Que quiere decir los fanatismos que más debemos temer son aquell ( 4 )
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Desconozco el enigma que ciñe mi imaginación, ya que hay tiempos que en mi discernimiento aletean fastuosos versos como polillas deseosas de una luz radiante, no obstante la atroz realidad, que domina mi existencia los reemplaza en mi mente sin la ilusión de que retornarán algún día, versos que sugieren una reflexión íntima, porque es parte del pensamiento, reflexión donde la ambigüedad está presente, donde se abran caminos para nuevas explicaciones, una sola palabra tiene muchos significados, uno quiere decir cosas y éstas se multiplican a partir de las distintas lecturas que hace el lector, quien le da su propio significado.
Daniel Navarro
cuando al amor lo veas tirado,ensangrentado,llorando y gimiendo de dolor, alegrate.,eso quiere decir que todavia.......... VIVE...........
ISMAEL GONZALEZ GARCIA
cuando se ama se sufre , si tu nunca has sufrido , quiere decir que tu nunca as amado, es bonito amar pero como duele para ser feliz con el tiempo.
marlove
Las personas siempre, ó casi siempre, que hemos sufrido una decepción en el amor hablamos de este sentimiento como lo peor, incluso lo catalogamos como pérdida, pecamos diciendo: “EL QUE SE ENAMORA PIERDE”.
Por qué? Porque mejor no nos damos cuenta que esos momentos gratos de risas fueron al lado del ser que amamos, que luego de esa pelea por cualquier cosa llegó la reconciliación con la persona que amamos, que aquellas lágrimas porque pelearon fueron recompensadas con besos apasionados cuando tocó pedir disculpas, ó tal vez porque no pensamos en el día que perdonamos aquello que creímos no perdonar jamás y no porque perdimos el orgullo, si no que no nos dejamos dominar por la ira, ó esa vez que aprendimos a pedir disculpas y no porque nos hicimos vulnerables si no que dejaste atrás la soberbia.
Pero muchas veces preferimos decidir aceptar perdías cuando hemos ganado la oportunidad de vivir una relación que nos lleno en muchos momentos y nos ha enseñado cosas nuevas.
Justificamos con ese decir y que no es que esa persona nunca me amo, pero aprendimos a entregar todo por nada y seguiste la señal de Jesucristo.
En fin con el amor se gana si se quiere y se pierde lo necesario.
Por qué? Porque mejor no nos damos cuenta que esos momentos gratos de risas fueron al lado del ser que amamos, que luego de esa pelea por cualquier cosa llegó la reconciliación con la persona que amamos, que aquellas lágrimas porque pelearon fueron recompensadas con besos apasionados cuando tocó pedir disculpas, ó tal vez porque no pensamos en el día que perdonamos aquello que creímos no perdonar jamás y no porque perdimos el orgullo, si no que no nos dejamos dominar por la ira, ó esa vez que aprendimos a pedir disculpas y no porque nos hicimos vulnerables si no que dejaste atrás la soberbia.
Pero muchas veces preferimos decidir aceptar perdías cuando hemos ganado la oportunidad de vivir una relación que nos lleno en muchos momentos y nos ha enseñado cosas nuevas.
Justificamos con ese decir y que no es que esa persona nunca me amo, pero aprendimos a entregar todo por nada y seguiste la señal de Jesucristo.
En fin con el amor se gana si se quiere y se pierde lo necesario.
FalaII III IX
A veces las mujeres debemos estar con el que mas nos quiere que con el que mas queremos
angela gonzalez saavedra
Esta situacion, en la que me encuentro, no es beneficiosa para mi vida. En la cual siento una molestia, algo que me falta, se podría decir una ficha de un rompecabezas que esta perdida. En ella llevo un sentimiento, uno en particular, en el cual quiero a esas personas que también me quieren, pero falta algo entre las personas, una de ellas, en la cual mas que querer siento algo mas, siento aprecio. Esta persona en la cual pienso todo el tiempo, en la cual nose que pasará en el futuro, a la cual la extraño día a día, para mi es una persona especial, pero nose lo que pensará ella.
Ella es una persona divina y única, que nose como hacer para sentir un mayor aprecio de ella, nose si lo que dira es verdad, pero yo le creo, nose que queera ella para el futuro, nose que irémos a hacer en él, lo único que quiero es encontrarme junto a ella.
Distintas cosas necesito para consolarme, una de ellas es escuchar una determinada música, otra de ellas es esta, en la cual escribo lo que siento para que luego otros puedan darme concejos, ellos son los amigos.
Distintas cosas me hacen temer, ¿Que pasará mientras yo no esté?¿ Me olvidara? esas son frases que repito constantemente en mi interior, pero no encuentro una respuesta. Yo pienso que sera positiva para el bien de los dos, pero nose que pensará.
Distintas cosas me dicen cómo realizar la opcion correcta, pero nose si tendrán razon, yo pienso que en lo que describo acá es lo que debo hacer.
necesito ayuda, necesito esa pieza para hacer feliz esta vida que vengo llevando con bastante orgullo, cuando entraste en mi vida me dió un mayor orgullo pero lo que necesito ahora es obtener bien esto.
Ella es una persona divina y única, que nose como hacer para sentir un mayor aprecio de ella, nose si lo que dira es verdad, pero yo le creo, nose que queera ella para el futuro, nose que irémos a hacer en él, lo único que quiero es encontrarme junto a ella.
Distintas cosas necesito para consolarme, una de ellas es escuchar una determinada música, otra de ellas es esta, en la cual escribo lo que siento para que luego otros puedan darme concejos, ellos son los amigos.
Distintas cosas me hacen temer, ¿Que pasará mientras yo no esté?¿ Me olvidara? esas son frases que repito constantemente en mi interior, pero no encuentro una respuesta. Yo pienso que sera positiva para el bien de los dos, pero nose que pensará.
Distintas cosas me dicen cómo realizar la opcion correcta, pero nose si tendrán razon, yo pienso que en lo que describo acá es lo que debo hacer.
necesito ayuda, necesito esa pieza para hacer feliz esta vida que vengo llevando con bastante orgullo, cuando entraste en mi vida me dió un mayor orgullo pero lo que necesito ahora es obtener bien esto.
juaanmadera
Dejemos, pues, la enseñanza preparatoria sobre Cristo y pasemos a la enseñanza suprior sin reafirmar las bases, es decir: el arrepentimiento de las acciones malas anteriores, la fe en Dios, la doctrina referente a los bautismos y la imposición de las manos, la resurrección de los muertos y el juicio difinitivo. Es lo que vamos a hacer, si Dios quiere. En realidad, es imposible renovar otra vez por la penitencia a los que fueron iluminados una primera vez, que gustaron los dones sobrenaturales y recibieron el Espíritu Santo, que saborearon la belleza de la Palabra de Dios y los prodigios del mundo futuro. Si a pesar de todo esto dejron de creer y cayeron, es imposible moverlos por segunda vez a hacer penitencia, cuando vuelven a crucificar por su cuenta al Hijo de Dios y hacen burla públicamente de él. Cuando una tierra chupa las lluvias abundantes y produce pasto provechoso para quienes la cultivan, recibe la bendición de Dios. Pero la que produce zarzas y espinas es tierra mala y bien próxima a ser maldecida. Terminarán por prenderle fuego.
Sagradas Escrituras
La Escritura dice al respecto: Preferí a Jacob antes que a Esaú. ¿Qué quiere decir esto? ¿Que Dios es injusto? ¡Eso no! Pero también dijo Dios a Moisés: "Perdonaré a quien perdone, y tendré compasión de quien tenga compasión." Así pues, no depende eso del querer o del esforzarse de uno, sino de Dios, que tiene compasión. En la Escritura dice al faraón: "Te hice faraón con el fin de mostrar en ti mi poder y para que toda la tierra conozca mi Nombre." Así pues, Dios se compadece de quien quiere y endurece al que quiere.
Quizá alguien se me opondrá diciendo: ¿Por qué entonces se queja Dios si nadie se puede oponer a su voluntad? Pero tú amigo, ¿quién eres para pedir cuentas a Dios? Dirá acaso la olla de barro al que la modeló: ¿Por qué me hiciste así? El alfarero, ¿no es dueño de su greda para hacer del mismo barro una vasija de lujo o una ordinaria?
Si Dios, para demostrar cómo se enoja y dar a conocer hasta dónde llega su poder, aguantó con tanta paciencia vasijas que provocaban su ira, listas para romperlas, también quiso mostrar las riquezas de su Gloria con otras vasijas, es decir, nosotros, de los que tuvo compasión y que preparó con anticipación para la Gloria. Para ella fuimos llamados, no solamente de entre los judíos, sino también de entre los paganos, según lo anunció Dios por el profeta Oseas: "Llamaré pueblo mío al que no era mi pueblo, y amada mía a la no amada. Y en el mismo lugar donde se les dijo: No son ustedes mi pueblo, los llamarán hijos del Dios vivo."
