Una cosa rechazamos siempre cuando mas la necesitamos el consejo ( 4 )
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Desde entonces no me gané un centavo que no fuera con la máquina de escribir, y esto me parece más meritorio de lo que podría pensarse, pues los primeros derechos de autor que me permitieron vivir de mis cuentos y novelas me los pagaron a los cuarenta y tantos años, después de haber publicado cuatro libros con beneficios ínfimos. Antes de eso mi vida estuvo siempre perturbada por una maraña de trampas, gambetas e ilusiones para burlar los incontables señuelos que trataban de convertirme en cualquier cosa que no fuera escritor.
Gabriel GarcÃa Márquez
Pues cuando Él quiere que una cosa se mueva, bien que la hace alargada, sean caminos o caballos o carros; pero cuando Él quiere que una cosa se esté quieta, la hace para arriba, como los árboles y los hombres.
William Faulkner
Porque siempre tengo que mostrarme digno de tu amor. Tengo que luchar por nuestro matrimonio, por nuestra unión, y eso no tiene nada que ver con nuestros hijos. Te quiero. Lo soportaría todo, absolutamente cualquier cosa, para tenerte siempre a mi lado. Pero no puedo impedir que un día te vayas. Así que, si ese día llega, serás libre para irte en busca de tu felicidad. Mi amor por ti es más fuerte que cualquier otra cosa, y nunca te impediría ser feliz.
Paulo Coelho
Explícame qué cosa es el pecado, / la muerte y el infierno, azufre y llama, / cuando bajo los ojos de la gente / en mi angustia, no me he unido / a ti como el retoño se une al tronco.
BorÃs Pasternak
El consejo es lo que pedimos cuando ya sabemos la respuesta, pero desearíamos no saberla. ERICA JONG MANN, ESCRITORA
Steve Allen
Charlie Watts es mi favorito absoluto. Tiene todas las virtudes que admiro de la gente. Gran sentido del humor, un adorable toque de excentricidad, un talento verdadero, mucha modestia. La única cosa que ha sido siempre cierta sobre Charlie es que odia ser una estrella del rock. Genuinamente lo detesta. El quería ser solo un tipo tranquilo. Y de golpe se encontró en medio de todo esto, que no es su imagen verdadera
Keith Richards
¡Qué agradable es pasar así una velada! Declaro que no hay placer como la lectura. ¡Cuánto más pronto cansa cualquier otra cosa que un libro! Cuando tenga casa propia me creeré desgraciada si no poseo una excelente biblioteca.
Jane Austen
Dado que Imre era un refugio para la música y el teatro, quizá penséis que yo pasaba mucho tiempo allí, pero nada podría estar más lejos de la verdad. Solo había estado en Imre una vez. Wilem y Simmon me habían llevado a una posada donde tocaba un trío de hábiles músicos: laúd, flauta y tambor. Pedí una jarra de cerveza pequeña que me costó medio penique y me relajé, dispuesto a disfrutar de una velada con mis amigos?
Pero no pude. Apenas unos minutos después de que empezara a sonar la música, casi salí corriendo del local. Dudo mucho que podáis entender por qué, pero supongo que si quiero que esto tenga algún sentido, tendré que explicároslo.
No soportaba oír música y no formar parte de ella. Era como ver a la mujer que amas acostándose con otro hombre. No. No es eso. Era como?
Era como los consumidores de resina que había visto en Tarbean. La resina de denner era ilegal, por supuesto, pero había partes de la ciudad en que eso no importaba. La resina se vendía envuelta en papel encerado, como los pirulís o los tofes. Mascarla te llenaba de euforia. De felicidad. De satisfacción.
Pero pasadas unas horas estabas temblando, dominado por una desesperada necesidad de consumir más, y esa ansia empeoraba cuanto más tiempo llevabas consumiéndola. Una vez, en Tarbean, vi a una joven de no más de dieciséis años con los reveladores ojos hundidos y los dientes exageradamente blancos de los adictos perdidos. Le estaba pidiendo un «caramelo» de resina a un marinero, que lo sostenía fuera de su alcance, burlándose de ella. Le decía a la chica que se lo daría si se desnudaba y bailaba para él allí mismo, en medio de la calle.
