Sonreir por fuera y estar triste por dentro
Sonreir por fuera y estar triste por dentro. Encuentra docenas de sonreir por fuera y estar triste por dentro con fotos para copiar y compartir.
La tapia del cementerio es una insensatez. Los que están dentro no pueden salir y los que están fuera no quieren entrar.
Arthur Brisbane
Sonríe aunque solo sea una sonrisa triste, porque más triste que la sonrisa triste, es la tristeza de no saber sonreír.
Nunca dejes de sonreír ni siquiera.
Cuando estés triste, porque nunca!
sabes quien pueda enamorarse de tu sonrisa...
Cuando estés triste, porque nunca!
sabes quien pueda enamorarse de tu sonrisa...
Jackselins Arteaga
Te extraño
Esta es la forma mas cruel de tortura hacia mi mismo, sacar esa caja en donde la cubre una cobija de polvo , maltratada por el tiempo, debajo de una cama por miedo a que sea vista , solo con el sentido de abrirla de nuevo huelo tu perfume de aquella mañana , tras levantar la tapa es como despertar denuevo una parte olvidada en un ricon oscuro de lo que queda de un corazón desolado , este es un día lluvioso el cual cubre mis ojos que sin tener sentido vuelven a pensar en las manos calidas con la que cubrias mi rostro, postrado en una cama me doy cuenta que mi orgullo lo he asesinado con tu recuerdo , solo queda un pensamiento, tras las primeros recuerdos grabados en papel, con una tinta palida, esa letra que es indescutiblemente tuya , al leer ese final del primer pedazo de vida que conformamos tu y yo , entro en un mar de pensamientos , por que?, una fotografía pegada en una de las paredes del cuarto le sonríe a lo que queda de mi vida y de ti, tras volver en el tiempo solo un chispaso de tiempo se vio en mis ojos al caer un rayo del cielo triste, te encontrabas tras un árbol majestuoso , su vejes mostraba la experiencia dejada tras la vida que había tenido, eras tu tan solo radiante como no podre explicarlo jamas, no estas tu , mi ahora sin sentido , esas tardes de sonrisas y risas que brotaban como botones de flor de cereso , el camino de una historia se vio afectada por un inesperado destino, por que tubo que pasarme ami?, solo se que mi amada no se fue envano , ella se llevo un pedazo de mi a la tumba, la veo en mis sueños, muerto por dentro , vivo por fuera de alguna manera, uno de los últimos detalles yasen dentro de la caja en un rincón , una llave, solo con ver ese objeto inerte , solte estragos de dolor quien se vio afectada mi almohada , esa simple llave representaba la puerta hacia un destino diferente el cual con fervor y felicidad nos habíamos prometido, puedo mas el miedo que la felicidad, mirar en una ventana acediada por gotas elixir de vida, esperando el mañana , saber que algún día prodras volver , volver a ser mi razón de seguir con vida, eso jamas sucederá ya que el muerte yase en tu corazón frio, sin dudarlo , se que en algún tiempo estare de nuevo a tu lado pero no ahora , me queda vivir lo poco o mucho que tal vez tenga, saber que siempre tendre un lugar en tus brazos me hace sentir seguro ante lo que puedo sufrir , una ultima vista , esas cartas vividas cada una de ella , todas para ti , pero ninguna te di , ese fue el sello de mi tortura, el reflejo de ese espejo del mueble en el que te posabas para saber si te quedaba bien la ropa se a quedado gris, sin que reflejar jamas, tu eras ese rayo de luz , esa esperanza de no quedarme en las tinieblas , siempre supe que te irias prontro , por eso vivimos al máximo nuestro sentido de ser un solo ser, marcharte sin despido, un día que mi ser nunca olvidara , llorando te fuiste al dejar a todo lo que mas amabas, solo yo , postrado ante ti , sin remedio de que la vida te puediera sonreir de nuevo, al ir ala cocina , tomar cualquier cosa que dañara mi forma física para ahogar con el dolor que sentía en lo profundo de mi pecho, me hise bastante daño , cuando en mis ojos se reflejaron un color carmesí ,sonreí, por que te extraño, tu a lo lejos me guardas un espacio en el cielo estrellado, juntos otravez reviviremos bellos recuerdos, mi cuerpo debilitado se desbanicia como humo , callendo lentamente hacia el tibio suelo teñido de sangre, me unire a ti , ojos que vuelven a vivir el momento, el en horizonte veía como el fin del día acababa conmigo, mi vida acambio de la muerte, ironico pensar en eso, mi único suspiro dio fin al agonizante día en el que nos volvimos a encontrar, tendido en el suelo esperando la melodía de tus labios, este es un sueño del que jamas despertare .
Esta es la forma mas cruel de tortura hacia mi mismo, sacar esa caja en donde la cubre una cobija de polvo , maltratada por el tiempo, debajo de una cama por miedo a que sea vista , solo con el sentido de abrirla de nuevo huelo tu perfume de aquella mañana , tras levantar la tapa es como despertar denuevo una parte olvidada en un ricon oscuro de lo que queda de un corazón desolado , este es un día lluvioso el cual cubre mis ojos que sin tener sentido vuelven a pensar en las manos calidas con la que cubrias mi rostro, postrado en una cama me doy cuenta que mi orgullo lo he asesinado con tu recuerdo , solo queda un pensamiento, tras las primeros recuerdos grabados en papel, con una tinta palida, esa letra que es indescutiblemente tuya , al leer ese final del primer pedazo de vida que conformamos tu y yo , entro en un mar de pensamientos , por que?, una fotografía pegada en una de las paredes del cuarto le sonríe a lo que queda de mi vida y de ti, tras volver en el tiempo solo un chispaso de tiempo se vio en mis ojos al caer un rayo del cielo triste, te encontrabas tras un árbol majestuoso , su vejes mostraba la experiencia dejada tras la vida que había tenido, eras tu tan solo radiante como no podre explicarlo jamas, no estas tu , mi ahora sin sentido , esas tardes de sonrisas y risas que brotaban como botones de flor de cereso , el camino de una historia se vio afectada por un inesperado destino, por que tubo que pasarme ami?, solo se que mi amada no se fue envano , ella se llevo un pedazo de mi a la tumba, la veo en mis sueños, muerto por dentro , vivo por fuera de alguna manera, uno de los últimos detalles yasen dentro de la caja en un rincón , una llave, solo con ver ese objeto inerte , solte estragos de dolor quien se vio afectada mi almohada , esa simple llave representaba la puerta hacia un destino diferente el cual con fervor y felicidad nos habíamos prometido, puedo mas el miedo que la felicidad, mirar en una ventana acediada por gotas elixir de vida, esperando el mañana , saber que algún día prodras volver , volver a ser mi razón de seguir con vida, eso jamas sucederá ya que el muerte yase en tu corazón frio, sin dudarlo , se que en algún tiempo estare de nuevo a tu lado pero no ahora , me queda vivir lo poco o mucho que tal vez tenga, saber que siempre tendre un lugar en tus brazos me hace sentir seguro ante lo que puedo sufrir , una ultima vista , esas cartas vividas cada una de ella , todas para ti , pero ninguna te di , ese fue el sello de mi tortura, el reflejo de ese espejo del mueble en el que te posabas para saber si te quedaba bien la ropa se a quedado gris, sin que reflejar jamas, tu eras ese rayo de luz , esa esperanza de no quedarme en las tinieblas , siempre supe que te irias prontro , por eso vivimos al máximo nuestro sentido de ser un solo ser, marcharte sin despido, un día que mi ser nunca olvidara , llorando te fuiste al dejar a todo lo que mas amabas, solo yo , postrado ante ti , sin remedio de que la vida te puediera sonreir de nuevo, al ir ala cocina , tomar cualquier cosa que dañara mi forma física para ahogar con el dolor que sentía en lo profundo de mi pecho, me hise bastante daño , cuando en mis ojos se reflejaron un color carmesí ,sonreí, por que te extraño, tu a lo lejos me guardas un espacio en el cielo estrellado, juntos otravez reviviremos bellos recuerdos, mi cuerpo debilitado se desbanicia como humo , callendo lentamente hacia el tibio suelo teñido de sangre, me unire a ti , ojos que vuelven a vivir el momento, el en horizonte veía como el fin del día acababa conmigo, mi vida acambio de la muerte, ironico pensar en eso, mi único suspiro dio fin al agonizante día en el que nos volvimos a encontrar, tendido en el suelo esperando la melodía de tus labios, este es un sueño del que jamas despertare .
