Frases de Jean-Paul Sartre


70 frases de Jean-Paul Sartre


El hombre es plenamente responsable de su naturaleza y de sus opciones.


¿Qué es lo que me importa Jupiter? La justicia es un problema humano, y no necesito un dios para enseñar a mí.


Cada época tiene su propia poesía, y en todas las épocas las circunstancias de la historia elige una nación, una raza, una clase para tomar el relevo mediante la creación de situaciones que se pueden ...


Ya no estoy seguro de nada. Si saciar mis deseos, que el pecado pero me entrego a ellos, y si me niego a satisfacerlas, que infectan el alma entera.


Ni el sexo, sin una fertilización de los caracteres complementarios de la otra, es capaz de las más altas esferas de la actividad humana.


Que os digo en verdad: todos los hombres son profetas o bien Dios no existe.


El mejor trabajo no es lo más difícil para usted, es lo que mejor sabe hacer.


Dios está ausente. Dios es la soledad del hombre.


Si me convertí en un filósofo, si he intentado tan agudamente esta fama para el que todavía estoy esperando, todo ha sido para seducir a las mujeres básicamente.


Es mejor tener animales que se dejan matar que los hombres que huyen.


En cuanto a los hombres se van, no es lo que son que me interesa, pero lo que puede llegar a ser.


Miedo? Si he ganado nada por mí mismo condenatoria, es que ya no tengo nada que temer.


El mal es el producto de la capacidad de los seres humanos para hacer resumen de lo que es de hormigón.


Que Dios no existe, no puedo negar, que todo mi ser llora fuera de Dios, no se puede olvidar.


Los pobres no saben que su función en la vida es ejercitar nuestra generosidad


Inventariar perpetuamente lo que se que es, renegar constantemente de sí y refugiarse en una esfera en que no se es ya nada más que una pura y libre mirada


No votaba, apenas pagaba algunos impuestos; no podía engreírme ni de los derechos del contribuyente, ni de los del elector, ni siquiera del humilde derecho a la honorabilidad que veinte años de obedie...


Me daban órdenes. Obedecía. Me sentía justificado. Ahora nadie pueda ya darme órdenes y nada puede ya justificarme


El misántropo es hombre; por lo tanto, el humanista ha de ser en cierta medida misántropo. Pero es un misántropo científico, que ha sabido dosificar su odio, que odia primero a los hombres para poder ...


Mis recuerdos son como las monedas en la bolsa del diablo: cuando uno la abre, solo encuentra hojas secas