Quizá alguien se me opondrá diciendo: ¿Por qué entonces se queja Dios si nadie se puede oponer a su voluntad? Pero tú amigo, ¿quién eres para pedir cuentas a Dios? Dirá acaso la olla de barro al que la modeló: ¿Por qué me hiciste así? El alfarero, ¿no es dueño de su greda para hacer del mismo barro una vasija de lujo o una ordinaria?
Si Dios, para demostrar cómo se enoja y dar a conocer hasta dónde llega su poder, aguantó con tanta paciencia vasijas que provocaban su ira, listas para romperlas, también quiso mostrar las riquezas de su Gloria con otras vasijas, es decir, nosotros, de los que tuvo compasión y que preparó con anticipación para la Gloria. Para ella fuimos llamados, no solamente de entre los judíos, sino también de entre los paganos, según lo anunció Dios por el profeta Oseas: "Llamaré pueblo mío al que no era mi pueblo, y amada mía a la no amada. Y en el mismo lugar donde se les dijo: No son ustedes mi pueblo, los llamarán hijos del Dios vivo."
Sagradas Escrituras
Hermanos, permítanme que les diga con toda claridad: el patriarca David murió y fue sepultado, y su tumba permanece entre nosotros hasta ahora. Pero, como él era profeta, sabía que un descendiente de su sangre se sentaría en su trono, según Dios le había asegurado con juramento. Por eso vio de antemano la resurrección del Mesías y de él habló al decir que no fue abandonado entre los muertos, ni su carne fue corrompida.
Este Mesías es Jesús, y todos nosotros somos testigos de que Dios lo resucitó. Y, engrandecido por la mano poderosa de Dios, ha recibido del Padre el Espíritu Santo prometido: hoy lo acaba de derramar, como ustedes ven y oyen. También es cierto que David no subió al cielo; pero dice en un salmo: Dijo el Señor a mi Señor: "Siéntate a mi derecha hasta que ponga a tus enemigos debajo de tus pies." Sepa entonces con seguridad toda la gente de Israel, que Dios ha hecho Señor y Cristo a este Jesús a quien ustedes crucificaron."
Al oír esto, se afligieron profundamente. Dijeron, pues, a Pedro y a los demás apóstoles: "Hermanos, ¿qué debemos hacer?" Pedro les contestó: "Conviértanse y háganse bautizar cada uno de ustedes en el Nombre de Jesucristo, para que sus pecados sean perdonados. Y Dios les dará el Espíritu Santo; porque la promesa es para ustedes y para sus hijos y para todos los extranjeros a los que el Señor llame."
Este Mesías es Jesús, y todos nosotros somos testigos de que Dios lo resucitó. Y, engrandecido por la mano poderosa de Dios, ha recibido del Padre el Espíritu Santo prometido: hoy lo acaba de derramar, como ustedes ven y oyen. También es cierto que David no subió al cielo; pero dice en un salmo: Dijo el Señor a mi Señor: "Siéntate a mi derecha hasta que ponga a tus enemigos debajo de tus pies." Sepa entonces con seguridad toda la gente de Israel, que Dios ha hecho Señor y Cristo a este Jesús a quien ustedes crucificaron."
Al oír esto, se afligieron profundamente. Dijeron, pues, a Pedro y a los demás apóstoles: "Hermanos, ¿qué debemos hacer?" Pedro les contestó: "Conviértanse y háganse bautizar cada uno de ustedes en el Nombre de Jesucristo, para que sus pecados sean perdonados. Y Dios les dará el Espíritu Santo; porque la promesa es para ustedes y para sus hijos y para todos los extranjeros a los que el Señor llame."
Sagradas Escrituras
No es fácil ser lo que uno quiere ser, al final tenemos mas de lo q todos creen, y tener en claro que debemos ser mas que ayer y soñar con lo que queremos ser
Alessandro Mazariegos
Las dificultades llegan a tu vida cuando menos te lo esperas y sientes q se derrumba todo pero siempre se abre una puerta q te demuestra q todo puede ser mas facil, aqui entra la paciencia y esa actitud de vencedores q debemos tener ante la vida, para decir yo puedo!!!!!!
Sincera
Tantas veces nos llenamos de coraje,
nos asqueamos de odio, nos saturamos de rabia,
nos llenamos de todo, menos de aire
Tantas razones vemos para pelear,
pero solo aquella que no vemos
nos llega a tranquilizar, pensando
que todo va mejorar.
Porque habría de levantar la voz,
si puedo hablar despacio y seria escuchado
aquí y en Japon
Porque habría de golpear a alguien que me a golpeado
si podría perdonarlo, le dolería mas a el
porque no consiguio lo que a buscado
(esto no quiere decir q se dejen madrear, tampoco)
Porque habría de pensar mal, cuando me puedo relajar
fumarme un cigarrrillo y preguntarte. . .
¿Porque habría yo de dudar?
nos asqueamos de odio, nos saturamos de rabia,
nos llenamos de todo, menos de aire
Tantas razones vemos para pelear,
pero solo aquella que no vemos
nos llega a tranquilizar, pensando
que todo va mejorar.
Porque habría de levantar la voz,
si puedo hablar despacio y seria escuchado
aquí y en Japon
Porque habría de golpear a alguien que me a golpeado
si podría perdonarlo, le dolería mas a el
porque no consiguio lo que a buscado
(esto no quiere decir q se dejen madrear, tampoco)
Porque habría de pensar mal, cuando me puedo relajar
fumarme un cigarrrillo y preguntarte. . .
¿Porque habría yo de dudar?
Tovléz
como decir
Como decirte que me estas perdiendo
de apoco mi amor se esta muriendo...
de prisa,de prisa
sin aliento he de quedar,
al gritarte que mi amor
has de guardar.
de prisa, de prisa,
tu puerta he de tocar
pero como entrar,
si tu corazon solo me quiere
a la mitad....
Como decirte que me estas perdiendo
de apoco mi amor se esta muriendo...
de prisa,de prisa
sin aliento he de quedar,
al gritarte que mi amor
has de guardar.
de prisa, de prisa,
tu puerta he de tocar
pero como entrar,
si tu corazon solo me quiere
a la mitad....
cecilia olivera
Una mujer puede decir TE QUIERO a un hombre sin que nadie piense mas que hay una buena amistad.
Pero un hombre no le puede decir a una mujer TE QUIERo sin que alguien piense que quiere algo mas que una amistad.
Asi que busque la forma de decirte TE QUIERO sin decirtelo pero no la encontre.
Por eso he decidido no decirte TE QUIERO.
Pero un hombre no le puede decir a una mujer TE QUIERo sin que alguien piense que quiere algo mas que una amistad.
Asi que busque la forma de decirte TE QUIERO sin decirtelo pero no la encontre.
Por eso he decidido no decirte TE QUIERO.
MANE
El que una persona necesite cambiar, no quiere decir que todos tenemos que hacerlo!!
Simòn Andrades
El que no quieras no quiere decir que no me quieras y solo intentándolo voy a saber.
Oscar Reyes Areche
El lado oscuro tiene al
final una luz,
Y el lado de la luz tiene al
final algo oscuro.
Quiere decir que cuando hay mucho problemas al final se encuentra la solución.
Y cuando todo va muy bien siempre hay algo que lo echa a perder.
final una luz,
Y el lado de la luz tiene al
final algo oscuro.
Quiere decir que cuando hay mucho problemas al final se encuentra la solución.
Y cuando todo va muy bien siempre hay algo que lo echa a perder.
giluna
con asombro veo en lo que me he convertido.. uno de los retos de la vida es el analisis.. que diferente la persona que fui años atras,que diferente las personas que se cruzaron en mi vida en ese entonces, el poder de la atraccion, atraes lo que proyectas.hoy les agradezco ese cruce en mi camino..debo seguir, ya no soy la misma pero estoy mejor,sin decir que estuve peor...bastante tiempo me costo entender que debemos ser para creer...
gabrielle
Si la tristeza del amor llega a tus ojos, un día...deja rodar una lagrima...Felices los que lloran por amor.Cobardes! los que no aman, para no llorar.. Este es un lema verdadero pero q debemos hacer para no hacer sufrir a la persona q amamos? Simple amigos demostremosle a esa persona q vale la pena luchar x ec amor, entendamosla, demuestrenle q cada día la amamos mas no solo decir un t amo no, demuestrenle cn echos q si los amamos no c ahoguen en un vaso de agua demosle gracias a dios todos los días x haber puesto en nuestro camino a esa persona
luisd
Que son los celos...se podría decir que tienen dos significados...el primero es demostrar a la persona amada que le importas mucho y solo la quiere para el y la segunda es una señal de inseguridad de la persona que desconfía mucho de la persona que ama...!!!
jessika
CAMINANDO EN LA OSCURA NOCHE DE MIS DEBELOS... PENSATIVA MIRANDO EL INFINITO, DECUBRO QUE ESTABA SOLA MAS SOLA QUE NUNCA Y QUE MIS SENTIMIENTOS REFLEJABAN TRISTEZA.
