Recuerdos,martirio, ( 4 )
Recuerdos,martirio,. Encuentra docenas de recuerdos,martirio, con fotos para copiar y compartir.
la amistad
Tu nombre no solo en mis recuerdos se ha quedado,
si no también en mi corazon se ha grabado,
y no te preocupes que yo de tu amistad nunca me he olvidado,
no te olvidare hasta que mi cuerpo se sienta cansado,
y ya mi tiempo para seguir viviendo se haya acabado,
porque soy un loco que no te olvidara porque de ti se ha enamorado
Tu nombre no solo en mis recuerdos se ha quedado,
si no también en mi corazon se ha grabado,
y no te preocupes que yo de tu amistad nunca me he olvidado,
no te olvidare hasta que mi cuerpo se sienta cansado,
y ya mi tiempo para seguir viviendo se haya acabado,
porque soy un loco que no te olvidara porque de ti se ha enamorado
Luis Alejandro Aguilar Cartagena
Viejas tardes de verano, donde la nostalgia queda alojada detras de los últimos rayos de sol que se esconden detras del rojizo de las aguas iluminadas con el recuerdo de tu mirada, mis suspiros acarician el sentir de mi alma donde te llaman con pasión desesperada detras de las lagrimas desprendidas por no tener mas, el sabor inolvidable de tus besos.
El tiempo es el único dueño de los momentos vividos, poque en mis recuerdos se vuelve baga la imagen de tu rostro, el que no quiero perder pero me roba despiadamente el paso de los años por mi cabeza solo me queda el sentir en mi alma de la seguridad que tus manos ponian en las mias cuando las tomabas entre las tuyas, solo me queda el sentir de tu mirada , elevando mi alma al sentimiento puro, solo me queda decirte gracias por pasearme por los caminos del amor.
El tiempo es el único dueño de los momentos vividos, poque en mis recuerdos se vuelve baga la imagen de tu rostro, el que no quiero perder pero me roba despiadamente el paso de los años por mi cabeza solo me queda el sentir en mi alma de la seguridad que tus manos ponian en las mias cuando las tomabas entre las tuyas, solo me queda el sentir de tu mirada , elevando mi alma al sentimiento puro, solo me queda decirte gracias por pasearme por los caminos del amor.
muza
La vida se hace siempre de momentos de cosas que no sueles valorar y luego cuando pierdes cuando al fin te has dado cuenta el tiempo no te deja regresar, todo pasa, quien diria que un día queda poco por contar tan solo los recuerdos momentos que no volveran jamas. Por eso hay que vivir con plenitud, porque la vida esta hecha de instantes y es un momento nada mas.
Michel Tanus Cruz
Solo hoy me doy cuenta de lo que se pierde en una vida, cuando se te acaba el amor, solo hoy, cuando después de mucho te e dejado de pensar, cuando te e dejado de llevar en mi mente, y cuando por fin , no te veo en mi sueños, y por que....?????
por que en realidad, ya no te e pensado, y es por que ya no te olvido , no te llevo en mi mente, por que la mente es muy devil a compracion de donde te llevo, mi corazon, y no te veo en mis sueños, por que lo sueños nunka se cumplen, si no que quisera verte en mi vida presente por
una vida entera.
solo espero que la distancia y el orror de
verte pasar por la vida no estando a mi lado, no se aga cada día mas
insorportable, al ver que tu no etsa a mi lado y que solo
tus recuerdos y los bellos pensamientos llegaran algún día
a desaparecer de un instante a otro, o que solo de mi vida sesapraescas
para siempre o que la muerte me lleve para no volver a verte,
si solo eso espero. Que mas puedo esperar en la vida, si mi vida eres tu, y tu ya no estas
con migo, tu dime que puedo hacer después de todo esto, si l final se que tu nunca regresaras,
por que la dicha de tenerte a mi lado
solo sucede una vez
en la vida, y mi oportunidad la perdi, que mas podre hacer,
si se que mi final se acerca y queda atras mi vida feliz,
acobijada por los mas y dulces recuerdos de un garn amor
y una gran pasión de la vida me a regalado y me ha dejado disfrutar y que yo
desaproveche al final.
Solo espero que la agonia no me lleve a cometer locuras
en la vida, que no me lleve a un fracaso ttal de la vida, y que solo
la vida me lleve a donde me tenga que llevar, ya sae lejos o mas cerca de ti,
pero eso, que ya no me aga sifrir.
los recuerdos son aquellos pensamientos que tenemos, y que sabemos que son algo muy especial para nosotros , pero que solo son eso, unos simples recuerdos , que nos gusta recordar por que ya no volveran a pasar, y que son solo con la dicha de recordar los tendremos siempre presentes como si fuera apenas ayer que los vivimos por primera vez.
