Palabras de motivacion para empleados ( 110 )
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Que escuche esa ciudad, cuyos ricos se enriquecen en base a crímenes, y cuyos habitantes mienten de tal forma que su lengua solo pronuncia mentiras. Yo mismo he empezado a maltratarte, a arruinarte debido a tus pecados. Comerás, pero quedarás con hambre; continuarás sucia por dentro; te reservarás cosas, pero no podrás guardar nada; y si logras salvar algo, se perderá en la guerra. Sembrarás pero no podrás cosechar; molerás las aceitunas pero no aprovecharás el aceite; exprimirás la uva, pero no beberás el vino. Si tú observas los decretos de Omri y todas las normas de la família de Ajab; si tú sigues sus consejos, es para ponerte como un ejemplo terrible, para que se burlen de tus habitantes y para que seas despreciada por todo el mundo.
Sagradas Escrituras
Yavé, ¡mi Dios, mi Santo! ¿No eres tú Yavé desde tiempos lejanos? Tú no puedes morir, oh Yavé. ¿Tú has puesto a ese pueblo para que haga cumplir tus leyes, o lo has afirmado como una roca para que sirva de castigo? Tienes tus ojos tan puros que no soportas el mal y no puedes ver la opresión. ¿Por qué, entonces, miras a los traidores y observas en silencio cómo el malvado se traga a otro más puro que él? Tu tratas a los hombres como a los peces del mar, como a los reptiles que no pertenecen a nadie. Aquel los pesca a todos con su anzuelo, los saca con su red y los va amontonando con su malla. Feliz y contento por su pesca, le ofrece sacrificios a su red, quema incienso a sus mallas, pues ellas les debe que haya pescado tanto y tenga que comer en abundancia. ¿Seguirá, pues, vaciando constantemente su red, masacrando sin piedad a las naciones?
Sagradas Escrituras
¡Ay de aquel que amontona sin parar cosas que son de otros y se llena de prendas empeñadas! Vendrán, de pronto, los que te han prestado, se despertarán tus cobradores y te quitarán todas tus cosas. Porque tú les has robado a un sinnúmero de pueblos, asesinado a su gente, arrasado el territorio, sus ciudades y habitantes, todos los demás países te despojarán a ti. ¡Ay del que levanta su casa con ganancias injustas y coloca su nido tan arriba que así piensa escapar de la desgracia! Tú has causado la deshonra de tu casa, pues al vencer a pueblos numerosos te has echado encima el mal que les hiciste. Contra ti grita una piedra de tu muro y las vigas desde el techo le responden. ¡Ay del que construye una ciudad en base de sangre y funda un pueblo con medios injustos! ¿No lo ha dispuesto así Yavé de los Ejércitos, que los pueblos trabajen para el fuego y la gente se canse para nada?
Sagradas Escrituras
Miren, traidores y contemplen, asómbrense y quédense alelados, porque yo voy a realizar en su época una hazaña tan extraordinaria, que si no se la hubieran contado no la creerían. Pues yo soy quien empuja a los caldeos, pueblo terrible y arrollador, que recorre enormes distancias para apoderarse de países ajenos. Sus caballos son más rápidos que las panteras, más veloces que los lobos de la estepa; sus jinetes galopan y vienen desde lejos, vuelan como el águila que se precipita sobre su presa. Cuando se lanzan todos al asalto, sus caras están ardientes como el viento del desierto, amontonan los cautivos como arena. Ese pueblo se burla de los reyes, se ríe de los soberanos; no le importan las ciudades fortificadas, pues levanta terraplenes y se apodera de ellas. ¡Y así pasa y se va como el viento...! ¡Su fuerza es su Dios!
Sagradas Escrituras
Estos también son Proverbios de Salomón que copiaron los hombres del tiempo de Ezequías, rey de Judá: Es gloria de Dios dejar cosas ocultas, y gloria de los reyes descubrirlas. Como son altos los cielos, y la tierra profunda, así también el corazón de los reyes. Si quitas las impurezas de la plata, saldrá un vaso para el platero. Quita a los malvados de la presencia del rey, y se dedicará a realizar la justicia. No te des importancia ante el rey ni te pongas en el puesto de los grandes. Porque preferible que te digan: Sube acá, que ser humillado después de haber visto al príncipe. No te precipites para demandar a tu prójimo, porque ¿qué harás después si él te confunde? Defiende tu causa contra tu prójimo, pero no des a conocer el secreto de otro.