Hector martinez
SonRiE¡¡¡¡ Aunque tu sonriza sea triste porque mas vale una sonriza triste que la tristeza de no poder sonreir¡¡¡
jordan
Poema de La Despedida
Te digo adiós, y acaso te quiero todavía.
Quizá no he de olvidarte, pero te digo adiós.
No sé si me quisiste... No sé si te quería...
O tal vez nos quisimos demasiado los dos.
Este cariño triste, y apasionado, y loco,
me lo sembré en el alma para quererte a ti.
No sé si te amé mucho... no sé si te amé poco;
pero sí sé que nunca volveré a amar así.
Me queda tu sonrisa dormida en mi recuerdo,
y el corazón me dice que no te olvidaré;
pero, al quedarme solo, sabiendo que te pierdo,
tal vez empiezo a amarte como jamás te amé.
Te digo adiós, y acaso, con esta despedida,
mi más hermoso sueño muere dentro de mí...
Pero te digo adiós, para toda la vida,
aunque toda la vida siga pensando en ti.
Te digo adiós, y acaso te quiero todavía.
Quizá no he de olvidarte, pero te digo adiós.
No sé si me quisiste... No sé si te quería...
O tal vez nos quisimos demasiado los dos.
Este cariño triste, y apasionado, y loco,
me lo sembré en el alma para quererte a ti.
No sé si te amé mucho... no sé si te amé poco;
pero sí sé que nunca volveré a amar así.
Me queda tu sonrisa dormida en mi recuerdo,
y el corazón me dice que no te olvidaré;
pero, al quedarme solo, sabiendo que te pierdo,
tal vez empiezo a amarte como jamás te amé.
Te digo adiós, y acaso, con esta despedida,
mi más hermoso sueño muere dentro de mí...
Pero te digo adiós, para toda la vida,
aunque toda la vida siga pensando en ti.
José Angel Buesa
Para cambiar tu vida por fuera debes cambiar tú por dentro. En el momento en que te dispones a cambiar, es asombroso cómo el universo comienza ayudarte, y te trae lo que necesitas.
Louise Hay
Soledades
Ellos tienen razón
esa felicidad
al menos con mayúscula
no existe
ah pero si existiera con minúscula
seria semejante a nuestra breve
presoledad.
Después de la alegría viene la soledad
después de la plenitud viene la soledad
después del amor viene la soledad.
Ya se que es una pobre deformación
pero lo cierto es que en ese durable minuto
uno se siente
solo en el mundo.
Sin asideros
sin pretextos
sin abrazos
sin rencores
sin las cosas que unen o separan
y en es sola manera de estar solo
ni siquiera uno se apiada de uno mismo.
Los datos objetivos son como sigue.
Hay diez centímetros de silencio
entre tus manos y mis manos
una frontera de palabras no dichas
entre tus labios y mis labios
y algo que brilla así de triste
entre tus ojos y mis ojos
claro que la soledad no viene sola.
Si se mira por sobre el hombro mustio
de nuestras soledades
se vera un largo y compacto imposible
un sencillo respeto por terceros o cuartos
ese percance de ser buena gente.
Después de la alegría
después de la plenitud
después del amor
viene la soledad.
Conforme
pero
que vendrá después
de la soledad.
A veces no me siento
tan solo
si imagino
mejor dicho si se
que mas allá de mi soledad
y de la tuya
otra vez estas vos
aunque sea preguntándote a solas
que vendrá después
de la soledad.
Ellos tienen razón
esa felicidad
al menos con mayúscula
no existe
ah pero si existiera con minúscula
seria semejante a nuestra breve
presoledad.
Después de la alegría viene la soledad
después de la plenitud viene la soledad
después del amor viene la soledad.
Ya se que es una pobre deformación
pero lo cierto es que en ese durable minuto
uno se siente
solo en el mundo.
Sin asideros
sin pretextos
sin abrazos
sin rencores
sin las cosas que unen o separan
y en es sola manera de estar solo
ni siquiera uno se apiada de uno mismo.
Los datos objetivos son como sigue.
Hay diez centímetros de silencio
entre tus manos y mis manos
una frontera de palabras no dichas
entre tus labios y mis labios
y algo que brilla así de triste
entre tus ojos y mis ojos
claro que la soledad no viene sola.
Si se mira por sobre el hombro mustio
de nuestras soledades
se vera un largo y compacto imposible
un sencillo respeto por terceros o cuartos
ese percance de ser buena gente.
Después de la alegría
después de la plenitud
después del amor
viene la soledad.
Conforme
pero
que vendrá después
de la soledad.
A veces no me siento
tan solo
si imagino
mejor dicho si se
que mas allá de mi soledad
y de la tuya
otra vez estas vos
aunque sea preguntándote a solas
que vendrá después
de la soledad.
Mario Benedetti
La tarde, llena de suspiros juveniles, las rosas regalan el perfumado capullo , la anciana guarda despacio su banco dentro de su casa,ella camina disfrutando del paisaje gastado de un viejo barrio,
la noche se esta cerca , murmuran las paredes , con deseperacion, el dolor, la soledad, y la piedad en un solo latir del universo,
ella frente al vacio miedo sin cara y sin nombre que le roba inescrupulosamnte su su intimo sentir femenino.
ella camina triste por la calle vacia , un pensanmiento vaga entre la injusticia y la gratitud por seguir estando,
solo queda el sabor de lo diferente de estar bien y lo mal que se puede estar.
la noche se esta cerca , murmuran las paredes , con deseperacion, el dolor, la soledad, y la piedad en un solo latir del universo,
ella frente al vacio miedo sin cara y sin nombre que le roba inescrupulosamnte su su intimo sentir femenino.
ella camina triste por la calle vacia , un pensanmiento vaga entre la injusticia y la gratitud por seguir estando,
solo queda el sabor de lo diferente de estar bien y lo mal que se puede estar.
muza
123 y buffffffffff fin del juego eso pasa todos los días a cada ora en todos los sitios la muerte esta acechando constantemente por eso ay que vivir el día a día como si fuera el ultimo no se si voy a estar aki mañana solo se que si muero hoy o dentro de tres días voy a morir sabiendo que estoy asiendo lo ke kiero y morire mientras estaba vivo mientras intentaba encontrar mi lugar en este mundo y asuguro que tendre una sonrisa en la cara antes de alcanzar el sueño profundo. no tratare de frenar lo que irremediablemente tiene que pasar, sino que me dejare llevar y disfrutare del regalo que me a sido confiado y que solo de mi depende su felicidad. ese regalo es la vida.
diegoalexis
Niña de ojos azules preciosos
niña no los escondas son hermosos
no los llenes de lagrimas amargas
no dejes humedecer tus mejillas bravas
Mira a la luna y empieza a vivir
mira al cielo y empieza a sonreír
No permitas que la tristeza invada tu alma
deja que la felicidad te devuelva la calma
Los años pasan y tu creces
tu cara cambia y envejeces
y solo te quedara el recuerdo de lo que fuiste
la rabia por no dejar de estar triste
Tuviste la oportunidad de sonreír
pudiste ser feliz y huir
vivir la vida, disfrutar
Tener recuerdos felices y amar
tuviste miedo y te equivocaste
quisiste arriesgarlo todo y perdiste
desaste sacrificar tu vida por los démas
y te quedaras sola, triste par siempre jámas
Ahora solo te queda un recuerdo triste
la melancolia por lo que nunca fuiste
la rabia por tus pocas luces
ahora metes la cabeza bajo tierra como los avestruces.
niña no los escondas son hermosos
no los llenes de lagrimas amargas
no dejes humedecer tus mejillas bravas
Mira a la luna y empieza a vivir
mira al cielo y empieza a sonreír
No permitas que la tristeza invada tu alma
deja que la felicidad te devuelva la calma
Los años pasan y tu creces
tu cara cambia y envejeces
y solo te quedara el recuerdo de lo que fuiste
la rabia por no dejar de estar triste
Tuviste la oportunidad de sonreír
pudiste ser feliz y huir
vivir la vida, disfrutar
Tener recuerdos felices y amar
tuviste miedo y te equivocaste
quisiste arriesgarlo todo y perdiste
desaste sacrificar tu vida por los démas
y te quedaras sola, triste par siempre jámas
Ahora solo te queda un recuerdo triste
la melancolia por lo que nunca fuiste
la rabia por tus pocas luces
ahora metes la cabeza bajo tierra como los avestruces.
larisa maria
He vuelto al intento fallido de escribirte una vez más, a reescribir esas palabras que se me fueron de las manos por un despojo caprichoso.