8 de septiembre de 2010
por que en realidad, ya no te e pensado, y es por que ya no te olvido , no te llevo en mi mente, por que la mente es muy devil a compracion de donde te llevo, mi corazon, y no te veo en mis sueños, por que lo sueños nunka se cumplen, si no que quisera verte en mi vida presente por
una vida entera.
solo espero que la distancia y el orror de
verte pasar por la vida no estando a mi lado, no se aga cada día mas
insorportable, al ver que tu no etsa a mi lado y que solo
tus recuerdos y los bellos pensamientos llegaran algún día
a desaparecer de un instante a otro, o que solo de mi vida sesapraescas
para siempre o que la muerte me lleve para no volver a verte,
si solo eso espero. Que mas puedo esperar en la vida, si mi vida eres tu, y tu ya no estas
con migo, tu dime que puedo hacer después de todo esto, si l final se que tu nunca regresaras,
por que la dicha de tenerte a mi lado
solo sucede una vez
en la vida, y mi oportunidad la perdi, que mas podre hacer,
si se que mi final se acerca y queda atras mi vida feliz,
acobijada por los mas y dulces recuerdos de un garn amor
y una gran pasión de la vida me a regalado y me ha dejado disfrutar y que yo
desaproveche al final.
Solo espero que la agonia no me lleve a cometer locuras
en la vida, que no me lleve a un fracaso ttal de la vida, y que solo
la vida me lleve a donde me tenga que llevar, ya sae lejos o mas cerca de ti,
pero eso, que ya no me aga sifrir.
los recuerdos son aquellos pensamientos que tenemos, y que sabemos que son algo muy especial para nosotros , pero que solo son eso, unos simples recuerdos , que nos gusta recordar por que ya no volveran a pasar, y que son solo con la dicha de recordar los tendremos siempre presentes como si fuera apenas ayer que los vivimos por primera vez.
8 de septiembre de 2010
LeUgIm
"La Anciedad del Deseo Sensacional que me haces Sentir"
El deseo de tenerte a mi lado,
de saciar mis ganas de tus labios,
del sutil efecto de tu aroma,
ese causante adictivo que mil delirios provoca.
Las ansias que despierta al miedo,
insita a la ira, llama a la tristeza y
que cuando estas lejos quieren
secuestrar mis recuerdos, ocultar mi felicidad.
La sensación de cerrar los ojos, y extrañarte un poco menos,
por ese efecto placebo que me provocan tus recuerdos,
cada momento a tu lado, cada que tomo tu mano,
de vuelta en mi mente, casi puedo sentir tus caricias.
El sentimiento de minusvalia que consume las horas,
las horas de cada día sin tus manias,
de no poder rodearte con mis brazos,
y tan suave como la brisa decir Te Amo.
Pero hay algo mas. . .
El sentimiento de grandesa que me causas al caminar,
a mi lado, y aunque no sea de la mano,
es el sentimiento de que puedo con todo y contra todo,
mientras tu sigas a mi lado, mientras no me dejes de amar.
La sensación de pureza de tus palabras,
cuando hablas de verdad, con seriedad,
esas palabras que logran despejar el cielo
de las negras nubes que precipitan los rumores.
El deseo de estar siempre a tu lado,
de vivir una vida entera en este y cualquier espacio,
de querer enamorarte de mi hasta siempre
y una eternidad, y asi jamas te marches de mi lugar.
Y la ansiedad de no poder cuidarte,
cuando andas en las calles, y no estoy a tu lado
el miedo de perderte, e me asfixia,
pero con solo tu llamada,
puedo respirar inclusive bajo el agua.
La ansiedad que me matara, si no te vuelvo a mirar;
El deseo que no logro saciar, y a tu amor se tranquiliza un poco mas;
La sensación de que puedo volar, y para nunca bajar tu mano no quiero soltar;
Eres la causante de ese sentimiento que no puedo, ni quiero explicar.
El deseo de tenerte a mi lado,
de saciar mis ganas de tus labios,
del sutil efecto de tu aroma,
ese causante adictivo que mil delirios provoca.
Las ansias que despierta al miedo,
insita a la ira, llama a la tristeza y
que cuando estas lejos quieren
secuestrar mis recuerdos, ocultar mi felicidad.
La sensación de cerrar los ojos, y extrañarte un poco menos,
por ese efecto placebo que me provocan tus recuerdos,
cada momento a tu lado, cada que tomo tu mano,
de vuelta en mi mente, casi puedo sentir tus caricias.
El sentimiento de minusvalia que consume las horas,
las horas de cada día sin tus manias,
de no poder rodearte con mis brazos,
y tan suave como la brisa decir Te Amo.
Pero hay algo mas. . .
El sentimiento de grandesa que me causas al caminar,
a mi lado, y aunque no sea de la mano,
es el sentimiento de que puedo con todo y contra todo,
mientras tu sigas a mi lado, mientras no me dejes de amar.
La sensación de pureza de tus palabras,
cuando hablas de verdad, con seriedad,
esas palabras que logran despejar el cielo
de las negras nubes que precipitan los rumores.
El deseo de estar siempre a tu lado,
de vivir una vida entera en este y cualquier espacio,
de querer enamorarte de mi hasta siempre
y una eternidad, y asi jamas te marches de mi lugar.
