Un dialogo corto para niños ( 107 )
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Camina con cuidado cuando entres en la Casa de Dios. Acércate para escuchar; esto vale más que el sacrificio ofrecido por los tontos, pues no se dan cuenta que hacen mal. No seas precipitado en el hablar, ni te comprometas con Dios a la ligera, porque Dios está en el cielo y tú en la tierra. Por eso, sé hombre de pocas palabras. Porque de las muchas preocupaciones nacen los sueños, y del hablar sin parar, las palabras alocadas. Si haces una promesa a Dios, no te demores en cumplirla, porque a Dios no le gustan los alocados; cumple la promesa que hiciste. Más vale no hacer votos que hacerlos y no cumplirlos. No dejes que tu boca te haga pecar ni vayas a decir después al representante de Dios que no lo hiciste adrede. ¿Para qué harÃas enojarse a Dios con una palabra tuya, para que él, después, haga fracasar tus empresas? Pues en los largos sueños hay muchas ilusiones, y lo mismo en las muchas palabras. Por eso, teme a Dios.
Sagradas Escrituras
Me hizo burla de todo mi pueblo, la cantinela todo el dÃa. Me colmó de amargura, me dio de beber ajenjo. Quebró mis dientes con una piedra, me revolcó en la ceniza. Mi alma está desterrada de la paz y ha olvidado la dicha. Dije: Mis esperanzas se perdieron igual que mi confianza en Yavé. Acuérdate de mi miseria y vida errante, mi ajenjo y amargor. Mi alma recuerda, sÃ, y se me hunde. Esto reflexiono en mi corazón, y por ello esperaré. El amor de Yavé no se ha acabado, ni se han agotado sus misericordias; se renuevan cada mañana. SÃ, tu fidelidad es grande. Dice mi alma: "Yavé es mi parte, por eso en él esperaré." Bueno es Yavé para los que esperan en él, para el alma que lo busca. Bueno es esperar en silencio la salvación de Yavé. Bueno es para el hombre soportar su yugo desde su juventud. Que se siente solitario y silencioso cuando Dios se lo impone; que ponga su boca en el polvo; quizá tenga esperanza, que tienda la mejilla al que lo hiere, que se llene de humillaciones.
Sagradas Escrituras
¿En qué aventaja el sabio al tonto? ¿Qué tiene de más el pobre que sabe comportarse bien ante los demás?
Es mejor ir a un velorio que asistir a un banquete; porque éste es el fin de todo hombre y al que vive le sirve para reflexionar. Más vale la pena que la risa, porque la pena del rostro es remedio para el alma. El corazón sabio está en la casa del duelo, y el de los torpes en la casa alegre.
Es mejor ir a un velorio que asistir a un banquete; porque éste es el fin de todo hombre y al que vive le sirve para reflexionar. Más vale la pena que la risa, porque la pena del rostro es remedio para el alma. El corazón sabio está en la casa del duelo, y el de los torpes en la casa alegre.
Sagradas Escrituras
Los creyentes han desaparecido del paÃs, y entre sus habitantes no se encuentra ni siquiera un hombre justo. Sus manos son buenas para hacer el mal; el prÃncipe es exigente; el juez se deja comprar; el poderoso decide lo que le conviene. Su bondad es como cardo, su honradez peor que una hilera de espinos. Tu castigo ha llegado el mismo dÃa que te lo anunció tu centinela y ahora no sabes qué hacer.
Sagradas Escrituras
SÃ, yo daré a los pueblos labios puros para todos puedan invocar el Nombre de Yavé y servirlo también con un mismo celo. De más allá de los rÃos de EtiopÃa, mis fieles me traerán ofrendas junto con los dispersos de mi pueblo. Apartará ese mal que te amenaza, la vergüenza que pesa sobre ti. Ahora pues, me enfrento con todos tus opresores; ese dÃa, salvaré a la oveja coja y llevaré al corral a la perdida, a ustedes les daré fama y honores en todos los paÃses donde la humillación era su herencia.