DENTRO MIO UN CORAZÓN SE DESMORONA POR UN SENTIMIENTO INEXPLICABLE, CARECIENDO DE SENTIDO.
MI BOCA BALBUCEA PALABRAS QUE LO ÚNICO QUE PROVOCAN ES......LASTIMA.
LA LUNA MIRA DESDE LEJOS ASUSTADA, POR VER TANTO DOLOR QUE NO SE EXPLICA, EL SOL...EL SOL, SOLO MIRA ESCONDIDO,CONFUSO SIN PREGUNTAR POR MIEDO A SENTIR LO MISMO.
CONFUNDIDA EN UNA NOCHE RARA, INUSUAL, SIGO POR UN CAMINO QUE NO TIENE FINAL ,SOLA SIN DIRECCION ALGUNA ,SOLA DESESPERADA , ENLOQUECIENDO POR NO PODER DESCIFRAR LO QUE EL CORAZÓN LE QUIERE DECIR A MI SENTIDOS.
HACE FRIÓ,Y YO SIGO SOLA SIN PODER DESCIFRAR MI VIDA ,, SIN PODER REGULAR LA BRÚJULA DE MIS AHOGADOS SENTIMIENTOS .
DENTRO MIO UN CORAZÓN SE DESMORONA POR UN SENTIMIENTO INEXPLICABLE, CARECIENDO DE SENTIDO.
MI BOCA BALBUCEA PALABRAS QUE LO ÚNICO QUE PROVOCAN ES......LASTIMA.
LA LUNA MIRA DESDE LEJOS ASUSTADA, POR VER TANTO DOLOR QUE NO SE EXPLICA, EL SOL...EL SOL, SOLO MIRA ESCONDIDO,CONFUSO SIN PREGUNTAR POR MIEDO A SENTIR LO MISMO.
CONFUNDIDA EN UNA NOCHE RARA, INUSUAL, SIGO POR UN CAMINO QUE NO TIENE FINAL ,SOLA SIN DIRECCION ALGUNA ,SOLA DESESPERADA , ENLOQUECIENDO POR NO PODER DESCIFRAR LO QUE EL CORAZÓN LE QUIERE DECIR A MI SENTIDOS.
HACE FRIÓ,Y YO SIGO SOLA SIN PODER DESCIFRAR MI VIDA ,, SIN PODER REGULAR LA BRÚJULA DE MIS AHOGADOS SENTIMIENTOS .
daniela benetti
¡SIEMPRE SOLA!!!
¿Quieres que hablemos? Está bien empieza:.
Habla a mi corazón como otros días...
¡Pero no!... ¿qué dirías?
¿Qué podrías decir a mi tristeza?
...No intentes disculparte: ¡todo es vano!
Ya murieron las rosas en el huerto;
el campo verde lo secó el verano,
y mi fé en ti, como mi amor, ha muerto.
Amor arrepentido,
ave que quiere regresar al nido
al través de la escarcha y las neblinas;
amor que vienes aterido y yerto,
¡donde fuiste feliz... ¡ya todo ha muerto!
No vuelvas... ¡Todo lo hallarás en ruinas!
¿A qué has venido? ¿Para qué volviste?
¿Qué buscas?... Nadie habrá de responderte!
Está sola mi alma, y estoy triste,
inmensamente triste hasta la muerte.
Todas las ilusiones que te amaron,
las que quisieron compartir tu suerte,
mucho tiempo en la sombra te esperaron,
y se fueron... cansadas de no verte...
¿Quieres que hablemos? Está bien empieza:.
Habla a mi corazón como otros días...
¡Pero no!... ¿qué dirías?
¿Qué podrías decir a mi tristeza?
...No intentes disculparte: ¡todo es vano!
Ya murieron las rosas en el huerto;
el campo verde lo secó el verano,
y mi fé en ti, como mi amor, ha muerto.
Amor arrepentido,
ave que quiere regresar al nido
al través de la escarcha y las neblinas;
amor que vienes aterido y yerto,
¡donde fuiste feliz... ¡ya todo ha muerto!
No vuelvas... ¡Todo lo hallarás en ruinas!
¿A qué has venido? ¿Para qué volviste?
¿Qué buscas?... Nadie habrá de responderte!
Está sola mi alma, y estoy triste,
inmensamente triste hasta la muerte.
Todas las ilusiones que te amaron,
las que quisieron compartir tu suerte,
mucho tiempo en la sombra te esperaron,
y se fueron... cansadas de no verte...
Jackselins Arteaga
AGRADEMOS A DIOS Y NO AL HOMBRE
Quizá te parezca agradable
Las cosas del mundo.
Quizá aún no comprendas lo que DIOS
Busca y quiere realmente.
Mi hermano, Dios escudriña
La mente y el corazón.
Seamos espirituales
Y NO, seres carnales.
Aunque no comprendas
Lo que Dios hace contigo.
Se humilde y solo así llegaremos
A su estatura del señor.
Aunque muchos nos desprecien
Por causa de Dios.
Debemos estar firmes
Y caminar en santidad.
Agrademos a DIOS y no al mundo
Solo así conoceremos más…
Del amor incontenible
De DIOS y que es eterno.
Quizá te parezca agradable
Las cosas del mundo.
Quizá aún no comprendas lo que DIOS
Busca y quiere realmente.
Mi hermano, Dios escudriña
La mente y el corazón.
Seamos espirituales
Y NO, seres carnales.
Aunque no comprendas
Lo que Dios hace contigo.
Se humilde y solo así llegaremos
A su estatura del señor.
Aunque muchos nos desprecien
Por causa de Dios.
Debemos estar firmes
Y caminar en santidad.
Agrademos a DIOS y no al mundo
Solo así conoceremos más…
Del amor incontenible
De DIOS y que es eterno.
Victor Alfredo Ticlla Calla
TODO ES PARA TI
Todo es para ti.
Esta canción es para ti,
Cada detalle de mi poema
Lo hice para ti.
Puede la gente decir
Que todo lo que hago es por ti.
Pero más bello es decir
Que todo lo que hago es para ti.
Porque cuando uno le quiere
Todo lo hace por ella.
Pero cuando uno le ama
Todo lo hace para ella.
Si me veías cada mañana
Hacer cada frase de mis poemas fue por ti.
Pero, si ves que siempre busco
Lo mejor y lo más bonito,
Todo ello es para ti.
Todo lo que hice fue por ti.
Pero, ahora todo lo que hare es para ti,
Cada detalle de mi amor es para ti.
Quizá no sea mucho decirte que te amo,
Quizá no abunde todo lo que hago por ti,
Quizá fue poco cada detalle por ti,
Quizá no es suficiente sentirte más cerca.
Quizá no bastó todo lo que hice por ti,
Pero, desde hoy y siempre
Cada capítulo de mi vida
Te lo dedicare para ti.
Pueden decir muchos, que bonito es hacer por ti,
Pero, yo digo que más magnifico y maravilloso es:
Hacer todo para ti…
Hacer todo para ti.
Si viste que hice una canción,
Es para ti.
Si te cuestionaste lo que hice más que nunca,
Todo es para ti.
Y no hay nada más bello
Que hacer todo para ti.
No me basta
Ni me abunda decir,
Que todo lo que hago es más que por ti...
Es más que por amor...
Todo es, solo para ti.
Todo es para ti.
Esta canción es para ti,
Cada detalle de mi poema
Lo hice para ti.
Puede la gente decir
Que todo lo que hago es por ti.
Pero más bello es decir
Que todo lo que hago es para ti.
Porque cuando uno le quiere
Todo lo hace por ella.
Pero cuando uno le ama
Todo lo hace para ella.
Si me veías cada mañana
Hacer cada frase de mis poemas fue por ti.
Pero, si ves que siempre busco
Lo mejor y lo más bonito,
Todo ello es para ti.
Todo lo que hice fue por ti.
Pero, ahora todo lo que hare es para ti,
Cada detalle de mi amor es para ti.
Quizá no sea mucho decirte que te amo,
Quizá no abunde todo lo que hago por ti,
Quizá fue poco cada detalle por ti,
Quizá no es suficiente sentirte más cerca.
Quizá no bastó todo lo que hice por ti,
Pero, desde hoy y siempre
Cada capítulo de mi vida
Te lo dedicare para ti.
