Oraciones con la palabra amor ( 128 )
Oraciones con la palabra amor. Encuentra docenas de oraciones con la palabra amor con fotos para copiar y compartir.
Fuiste mi primer amor y mi más bella ilusión,
lastima q ahora vea q en realidad fuiste
mi peor error
lastima q ahora vea q en realidad fuiste
mi peor error
carolpreciosa
El amor de tu vida, no es aquel en el que piensas y dices amar todavia. Mas bien es, quien a pesar de saberlo vive pendiente de ti.. Noche y dia.
carolpreciosa
Todo lo que damos regresa a nosotros. Si queremos recibir aprendamos primero a dar. Quiza nos quedemos con las manos vacias, pero nuestro corazòn estarà lleno de amor.
KOKE
HE APRENDIDO A VIVIR CON AMOR, CRUELDAD, DUREZA Y FIRMEZA, AL FINAL EN ESTE MUNDO TODO DEJA DE EXISTIR, NO IMITO A NADIE SOY COMO SOY, AUNQUE MUCHOS IMITARME PODRAN PERO IGUALARME JAMAS….
Alessandro Mazariegos
DIOS
Dios fuente de vida
Mi gran tesoro perdido
Has tocado hoy a mi puerta
Y el corazón me has movido
Hace mucho te esperaba
Qué bueno que has venido
Inunda de amor esta casa
y déjame sentir tu alivio
Pon tu mano en mi frente
Limpia mi alma de miedo
Quiero dejar de estar ciego
Y así poder al fin verte
Dios amor esencia mía
Hoy solo por hoy te pido
Dame la inmensa gracia
De amarte como un niño
Mantén mi mente bien fresca
Libre de todo prejuicio
Para encontrarte en lo cerca
Y descubrirte en lo escondido
Dios fuente de vida
Mi gran tesoro perdido
Has tocado hoy a mi puerta
Y el corazón me has movido
Hace mucho te esperaba
Qué bueno que has venido
Inunda de amor esta casa
y déjame sentir tu alivio
Pon tu mano en mi frente
Limpia mi alma de miedo
Quiero dejar de estar ciego
Y así poder al fin verte
Dios amor esencia mía
Hoy solo por hoy te pido
Dame la inmensa gracia
De amarte como un niño
Mantén mi mente bien fresca
Libre de todo prejuicio
Para encontrarte en lo cerca
Y descubrirte en lo escondido
Gustavo Estrada Luque
cuando te lastiman el corazon varias veces ya no sabes a que sabe el amor al menos que llegue una persona con el poder de curar heridas tan profundas que uno se imagina regresar ala vida y volver a empezar lo que nunca se termino.
saul alba
Me has engañado
hasta que me has lastimado
el dolor que causas
en cada una de tus palabras
cada una de ellas
es una mentira tras otra.
Hojala te perdonara
pero fue tanto mi dolor
que ese engaño me causo
que me destrosaste el corazon
y nuestro amor
aqui se termino
hasta que me has lastimado
el dolor que causas
en cada una de tus palabras
cada una de ellas
es una mentira tras otra.
Hojala te perdonara
pero fue tanto mi dolor
que ese engaño me causo
que me destrosaste el corazon
y nuestro amor
aqui se termino
RoXyThA Rivers
La poderosa palabra de Dios es medicinal, un antídoto para cualquier malestar y un bálsamo para nuestro espíritu. En ella encontramos la verdadera sabiduría. Grande es Dios y su testimonio a través de su hermosa y vivificante palabra.
Carlos Casanti
Luché contra mi alma por oir tu voz,
cambié mi voluntad por darte amor,
dejando atras mi vida,a hora lloro de dolor
cambié mi voluntad por darte amor,
dejando atras mi vida,a hora lloro de dolor
pilar1965
Deja tristeza, melancolia, angustia, y soledad
Cuando un amor se va,
Siempre una parte de su carino se queda atras
Cuando un amor se va,
Siempre una parte de su carino se queda atras
pilar1965
Me gustas tanto que pensar en ti es mi pasa tiempo preferido, unos días sin verte me da ha entender que de verdad te extraño, y mientras los días pasan te conviertes en mi adiccion, donde el amor que me das es lo único que necesita mi corazon, razon por la cual no dejas de ser mi inspiracion!
Willy De la Rosa
Es prácticamente imposible
explicar lo grande que es este
amor que cada vez se hace nuevo.
