Sonrisa,aliento, ( 4 )
Sonrisa,aliento,. Encuentra docenas de sonrisa,aliento, con fotos para copiar y compartir.
Las acciones dicen más que las palabras, y una sonrisa expresa: Me gusta usted. Me causa felicidad. Me alegro tanto de verlo
Dale Carnegie
Últimas palabras del doctor Juvenal Urbino, quien deja a la muerte aguardando, hasta ver al motivo de su último aliento y le dice:...Solo Dios sabe cuánto te quise.
Gabriel GarcÃa Márquez
Aquella mañana, la curva del horizonte iba hacia abajo, pero te aseguro que la de mis labios iba firmemente hacia arriba, esbozando una sonrisa.
Yann Martel
¡Hey, hey, sonríe! más no te escondas detrás de esa sonrisa... Muestra aquello que eres, sin miedo. Existen personas que sueñan con tu sonrisa, así como yo
Charles Chaplin
Tu amor por el abrazo ha despertado a todas las durmientes. Tu sonrisa es un lazo de promesas urgentes tras la voraz caricia de los dientes.
Beatriz Villacañas
McDonald es un negocio de personas, y esa sonrisa en la cara de esa chica del mostrador cuando ella toma su pedido es una parte vital de nuestra imagen
Ray Kroc
Todo aquello que siento la tentación de comenzar, que requiere un sostenido esfuerzo, hace que me sienta demasiado seguro de que no estoy a la altura de la vida tal como yo la amo y se me ofrece: la vida hasta perder el aliento.
André Breton
No creo en la existencia de razas privilegiadas, creo en los hombres y, sobre todo, creo en los españoles, y por lo que a mí se refiere, creo tener una enorme capacidad para encajar los reveses con la sonrisa en los labios, sin desfallecer nunca. Tengo también defectos, quizá demasiados, pero de resaltar éstos ya se encargarán otros cumplidamente.
Antonio Tejero
¿Qué me has traído? ?me preguntó, emocionada.
Sonreí.
?¿Y tú? ¿Qué me has traído? ?bromeé.
Auri sonrió y alargó la mano. Vi brillar algo en su palma a la luz de la luna.
?Una llave ?contestó con orgullo, y me la puso en la mano.
La cogí y noté su agradable peso.
?Es muy bonita ?dije?. ¿Qué abre?
?La luna ?respondió ella, muy seria.
?Ah, podría serme muy útil ?dije examinándola.
?Eso mismo pensé yo. Así, si hay una puerta en la luna, podrás abrirla. ?Se sentó en el tejado con las piernas cruzadas y me miró con una amplia sonrisa en los labios?. Aunque yo no fomentaría esa clase de comportamiento insensato.
[... ]
?Te he traído un poco de pan. [... ]. Y una botella de agua.
?Eso también es muy bonito ?dijo ella con gentileza. [... ]?. ¿Qué hay en el agua? [... ].
?Flores ?respondí?. Y el trozo de luna que no está en el cielo esta noche. Lo he metido también.
[... ]
?Yo ya mencioné la luna ?dijo con un deje de reproche.
?Entonces, solo flores. Y el brillo del cuerpo de una libélula. Yo quería un trozo de luna, pero solo conseguí el brillo azul de una libélula.
Auri inclinó la botella y dio un sorbo de agua.
?Es maravillosa.
Sonreí.
?¿Y tú? ¿Qué me has traído? ?bromeé.
Auri sonrió y alargó la mano. Vi brillar algo en su palma a la luz de la luna.
?Una llave ?contestó con orgullo, y me la puso en la mano.
La cogí y noté su agradable peso.
?Es muy bonita ?dije?. ¿Qué abre?
?La luna ?respondió ella, muy seria.
?Ah, podría serme muy útil ?dije examinándola.
?Eso mismo pensé yo. Así, si hay una puerta en la luna, podrás abrirla. ?Se sentó en el tejado con las piernas cruzadas y me miró con una amplia sonrisa en los labios?. Aunque yo no fomentaría esa clase de comportamiento insensato.
[... ]
?Te he traído un poco de pan. [... ]. Y una botella de agua.
?Eso también es muy bonito ?dijo ella con gentileza. [... ]?. ¿Qué hay en el agua? [... ].
?Flores ?respondí?. Y el trozo de luna que no está en el cielo esta noche. Lo he metido también.
[... ]
?Yo ya mencioné la luna ?dijo con un deje de reproche.
?Entonces, solo flores. Y el brillo del cuerpo de una libélula. Yo quería un trozo de luna, pero solo conseguí el brillo azul de una libélula.
Auri inclinó la botella y dio un sorbo de agua.