Sagradas Escrituras
Oh Dios, oye mi voz cuando me lamento, defiéndeme del temor de mi enemigo. Protégeme del complot de los malvados y de las maniobras de gentes criminales. Que afilan sus lenguas como espadas y lanzan como flechas palabras venenosas. Para herir a traición al inocente, de improviso y a lo seguro. Se animan unos a otros para hacer maldades, se cuentan cómo tendieron lazos ocultos, diciendo ¿quién nos va a ver? Urden planes perversos, y cada uno secretamente guarda alguna trampa en su corazón. Pero Dios les lanza sus flechas, de repente se ven heridos: sus calumnias los perdieron, y todos al verlos menean la cabeza. Los hombres entonces tendrán miedo, reconocerán la mano de Dios y comprenderán su proceder. El justo se alegrará en el Señor y en él confiará; y se felicitarán los de alma recta.
Sagradas Escrituras
Cuando la sinceridad no llega a su fin, la reunión alternará con la dispersión. Hubo un grito, pero una mano le sujeto y le hizo reír de nuevo. No hay ansiedad; avanza sin reproche. El pueblo busca un líder; pero son tantas las opiniones que no se llega a una decisión. Pero si son capaces de comprender su dilema, su grito de auxilio y la confianza será suficiente para restaurar la unidad.
I CHING
El Hombre Superior no debe sentir miedo aunque esté solo. No siente descontento al retirarse del mundo. Pese a su ansia por actuar no es momento propicio; un movimiento repentino, puede dar lugar a una caída. Es preferible permanecer donde se está y tener paciencia. La constancia obstinada es favorable para la mujer; pero nociva para el hombre. La impaciencia es deplorable, pues en la acción inmediata, el hombre no se concede tiempo para ver y evitar los errores. Todos los intentos esforzados y sin razón conducen al fracaso.
I CHING
Mientras Jesús estaba hablando, una mujer levantó la voz en medio de la multitud y le dijo: "¡Feliz la que te dio a luz y te amamantó!" Pero él declaró: "¡Felices, pues, los que escuchan la palabra de Dios y la observan!" Como la gente se juntaba en mayor número, Jesús empezó a decir: "Los hombres de hoy son una gente mala; piden una señal, pero señal no tendrán. Solamente se les dará la señal de Jonás. Porque, así como Jonás fue una señal para los habitantes de Nínive, así lo será el Hijo del Hombre para esta generación.
Sagradas Escrituras
La Buena Nueva no se queda en palabras, sino que trae un cambio: en adelante, no habrá más personas marginadas.
Para entrar en la família de Dios, hay que emplear unos medios que tal vez cuesten, pero que están fácilmente a nuestro alcance. El primero es liberarnos de los prejuicios de clase. Dejemos de dividir a los hombres entre buenos y malos; entre los que se puede saludar, y los que no; entre los que se debe amar y ayudar, y los que no. Aprendamos que Dios no odia ni a los ricos, ni a los mal educados, ni a los de izquierda, ni a los de derecha, y que su plan misericordioso contempla la salvación de todos.
Para entrar en la família de Dios, hay que emplear unos medios que tal vez cuesten, pero que están fácilmente a nuestro alcance. El primero es liberarnos de los prejuicios de clase. Dejemos de dividir a los hombres entre buenos y malos; entre los que se puede saludar, y los que no; entre los que se debe amar y ayudar, y los que no. Aprendamos que Dios no odia ni a los ricos, ni a los mal educados, ni a los de izquierda, ni a los de derecha, y que su plan misericordioso contempla la salvación de todos.
Sagradas Escrituras
Te doy gracias, Señor, con toda mi alma, porque cuando te hablaba me escuchaste; delante de los ángeles te canto y ante tu templo santo me arrodillo. Te agradezco tu amor y lealtad, pues mayor que tu fama es tu promesa. El día en que clamé, tú me escuchaste y le infundiste a mi alma más valor. Te alabarán, Señor, todos los reyes cuando oigan las promesas de tu boca; cantarán tus designios y dirán: "Es muy grande la gloria del Señor." Desde arriba el Señor mira al humilde, y de lejos distingue al orgulloso. Si me encuentro en peligro, me conservas la vida; estirándome el brazo, me tomo de tu mano y así me salvas de mis enemigos. Completará el Señor lo hecho por mí. Señor, tu amor perdura para siempre, no abandones la obra de tus manos.