Sagradas Escrituras
El campo está lleno de animales salvajes. Debe tenerse cuidado. El hijo mayor asume el mando. Y el más joven lleva los difuntos. La perseverancia trae desventura. El enemigo ocupa el campo de batalla saqueándolo triunfante. En el momento de atacarlo y destruirlo. Es preciso contar con una persona de cierta experiencia para llevar el cometido.
I CHING
Dormidos están tus pastores, ¡Oh rey de Asur! Duermen también tus capitanes, tu pueblo está disperso por los montes, y no hay quien los reúna. ¡No hay remedio para tu herida, tu llaga es incurable! Todos los que oyen aplaudan por tu ruina; pues, ¿sobre quién no pesó, constantemente tu crueldad?
Sagradas Escrituras
Emplea a tus vecinos sin hacer ostentación de tu riqueza. Ataca con vigor. Todo es propicio. Mostrando humildad, unos están dispuestos ha apoyarlo, ya que demuestra capacidad, pero quienes no se someten debe castigarse. Con humildad comprobada, El pone en marcha a su ejército para someter a otros pueblos del imperio. Para un hombre modesto es difÃcil elegir el momento de imponer su voluntad sobre los que lo rodean. Debe impartir bondad para que todos le correspondan de la misma forma.
I CHING
Yavé es bueno; para los que confÃan, y los salva de las aguas embravecidas. Mas extermina a los que se alzan contra él, a sus enemigos los persigue hasta en la oscuridad. ¿Qué traman contra Yavé? él va a llevar a cabo la ruina. Este desastre no sucederá dos veces, porque ellos, espinos enredados, serán consumidos enteramente como paja seca, hasta que haya salido de en medio de ellos el enemigo de Yavé, el que medita el mal. Asà dice Yavé: "Por más potentes y poderosos que sean, serán cortados y desaparecerán. Si te he humillado, no volveré a humillarte más y ahora voy a quebrar de sobre ti su yugo y a romper tus cadenas. Pero sobre ti ha dado orden Yavé: No habrá más descendencia de tu nombre; de la casa de tu Dios extirparé Ãdolos y estatuas fundidas y haré de tu sepulcro una ignominia.
Sagradas Escrituras
Que escuche esa ciudad, cuyos ricos se enriquecen en base a crÃmenes, y cuyos habitantes mienten de tal forma que su lengua solo pronuncia mentiras. Yo mismo he empezado a maltratarte, a arruinarte debido a tus pecados. Comerás, pero quedarás con hambre; continuarás sucia por dentro; te reservarás cosas, pero no podrás guardar nada; y si logras salvar algo, se perderá en la guerra. Sembrarás pero no podrás cosechar; molerás las aceitunas pero no aprovecharás el aceite; exprimirás la uva, pero no beberás el vino. Si tú observas los decretos de Omri y todas las normas de la famÃlia de Ajab; si tú sigues sus consejos, es para ponerte como un ejemplo terrible, para que se burlen de tus habitantes y para que seas despreciada por todo el mundo.
Sagradas Escrituras
Yavé, ¡mi Dios, mi Santo! ¿No eres tú Yavé desde tiempos lejanos? Tú no puedes morir, oh Yavé. ¿Tú has puesto a ese pueblo para que haga cumplir tus leyes, o lo has afirmado como una roca para que sirva de castigo? Tienes tus ojos tan puros que no soportas el mal y no puedes ver la opresión. ¿Por qué, entonces, miras a los traidores y observas en silencio cómo el malvado se traga a otro más puro que él? Tu tratas a los hombres como a los peces del mar, como a los reptiles que no pertenecen a nadie. Aquel los pesca a todos con su anzuelo, los saca con su red y los va amontonando con su malla. Feliz y contento por su pesca, le ofrece sacrificios a su red, quema incienso a sus mallas, pues ellas les debe que haya pescado tanto y tenga que comer en abundancia. ¿Seguirá, pues, vaciando constantemente su red, masacrando sin piedad a las naciones?