Palabras fieles a su significada, al que las escribe, al que las lee, pues perduraran en la memoria, en el tiempo, y todo aquel que quiera pasar por encima de ellas, que las desdiga o desmienta, que las olvide, y que pretenda apagar sus vestigios .
Es difícil expresar lo que se siente, sobre todo cuando lo que sentimos, dicho en cierto modo, nos da miedo y lo único que buscamos es aferrarnos a algo o alguien que nos guíe en este episodio, que tiene por nombre vida . Dentro de esta, una de las más conceptuosas hazañas que disponemos a realizar, se llama amor.
Amor, es esa palabra que produce envidia en los que no la sienten, que nunca han tenido esa sensación de tener la necesidad de ver a alguien, mirarla, admirar su sonrisa, de verla feliz, en definitiva, aquellas que están tan vacías por dentro como para sentir algo tan grande, bello, elemental, a la vez que pequeño, doloroso y complejo como el amor.
Pero para aquellos que tienen el privilegio, la suerte de experimentarla, manifiesta una alegría espontánea constante involuntaria. Sonríen casi sin pensar, sus manos siempre se encuentran dispuestas a mancipar la inseguridad a quien le aporte ese elemento esencial vivas que le falta.
Muchos no lo sienten, si no que lo dicten por decir, aun que las palabras suenen sensatas, algo falta en ellas. Algo que poco a poco se muestra, algo que por muy insignificante que sea, se acaba por echar en carencia, y ese algo puede ser tan poderoso que llegue a ser lo que llene de verdad.
Uno se pasa la vida buscando respuestas a sus preguntas, y casi siempre, por no decir siempre, se depara con más dudas de las que tenía y sin ninguna respuesta a ellas lo suficientemente explicita para calmar esa locura psicológica. No es necesario tener muchos años para darte cuenta de que tenemos por destino: vivir, procrear y morir, y qué triste se hace saber que nuestra despreciable y patética existencia se acoge a tres simples etapas que resumen tus pasos por este mundo. Pero estos esquemas se ven fragmentados cuando, a lo mejor, te planteas de que no tiene porqué ser así, y menos teniendo a tu lado, quizás, a la persona indicada. Hay probabilidad de que ocurran cosas inesperadas en cada segundo de nuestra frágil existencia. Si una persona sabe lo que desea de la vida cumple todos los requisitos para conseguir realizar un sueño…
Lo que en sueños vivo, es una realidad distinta a este mundo. Cuando estoy dormida, viajo kilómetros para poder estar cerca de ti, contigo, a tu lado. Porque en mis sueños soy feliz, y no quisiera despertarme a este mundo tan depravante y gris. No me dejes despertar jamás, llévame contigo a compartir ese mundo mágico y maravilloso donde estas tú. No quiero abrir los ojos, y caminar entre hipócritas que dicen vivir de su sentir, cuando su sentir es algo errata. Dale vida a mi cuerpo inerte con un beso tuyo enardeciente, regálame el sentimiento eterno de tu corazón abierto y déjame ver si de verdad es cierto cuando dices “te quiero”.
Es imprescindible demostrar el amor que sientes cuando el alma habla por ti, y aun que es algo atemorice decir, no se debe guardar para si mismo. Aun que el que el ama de verdad jamás espera ser correspondido.
Nunca ningún autor y tampoco ningún idioma han podido describir fehacientemente que es el amor. Solo se han concretado a dar definiciones, explicaciones y opiniones. El amor es un sustantivo y como tal es estático, pero ¿Qué es amar?
Es un verbo y por tanto es dinámico, es una conjugación, es acción, es predisposición y es decisión. Es sentir, pensar y interesarse por la por ella. No es decir "debes levantarte", sino que es dar la mano y decir "ven, yo te ayudaré a levantarte" Significa compartir absolutamente todo, disfrutar del beso, de su aroma natural, es tomar el gusto de su físico, de su voz, de su sonrisa. Dar confianza y seguridad, es pensar positivamente que el amor no se va a acabar sino que cada día se hará mayor, no restringir los sentimientos por temor a que el amor acabe de un momento a otro porque Amar es estar dispuesto a luchar para que este sentimiento perpetué, valorar cada detalle como si fueran mundos. Es desear estar a su lado aun que te ocasione revoloteo de polillas, mariposas o como las quieras llamar pero sentir ese cosquillas en el estómago, cada vez que escuchas su voz o sientes su presencia.
Palabras fieles a su significada, al que las escribe, al que las lee, pues perduraran en la memoria, en el tiempo, y todo aquel que quiera pasar por encima de ellas, que las desdiga o desmienta, que las olvide, y que pretenda apagar sus vestigios .
Es difícil expresar lo que se siente, sobre todo cuando lo que sentimos, dicho en cierto modo, nos da miedo y lo único que buscamos es aferrarnos a algo o alguien que nos guíe en este episodio, que tiene por nombre vida . Dentro de esta, una de las más conceptuosas hazañas que disponemos a realizar, se llama amor.
Amor, es esa palabra que produce envidia en los que no la sienten, que nunca han tenido esa sensación de tener la necesidad de ver a alguien, mirarla, admirar su sonrisa, de verla feliz, en definitiva, aquellas que están tan vacías por dentro como para sentir algo tan grande, bello, elemental, a la vez que pequeño, doloroso y complejo como el amor.
Pero para aquellos que tienen el privilegio, la suerte de experimentarla, manifiesta una alegría espontánea constante involuntaria. Sonríen casi sin pensar, sus manos siempre se encuentran dispuestas a mancipar la inseguridad a quien le aporte ese elemento esencial vivas que le falta.
Muchos no lo sienten, si no que lo dicten por decir, aun que las palabras suenen sensatas, algo falta en ellas. Algo que poco a poco se muestra, algo que por muy insignificante que sea, se acaba por echar en carencia, y ese algo puede ser tan poderoso que llegue a ser lo que llene de verdad.
Uno se pasa la vida buscando respuestas a sus preguntas, y casi siempre, por no decir siempre, se depara con más dudas de las que tenía y sin ninguna respuesta a ellas lo suficientemente explicita para calmar esa locura psicológica. No es necesario tener muchos años para darte cuenta de que tenemos por destino: vivir, procrear y morir, y qué triste se hace saber que nuestra despreciable y patética existencia se acoge a tres simples etapas que resumen tus pasos por este mundo. Pero estos esquemas se ven fragmentados cuando, a lo mejor, te planteas de que no tiene porqué ser así, y menos teniendo a tu lado, quizás, a la persona indicada. Hay probabilidad de que ocurran cosas inesperadas en cada segundo de nuestra frágil existencia. Si una persona sabe lo que desea de la vida cumple todos los requisitos para conseguir realizar un sueño…
Lo que en sueños vivo, es una realidad distinta a este mundo. Cuando estoy dormida, viajo kilómetros para poder estar cerca de ti, contigo, a tu lado. Porque en mis sueños soy feliz, y no quisiera despertarme a este mundo tan depravante y gris. No me dejes despertar jamás, llévame contigo a compartir ese mundo mágico y maravilloso donde estas tú. No quiero abrir los ojos, y caminar entre hipócritas que dicen vivir de su sentir, cuando su sentir es algo errata. Dale vida a mi cuerpo inerte con un beso tuyo enardeciente, regálame el sentimiento eterno de tu corazón abierto y déjame ver si de verdad es cierto cuando dices “te quiero”.
