Baltasar Gracián
Muchas veces nace la enfermedad del mismo remedio.
Baltasar GraciánEl primer paso de la ignorancia es presumir de saber.
Baltasar GraciánSon los ímpetus de las pasiones deslizadores de la cordura, y allí es el riesgo de perderse.
Baltasar GraciánSaber y saberlo demostrar es valer dos veces.
Baltasar GraciánLo bueno, si breve, dos veces bueno.
Baltasar GraciánLo bien dicho se dice presto.
Baltasar GraciánPon un gramo de audacia en todo lo que hagas.
Baltasar GraciánSólo vive el que sabe.
Baltasar GraciánSaber olvidar, más es dicha que arte.
Baltasar GraciánErrar es humano, pero más lo es culpar de ello a otros.
Baltasar GraciánLo bueno, si breve, dos veces bueno; lo malo, si poco, no tan malo.
Baltasar GraciánTriste cosa es no tener amigos, pero más triste debe ser no tener enemigos, porque quien enemigos no tenga, señal de que no tiene: ni talento que haga sombra, ni valor que le teman, ni honra que le murmuren, ni bienes que le codicien, ni cosa buena que le envidien.
Baltasar GraciánHas de hablar como en testamento, que a menos palabras, menos pleitos.
Baltasar GraciánSeñal de tener gastada la fama propia es cuidar de la infamia ajena.
Baltasar GraciánEl no y el sí son breves de decir pero piden pensar mucho.
Baltasar GraciánLa felicidad de cada uno no consiste en esto ni en aquello sino en conseguir y gozar cada uno de lo que le gusta.
Baltasar GraciánEl mentiroso tiene dos males: que ni cree ni es creído.
Baltasar GraciánVisto un león, están vistos todos, y vista una oveja, todas; pero visto un hombre, no está visto sino uno, y aún no bien conocido.
Baltasar GraciánNo hay maestro que no pueda ser discípulo.
Baltasar GraciánEl más poderoso hechizo para ser amado es amar.
Baltasar GraciánEs mejor consultar las cosas con la almohada a tiempo que perder el sueño por su causa después.
Baltasar GraciánCualquiera vale para enemigo, no así para amigo; pocos pueden hacer bien, y casi todos mal.
Baltasar GraciánLa libertad consiste en poder hacer lo que se debe hacer.
Baltasar GraciánBien está dos veces encerrada la lengua y dos veces abiertos los oídos, porque el oir ha de ser el doble que el hablar.
Baltasar GraciánLa fortuna se cansa de llevar siempre a un mismo hombre sobre las espaldas.
Baltasar Gracián