Y la ansiedad de no poder cuidarte,
cuando andas en las calles, y no estoy a tu lado
el miedo de perderte, e me asfixia,
pero con solo tu llamada,
puedo respirar inclusive bajo el agua.
La ansiedad que me matara, si no te vuelvo a mirar;
El deseo que no logro saciar, y a tu amor se tranquiliza un poco mas;
La sensación de que puedo volar, y para nunca bajar tu mano no quiero soltar;
Eres la causante de ese sentimiento que no puedo, ni quiero explicar.
Tovléz
Para un amigo muerto
Por Efrén Romero Acuña Noviembre del 2010
Cuando un amigo se va,
Solo quedan los recuerdos,
Los momentos placenteros
Convivios de carnaval.
Y el duelo el alma fustiga
Por quien te brindo su mano
Y te vio como a un hermano,
Y te compartió su vida.
Aquel que al verte a los ojos
Sabía tu alegría o penar,
Y siempre dispuesto a dar
Para ti buenos consejos.
El que compartió sus sueños
Y que fuera tu gran socio,
Si fue bueno o mal negocio,
Se repartió ganancia y daños.
Si fueron cosas de amor,
Y causas colaterales,
Los apoyos a raudales,
Para obtener lo mejor.
Buen amigo adiós te digo,
Que el Dios que amaste despierto,
Hoy que yases aquí muerto,
Te brinde en el cielo abrigo.
Quizás no pierdo un amigo,
Tal vez ya gane a un aliado
Que este al final a mi lado
Para mostrarme el camino.
Por Efrén Romero Acuña Noviembre del 2010
Cuando un amigo se va,
Solo quedan los recuerdos,
Los momentos placenteros
Convivios de carnaval.
Y el duelo el alma fustiga
Por quien te brindo su mano
Y te vio como a un hermano,
Y te compartió su vida.
Aquel que al verte a los ojos
Sabía tu alegría o penar,
Y siempre dispuesto a dar
Para ti buenos consejos.
El que compartió sus sueños
Y que fuera tu gran socio,
Si fue bueno o mal negocio,
Se repartió ganancia y daños.
Si fueron cosas de amor,
Y causas colaterales,
Los apoyos a raudales,
Para obtener lo mejor.
Buen amigo adiós te digo,
Que el Dios que amaste despierto,
Hoy que yases aquí muerto,
Te brinde en el cielo abrigo.
Quizás no pierdo un amigo,
Tal vez ya gane a un aliado
Que este al final a mi lado
Para mostrarme el camino.
Efren Romero Acuña
Siento que ya no sos aquella arma que podía hacerme daño. Ahora te convertiste en el objeto inútil ubicado en la vitrina de mis recuerdos.
Regina Laje
la soledad toca el corazón.
me pone a oír tu voz
a sentir tu ausencia
a ver tus recuerdos
a oler tu aroma.
Esta soledad endemoniada me hace ser frágil
me hace tratar de olvidarte
La soledad enamorada me acompaña.
en esta inmensidad trato de buscarte.
en esta frágil cuerpo tus labios dejaste
mis manos tocaste
mis ojos miraste
mis penas lloraste
mis sentimientos robaste
Pero el olvido tu te lo llevaste.
me pone a oír tu voz
a sentir tu ausencia
a ver tus recuerdos
a oler tu aroma.
Esta soledad endemoniada me hace ser frágil
me hace tratar de olvidarte
La soledad enamorada me acompaña.
en esta inmensidad trato de buscarte.
en esta frágil cuerpo tus labios dejaste
mis manos tocaste
mis ojos miraste
mis penas lloraste
mis sentimientos robaste
Pero el olvido tu te lo llevaste.
nachitha
tocarte con mi cuerpo
tocarte la piel
tocarte el alma con mi cuerpo
tocarte piel a piel
con mi tibieza
con mis manos
tocarte sintiendo
tocarte con suavidad
tocar tu boca con mis labios
humedecer tu boca con mi besos
tocar tu mejilla con mis caricias
unir tu confianza con la mía
Sentir tu ausencia con mi llanto
tocar tus recuerdos con las fotografías
tocar tu sonrisa con mi humor.
tocar tu mirada con mis ojos
tocar tu corazón con mi amor
tocar mi vida con tu tiempo
Tocar mis ganas de ti con tus ganas de mi.
tocarte la piel
tocarte el alma con mi cuerpo
tocarte piel a piel
con mi tibieza
con mis manos
tocarte sintiendo
tocarte con suavidad
tocar tu boca con mis labios
humedecer tu boca con mi besos
tocar tu mejilla con mis caricias
unir tu confianza con la mía
Sentir tu ausencia con mi llanto
tocar tus recuerdos con las fotografías
tocar tu sonrisa con mi humor.
tocar tu mirada con mis ojos
tocar tu corazón con mi amor
tocar mi vida con tu tiempo
Tocar mis ganas de ti con tus ganas de mi.
nachitha
Es difícil mantener la crueldad necesaria que nos permita ser implacables en nuestros juicios. La ternura de los recuerdos se va extendiendo por todas partes; si nos diluimos en ella será imposible mirar a alguien con los duros ojos de la realidad.