?Es maravillosa.
Patrick Rothfuss
Me gustas cuando callas porque estás como ausente.
Distante y dolorosa como si hubieras muerto.
Una palabra entonces, una sonrisa bastan.
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.
Distante y dolorosa como si hubieras muerto.
Una palabra entonces, una sonrisa bastan.
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.
Pablo Neruda
Las Filipinas es donde Asia lleva una sonrisa. Los productos de belleza sólo pueden ser hechos por la gente feliz.
Imelda Marcos
Un automóvil de carreras con su capó adornado de gruesos tubos parecidos a serpientes de aliento explosivo..., un automóvil rugiente que parece correr sobre la metralla, es más bello que la Victoria de Samotracia.
Filippo Tommaso Marinetti
Fue la primera vez que lo vi sonreír; la sonrisa convertía al chico amenazador en alguien a quien te gustaría conocer...
Suzanne Collins
La dulce sonrisa de una mujer joven: no hay nada mejor en el mundo. Es más valiosa que la sal. Sin ella, algo enferma y muere dentro de nosotros. Estoy seguro. Una cosa tan simple. Qué raro. Qué maravilloso y qué raro. Penthe
Patrick Rothfuss
Se podía quedar con sus brillantes ojos azules. Se podía quedar su hipócrita sonrisa y? y mi beso. ¡Eso es! Se podía quedar eso, también. ¡Jamás, jamás volvería a hablar con él!
Wendelin Van Draanen
Y ella se despidió de todos metida en su cama eterna-cama mundo, en su velero del dolor, con la sonrisa desencajada y las manos resplandecientes de sortijas.
Rosa Montero
Esboza una sonrisa. Angela sonríe a su vez, más tranquila. El viento aúlla. Ambos escuchan y sus sonrisas se desvanecen. Escuchamos débilmente el sonido de las batientes olas.
Stephen King
¿Vuestra Reverencia hace de mí un luterano? -preguntó el filósofo con débil sonrisa.
-No, amigo mío, temo que no tengáis bastante fe para ser un hereje.
-No, amigo mío, temo que no tengáis bastante fe para ser un hereje.
Marguerite Yourcenar
¿Cuánto tiempo? - me preguntó Sohrab.
-No lo sé. Un poco.
Sohrab se encogió de hombros y sonrió, una sonrisa más ancha aquella vez.
-No me importa. Puedo esperar. Es como las manzanas verdes.
-¿Las manzanas verdes?
-Una vez, cuando era muy pequeño, trepé a un árbol y comí unas manzanas que aún estaban verdes. Se me hinchó el estómago y se me puso duro como un tambor. Mi madre me dijo que si hubiese esperado a que madurasen, no me habrían sentado mal. Así que ahora, cuando quiero algo de verdad, intento recordar lo que ella me dijo sobre las manzanas.
-No lo sé. Un poco.
Sohrab se encogió de hombros y sonrió, una sonrisa más ancha aquella vez.
-No me importa. Puedo esperar. Es como las manzanas verdes.
-¿Las manzanas verdes?
-Una vez, cuando era muy pequeño, trepé a un árbol y comí unas manzanas que aún estaban verdes. Se me hinchó el estómago y se me puso duro como un tambor. Mi madre me dijo que si hubiese esperado a que madurasen, no me habrían sentado mal. Así que ahora, cuando quiero algo de verdad, intento recordar lo que ella me dijo sobre las manzanas.
Khaled Hosseini
El amplio y modesto apartamento que ocupaba casi carecía de muebles; los libros, desordenados, se apilaban en los rincones. Ese ámbito, desmesuradamentle bibliófilo y sorpresivo, me llevó a entender de inmediato que estaba ante un extraordinario lector.
- ¡Ah, mi querido amigo, a todo devoto de los libros nos ocurre lo mismo; cuando estos señores con vida propia invaden nuestra casa es imposible detenerlos! - justificó, irónico, con una sonrisa -. Uno no sabe que hacer con ellos y empiezan a desalojarte. Ya me ocurrió en otro apartamento. Llegó a estar tan repleto de libros que un día cerré la puerta, escapé por la ventana y nunca más regresé.
- ¡Ah, mi querido amigo, a todo devoto de los libros nos ocurre lo mismo; cuando estos señores con vida propia invaden nuestra casa es imposible detenerlos! - justificó, irónico, con una sonrisa -. Uno no sabe que hacer con ellos y empiezan a desalojarte. Ya me ocurrió en otro apartamento. Llegó a estar tan repleto de libros que un día cerré la puerta, escapé por la ventana y nunca más regresé.
