Mujer fuerte
Mujer fuerte. Encuentra docenas de mujer fuerte con fotos para copiar y compartir.
La historia de la mujer es la historia de la peor de las tiranías que el mundo ha conocido. La tiranía del débil sobre el fuerte. La única tiranía duradera.
Oscar Wilde
Yo soy una mujer fuerte con o sin esta otra persona, con o sin este trabajo, y con o sin estos pantalones ajustados.
Queen Latifah
El que ha conocido solo a su mujer y la ha amado, sabe más de mujeres que el que ha conocido mil.
León Tolstoi
SER MUJER
El espejo te miró y vio en ti,
Una mujer que soñaba feliz y reia
en el mundo alrededor
Tienes muchas cosas por hacer
Disfruta y vive al máximo la vida.
Tienes dulces ojos, tierna voz,
Y una fuerza que te hace seguir adelante
No dejes que el mundo alrededor te confunda
Ni trates de cambiarlo
Dios te ha dado de la vida lo mejor;
Te ha hecho fuerte pero tierna en el amor.
Ser mujer es un regalo
El Creador, nuestro gran Dios,
Eligio a una mujer...
Y nació de su dolor
Como un niño idefenso; pero Rey del universo
Nuestro Dios vio en ti,mujer
Un lugar donde nacer...
El espejo te miró y vio en ti,
Una mujer que soñaba feliz y reia
en el mundo alrededor
Tienes muchas cosas por hacer
Disfruta y vive al máximo la vida.
Tienes dulces ojos, tierna voz,
Y una fuerza que te hace seguir adelante
No dejes que el mundo alrededor te confunda
Ni trates de cambiarlo
Dios te ha dado de la vida lo mejor;
Te ha hecho fuerte pero tierna en el amor.
Ser mujer es un regalo
El Creador, nuestro gran Dios,
Eligio a una mujer...
Y nació de su dolor
Como un niño idefenso; pero Rey del universo
Nuestro Dios vio en ti,mujer
Un lugar donde nacer...
Nuria Prados
El miedo era un hombre que huía de su propia sombra. Era una mujer con auriculares que solamente podía oir por ellos su propio terror. El miedo era un solipsista, un narcisista, era ciego a todo lo que no fuera él mismo. El miedo era más fuerte que la ética, más fuerte que el discernimiento, más fuerte que la responsabilidad y que la civilización. El miedo era un animal lanzado a la carrera que pisoteaba niños mientras huía de sí mismo. El miedo era un fanático, un tirano, un cobarde, un enajenado y una puta. El miedo era una bala que le apuntaba al corazón.
Salman Rushdie
Sí, ya sé que Gudrun, salvo en los momentos de excitación, sentía un vacío en su interior. Sentíase insegura. Últimamente, sin embargo, había tenido la impresión de que, mediante el amor fuerte y violento de Gerald, vivía con plenitud. Pero cuando se comparaba con Úrsula, el alma de Gudrum se sentía instatisfecha y celosa. Gudrun no estaba satisfecha, jamás lo estaría.
¿Qué le faltaba? El matrimonio, la maravillosa estabilidad del matrimonio. Dijera lo que dijese, quería esa estabilidad. Había mentido. La vieja idea del matrimonio era correcta. El matrimonio y el hogar. Sin embargo, en sus labios se formaba una mueca cuando pronunciaba estas dos palabras. Pensó en Gerald y en Shortlands, en el matrimonio y en el hogar. Bueno, más valía dejarlo. Gerald significaba mucho para Gudrun, pero... Quizá no fuera mujer apta para el matrimonio. Quizá fuera uno de esos seres exiliados de la vida, una de esas vidas errabundas y sin raíces. No, no, eso no podía ser verdad. De repente, Gudrun imaginó una estancia de color de rosa, en la que un hombre apuesto, vestido de etiqueta, la tomaba en sus brazos, yendo ella con un hermoso vestido de noche, y la besaba a la luz del fuego del hogar. Dio el título «Hogar» a ese cuadro. La factura del cuadro era académica".