La chica lo hizo, sin importarle quién pudiera estar mirando, sin importarle que fuera casi el Solsticio de Invierno y que en la calle hubiera diez centímetros de nieve. Se quitó la ropa y bailó desenfrenadamente; le temblaban las pálidas extremidades, y sus movimientos eran patéticos y espasmódicos. Entonces, cuando el marinero rio y negó con la cabeza, ella cayó de rodillas en la nieve, suplicando y sollozando, agarrándose desesperadamente a las piernas del marinero, prometiéndole que haría cualquier cosa que le pidiera, cualquier cosa?
Así era como me sentía yo cuando oía tocar a unos músicos. No podía soportarlo. La ausencia diaria de mi música era como un dolor de muelas al que me había acostumbrado. Podía vivir con ello. Pero no soportaba ver cómo agitaban delante de mí el objeto de mi deseo.
Pero no pude. Apenas unos minutos después de que empezara a sonar la música, casi salí corriendo del local. Dudo mucho que podáis entender por qué, pero supongo que si quiero que esto tenga algún sentido, tendré que explicároslo.
No soportaba oír música y no formar parte de ella. Era como ver a la mujer que amas acostándose con otro hombre. No. No es eso. Era como?
Era como los consumidores de resina que había visto en Tarbean. La resina de denner era ilegal, por supuesto, pero había partes de la ciudad en que eso no importaba. La resina se vendía envuelta en papel encerado, como los pirulís o los tofes. Mascarla te llenaba de euforia. De felicidad. De satisfacción.
Pero pasadas unas horas estabas temblando, dominado por una desesperada necesidad de consumir más, y esa ansia empeoraba cuanto más tiempo llevabas consumiéndola. Una vez, en Tarbean, vi a una joven de no más de dieciséis años con los reveladores ojos hundidos y los dientes exageradamente blancos de los adictos perdidos. Le estaba pidiendo un «caramelo» de resina a un marinero, que lo sostenía fuera de su alcance, burlándose de ella. Le decía a la chica que se lo daría si se desnudaba y bailaba para él allí mismo, en medio de la calle.
La chica lo hizo, sin importarle quién pudiera estar mirando, sin importarle que fuera casi el Solsticio de Invierno y que en la calle hubiera diez centímetros de nieve. Se quitó la ropa y bailó desenfrenadamente; le temblaban las pálidas extremidades, y sus movimientos eran patéticos y espasmódicos. Entonces, cuando el marinero rio y negó con la cabeza, ella cayó de rodillas en la nieve, suplicando y sollozando, agarrándose desesperadamente a las piernas del marinero, prometiéndole que haría cualquier cosa que le pidiera, cualquier cosa?
Así era como me sentía yo cuando oía tocar a unos músicos. No podía soportarlo. La ausencia diaria de mi música era como un dolor de muelas al que me había acostumbrado. Podía vivir con ello. Pero no soportaba ver cómo agitaban delante de mí el objeto de mi deseo.
Patrick Rothfuss
Todas las ciencias tienen misterios, y que presentan ciertos puntos donde la teoría mas evidente en apariencia, se encuentra en contradicción con la experiencia. La política, por ejemplo, ofrece muchas pruebas de esta verdad. ¿Qué otra cosa hay más extravagante en teoría que la monarquía hereditaria? Nosotros juzgamos por experiencia; pero si jamás se hubiese oído hablar de gobierno y fuese necesario elegir, uno, creo se tendría por loco a aquel que prefiriese la monarquía hereditaria a la electiva. Sin embargo, sabemos por experiencia que el primero en todos conceptos es el mejor, y el segundo el peor. ¡Qué de argumentos podrán acumularse para probar que la soberanía viene del pueblo! Sin embargo, no hay nada de eso. La soberanía siempre se toma; jamás se da; Y una segunda teoría mas profunda, manifiesta en seguido que esta debe ser así. ¿Quién no dirá que la mejor constitución política es aquella que ha sido deliberada y escrita por hombres de estado, perfectamente enterados del carácter de la nación y sus necesidades, y que por lo mismo han previsto todos los casos? Sin embargo, nada hay más falso. El pueblo mejor constituido, es aquel que tiene escritas menos leyes constitucionales, y toda constitución escrita es nula.