Sagradas Escrituras
¡Ay de aquel que amontona sin parar cosas que son de otros y se llena de prendas empeñadas! Vendrán, de pronto, los que te han prestado, se despertarán tus cobradores y te quitarán todas tus cosas. Porque tú les has robado a un sinnúmero de pueblos, asesinado a su gente, arrasado el territorio, sus ciudades y habitantes, todos los demás paÃses te despojarán a ti. ¡Ay del que levanta su casa con ganancias injustas y coloca su nido tan arriba que asà piensa escapar de la desgracia! Tú has causado la deshonra de tu casa, pues al vencer a pueblos numerosos te has echado encima el mal que les hiciste. Contra ti grita una piedra de tu muro y las vigas desde el techo le responden. ¡Ay del que construye una ciudad en base de sangre y funda un pueblo con medios injustos! ¿No lo ha dispuesto asà Yavé de los Ejércitos, que los pueblos trabajen para el fuego y la gente se canse para nada?
Sagradas Escrituras
Miren, traidores y contemplen, asómbrense y quédense alelados, porque yo voy a realizar en su época una hazaña tan extraordinaria, que si no se la hubieran contado no la creerÃan. Pues yo soy quien empuja a los caldeos, pueblo terrible y arrollador, que recorre enormes distancias para apoderarse de paÃses ajenos. Sus caballos son más rápidos que las panteras, más veloces que los lobos de la estepa; sus jinetes galopan y vienen desde lejos, vuelan como el águila que se precipita sobre su presa. Cuando se lanzan todos al asalto, sus caras están ardientes como el viento del desierto, amontonan los cautivos como arena. Ese pueblo se burla de los reyes, se rÃe de los soberanos; no le importan las ciudades fortificadas, pues levanta terraplenes y se apodera de ellas. ¡Y asà pasa y se va como el viento...! ¡Su fuerza es su Dios!
Sagradas Escrituras
Estos también son Proverbios de Salomón que copiaron los hombres del tiempo de EzequÃas, rey de Judá: Es gloria de Dios dejar cosas ocultas, y gloria de los reyes descubrirlas. Como son altos los cielos, y la tierra profunda, asà también el corazón de los reyes. Si quitas las impurezas de la plata, saldrá un vaso para el platero. Quita a los malvados de la presencia del rey, y se dedicará a realizar la justicia. No te des importancia ante el rey ni te pongas en el puesto de los grandes. Porque preferible que te digan: Sube acá, que ser humillado después de haber visto al prÃncipe. No te precipites para demandar a tu prójimo, porque ¿qué harás después si él te confunde? Defiende tu causa contra tu prójimo, pero no des a conocer el secreto de otro.
Sagradas Escrituras
Cuando la sinceridad no llega a su fin, la reunión alternará con la dispersión. Hubo un grito, pero una mano le sujeto y le hizo reÃr de nuevo. No hay ansiedad; avanza sin reproche. El pueblo busca un lÃder; pero son tantas las opiniones que no se llega a una decisión. Pero si son capaces de comprender su dilema, su grito de auxilio y la confianza será suficiente para restaurar la unidad.
I CHING
El Hombre Superior no debe sentir miedo aunque esté solo. No siente descontento al retirarse del mundo. Pese a su ansia por actuar no es momento propicio; un movimiento repentino, puede dar lugar a una caÃda. Es preferible permanecer donde se está y tener paciencia. La constancia obstinada es favorable para la mujer; pero nociva para el hombre. La impaciencia es deplorable, pues en la acción inmediata, el hombre no se concede tiempo para ver y evitar los errores. Todos los intentos esforzados y sin razón conducen al fracaso.
I CHING
Mientras Jesús estaba hablando, una mujer levantó la voz en medio de la multitud y le dijo: "¡Feliz la que te dio a luz y te amamantó!" Pero él declaró: "¡Felices, pues, los que escuchan la palabra de Dios y la observan!" Como la gente se juntaba en mayor número, Jesús empezó a decir: "Los hombres de hoy son una gente mala; piden una señal, pero señal no tendrán. Solamente se les dará la señal de Jonás. Porque, asà como Jonás fue una señal para los habitantes de NÃnive, asà lo será el Hijo del Hombre para esta generación.