¿Qué le faltaba? El matrimonio, la maravillosa estabilidad del matrimonio. Dijera lo que dijese, quería esa estabilidad. Había mentido. La vieja idea del matrimonio era correcta. El matrimonio y el hogar. Sin embargo, en sus labios se formaba una mueca cuando pronunciaba estas dos palabras. Pensó en Gerald y en Shortlands, en el matrimonio y en el hogar. Bueno, más valía dejarlo. Gerald significaba mucho para Gudrun, pero... Quizá no fuera mujer apta para el matrimonio. Quizá fuera uno de esos seres exiliados de la vida, una de esas vidas errabundas y sin raíces. No, no, eso no podía ser verdad. De repente, Gudrun imaginó una estancia de color de rosa, en la que un hombre apuesto, vestido de etiqueta, la tomaba en sus brazos, yendo ella con un hermoso vestido de noche, y la besaba a la luz del fuego del hogar. Dio el título «Hogar» a ese cuadro. La factura del cuadro era académica".
David Herbert Lawrence
Si supiera que hoy fuera la última vez que te voy a ver dormir, te abrazaría fuertemente y rezaría al señor para poder ser el guardián de tu alma.
Gabriel GarcÃa Márquez
¡MUJER! Eres novia, eres esposa, eres... Amante, eres madre... ¡MUJER!... Eres una rosa roja para la vida!
Y... un clavel para el amor.
Y... un clavel para el amor.
Jackselins Arteaga
El problema, cuando se busca a la mujer perfecta, es que ella probablememte está buscando al hombre perfecto.
Peter Ustinov
Para una mujer, el primer beso es el final del principio; para un hombre, el comienzo del final.
Helen Rowland
No consigo dormir. Tengo una mujer atravesada entre los párpados. Si pudiera, le diría que se vaya; pero tengo una mujer atravesada en la garganta.
Eduardo Galeano
En todo momento de mi vida hay una mujer que me lleva de la mano en las tinieblas de una realidad que las mujeres conocen mejor que los hombres y en las cuales se orientan mejor con menos luces.
Gabriel GarcÃa Márquez
El amor más fuerte y más puro no es el que sube desde la impresión, sino el que desciende desde la admiración.
Santa Catalina de Siena
Si yo fuese una mujer estaría desesperada. La existencia de buenas mujeres excede mucho de los hombres que se las merecen.
Robert Graves
La mujer actual tiene una obsesion por ser igual que el hombre, y no se por que, si el hombre es un pobre diablo desorientado.
Antonio López
Miedo
La sombra de una duda sobre mí se levanta
cuando llega el arrullo de tu voz a mi oído;
miedo de conocerte; pero en el miedo hay tanta
pasión, que me parece que ya te he conocido.
Yo adiviné el misterio cantor de tu garganta.
¿Será que lo he soñado? Tal vez lo he presentido:
mujer cuando promete y nido cuando canta;
mentira en la promesa y abandono en el nido.
Quizá no conocernos fuera mejor; yo siento
cerca de ti el asalto de un mal presentimiento
que me pone en los labios una emoción cobarde.
Y si asoma a mis ojos la sed de conocerte,
van a ti mis audacias, mujer extraña y fuerte,
pero el amor me grita: -¡si has llegado muy tarde!...
La sombra de una duda sobre mí se levanta
cuando llega el arrullo de tu voz a mi oído;
miedo de conocerte; pero en el miedo hay tanta
pasión, que me parece que ya te he conocido.
Yo adiviné el misterio cantor de tu garganta.
¿Será que lo he soñado? Tal vez lo he presentido:
mujer cuando promete y nido cuando canta;
mentira en la promesa y abandono en el nido.
Quizá no conocernos fuera mejor; yo siento
cerca de ti el asalto de un mal presentimiento
que me pone en los labios una emoción cobarde.
Y si asoma a mis ojos la sed de conocerte,
van a ti mis audacias, mujer extraña y fuerte,
pero el amor me grita: -¡si has llegado muy tarde!...