Es imprescindible demostrar el amor que sientes cuando el alma habla por ti, y aun que es algo atemorice decir, no se debe guardar para si mismo. Aun que el que el ama de verdad jamás espera ser correspondido.
Nunca ningún autor y tampoco ningún idioma han podido describir fehacientemente que es el amor. Solo se han concretado a dar definiciones, explicaciones y opiniones. El amor es un sustantivo y como tal es estático, pero ¿Qué es amar?
Es un verbo y por tanto es dinámico, es una conjugación, es acción, es predisposición y es decisión. Es sentir, pensar y interesarse por la por ella. No es decir "debes levantarte", sino que es dar la mano y decir "ven, yo te ayudaré a levantarte" Significa compartir absolutamente todo, disfrutar del beso, de su aroma natural, es tomar el gusto de su físico, de su voz, de su sonrisa. Dar confianza y seguridad, es pensar positivamente que el amor no se va a acabar sino que cada día se hará mayor, no restringir los sentimientos por temor a que el amor acabe de un momento a otro porque Amar es estar dispuesto a luchar para que este sentimiento perpetué, valorar cada detalle como si fueran mundos. Es desear estar a su lado aun que te ocasione revoloteo de polillas, mariposas o como las quieras llamar pero sentir ese cosquillas en el estómago, cada vez que escuchas su voz o sientes su presencia.
Flavia Caetano
TENGO UNA AMIGA" por quien daría mi sol si tuviera frio, Daria mi Risa si estuviera triste, Mi hombro si sus fuerzas flaquearan, Mi alma si se sintiera sola, en fin daría, mi vida para que cada momento de la suya fuera un paraíso y que nada cambiase su sonrisa, esa sonrisa que alegra e ilumina cada rincón de este bello planeta... Si te preguntas quien es esa amiga, Busca dentro de tus memorias y pronto la encontraras...
Jose Mazariegos
Aprendere
Aprenderé a no amarte
Y verte solo de lejos
Aprenderé a olvidarte
Y rechazar los hollejos,
De tu tiempo, cariño y amor
De tus sueños, alegrías y calor.
Aprenderé a quedarme callado
Así mi corazón grite por dentro,
Aprenderé a estar calmado
Si en mi camino te encuentro.
Dejare de escribir lo que siento
Para no sufrir en silencio.
No aguantare más el desaliento
que me ocasiona tu desprecio.
Aprenderé a sonreír
Sin tener motivos
Aprenderé a vivir
Sin ser afectivo.
Espero así seas feliz
Y cumplir tu deseo
Espero no morir
En todo este falseo.
Aprenderé a no amarte
Y verte solo de lejos
Aprenderé a olvidarte
Y rechazar los hollejos,
De tu tiempo, cariño y amor
De tus sueños, alegrías y calor.
Aprenderé a quedarme callado
Así mi corazón grite por dentro,
Aprenderé a estar calmado
Si en mi camino te encuentro.
Dejare de escribir lo que siento
Para no sufrir en silencio.
No aguantare más el desaliento
que me ocasiona tu desprecio.
Aprenderé a sonreír
Sin tener motivos
Aprenderé a vivir
Sin ser afectivo.
Espero así seas feliz
Y cumplir tu deseo
Espero no morir
En todo este falseo.
Alexander IV
PARA ARISTÓTELES la amistad era "lo más necesario para la vida", y nosotros, cuando oímos decir que "un amigo es un tesoro" o que "donde está tu amigo está tu tesoro", nos damos cuenta de que esas palabras resuenan como un aldabonazo en nuestro interior. No nos dejan indiferentes, porque todos sabemos o intuimos qué clase de tesoro puede llegar a ser una amistad.
A las personas nos gusta tener amigos: gente con la que compartir vida, experiencias, tiempo, conversación... Nos gustan los amigos y nos parecen muy importantes, incluso imprescindibles. La amistad es una relación humana con un valor muy especial. Junto con la família y el trabajo, es algo que nos parece que merece la pena y a lo cual dedicamos tiempo y esfuerzo. Queremos tener amigos en la vida: para no estar solos -a veces se siente la soledad incluso estando rodeados de gente-, para vivir la vida más a fondo y para disfrutarla de verdad. Como escribió Aristóteles, "sin amigos nadie querría vivir, aun cuando poseyera todos los demás bienes".
Quizá por eso escribo esto. Escribir sobre la amistad me ayuda a saber qué espero yo de ella, qué doy yo a mis amigos, si mi amistad con ellos es plena o solo algo "satisfactorio". Reflexionar sobre las cosas ayuda a vivirlas mejor. Reflexionar es un modo de vivir.
LA AMISTAD COMO REGALO
Decía más arriba que dedicamos esfuerzo a hacer amigos. Y el esfuerzo es necesario porque las cosas no salen solas. Sin embargo, la amistad no se puede forzar. Por eso también puede decirse que la amistad surge siempre como un regalo, como un don que se recibe. En un momento dado, aparece entre dos personas un deseo de compartir, de comunicarse, de contar lo que se lleva dentro y de contrastarlo, de ser conocido muy a fondo. De hecho, cuando uno vislumbra en el horizonte la posibilidad de hacer una nueva amistad, de esas profundas y verdaderas, que aportan y llenan tanto por dentro, parece que su espíritu se hincha y crece. Es como ver nacer un día radiante. La vida se ve de otro color porque los amigos hacen cobrar sentido a nuestras vivencias: estas no van a ser solo para nosotros. Las cosas son distintas porque las vivimos pensando en compartirlas, en transmitirlas, en discutirlas, en compararlas. De nuestros amigos nos interesa todo: lo que piensan, lo que hacen, cómo viven las cosas. Lo importante no es solo lo que cuentan ni lo que les pasa; lo importante es que eso "es tuyo", "eres tú".
Desde mi adolescencia he experimentado disgusto ante los momentos meramente descriptivos de los acontecimientos, o las que eran como una reseña informativa de lo que había ocurrido en el verano. Los momentos verdaderos son aquellos en las que los acontecimientos del lunes o del viernes se describen como cosas que me pasan y no solo como cosas que van pasando a mi lado. Lo interesante y lo que me hace disfrutar era ver cómo esas cosas se viven desde dentro de mis amigos.
El grado de amistad con los amigos puede distinguirse precisamente por eso. Por si los momentos estaban llenos de preguntas convencionales y frases que se repetían del mismo modo en todas los demás momentos o si e ellos te dejas llevar, trayendo a colación esto o aquello, y acabando en lugares desconocidos para ti mismo, pero bonitos y en los que habías disfrutado. Escribir para los amigos es descubrir el mundo con unos ojos nuevos para dárselo a ellos.
La amistad es un regalo porque es vivir otra vida además de la propia. Es poder vivir dos veces. Y es también reafirmar tu propia existencia porque hay alguien que la quiere así: incondicionalmente. En el amigo encontramos aceptación plena.
La amistad es un don porque, en cierto modo, llega cuando y como quiere; no es programable; simplemente, surge y es como un regalo, un don que uno recibe.
Esa comunión del espíritu que hay entre los amigos, ese compartir denso e intenso, ese vivir y ser sin dar explicaciones porque estas no son necesarias para nuestro mutuo entendimiento, ese encontrar las puertas del alma siempre abiertas y acogedoras para ti porque eres tú, es el tesoro incalculable. No es extraño que los griegos la calificaran como regalo de los dioses.