Sagradas Escrituras
Los hombres de la ciudad, al oír su voz, se apuraron en bajar hasta la puerta de la ciudad y llamaron a los Ancianos. Del más pequeño hasta el más grande, todos acudieron, porque ya no esperaban su regreso. Abrieron las puertas, acogieron a las dos mujeres, encendieron luces para verlas y las rodearon. Con fuerte voz, Judit les dijo: "¡Alaben a Dios" ¡Alábenlo!, porque no ha apartado su bondad del pueblo de Israel. ¡Esta noche, por mi mano, ha aplastado a nuestros enemigos!" Entonces sacó de la bolsa la cabeza de Holofernes y la mostró: "Aquí tienen la cabeza de Holofernes, general en jefe del ejército asirio, y éstas son las cortinas de su cama. El Señor lo mató por la mano de una mujer.
Sagradas Escrituras
Consejos de prudencia. No discutas con el hombre poderoso, no sea que caigas en sus manos. No tengas pleito con el hombre rico, no sea que te oponga su peso. Pues el oro eliminó a muchos y corrompió hasta la conciencia de los reyes. No disputes con el hombre hablador, sería echar leña a su fuego. No bromees con el hombre grosero, no sea que ofenda a tus padres. No humilles al pecador arrepentido, ¡recuerda que todos somos pecadores! No desprecies la doctrina de los sabios; aplícate más bien a sus preceptos. Con ellos aprenderás a vivir, y también a servir a los grandes. No deseches las lecciones de los ancianos, que ellos las aprendieron de sus padres. Ellas te abrirán el entendimiento y podrás responder en el momento preciso. No te justifiques ante un hombre sobrado; se valdría contra ti de tus propias palabras. No prestes al más fuerte que tú; si le has prestado, dalo por perdido. No te comprometas más allá de lo que puedes, que si lo haces tendrás que pagar. No entres en pleito con un juez, que por su calidad de tal ganará el pleito. No camines junto al temerario no sea que te resulte pesado, pues él obrará según su antojo y perecerás también por su locura. No disputes con el hombre violento ni te alejes con él por lugares solitarios; para él la sangre no importa nada y, en cuanto te vea indefenso, se echará sobre ti. No tengas consejo con el necio, porque no podrá callar lo que hayas dicho. No hagas nada secreto ante un extraño, porque no sabes cómo reaccionará. No descubras a cualquiera tus pensamientos; no sabría agradecértelo.
Sagradas Escrituras
Ozías, por su parte, dijo a Judit: "Hija mía, que Dios Altísimo te bendiga más que a todas las mujeres de la tierra. Y ¡bendito sea el Señor Dios, Creador del cielo y de la tierra, que te condujo para que cortaras la cabeza del jefe de nuestros enemigos! Jamás los hombres olvidarán la confianza que has demostrado, y siempre recordarán las hazañas de Dios. Haga Dios que siempre lo celebren, y que nunca te falten sus dones, porque no vacilaste en exponer tu vida por tu pueblo oprimido, y, para salvarnos del desastre, tomaste ante Dios la decisión más eficaz." Todo el pueblo respondió: Amén, Amén. Judit les dijo: "Escuchen, hermanos; tomen esta cabeza y cuélguenla en las murallas. Al amanecer, los más valientes con un jefe a la cabeza, tomen sus armas y salgan de la ciudad como si intentaran bajar a la llanura contra los asirios. Pero no bajen. Ellos tomarán sus armas e irán a despertar a los jefes de su ejército. Se presentarán a la tienda de Holofernes, y al no encontrarlo, quedarán aterrorizados y huirán ante ustedes. Entonces ustedes y todos los habitantes de Israel los perseguirán para matarlos.
Sagradas Escrituras
El Evangelio habla de los publicanos, o sea, cobradores de impuestos al servicio del poder extranjero. Pues el país de Jesús estaba dominado por el Imperio Romano, y los publicanos eran judíos que trabajaban para el extranjero. Los patriotas los consideraban traidores, el pueblo se daba cuenta de que se llenaban el bolsillo; hasta los mendigos se negaban a recibir sus limosnas. Y Jesús...Jesús los alabó, pero escogió a uno de ellos, a Leví-Mateo, para incorporarlo al equipo de sus apóstoles, cuya mayoría eran patriotas decididos. Los Maestros de la Ley eran algo así como catequistas y profesores de religión. Eran muy entendidos en cosas religiosas y admiraban la doctrina de Jesús, pero no se atrevían a considerar como hermanos suyos a los publicanos y a otros pecadores (o sea, gente que no tomaba en cuenta los preceptos de la religión).