Joseph De Maistre
Fue en aquel momento, a pesar de lo extravagante de la situación, cuando mi amor por Pablo dejó de ser una cosa vaga y cómoda, fue entonces cuando comencé a tener esperanzas, y a sufrir. Sus palabras?eres una niña especial, casi perfecta? retumbarían en mis oídos durante años, viviría años, a partir de aquel momento, aferrada a sus palabras como a una tabla de salvación.
Almudena Grandes
Recuerdo cuando era una niña pequeña y estaba hojeando la revista Seventeen o algo así, y vi a Faith Hill como una CoverGirl. Pensé que era la cosa más fresca(coolest) en el mundo
Taylor Swift
Digo que el amor es una lotería en la que el que gana, gana la muerte. Sois muy afortunado por haber perdido, creedme, mi querido D'Artagnan. Y si tengo algún consejo que daros, es perder siempre.
Alexandre Dumas (padre)
El único éxito de verdad consiste en no morirse, en vivir para siempre, cosa que de momento no parece que esté a nuestro alcance. El éxito es una cosa realmente estupenda, pero la única realidad es el fracaso.
Javier Cercas
La ley de rendimientos decrecientes describe actividades económicas en las que cuanto más realices una operación, menos beneficios obtienes. [?] La adicción es un caso especial de rendimiento decreciente en el que cuanto menos beneficios te da una cosa, más te dedicas a ella. Se supone que si eres consciente de encontrarte en una situación de rendimiento decreciente, intentarás salir de ella; eso sería lo racional. La adicción se presenta cuando eres consciente de que obtienes menos beneficios de la droga, pero te resulta más difícil, en lugar de más fácil, cambiar tu situación. Lo que ocurre es que cuanto menor es la recompensa que te proporciona la droga, más atractivo te parece el pasado. Te das cuenta de que el futuro va a ser peor que el presente y mucho peor que el pasado.
Ann Marlowe
Una vez fui testigo del estrecho nexo entre la pérdida de la fe en el futuro y este peligroso darse por vencido. F., el jefe de mi barracón, compositor y libretista famoso, me confió un día: «Me gustaría contarle algo, doctor. He tenido un extraño sueño. Una voz me invitaba a desear cualquier cosa, bastaba con preguntar lo que quería conocer y mis preguntas serían satisfechas de inmediato. ¿Sabe qué pregunté? Cuándo terminaría la guerra para mí. Ya sabe lo que quiero decir, doctor, ¡para mí! Conocer cuándo seríamos liberados los de este campo y cuándo terminarían nuestros sufrimientos». «¿Y cuándo tuvo usted ese sueño?», le pregunté. «En febrero de 1945», contestó. Por entonces estábamos a principios de marzo. «¿Qué respondió la voz en su sueño?» En voz baja, casi furtivamente, me susurró: «El treinta de marzo.» Cuando F. me contó aquel sueño todavía se encontraba rebosante de esperanza y convencido de la certeza y veracidad del oráculo de la voz. Sin embargo, a medida que se acercaba el día prometido, las noticias que recibíamos sobre la guerra menguaban las esperanzas de ser liberados en la fecha indicada. El veintinueve de marzo, de repente, F. cayó enfermo con una fiebre muy alta. El treinta de marzo, el día en que según su profecía terminaría la guerra y el sufrimiento para él, empezó a delirar y perdió la conciencia. El treinta y uno de marzo falleció. Según todas las apariencias murió de tifus... Los que conocen la estrecha relación entre el estado de ánimo de una persona su valor y su esperanza, o su falta de ambos y el estado de su sistema inmunológico comprenderán cómo la pérdida repentina de la esperanza y el valor pueden desencadenar un desenlace mortal. La causa última de la muerte de mi amigo fue la honda decepción que le produjo no ser liberado en el día señalado. De pronto se debilitó la resistencia de su organismo y sus defensas disminuyeron, dejándole a merced de la infección tifoidea latente. Su esperanza en el futuro y su voluntad de vivir se paralizaron, y su cuerpo sucumbió víctima de la enfermedad. Después de todo, la voz de sus sueños se hizo realidad.