Regalo es también en el sentido de que nunca es verdaderamente merecida. Si se puede hablar así, algunos podrían merecer más que otros el tener amigos. Pero, en el fondo, la amistad de una persona difícilmente es algo que uno llegue a "merecer". Se pueden tener de modo habitual disposiciones personales adecuadas para la amistad, para tener amigos (no todo el mundo las tiene).
Pero no se puede decidir en qué momento aparecerá el amigo o de quién seré amigo. Por ejemplo, todos contamos con momentos imborrables de la vida en los que comprendes repentinamente que tienes delante a alguien que puede leer dentro de ti como si fueras tú quien lo hiciera; que puede pasearse por tu alma sin explicaciones de tu parte; sin necesidad de mapas, brújulas o palabras clave que le hagan entender lo que se va a encontrar. Es la empatía, una sintonía especialísima que se establece con muy pocas personas a lo largo de la existencia, y que es un descenso y un ascenso vertiginoso por las entrañas de la verdadera vida.
MIRAR A LAS PERSONAS
Cuando nos sentimos así, vistos con unos ojos ajenos que al mismo tiempo son como los nuestros propios, es como si todo nuestro ser despertara. Querríamos saberlo todo acerca de aquella persona y que ella conociera nuestro yo hasta el final. Las conversaciones se convierten en un continuo maravillarse y aportarse mutuo. Sentimos el mundo como un pequeño globo terráqueo que gira entre nuestras manos y el motor de ese movimiento es la corriente que entre nosotros se ha creado.
Es un encuentro con otro yo, sin que ese yo se refiera a un yo idéntico, a un "alma gemela"; pues puede serlo o no. Es otro yo porque se pone en nuestra piel como si fuéramos nosotros mismos; pero al tiempo que mantiene su mismidad y su alteridad. Y por eso hay mucha riqueza en el trato con el amigo, porque lo distinto siempre nos enriquece.
Mirarnos en un amigo es mirarnos en un espejo. En un espejo que devuelve algo más que una simple reproducción de la propia imagen. Mirarnos en un amigo es encontrarnos a nosotros mismos vistos desde fuera y con mayor perspectiva, pero con el cuidado con que nosotros mismos pondríamos al mirarnos: "A través de él, los amigos se enriquecen y perfeccionan, se descubren e interpretan.
Se podría decir que, al ver al otro, cada uno de ellos aprende a conocerse" (Marias). La acción de mirar que tanto aparece entre los amigos, es algo que me parece esencial para que pueda surgir amistad entre dos personas para tener amigos hay que saber mirar.
En una carta que recibí hace unos meses me decía una amiga que "había encontrado el camino para trascender lo inmediato. El despertador para mirar (...) era el del pensamiento filosófico y la contemplación de las cosas bellas". En mi respuesta, le reafirmé en su descubrimiento porque me parecía realmente valioso: la filosofía y la contemplación estética son dos medios muy buenos para acceder a lo más hondo de la realidad.
La belleza es un camino hacia la verdad especialmente bueno. Porque la belleza no produce únicamente la mera delectación estética; posee una cualidad inestimable, y es que exige por nuestra parte contemplación. Ante las cosas bellas no basta pasear la vista. Para disfrutarlas verdaderamente hay que mirarlas con detenimiento, con miramiento. Con ellas hay que andarse con contemplaciones. Y contemplar es importante porque hace que nos detengamos y miremos las cosas tal como son, "dejando" que sean así.
La contemplación es un camino abierto hacia la verdad. Hacia la verdad personal, la de los demás y la del universo entero. Eso lo expresa muy bien de otro modo Lorenzo Silva en una de sus novelas. Escribía que "el mundo está lleno de tesoros sin descubrir porque no hay quien se pare a mirarlos. Pero en cuanto hay alguien que se detiene ante ellos, se abren ante esa persona como una maravillosa realidad llena de riqueza y significado ofreciéndole nuevos horizontes". Yo he pensado muchas veces que eso exactamente pasa con las personas.
Por eso, para tener amigos hay que saber mirar. Mirar es ver con atención, es contemplar, es concentrar nuestro ser entero en los ojos deseando captar lo que hay frente a ellos. Mirar presupone una vista limpia, sin prejuicios ni cargas anteriores, para captar lo que hay y no lo que yo he puesto o quiero poner. Mirar no es ver lo que yo quiero ver sino percibir cómo son las cosas o las personas en sí. Y además de limpieza interior, la mirada requiere también aceptación, renuncia a dominar. Cuando miramos de verdad, estamos dispuestos a dejar ser a las cosas y a las personas tal y como son. Esto es especialmente importante con las personas.
A las personas hay que dejarlas ser, hay que aceptarlas como son. Sin esa condición nunca sabremos lo que es una verdadera amistad; nunca llegaremos a saborear el gozo inmenso que produce esa identificación con el otro, ese compartir la vida, los sueños, los deseos, los fracasos. Habrá siempre en el amigo una zona de acceso prohibido o de "reservado".
Para mirar de verdad hay que aprender a hacerlo. Los hay que conocen ese arte de modo natural o han sido educados en él. Pero también puede aprenderse. Para mirar hay que pararse, parar la rueda de la actividad exterior y parar también nuestro ruido interior (qué tengo que hacer luego, cómo resolveré la cena en casa de mi hermano, qué ropa necesito, a ver cómo queda el Madrid, a ver si consigo cerrar un buen trato con este cliente...). Para mirar hay que perder el miedo a "pasar tiempo" sin haber sido ""eficaces"".
Todos hemos conocido a personas que provocan que los que están a su lado den lo mejor de sí mismos. Son personas que logran que los demás quieran -parafraseando a Salinas- "sacar de sí su mejor yo". Es así porque son personas que saben mirar, y que por eso han sabido encontrar la llave interior de las personas. Esa llave de la confianza que uno entrega solo cuando va a saberse visto, aceptado y querido por sí mismo.
LA MORADA DEL YO
Llegar a la intimidad del alma, al centro de la persona o solo rozar su periferia, exige rodeos: rodeos que son esencialmente contemplación, escucha atenta y activa, mirada abierta y receptiva. Solo cuando una persona percibe ese clima de confianza a su alrededor es capaz de empezar a abrir las rendijas de su yo. Y a través de esas rendijas pueden empezar a filtrarse los rayos de la luz que toda persona esconde. La intimidad, la interioridad, es siempre luminosa en el sentido de iluminadora. Porque muestra siempre algo desconocido para quien no está allí dentro. No siempre será lo original y nuevo el qué diga esa persona pero sí el cómo ella lo vive. Esta es la llave que entregamos a nuestros amigos y que hace que quedemos totalmente al descubierto: vulnerables, también.
Algunas veces, tras haber desnudado la intimidad del alma en conversación con la persona que nos ha inspirado esa confianza, uno siente el vértigo del miedo a romperse, a que le rompan, a que se burlen, a que no comprendan, al silencio indiferente o superficial.
Hasta ahora, esos pensamientos, deseos, aspiraciones, miedos y preguntas más íntimas habían quedado dentro de nuestra alma. A veces nos angustiaban, otras nos elevaban, otras nos desbordaban por dentro de tal forma, que había que expresarlos de algún modo (quién no ha cantado, llenado de piruetas su salón, compuesto una melodía o garabateado un poema, historia o carta, por puro desbordamiento. Tanto no cabía dentro; fuera crecía, pero tenía más apoyos para ser sostenido, para ser vivido).