Elias Canetti
Tengo yo la entrada de tus recuerdos, quietos, encerrados en mis caricias: forma de tu vida.
Manuel Altolaguirre
Hace algún tiempo persiguen tus recuerdos mis caminos y sudan bajo el sol, tras mis talones los días más felices ya vividos.
Jenniley Bonilla
No son recuerdos, que es vida, y verdadero el diálogo que contigo tengo, madre, cuando aquí nos encontramos.
Manuel Altolaguirre
Cómo decir, amor, en qué momento te rompes dulcemente entre las manos, sin quejas, sin recuerdos, sin arcanos y tal vez sin temor ni sufrimiento.
Julia Prilutzky
Dime
Dime desde allá abajo
la palabra te quiero.
¿Hablas bajo la tierra?
Hablo con el silencio.
¿Quieres bajo la tierra?
Bajo la tierra quiero
porque hacia donde corras
quiere correr mi cuerpo.
Ardo desde allí abajo
y alumbro tus recuerdos.
Dime desde allá abajo
la palabra te quiero.
¿Hablas bajo la tierra?
Hablo con el silencio.
¿Quieres bajo la tierra?
Bajo la tierra quiero
porque hacia donde corras
quiere correr mi cuerpo.
Ardo desde allí abajo
y alumbro tus recuerdos.
Miguel Hernández
Elegía
Ahora te soñé, así como eras: sin deslices en la voz,
con inmóviles sombras en los brazos
y tus genitales segundos de estatua.
Así como eres todavía: copiándote a ti misma,
cuando no eres ya sino la espuma de tu propia vida.
Bien te sentí en mi sueño como verso divinizado.
Mi tristeza no cabía en el fondo de mi dolor
y fue a manchar la noche de violeta.
El propio ruido de tus piernas habría despertado
los estanques, los recuerdos que a veces olvidamos
en los huecos de los jardines,
las horas que nunca fueron más allá
de donde hoy se desangran segundo por segundo,
el silencio de muchas ventanas,
antiguos y pulidos razonamientos, montañas de destinos.
De un seno tuyo al otro sollozaba un poco de ternura.
Anoche te soñé y no puedo decirte mañana mi secreto
-porque el amor es un magnífico manzano
con frutos de metal envueltos en piel de inteligencia,
con hojas que recuerdan gravemente el futuro
y raíces como brazos sumidos en una nieve de santidad-,
la misma ruta de mis dedos no podría encontrarte
ahí donde te guardas tan perfecta.
Yo no sabría elegir sino violentamente mi presencia:
te llenaría de asombro; acaso tu memoria no me crea.
Mi fatiga te gritaría un absoluto amor.
Por el cristal de aumento de la luna
la sonrisa de Dios estallaría.
Ahora te soñé, así como eras: sin deslices en la voz,
con inmóviles sombras en los brazos
y tus genitales segundos de estatua.
Así como eres todavía: copiándote a ti misma,
cuando no eres ya sino la espuma de tu propia vida.
Bien te sentí en mi sueño como verso divinizado.
Mi tristeza no cabía en el fondo de mi dolor
y fue a manchar la noche de violeta.
El propio ruido de tus piernas habría despertado
los estanques, los recuerdos que a veces olvidamos
en los huecos de los jardines,
las horas que nunca fueron más allá
de donde hoy se desangran segundo por segundo,
el silencio de muchas ventanas,
antiguos y pulidos razonamientos, montañas de destinos.
De un seno tuyo al otro sollozaba un poco de ternura.
Anoche te soñé y no puedo decirte mañana mi secreto
-porque el amor es un magnífico manzano
con frutos de metal envueltos en piel de inteligencia,
con hojas que recuerdan gravemente el futuro
y raíces como brazos sumidos en una nieve de santidad-,
la misma ruta de mis dedos no podría encontrarte
ahí donde te guardas tan perfecta.
Yo no sabría elegir sino violentamente mi presencia:
te llenaría de asombro; acaso tu memoria no me crea.
Mi fatiga te gritaría un absoluto amor.
Por el cristal de aumento de la luna
la sonrisa de Dios estallaría.
EfraÃn Huerta
Deshojar Un Recuerdo...
Deshojar un recuerdo se convierte
en un trabajo lleno de rocío,
como un campo de lirios y cerezos
donde me vieras sin estar conmigo.
Dócilmente te tiendes a mi lado,
extiendes tu cabello, abres al lino
interiores de concha y amaranto:
el alba fija tus contornos tibios.
Yo repaso el silencio suavemente,
fluyen las horas, y en su claro signo
ponemos un común astro de besos,
y damos los recuerdos al olvido.
