Rafael Lasso de la Vega
Los animales desconocen la envidia, los hombres la sinceridad.
Rafael Lasso de la VegaComo mi corazón de llama, agitado en la noche, brillante y sin sosiego…
Rafael Lasso de la VegaAdmiro la belleza del mundo… la alegría profunda de las cosas, y el profundo dolor…
Rafael Lasso de la VegaEl mundo no envejece, se renueva, se hace más puro, más ágil y sincero, y el porvenir es siempre joven.
Rafael Lasso de la VegaPorque todo en el mundo es bello eternamente, y cada instante tiene su inefable emoción.
Rafael Lasso de la VegaToda la primavera canta en mi corazón.
Rafael Lasso de la VegaLa brisa viene fresca y perfumada, no sé qué pasa en mí, la noche tiene para mi corazón todas las lágrimas, y yo siento un vacío sobre el pecho y una paz infinita sobre el alma.
Rafael Lasso de la VegaSiento con la armonía de la tierra que gira y en el azul del cielo con la constelación.
Rafael Lasso de la VegaUna estrella anhelante que se inflama, un resplandor que deja de luz ciego al que intenta mirar!.
Rafael Lasso de la VegaVoy sobre los abismos, bajo el cielo, en Pegaso volando, atento al ritmo de mi música interna.
Rafael Lasso de la VegaDolor paciente que dolor no deja...¡La mayor pena es la que no se sabe!.
Rafael Lasso de la VegaYo amo los cantos que llevan dentro aire, agua, tierra y fuego, los cantos que son claros, ligeros y diáfanos, vivientes como mundos lanzados al azul, con algo de magia y de prodigio, cual pompas de jabón que no se rompen.
Rafael Lasso de la VegaAllí donde el silencio se rompió las musas danzaron.
Rafael Lasso de la VegaÍntimamente se han abierto todas mis amarguras y mis esperanzas, como las flores que a la brisa pura esparcen bajo el cielo su fragancia.
Rafael Lasso de la VegaVosotros sois los mejores poemas.
Rafael Lasso de la VegaUn sol eterno y puro me alumbra noche y día… ¡Porque en mi corazón está el amor!.
Rafael Lasso de la VegaAquello que es profundo ama el silencio de los signos.
Rafael Lasso de la VegaY si sueño acaso es porque el sueño es realidad y la vida la sombra de mi paso sobre la eternidad.
Rafael Lasso de la Vega