Sagradas Escrituras
Oh Dios, oye mi voz cuando me lamento, defiéndeme del temor de mi enemigo. Protégeme del complot de los malvados y de las maniobras de gentes criminales. Que afilan sus lenguas como espadas y lanzan como flechas palabras venenosas. Para herir a traición al inocente, de improviso y a lo seguro. Se animan unos a otros para hacer maldades, se cuentan cómo tendieron lazos ocultos, diciendo ¿quién nos va a ver? Urden planes perversos, y cada uno secretamente guarda alguna trampa en su corazón. Pero Dios les lanza sus flechas, de repente se ven heridos: sus calumnias los perdieron, y todos al verlos menean la cabeza. Los hombres entonces tendrán miedo, reconocerán la mano de Dios y comprenderán su proceder. El justo se alegrará en el Señor y en él confiará; y se felicitarán los de alma recta.
Sagradas Escrituras
Te doy gracias, Señor, con toda mi alma, porque cuando te hablaba me escuchaste; delante de los ángeles te canto y ante tu templo santo me arrodillo. Te agradezco tu amor y lealtad, pues mayor que tu fama es tu promesa. El dÃa en que clamé, tú me escuchaste y le infundiste a mi alma más valor. Te alabarán, Señor, todos los reyes cuando oigan las promesas de tu boca; cantarán tus designios y dirán: "Es muy grande la gloria del Señor." Desde arriba el Señor mira al humilde, y de lejos distingue al orgulloso. Si me encuentro en peligro, me conservas la vida; estirándome el brazo, me tomo de tu mano y asà me salvas de mis enemigos. Completará el Señor lo hecho por mÃ. Señor, tu amor perdura para siempre, no abandones la obra de tus manos.
Sagradas Escrituras
Los hombres de la ciudad, al oÃr su voz, se apuraron en bajar hasta la puerta de la ciudad y llamaron a los Ancianos. Del más pequeño hasta el más grande, todos acudieron, porque ya no esperaban su regreso. Abrieron las puertas, acogieron a las dos mujeres, encendieron luces para verlas y las rodearon. Con fuerte voz, Judit les dijo: "¡Alaben a Dios" ¡Alábenlo!, porque no ha apartado su bondad del pueblo de Israel. ¡Esta noche, por mi mano, ha aplastado a nuestros enemigos!" Entonces sacó de la bolsa la cabeza de Holofernes y la mostró: "Aquà tienen la cabeza de Holofernes, general en jefe del ejército asirio, y éstas son las cortinas de su cama. El Señor lo mató por la mano de una mujer.
Sagradas Escrituras
Consejos de prudencia. No discutas con el hombre poderoso, no sea que caigas en sus manos. No tengas pleito con el hombre rico, no sea que te oponga su peso. Pues el oro eliminó a muchos y corrompió hasta la conciencia de los reyes. No disputes con el hombre hablador, serÃa echar leña a su fuego. No bromees con el hombre grosero, no sea que ofenda a tus padres. No humilles al pecador arrepentido, ¡recuerda que todos somos pecadores! No desprecies la doctrina de los sabios; aplÃcate más bien a sus preceptos. Con ellos aprenderás a vivir, y también a servir a los grandes. No deseches las lecciones de los ancianos, que ellos las aprendieron de sus padres. Ellas te abrirán el entendimiento y podrás responder en el momento preciso. No te justifiques ante un hombre sobrado; se valdrÃa contra ti de tus propias palabras. No prestes al más fuerte que tú; si le has prestado, dalo por perdido. No te comprometas más allá de lo que puedes, que si lo haces tendrás que pagar. No entres en pleito con un juez, que por su calidad de tal ganará el pleito. No camines junto al temerario no sea que te resulte pesado, pues él obrará según su antojo y perecerás también por su locura. No disputes con el hombre violento ni te alejes con él por lugares solitarios; para él la sangre no importa nada y, en cuanto te vea indefenso, se echará sobre ti. No tengas consejo con el necio, porque no podrá callar lo que hayas dicho. No hagas nada secreto ante un extraño, porque no sabes cómo reaccionará. No descubras a cualquiera tus pensamientos; no sabrÃa agradecértelo.