Sagradas Escrituras
Nadie enciende una lámpara para esconderla o taparla con un envase, sino que la pone en el candelero, para que los que entren vean la claridad. Tu ojo es tu lámpara. Si tu ojo es limpio, toda tu persona aprovecha su luz. Pero si es borroso, toda tu persona está también en la confusión. Cuida, pues, que la luz que hay en ti no se vuelva confusión. Si toda tu persona se abre a la luz y no queda en ella nada oscuro, llegarás a ser pura luz, como cuando la lámpara te ilumina.
Sagradas Escrituras
El hijo tolera los errores de su padre. Su persistencia le hará caer en vergüenza. Ser indulgente, careciendo de confianza necesaria para subsanar las faltas, hará que la humillación caiga sobre sí y sobre su antecesor.
I CHING
Por su lugar de dignidad, reune a las gentes. No hay reproche. Si alguien no confía en él, debe perseverar en la virtud y prescindir de todo arrepentimiento. Solo por su alta posición es capaz de reunir al pueblo; su voluntad no es lo bastante fuerte para obtener de ello excelentes resultados.
I CHING
Entonces Pedro, lleno de espíritu santo, les dijo: "Jefes del pueblo y Ancianos de Israel, hoy debemos responder por la curación de un enfermo. Por quién ha sido sanado? Sépanlo todos ustedes y que lo sepa todo el pueblo de Israel: Por el Nombre de Jesucristo de Nazaret, a quien ustedes crucificaron y a quien Dios resucitó de entre los muertos; gracias a él, este hombre está de pie y sano ante ustedes. "Jesús es la piedra que despreciaron los constructores (ésos son ustedes) pero se convirtió en piedra fundamental, y para los hombres de toda la tierra no hay otro Nombre por el que podamos ser salvados."
Sagradas Escrituras
El hombre que había sanado no se apartaba de Pedro ni de Juan, de manera que todo el pueblo, asombrado, corrió a ellos al pórtico llamado de Salomón. Pedro, al ver la gente reunida, les dijo: "Israelitas, por qué nos miran así? Creen ustedes que le hicimos andar por nuestro propio poder o por nuestra santidad? Sepan que el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, el Dios de nuestros padres, ha glorificado a su siervo Jesús, a quien ustedes entregaron y a quien negaron ante Pilato cuando éste quería ponerlo en libertad. Ustedes renegaron del Santo y del Justo y pidieron como una gracia la libertad de un asesino, mientras que al Señor de la Vida, lo hicieron morir. Pero Dios lo resucitó de entre los muertos, y nosotros somos testigos de ello. Y por la fe en el Nombre de Jesús, este Nombre ha sanado al tullido que ustedes ven y conocen. Es, pues, la fe en Cristo la que lo ha restablecido totalmente delante de todos ustedes. Yo sé, hermanos, que actuaron así por ignorancia al igual que sus jefes. Pero Dios cumplió de esta manera lo que había anunciado por intermedio de todos los profetas: que su Mesías padecería. Arrepiéntanse entonces y conviértanse, para que todos sus pecados sean borrados. Y así el Señor hará venir los tiempos de alivio enviando al Mesías que les ha sido destinado. Este Mesías es Jesús, que ha de permanecer en el cielo, hasta que llegue el momento de la restauración del mundo, de la cual Dios habló por boca de los santos profetas de tiempos pasados.
Sagradas Escrituras
La contemplación como la de un niño, no es criticable en inferiores, pero sí humillación al Hombre Superior. El niño observa desde lejos con inocencia las cosas sin poder comprender. El Hombre Superior debe estar poseído de gran experiencia para entender las cosas, más el inferior no. Esa falta de entendimiento es humillante.
I CHING
Contemplar por la rendija de una puerta, es ventajoso para las mujeres. Se pueden apreciar muchas cosas desde un mismo punto de vista; pero el hombre que aspira mucho debe tener perspectivas más amplias.
I CHING
No será erróneo que el Hombre Superior contemple su propia vida. Examinándose a conciencia, ha liberado todo interés egoísta, por lo que es capaz de contemplar las maneras trascendentales de los cielos. Como el sabio santo hace de esos temas la materia de sus enseñanzas, todo lo que hay bajo el cielo acepta su dominio. Por ello, los antiguos gobernantes visitaban todas las regiones de su reino para observar a su pueblo y transmitirle sus instrucciones.