Pueden decir muchos, que bonito es hacer por ti,
Pero, yo digo que más magnifico y maravilloso es:
Hacer todo para ti…
Hacer todo para ti.
Si viste que hice una canción,
Es para ti.
Si te cuestionaste lo que hice más que nunca,
Todo es para ti.
Y no hay nada más bello
Que hacer todo para ti.
No me basta
Ni me abunda decir,
Que todo lo que hago es más que por ti...
Es más que por amor...
Todo es, solo para ti.
Victor Alfredo Ticlla Calla
PARA ARISTÓTELES la amistad era "lo más necesario para la vida", y nosotros, cuando oímos decir que "un amigo es un tesoro" o que "donde está tu amigo está tu tesoro", nos damos cuenta de que esas palabras resuenan como un aldabonazo en nuestro interior. No nos dejan indiferentes, porque todos sabemos o intuimos qué clase de tesoro puede llegar a ser una amistad.
A las personas nos gusta tener amigos: gente con la que compartir vida, experiencias, tiempo, conversación... Nos gustan los amigos y nos parecen muy importantes, incluso imprescindibles. La amistad es una relación humana con un valor muy especial. Junto con la família y el trabajo, es algo que nos parece que merece la pena y a lo cual dedicamos tiempo y esfuerzo. Queremos tener amigos en la vida: para no estar solos -a veces se siente la soledad incluso estando rodeados de gente-, para vivir la vida más a fondo y para disfrutarla de verdad. Como escribió Aristóteles, "sin amigos nadie querría vivir, aun cuando poseyera todos los demás bienes".
Quizá por eso escribo esto. Escribir sobre la amistad me ayuda a saber qué espero yo de ella, qué doy yo a mis amigos, si mi amistad con ellos es plena o solo algo "satisfactorio". Reflexionar sobre las cosas ayuda a vivirlas mejor. Reflexionar es un modo de vivir.
LA AMISTAD COMO REGALO
Decía más arriba que dedicamos esfuerzo a hacer amigos. Y el esfuerzo es necesario porque las cosas no salen solas. Sin embargo, la amistad no se puede forzar. Por eso también puede decirse que la amistad surge siempre como un regalo, como un don que se recibe. En un momento dado, aparece entre dos personas un deseo de compartir, de comunicarse, de contar lo que se lleva dentro y de contrastarlo, de ser conocido muy a fondo. De hecho, cuando uno vislumbra en el horizonte la posibilidad de hacer una nueva amistad, de esas profundas y verdaderas, que aportan y llenan tanto por dentro, parece que su espíritu se hincha y crece. Es como ver nacer un día radiante. La vida se ve de otro color porque los amigos hacen cobrar sentido a nuestras vivencias: estas no van a ser solo para nosotros. Las cosas son distintas porque las vivimos pensando en compartirlas, en transmitirlas, en discutirlas, en compararlas. De nuestros amigos nos interesa todo: lo que piensan, lo que hacen, cómo viven las cosas. Lo importante no es solo lo que cuentan ni lo que les pasa; lo importante es que eso "es tuyo", "eres tú".
Desde mi adolescencia he experimentado disgusto ante los momentos meramente descriptivos de los acontecimientos, o las que eran como una reseña informativa de lo que había ocurrido en el verano. Los momentos verdaderos son aquellos en las que los acontecimientos del lunes o del viernes se describen como cosas que me pasan y no solo como cosas que van pasando a mi lado. Lo interesante y lo que me hace disfrutar era ver cómo esas cosas se viven desde dentro de mis amigos.
El grado de amistad con los amigos puede distinguirse precisamente por eso. Por si los momentos estaban llenos de preguntas convencionales y frases que se repetían del mismo modo en todas los demás momentos o si e ellos te dejas llevar, trayendo a colación esto o aquello, y acabando en lugares desconocidos para ti mismo, pero bonitos y en los que habías disfrutado. Escribir para los amigos es descubrir el mundo con unos ojos nuevos para dárselo a ellos.
La amistad es un regalo porque es vivir otra vida además de la propia. Es poder vivir dos veces. Y es también reafirmar tu propia existencia porque hay alguien que la quiere así: incondicionalmente. En el amigo encontramos aceptación plena.
La amistad es un don porque, en cierto modo, llega cuando y como quiere; no es programable; simplemente, surge y es como un regalo, un don que uno recibe.
Esa comunión del espíritu que hay entre los amigos, ese compartir denso e intenso, ese vivir y ser sin dar explicaciones porque estas no son necesarias para nuestro mutuo entendimiento, ese encontrar las puertas del alma siempre abiertas y acogedoras para ti porque eres tú, es el tesoro incalculable. No es extraño que los griegos la calificaran como regalo de los dioses.
Regalo es también en el sentido de que nunca es verdaderamente merecida. Si se puede hablar así, algunos podrían merecer más que otros el tener amigos. Pero, en el fondo, la amistad de una persona difícilmente es algo que uno llegue a "merecer". Se pueden tener de modo habitual disposiciones personales adecuadas para la amistad, para tener amigos (no todo el mundo las tiene).
Pero no se puede decidir en qué momento aparecerá el amigo o de quién seré amigo. Por ejemplo, todos contamos con momentos imborrables de la vida en los que comprendes repentinamente que tienes delante a alguien que puede leer dentro de ti como si fueras tú quien lo hiciera; que puede pasearse por tu alma sin explicaciones de tu parte; sin necesidad de mapas, brújulas o palabras clave que le hagan entender lo que se va a encontrar. Es la empatía, una sintonía especialísima que se establece con muy pocas personas a lo largo de la existencia, y que es un descenso y un ascenso vertiginoso por las entrañas de la verdadera vida.
MIRAR A LAS PERSONAS
Cuando nos sentimos así, vistos con unos ojos ajenos que al mismo tiempo son como los nuestros propios, es como si todo nuestro ser despertara. Querríamos saberlo todo acerca de aquella persona y que ella conociera nuestro yo hasta el final. Las conversaciones se convierten en un continuo maravillarse y aportarse mutuo. Sentimos el mundo como un pequeño globo terráqueo que gira entre nuestras manos y el motor de ese movimiento es la corriente que entre nosotros se ha creado.
Es un encuentro con otro yo, sin que ese yo se refiera a un yo idéntico, a un "alma gemela"; pues puede serlo o no. Es otro yo porque se pone en nuestra piel como si fuéramos nosotros mismos; pero al tiempo que mantiene su mismidad y su alteridad. Y por eso hay mucha riqueza en el trato con el amigo, porque lo distinto siempre nos enriquece.
Mirarnos en un amigo es mirarnos en un espejo. En un espejo que devuelve algo más que una simple reproducción de la propia imagen. Mirarnos en un amigo es encontrarnos a nosotros mismos vistos desde fuera y con mayor perspectiva, pero con el cuidado con que nosotros mismos pondríamos al mirarnos: "A través de él, los amigos se enriquecen y perfeccionan, se descubren e interpretan.
Se podría decir que, al ver al otro, cada uno de ellos aprende a conocerse" (Marias). La acción de mirar que tanto aparece entre los amigos, es algo que me parece esencial para que pueda surgir amistad entre dos personas para tener amigos hay que saber mirar.
En una carta que recibí hace unos meses me decía una amiga que "había encontrado el camino para trascender lo inmediato. El despertador para mirar (...) era el del pensamiento filosófico y la contemplación de las cosas bellas". En mi respuesta, le reafirmé en su descubrimiento porque me parecía realmente valioso: la filosofía y la contemplación estética son dos medios muy buenos para acceder a lo más hondo de la realidad.
La belleza es un camino hacia la verdad especialmente bueno. Porque la belleza no produce únicamente la mera delectación estética; posee una cualidad inestimable, y es que exige por nuestra parte contemplación. Ante las cosas bellas no basta pasear la vista. Para disfrutarlas verdaderamente hay que mirarlas con detenimiento, con miramiento. Con ellas hay que andarse con contemplaciones. Y contemplar es importante porque hace que nos detengamos y miremos las cosas tal como son, "dejando" que sean así.
La contemplación es un camino abierto hacia la verdad. Hacia la verdad personal, la de los demás y la del universo entero. Eso lo expresa muy bien de otro modo Lorenzo Silva en una de sus novelas. Escribía que "el mundo está lleno de tesoros sin descubrir porque no hay quien se pare a mirarlos. Pero en cuanto hay alguien que se detiene ante ellos, se abren ante esa persona como una maravillosa realidad llena de riqueza y significado ofreciéndole nuevos horizontes". Yo he pensado muchas veces que eso exactamente pasa con las personas.