Viktor Frankl
Todo está en tu mente Cualquier cosa que albergues en tu mente tenderá a suceder en tu vida. Si continúas creyendo como siempre has creído, continuarás actuando como siempre has actuado. Si continúas actuando como siempre has actuado, continuarás obteniendo lo que siempre has obtenido. Si quieres resultados diferentes en tu vida o en tu trabajo, lo único que tienes que hacer es cambiar tu mentalidad.
Joyce Meyer
Si había una cosa que estaba aprendiendo de todo aquello, era lo fácil que resultaba perder lo que uno había creído que tenía para siempre
Cassandra Clare
Hay una cosa que no le perdono ni a la derecha ni a la izquierda. Que la izquierda haya dejado la idea de España como patrimonio exclusivo de la derecha y que ésta haya abusado de ello. Cierto, el franquismo contaminó la historia de España: le puso camisa azul al Cid, a los almogávares y a los Tercios de Flandes; pero cuando cambia el régimen, en vez de purgar la memoria de esa contaminación, lo que se hace es decir «cómo está contaminada», y entonces se la tira por la ventana, se barrena, se aplasta, se aniquila; con todo lo cual nos dejan indefensos. Y entonces, ¿qué pasa? Palabras contaminadas por el franquismo, como España, se dejan en manos de la derecha y a partir de ahí, todo lo que tiene que ver con patria, con bandera, con historia, con tradición en su sentido más noble, nos suena a derecha, y claro, es malo y sospechoso... Han conseguido que sea «sospechoso» todo lo que tiene que ver con nuestra memoria. Y en eso, insisto, han sido tan culpables el PP como el PSOE. Entre todos nos han desmantelado. Que alguien diga que la palabra España es franquista cuando «Hispania» nombraba a la provincia romana es ridículo.
Arturo Pérez-Reverte
Mas yo jamás he creído al pueblo cuando ha hablado de grandes hombres - y mantuve mi creencia de que era un lisiado al revés, que tenía muy poco de todo y demasiado de una cosa.
Friedrich Nietzsche
Pero no sucedió nada, porque a la vida siempre le falta alguna cosa para ser perfecta
Alessandro Baricco
No publiques con facilidad lo que pienses, ni ejecutes cosa no bien premeditada primero. Debe ser afable; pero no vulgar en el trato. Une a tu alma con vínculos de acero aquellos amigos que adoptaste después de examinada su conducta; pero no acaricies con mano pródiga a los que acaban de salir del cascarón y aún están sin plumas. Huye siempre de mezclarte en disputas, pero no una vez metido en ellas, obra de manera que tu contrario huya de ti. Presta el oído a todos, y pocos la voz. Oye las censuras de los demás; pero reserva tu propia opinión. Sea tu vestido tan costoso cuanto tus facultades lo permitan, pero no afectado en su hechura; rico, no extravagante: por que el traje dice por lo común quién es el sujeto...
William Shakespeare
Pero a despecho de todo, queda en pie el punto esencial: la mujer es un objeto de goce. Y ella lo sabe. Es lo mismo que la esclavitud. Pues la esclavitud no consiste sino en la explotación del trabajo obligatorio de los unos para el goce de los otros. [... ] Lo mismo pasa con la emancipación de la mujer. La servidumbre estriba únicamente en el hecho de que se quiere y se estima usar de ella como de un instrumento de placer. He aquí que emancipan a la mujer, le dan toda clase de derechos iguales a los del hombre, pero siguen mirándola como medio de goce, y así se educa desde niña y en la opinión pública. Así sigue siempre humillada y corrompida y el hombre siempre queda su amo corrompido. Se emancipa a las mujeres en las universidades y en las Cámaras, pero se sigue mirándolas como instrumentos de placer. Enseñadlas a mirarse como tales, según hacemos nosotros, y seguirán siendo siempre seres inferiores. [... ] Esto no pueden cambiarlo ni los colegios, ni las universidades. La única cosa que podría cambiarlo sería un cambio de la opinión del hombre sobre la mujer y de la mujer sobre sí misma.
