mi tormento,
—el tormento infinito que te debo ocultar—,
te diré sonriente: «No es nada... ha sido el viento».
Me enjugaré una lágrima... ¡y jamás lo sabrás!
comprendo que en tus ojos no me he de ver jamas;
y te amo y en mis locos y ardientes desvarios,
bendigo tus desdenes, adoro tus desvios,
y en vez de amarte menos te quiero mucho mas.
Pasarás por mi vida sin saber que pasaste.
Pasarás en silencio por mi amor y, al pasar,
fingiré una sonrisa como un dulce contraste
del dolor de quererte... y jamás lo sabrás.
Soñaré con el nácar virginal de tu frente,
soñaré con tus ojos de esmeraldas de mar,
soñaré con tus labios desesperadamente,
soñaré con tus besos... y jamás lo sabrás.
Quizás pases con otro que te diga al oído
esas frases que nadie como yo te dirá;
y, ahogando para siempre mi amor inadvertido,
te amaré más que nunca... y jamás lo sabrás.
Yo te amaré en silencio... como algo inaccesible,
como un sueño que nunca lograré realizar;
y el lejano perfume de mi amor imposible
rozará tus cabellos... y jamás lo sabrás.
Y si un día una lágrima denuncia mi tormento,
—el tormento infinito que te debo ocultar—,
te diré sonriente: «No es nada... ha sido el viento».
Me enjugaré una lágrima... ¡y jamás lo sabrás!
jose angel buesa
Avanza la ciencia y el tiempo y pregunto ¿Cada vez nos alejamos más de la verdad?
Miguel Angel Cruz Cruz
Cuando respetamos a todo el mundo que nos rodea, estamos en paz con todo el mundo que nos rodea.
Miguel Angel Ruiz
Lo que puedo decir, 'Bueno, yo soy un hombre. Soy un ser humano masculino. Soy doctor en medicina. Soy escritor ... " Si voy a un punto de vista religioso, voy a decir: "Yo soy un alma. Soy un espíritu. " Si entro en la ciencia, voy a decir: "Yo soy la energía. Yo soy la luz. " Pero la verdad es que no tengo ni idea de lo que soy.
Miguel Angel Ruiz
Antes de nacer, toda una sociedad de narradores ya estaba aquí. Los narradores que estaban aquí antes que nosotros nos enseñaron cómo ser humano.
Miguel Angel Ruiz
Sé impecable con tus palabras. Habla con integridad. Decir solo lo que quieres decir. Evite el uso de la palabra para hablar en contra de sí mismo o de chismes sobre los demás. Usa el poder de la palabra en el sentido de la verdad y el amor.
Miguel Angel Ruiz
La vida es como bailar. Si tenemos un piso grande, mucha gente va a bailar. Algunos se enojan cuando los cambios de ritmo. Pero la vida está cambiando todo el tiempo.
Miguel Angel Ruiz
La gente le gusta decir que el conflicto es entre el bien y el mal. El conflicto real es entre la verdad y la mentira.
Miguel Angel Ruiz
Durante miles de años, ha habido mentiras sobre ser gay o no ser gay. Si usted sabe que son mentiras, eres libre.
Miguel Angel Ruiz
Escuchar a otras personas contar su historia, pero no les creas. Usted sabe que es solo una historia que solo es cierto para ellos, pero escucha, porque la comunicación puede ser maravilloso.
Miguel Angel Ruiz
No haga suposiciones. Encontrar el coraje para hacer preguntas y expresar lo que realmente quieres. Comunicarse con los demás con la mayor claridad posible para evitar malentendidos, tristeza y drama. Con solo este acuerdo, se puede transformar por completo su vida.
Miguel Angel Ruiz
En nuestro desarrollo, a medida que crecemos a través de nuestras vidas, la estructura de nuestras creencias se vuelve muy complicado, y lo hacen aún más complicado porque hacemos la suposición de que lo que creemos es la verdad absoluta.
Miguel Angel Ruiz
Cuando creemos en mentiras, no podemos ver la verdad, así que hacemos miles de supuestos y las tomamos como verdad. Uno de los mayores suposiciones que hacemos es que las mentiras que creemos son la verdad!
Miguel Angel Ruiz
Nunca dejamos de tener en cuenta que nuestras creencias son solo una verdad relativa que siempre va a ser distorsionado por todo el conocimiento que hemos almacenado en nuestra memoria.