Todo lo que anhelé, tú me lo has dado;
todo lo que viví, por ti está vivo;
lo que no fuiste tú, sombra es de un sueño
y no esta flor quemándose en tu brillo.
Tus alas puras lo tocaron todo
Y aún vuelas en mi gesto pensativo.
Oh, no levantes más recuerdos yertos.
Déjame en ti gozosamente hundido.
Deshojar un recuerdo se convierte
en un trabajo lleno de rocío,
como un campo de lirios y cerezos
donde me vieras sin estar conmigo.
Dócilmente te tiendes a mi lado,
extiendes tu cabello, abres al lino
interiores de concha y amaranto:
el alba fija tus contornos tibios.
Yo repaso el silencio suavemente,
fluyen las horas, y en su claro signo
ponemos un común astro de besos,
y damos los recuerdos al olvido.
Todo lo que anhelé, tú me lo has dado;
todo lo que viví, por ti está vivo;
lo que no fuiste tú, sombra es de un sueño
y no esta flor quemándose en tu brillo.
Tus alas puras lo tocaron todo
Y aún vuelas en mi gesto pensativo.
Oh, no levantes más recuerdos yertos.
Déjame en ti gozosamente hundido.
Antonio Carvajal
Pero A Tu Sombra, Amor
Rompe el tabique, trae a la ceguera
el diálogo, tu música. Me llenas
de otra luz esta carne donde penas,
recuerdos van. Tú sigue, compañera,
cogida de mi mano. Me redime
esa voz tan alzada de romero,
de campo con simienza y caminero
paso. Veo en tu verbo, creo. Dime
por qué este olor -¿es mayo?-, cómo ha sido.
Habla o calla, mujer, pero a mi lado,
pero a tu sombra, amor, pero a tu oído,
pero a tus brazos. Habla o calla, esposa,
pero ahí. ¡No me sienta abandonado
sobre la Tierra inmensa, silenciosa!
Rompe el tabique, trae a la ceguera
el diálogo, tu música. Me llenas
de otra luz esta carne donde penas,
recuerdos van. Tú sigue, compañera,
cogida de mi mano. Me redime
esa voz tan alzada de romero,
de campo con simienza y caminero
paso. Veo en tu verbo, creo. Dime
por qué este olor -¿es mayo?-, cómo ha sido.
Habla o calla, mujer, pero a mi lado,
pero a tu sombra, amor, pero a tu oído,
pero a tus brazos. Habla o calla, esposa,
pero ahí. ¡No me sienta abandonado
sobre la Tierra inmensa, silenciosa!
Ramón de GarcÃasol
Las cosas se descubren a través de los recuerdos que de ellas se tienen. Recordar una cosa significa verla por primera vez.
Cesare Pavese
El martirio es la única forma que una persona sin ningún tipo de habilidad puede convertirse en alguien grandioso.
George Bernard Shaw
Holocausto
Oh Cristo, yo quisiera de tu augusta cabeza
desclavar los espinos; endulzar tu martirio;
darte mi adolescencia como incienso en delirio;
alabándose en salmos, restañar tu tristeza.
Te volcaría en mi alma con la dulce certeza
de corporal expolio a cabezal de lirio.
Me inmolaría entera como ala sobre cirio.
El humo, en holocausto de mi cuerpo ofrendado
empapada en perfume la esponja de la hiel
y, unida entre llaga, mi vida en tu costado.
La culpa redimida y el mundo sin pecado
a la ultima palabra de Dios crucificado,
urgiría con rosa de amor tu humana piel.
Oh Cristo, yo quisiera de tu augusta cabeza
desclavar los espinos; endulzar tu martirio;
darte mi adolescencia como incienso en delirio;
alabándose en salmos, restañar tu tristeza.
Te volcaría en mi alma con la dulce certeza
de corporal expolio a cabezal de lirio.
Me inmolaría entera como ala sobre cirio.
El humo, en holocausto de mi cuerpo ofrendado
empapada en perfume la esponja de la hiel
y, unida entre llaga, mi vida en tu costado.
La culpa redimida y el mundo sin pecado
a la ultima palabra de Dios crucificado,
urgiría con rosa de amor tu humana piel.
Yolanda Bedregal
Ser río que corre, ser nube que pasa, sin dejar recuerdos ni rastro ninguno, es triste, y más triste para el que se siente nube en lo elevado, río en lo profundo.
José Santos Chocano
Se Descalzan Los Días
Se descalzan los días
para pasar de largo sin que nos demos cuenta.
Son casi despedidas, casi encuentros
-felices pero incómodos-
de cuerpos que se miran
y que aplazan la cita.
Aunque detrás,
suelen quedarnos huellas que no son los recuerdos.
De aquel jardín inculto yo conservo
el hombre que venía a desearte,
a caminar sin ti,
silvestre y solo.
Porque de ti le hablaban las adelfas,
con sus ramas difíciles como muchachas jóvenes,
y las palmeras altas igual que tu desnudo,
y aquel cielo corrido
que buscaba
la luz con que el amor te distingue los ojos.