Mis nuevas letras salen desde el
fondo de mi corazón, vestidas con
frases nuevas pretendiendo así
llegar a expresar todo este amor
que siento por ti y que
seguiremos escribiendo y leyendo
porque nuestro amor está
cubierto de letras, de puntos y de
todas las letras del diccionario.
explicar lo grande que es este
amor que cada vez se hace nuevo.
Mis nuevas letras salen desde el
fondo de mi corazón, vestidas con
frases nuevas pretendiendo así
llegar a expresar todo este amor
que siento por ti y que
seguiremos escribiendo y leyendo
porque nuestro amor está
cubierto de letras, de puntos y de
todas las letras del diccionario.
Johanna rosas
¿Es cursi expresarme así?
Sí, claro que lo es, pero no hay
más forma de expresar los
muchos -Te amo- que se ahogan
en mi pecho y que de alguna
manera necesitan salir hacia para
que los puedas sentir. Nunca se
terminarán mis palabras de amor,
palabras que espero que llenen mi corazón asy soy como el tuyo...mi flakito mua.mua...
Sí, claro que lo es, pero no hay
más forma de expresar los
muchos -Te amo- que se ahogan
en mi pecho y que de alguna
manera necesitan salir hacia para
que los puedas sentir. Nunca se
terminarán mis palabras de amor,
palabras que espero que llenen mi corazón asy soy como el tuyo...mi flakito mua.mua...
Johanna rosas
Tú te equivocaste: al aceptar mis plegarias de amor,
Yo me equivoqué: por amarte demasiado.
Engañosa suerte: mataste mis versos de amor
Me heriste de muerte.
Yo me equivoqué: por amarte demasiado.
Engañosa suerte: mataste mis versos de amor
Me heriste de muerte.
Miguel Visurraga Sosa
Sentimientos que del dolor pasan a la alegría, al ver que seras feliz algún día, aun cuando duele el alma que no se yo la causa de tu alegría por no saber demostrar el amar cada día, solo se aprende cuando uno pierde lo que mas quería, ahora solo me consuela saber que me amaste un día. Deseo seas feliz toda tu vida que dios llene tu alma y corazón de gozo y alegría, que tus labios siempre sonrían que todos tus sueños se conviertan en realidad y siempre tengas fuerzas para luchar con esa energía y ganas que te caracterizan que cada vez que respires sea un aliento y una oportunidad mas de hacer algo nuevo en tu vida, aunque todo cambio en nuestras vidas siempre seras una luz encendida en mi vida un ejemplo de coraje y valor para enfrentar la vida con una sonrisa tan fina y natural como una perla en lo mas escondido de la mar, tan hermosa como el mas bello de los amaneceres que dios siempre te bendiga y siempre tengas amor en tu vida
Alonso Mendez
Si usted ama, no es ese amor lo que forma parte de su destino: es la conciencia de usted misma que usted habrá encontrado en el fondo de ese amor lo que modificará su vida.
Maurice Maeterlinck
La zona más rica de nuestras almas, desde luego la más extensa, es aquella que suele estar vedada al conocimiento por nuestro amor propio.
Antonio Machado
Después de un tiempo,
uno aprende la sutil diferencia
entre sostener una mano
y encadenar un alma,
y uno aprende que el amor
no significa acostarse
y una compañía no significa seguridad
y uno empieza a aprender.
Que los besos no son contratos y los regalos no son promesas
y uno empieza a aceptar sus derrotas con la cabeza alta y los ojos abiertos y uno aprende a construir
todos sus caminos en el hoy,
porque el terreno de mañana
es demasiado inseguro para planes...
y los futuros tienen una forma de
caerse en la mitad.
Y después de un tiempo
uno aprende que si es demasiado,
hasta el calorcito del sol quema.
Así que uno planta su propio jardín
y decora su propia alma, en lugar
de esperar a que alguien le traiga flores. Y uno aprende que realmente puede aguantar,
que uno realmente es fuerte,
que uno realmente vale,
y uno aprende y aprende...
y con cada día uno aprende.
uno aprende la sutil diferencia
entre sostener una mano
y encadenar un alma,
y uno aprende que el amor
no significa acostarse
y una compañía no significa seguridad
y uno empieza a aprender.