Por eso, para tener amigos hay que saber mirar. Mirar es ver con atención, es contemplar, es concentrar nuestro ser entero en los ojos deseando captar lo que hay frente a ellos. Mirar presupone una vista limpia, sin prejuicios ni cargas anteriores, para captar lo que hay y no lo que yo he puesto o quiero poner. Mirar no es ver lo que yo quiero ver sino percibir cómo son las cosas o las personas en sí. Y además de limpieza interior, la mirada requiere también aceptación, renuncia a dominar. Cuando miramos de verdad, estamos dispuestos a dejar ser a las cosas y a las personas tal y como son. Esto es especialmente importante con las personas.
A las personas hay que dejarlas ser, hay que aceptarlas como son. Sin esa condición nunca sabremos lo que es una verdadera amistad; nunca llegaremos a saborear el gozo inmenso que produce esa identificación con el otro, ese compartir la vida, los sueños, los deseos, los fracasos. Habrá siempre en el amigo una zona de acceso prohibido o de "reservado".
Para mirar de verdad hay que aprender a hacerlo. Los hay que conocen ese arte de modo natural o han sido educados en él. Pero también puede aprenderse. Para mirar hay que pararse, parar la rueda de la actividad exterior y parar también nuestro ruido interior (qué tengo que hacer luego, cómo resolveré la cena en casa de mi hermano, qué ropa necesito, a ver cómo queda el Madrid, a ver si consigo cerrar un buen trato con este cliente...). Para mirar hay que perder el miedo a "pasar tiempo" sin haber sido ""eficaces"".
Todos hemos conocido a personas que provocan que los que están a su lado den lo mejor de sí mismos. Son personas que logran que los demás quieran -parafraseando a Salinas- "sacar de sí su mejor yo". Es así porque son personas que saben mirar, y que por eso han sabido encontrar la llave interior de las personas. Esa llave de la confianza que uno entrega solo cuando va a saberse visto, aceptado y querido por sí mismo.
LA MORADA DEL YO
Llegar a la intimidad del alma, al centro de la persona o solo rozar su periferia, exige rodeos: rodeos que son esencialmente contemplación, escucha atenta y activa, mirada abierta y receptiva. Solo cuando una persona percibe ese clima de confianza a su alrededor es capaz de empezar a abrir las rendijas de su yo. Y a través de esas rendijas pueden empezar a filtrarse los rayos de la luz que toda persona esconde. La intimidad, la interioridad, es siempre luminosa en el sentido de iluminadora. Porque muestra siempre algo desconocido para quien no está allí dentro. No siempre será lo original y nuevo el qué diga esa persona pero sí el cómo ella lo vive. Esta es la llave que entregamos a nuestros amigos y que hace que quedemos totalmente al descubierto: vulnerables, también.
Algunas veces, tras haber desnudado la intimidad del alma en conversación con la persona que nos ha inspirado esa confianza, uno siente el vértigo del miedo a romperse, a que le rompan, a que se burlen, a que no comprendan, al silencio indiferente o superficial.
Hasta ahora, esos pensamientos, deseos, aspiraciones, miedos y preguntas más íntimas habían quedado dentro de nuestra alma. A veces nos angustiaban, otras nos elevaban, otras nos desbordaban por dentro de tal forma, que había que expresarlos de algún modo (quién no ha cantado, llenado de piruetas su salón, compuesto una melodía o garabateado un poema, historia o carta, por puro desbordamiento. Tanto no cabía dentro; fuera crecía, pero tenía más apoyos para ser sostenido, para ser vivido).
Sin embargo, no dejaban de ser nuestros: los demás solo poseían de ellos su cara externa, lo que era fruto de la superabundancia. Por lo demás, no habían sido escuchados por nadie hasta el final y solo de vez en cuando abríamos a alguien una pequeña ventanita de nuestro interior, observando con atención la reacción del interlocutor ante aquello. Pero, de repente, hemos encontrado a alguien que ha provocado que primero quisiéramos abrir una ventanita y después otra, y otra... Luego le hemos pasado al interior de la casa y -poco a poco- le hemos encendido todas las luces que había en ella, iluminando incluso rincones sucios, destartalados, rincones sin ordenar o habitaciones llenas de trastos que no sabemos en dónde colocar. Le hemos enseñado el sillón de los sueños, frente a la ventana, y le hemos invitado a sentarse allí porque desde él puede conocerlos mejor. Le hemos presentado el rincón de los miedos, ese sí, está a oscuras porque nos parece que la luz acabará por hacerlos crecer. Es un rincón siempre difícil de enseñar; se supone que de esos no tenemos, y nos cuidamos mucho de dejarlos salir. También le hemos pasado al cuarto de las preguntas; esa habitación está llena de frases sueltas, de pensamientos, de párrafos incluso, y hasta de alguna página escrita. Pero sobre todo está lleno de interrogantes; es una habitación poblada de signos de interrogación que hemos ido recogiendo a lo largo de nuestra vida: por qué las relaciones humanas son tan complicadas, por qué hay personas que no miran hacia adentro, por qué las focas son más importantes que los países del Sur... Hay también un cuarto sin techo que mira directamente al sol, o al firmamento, si es de noche. Ese es el cuarto de las aspiraciones grandes, el cuarto en el que respiro hondo, el cuarto al que hay que acudir siempre que hemos pasado un día entre mucho polvo, o mucho tiempo en el sillón. También ha conocido la buhardilla; allí no vamos demasiadas veces porque es donde están los pedazos rotos de nuestra vida y todavía nos cuesta mirarlos sin sentir dolor o pena.
Hay personas a las que paseamos por nuestra morada interior sin miedo alguno; es más: deseamos desde lo más íntimo de nuestro ser hacerlo. Sentimos desde muy hondo que apreciará, entenderá y comprenderá cada objeto que encuentre en ella. No le importarán los cacharros rotos, aunque tengamos la estantería llena de ellos; no querrá reírse de nuestras inquietudes: se le iluminará la mirada al conocerlas porque . también ella las había sentido latir más de una vez. Le encantará que tengamos un sillón de sueños y un cuarto sin techo, y querrá saber qué nos dicen los astros por la noche y cómo es el vuelo de los pájaros que vemos pasar. Son personas que hacen que sintamos la necesidad de hacer crecer todo eso, de mostrárselo, de hacerlo vivir para ellas.
Esas personas son los amigos, el amigo aquel con quien me atrevo a ser yo misma; sin restricciones y sin temores. Esa persona con la que puedo decir todo porque todo lo va a entender en su contexto; esa persona con la que puedo hablar en borrador: sin orden, sin hilazón, sin sentido algunas veces. Con rabia o ira, con desesperación, con alegría exultante, desvariando. Descubriendo todas las raíces de mi alma y sabiendo que en ningún momento se aprovechará de ello para arrancarme de mi lugar. Y sabiendo que -como escribió alguien- "comprende esas contradicciones en mi naturaleza que llevarían a otros a juzgarme mal". Eso es un amigo.
A las personas nos gusta tener amigos: gente con la que compartir vida, experiencias, tiempo, conversación... Nos gustan los amigos y nos parecen muy importantes, incluso imprescindibles. La amistad es una relación humana con un valor muy especial. Junto con la família y el trabajo, es algo que nos parece que merece la pena y a lo cual dedicamos tiempo y esfuerzo. Queremos tener amigos en la vida: para no estar solos -a veces se siente la soledad incluso estando rodeados de gente-, para vivir la vida más a fondo y para disfrutarla de verdad. Como escribió Aristóteles, "sin amigos nadie querría vivir, aun cuando poseyera todos los demás bienes".
Quizá por eso escribo esto. Escribir sobre la amistad me ayuda a saber qué espero yo de ella, qué doy yo a mis amigos, si mi amistad con ellos es plena o solo algo "satisfactorio". Reflexionar sobre las cosas ayuda a vivirlas mejor. Reflexionar es un modo de vivir.
LA AMISTAD COMO REGALO
Decía más arriba que dedicamos esfuerzo a hacer amigos. Y el esfuerzo es necesario porque las cosas no salen solas. Sin embargo, la amistad no se puede forzar. Por eso también puede decirse que la amistad surge siempre como un regalo, como un don que se recibe. En un momento dado, aparece entre dos personas un deseo de compartir, de comunicarse, de contar lo que se lleva dentro y de contrastarlo, de ser conocido muy a fondo. De hecho, cuando uno vislumbra en el horizonte la posibilidad de hacer una nueva amistad, de esas profundas y verdaderas, que aportan y llenan tanto por dentro, parece que su espíritu se hincha y crece. Es como ver nacer un día radiante. La vida se ve de otro color porque los amigos hacen cobrar sentido a nuestras vivencias: estas no van a ser solo para nosotros. Las cosas son distintas porque las vivimos pensando en compartirlas, en transmitirlas, en discutirlas, en compararlas. De nuestros amigos nos interesa todo: lo que piensan, lo que hacen, cómo viven las cosas. Lo importante no es solo lo que cuentan ni lo que les pasa; lo importante es que eso "es tuyo", "eres tú".
