Silencios ( 2 )
Silencios. Encuentra docenas de silencios con fotos para copiar y compartir.
La casa fría, llenas de recuerdos que invaden mi privacidad
Tirame contra el asbesto para saborear cada final como si fuera el principio
De algún evento que me motive hasta la ultima gota de mis lagrimas
Tengo un lujar secreto entre las luces de este sitio
Todas las noches voy me recuesto entre las cenizas.
Mis ojos dejaron de brillar hace ya una década
El fin justifico todos los medios para llegar a ti
No tengo cicatrices que recuerden cuando fue la última vez que me sentí viva
Cada noche es una fotocopia de la anterior
Vidrios, flores, sonidos decadentes
Una buena pocilga donde descansan mis ideas
Tengo el alma en el ultimo peldaño apunto de caer a un suelo conocido
Muchas casas ningún hogar,Lo que no te mata te hace ser mas extraño
Formar piezas inconclusas de años perdidos
Todo lo que duele pierde importancia
Todo lo que amas pierde fuerza
Ya no me asombro
Cada noche deseo verte cara a cara frente a este espejo roto
El caos no es atractivo y la soledad no es lo que apreciaba tanto
Soy mi propia deuda con el mundo
De boca en boca me fui y cuando te tuve no pude decir nada
La gente es igual a lo que conocí como pena
La soledad cura, los años curan, el tiempo es sordo
Cuando abras las alas ten seguro que nada tendrás en las manos para ofrecer
Dueles con calma como todo lo que me rodea
Nunca me asusto saber que estaba siempre muriendo
Quiero llamarte y ver aunque sea tus silencios volar por este espacio
Tu fuiste lo mejor que tuve y nunca lo pude decir cara a cara
Todos estamos listos para hacer ese viaje
Del nacimiento a la muerte
Tirame contra el asbesto para saborear cada final como si fuera el principio
De algún evento que me motive hasta la ultima gota de mis lagrimas
Tengo un lujar secreto entre las luces de este sitio
Todas las noches voy me recuesto entre las cenizas.
Mis ojos dejaron de brillar hace ya una década
El fin justifico todos los medios para llegar a ti
No tengo cicatrices que recuerden cuando fue la última vez que me sentí viva
Cada noche es una fotocopia de la anterior
Vidrios, flores, sonidos decadentes
Una buena pocilga donde descansan mis ideas
Tengo el alma en el ultimo peldaño apunto de caer a un suelo conocido
Muchas casas ningún hogar,Lo que no te mata te hace ser mas extraño
Formar piezas inconclusas de años perdidos
Todo lo que duele pierde importancia
Todo lo que amas pierde fuerza
Ya no me asombro
Cada noche deseo verte cara a cara frente a este espejo roto
El caos no es atractivo y la soledad no es lo que apreciaba tanto
Soy mi propia deuda con el mundo
De boca en boca me fui y cuando te tuve no pude decir nada
La gente es igual a lo que conocí como pena
La soledad cura, los años curan, el tiempo es sordo
Cuando abras las alas ten seguro que nada tendrás en las manos para ofrecer
Dueles con calma como todo lo que me rodea
Nunca me asusto saber que estaba siempre muriendo
Quiero llamarte y ver aunque sea tus silencios volar por este espacio
Tu fuiste lo mejor que tuve y nunca lo pude decir cara a cara
Todos estamos listos para hacer ese viaje
Del nacimiento a la muerte
Daniela
Desvanecido tu amor……… un recuerdo profundo queda
Mi desvelo llego, azar del destino partiste
Tu reflejo en la fría noche me acompaña
Como a ti la oscuridad de tu tumba
Reflejo en la fría noche de aquel día
En que te marchaste sin irte de mi
Te alejaste tremulo y solitario
Y mi gran amor perdí
El ocaso de mis días viene…….
Si retrazo llegará…….
Quisiera estar a tu lado
Y tu estas en el más alla
Por las noches tu cuerpo siento
Tu voz susurra mi oído
Tu perfume se funde con sudor en mi cama
Y desperté era un sueño OH Dios mio.
Vuelve grito en mis silencios
Ese amor que está perdido
Perdido en la oscura tumba solo tu cuerpo
Con el que ya también yo he muerto
Mi desvelo llego, azar del destino partiste
Tu reflejo en la fría noche me acompaña
Como a ti la oscuridad de tu tumba
Reflejo en la fría noche de aquel día
En que te marchaste sin irte de mi
Te alejaste tremulo y solitario
Y mi gran amor perdí
El ocaso de mis días viene…….
Si retrazo llegará…….
Quisiera estar a tu lado
Y tu estas en el más alla
Por las noches tu cuerpo siento
Tu voz susurra mi oído
Tu perfume se funde con sudor en mi cama
Y desperté era un sueño OH Dios mio.
Vuelve grito en mis silencios
Ese amor que está perdido
Perdido en la oscura tumba solo tu cuerpo
Con el que ya también yo he muerto
Casta sulmerze
Estigma trazado
Bastó que te acercaras
para cumplirse el sortilegio
de la agonía del amor
en el declive de la primavera.