Que los besos no son contratos y los regalos no son promesas
y uno empieza a aceptar sus derrotas con la cabeza alta y los ojos abiertos y uno aprende a construir
todos sus caminos en el hoy,
porque el terreno de mañana
es demasiado inseguro para planes...
y los futuros tienen una forma de
caerse en la mitad.
Y después de un tiempo
uno aprende que si es demasiado,
hasta el calorcito del sol quema.
Así que uno planta su propio jardín
y decora su propia alma, en lugar
de esperar a que alguien le traiga flores. Y uno aprende que realmente puede aguantar,
que uno realmente es fuerte,
que uno realmente vale,
y uno aprende y aprende...
y con cada día uno aprende.
Veronica Shoffstall
Mi sentimiento es que las naciones no pueden ser realmente una y que sus actividades no podrían llevar al bien común de la humanidad entera, a menos que se reconociera la ley familiar (de amor) en los asuntos nacionales e internacionales. Es decir, en el orden pacífico. Las naciones no pueden llamarse civilizadas sino en la medida que obedezcan a esta ley.
Mahatma Gandhi
Porque nada he deseado aparte de tu amor nunca perdí mi tierra que me invento contigo.
Luis Cardoza Y Aragón
Educar es una palabra que puede ser bellísima y también puede ser horrible. Etimológicamente educare procede de “ducere”, es decir, de “conducir”: agarras a alguien por el cuello y lo llevas a donde te parezca. Muchos de nuestros textos de historia están hechos de esta manera.
Roberto Rossellini
La idea que no trata de convertirse en palabras es una mala idea; la palabra que no trata de convertirse en acción es, a su vez, una mala palabra.
Gilbert Keith Chesterton
Soneto
En el que el poeta toma prestadas las palabras
de John Donne para desabrigar infundados temores...
¿Qué haremos en invierno -me preguntas-,
sin un mal cobertor que nos defienda
del frío? ¿ Qué participada prenda
abrigará las desnudeces juntas ?
No te sé contestar. Y descoyuntas,
pura, abierta, entregada a la contienda
del amor, ese cuerpo, a suelta rienda.
y se me escapa el alma por las puntas.
Aún es verano, y la calor es tanta
que no comprendo la frialdad. Y sudo
cuanta humedad rehuye la garganta.
¿Pero existe el invierno? ¿Y es tan crudo
su rigor? Si es así, ¿qué mejor manta
para tu desnudez, que, yo, desnudo?
En el que el poeta toma prestadas las palabras
de John Donne para desabrigar infundados temores...
¿Qué haremos en invierno -me preguntas-,
sin un mal cobertor que nos defienda
del frío? ¿ Qué participada prenda
abrigará las desnudeces juntas ?
No te sé contestar. Y descoyuntas,
pura, abierta, entregada a la contienda
del amor, ese cuerpo, a suelta rienda.
y se me escapa el alma por las puntas.
Aún es verano, y la calor es tanta
que no comprendo la frialdad. Y sudo
cuanta humedad rehuye la garganta.
¿Pero existe el invierno? ¿Y es tan crudo
su rigor? Si es así, ¿qué mejor manta
para tu desnudez, que, yo, desnudo?
Alfonso Canales
Todo Esto Por Amor
Derriban gigantes de los bosques para hacer un durmiente,
derriban los instintos como flores,
deseos como estrellas
para hacer solo un hombre con su estigma de hombre.
Que derriben también imperios de una noche,
monarquías de un beso,
no significa nada;
que derriben los ojos, que derriben las manos como estatuas
vacías.
Mas este amor cerrado por ver solo su forma,
su forma entre las brumas escarlata,
quiere imponer la vida, como otoño ascendiendo tantas
hojas
hacia el último cielo,
donde estrellas
sus labios dan otras estrellas,
donde mis ojos, estos ojos,
se despiertan en otro.
Derriban gigantes de los bosques para hacer un durmiente,
derriban los instintos como flores,
deseos como estrellas
para hacer solo un hombre con su estigma de hombre.
Que derriben también imperios de una noche,
monarquías de un beso,
no significa nada;
que derriben los ojos, que derriben las manos como estatuas
vacías.
Mas este amor cerrado por ver solo su forma,
su forma entre las brumas escarlata,
quiere imponer la vida, como otoño ascendiendo tantas
hojas
hacia el último cielo,
donde estrellas
sus labios dan otras estrellas,
donde mis ojos, estos ojos,
se despiertan en otro.
