Frases de Alexander Alekhine


31 frases de Alexander Alekhine


Desde niño sentí dentro de mí este talento y ya entonces sentí esta profunda y urgente pasión por el juego.


El rasgo que determina junto con otros, la potencia ajedrecística, es la inquebrantable atención sobre lo que ocurre en el tablero


El ajedrez no es solo el conocimiento y la lógica.


Yo creo que la verdadera belleza del ajedrez es más que suficiente para satisfacer todas las demandas posibles.


El propósito de la vida humana y del sentido de la felicidad es dar el máximo de lo que el hombre es capaz de dar.


En mi opinión, un maestro está moralmente obligado a aprovechar cualquier tipo de oportunidad y tratar de resolver los problemas de la posición sin temor a algunas simplificaciones.


La organización de este torneo (Buenos Aires 1939), único en cuanto a sus proporciones en la historia ajedrecística, demuestra también que el gran sentido cultural de nuestro juego -que asocia tan fel...


Lo que me hizo convertir en Gran Maestro fue, primero, la búsqueda de la verdad y segundo, la necesidad de luchar.


Soy Alekhine, campeón mundial de ajedrez. Tengo un gato llamado 'Ajedrez'. No necesito pasaporte


El éxito que tuve en el match contra Capablanca se debe, ante todo, a mi superioridad psicológica. Capablanca jugaba confiando casi exclusivamente en su extraordinario talento intuitivo. En general, h...


Por medio del ajedrez desarrolle mi carácter... El ajedrez nos enseña, primero que todo a ser objetivos... en ajedrez uno solo puede llegar a ser Gran Maestro solo si es capaz de reconocer sus errores...


El exceso de imaginación o de pensamiento racional pueden ser igualmente peligrosos. Esas dos fuerzas tiran hacia lados opuestos y, sin embargo, hay que mantenerlas en armonía.


Estudio ajedrez ocho horas al día, por principio.


El ajedrez no es para mí un juego sino un arte. Sí, considero que es un arte y me hago cargo de todas las obligaciones que eso implica. Todo ajedrecista destacado y con talento no es que tenga el dere...


Alguna vez los hombres tuvieron que ser semidioses; si no, no habrían inventado el ajedrez


El ajedrecista debe ante todo, tener presente sus propias cualidades, tanto positivas como negativas


La apertura de la posición en el centro terminará siempre por favorecer al bando que tenga superioridad de espacio


El ajedrez te enseña ante todo a ser objetivo.


En los torneos importantes no hay que temer a la perdida de una partida, sino al decaimiento del ánimo que ello puede ocasionar


Nunca antes hubo, ni volverá a existir, un genio igual