Sin embargo, no dejaban de ser nuestros: los demás solo poseían de ellos su cara externa, lo que era fruto de la superabundancia. Por lo demás, no habían sido escuchados por nadie hasta el final y solo de vez en cuando abríamos a alguien una pequeña ventanita de nuestro interior, observando con atención la reacción del interlocutor ante aquello. Pero, de repente, hemos encontrado a alguien que ha provocado que primero quisiéramos abrir una ventanita y después otra, y otra... Luego le hemos pasado al interior de la casa y -poco a poco- le hemos encendido todas las luces que había en ella, iluminando incluso rincones sucios, destartalados, rincones sin ordenar o habitaciones llenas de trastos que no sabemos en dónde colocar. Le hemos enseñado el sillón de los sueños, frente a la ventana, y le hemos invitado a sentarse allí porque desde él puede conocerlos mejor. Le hemos presentado el rincón de los miedos, ese sí, está a oscuras porque nos parece que la luz acabará por hacerlos crecer. Es un rincón siempre difícil de enseñar; se supone que de esos no tenemos, y nos cuidamos mucho de dejarlos salir. También le hemos pasado al cuarto de las preguntas; esa habitación está llena de frases sueltas, de pensamientos, de párrafos incluso, y hasta de alguna página escrita. Pero sobre todo está lleno de interrogantes; es una habitación poblada de signos de interrogación que hemos ido recogiendo a lo largo de nuestra vida: por qué las relaciones humanas son tan complicadas, por qué hay personas que no miran hacia adentro, por qué las focas son más importantes que los países del Sur... Hay también un cuarto sin techo que mira directamente al sol, o al firmamento, si es de noche. Ese es el cuarto de las aspiraciones grandes, el cuarto en el que respiro hondo, el cuarto al que hay que acudir siempre que hemos pasado un día entre mucho polvo, o mucho tiempo en el sillón. También ha conocido la buhardilla; allí no vamos demasiadas veces porque es donde están los pedazos rotos de nuestra vida y todavía nos cuesta mirarlos sin sentir dolor o pena.
Hay personas a las que paseamos por nuestra morada interior sin miedo alguno; es más: deseamos desde lo más íntimo de nuestro ser hacerlo. Sentimos desde muy hondo que apreciará, entenderá y comprenderá cada objeto que encuentre en ella. No le importarán los cacharros rotos, aunque tengamos la estantería llena de ellos; no querrá reírse de nuestras inquietudes: se le iluminará la mirada al conocerlas porque . también ella las había sentido latir más de una vez. Le encantará que tengamos un sillón de sueños y un cuarto sin techo, y querrá saber qué nos dicen los astros por la noche y cómo es el vuelo de los pájaros que vemos pasar. Son personas que hacen que sintamos la necesidad de hacer crecer todo eso, de mostrárselo, de hacerlo vivir para ellas.
Esas personas son los amigos, el amigo aquel con quien me atrevo a ser yo misma; sin restricciones y sin temores. Esa persona con la que puedo decir todo porque todo lo va a entender en su contexto; esa persona con la que puedo hablar en borrador: sin orden, sin hilazón, sin sentido algunas veces. Con rabia o ira, con desesperación, con alegría exultante, desvariando. Descubriendo todas las raíces de mi alma y sabiendo que en ningún momento se aprovechará de ello para arrancarme de mi lugar. Y sabiendo que -como escribió alguien- "comprende esas contradicciones en mi naturaleza que llevarían a otros a juzgarme mal". Eso es un amigo.
A las personas nos gusta tener amigos: gente con la que compartir vida, experiencias, tiempo, conversación... Nos gustan los amigos y nos parecen muy importantes, incluso imprescindibles. La amistad es una relación humana con un valor muy especial. Junto con la família y el trabajo, es algo que nos parece que merece la pena y a lo cual dedicamos tiempo y esfuerzo. Queremos tener amigos en la vida: para no estar solos -a veces se siente la soledad incluso estando rodeados de gente-, para vivir la vida más a fondo y para disfrutarla de verdad. Como escribió Aristóteles, "sin amigos nadie querría vivir, aun cuando poseyera todos los demás bienes".
Quizá por eso escribo esto. Escribir sobre la amistad me ayuda a saber qué espero yo de ella, qué doy yo a mis amigos, si mi amistad con ellos es plena o solo algo "satisfactorio". Reflexionar sobre las cosas ayuda a vivirlas mejor. Reflexionar es un modo de vivir.
LA AMISTAD COMO REGALO
Decía más arriba que dedicamos esfuerzo a hacer amigos. Y el esfuerzo es necesario porque las cosas no salen solas. Sin embargo, la amistad no se puede forzar. Por eso también puede decirse que la amistad surge siempre como un regalo, como un don que se recibe. En un momento dado, aparece entre dos personas un deseo de compartir, de comunicarse, de contar lo que se lleva dentro y de contrastarlo, de ser conocido muy a fondo. De hecho, cuando uno vislumbra en el horizonte la posibilidad de hacer una nueva amistad, de esas profundas y verdaderas, que aportan y llenan tanto por dentro, parece que su espíritu se hincha y crece. Es como ver nacer un día radiante. La vida se ve de otro color porque los amigos hacen cobrar sentido a nuestras vivencias: estas no van a ser solo para nosotros. Las cosas son distintas porque las vivimos pensando en compartirlas, en transmitirlas, en discutirlas, en compararlas. De nuestros amigos nos interesa todo: lo que piensan, lo que hacen, cómo viven las cosas. Lo importante no es solo lo que cuentan ni lo que les pasa; lo importante es que eso "es tuyo", "eres tú".
Desde mi adolescencia he experimentado disgusto ante los momentos meramente descriptivos de los acontecimientos, o las que eran como una reseña informativa de lo que había ocurrido en el verano. Los momentos verdaderos son aquellos en las que los acontecimientos del lunes o del viernes se describen como cosas que me pasan y no solo como cosas que van pasando a mi lado. Lo interesante y lo que me hace disfrutar era ver cómo esas cosas se viven desde dentro de mis amigos.
El grado de amistad con los amigos puede distinguirse precisamente por eso. Por si los momentos estaban llenos de preguntas convencionales y frases que se repetían del mismo modo en todas los demás momentos o si e ellos te dejas llevar, trayendo a colación esto o aquello, y acabando en lugares desconocidos para ti mismo, pero bonitos y en los que habías disfrutado. Escribir para los amigos es descubrir el mundo con unos ojos nuevos para dárselo a ellos.
La amistad es un regalo porque es vivir otra vida además de la propia. Es poder vivir dos veces. Y es también reafirmar tu propia existencia porque hay alguien que la quiere así: incondicionalmente. En el amigo encontramos aceptación plena.
La amistad es un don porque, en cierto modo, llega cuando y como quiere; no es programable; simplemente, surge y es como un regalo, un don que uno recibe.
Esa comunión del espíritu que hay entre los amigos, ese compartir denso e intenso, ese vivir y ser sin dar explicaciones porque estas no son necesarias para nuestro mutuo entendimiento, ese encontrar las puertas del alma siempre abiertas y acogedoras para ti porque eres tú, es el tesoro incalculable. No es extraño que los griegos la calificaran como regalo de los dioses.
Regalo es también en el sentido de que nunca es verdaderamente merecida. Si se puede hablar así, algunos podrían merecer más que otros el tener amigos. Pero, en el fondo, la amistad de una persona difícilmente es algo que uno llegue a "merecer". Se pueden tener de modo habitual disposiciones personales adecuadas para la amistad, para tener amigos (no todo el mundo las tiene).
Pero no se puede decidir en qué momento aparecerá el amigo o de quién seré amigo. Por ejemplo, todos contamos con momentos imborrables de la vida en los que comprendes repentinamente que tienes delante a alguien que puede leer dentro de ti como si fueras tú quien lo hiciera; que puede pasearse por tu alma sin explicaciones de tu parte; sin necesidad de mapas, brújulas o palabras clave que le hagan entender lo que se va a encontrar. Es la empatía, una sintonía especialísima que se establece con muy pocas personas a lo largo de la existencia, y que es un descenso y un ascenso vertiginoso por las entrañas de la verdadera vida.
MIRAR A LAS PERSONAS
Cuando nos sentimos así, vistos con unos ojos ajenos que al mismo tiempo son como los nuestros propios, es como si todo nuestro ser despertara. Querríamos saberlo todo acerca de aquella persona y que ella conociera nuestro yo hasta el final. Las conversaciones se convierten en un continuo maravillarse y aportarse mutuo. Sentimos el mundo como un pequeño globo terráqueo que gira entre nuestras manos y el motor de ese movimiento es la corriente que entre nosotros se ha creado.