Luis Cernuda
A Veces El Amor Tiene Caricias Frías
A veces el amor tiene caricias
frías, como navajas de barbero.
Cierras los ojos. Das tu cuello entero
a un peligroso filo de delicias.
Otras veces se clava como aguja
irisada de sedas en el raso
del bastidor: raso del lento ocaso
donde un cisne precoz se somorguja.
En general, adopta una manera
belicosa, de horcas y cuchillos,
de lanza en ristre o de falcón en mano.
Pero es lo más frecuente que te hiera
con ojos tan serenos y sencillos
como un arroyo fresco en el verano.
A veces el amor tiene caricias
frías, como navajas de barbero.
Cierras los ojos. Das tu cuello entero
a un peligroso filo de delicias.
Otras veces se clava como aguja
irisada de sedas en el raso
del bastidor: raso del lento ocaso
donde un cisne precoz se somorguja.
En general, adopta una manera
belicosa, de horcas y cuchillos,
de lanza en ristre o de falcón en mano.
Pero es lo más frecuente que te hiera
con ojos tan serenos y sencillos
como un arroyo fresco en el verano.
Antonio Carvajal
Otros corazones no han tenido miedo, solo el tuyo es el que quiero. Haré todo para cuidar tu amor, quizás será una tontería, no tengo temor.
Soraya
La Compañera
A Cintio Vitier
A veces se la encuentra
en mitad del camino de la vida
y ya todo está bien. No importa nada.
No importa el ruido, ni la ciudad, ni la máquina.
No te importa. La llevas de la mano,
compañera tan fiel como la muerte,
y así va con el tren como el paisaje,
en el aire de abril como la primavera,
como la mar junto a los pinos,
junto a la loma como está la palma,
o el chopo junto al río,
o aquellos arrayanes junto al agua.
No importa. Como todo lo que une
y completa. Junto a la sed el agua,
y al dolor el olvido. El fuego con la fragua,
la flor y la hoja verde,
y el mar azul y la espuma blanca.
La niña pequeñita
con el brazo de amor que la llevaba,
y el ciego con su perro lazarillo,
y el Tormes junto a Salamanca.
Lo uno con lo otro tan cerrado
que se completa la mitad que falta.
Y el cielo con la tierra.
Y el cuerpo con el alma.
Y tú, por fin, para decirlo pronto,
mi soledad, en Dios transfigurada.
A Cintio Vitier
A veces se la encuentra
en mitad del camino de la vida
y ya todo está bien. No importa nada.
No importa el ruido, ni la ciudad, ni la máquina.
No te importa. La llevas de la mano,
compañera tan fiel como la muerte,
y así va con el tren como el paisaje,
en el aire de abril como la primavera,
como la mar junto a los pinos,
junto a la loma como está la palma,
o el chopo junto al río,
o aquellos arrayanes junto al agua.
No importa. Como todo lo que une
y completa. Junto a la sed el agua,
y al dolor el olvido. El fuego con la fragua,
la flor y la hoja verde,
y el mar azul y la espuma blanca.
La niña pequeñita
con el brazo de amor que la llevaba,
y el ciego con su perro lazarillo,
y el Tormes junto a Salamanca.
Lo uno con lo otro tan cerrado
que se completa la mitad que falta.
Y el cielo con la tierra.
Y el cuerpo con el alma.
Y tú, por fin, para decirlo pronto,
mi soledad, en Dios transfigurada.
Eugenio Florit
Tardes de Lluvia
Bate la lluvia la vidriera
y las rejas de los balcones,
donde tupida enredadera
cuelga sus floridos festones.
Bajo las hojas de los álamos
que estremecen los vientos frescos,
piar se escucha entre sus tálamos
a los gorriones picarescos.
Abrillántase los laureles,
y en la arena de los jardines
sangran corolas de claveles,
nievan pétalos de jazmines.
Al último fulgor del día
que aún el espacio gris clarea,
abre su botón la peonía,
cierra su cáliz la ninfea.
Cual los esquifes en la rada
y reprimiendo sus arranques,
duermen los cisnes en bandada
a la margen de los estanques.
Parpadean las rojas llamas
de los faroles encendidos,
y se difunden por las ramas
acres olores de los nidos.
Lejos convoca la campana,
dando sus toques funerales,
a que levante el alma humana
las oraciones vesperales.
Todo parece que agoniza
y que se envuelve lo creado
en un sudario de ceniza
por la llovizna adiamantado.