León Tolstói
Si todo lo que haces, lo haces para hacer otra cosa, ¿cuándo llegas al final de todo?
Sisi
Sisi
William Nicholson
He sido juzgado como un monstruo antes de que mostrase ninguna prueba de tal cosa. Se ha hablado más de mí estos últimos días por lo de el fraude a La Hacienda Italiana, que cuando gané mis 7 títulos mundiales, estoy francamente decepcionado
Valentino Rossi
Cuando a fines de 1921 Eduardo Dato caía igualmente abatido por las balas, Iglesias expresaba con mayor claridad aún su pensamiento: "La violencia, por si sola, no resolvió nunca nada: es cosa adjetiva. En España es esencialmente reaccionaria, lo mismo si la ejercen los gobiernos que si la practica el anarquismo. La fórmula salvadora es libertad y justicia. No hay otra.
Pablo Iglesias
Demasiado tarde, siempre, porque aunque hiciéramos tantas veces el amor la felicidad tenía que ser otra cosa, algo quizá más triste que esta paz y este placer, un aire como de unicornio o isla, una caída interminable en la inmovilidad
Julio Cortázar
Es una cosa terrible enterrar algo dentro de ti y nunca dejarlo salir. Es mejor hacerle frente, para gritarlo y gritarlo y para llorar y dejarlo salir. Para ambas. No es bueno guardar las cosas en una botella, porque cuando la botella se llene, puede explotar como un volcán.
Phoebe Stone
Siempre es más fácil confesar un hecho, que demostrar que no se ha cometido. En este caso particular, la presencia de un cifrado hubiera sido una cosa sencilla; en cambio, su ausencia debía provocar complicaciones [... ]. Ocurre que para aclarar todo esto hay que hacer uso de unas explicaciones verdaderas pero muy complicadas
Stanislaw Jerzy Lec
Cuando te miro, tengo la sensación de estar viendo una estrella lejana. Es muy brillante. Pero la luz que veo fue emitida hace decenas de años. Y ahora la estrella tal vez ya no exista. No obstante, a veces esa luz me parece más real que cualquier otra cosa en el mundo.
Haruki Murakami
Lo que ocupa a todos los seres vivos y los mantiene en movimiento es el afán de existir. Con la existencia, sin embargo, cuando se tiene por segura, los hombres ya no saben qué hacer; por ello, la segunda cosa que los mantiene en movimiento estriba en el afán de librarse del peso de la existencia, hacer que no se note, «matar el tiempo», es decir, escapar al tedio. Y de acuerdo con ello, vemos que casi todos los hombres que se hallan a salvo de la miseria y las preocupaciones, ahora que se han librado por fin de todas las demás cargas, se vuelven una carga para sí mismos y toman por una ganancia cada hora pasada con alguna ocupación, es decir, cada pizca que se sustrae precisamente de esa vida, para la conservación de la cual hasta ese momento habían empleado todas las fuerzas disponibles.
Arthur Schopenhauer
Y he de añadir que finalmente los vikingos también perdieron la guerra, al igual que Sauron y los Orcos- y no me molesta apoyar a los perdedores. Siempre he creído que se debe hacer lo correcto sin tener en cuenta las consecuencias, así que si estaba luchando por una causa perdida eso no tiene importancia. Prefiero morir luchando por lo que creo que vivir por cualquier otra cosa.