Sagradas Escrituras
OzÃas, por su parte, dijo a Judit: "Hija mÃa, que Dios AltÃsimo te bendiga más que a todas las mujeres de la tierra. Y ¡bendito sea el Señor Dios, Creador del cielo y de la tierra, que te condujo para que cortaras la cabeza del jefe de nuestros enemigos! Jamás los hombres olvidarán la confianza que has demostrado, y siempre recordarán las hazañas de Dios. Haga Dios que siempre lo celebren, y que nunca te falten sus dones, porque no vacilaste en exponer tu vida por tu pueblo oprimido, y, para salvarnos del desastre, tomaste ante Dios la decisión más eficaz." Todo el pueblo respondió: Amén, Amén. Judit les dijo: "Escuchen, hermanos; tomen esta cabeza y cuélguenla en las murallas. Al amanecer, los más valientes con un jefe a la cabeza, tomen sus armas y salgan de la ciudad como si intentaran bajar a la llanura contra los asirios. Pero no bajen. Ellos tomarán sus armas e irán a despertar a los jefes de su ejército. Se presentarán a la tienda de Holofernes, y al no encontrarlo, quedarán aterrorizados y huirán ante ustedes. Entonces ustedes y todos los habitantes de Israel los perseguirán para matarlos.
Sagradas Escrituras
La Buena Nueva no se queda en palabras, sino que trae un cambio: en adelante, no habrá más personas marginadas.
Para entrar en la famÃlia de Dios, hay que emplear unos medios que tal vez cuesten, pero que están fácilmente a nuestro alcance. El primero es liberarnos de los prejuicios de clase. Dejemos de dividir a los hombres entre buenos y malos; entre los que se puede saludar, y los que no; entre los que se debe amar y ayudar, y los que no. Aprendamos que Dios no odia ni a los ricos, ni a los mal educados, ni a los de izquierda, ni a los de derecha, y que su plan misericordioso contempla la salvación de todos.
Para entrar en la famÃlia de Dios, hay que emplear unos medios que tal vez cuesten, pero que están fácilmente a nuestro alcance. El primero es liberarnos de los prejuicios de clase. Dejemos de dividir a los hombres entre buenos y malos; entre los que se puede saludar, y los que no; entre los que se debe amar y ayudar, y los que no. Aprendamos que Dios no odia ni a los ricos, ni a los mal educados, ni a los de izquierda, ni a los de derecha, y que su plan misericordioso contempla la salvación de todos.
Sagradas Escrituras
Nadie enciende una lámpara para esconderla o taparla con un envase, sino que la pone en el candelero, para que los que entren vean la claridad. Tu ojo es tu lámpara. Si tu ojo es limpio, toda tu persona aprovecha su luz. Pero si es borroso, toda tu persona está también en la confusión. Cuida, pues, que la luz que hay en ti no se vuelva confusión. Si toda tu persona se abre a la luz y no queda en ella nada oscuro, llegarás a ser pura luz, como cuando la lámpara te ilumina.
Sagradas Escrituras
El hijo tolera los errores de su padre. Su persistencia le hará caer en vergüenza. Ser indulgente, careciendo de confianza necesaria para subsanar las faltas, hará que la humillación caiga sobre sà y sobre su antecesor.
I CHING
Por su lugar de dignidad, reune a las gentes. No hay reproche. Si alguien no confÃa en él, debe perseverar en la virtud y prescindir de todo arrepentimiento. Solo por su alta posición es capaz de reunir al pueblo; su voluntad no es lo bastante fuerte para obtener de ello excelentes resultados.
I CHING
El Evangelio habla de los publicanos, o sea, cobradores de impuestos al servicio del poder extranjero. Pues el paÃs de Jesús estaba dominado por el Imperio Romano, y los publicanos eran judÃos que trabajaban para el extranjero. Los patriotas los consideraban traidores, el pueblo se daba cuenta de que se llenaban el bolsillo; hasta los mendigos se negaban a recibir sus limosnas. Y Jesús...Jesús los alabó, pero escogió a uno de ellos, a LevÃ-Mateo, para incorporarlo al equipo de sus apóstoles, cuya mayorÃa eran patriotas decididos. Los Maestros de la Ley eran algo asà como catequistas y profesores de religión. Eran muy entendidos en cosas religiosas y admiraban la doctrina de Jesús, pero no se atrevÃan a considerar como hermanos suyos a los publicanos y a otros pecadores (o sea, gente que no tomaba en cuenta los preceptos de la religión).
