Reflexiones cortas sobre la mujer
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Entre un hombre y una mujer la amistad es tan solo una pasarela que conduce al amor.

La mejor amiga de una mujer es una tarjeta de crédito.

Si yo tuviera un corazón, escribiría mi odio sobre el hielo, y esperaría a que saliera el sol.

El que ha conocido solo a su mujer y la ha amado, sabe más de mujeres que el que ha conocido mil.

La mujer más despreocupada siente una voz interna que le dice: "sé bella si puedes, sé sabia si quieres, pero sobre todo trata de ser estimada: es necesario.

Quien lleva toda su vida a su mujer sobre la espalda, cuando la deja en el suelo, ella dice: ¡estoy fatigada!.

Esta que llaman por ahí Fortuna es una mujer borracha y antojadiza, y sobre todo, ciega, y así no ve lo que hace, ni sabe a quien derriba.

La mujer es embellecida por el beso que ponéis sobre su boca.

El hombre de una sola mujer , es aquel que realmente entiende sobre las mujeres.

He aquí la gran incógnita que no he podido resolver, a pesar de mis treinta años de investigación sobre el alma femenina: ¿Qué es lo que quiere la mujer?

Veamos ahora exponemos una de las verdades fundamentales sobre el matrimonio: la mujer está a cargo.

Mano sobre mano, como mujer de escribano

La mujer tiene el color y el perfume de las rosas, la limpidez y pureza del cristal y sobre todo, su fragilidad.

La historia de la mujer es la historia de la peor de las tiranías que el mundo ha conocido. La tiranía del débil sobre el fuerte. La única tiranía duradera.
Me dirijo, sobre todo, a la modesta mujer de nuestra tierra, a la campesina que creyó en nosotros, a la abuela que trabajó más, a la madre que supo de nuestra preocupación por los niños

Tuve la culpa parcialmente de que nos divorciáramos... tenía tendencia a colocar a mi mujer sobre un pedestal.

Durante los últimos años, con la creciente ruina de la econonomía rural, se ha minado la base de la dominación del hombre sobre la mujer.

El hombre digno de ser llamado tal ama su trabajo sobre todas las cosas, incluso más que a la mujer que ama. Esta es una de las cosas de los hombres que las mujeres no comprenden

Meditaba sobre el inmenso placer que pueden producir dos ojos bonitos en el rostro de una mujer bonita
Hay un escritor llamado Clerk o Lewis que escribió sobre sí mismo tras la muerte de su mujer, y empezó diciendo: "Nadie me dijo nunca que la pena fuera una sensación tan parecida al miedo

¡MUJER! Eres novia, eres esposa, eres... Amante, eres madre... ¡MUJER!... Eres una rosa roja para la vida!
Y... un clavel para el amor.

El problema, cuando se busca a la mujer perfecta, es que ella probablememte está buscando al hombre perfecto.

Para una mujer, el primer beso es el final del principio; para un hombre, el comienzo del final.

No consigo dormir. Tengo una mujer atravesada entre los párpados. Si pudiera, le diría que se vaya; pero tengo una mujer atravesada en la garganta.

Me duele una mujer en todo el cuerpo.

En todo momento de mi vida hay una mujer que me lleva de la mano en las tinieblas de una realidad que las mujeres conocen mejor que los hombres y en las cuales se orientan mejor con menos luces.

¡La mujer y el niño necesitan más cariño, que leche!.

Si yo fuese una mujer estaría desesperada. La existencia de buenas mujeres excede mucho de los hombres que se las merecen.

La mujer actual tiene una obsesion por ser igual que el hombre, y no se por que, si el hombre es un pobre diablo desorientado.

La mujer puede tanto que hace pecar a un santo.

Esta calle triste, se alegra cuando pasas tú, mujer preferida entre todas.

Ama y aprecia a la mujer y no abuses nunca de su debilidad, sería una infamia y una cobardía.

La resistencia de una mujer no es siempre prueba de su virtud, sino más frecuentemente de su experiencia.

Uno no se mata por el amor de una mujer. Uno se mata porque un amor, cualquier amor, nos revela nuestra desnudez, nuestra miseria, nuestro desamparo, la nada.

Quien sabe gobernar a una mujer sabe gobernar un estado.

Nunca tuve más religión que un cuerpo de mujer.

Hace tiempo conviví casi dos años con una mujer hasta descubrir que sus gustos eran exactamente como los míos: los dos estábamos locos por las chicas.

Dos especies de lágrimas tienen los ojos de la mujer: de verdadero dolor y de despecho.

El mejor matrimonio sería aquel que reuniese a una mujer ciega con un marido sordo.

No existe el hombre que haya podido descubrir el medio de dar un consejo de amigo a una mujer, ni siquiera a la suya.