Varg Vikernes
Tácticas El resto de este capítulo describe tácticas concretas que yo he utilizado y que pueden ser lo suficientemente genéricas para ser aplicables en otras organizaciones. Habida cuenta de que una exposición de tácticas es básicamente una exposición de soluciones (contramedidas), le recomiendo encarecidamente que las considere como ideas, inputs y estímulos para la reflexión para sus esfuerzos por llegar a establecer un comportamiento de kata de mejora en su organización. No sería apropiado ni efectivo que yo le propusiera contramedidas sin conocer su estado actual específico y sus estados target u objetivo, ni tampoco que usted pasara directamente a la aplicación de contramedidas que son propias de otra organización. En este caso, el mejor consejo es que utilice y siga la rutina de la kata de mejora cuando trate de establecer el comportamiento de kata de mejora en su organización. Luego podrá adaptar lo que haya aprendido a su situación y descubrir su propio camino hasta el estado deseado.
Mike Rother
A medida que crezcas, verás a los blancos estafando a los negros, todos los días de tu vida, pero te diré una cosa, y no la olvides: siempre que un hombre blanco abusa de un negro, no importa quién sea, ni cuán rico sea, ni cuán distinguida haya sido la familia de que procede, ese hombre blanco es basura.
Harper Lee
Hay una materia pensante de la cual todas las cosas están hechas y la cual, en su estado original, impregna, penetra y llena los inter espacios del universo. En esta sustancia, un pensamiento produce la cosa imaginada por el pensamiento. Una persona puede formar cosas en su pensamiento y, al grabar su pensamiento en la sustancia sin formar, puede causar que aquello en lo que ha pensado sea creado. Para hacer esto, una persona debe pasar de la mente competitiva a la mente creativa; debe formarse una imagen mental de las cosas que quiere y mantener esta imagen en sus pensamientos con el firme PROPÓSITO de obtener lo que quiere y la FE inquebrantable de que obtendrá lo que quiere, cerrando su mente contra todo lo que pueda tender a quebrantar su propósito, nublar su visión o extinguir su fe. Así que para que pueda recibir lo que quiera cuando venga, una persona debe actuar AHORA sobre la gente y las cosas en su ambiente actual.
Wallace D. Wattles
No olvidé a Hanna, desde luego, pero en algún momento su recuerdo dejó de acompañarme a todas partes. Quedó atrás, como queda atrás una ciudad cuando el tren sigue su marcha. Está allí, en algún lugar de nuestra espalda, y si hace falta puede uno coger otro tren e ir a asegurarse de que la ciudad todavía sigue allí. Pero ¿para qué hacer tal cosa?
Bernhard Schlink
¿Pero se ha de tomar literalmente esta máxima? No, lo mismo que la que dice que nos arranquemos el ojo si nos es ocasión de escándalo. Llevada adelante con todas sus consecuencias, seria condenar toda represión, aun cuando fuese legal, y dejar el campo libre a los malos quitándoles todo miedo; si no se pusiera un freno a sus agresiones, muy pronto serían víctimas suyas todos los buenos. El mismo instinto de conservación, que es una ley de la naturaleza, dice que no debe uno presentar voluntariamente el cuello al asesino. Con estas palabras, pues, Jesús no prohibió la defensa; sino que "condenó la venganza". Diciendo que se presenta una mejilla cuando se ha herido la otra, es decir, bajo otra forma, que no debe volverse nunca mal por mal, que el hombre debe aceptar con humildad todo lo que tiende a rebajar su orgullo; que es más glorioso para él ser herido que herir, sobrellevar con paciencia una injusticia que cometerla él mismo; que vale más ser engañado que engañar y ser arruinado que arruinar a los demás. Es, al mismo tiempo, la condenación del duelo que no es otra cosa que un alarde de orgullo. La fe en la vida futura y en la justicia de Dios, que nunca deja el mal impune, puede sólo dar la fuerza para soportar con paciencia los tiros dirigidos a nuestros intereses y a nuestro amor propio y por esto decimos sin cesar: Dirigid vuestras miradas al porvenir, pues cuanto más os elevéis con el pensamiento sobre la vida material, menos os atormentarán las cosas de la tierra.
Allan Kardec
Estaba demasiado trompa para gemir; sólo sentía la mordiente y salvaje tristeza de otra cosa buena perdida para siempre.
Charles Bukowski
Hoy en día cuando se habla de cultura se habla de creación y de industria, una cosa sin la otra ya no existe.
Carmen Calvo Poyato