No envejecemos nunca. Tal vez no envejecemos.
Y ahora puedo decírtelo,
cuando tú me recuerdas las adelfas,
y tu desnudo en arco dibuja una palmera,
y los ojos se nublan
sobre el jardín silvestre de los enamorados.
Tal vez no envejecemos. O es acaso que el tiempo
se quitó los tacones para no molestarnos.
O es acaso el deseo
que camina en los labios todavía descalzo.
Se descalzan los días
para pasar de largo sin que nos demos cuenta.
Son casi despedidas, casi encuentros
-felices pero incómodos-
de cuerpos que se miran
y que aplazan la cita.
Aunque detrás,
suelen quedarnos huellas que no son los recuerdos.
De aquel jardín inculto yo conservo
el hombre que venía a desearte,
a caminar sin ti,
silvestre y solo.
Porque de ti le hablaban las adelfas,
con sus ramas difíciles como muchachas jóvenes,
y las palmeras altas igual que tu desnudo,
y aquel cielo corrido
que buscaba
la luz con que el amor te distingue los ojos.
No envejecemos nunca. Tal vez no envejecemos.
Y ahora puedo decírtelo,
cuando tú me recuerdas las adelfas,
y tu desnudo en arco dibuja una palmera,
y los ojos se nublan
sobre el jardín silvestre de los enamorados.
Tal vez no envejecemos. O es acaso que el tiempo
se quitó los tacones para no molestarnos.
O es acaso el deseo
que camina en los labios todavía descalzo.
Luis GarcÃa Montero
El Alto Gris
Que está más alto Dios lo sabes
tú por el fervoroso pensamiento,
aquí, vacío de palabras
y casi ya vado de recuerdos.
Alma de paz que al cielo de la tarde
subes en brazos del silencio
cuando se asoma débil entre nubes
un sol amarillento.
Más alto Dios en ti. Más firme,
más verdadero
que tú mismo, hilo de humo
con el amor dormido dentro.
Que bien lo sabes. Porque está la noche
en la Ciudad cayendo
y todo en ti se pone gris
con el opaco gris del cielo.
Y con el gris de la callada altura
se van iluminando los ensueños
-gotas de luz que se abrirán más tarde
en unas flores de brillantes pétalos.
Tu lo sabes. Que Dios
abre su rosa de invisible fuego
ahora cuando, reina de la altura,
sube tu alma en brazos del silencio.
Que está más alto Dios lo sabes
tú por el fervoroso pensamiento,
aquí, vacío de palabras
y casi ya vado de recuerdos.
Alma de paz que al cielo de la tarde
subes en brazos del silencio
cuando se asoma débil entre nubes
un sol amarillento.
Más alto Dios en ti. Más firme,
más verdadero
que tú mismo, hilo de humo
con el amor dormido dentro.
Que bien lo sabes. Porque está la noche
en la Ciudad cayendo
y todo en ti se pone gris
con el opaco gris del cielo.
Y con el gris de la callada altura
se van iluminando los ensueños
-gotas de luz que se abrirán más tarde
en unas flores de brillantes pétalos.
Tu lo sabes. Que Dios
abre su rosa de invisible fuego
ahora cuando, reina de la altura,
sube tu alma en brazos del silencio.
Eugenio Florit
Olvido
Por fin crucé la puerta
que confunde
recuerdos con cenizas
Tu silueta se yergue
ante mí
estática
vacía
Hoy
ya me fue imposible
recobrar tu sonrisa
De "Pulso interno"
Por fin crucé la puerta
que confunde
recuerdos con cenizas
Tu silueta se yergue
ante mí
estática
vacía
Hoy
ya me fue imposible
recobrar tu sonrisa
De "Pulso interno"
MarÃa Clara González
En mis labios los recuerdos. En tus ojos la esperanza. No estoy tan solo sin ti. Tu soledad me acompaña.
Manuel Altolaguirre
Porque Me Traían Tu Sueño
Porque me traían tu sueño
yo amé los cielos de la tarde
y los árboles solos.
Y amé los mares en el alba
y las barcas abandonadas,
porque en ellas iba encontrando
¡tu recuerdo!
Ya sin los cielos de la tarde
ni los mares del alba
¡te tengo!
Libre de las imágenes
¡te tengo!
Porque ahora te amo
en esta soledad mía
sin recuerdos.
Porque me traían tu sueño
yo amé los cielos de la tarde
y los árboles solos.
Y amé los mares en el alba
y las barcas abandonadas,
porque en ellas iba encontrando
¡tu recuerdo!
Ya sin los cielos de la tarde
ni los mares del alba
¡te tengo!
Libre de las imágenes
¡te tengo!
Porque ahora te amo
en esta soledad mía
sin recuerdos.
Esther de Cáceres
Legamos amor a nuestras mujeres; recuerdos a nuestros hijos; pero en los campos quemados por la guerra, a los amigos legamos el caminar.
Konstantin Simonov
Contigo
No estás tan sola sin mí.
