Frases de John Milton


37 frases de John Milton


No creo en la casualidad ni en la necesidad; mi voluntad es el destino.


¿qué es la fuerza sin una doble porción de sabiduría?.


El sufrimiento purifica. Aquel que sepa sufrir mejor, hará mejor obra.


La juventud anuncia al hombre como la mañana al día.


En un mundo de fugitivos el que transita el justo camino, parece huir.


Más vale reinar en el Infierno, que servir en el Cielo.


La mujer es un hermoso defecto de la naturaleza.


La mente tiene su propia función, y en ella puede hacerse del infierno un cielo, o del cielo un infierno.


La bondad, entre más comunicativa, crece con mayor rapidez.


Un buen libro es preciosa sangre de vida de un espíritu magistral, embalsamado y atesorado con el propósito de dar vida más allá de la vida.


Ningún hombre que sabe algo, puede ser tan estúpido de negar que todos los hombres nacen libres naturalmente.


El hombre superior se informará de muchos dichos de antigüedad y muchos hechos del pasado, a fin de reforzar su carácter así.


La muerte es la llave de oro que abre el palacio de la eternidad.


El que tiene la luz dentro de su propio pecho transparente puede sentarse en el centro, y disfrutar de día brillante, pero el que esconde un alma oscura y pensamientos falta Benighted paseos bajo el s...


Así que lo amo, que con él todas las muertes podría soportar, y sin él no podría vivir vida alguna.


El que reina dentro de sí mismo y de las pasiones, los deseos, las reglas y los miedos es más que un rey.


Las estrellas, que la naturaleza colgadas en el cielo, y llenaron sus lámparas con aceite eterno, presten la debida luz para el viajero extraviado y solitario.


La soledad es a veces la mejor compañía, y un corto retiro trae un dulce retorno.


Otorga Gratitud reverencia, lo que nos permite encontramos epifanías cotidianas, esos momentos trascendentes de asombro que cambian para siempre la forma en que experimentamos la vida y el mundo.


Nadie puede amar a la libertad de todo corazón, pero los hombres de bien, y el resto no ama la libertad, pero la licencia.