Yo creo oír lejanas voces
que, surgiendo de lo infinito,
inícianme en extraños goces
fuera del mundo en que me agito.
Veo pupilas que en las brumas
dirígenme tiernas miradas,
como si de mis ansias sumas
ya se encontrasen apiadadas.
Y, a la muerte de estos crepúsculos,
siento, sumido en mortal calma,
vagos dolores en los múscolos,
hondas tristezas en el alma.
Bate la lluvia la vidriera
y las rejas de los balcones,
donde tupida enredadera
cuelga sus floridos festones.
Bajo las hojas de los álamos
que estremecen los vientos frescos,
piar se escucha entre sus tálamos
a los gorriones picarescos.
Abrillántase los laureles,
y en la arena de los jardines
sangran corolas de claveles,
nievan pétalos de jazmines.
Al último fulgor del día
que aún el espacio gris clarea,
abre su botón la peonía,
cierra su cáliz la ninfea.
Cual los esquifes en la rada
y reprimiendo sus arranques,
duermen los cisnes en bandada
a la margen de los estanques.
Parpadean las rojas llamas
de los faroles encendidos,
y se difunden por las ramas
acres olores de los nidos.
Lejos convoca la campana,
dando sus toques funerales,
a que levante el alma humana
las oraciones vesperales.
Todo parece que agoniza
y que se envuelve lo creado
en un sudario de ceniza
por la llovizna adiamantado.
Yo creo oír lejanas voces
que, surgiendo de lo infinito,
inícianme en extraños goces
fuera del mundo en que me agito.
Veo pupilas que en las brumas
dirígenme tiernas miradas,
como si de mis ansias sumas
ya se encontrasen apiadadas.
Y, a la muerte de estos crepúsculos,
siento, sumido en mortal calma,
vagos dolores en los múscolos,
hondas tristezas en el alma.
Julián del Casal
Herida Fui En El Gozo, En El Olvido
Libre me vi, desnuda y desolada.
¿Para qué libertad abandonada
Y palabras de amor en ciego oído?
¿Para quién hambre y sed en el sentido
Si me abraza la sombra demudada?
¿Para quién alma y boca enamorada
Si tengo el corazón de ausencia herido?
No hay cicatriz en esta piel serena
Que manifieste con su oscuro sello
La fiera luz que arde en cada vena.
Íntimo fuego del que soy destello:
A brasa fiel mi boca se condena
Para mirar arder tu fino cuello.
Libre me vi, desnuda y desolada.
¿Para qué libertad abandonada
Y palabras de amor en ciego oído?
¿Para quién hambre y sed en el sentido
Si me abraza la sombra demudada?
¿Para quién alma y boca enamorada
Si tengo el corazón de ausencia herido?
No hay cicatriz en esta piel serena
Que manifieste con su oscuro sello
La fiera luz que arde en cada vena.
Íntimo fuego del que soy destello:
A brasa fiel mi boca se condena
Para mirar arder tu fino cuello.
Carmen González Huguet
El terrible engaño del amor consiste en que empieza haciéndonos jugar, no con una mujer del mundo exterior, sino con una muñeca interior a nuestro cerebro.
Will Rogers
Si Nace de Tus Manos Y Es Oscura
Si nace de tus manos y es oscura
la angustia de sentirme atardecido;
si sueño, si por ti me es concedido
hacer eterna y fácil mi amargura;
Si es evidente mi dolor y es dura
tu voluntad de verme oscurecido
como el viento de noche sucedido
entre su arteria vegetal madura,
te puedo dar como si fuera tarde,
una sola palabra, y retornar
a lo perfecto que en mis manos arde.
O dejarte llegar inesperada
hasta tu misma voz, adelantar
y hacerte nula ante la sombra dada
Si nace de tus manos y es oscura
la angustia de sentirme atardecido;
si sueño, si por ti me es concedido
hacer eterna y fácil mi amargura;
Si es evidente mi dolor y es dura
tu voluntad de verme oscurecido
como el viento de noche sucedido
entre su arteria vegetal madura,
te puedo dar como si fuera tarde,
una sola palabra, y retornar
a lo perfecto que en mis manos arde.
O dejarte llegar inesperada
hasta tu misma voz, adelantar
y hacerte nula ante la sombra dada
Rubén Bonifaz Nuño
La Ciudad Está Muerta
La città è morta, è morta
S. Quasimodo
¿No tuviste bastante con morir una vez
en la muerta ciudad, que vuelves otra vez
entre sus cancerosos muros iluminados
a veces por verdores putrefactos?