Mi soledad te acompaña.
Yo desterrado, tú ausente.
¿Quién de los dos tiene patria?
Nos une el cielo y el mar.
El pensamiento y las lágrimas.
Islas y nubes de olvido
a ti y a mí nos separan.
¿Mi luz aleja tu noche?
¿Tu noche apaga mis ansias?
¿Tu voz penetra en mi muerte?
¿Mi muerte se fue y te alcanza?
En mis labios los recuerdos.
En tus ojos la esperanza.
No estoy tan solo sin ti.
Tu soledad me acompaña.
No estás tan sola sin mí.
Mi soledad te acompaña.
Yo desterrado, tú ausente.
¿Quién de los dos tiene patria?
Nos une el cielo y el mar.
El pensamiento y las lágrimas.
Islas y nubes de olvido
a ti y a mí nos separan.
¿Mi luz aleja tu noche?
¿Tu noche apaga mis ansias?
¿Tu voz penetra en mi muerte?
¿Mi muerte se fue y te alcanza?
En mis labios los recuerdos.
En tus ojos la esperanza.
No estoy tan solo sin ti.
Tu soledad me acompaña.
Manuel Altolaguirre
Viajero
La extrañeza del lugar aunque
lo imaginaba. Lo interminable del instante
y lo áspero. Un comedor vasto como el hastío,
Mas aquí, en reposo,
el mudo mantel, el atardecer
junto a la sombra
de los recuerdos en el rostro.
Obstinada la hora
le encierra, solitario, y al hermano
que llora bajo sus pensamientos.
Un sitio siempre ajeno como el amor, un lento salón
que a los fantasmas del viaje, en bandadas,
aparece de súbito con lámparas y memorias.
Conversaciones, alas, palabras apenas,
rumor en tomo. Una cucharada
a los labios con un remordimiento
y sobre la mesa, inmóvil, desconocida;
la silenciosa blancura de sus manos.
Quisiera despertar de entre los muertos
mientras la hora sórdidamente huye.
Lo piensa mientras a su alrededor
la mosca del sueño, el periódico,
el volumen ardiente de una falda,
no importa,
qué cuerpos o miradas, la tenaz
ola de melancolía también
les llega,
y en procesiones nocturnas
los huéspedes no duermen sino avanzan
con equipajes, entre espejos y blancos uniformes,
sonrientes, solos, sonámbulos,
por carrileras, a pie, enlunados,
al subterráneo final de los trenes sin nadie.
De "Los adioses" 1963
La extrañeza del lugar aunque
lo imaginaba. Lo interminable del instante
y lo áspero. Un comedor vasto como el hastío,
Mas aquí, en reposo,
el mudo mantel, el atardecer
junto a la sombra
de los recuerdos en el rostro.
Obstinada la hora
le encierra, solitario, y al hermano
que llora bajo sus pensamientos.
Un sitio siempre ajeno como el amor, un lento salón
que a los fantasmas del viaje, en bandadas,
aparece de súbito con lámparas y memorias.
Conversaciones, alas, palabras apenas,
rumor en tomo. Una cucharada
a los labios con un remordimiento
y sobre la mesa, inmóvil, desconocida;
la silenciosa blancura de sus manos.
Quisiera despertar de entre los muertos
mientras la hora sórdidamente huye.
Lo piensa mientras a su alrededor
la mosca del sueño, el periódico,
el volumen ardiente de una falda,
no importa,
qué cuerpos o miradas, la tenaz
ola de melancolía también
les llega,
y en procesiones nocturnas
los huéspedes no duermen sino avanzan
con equipajes, entre espejos y blancos uniformes,
sonrientes, solos, sonámbulos,
por carrileras, a pie, enlunados,
al subterráneo final de los trenes sin nadie.
De "Los adioses" 1963
Fernando Charry Lara
Ayer En Fondo
Son canas infantiles.
Recuerdos de la infancia.
Por ese tiempo aquel
tu figurilla blanca.
(Te imagino allí, breve,
al corro, con palabras
medias. Puras.
-El tiempo.
El tiempo, el tiempo, hermana.)
Eras. Fuiste. Has sido.
Nostalgia de nostalgia.
¡Y estas fotografías
que todo me lo aclaran!
Mirándolas estamos.
Te pregunto. Me hablas.
Mi pregunta es un eco;
tu respuesta una cana:
parece que respondes
como si preguntaras.
Eras. Fuiste. Has sido.
Me duele un poco tanta
inocencia. Me duele
más que la mía tu infancia.
Ayer en fondo. Sueña.
Parece una cantata.
¡Música de una niña
mirándome, lejana!
Y, en marco, ¡los paisajes
aquellos que te guardan!
Estamos juntos viendo
arqueologías cuadradas,
testamentos pequeños,
lejanías, cantatas.
Cartoncitos.
Nos lloran.
Los ancianos del alma.
Ayer en fondo. Nunca,
nunca será mañana.
Los paisajes aquellos,
¡tu figurilla blanca!
