Henrik Ibsen: Nada de deudas; nada de prést...

Nada de deudas; nada de préstamos. En la casa que depende de deudas y préstamos se introduce una especie de esclavitud, cierta cosa de mal cariz que previene.
Henrik Ibsen
Temáticas Relacionadas
Más frases

En el derecho público el acto de justicia más severo es la guerra, porque puede tener por efecto la destrucción de la sociedad.
Una dieta vegana se encarga de la mayor parte de lo que tenemos que hacer. Pero usted también desea reducir al mínimo el uso de aceites en general, ya que mientras que el aceite de oliva y otros ace...

Es más tranquilizador tener doce hijos que doce millones de dólares, con doce hijos uno se conforma; Con doce millones se quiere más

Si yo hubiera creído en un Dios de recompensas y castigos, puede que hubiera perdido el ánimo en las batallas.