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Rojos ( 2 )

Rojos. Encuentra docenas de rojos con fotos para copiar y compartir.


Sé que estas personas ya sea conservadores o socialistas, amarillos o rojos, lo más importante es - y que es el punto que quiero destacar - que todos ellos tienen razón en el sentido llano y moral de la palabra.


Karel Capek


La juventud no es una época de la vida, es un estado mental, no es una cuestión de mejillas sonrosadas, labios rojos y rodillas flexibles, sino que es una cuestión de la voluntad, la calidad de la imaginación, un vigor de las emociones, sino que es la frescura de las profundas fuentes de la vida.


Samuel Ullman




Si contamos únicamente con destacamentos locales de guardias rojos y carecemos de un Ejército Rojo regular, solo podremos hacer frente a las milicias de casa por casa, pero no a las tropas blancas regulares.


Mao Zedong


Cuando llegue la hora de mi muerte, no sentiré haber vivido en vano. Habré visto los crepúsculos rojos de la tarde, el rocío de la mañana y la nieve brillando bajo los rayos del sol universal; habré olido la lluvia después de la sequía y habré oído el Atlántico tormentoso batir contra las costas graníticas de Cornualles


Bertrand Russell


Este partido político está pudriéndose por la inmensa gusanera de caciques y caciquillos. Tienen más que los monárquicos. En cada capital hay cincuenta que quieren imponer los caprichos de su vanidad y de su ambición a todos sus correligionarios...Y si nada más hubiera esos cincuenta, menos mal. Luego vienen los caciques de distrito y los de barrio... ¡Oh! ¡Esos vejestorios endiosados de Comité local y de barriada! ¡Papas rojos, que se creen infalibles e indiscutibles!


Benito Pérez Galdós


Para mí, es muy fácil sentirse glamorosa y hermosa con los labios rojos. Es muy bueno porque usted no tiene que hacer nada más. No tengo que hacer nada en mi cara. Puedo he lavado el pelo limpio y si me pongo como un labio rojo mate, que solo hace que todo parezca especial.


Rashida Jones




El béisbol es un deporte de sangre roja de los hombres rojos de sangre. No es un té rosa y mollycoddles mejor que quedarse fuera. Es una lucha por la supremacía, la supervivencia del más apto.


Ty Cobb


El aeronavego astral que habitó la Tierra en la civilización caldea trajo entonces naves con formas de gigantescos peces rojos y las usó para portar humanos seres al planeta Ki En Ki. Hoy de nuevo traerá sus gigantes naves rojas para igual salvar de los tres humos a los seres terrenos y por tales al Ki En Ki. ¡Les regresará en el año 2000!


Benjamín Solari Parravicini


Harto de ricos por la tele ostentando, como si se nos tuviera que caer la baba... ¡faltan más comandos! Me dan asco teniendo miedo a los rojos, les comieron el coco, yo antisistema y orgulloso, aberrante debería ser no serlo, el delito: apoyar esto que destruye el planeta entero


Pablo Hasél




Y me dirijo a los falangistas que cuidan de las investigaciones políticas y policiales en las ciudades, y sobre todo en los pueblos. Vuestra misión ha de ser obra de depuración contra los jefes cabecillas y asesinos. Pero impedid, con toda energía, que nadie sacie odios personales, y que nadie castigue o humille a quien, por hambre o desesperación, haya votado a las izquierdas. Y es que sabemos que había -y hay- derechistas que eran peores que los rojos. Queremos la salvación y no la muerte de los que en su inmensa mayoría tenían hambre de Pan y Justicia.


Manuel Hedilla Larrey


Lejos, en la llanura, en la noche sin orilla, podían ver como en un reflejo de su propio fuego en un lago oscuro el fuego de los vaqueros a unos ocho kilómetros. Por la noche llovió y la lluvia silbó en el fuego y los caballos se acercaron desde la oscuridad con sus ojos rojos parpadeando inquietos y por la mañana hacía frío y todo era gris y el sol tardó mucho en salir.


Cormac McCarthy


EL MAL

Mientras que los gargajos rojos de la metralla
silban surcando el cielo azul, día tras día,
y que, escarlata o verdes, cerca del rey que ríe
se hunden batallones que el fuego incendia en masa;

mientras que una locura desenfrenada aplasta
y convierte en mantillo humeante a mil hombres;
¡pobres muertos! sumidos en estío, en la yerba,
en tu gozo, Natura, que santa los creaste,

existe un Dios que ríe en los adamascados
del altar, al incienso, a los cálices de oro,
que acunado en Hosannas dulcemente se duerme.

Pero se sobresalta, cuando madres uncidas
a la angustia y que lloran bajo sus cofias negras
le ofrecen un ochavo envuelto en su pañuelo.


Arthur Rimbaud


Ojitos de las estrellas
abiertos en un oscuro
terciopelo: de lo alto,
¿me veis puro?

Ojitos de las estrellas,
prendidos en el sereno
cielo, decid: desde arriba,
¿me veis bueno?

Ojitos de las estrellas,
de pestañitas inquietas,
¿por qué sois azules, rojos
y violetas?

Ojitos de la pupila
curiosa y trasnochadora,
¿por qué os borra con sus rosas
la aurora?

Ojitos, salpicaduras
de lágrimas o rocío,
cuando tembláis allá arriba,
¿es de frío?

Ojitos de las estrellas,
fijo en una y otra os juro
que me habéis de mirar siempre,
siempre puro.


Gabriela Mistral




Voy a confiarte, amada,
uno de los secretos
que más me martirizan. Es el caso
que a las veces mi ceño
tiene en un punto un mismo
de cólera y esplín los fruncimientos.
O callo como un mudo,
o charlo como un necio,
suplicando el discurso
de burlas, carcajadas y dicterios.
¿Que me miran? Agravio.
¿Me han hablado? Zahiero.
Medio loco de atar, medio sonámbulo,
con mi poco de cuerdo.
¡Cómo bailan, en ronda y remolino,
por las cuatro paredes del cerebro
repicando a compás sus consonantes,
mil endiablados versos
que imitan, en sus cláusulas y ritmos,
las músicas macabras de los muertos!
¡Y cómo se atropellan,
para saltar a un tiempo,
las estrofas sombrías,
de vocablos sangrientos
que me suele enseñar la musa pálida,
la triste musa de los días negros!
Yo soy así. ¡Qué se hace! ¡Boberías
de soñador neurótico y enfermo!
¿Quieres saber acaso
la causa del misterio?
Una estatua de carne
me envenenó la vida con sus besos.
Y tenía tus labios, lindos, rojos
y tenía tus ojos, grandes, bellos...


Rubén Darío