Sagradas Escrituras
El hombre que habÃa sanado no se apartaba de Pedro ni de Juan, de manera que todo el pueblo, asombrado, corrió a ellos al pórtico llamado de Salomón. Pedro, al ver la gente reunida, les dijo: "Israelitas, por qué nos miran asÃ? Creen ustedes que le hicimos andar por nuestro propio poder o por nuestra santidad? Sepan que el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, el Dios de nuestros padres, ha glorificado a su siervo Jesús, a quien ustedes entregaron y a quien negaron ante Pilato cuando éste querÃa ponerlo en libertad. Ustedes renegaron del Santo y del Justo y pidieron como una gracia la libertad de un asesino, mientras que al Señor de la Vida, lo hicieron morir. Pero Dios lo resucitó de entre los muertos, y nosotros somos testigos de ello. Y por la fe en el Nombre de Jesús, este Nombre ha sanado al tullido que ustedes ven y conocen. Es, pues, la fe en Cristo la que lo ha restablecido totalmente delante de todos ustedes. Yo sé, hermanos, que actuaron asà por ignorancia al igual que sus jefes. Pero Dios cumplió de esta manera lo que habÃa anunciado por intermedio de todos los profetas: que su MesÃas padecerÃa. Arrepiéntanse entonces y conviértanse, para que todos sus pecados sean borrados. Y asà el Señor hará venir los tiempos de alivio enviando al MesÃas que les ha sido destinado. Este MesÃas es Jesús, que ha de permanecer en el cielo, hasta que llegue el momento de la restauración del mundo, de la cual Dios habló por boca de los santos profetas de tiempos pasados.
Sagradas Escrituras
Entonces Pedro, lleno de espÃritu santo, les dijo: "Jefes del pueblo y Ancianos de Israel, hoy debemos responder por la curación de un enfermo. Por quién ha sido sanado? Sépanlo todos ustedes y que lo sepa todo el pueblo de Israel: Por el Nombre de Jesucristo de Nazaret, a quien ustedes crucificaron y a quien Dios resucitó de entre los muertos; gracias a él, este hombre está de pie y sano ante ustedes. "Jesús es la piedra que despreciaron los constructores (ésos son ustedes) pero se convirtió en piedra fundamental, y para los hombres de toda la tierra no hay otro Nombre por el que podamos ser salvados."
Sagradas Escrituras
La contemplación como la de un niño, no es criticable en inferiores, pero sà humillación al Hombre Superior. El niño observa desde lejos con inocencia las cosas sin poder comprender. El Hombre Superior debe estar poseÃdo de gran experiencia para entender las cosas, más el inferior no. Esa falta de entendimiento es humillante.
I CHING
Contemplar por la rendija de una puerta, es ventajoso para las mujeres. Se pueden apreciar muchas cosas desde un mismo punto de vista; pero el hombre que aspira mucho debe tener perspectivas más amplias.
I CHING
No será erróneo que el Hombre Superior contemple su propia vida. Examinándose a conciencia, ha liberado todo interés egoÃsta, por lo que es capaz de contemplar las maneras trascendentales de los cielos. Como el sabio santo hace de esos temas la materia de sus enseñanzas, todo lo que hay bajo el cielo acepta su dominio. Por ello, los antiguos gobernantes visitaban todas las regiones de su reino para observar a su pueblo y transmitirle sus instrucciones.
I CHING
Cuando un hombre inferior tiene una posición elevada, se aferra desesperadamente a ella y para arrancarlo se requiere decisión y coraje. Es bueno, no dejarse desviar del camino correcto. Por esto, el Hombre Superior va en busca de lo bueno y lo imita; pero al reconocer sus errores los corrige.