Bastó tus silencios exquisitos
en indagaciones,
si eras así o no.
¡Qué noche en infinitud!
de sojuzgamiento,de rememoración:
Maggie en la playa,
esperanza de un amor que no llegó,
ahora tú
que inquietas mis días y noches tranquilas.
Ocurrió
lo que no quize que pasara en este fin de año,
por que es,¡ya lo sé!:
el canto de mi última primavera,
que se consume al final de cada año,
para hallar no se cuando,
el descanso en el vacío.
Bastó que te acercaras
para que se consumara
el estigma de cada fin de año,
la esperanza del amor que nunca llegará.
Bastó que te acercaras
para cumplirse el sortilegio
de la agonía del amor
en el declive de la primavera.
Bastó tus silencios exquisitos
en indagaciones,
si eras así o no.
¡Qué noche en infinitud!
de sojuzgamiento,de rememoración:
Maggie en la playa,
esperanza de un amor que no llegó,
ahora tú
que inquietas mis días y noches tranquilas.
Ocurrió
lo que no quize que pasara en este fin de año,
por que es,¡ya lo sé!:
el canto de mi última primavera,
que se consume al final de cada año,
para hallar no se cuando,
el descanso en el vacío.
Bastó que te acercaras
para que se consumara
el estigma de cada fin de año,
la esperanza del amor que nunca llegará.
Miguel Visurraga Sosa
Me gustaría morder los labios de tus silencios, perpetuar tu sonrisa para siempre, atrapar la dulce mirada de tus ojos, desencadenar la pasión de tu corazón, tenerte eternamente entre mis brazos y vivir la felicidad infinita de estar junto a tí.
Francisco Javier MartÃn MartÃnez
....RECUERDOS...
Ya no guardo nada en mis gavetas,
solo algunos recuerdos y suenos
transitorios ya imposibles de atrapar,
los que aun están en mis memorias,
son apagados por el silencio de voces
conocidas.
Ya no guardo nada en mis gavetas,
lo que queda,imágenes con permisos limitados
y censuras propias,muriendo en silencios
obligados,temerosos al limite del tiempo.
Ya no guardo nada en mis gavetas,
de ellas he querido tomar todo recuerdo
andar entre ellos para no olvidar,
dejarlos en la esperanza mas larga
donde siempre vea mi aro iris distante..
Ya no guardo nada en mis gavetas,
solo algunos recuerdos y suenos
transitorios ya imposibles de atrapar,
los que aun están en mis memorias,
son apagados por el silencio de voces
conocidas.
Ya no guardo nada en mis gavetas,
lo que queda,imágenes con permisos limitados
y censuras propias,muriendo en silencios
obligados,temerosos al limite del tiempo.
Ya no guardo nada en mis gavetas,
de ellas he querido tomar todo recuerdo
andar entre ellos para no olvidar,
dejarlos en la esperanza mas larga
donde siempre vea mi aro iris distante..
JOSE ANGEL CALERO
Amor Me duele tenerte lejos, me duele esta espera de silencios vacíos.
no poder abrazarte y sentirte cuando te necesito.
Odio el tiempo que
transcurre hasta poder
besarte.
Odio no tenerte en mi cama cada noche y despertar sin tus besos.
Me hundo en la nostalgia si no escucho tu voz te extraño amor mio
no poder abrazarte y sentirte cuando te necesito.
Odio el tiempo que
transcurre hasta poder
besarte.
Odio no tenerte en mi cama cada noche y despertar sin tus besos.
Me hundo en la nostalgia si no escucho tu voz te extraño amor mio
johanna Rosas
Noventa y nueve por ciento de nuestras vidas son silencios, el otro uno por ciento restante tan solo equivocaciones.
Luis Lugones
Silencios hacen las conversaciones reales entre amigos. No dice el dicho, pero el nunca tener que decir es lo que cuenta.
Margaret Lee Runbeck
Lo bello en el ambiente de clase de acción real es que se puede utilizar para sacar adelante todo: empujar su voz, empuje sus inhibiciones, empuje sus temores, empuje su confianza, empuje su vulnerabilidad, empuje sus silencios.
Dawn Olivieri
La música de la naturaleza no se acaba nunca, sus silencios son las pausas, no conclusiones.
Mary Webb
Incluso en la más hermosa música que hay algunos silencios, que están ahí para que podamos ser testigos de la importancia del silencio.
Andrea Bocelli
Te quiero así, a silencios bajos y a latidos fuertes. No sé de cuántas maneras, pero de todas te quiero...
Y los silencios lo cantan todo, son la vida entera de cada uno resucitando, reconstruyéndose y requiriendo a la otra para completarse; son las existencias de ambos abrazándose en un trenzado de anhelos y esperanzas. Por eso tras de cada silencio fluyen las revelaciones...
José Luis Sampedro
Tú conjuras silencios, yo conjuro palabras intentando con ellas esquivar el infierno, que no está, como dicen, debajo de nosotros, sino que nos habita. Un estado mental en el que las estrellas se nos antojan pulgas que nos pican el alma. El infierno es un hombre que dialoga con su desdicha cada día.