Desde mi adolescencia he experimentado disgusto ante los momentos meramente descriptivos de los acontecimientos, o las que eran como una reseña informativa de lo que había ocurrido en el verano. Los momentos verdaderos son aquellos en las que los acontecimientos del lunes o del viernes se describen como cosas que me pasan y no solo como cosas que van pasando a mi lado. Lo interesante y lo que me hace disfrutar era ver cómo esas cosas se viven desde dentro de mis amigos.
El grado de amistad con los amigos puede distinguirse precisamente por eso. Por si los momentos estaban llenos de preguntas convencionales y frases que se repetían del mismo modo en todas los demás momentos o si e ellos te dejas llevar, trayendo a colación esto o aquello, y acabando en lugares desconocidos para ti mismo, pero bonitos y en los que habías disfrutado. Escribir para los amigos es descubrir el mundo con unos ojos nuevos para dárselo a ellos.
La amistad es un regalo porque es vivir otra vida además de la propia. Es poder vivir dos veces. Y es también reafirmar tu propia existencia porque hay alguien que la quiere así: incondicionalmente. En el amigo encontramos aceptación plena.
La amistad es un don porque, en cierto modo, llega cuando y como quiere; no es programable; simplemente, surge y es como un regalo, un don que uno recibe.
Esa comunión del espíritu que hay entre los amigos, ese compartir denso e intenso, ese vivir y ser sin dar explicaciones porque estas no son necesarias para nuestro mutuo entendimiento, ese encontrar las puertas del alma siempre abiertas y acogedoras para ti porque eres tú, es el tesoro incalculable. No es extraño que los griegos la calificaran como regalo de los dioses.
Regalo es también en el sentido de que nunca es verdaderamente merecida. Si se puede hablar así, algunos podrían merecer más que otros el tener amigos. Pero, en el fondo, la amistad de una persona difícilmente es algo que uno llegue a "merecer". Se pueden tener de modo habitual disposiciones personales adecuadas para la amistad, para tener amigos (no todo el mundo las tiene).
Pero no se puede decidir en qué momento aparecerá el amigo o de quién seré amigo. Por ejemplo, todos contamos con momentos imborrables de la vida en los que comprendes repentinamente que tienes delante a alguien que puede leer dentro de ti como si fueras tú quien lo hiciera; que puede pasearse por tu alma sin explicaciones de tu parte; sin necesidad de mapas, brújulas o palabras clave que le hagan entender lo que se va a encontrar. Es la empatía, una sintonía especialísima que se establece con muy pocas personas a lo largo de la existencia, y que es un descenso y un ascenso vertiginoso por las entrañas de la verdadera vida.
MIRAR A LAS PERSONAS
Cuando nos sentimos así, vistos con unos ojos ajenos que al mismo tiempo son como los nuestros propios, es como si todo nuestro ser despertara. Querríamos saberlo todo acerca de aquella persona y que ella conociera nuestro yo hasta el final. Las conversaciones se convierten en un continuo maravillarse y aportarse mutuo. Sentimos el mundo como un pequeño globo terráqueo que gira entre nuestras manos y el motor de ese movimiento es la corriente que entre nosotros se ha creado.
Es un encuentro con otro yo, sin que ese yo se refiera a un yo idéntico, a un "alma gemela"; pues puede serlo o no. Es otro yo porque se pone en nuestra piel como si fuéramos nosotros mismos; pero al tiempo que mantiene su mismidad y su alteridad. Y por eso hay mucha riqueza en el trato con el amigo, porque lo distinto siempre nos enriquece.
Mirarnos en un amigo es mirarnos en un espejo. En un espejo que devuelve algo más que una simple reproducción de la propia imagen. Mirarnos en un amigo es encontrarnos a nosotros mismos vistos desde fuera y con mayor perspectiva, pero con el cuidado con que nosotros mismos pondríamos al mirarnos: "A través de él, los amigos se enriquecen y perfeccionan, se descubren e interpretan.
Se podría decir que, al ver al otro, cada uno de ellos aprende a conocerse" (Marias). La acción de mirar que tanto aparece entre los amigos, es algo que me parece esencial para que pueda surgir amistad entre dos personas para tener amigos hay que saber mirar.
En una carta que recibí hace unos meses me decía una amiga que "había encontrado el camino para trascender lo inmediato. El despertador para mirar (...) era el del pensamiento filosófico y la contemplación de las cosas bellas". En mi respuesta, le reafirmé en su descubrimiento porque me parecía realmente valioso: la filosofía y la contemplación estética son dos medios muy buenos para acceder a lo más hondo de la realidad.
La belleza es un camino hacia la verdad especialmente bueno. Porque la belleza no produce únicamente la mera delectación estética; posee una cualidad inestimable, y es que exige por nuestra parte contemplación. Ante las cosas bellas no basta pasear la vista. Para disfrutarlas verdaderamente hay que mirarlas con detenimiento, con miramiento. Con ellas hay que andarse con contemplaciones. Y contemplar es importante porque hace que nos detengamos y miremos las cosas tal como son, "dejando" que sean así.
La contemplación es un camino abierto hacia la verdad. Hacia la verdad personal, la de los demás y la del universo entero. Eso lo expresa muy bien de otro modo Lorenzo Silva en una de sus novelas. Escribía que "el mundo está lleno de tesoros sin descubrir porque no hay quien se pare a mirarlos. Pero en cuanto hay alguien que se detiene ante ellos, se abren ante esa persona como una maravillosa realidad llena de riqueza y significado ofreciéndole nuevos horizontes". Yo he pensado muchas veces que eso exactamente pasa con las personas.
Por eso, para tener amigos hay que saber mirar. Mirar es ver con atención, es contemplar, es concentrar nuestro ser entero en los ojos deseando captar lo que hay frente a ellos. Mirar presupone una vista limpia, sin prejuicios ni cargas anteriores, para captar lo que hay y no lo que yo he puesto o quiero poner. Mirar no es ver lo que yo quiero ver sino percibir cómo son las cosas o las personas en sí. Y además de limpieza interior, la mirada requiere también aceptación, renuncia a dominar. Cuando miramos de verdad, estamos dispuestos a dejar ser a las cosas y a las personas tal y como son. Esto es especialmente importante con las personas.
A las personas hay que dejarlas ser, hay que aceptarlas como son. Sin esa condición nunca sabremos lo que es una verdadera amistad; nunca llegaremos a saborear el gozo inmenso que produce esa identificación con el otro, ese compartir la vida, los sueños, los deseos, los fracasos. Habrá siempre en el amigo una zona de acceso prohibido o de "reservado".
Para mirar de verdad hay que aprender a hacerlo. Los hay que conocen ese arte de modo natural o han sido educados en él. Pero también puede aprenderse. Para mirar hay que pararse, parar la rueda de la actividad exterior y parar también nuestro ruido interior (qué tengo que hacer luego, cómo resolveré la cena en casa de mi hermano, qué ropa necesito, a ver cómo queda el Madrid, a ver si consigo cerrar un buen trato con este cliente...). Para mirar hay que perder el miedo a "pasar tiempo" sin haber sido ""eficaces"".
Todos hemos conocido a personas que provocan que los que están a su lado den lo mejor de sí mismos. Son personas que logran que los demás quieran -parafraseando a Salinas- "sacar de sí su mejor yo". Es así porque son personas que saben mirar, y que por eso han sabido encontrar la llave interior de las personas. Esa llave de la confianza que uno entrega solo cuando va a saberse visto, aceptado y querido por sí mismo.
LA MORADA DEL YO
Llegar a la intimidad del alma, al centro de la persona o solo rozar su periferia, exige rodeos: rodeos que son esencialmente contemplación, escucha atenta y activa, mirada abierta y receptiva. Solo cuando una persona percibe ese clima de confianza a su alrededor es capaz de empezar a abrir las rendijas de su yo. Y a través de esas rendijas pueden empezar a filtrarse los rayos de la luz que toda persona esconde. La intimidad, la interioridad, es siempre luminosa en el sentido de iluminadora. Porque muestra siempre algo desconocido para quien no está allí dentro. No siempre será lo original y nuevo el qué diga esa persona pero sí el cómo ella lo vive. Esta es la llave que entregamos a nuestros amigos y que hace que quedemos totalmente al descubierto: vulnerables, también.
Algunas veces, tras haber desnudado la intimidad del alma en conversación con la persona que nos ha inspirado esa confianza, uno siente el vértigo del miedo a romperse, a que le rompan, a que se burlen, a que no comprendan, al silencio indiferente o superficial.