Es un encuentro con otro yo, sin que ese yo se refiera a un yo idéntico, a un "alma gemela"; pues puede serlo o no. Es otro yo porque se pone en nuestra piel como si fuéramos nosotros mismos; pero al tiempo que mantiene su mismidad y su alteridad. Y por eso hay mucha riqueza en el trato con el amigo, porque lo distinto siempre nos enriquece.
Mirarnos en un amigo es mirarnos en un espejo. En un espejo que devuelve algo más que una simple reproducción de la propia imagen. Mirarnos en un amigo es encontrarnos a nosotros mismos vistos desde fuera y con mayor perspectiva, pero con el cuidado con que nosotros mismos pondríamos al mirarnos: "A través de él, los amigos se enriquecen y perfeccionan, se descubren e interpretan.
Se podría decir que, al ver al otro, cada uno de ellos aprende a conocerse" (Marias). La acción de mirar que tanto aparece entre los amigos, es algo que me parece esencial para que pueda surgir amistad entre dos personas para tener amigos hay que saber mirar.
En una carta que recibí hace unos meses me decía una amiga que "había encontrado el camino para trascender lo inmediato. El despertador para mirar (...) era el del pensamiento filosófico y la contemplación de las cosas bellas". En mi respuesta, le reafirmé en su descubrimiento porque me parecía realmente valioso: la filosofía y la contemplación estética son dos medios muy buenos para acceder a lo más hondo de la realidad.
La belleza es un camino hacia la verdad especialmente bueno. Porque la belleza no produce únicamente la mera delectación estética; posee una cualidad inestimable, y es que exige por nuestra parte contemplación. Ante las cosas bellas no basta pasear la vista. Para disfrutarlas verdaderamente hay que mirarlas con detenimiento, con miramiento. Con ellas hay que andarse con contemplaciones. Y contemplar es importante porque hace que nos detengamos y miremos las cosas tal como son, "dejando" que sean así.
La contemplación es un camino abierto hacia la verdad. Hacia la verdad personal, la de los demás y la del universo entero. Eso lo expresa muy bien de otro modo Lorenzo Silva en una de sus novelas. Escribía que "el mundo está lleno de tesoros sin descubrir porque no hay quien se pare a mirarlos. Pero en cuanto hay alguien que se detiene ante ellos, se abren ante esa persona como una maravillosa realidad llena de riqueza y significado ofreciéndole nuevos horizontes". Yo he pensado muchas veces que eso exactamente pasa con las personas.
Por eso, para tener amigos hay que saber mirar. Mirar es ver con atención, es contemplar, es concentrar nuestro ser entero en los ojos deseando captar lo que hay frente a ellos. Mirar presupone una vista limpia, sin prejuicios ni cargas anteriores, para captar lo que hay y no lo que yo he puesto o quiero poner. Mirar no es ver lo que yo quiero ver sino percibir cómo son las cosas o las personas en sí. Y además de limpieza interior, la mirada requiere también aceptación, renuncia a dominar. Cuando miramos de verdad, estamos dispuestos a dejar ser a las cosas y a las personas tal y como son. Esto es especialmente importante con las personas.
A las personas hay que dejarlas ser, hay que aceptarlas como son. Sin esa condición nunca sabremos lo que es una verdadera amistad; nunca llegaremos a saborear el gozo inmenso que produce esa identificación con el otro, ese compartir la vida, los sueños, los deseos, los fracasos. Habrá siempre en el amigo una zona de acceso prohibido o de "reservado".
Para mirar de verdad hay que aprender a hacerlo. Los hay que conocen ese arte de modo natural o han sido educados en él. Pero también puede aprenderse. Para mirar hay que pararse, parar la rueda de la actividad exterior y parar también nuestro ruido interior (qué tengo que hacer luego, cómo resolveré la cena en casa de mi hermano, qué ropa necesito, a ver cómo queda el Madrid, a ver si consigo cerrar un buen trato con este cliente...). Para mirar hay que perder el miedo a "pasar tiempo" sin haber sido ""eficaces"".
Todos hemos conocido a personas que provocan que los que están a su lado den lo mejor de sí mismos. Son personas que logran que los demás quieran -parafraseando a Salinas- "sacar de sí su mejor yo". Es así porque son personas que saben mirar, y que por eso han sabido encontrar la llave interior de las personas. Esa llave de la confianza que uno entrega solo cuando va a saberse visto, aceptado y querido por sí mismo.
LA MORADA DEL YO
Llegar a la intimidad del alma, al centro de la persona o solo rozar su periferia, exige rodeos: rodeos que son esencialmente contemplación, escucha atenta y activa, mirada abierta y receptiva. Solo cuando una persona percibe ese clima de confianza a su alrededor es capaz de empezar a abrir las rendijas de su yo. Y a través de esas rendijas pueden empezar a filtrarse los rayos de la luz que toda persona esconde. La intimidad, la interioridad, es siempre luminosa en el sentido de iluminadora. Porque muestra siempre algo desconocido para quien no está allí dentro. No siempre será lo original y nuevo el qué diga esa persona pero sí el cómo ella lo vive. Esta es la llave que entregamos a nuestros amigos y que hace que quedemos totalmente al descubierto: vulnerables, también.
Algunas veces, tras haber desnudado la intimidad del alma en conversación con la persona que nos ha inspirado esa confianza, uno siente el vértigo del miedo a romperse, a que le rompan, a que se burlen, a que no comprendan, al silencio indiferente o superficial.
Hasta ahora, esos pensamientos, deseos, aspiraciones, miedos y preguntas más íntimas habían quedado dentro de nuestra alma. A veces nos angustiaban, otras nos elevaban, otras nos desbordaban por dentro de tal forma, que había que expresarlos de algún modo (quién no ha cantado, llenado de piruetas su salón, compuesto una melodía o garabateado un poema, historia o carta, por puro desbordamiento. Tanto no cabía dentro; fuera crecía, pero tenía más apoyos para ser sostenido, para ser vivido).
Sin embargo, no dejaban de ser nuestros: los demás solo poseían de ellos su cara externa, lo que era fruto de la superabundancia. Por lo demás, no habían sido escuchados por nadie hasta el final y solo de vez en cuando abríamos a alguien una pequeña ventanita de nuestro interior, observando con atención la reacción del interlocutor ante aquello. Pero, de repente, hemos encontrado a alguien que ha provocado que primero quisiéramos abrir una ventanita y después otra, y otra... Luego le hemos pasado al interior de la casa y -poco a poco- le hemos encendido todas las luces que había en ella, iluminando incluso rincones sucios, destartalados, rincones sin ordenar o habitaciones llenas de trastos que no sabemos en dónde colocar. Le hemos enseñado el sillón de los sueños, frente a la ventana, y le hemos invitado a sentarse allí porque desde él puede conocerlos mejor. Le hemos presentado el rincón de los miedos, ese sí, está a oscuras porque nos parece que la luz acabará por hacerlos crecer. Es un rincón siempre difícil de enseñar; se supone que de esos no tenemos, y nos cuidamos mucho de dejarlos salir. También le hemos pasado al cuarto de las preguntas; esa habitación está llena de frases sueltas, de pensamientos, de párrafos incluso, y hasta de alguna página escrita. Pero sobre todo está lleno de interrogantes; es una habitación poblada de signos de interrogación que hemos ido recogiendo a lo largo de nuestra vida: por qué las relaciones humanas son tan complicadas, por qué hay personas que no miran hacia adentro, por qué las focas son más importantes que los países del Sur... Hay también un cuarto sin techo que mira directamente al sol, o al firmamento, si es de noche. Ese es el cuarto de las aspiraciones grandes, el cuarto en el que respiro hondo, el cuarto al que hay que acudir siempre que hemos pasado un día entre mucho polvo, o mucho tiempo en el sillón. También ha conocido la buhardilla; allí no vamos demasiadas veces porque es donde están los pedazos rotos de nuestra vida y todavía nos cuesta mirarlos sin sentir dolor o pena.