I CHING
Esto es lo que debes enseñar e inculcar. Si alguien enseña en otra forma, en vez de conformarse a estas reglas que son las de Cristo Jesús nuestro Señor, y respetar las enseñanzas auténticas de la fe, ese hombre seguramente es un orgulloso y no entiende nada: tiene la enfermedad de ocasionar discusiones y cuestiones inútiles. De ahà provienen envidias, discordias, insultos, desconfianzas, discusiones propias de los que tienen la mente pervertida y andan lejos de la verdad; para ellos la religión es un puro negocio.
Pero en otro sentido la religión es una riqueza para quien se conforma con lo que tiene, pues al llegar al mundo no trajimos nada, ni tampoco nos llevaremos nada. Quedémonos entonces satisfechos con tener alimento y ropa. En cambio, los que quieren ser ricos caen en tentaciones y trampas, una multitud de ambiciones locas y dañinas los hunden en la ruina hasta perderlos. Está comprobado que la raÃz de todos los males es el amor al dinero. Por entregarse a él, algunos se han extraviado lejos de la fe y se han torturado a sà mismos con un sinnúmero de tormentos.
Pero en otro sentido la religión es una riqueza para quien se conforma con lo que tiene, pues al llegar al mundo no trajimos nada, ni tampoco nos llevaremos nada. Quedémonos entonces satisfechos con tener alimento y ropa. En cambio, los que quieren ser ricos caen en tentaciones y trampas, una multitud de ambiciones locas y dañinas los hunden en la ruina hasta perderlos. Está comprobado que la raÃz de todos los males es el amor al dinero. Por entregarse a él, algunos se han extraviado lejos de la fe y se han torturado a sà mismos con un sinnúmero de tormentos.
Sagradas Escrituras
Acuérdate de Cristo Jesús, descendiente de David y resucitado de entre los muertos, según la Buena Nueva que proclamo. Por él sufro hasta cargar cadenas como un malhechor. Pero la Palabra de Dios no está encadenada. Por eso lo sufro todo por el bien de los elegidos, para que también ellos alcancen la salvación que se nos dio en Cristo Jesús, y participen de la Gloria eterna.
Sagradas Escrituras
A este propósito tendrÃamos muchas cosas que decir, pero nos cuesta exponerlas porque se han vuelto lentos para comprender. Ustedes deberÃan ser maestros después de tanto tiempo. Pero, todo lo contrario, necesitan que se les vuelvan a enseñar los primeros elementos de las enseñanzas de Dios. Ustedes necesitan leche y no alimento sólido. El que necesita leche es el que todavÃa no ha probado el camino de la santidad: no es más que un niño pequeño. A los adultos, en cambio, se les da el alimento sólido, pues ellos han adquirido la sensibilidad interior y saben distinguir lo bueno de lo malo.
Sagradas Escrituras
Doy gracias a Dios que sirvo con limpia conciencia como mis antepasados, mientras te recuerdo sin cesar, noche y dÃa, en mis oraciones. Al acordarme de tus lágrimas, siento un gran deseo de verte y asà llenarme de alegrÃa. Recuerdo tu fe sincera. Por eso te invito a que reavives el don de Dios que recibiste por la imposición de mis manos. Porque Dios no nos dio un espÃritu de timidez, sino un espÃritu de fortaleza, de amor y de buen juicio. Por eso no te avegüences del testimonio que tienes que dar de nuestro Señor, ni de mà al verme preso. Al contrario, lucha conmigo por el Evangelio, sostenido por la fuerza de Dios. El nos salvó y nos llamó para ser santos, no como premiando méritos nuestros, sino gratuitamente y por iniciativa propia.
Sagradas Escrituras
El Sumo Sacerdote y todos los suyos que formaban el partido de los saduceos, se pusieron muy envidiosos y, tomando presos a los apóstoles los metieron en la cárcel pública. Pero, durante la noche, el Angel del Señor abrió las puertas de la cárcel y los sacó fuera, diciéndoles: "Preséntense en el Templo y anuncien al pueblo todo el Mensaje de Vida." Obedecieron y, entrando en el Templo al amanecer, se pusieron a enseñar. Mientras tanto, llegó el Sumo Sacerdote con sus partidarios, reunieron al SanedrÃn, o sea, a todo el Senado Israelita, y mandaron a buscarlos a la cárcel. Cuando los guardias llegaron allá, no los encontraron. Volvieron y contaron: "Encontramos la cárcel cuidadosamente cerrada y los centinelas montando guardia en las puertas, pero cuando abrimos, no encontramos a nadie dentro."
