Frases de George Eliot


79 frases de George Eliot


Nadie está graduado en el arte de la vida mientras no haya sido tentado.


El mejor fuego no es el que se enciende rápidamente.


El matrimonio debe ser una relación ya de simpatía o ya de conquista.


La crueldad, como cualquier otro vicio, no requiere ningún motivo para ser practicada, apenas oportunidad.


Nadie puede ser sensato con el estómago vacío.


Nuestras acciones hablan sobre nosotros tanto como nosotros sobre ellas.


En ningún momento he dudado que las mujeres son tontas. Al fin y al cabo el Todopoderoso las creó a imagen y semejanza de los hombres.


¿Qué soledad es más solitaria que la desconfianza?


Debe uno ser pobre para conocer el lujo de dar.


Cuando llega la muerte, la gran reconciliadora, jamás nos arrepentimos de nuestra ternura, sino de nuestra severidad.


No hay que quedarse quieto y esperar milagros, y haciendo, y el Señor sea contigo. La oración y el dolor, por la fe en Cristo Jesús, van a hacer nada.


Para que en el sentimiento general, pero poco, parece ser la única garantía contra sentir demasiado en cualquier ocasión especial.


El conocimiento se construye poco a poco lo que la ignorancia en una hora se baja.


Nunca es tarde para ser lo que deberías haber sido.


Quien nunca tuvo almohada, no la echa de menos.


Usted debe leer la historia y ver el ostracismo, la persecución, el martirio, y ese tipo de cosas. Siempre sucede que los mejores hombres, ya sabes.


No hay desesperación tan absoluta como la que viene con los primeros momentos de nuestra primera gran dolor, cuando no hemos conocido aún lo que es haber sufrido y ser sanado, que han perdido la esper...


Los momentos de oro en la corriente de pico la vida más allá de nosotros, y no vemos nada más que arena, los ángeles vienen a visitarnos, y solo ellos saben cuando se han ido.


Los celos nunca está satisfecho con nada menos que una omnisciencia que detectaría el doblez más sutil del corazón.


Hay una especie de celos, que necesita muy poco de fuego, sino que apenas es una pasión, pero una plaga criado en el nublado, desaliento húmedo del egoísmo inquieto.