I CHING
Cuando un hombre inferior tiene una posición elevada, se aferra desesperadamente a ella y para arrancarlo se requiere decisión y coraje. Es bueno, no dejarse desviar del camino correcto. Por esto, el Hombre Superior va en busca de lo bueno y lo imita; pero al reconocer sus errores los corrige.
I CHING
Esto es lo que debes enseñar e inculcar. Si alguien enseña en otra forma, en vez de conformarse a estas reglas que son las de Cristo Jesús nuestro Señor, y respetar las enseñanzas auténticas de la fe, ese hombre seguramente es un orgulloso y no entiende nada: tiene la enfermedad de ocasionar discusiones y cuestiones inútiles. De ahí provienen envidias, discordias, insultos, desconfianzas, discusiones propias de los que tienen la mente pervertida y andan lejos de la verdad; para ellos la religión es un puro negocio.
Pero en otro sentido la religión es una riqueza para quien se conforma con lo que tiene, pues al llegar al mundo no trajimos nada, ni tampoco nos llevaremos nada. Quedémonos entonces satisfechos con tener alimento y ropa. En cambio, los que quieren ser ricos caen en tentaciones y trampas, una multitud de ambiciones locas y dañinas los hunden en la ruina hasta perderlos. Está comprobado que la raíz de todos los males es el amor al dinero. Por entregarse a él, algunos se han extraviado lejos de la fe y se han torturado a sí mismos con un sinnúmero de tormentos.
Pero en otro sentido la religión es una riqueza para quien se conforma con lo que tiene, pues al llegar al mundo no trajimos nada, ni tampoco nos llevaremos nada. Quedémonos entonces satisfechos con tener alimento y ropa. En cambio, los que quieren ser ricos caen en tentaciones y trampas, una multitud de ambiciones locas y dañinas los hunden en la ruina hasta perderlos. Está comprobado que la raíz de todos los males es el amor al dinero. Por entregarse a él, algunos se han extraviado lejos de la fe y se han torturado a sí mismos con un sinnúmero de tormentos.
Sagradas Escrituras
Doy gracias a Dios que sirvo con limpia conciencia como mis antepasados, mientras te recuerdo sin cesar, noche y día, en mis oraciones. Al acordarme de tus lágrimas, siento un gran deseo de verte y así llenarme de alegría. Recuerdo tu fe sincera. Por eso te invito a que reavives el don de Dios que recibiste por la imposición de mis manos. Porque Dios no nos dio un espíritu de timidez, sino un espíritu de fortaleza, de amor y de buen juicio. Por eso no te avegüences del testimonio que tienes que dar de nuestro Señor, ni de mí al verme preso. Al contrario, lucha conmigo por el Evangelio, sostenido por la fuerza de Dios. El nos salvó y nos llamó para ser santos, no como premiando méritos nuestros, sino gratuitamente y por iniciativa propia.
Sagradas Escrituras
Acuérdate de Cristo Jesús, descendiente de David y resucitado de entre los muertos, según la Buena Nueva que proclamo. Por él sufro hasta cargar cadenas como un malhechor. Pero la Palabra de Dios no está encadenada. Por eso lo sufro todo por el bien de los elegidos, para que también ellos alcancen la salvación que se nos dio en Cristo Jesús, y participen de la Gloria eterna.
Sagradas Escrituras
A este propósito tendríamos muchas cosas que decir, pero nos cuesta exponerlas porque se han vuelto lentos para comprender. Ustedes deberían ser maestros después de tanto tiempo. Pero, todo lo contrario, necesitan que se les vuelvan a enseñar los primeros elementos de las enseñanzas de Dios. Ustedes necesitan leche y no alimento sólido. El que necesita leche es el que todavía no ha probado el camino de la santidad: no es más que un niño pequeño. A los adultos, en cambio, se les da el alimento sólido, pues ellos han adquirido la sensibilidad interior y saben distinguir lo bueno de lo malo.
Sagradas Escrituras
Es difícil para la gente tener otro concepto de la realidad, aunque sabiendo que están cometiendo un grave error no hacen nada por cambiarlo y se rinden muy fácilmente.
Cuando esto pasa todos perdemos...
Cuando esto pasa todos perdemos...
Cristopher M.
Y entonces, ¿qué? Lo que buscaba Israel, no lo alcanzó, pero sí lo alcanzó el resto que Dios eligió, los demás se endurecieron. Como ya dice la Escritura: Dios les ha vuelto el espíritu insensible; les ha dado ojos para no ver y oídos para no oir hasta el día de hoy. Un salmo de David dice también: Que sus banquetes sean trampas y lazos donde caigan ellos mismos, y que ahí encuentren su castigo. Que sus ojos se debiliten y ya no vean. Que anden siempre con la espalda encorvada.