¿Quedan aún las brasas de los sueños
ardidos en lugares y en labios que creiste
hermosos?
¿Te niegas a aceptar que aquí estuvo el amor
imaginando pájaros, desenterrando ruinas?
Llueve, llueve, y la música es negra en estas calles
abarrotadas de crucificados que andan,
de agonizantes que laboran,
de insepultos cadáveres que aplauden y sonríen.
Acaso quede aún en este espacio
de sueños destrozados, de sueños machacados,
otro loco que aún sueñe y vaya repitiendo:
«Tenéis cerca la luz, está cerca la luz».
Pero, ya como en tiempos, solo un frío y vacío
silencio os responde,
aunque siga festivo y ciego el ajetreo
de los muertos perfectamente pulcros,
de los muertos perfectamente muertos.
Solo se oye la agria y metálica caída de otra noche
como una inmensa, grues, negra chapa de acero.
"Astrolabio" 1975 - 1979
La città è morta, è morta
S. Quasimodo
¿No tuviste bastante con morir una vez
en la muerta ciudad, que vuelves otra vez
entre sus cancerosos muros iluminados
a veces por verdores putrefactos?
¿Quedan aún las brasas de los sueños
ardidos en lugares y en labios que creiste
hermosos?
¿Te niegas a aceptar que aquí estuvo el amor
imaginando pájaros, desenterrando ruinas?
Llueve, llueve, y la música es negra en estas calles
abarrotadas de crucificados que andan,
de agonizantes que laboran,
de insepultos cadáveres que aplauden y sonríen.
Acaso quede aún en este espacio
de sueños destrozados, de sueños machacados,
otro loco que aún sueñe y vaya repitiendo:
«Tenéis cerca la luz, está cerca la luz».
Pero, ya como en tiempos, solo un frío y vacío
silencio os responde,
aunque siga festivo y ciego el ajetreo
de los muertos perfectamente pulcros,
de los muertos perfectamente muertos.
Solo se oye la agria y metálica caída de otra noche
como una inmensa, grues, negra chapa de acero.
"Astrolabio" 1975 - 1979
Antonio Colinas
La Amante
Soy la amante
que estrenas,
la nueva, la eterna,
la de muslos trigueños,
columnas seguras
que se abren perfectamente
para dar paso
a tu mar ancho y espeso.
Soy la de paralelas montañas,
erectas, duras,
por donde han caminado
pájaros heridos de amor.
Soy la amante nocturna,
la de noctámbulos besos,
( mis ojos, túneles profundos
donde se pierde la soledad).
Soy la de siempre, la eterna,
la que te arranca el hastío
de cada costado,
la que se tiende plácidamente,
la que se para,
la que te sorprende,
la que se quita las vestiduras
y se lava en tu río claro.
Soy la que te crucifica
con mis ojos, con mi lengua,
la que se pierde
en tu mirada lela,
la que infatigable
recorre tu cuerpo,
la que vibra con devoción
en tu silencioso mundo.
Soy ella, la eterna,
la antigua, la nueva,
la de siempre
la que se cierra
la que se abre
la de ambivalentes tardes.
Soy la que renace,
la que se abre
la que se cierra.
Soy la amante
que estrenas,
la nueva, la eterna,
la de muslos trigueños,
columnas seguras
que se abren perfectamente
para dar paso
a tu mar ancho y espeso.
Soy la de paralelas montañas,
erectas, duras,
por donde han caminado
pájaros heridos de amor.
Soy la amante nocturna,
la de noctámbulos besos,
( mis ojos, túneles profundos
donde se pierde la soledad).
Soy la de siempre, la eterna,
la que te arranca el hastío
de cada costado,
la que se tiende plácidamente,
la que se para,
la que te sorprende,
la que se quita las vestiduras
y se lava en tu río claro.
Soy la que te crucifica
con mis ojos, con mi lengua,
la que se pierde
en tu mirada lela,
la que infatigable
recorre tu cuerpo,
la que vibra con devoción
en tu silencioso mundo.
Soy ella, la eterna,
la antigua, la nueva,
la de siempre
la que se cierra
la que se abre
la de ambivalentes tardes.
Soy la que renace,
la que se abre
la que se cierra.
Orietta Lozano