Lord Byron
No hay cosa más incierta que el numero de años de las señoras que se dicen de cierta edad.
Lord ByronLuchar contra nuestro destino sería un combate como el del manojo de espigas que quisiera resistirse a la hoz.
Lord ByronEl mundo no puede dar alegrías tan grandes como son las que quita.
Lord ByronEl matrimonio es al amor lo que el vinagre al vino. El tiempo hace que pierda su primer sabor.
Lord ByronApenas son suficientes mil años para formar un Estado; pero puede bastar una hora para reducirlo a polvo.
Lord ByronLa noche muestra a las estrellas y a las mujeres bajo una luz mejor.
Lord ByronEn su primera pasión, la mujer está enamorada del ser amado; en todas las demás, sólo está enamorada del amor.
Lord ByronNo hay nada, sin duda, que calme el espíritu tanto como el ron y la verdadera religión.
Lord ByronLa amistad es el amor,pero sin sus alas.
Lord ByronEl amor es muy tímido cuando es nuevo.
Lord ByronLa envidia hace muecas, no se ríe.
Lord ByronLa sangre sirve solo para lavar las manos de la ambición.
Lord ByronUn verdadero marido siempre es desconfiado.
Lord ByronLa vida es demasiado corta para el ajedrez.
Lord ByronEl amor del hombre es algo aparte en su vida, mientras que el de la mujer es su existencia entera.
Lord ByronEl que no ama su patria no puede amar nada.
Lord ByronAl que cae de una dicha cumplida no le importa cuán hondo sea el abismo.
Lord ByronEl dinero a la mano es como la lámpara de Aladino.
Lord ByronCiertamente, es agradable ver estampado el propio nombre; un libro es siempre un libro, aunque no contenga nada.
Lord ByronSólo salgo para renovar la necesidad de estar solo.
Lord ByronLa consecuencia de no pertenecer a ningún partido será que los molestaré a todos.
Lord ByronEl mejor profeta del futuro es el pasado.
Lord ByronTodas las tragedias concluyen en una muerte; todas las comedias terminan en un matrimonio.
Lord ByronJamás mueren en vano los que mueren por una causa grande.
Lord ByronCuando la edad enfría la sangre y los placeres son cosa del pasado, el recuerdo más querido sigue siendo el último, y nuestra evocación más dulce, la del primer beso.
Lord Byron