Sagradas Escrituras
El Sumo Sacerdote y todos los suyos que formaban el partido de los saduceos, se pusieron muy envidiosos y, tomando presos a los apóstoles los metieron en la cárcel pública. Pero, durante la noche, el Angel del Señor abrió las puertas de la cárcel y los sacó fuera, diciéndoles: "Preséntense en el Templo y anuncien al pueblo todo el Mensaje de Vida." Obedecieron y, entrando en el Templo al amanecer, se pusieron a enseñar. Mientras tanto, llegó el Sumo Sacerdote con sus partidarios, reunieron al Sanedrín, o sea, a todo el Senado Israelita, y mandaron a buscarlos a la cárcel. Cuando los guardias llegaron allá, no los encontraron. Volvieron y contaron: "Encontramos la cárcel cuidadosamente cerrada y los centinelas montando guardia en las puertas, pero cuando abrimos, no encontramos a nadie dentro."
El jefe de la guardia y los jefes de los sacerdotes, al oír esto, quedaron desconcertados, preguntándose qué podría haber sucedido. En esto llegó uno que les dijo: "Los hombres que encarcelaron están en el Templo enseñando al pueblo." Entonces el jefe de la guardia fue con sus ayudantes y los trajeron, pero sin violencia, porque tenían miedo de ser apedreados por el pueblo. Una vez traídos, los presentaron ante el Sanedrín. El Sumo Sacerdote los interrogó y declaró: "¿No les prohibimos estrictamente enseñar en ese Nombre? Pero ahora ustedes han difundido por toda Jerusalén su doctrina y quieren cargarnos con la sangre de este hombre."
Pedro y los apóstoles respondieron: "Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres. El Dios de nuestros padres resucitó a Jesús, a quien ustedes dieron muerte colgándolo de un madero. Dios lo ha puesto en el cielo a su derecha, haciéndolo Jefe y Salvador para dar a Israel la conversión y el perdón de los pecados. De esto nosotros somos testigos y también es testigo el Espíritu Santo que Dios ha dado a los que le obedecen." Cuando oyeron esto, se indignaron y querían matarlos.
El jefe de la guardia y los jefes de los sacerdotes, al oír esto, quedaron desconcertados, preguntándose qué podría haber sucedido. En esto llegó uno que les dijo: "Los hombres que encarcelaron están en el Templo enseñando al pueblo." Entonces el jefe de la guardia fue con sus ayudantes y los trajeron, pero sin violencia, porque tenían miedo de ser apedreados por el pueblo. Una vez traídos, los presentaron ante el Sanedrín. El Sumo Sacerdote los interrogó y declaró: "¿No les prohibimos estrictamente enseñar en ese Nombre? Pero ahora ustedes han difundido por toda Jerusalén su doctrina y quieren cargarnos con la sangre de este hombre."
Pedro y los apóstoles respondieron: "Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres. El Dios de nuestros padres resucitó a Jesús, a quien ustedes dieron muerte colgándolo de un madero. Dios lo ha puesto en el cielo a su derecha, haciéndolo Jefe y Salvador para dar a Israel la conversión y el perdón de los pecados. De esto nosotros somos testigos y también es testigo el Espíritu Santo que Dios ha dado a los que le obedecen." Cuando oyeron esto, se indignaron y querían matarlos.
Sagradas Escrituras
Por aquellos días, habiendo aumentado el número de los discípulos, los helenistas se quejaron contra los hebreos, porque sus viudas eran desatendidas en el servicio diario. Los Doce reunieron la Asamblea de los discípulos y les dijeron: "No es conveniente que descuidemos la Palabra de Dios por el servicio de las mesas: ¿qué les parece? Busquen, pues, de entre ustedes a siete hombres de buena fama, llenos de sabiduría y Espíritu para confiarles este oficio. Nosotros nos dedicaremos a la oración y al ministerio de la palabra." Toda la asamblea estuvo de acuerdo y eligieron a Esteban, hombre lleno de fe y Espíritu Santo, a Felipe, Prócoro, Nicanor, Timón, Parmenas y a Nicolás, prosélito de Antioquía; los presentaron a los apóstoles, quienes, después de orar, les impusieron las manos. La Palabra de Dios se difundía y el número de los discípulos en Jerusalén aumentaba considerablemente. Incluso un gran número de sacerdotes aceptaron la fe.