El jefe de la guardia y los jefes de los sacerdotes, al oÃr esto, quedaron desconcertados, preguntándose qué podrÃa haber sucedido. En esto llegó uno que les dijo: "Los hombres que encarcelaron están en el Templo enseñando al pueblo." Entonces el jefe de la guardia fue con sus ayudantes y los trajeron, pero sin violencia, porque tenÃan miedo de ser apedreados por el pueblo. Una vez traÃdos, los presentaron ante el SanedrÃn. El Sumo Sacerdote los interrogó y declaró: "¿No les prohibimos estrictamente enseñar en ese Nombre? Pero ahora ustedes han difundido por toda Jerusalén su doctrina y quieren cargarnos con la sangre de este hombre."
Pedro y los apóstoles respondieron: "Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres. El Dios de nuestros padres resucitó a Jesús, a quien ustedes dieron muerte colgándolo de un madero. Dios lo ha puesto en el cielo a su derecha, haciéndolo Jefe y Salvador para dar a Israel la conversión y el perdón de los pecados. De esto nosotros somos testigos y también es testigo el EspÃritu Santo que Dios ha dado a los que le obedecen." Cuando oyeron esto, se indignaron y querÃan matarlos.
El jefe de la guardia y los jefes de los sacerdotes, al oÃr esto, quedaron desconcertados, preguntándose qué podrÃa haber sucedido. En esto llegó uno que les dijo: "Los hombres que encarcelaron están en el Templo enseñando al pueblo." Entonces el jefe de la guardia fue con sus ayudantes y los trajeron, pero sin violencia, porque tenÃan miedo de ser apedreados por el pueblo. Una vez traÃdos, los presentaron ante el SanedrÃn. El Sumo Sacerdote los interrogó y declaró: "¿No les prohibimos estrictamente enseñar en ese Nombre? Pero ahora ustedes han difundido por toda Jerusalén su doctrina y quieren cargarnos con la sangre de este hombre."
Pedro y los apóstoles respondieron: "Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres. El Dios de nuestros padres resucitó a Jesús, a quien ustedes dieron muerte colgándolo de un madero. Dios lo ha puesto en el cielo a su derecha, haciéndolo Jefe y Salvador para dar a Israel la conversión y el perdón de los pecados. De esto nosotros somos testigos y también es testigo el EspÃritu Santo que Dios ha dado a los que le obedecen." Cuando oyeron esto, se indignaron y querÃan matarlos.
Sagradas Escrituras
Por aquellos dÃas, habiendo aumentado el número de los discÃpulos, los helenistas se quejaron contra los hebreos, porque sus viudas eran desatendidas en el servicio diario. Los Doce reunieron la Asamblea de los discÃpulos y les dijeron: "No es conveniente que descuidemos la Palabra de Dios por el servicio de las mesas: ¿qué les parece? Busquen, pues, de entre ustedes a siete hombres de buena fama, llenos de sabidurÃa y EspÃritu para confiarles este oficio. Nosotros nos dedicaremos a la oración y al ministerio de la palabra." Toda la asamblea estuvo de acuerdo y eligieron a Esteban, hombre lleno de fe y EspÃritu Santo, a Felipe, Prócoro, Nicanor, Timón, Parmenas y a Nicolás, prosélito de AntioquÃa; los presentaron a los apóstoles, quienes, después de orar, les impusieron las manos. La Palabra de Dios se difundÃa y el número de los discÃpulos en Jerusalén aumentaba considerablemente. Incluso un gran número de sacerdotes aceptaron la fe.
Sagradas Escrituras
Es difÃcil para la gente tener otro concepto de la realidad, aunque sabiendo que están cometiendo un grave error no hacen nada por cambiarlo y se rinden muy fácilmente.
Cuando esto pasa todos perdemos...
Cuando esto pasa todos perdemos...
Cristopher M.