Son canas infantiles.
Recuerdos de la infancia.
Por ese tiempo aquel
tu figurilla blanca.
(Te imagino allí, breve,
al corro, con palabras
medias. Puras.
-El tiempo.
El tiempo, el tiempo, hermana.)
Eras. Fuiste. Has sido.
Nostalgia de nostalgia.
¡Y estas fotografías
que todo me lo aclaran!
Mirándolas estamos.
Te pregunto. Me hablas.
Mi pregunta es un eco;
tu respuesta una cana:
parece que respondes
como si preguntaras.
Eras. Fuiste. Has sido.
Me duele un poco tanta
inocencia. Me duele
más que la mía tu infancia.
Ayer en fondo. Sueña.
Parece una cantata.
¡Música de una niña
mirándome, lejana!
Y, en marco, ¡los paisajes
aquellos que te guardan!
Estamos juntos viendo
arqueologías cuadradas,
testamentos pequeños,
lejanías, cantatas.
Cartoncitos.
Nos lloran.
Los ancianos del alma.
Ayer en fondo. Nunca,
nunca será mañana.
Los paisajes aquellos,
¡tu figurilla blanca!
Félix Grande
Sosiego
Des fauves souvenirs
flambent dans tes prunelles
Lean Deubel
Duérme: será dulce tu sueño
igual que sombra de flabelos
perfumada y mullida bajo un árbol,
en tanto que la luna de los parques
alumbra en lloro tenue
las vigilias inmóviles del mármol.
¡Duérme! Bája los párpados azules
sobre esas lágrimas felices.
Enormes soles rojos
reverberan, y en radas de molicie
los barcos se empenachan
y ponen rumbo a piélagos ignotos.
Los recuerdos -leones taciturnos-
vagan por el jardín de tus pupilas
que rudo arcángel guarda.
Sobre tu corazón ya mis arrullos
en vesperal bandada
replegaron las alas peregrinas.
Duérme tu noche sosegante, ungida
por los serenos cármenes
de mi tardía adolescencia...
Duérme, que de tu sueño en los umbrales,
un efebo de cándida sonrisa
abre sobre tus pies la cabellera.
Des fauves souvenirs
flambent dans tes prunelles
Lean Deubel
Duérme: será dulce tu sueño
igual que sombra de flabelos
perfumada y mullida bajo un árbol,
en tanto que la luna de los parques
alumbra en lloro tenue
las vigilias inmóviles del mármol.
¡Duérme! Bája los párpados azules
sobre esas lágrimas felices.
Enormes soles rojos
reverberan, y en radas de molicie
los barcos se empenachan
y ponen rumbo a piélagos ignotos.
Los recuerdos -leones taciturnos-
vagan por el jardín de tus pupilas
que rudo arcángel guarda.
Sobre tu corazón ya mis arrullos
en vesperal bandada
replegaron las alas peregrinas.
Duérme tu noche sosegante, ungida
por los serenos cármenes
de mi tardía adolescencia...
Duérme, que de tu sueño en los umbrales,
un efebo de cándida sonrisa
abre sobre tus pies la cabellera.
Carlos López Narváez
Caja de Música
A Veleta. A Piri
Alza la tapa.
Escucha.
La música será como un alivio
como un bálsamo azul
como un portazo y luego este silencio.
Los amigos se fueron
perdieron el camino y los recuerdos.
Solo queda esa música.
Alza la tapa y oye.
Piensa que ellos han vuelto y empujarán la puerta
que traen los rones viejos y la inconformidad
que bailarán de nuevo aquella melodía
aunque no sea igual
aunque no lleguen nunca
aunque alces la tapa y no suene la música.
A Veleta. A Piri
Alza la tapa.
Escucha.
La música será como un alivio
como un bálsamo azul
como un portazo y luego este silencio.
Los amigos se fueron
perdieron el camino y los recuerdos.
Solo queda esa música.
Alza la tapa y oye.
Piensa que ellos han vuelto y empujarán la puerta
que traen los rones viejos y la inconformidad
que bailarán de nuevo aquella melodía
aunque no sea igual
aunque no lleguen nunca
aunque alces la tapa y no suene la música.
Odette Alonso
La Sangre
El mustio peregrino
vió en el monte una huella de sangre:
la sigue pensativo
en los recuerdos claros de su tarde.
El triste, paso a paso,
la ve en la ciudad, dormida, blanca,
junto a los cadalsos,
y al morir de ciegas atalayas.
El curvo peregrino
transita por bosques adorantes
y los reinos malditos,
y siempre mira las rojas señales.
El mustio peregrino
vió en el monte una huella de sangre:
la sigue pensativo
en los recuerdos claros de su tarde.
El triste, paso a paso,
la ve en la ciudad, dormida, blanca,
junto a los cadalsos,
y al morir de ciegas atalayas.
El curvo peregrino
transita por bosques adorantes
y los reinos malditos,
y siempre mira las rojas señales.
José MarÃa Eguren