Sagradas Escrituras
Esteban, lleno de gracia y fortaleza, realizaba grandes prodigios y señales milagrosas en el pueblo. Algunos que pertenecían a la sinagoga llamada de los Libertos, cirenenses y alejandrinos, y otros de Cilicia y Asia acudieron para rebatir a Esteban, pero no pudieron hacer frente a la sabiduría que estaba en él y al Espíritu que hablaba por él cuando los rebatía con mucha autoridad. Y, como no podían mirar de frente la verdad, sobornaron a unos hombres que dijeron: "Lo hemos oído hablar contra Moisés y contra Dios." Así excitaron al pueblo, a los Ancianos y a los maestros de la Ley; vinieron de repente, lo arrestaron y lo llevaron al Sanedrín. Allí presentaron testigos falsos que declararon: "Este hombre siempre habla en contra de nuestro Lugar Santo y contra la Ley. Le oímos decir que Jesús Nazareno destruirá este Lugar y cambiará las costumbres que nos dejó Moisés." Todos los que estaban sentados en el Sanedrín, cuando miraron a Esteban, vieron su rostro como el de un ángel.
Sagradas Escrituras
Siento que el mundo no jira y se detiene conando no estas, los celos puedencer muy grades y acerte sentir una persona que no sirve.......... mensajes lindos para personas todabia mas lindos.........
Cuando iban de camino, alguien le dijo: "Te seguiré adondequiera que vayas." Jesús le respondió: "Los zorros tienen madrigueras y las aves del cielo tienen sus nidos, pero el Hijo del Hombre no tiene dónde descansar la cabeza." A otro le dijo: "Sígueme." Este le contestó: "Deja que me vaya y pueda primero enterrar a mi padre." Pero Jesús le dijo: "Deja que los muertos entierren a sus muertos; pero tú tienes que salir a anunciar el Reino de Dios." Otro le dijo: "Te seguiré, Señor, pero permíteme que me despida de los míos." Jesús entonces le contestó: "Todo el que pone la mano al arado y mira para atrás, no sirve para el Reino de Dios."
Jesús Cristo
¿Para qué es la escuela? Para hacer humano al hombre. El hombre tiene en él ciertos atributos específicos que deben ser desarrollados y estimulados para que pueda llegar a elevarse en su plena estatura. Si son ignorados o se permite que queden abandonados, el hombre no existe sino en el nivel animal. Solo la disciplina le puede hacer alcanzar su herencia: a través de la escuela y el colegio se transforma al animal en hombre. Al menos, así debería ser.
Sathya Sai Baba
Si el hombre hace el más mínimo esfuerzo para entregarse, el Señor mismo le conferirá el valor para proseguir hasta el final. Caminará con él y lo ayudará como un amigo; lo orientará como su guía y lo protegerá del mal y la tentación. Será su bastón y su sostén.
Sathya Sai Baba
Entonces el Sumo Sacerdote le preguntó: "¿Es verdad?" El respondió: "Hermanos y padres, presten atención: En realidad, el Altísimo no vive en casas hechas por mano de hombres, como dice el profeta: El cielo es mi trono y la tierra el apoyo de mis pies. ¿Qué casa me van a edificar?, dice el Señor. ¿Cuál será el lugar de mi descanso? ¿No fuí yo quien hice todas esas cosas? Ustedes, sin embargo, duros de cabeza, endurecieron su corazón y cerraron sus oídos; siempre se resisten al Espíritu Santo, igual que sus padres. ¿A que profeta no persiguieron sus padres? Ellos mataron a los que anunciaban la venida del Justo, pero ustedes ahora lo traicionaron y asesinaron. Ustedes que recibieron la Ley por medio de ángeles y no la cumplieron." Al oír este reproche se enfuerecieron; rechinaban los dientes contra Esteban. El, lleno del Espíritu Santo, fijó sus ojos en el cielo, vio la Gloria de Dios y a Jesús a su dercha y declaró: "Veo los cielos abiertos y al Hijo del Hombre a la derecha de Dios." Pero ellos, con grandes gritos, se taparon los oídos y todos juntos se lanzaron contra él; lo sacaron fuera de la ciudad para apedrearlo, y los testigos dejaron sus ropas a los pies de un joven llamado Saulo. Mientras lo apedreaban, Esteban oraba así: "Señor, no les tomes en cuenta este pecado." Y, diciendo esto murió.