Miguel Angel Ruiz
Cada ser humano es un artista. Y este es el arte más importante que tenemos: la creación de nuestra historia.
Miguel Angel Ruiz
Cuando te miras en un espejo, ¿te gusta lo que ves, o por qué juzgas a tu cuerpo y el uso de la palabra para decirle a usted reside? Si usted cree que usted no es lo suficientemente atractivo, entonces creer una mentira, y está utilizando la palabra contra ti mismo, contra la verdad.
Miguel Angel Ruiz
La muerte no es el temor más grande que tenemos, nuestro mayor temor es tomar el riesgo de estar vivo - el riesgo de estar vivo y expresar lo que realmente somos.
Miguel Angel Ruiz
Los seres humanos creen tantas mentiras, porque no somos conscientes. Ignoramos la verdad o simplemente no ver la verdad. Cuando se nos educa, acumulamos una gran cantidad de conocimientos, así como todo conocimiento es como un muro de niebla que no nos permiten percibir la verdad, lo que realmente es.
Miguel Angel Ruiz
La vida es muy, muy simple y fácil de entender, pero que complican con las creencias e ideas que creamos.
Miguel Angel Ruiz
El amor es desconocido. Para abrir el corazón a la confianza es desconocido. Dicen que el amor duele. No tiene por qué.
Miguel Angel Ruiz
A mí, oír la palabra Cantabria me pone, señorías, que me pone, me pone... pero también me pone oír la palabra España.
Miguel Ãngel Revilla
Aquí todos han venido a vender su libro, sí, sí, a vender su libro... a echar la llorada.
Miguel Ãngel Revilla
No puede defender igual los colores del Racing un brasileño que Munitis, que ha nacido en el barrio pesquero. Pero nosotros no somos como el Bilbao, no somos xenófobos, aquí puede jugar cualquiera.
Miguel Ãngel Revilla
¿¡Cajas!? ¿¡Cajas!? ¡Lo único que yo tengo que hacer con las cajas es coger un bate de béisbol y liarme a palos hasta que acabe con todas!.
Miguel Ãngel Fernández Ordóñez
Domingo
Domingo, flor de luz, casi increíble
día. Bajas sobre la tierra
como un ángel inútil y dorado.
Besas
a las muchachas
de turbia cabellera,
vistes de azul marino
a los hombres que te aman, y dejas
en las manos del niño
un aro de madera
o una simple esperanza. Repartes
golondrinas, globos de primavera,
te subes a las torres
y giras las veletas
oxidadas. Tu viento agita faldas
de colores, estremece banderas,
lleva lejos canciones
y sonrisas, llena
las estancias de polvo plateado.
Los árboles esperan
tu llegada
para cubrirse de gorriones. Sabe más fresca
el agua de las fuentes.
Las campanas dispersan
palomas imprevistas
que vuelan
de otro modo.
No hay nadie que no sepa
que es domingo,
domingo.
Tu presencia
de espuma lava,
eleva,
hace flotar las cosas y los seres
en un nítido cielo que no era
-el lunes- de verdad:
apenas desteñido papel, vidrio olvidado,
polvo tedioso sobre las aceras.
Domingo, flor de luz, casi increíble
día. Bajas sobre la tierra
como un ángel inútil y dorado.
Besas
a las muchachas
de turbia cabellera,
vistes de azul marino
a los hombres que te aman, y dejas
en las manos del niño
un aro de madera
o una simple esperanza. Repartes
golondrinas, globos de primavera,
te subes a las torres
y giras las veletas
oxidadas. Tu viento agita faldas
de colores, estremece banderas,
lleva lejos canciones
y sonrisas, llena
las estancias de polvo plateado.
Los árboles esperan
tu llegada
para cubrirse de gorriones. Sabe más fresca
el agua de las fuentes.
Las campanas dispersan
palomas imprevistas
que vuelan
de otro modo.
No hay nadie que no sepa
que es domingo,
domingo.
Tu presencia
de espuma lava,
eleva,
hace flotar las cosas y los seres
en un nítido cielo que no era
-el lunes- de verdad:
apenas desteñido papel, vidrio olvidado,
polvo tedioso sobre las aceras.
Ãngel González