Hasta ahora, esos pensamientos, deseos, aspiraciones, miedos y preguntas más íntimas habían quedado dentro de nuestra alma. A veces nos angustiaban, otras nos elevaban, otras nos desbordaban por dentro de tal forma, que había que expresarlos de algún modo (quién no ha cantado, llenado de piruetas su salón, compuesto una melodía o garabateado un poema, historia o carta, por puro desbordamiento. Tanto no cabía dentro; fuera crecía, pero tenía más apoyos para ser sostenido, para ser vivido).
Sin embargo, no dejaban de ser nuestros: los demás solo poseían de ellos su cara externa, lo que era fruto de la superabundancia. Por lo demás, no habían sido escuchados por nadie hasta el final y solo de vez en cuando abríamos a alguien una pequeña ventanita de nuestro interior, observando con atención la reacción del interlocutor ante aquello. Pero, de repente, hemos encontrado a alguien que ha provocado que primero quisiéramos abrir una ventanita y después otra, y otra... Luego le hemos pasado al interior de la casa y -poco a poco- le hemos encendido todas las luces que había en ella, iluminando incluso rincones sucios, destartalados, rincones sin ordenar o habitaciones llenas de trastos que no sabemos en dónde colocar. Le hemos enseñado el sillón de los sueños, frente a la ventana, y le hemos invitado a sentarse allí porque desde él puede conocerlos mejor. Le hemos presentado el rincón de los miedos, ese sí, está a oscuras porque nos parece que la luz acabará por hacerlos crecer. Es un rincón siempre difícil de enseñar; se supone que de esos no tenemos, y nos cuidamos mucho de dejarlos salir. También le hemos pasado al cuarto de las preguntas; esa habitación está llena de frases sueltas, de pensamientos, de párrafos incluso, y hasta de alguna página escrita. Pero sobre todo está lleno de interrogantes; es una habitación poblada de signos de interrogación que hemos ido recogiendo a lo largo de nuestra vida: por qué las relaciones humanas son tan complicadas, por qué hay personas que no miran hacia adentro, por qué las focas son más importantes que los países del Sur... Hay también un cuarto sin techo que mira directamente al sol, o al firmamento, si es de noche. Ese es el cuarto de las aspiraciones grandes, el cuarto en el que respiro hondo, el cuarto al que hay que acudir siempre que hemos pasado un día entre mucho polvo, o mucho tiempo en el sillón. También ha conocido la buhardilla; allí no vamos demasiadas veces porque es donde están los pedazos rotos de nuestra vida y todavía nos cuesta mirarlos sin sentir dolor o pena.
Hay personas a las que paseamos por nuestra morada interior sin miedo alguno; es más: deseamos desde lo más íntimo de nuestro ser hacerlo. Sentimos desde muy hondo que apreciará, entenderá y comprenderá cada objeto que encuentre en ella. No le importarán los cacharros rotos, aunque tengamos la estantería llena de ellos; no querrá reírse de nuestras inquietudes: se le iluminará la mirada al conocerlas porque . también ella las había sentido latir más de una vez. Le encantará que tengamos un sillón de sueños y un cuarto sin techo, y querrá saber qué nos dicen los astros por la noche y cómo es el vuelo de los pájaros que vemos pasar. Son personas que hacen que sintamos la necesidad de hacer crecer todo eso, de mostrárselo, de hacerlo vivir para ellas.
Esas personas son los amigos, el amigo aquel con quien me atrevo a ser yo misma; sin restricciones y sin temores. Esa persona con la que puedo decir todo porque todo lo va a entender en su contexto; esa persona con la que puedo hablar en borrador: sin orden, sin hilazón, sin sentido algunas veces. Con rabia o ira, con desesperación, con alegría exultante, desvariando. Descubriendo todas las raíces de mi alma y sabiendo que en ningún momento se aprovechará de ello para arrancarme de mi lugar. Y sabiendo que -como escribió alguien- "comprende esas contradicciones en mi naturaleza que llevarían a otros a juzgarme mal". Eso es un amigo.
Diego Torrente
PSICOLOGÍA SOCIAL, LA AMISTAD ES VIDA
AMISTAD Y SILENCIO
La amistad se nutre más de la comunicación que del silencio. Sin embargo, el silencio es precisamente en algunos casos el medio de comunicación que utilizan los amigos: es necesario tanto saber estar en silencio como transmitir lo que uno lleva dentro.
Asistir al desvelamiento de un secreto, al desvelamiento de la intimidad de las personas, produce en el ser humano un enmudecimiento del espíritu, un sentimiento de gratitud por lo que se percibe como un don o regalo inmerecido, una impresión de estar pisando terreno sagrado. De hecho, todos podemos remitirnos a alguna ocasión en la que, en conversación íntima con un amigo, al acabar de escuchar, no hemos encontrado palabras adecuadas para decir nada. En esos casos, quizá la prueba de mayor gratitud o de "correspondencia" sea precisamente el silencio; un silencio, eso sí, cuajado de respuesta.
Hay veces en las que no se puede decir nada... porque las palabras lo estropean todo. Hay cosas que la única contestación que merecen o que exigen es el silencio; hay cosas con las que solo puede mantenerse conversación en silencio. Porque o el lenguaje es limitado, o uno es limitado, o ambas cosas. Pero algunas cosas, si se expresan, se profanan. Así ocurre en las experiencias de encuentro: con un amigo, con un paisaje, una obra de arte. En esos momentos, pronunciar algo es mancharlo; hablar es romperlo. Algunas veces la comunicación con las cosas y también con las personas requiere como condición que haya silencio; solamente silencio. Y no un silencio para llenar, sino como medio de entendimiento.
Cuando se tiene la suerte de topar con alguien que tiene algo -poco o mucho- que decir; cuando se tiene la suerte de que esas personas te abran sus puertas y dejan que te asomes y penetres en su mundo interior, en la mayor parte de los casos solo se puede contestar enmudeciendo. Y ese silencio quiere ser entonces un homenaje: la mayor muestra de agradecimiento y de admiración. Porque no se trata de un silencio vacío sino pletórico de contenido: no significa carencia sino plenitud.
El silencio es importante en la amistad. Estar con un amigo es también poder estar en silencio sin miedo a que éste tenga que romperse y sin sentir la necesidad perentoria de tener que llenarlo con palabras. No hay verdadera amistad entre dos amigos si no saben disfrutar y valorar su silencio. El silencio es en sí mismo un espacio y un tiempo para compartir. Rico de contenido y esencialmente valioso porque supone una íntima comunión de espíritus.
LA INTERIORIDAD
La amistad está también muy relacionada con la interioridad. Entre dos amigos ésta es más rica y sólida cuanta mayor sea la intimidad, la interioridad de cada uno de ellos. Hay quienes tienen un gran mundo interior; tienen mucho que decir porque son personas que integran en sí todo lo que hay a su paso: una frase que ha dicho en clase el profesor, la actitud de tal o cual persona, la satisfacción de haber llegado al pico de la montaña, la crisis que le produce una situación difícil de trabajo, un libro que ha leído, los tirones de la madurez.
Así es como las personas se van enriqueciendo por dentro y como su interioridad cobra cada vez mayor volumen: integrando la experiencia, la vivencia personal y las de las otras personas. Aprendemos también a través de las vivencias de los demás, de la experiencia ajena. Quien está atento a su alrededor aprovecha todo intensamente.
Se puede aprender a sentir de un modo distinto al propio; se puede aprender a pensar de manera diferente a la que uno piensa; se puede aprender a valorar cosas que yo no valoro. Escuchar a las personas y tratar de ser ellas, nos permite conocer el mundo desde mil perspectivas diferentes a las nuestras. Y eso conlleva ampliación personal, crecimiento, enriquecimiento, altura, perspectiva y profundidad. La interioridad rica hace que la relación entre los amigos se amplíe. Una amiga me decía hace poco -hablando de otra persona-la satisfacción que le producía tratar con ella "porque es de esas personas que tienen algo que aportar".
El conocimiento que alimenta la intimidad es-una vez más-el que sabe mirar, sabe escuchar, sabe estar. La sola convivencia con las personas, o el mero estar junto a las cosas o entre las cosas (junto al mar rodeado de un bellísimo paisaje, o entre las obras magníficas del Louvre) no basta. Más de una vez las ratas habrán correteado por los pasillos del Louvre; sin embargo, todavía no hemos tenido ocasión de encontrarlas embelesadas frente a la Venus de Milo, tras haber pasado frente a ella toda la noche. Para las personas, las que son capaces de ello, las cosas tienen una historia que contar, la naturaleza tiene algo que transmitir y todo lo que encuentran es capaz de darles un mensaje.
El hombre con interioridad es capaz de ver sentido a todas las cosas; y en cierto modo de darles él mismo el sentido puesto que es él quien lo capta, lo descubre y -en ese sentido lo crea, lo recrea. Por eso, forma parte del "tesoro" de la amistad tener amigos con un gran mundo interior.
