El hombre autentico según Paul Sartre ( 5 )
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No hay auténtico genio sin paciencia.

El hecho que un creyente pueda ser más feliz que un escéptico es tan cierto como decir que el borracho es más feliz que el hombre sobrio.
Si el hombre no debe ahogar sus sentimientos, tendrá entonces que practicar la amabilidad hacia los animales, ya que aquel que es cruel con los animales se vuelve tosco en su trato con los hombres. S...
Es sorprendente que el hombre, el instigador, inventor y vehículo de todos estos acontecimientos, el autor de todas las sentencias y decisiones y la planificación del futuro, sea tan negligente.

El hombre superior es impasible por naturaleza: le da igual que le elogien o censuren.

Mientras el tigre no puede dejar de ser tigre, no puede destigrarse, el hombre vive en riesgo permanente de deshumanizarse.

El hombre es celoso si ama; la mujer también, aunque no ame.

Apunte y sostenga firme el arma: va a matar a un hombre.

El gesto de amargura del hombre es, con frecuencia, solo el petrificado azoramiento de un niño.

Los modales corteses hacen que el hombre aparezca exteriormente tal como debería ser en su interior.

Un hombre no puede ser dueño de otro hombre.

Toda la naturaleza es como un arte desconocido del hombre.

Enciéndele a un hombre un fuego y él tendrá calor durante un día. Ponlo en el fuego y estará caliente durante toda su vida.

El pecado ofende a Dios lo que perjudica al hombre.

Si queréis formar juicio acerca de un hombre, observad quienes son sus amigos.

A veces pienso que Dios creando al hombre sobreestimó un poco su habilidad.

No se sabe quien goza más; si la mujer cuando se casa o el hombre cuando enviuda.

El hombre que no se contenta con poco, no se contenta con nada.

Lo que inquieta al hombre no son las cosas, sino las opiniones acerca de las cosas.

A ningún hombre debe obligársele a hacer el trabajo que puede hacer una máquina.

El hombre es un ser social cuya inteligencia exige para excitarse el rumor de la colmena.

Que un hombre muera por una causa no significa nada en cuanto al valor de la causa.

Desventurado el hombre que no tiene quien le amoneste cuando tiene necesidad de ello.

El hombre tiene que establecer un final para la guerra. Sino, ésta establecerá un fin para la humanidad.

En cuanto se concede a la mujer la igualdad con el hombre, se vuelve superior a él.

No puede el hombre sentirse a gusto sin su propia aprobación.

Cuando veáis a un hombre sabio, pensad en igualar sus virtudes. Cuando veáis un hombre desprovisto de virtud, examinaos vosotros mismos.

En la venganza, como en el amor, la mujer es más bárbara que el hombre.

Se puede ser un buen hombre y hacer malos versos.

Por grandes y profundos que sean los conocimientos de un hombre, el día menos pensado encuentra en el libro que menos valga a sus ojos, alguna frase que le enseña algo que ignora.

En la sociedad, el hombre sensato es el primero que cede siempre. Por eso, los más sabios son dirigidos por los más necios y extravagantes.

Una palabra es suficiente para hacer o deshacer la fortuna de un hombre.

El recurso final del hombre destruido es el delito.

La mujer es un vulgar animal del que el hombre se ha formado un ideal demasiado bello.

Un hombre sin defectos es un tonto o un hipócrita del que debemos desconfiar.

El hombre es un milagro sin interés.

Así es el hombre, ese gran y verdadero anfibio cuya naturaleza puede vivir en mundos heterogéneos y separados.

El hombre no puede saltar fuera de su sombra.

El diablo es optimista si cree que puede hacer más malo al hombre.

El hombre, por lo común, solo sabe reconocer su felicidad en la medida de la desgracia que ha experimentado.