Hay personas a las que paseamos por nuestra morada interior sin miedo alguno; es más: deseamos desde lo más íntimo de nuestro ser hacerlo. Sentimos desde muy hondo que apreciará, entenderá y comprenderá cada objeto que encuentre en ella. No le importarán los cacharros rotos, aunque tengamos la estantería llena de ellos; no querrá reírse de nuestras inquietudes: se le iluminará la mirada al conocerlas porque . también ella las había sentido latir más de una vez. Le encantará que tengamos un sillón de sueños y un cuarto sin techo, y querrá saber qué nos dicen los astros por la noche y cómo es el vuelo de los pájaros que vemos pasar. Son personas que hacen que sintamos la necesidad de hacer crecer todo eso, de mostrárselo, de hacerlo vivir para ellas.
Esas personas son los amigos, el amigo aquel con quien me atrevo a ser yo misma; sin restricciones y sin temores. Esa persona con la que puedo decir todo porque todo lo va a entender en su contexto; esa persona con la que puedo hablar en borrador: sin orden, sin hilazón, sin sentido algunas veces. Con rabia o ira, con desesperación, con alegría exultante, desvariando. Descubriendo todas las raíces de mi alma y sabiendo que en ningún momento se aprovechará de ello para arrancarme de mi lugar. Y sabiendo que -como escribió alguien- "comprende esas contradicciones en mi naturaleza que llevarían a otros a juzgarme mal". Eso es un amigo.
Diego Torrente
Odio este argumento que dice poco Bretaña o algo fuera, o Gran Bretaña es parte de una Europa más amplia. Ambos podemos estar dentro de nuestras relaciones comerciales dentro de Europa, sino que también podemos ser un operador mundial fantástico.
Iain Duncan Smith
Recuerdo estar un tiempo haciendo 100 entrevistas en un día, y son todas las entrevistas de televisión y son especie de - y que acaba de sentarse allí y llevar a estas personas dentro y fuera, y fuera.
Macaulay Culkin
Siempre voy a estar conectados con Apple. Espero que a través de mi vida voy a ordenar de tener el hilo de mi vida y el hilo de la Manzana tejen dentro y fuera de sí, como un tapiz. Puede haber unos pocos años, cuando yo no estoy allí, pero yo siempre voy a volver.
Steve Jobs
Es mucho mejor que se debe olvidar y sonreír que usted debe recordar y estar triste.
Christina G. Rossetti
Yo no sé si yo hubiera tenido la oportunidad de estar en 'Wizards of Waverly Place' si no fuera por mi herencia. Me doy cuenta de todo el mundo quiere lo que no tienen. Pero al final del día, lo que tienes dentro es mucho más bonito que lo que está en el exterior!
Selena Gomez
Hmm, lo mejor de estar en la NFL? En Estados Unidos es el deporte número 1, es emocionante, divertido, así que para mí lo mejor es el zumbido que rodea el fútbol dentro y fuera del campo.
Reggie Bush
Dejando aparte que mi cuerpo ya no estará aquí, no hay por qué estar triste ?prosiguió tras hacer una pausa?. Y sí, ¿sabes? Me da la sensación de que el paraíso sí existe. Empiezo a sentirme como si esto ya lo fuera.
?Vendré enseguida ?logré decirle, al fin.
?Te espero ?Aki esbozó una sonrisa fugaz?. No hace falta que te des prisa. Aunque no esté aquí, yo siempre estaré contigo.
?Ya lo sé.
?Encuéntrame otra vez, ¿vale?
?Te encontraré enseguida.
?Vendré enseguida ?logré decirle, al fin.
?Te espero ?Aki esbozó una sonrisa fugaz?. No hace falta que te des prisa. Aunque no esté aquí, yo siempre estaré contigo.
?Ya lo sé.
?Encuéntrame otra vez, ¿vale?
?Te encontraré enseguida.
Kyoichi Katayama
La tristeza, aunque esté siempre justificada, muchas veces solo es pereza. Nada necesita menos esfuerzo que estar triste.
Séneca
El otro lado del río siempre estará triste de no estar de este lado. Esa pena es de lo más insubsanable del mundo y no se arregla ni con un puente.
Ramón Gómez de la Serna
Si un corazón triste pudo ver la luz, si hice más liviano el peso de tu cruz, nadie tiene a nadie y yo te tengo aún, dentro de mi alma. Siento que me amas, chau, hasta mañana.
Fito Páez
Solo Dios sabe cuándo podremos encontrarnos de nuevo. Estoy triste y alegre a la vez, Hamida. Estoy triste porque no te veré, y contento porque el largo camino que voy a emprender es el único que puede llevarme hasta ti. Mi corazón se quedará aquí, en el callejón, de eso puedes estar segura.
Naguib Mahfouz
Si cuando estás triste sonries, los demás te devuelven la sonrisa, y eso hace que la carga de la tristeza sea más ligera.
theron
Si no fuera por el gran amor que me das, hoy no estubiera aquí, si no fuera por tu amistad, estaria hundida en un mundo obscuro, gracias por estar aquí, gracias por tanto amor, gracias por dejarme ser un pedazo de tu corazon.
Cándida MartÃnez López
"EL FALSO AMOR"
Te di mi confianza y abusaste,
Te di mi cariño y lo manipulaste,
Empecé a quererte y me humillaste,
Empecé a amarte y me engañaste.
Decías que me querías y todo fue mentira,
Decías que era tu amada y no era verdad,
Me juraste amor eterno y todo fue patraña,
Más tu nunca, de los jamás me valoraste
simplemente me olvidaste
Miserable hoy tu eres que con engaños me sedujiste
Mi corazón pide a gritos, que regrese el tiempo transcurrido,
Y mí alma abandonada por el triste y miserable engaño,
Vive vagando en la soledad de la humillación,
Y si por ti fuera solo existo en el olvido de tu oscuro y malvado corazón.
Te di mi confianza y abusaste,
Te di mi cariño y lo manipulaste,
Empecé a quererte y me humillaste,
Empecé a amarte y me engañaste.
Decías que me querías y todo fue mentira,
Decías que era tu amada y no era verdad,
Me juraste amor eterno y todo fue patraña,
Más tu nunca, de los jamás me valoraste
simplemente me olvidaste
Miserable hoy tu eres que con engaños me sedujiste
Mi corazón pide a gritos, que regrese el tiempo transcurrido,
Y mí alma abandonada por el triste y miserable engaño,
Vive vagando en la soledad de la humillación,
Y si por ti fuera solo existo en el olvido de tu oscuro y malvado corazón.
MARIVEL
Triste cosa es no tener amigos, pero más triste debe ser no tener enemigos, porque quien enemigos no tenga, señal de que no tiene: ni talento que haga sombra, ni valor que le teman, ni honra que le murmuren, ni bienes que le codicien, ni cosa buena que le envidien.
Baltasar Gracián
Gracias por ser parte de lo que mas amo,
Gracias por entender mis enfados,
Gracias por demostrarme que se puede,
Garcias por por la simpleza con que vez las cosas,
Gracias por no reprocharme nada,
Gracias por tomar lo poco que te doy,
Gracias por estar en mi vida.
Gracias por entender mis enfados,
Gracias por demostrarme que se puede,
Garcias por por la simpleza con que vez las cosas,
Gracias por no reprocharme nada,
Gracias por tomar lo poco que te doy,
Gracias por estar en mi vida.
La peor forma de extrañar a alguien es estar sentado a su lado y saber que nunca lo podrás tener.
Gabriel GarcÃa Márquez
Si alguna vez no te dan la sonrisa esperada, sé generoso y da la tuya. Porque nadie tiene tanta necesidad de una sonrisa, como aquel que no sabe sonreír a los demás.
Dalai Lama