La amistad de las personas es un regalo. El regalo es mayor cuanta mayor sea la interioridad y la intimidad compartida. Esta debe cuidarse y en ella juega un papel muy importante el saber mirar porque puede franquearnos el paso al alma del amigo.
Una vez dentro, el mundo se abre ante nosotros de un modo desconocido y luminoso que provoca en nosotros muy diversos sentimientos (admiración, compasión, respeto, etc.), pero siempre el de "desear el bien del amigo, por el amigo mismo" (Aristóteles).
AMISTAD Y SILENCIO
La amistad se nutre más de la comunicación que del silencio. Sin embargo, el silencio es precisamente en algunos casos el medio de comunicación que utilizan los amigos: es necesario tanto saber estar en silencio como transmitir lo que uno lleva dentro.
Asistir al desvelamiento de un secreto, al desvelamiento de la intimidad de las personas, produce en el ser humano un enmudecimiento del espíritu, un sentimiento de gratitud por lo que se percibe como un don o regalo inmerecido, una impresión de estar pisando terreno sagrado. De hecho, todos podemos remitirnos a alguna ocasión en la que, en conversación íntima con un amigo, al acabar de escuchar, no hemos encontrado palabras adecuadas para decir nada. En esos casos, quizá la prueba de mayor gratitud o de "correspondencia" sea precisamente el silencio; un silencio, eso sí, cuajado de respuesta.
Hay veces en las que no se puede decir nada... porque las palabras lo estropean todo. Hay cosas que la única contestación que merecen o que exigen es el silencio; hay cosas con las que solo puede mantenerse conversación en silencio. Porque o el lenguaje es limitado, o uno es limitado, o ambas cosas. Pero algunas cosas, si se expresan, se profanan. Así ocurre en las experiencias de encuentro: con un amigo, con un paisaje, una obra de arte. En esos momentos, pronunciar algo es mancharlo; hablar es romperlo. Algunas veces la comunicación con las cosas y también con las personas requiere como condición que haya silencio; solamente silencio. Y no un silencio para llenar, sino como medio de entendimiento.
Cuando se tiene la suerte de topar con alguien que tiene algo -poco o mucho- que decir; cuando se tiene la suerte de que esas personas te abran sus puertas y dejan que te asomes y penetres en su mundo interior, en la mayor parte de los casos solo se puede contestar enmudeciendo. Y ese silencio quiere ser entonces un homenaje: la mayor muestra de agradecimiento y de admiración. Porque no se trata de un silencio vacío sino pletórico de contenido: no significa carencia sino plenitud.
El silencio es importante en la amistad. Estar con un amigo es también poder estar en silencio sin miedo a que éste tenga que romperse y sin sentir la necesidad perentoria de tener que llenarlo con palabras. No hay verdadera amistad entre dos amigos si no saben disfrutar y valorar su silencio. El silencio es en sí mismo un espacio y un tiempo para compartir. Rico de contenido y esencialmente valioso porque supone una íntima comunión de espíritus.
LA INTERIORIDAD
La amistad está también muy relacionada con la interioridad. Entre dos amigos ésta es más rica y sólida cuanta mayor sea la intimidad, la interioridad de cada uno de ellos. Hay quienes tienen un gran mundo interior; tienen mucho que decir porque son personas que integran en sí todo lo que hay a su paso: una frase que ha dicho en clase el profesor, la actitud de tal o cual persona, la satisfacción de haber llegado al pico de la montaña, la crisis que le produce una situación difícil de trabajo, un libro que ha leído, los tirones de la madurez.
Así es como las personas se van enriqueciendo por dentro y como su interioridad cobra cada vez mayor volumen: integrando la experiencia, la vivencia personal y las de las otras personas. Aprendemos también a través de las vivencias de los demás, de la experiencia ajena. Quien está atento a su alrededor aprovecha todo intensamente.
Se puede aprender a sentir de un modo distinto al propio; se puede aprender a pensar de manera diferente a la que uno piensa; se puede aprender a valorar cosas que yo no valoro. Escuchar a las personas y tratar de ser ellas, nos permite conocer el mundo desde mil perspectivas diferentes a las nuestras. Y eso conlleva ampliación personal, crecimiento, enriquecimiento, altura, perspectiva y profundidad. La interioridad rica hace que la relación entre los amigos se amplíe. Una amiga me decía hace poco -hablando de otra persona-la satisfacción que le producía tratar con ella "porque es de esas personas que tienen algo que aportar".
El conocimiento que alimenta la intimidad es-una vez más-el que sabe mirar, sabe escuchar, sabe estar. La sola convivencia con las personas, o el mero estar junto a las cosas o entre las cosas (junto al mar rodeado de un bellísimo paisaje, o entre las obras magníficas del Louvre) no basta. Más de una vez las ratas habrán correteado por los pasillos del Louvre; sin embargo, todavía no hemos tenido ocasión de encontrarlas embelesadas frente a la Venus de Milo, tras haber pasado frente a ella toda la noche. Para las personas, las que son capaces de ello, las cosas tienen una historia que contar, la naturaleza tiene algo que transmitir y todo lo que encuentran es capaz de darles un mensaje.
El hombre con interioridad es capaz de ver sentido a todas las cosas; y en cierto modo de darles él mismo el sentido puesto que es él quien lo capta, lo descubre y -en ese sentido lo crea, lo recrea. Por eso, forma parte del "tesoro" de la amistad tener amigos con un gran mundo interior.
La amistad de las personas es un regalo. El regalo es mayor cuanta mayor sea la interioridad y la intimidad compartida. Esta debe cuidarse y en ella juega un papel muy importante el saber mirar porque puede franquearnos el paso al alma del amigo.
Una vez dentro, el mundo se abre ante nosotros de un modo desconocido y luminoso que provoca en nosotros muy diversos sentimientos (admiración, compasión, respeto, etc.), pero siempre el de "desear el bien del amigo, por el amigo mismo" (Aristóteles).
Diego Torrente
Si lo que usted quiere hacer está bien, y usted cree en ello, ¡adelante, hágalo! Lleve a cabo sus sueños, y no haga caso de lo que los demás puedan decir si usted se topa en algún momento con dificultades, ya que tal vez los demás no sepan que cada fracaso lleva consigo la semilla de un éxito equivalente.
Napoleon Hill
Aunque una manera de hacer las cosas haya perdurado a lo largo del tiempo, no quiere decir que sea la mejor forma o la más sencilla. Simplemente, quizás solo signifique que nadie ha intentado hallar un modo mejor.
Edward De Bono
Trabajar con los niños quiere decir tener que hacer las cuentas con poca certeza y muchas incertidumbres. Lo que nos salva es buscar y no perder el lenguaje de la maravilla que perdura, en cambio, en los ojos y en la mente de los niños.
Loris Malaguzzi
Los viajes no influyeron en mi obra, ese es mi sistema de vida: me da placer cambiar de ciudad. Tengo estudios en varias partes y una ciudad no me da nada. Uno lleva por dentro lo que quiere decir: lo tengo y sé mi camino, no voy en busca de inspiración, momentos o iluminación especiales cuando cambio de un lugar a otro.
Fernando Botero
Amar significa amar al ser amado. Perdonar significa perdonar lo imperdonable. La fe es creer lo increíble. Esperanza quiere decir esperanza cuando todo parece perdido.
Gilbert Keith Chesterton
?Quiero decir, ha sido policía por más tiempo que nadie en la Guardia ?explicó Nobby. Uno de los enanos dijo algo en enano. Hubo algunas sonrisas entre los guardias más bajos. ?¿Qué quiere decir eso? ?preguntó Nobby. ?Bueno, en una traducción aproximada ?contestó Fuertenelbrazo?: Mi culo ha sido mi culo durante mucho tiempo, pero no tengo que escuchar nada de lo que diga.
Terry Pratchett
Señor presidente de México, si usted quiere que lo respeten, respete. ¿Escuchó? Luego no vayan a decir que soy yo el que atropello, que Chávez es el peleón del barrio
Hugo Chávez
Es una especie de toda mi filosofía como actor. Creo que eso es lo que debemos hacer es reproducir una amplia gama de personajes - y es justo lo que me gusta hacer, debo decir. Me gusta tratar de ser tan diferentes como pueda de una cosa a otra.
Garret Dillahunt
La gente quiere decir que 'Promesas del Este' es brutal, pero la única razón por la que digo esto es porque las escenas seguir con ellos. Son realistas. Están en su cara y ver las consecuencias. No es un montón de cortes de edición rápida.
Viggo Mortensen
Incluso las relaciones más cercanas que tengo Sé potencialmente podrían caer. Eso no quiere decir pesimista o negativa acerca de esas relaciones. De un modo extraño, es todo lo contrario. Valoro.
Mark Z. Danielewski