Roberto Alifano
Continué viéndola y aún la recuerdo así: soberbia y mendicante, inclinada hacia el brazo que sostenía la valija, no paciente, sino desprovista de la comprensión de la paciencia, con los ojos bajos, generando con su sonrisa el apetito suficiente para seguir viviendo, para contar a cualquiera, con un parpadeo, con un movimiento de la cabeza, que esta desgracia no importaba, que las desgracias sólo servían para marcar fechas, para separar y hacer inteligibles los principios y los finales de las numerosas vidas que atravesamos y existimos
Juan Carlos Onetti
Por eso hay que permanecer alejados de personas que tengan un aliento gélido. Su sola presencia podría apagar el fuego más intenso, con los resultados que ya conocemos. Mientras más distancia tomemos de estas personas, será más fácil protegernos de su soplo.
Laura Esquivel
Porque el amor te espera en la esquina, y el dolor te espera en cualquier lado, ya no quiero mi aliento oxidado, solo para mí.
Andrés Calamaro
Porque rehusé transigir con Babilonia, y traté de servir fielmente a mi Señor, me encuentro en prisión, por lo cual estoy agradecido. [... ] Preferiría mucho más Su aprobación y sonrisa, y estar en prisión, a transigir con la Bestia o ceder a ella y hallarme libre y tener el aplauso del mundo entero. Es una experiencia bendita y dulce la de sufrir por rendir servicio fiel al Señor. En el Reino estimaremos la sonrisa del Padre por encima de todas las cosas. Esto debe estar en primer lugar en la mente de todo hijo de Dios. Anhelamos la unión que hará de nosotros Uno allí. Me siento feliz, pero anhelo verlos a todos de nuevo. La asamblea y la reunión anual se acercan. Que el espíritu de Cristo llene el corazón de todo el que asista
Joseph Franklin Rutherford
¿Cuándo ?dijo?, te volviste tan cuidadosa?
?No soy cuidadosa ?dijo mientras él tocaba su sien con sus labios. Su cálido aliento agitaba los rizos en su oído?. Simplemente no soy tú.
Lo sintió reír. Sus manos se deslizaron por sus costados, la agarró por la cintura.
?Eso, definitivamente no eres. Eres mucho más bonita.
?Debes amarme ?dijo ella, respirando lentamente, mientras los labios de él se movían insoportablemente lento a lo largo de su mandíbula?. Nunca pensé que admitirías que alguien es más guapo que tú.
?No soy cuidadosa ?dijo mientras él tocaba su sien con sus labios. Su cálido aliento agitaba los rizos en su oído?. Simplemente no soy tú.
Lo sintió reír. Sus manos se deslizaron por sus costados, la agarró por la cintura.
?Eso, definitivamente no eres. Eres mucho más bonita.
?Debes amarme ?dijo ella, respirando lentamente, mientras los labios de él se movían insoportablemente lento a lo largo de su mandíbula?. Nunca pensé que admitirías que alguien es más guapo que tú.
Cassandra Clare
Dejando aparte que mi cuerpo ya no estará aquí, no hay por qué estar triste ?prosiguió tras hacer una pausa?. Y sí, ¿sabes? Me da la sensación de que el paraíso sí existe. Empiezo a sentirme como si esto ya lo fuera.
?Vendré enseguida ?logré decirle, al fin.
?Te espero ?Aki esbozó una sonrisa fugaz?. No hace falta que te des prisa. Aunque no esté aquí, yo siempre estaré contigo.
?Ya lo sé.
?Encuéntrame otra vez, ¿vale?
?Te encontraré enseguida.
?Vendré enseguida ?logré decirle, al fin.
?Te espero ?Aki esbozó una sonrisa fugaz?. No hace falta que te des prisa. Aunque no esté aquí, yo siempre estaré contigo.
?Ya lo sé.
?Encuéntrame otra vez, ¿vale?
?Te encontraré enseguida.
Kyoichi Katayama
Todo cuanto el sombrerero destilaba de afabilidad y entusiasmo, don Ricardo exhalaba en crueldad y fortaleza. Su sonrisa canina dejaba claro que era capaz de leer sus pensamientos y sus deseos y que se reía de ellos. Sophie sintió por él ese anémico desprecio que despiertan las cosas que más deseamos sin saberlo
Carlos Ruiz Zafón
Es que el sexo no es para gente escrupulosa. El sexo es un intercambio de líquidos, de fluidos, saliva, aliento y olores fuertes, orina, semen, mierda, sudor, microbios, bacterias. O no es. Si sólo es ternura y espiritualidad etérea entonces se queda en una parodia estéril de lo que pudo ser. Nada.
Pedro Juan Gutiérrez