Sagradas Escrituras
Saulo todavía proyectaba violencias y muerte contra los discípulos del Señor; se presentó al Sumo Sacerdote y le pidió documentos dirigidos a las sinagogas de Damasco, que lo autorizaran para llevar presos a Jerusalén a cuantos encontrara, hombres y mujeres, que fueran del Camino. Pero, mientras se dirigía al Damasco, cuando ya estaba cerca, de repente lo rodeó una luz que venía del cielo. Cayó al suelo y oyó una voz que le decía: "Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?" El preguntó: "Quién eres, Señor?" Y la voz: "Yo soy Jesús, a quien tú persigues; levantate y entra en la ciudad, allí se te dirá lo que debes hacer." Los hombres que lo acompañaban se habían detenido, atónitos, pues oyeron la voz, pero no vieron a nadie. Saulo se levantó del suelo, y aunque tenía los ojos abiertos, no veía nada. Lo tomaron de la mano y lo llevaron a Damasco. Estaba ciego y permaneció tres días sin comer ni beber nada. Vivía en Damasco un discípulo llamado Ananías, a quien el Señor llamó en una visión: "¡Ananías!" El respondió: "Aquí estoy, Señor." Y el Señor le dijo: "Anda a la calle llamada Recta y pregunta en la casa de Judas por un hombre llamado Saulo, de Tarso, que está orando. Y acaba de tener una visión en que un varón llamado Ananías entraba y le imponía las manos para que recobrara la vista." Entonces Ananías respondió: "Señor, he oído a muchos hablar de los males que este hombre ha causado a tus santos en Jerusalén y que ahora tiene poder de los jefes de los sacerdotes para tomar presos a todos los que invocan tu Nombre." El Señor le contestó: "Anda, pues este hombre me será un instrumento valioso y dará a conocer mi Nombre, tanto alos paganos y a sus reyes como al pueblo de Israel. Yo le mostraré todo lo que tendrá que sufrir por mi Nombre." Fue Ananías, entró en la casa, le impuso las manos y le dijo: "Hermano Saulo, el Señor Jesús, que se te apareció en el camino por donde venías, me ha enviado para que recobres la vista y quedes lleno del Espíritu Santo." Al instante, fue como si se le cayeran escamas de los ojos, y pudo ver. Se levantó y fue bautizado; comió y recobró las fuerzas.
Sagradas Escrituras
Saulo permaneció algunos días con los discípulos de Damasco y muy pronto se puso a predicar en las sinagogas que Jesús es el Hijo de Dios. Todos los que lo oían quedaban maravillados y decían: "¿No es éste el que, en Jerusalén, perseguía a muerte a los que invocaban el Nombre de Jesús? ¿Y no vino aquí para llevarlos presos ante los jefes de los sacerdotes?" Pero Saulo se fortalecía cada vez más y confundía a los judíos de Damasco, demostrándoles que Jesús es el Mesías.
Pasado cierto tiempo, los judíos decidieron matarlo. Saulo supo esta determinación: hasta vigilaban las puertas día y noche para matarlo. Pero sus discípulos lo descolgaron de noche por la muralla dentro de un canasto. Llegado a Jerusalén, intentó juntarse con los discípulos, pero todos le tenían miedo porque no creían que fuese discípulo. Entonces Bernabé lo tomó consigo, lo presentó a los apóstoles y les contó que Saulo había visto al Señor en el camino, lo que le había hablado y cómo en Damasco había predicado valientemente con el auxilio de Jesús. Y empezó a convivir con ellos en Jerusalén, predicando con valentía con el auxilio del Señor. También hablaba y discutía con los helenistas; éstos proyectaron matarlo, pero los hermanos se enteraron, lo llevaron a Cesarea y de allí lo enviaron a Tarso.
Pasado cierto tiempo, los judíos decidieron matarlo. Saulo supo esta determinación: hasta vigilaban las puertas día y noche para matarlo. Pero sus discípulos lo descolgaron de noche por la muralla dentro de un canasto. Llegado a Jerusalén, intentó juntarse con los discípulos, pero todos le tenían miedo porque no creían que fuese discípulo. Entonces Bernabé lo tomó consigo, lo presentó a los apóstoles y les contó que Saulo había visto al Señor en el camino, lo que le había hablado y cómo en Damasco había predicado valientemente con el auxilio de Jesús. Y empezó a convivir con ellos en Jerusalén, predicando con valentía con el auxilio del Señor. También hablaba y discutía con los helenistas; éstos proyectaron matarlo, pero los hermanos se enteraron, lo llevaron a Cesarea y de allí lo enviaron a Tarso.
Sagradas Escrituras