Beatriz Villacañas
Volvía a ser de noche. En la posada Roca de Guía reinaba el silencio, un silencio triple.
El primer silencio era una calma hueca y resonante, constituida por las cosas que faltaban. Si hubiera habido caballos en los establos, estos habrían piafado y mascado y lo habrían hecho pedazos. Si hubiera habido gente en la posada, aunque solo fuera un puñado de huéspedes que pasaran allí la noche, su agitada respiración y sus ronquidos habrían derretido el silencio como una cálida brisa primaveral. Si hubiera habido música? pero no, claro que no había música. De hecho, no había ninguna de esas cosas, y por eso persistía el silencio.
En la posada Roca de Guía, un hombre yacía acurrucado en su mullida y aromática cama. Esperaba el sueño con los ojos abiertos en la oscuridad, inmóvil. Eso añadía un pequeño y asustado silencio al otro silencio, hueco y mayor. Componían una especie de aleación, una segunda voz.
El tercer silencio no era fácil reconocerlo. Si pasabas una hora escuchando, quizá empezaras a notarlo en las gruesas paredes de piedra de la vacía taberna y en el metal, gris y mate, de la espada que colgaba detrás de la barra. Estaba en la débil luz de la vela que alumbraba una habitación del piso de arriba con sombras danzarinas. Estaba en el desorden de unas hojas arrugadas que se habían quedado encima de un escritorio. Y estaba en las manos del hombre allí sentado, ignorando deliberadamente las hojas que había escrito y que había tirado mucho tiempo atrás.
El hombre tenía el pelo rojo como el fuego. Sus ojos eran oscuros y distantes, y se movía con la sutil certeza de quienes saben muchas cosas.
La posada Roca de Guía era suya, y también era suyo el tercer silencio. Así debía ser, pues ese era el mayor de los tres silencios, y envolvía a los otros dos. Era profundo y ancho como el final del otoño. Era grande y pesado como una gran roca alisada por la erosión de las aguas de un río. Era un sonido paciente e impasible como el de las flores cortadas; el silencio de un hombre que espera la muerte.
El primer silencio era una calma hueca y resonante, constituida por las cosas que faltaban. Si hubiera habido caballos en los establos, estos habrían piafado y mascado y lo habrían hecho pedazos. Si hubiera habido gente en la posada, aunque solo fuera un puñado de huéspedes que pasaran allí la noche, su agitada respiración y sus ronquidos habrían derretido el silencio como una cálida brisa primaveral. Si hubiera habido música? pero no, claro que no había música. De hecho, no había ninguna de esas cosas, y por eso persistía el silencio.
En la posada Roca de Guía, un hombre yacía acurrucado en su mullida y aromática cama. Esperaba el sueño con los ojos abiertos en la oscuridad, inmóvil. Eso añadía un pequeño y asustado silencio al otro silencio, hueco y mayor. Componían una especie de aleación, una segunda voz.
El tercer silencio no era fácil reconocerlo. Si pasabas una hora escuchando, quizá empezaras a notarlo en las gruesas paredes de piedra de la vacía taberna y en el metal, gris y mate, de la espada que colgaba detrás de la barra. Estaba en la débil luz de la vela que alumbraba una habitación del piso de arriba con sombras danzarinas. Estaba en el desorden de unas hojas arrugadas que se habían quedado encima de un escritorio. Y estaba en las manos del hombre allí sentado, ignorando deliberadamente las hojas que había escrito y que había tirado mucho tiempo atrás.
El hombre tenía el pelo rojo como el fuego. Sus ojos eran oscuros y distantes, y se movía con la sutil certeza de quienes saben muchas cosas.
La posada Roca de Guía era suya, y también era suyo el tercer silencio. Así debía ser, pues ese era el mayor de los tres silencios, y envolvía a los otros dos. Era profundo y ancho como el final del otoño. Era grande y pesado como una gran roca alisada por la erosión de las aguas de un río. Era un sonido paciente e impasible como el de las flores cortadas; el silencio de un hombre que espera la muerte.
Patrick Rothfuss
Hubiera sido tan fácil organizar un esquema coherente, un orden de pensamiento y de vida, una armonía. Bastaba la hipocresía de siempre, elevar el pasado a valor de experiencia, sacar partido de las arrugas de la cara, del aire vivido que hay en las sonrisas o los silencios de más de cuarenta años. Después uno se ponía un traje azul, se peinaba las sienes plateadas y entraba en las exposiciones de pintura, en la Sade y en el Richmond, reconciliado con el mundo. Un escepticismo discreto, un aire de estar de vuelta, un ingreso cadencioso en la madurez, en el matrimonio, en el sermón paterno a la hora del asado o de la libreta de clasificaciones insatisfactoria. Te lo digo porque yo he vivido mucho. Yo que he viajado. Cuando yo era muchacho. Son todas iguales, te lo digo yo. Te hablo por experiencia, m?hijo. Vos todavía no conocés la vida.
Julio Cortázar
Deja que el silencio recicle el coraje y tu Alma enjuague lo que llevas dentro!!!!!
Axel J. Burgos Diaz