Andrés Eloy Blanco
Una Mujer En La Escalera
Escalón a escalón, una cansada
mujer asciende como si del centro
de la tierra subiera. De allá adentro
honda sombra retiene la mirada.
Implacable le impone la escalera
su destino de tramos sucesivos.
Muertos ahora parecen los que vivos
deseos fueron de la primavera.
Al mirarla subir tan abatida,
me pareció la imagen de la vida
resignada, y haciéndose la fuerte.
Mas sin embargo esta mujer está subiendo
la escalera infinita, ahora comprendo
que es la imagen segura de la muerte.
Escalón a escalón, una cansada
mujer asciende como si del centro
de la tierra subiera. De allá adentro
honda sombra retiene la mirada.
Implacable le impone la escalera
su destino de tramos sucesivos.
Muertos ahora parecen los que vivos
deseos fueron de la primavera.
Al mirarla subir tan abatida,
me pareció la imagen de la vida
resignada, y haciéndose la fuerte.
Mas sin embargo esta mujer está subiendo
la escalera infinita, ahora comprendo
que es la imagen segura de la muerte.
Leopoldo de Luis
Mercer Street
Yo sé que a ti te gusta aunque lo niegues.
Lo sabemos los dos. Tú te complaces
sumisa obedeciendo mi deseo.
Aparentas desgana, mas te agrada.
Quiere ser dominada la mujer.
Le gusta ser forzada. Opone siempre,
aun débil, resistencia a ser amada.
Le place ser tomada por la fuerza.
Como agrada al asfalto en la autopista
que lo recorran coches de potencia.
Uno puede escoger cualquier muchacha.
Disputarla, quitársela incluso a otro.
Ella sigue contenta al que la gane,
aunque lo disimule adusta y seria.
No le importa quien venza. Pertenece,
lo sabe, al que es más fuerte. Es al que admira.
Siempre niega al principio. Luego accede.
Y dócil se acostumbra a cualquier hombre.
Yo sé que a ti te gusta aunque lo niegues.
Lo sabemos los dos. Tú te complaces
sumisa obedeciendo mi deseo.
Aparentas desgana, mas te agrada.
Quiere ser dominada la mujer.
Le gusta ser forzada. Opone siempre,
aun débil, resistencia a ser amada.
Le place ser tomada por la fuerza.
Como agrada al asfalto en la autopista
que lo recorran coches de potencia.
Uno puede escoger cualquier muchacha.
Disputarla, quitársela incluso a otro.
Ella sigue contenta al que la gane,
aunque lo disimule adusta y seria.
No le importa quien venza. Pertenece,
lo sabe, al que es más fuerte. Es al que admira.
Siempre niega al principio. Luego accede.
Y dócil se acostumbra a cualquier hombre.
José MarÃa Fonollosa
Ama y aprecia a la mujer y no abuses nunca de su debilidad, sería una infamia y una cobardía.
Paolo Mantegazza
La resistencia de una mujer no es siempre prueba de su virtud, sino más frecuentemente de su experiencia.
Anne De Lenclós
Uno no se mata por el amor de una mujer. Uno se mata porque un amor, cualquier amor, nos revela nuestra desnudez, nuestra miseria, nuestro desamparo, la nada.
Cesare Pavese
Hace tiempo conviví casi dos años con una mujer hasta descubrir que sus gustos eran exactamente como los míos: los dos estábamos locos por las chicas.
Groucho Marx
El mejor matrimonio sería aquel que reuniese a una mujer ciega con un marido sordo.
Michel De Montaigne
No existe el hombre que haya podido descubrir el medio de dar un consejo de amigo a una mujer, ni siquiera a la suya.
Honoré de Balzac
Una mujer superficial es como una olla enorme, ocupa mucho espacio pero por dentro esta vacía...y nadie la va a llenar.
Nilson Andrade
Si una persona es perseverante, aunque sea dura de entendimiento, se hará inteligente; y aunque sea débil se transformará en fuerte.
Leonardo Da Vinci