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Poemas de garcia marques ( 3 )

Poemas de garcia marques. Encuentra docenas de poemas de garcia marques con fotos para copiar y compartir.


"Por eso no te beso"

Estoy...
Perdida
y,
locamente
enamorada
de mi.
Ser
Profundo
Erótico
Político
Problemático
Indecoroso
Pecaminoso.
y
mis labios;
recuerda mis labios.
¿Intentas cerrar tus ojos?


Claudia Lorena García Lara


recolectaré una pizca de calor d acapulco...
un montoncito de nieve del nevado...
un pedazo d piedra de teotihuacan...
una hoja verde de chiapas...
una gota d agua d cualkier manantial...
todas son buenas.
un soplo d viento de la carretera hacia la peña de bernal...
unos ojos de jalisco,
unos labios de vallarta,
un abrazo de guerrero y unas voces de mexico...
me embriagaré a diferentes distancias
y en diferentes momentos...
esperando el día en que pueda reunir
todos mis recuerdos... (margot)


marlene garcía




Interior

No quiero ser poeta,
ni galante.
¡Sábanas blancas donde te desmayes!

No conoces el sueño
ni el resplandor del día.
Como los calamares,
ciegas desnuda en tinte de perfume.
Carmen.


Federico García Lorca


LAS FLORES DEJAN SU ESENCIA EN EL VIENTO ANTES DE MORIR
PARA VIVIR EN NUESTRO OCECANO INTERNO.


JORGE GARCIA P


vivo al borde de un avismo por estar contigo
por volver a verte sonrreir siento el frio de
la soledadsi tu no rregresas a mi lado se que
sin ti no tengo vida;quisiera ser el sol que
ilumina tu camino...

Quisiera ser el angel que cuida tus sueños
quisiera estar a tu lado para apoyarte
quisiera que me des la oportunidad de
aserte feliz.
Quisiera que el destino nos de otra oportunidad
de estar juntos nueva mente...

Vivo para quererte tu eres la luz en mi camino


wesly chuquilin garcia


mi madre y mi amiga:
Tú me diste la vida y pagartela no podre.
en este mundo tan grantes en el que hay
llantos y risas contigo yo estaré.
Que hubiese sido de mi vida,
si a mi lado no estuvieras ,
con tantas cosas sucedidas,
tantas lagrimas derramadas,
tanta pena que me inunda .
Si a mi lado no estuvieses
mi vida estaria perdida.
No hay oro suficiente para poderte pagar
pero,a tu lado siempre me podras encontrar.
Mi madre, mi amiga para que pedirmas.


lidia abad garcia




"Paraíso"

Caí en tus brazos completamente,
enamorada,
amárrame
tú sabes como.

Pídeme lo que quieras
por ti,
lo que sea
¡ay mi amor¡
vengo y voy
vengo y voy.

Tu flor
Tus labios,
Al Edén
he llegado.


Claudia Lorena García Lara


Son tus manos dos lirios,
dos lirios son tus manos.
Que lirios,
que manos.
Que manos,
que lirios.


rafael garcia


Cómeme tiempo, pero muy despacio
me desgarro en servil pasión
con un temeroso y hermoso beso
con su ternura, con su calor
mátame, arráncame este corazón.


Claudia Lorena García Lara




Nada
Nada espero,
solo vivo y siento
tan claro y tan sincero,
sin condiciones,
sin peticiones
solo te quiero,
y sobre todo te respeto.


Claudia Lorena García Lara


Si alguien llama a tu puerta, amiga mía,
y algo en tu sangre late y no responda
y en su tallo de agua temblorosa
la fuente es una liquida armonia.
si alguien llama a tu puerta
y todavia te sobra tiempo para ser hermosa
y cabe todo abril en una rosa.


Gabriel garcia marquez


No es que él no valga la pena, no es que él no valga las tardes pensando en su persona, o la sonrisa que se me forma al escuchar su voz.
Él lo vale. ¡Absolutamente todo!
Solo digo que tal vez somos nosotros los que no valemos la pena juntos ©


Nancy S. García


Amor De Dos
Alma llena de ilusion
Mente llena de pasion
Ojos llenos de amor y
Risas llenas de alegria!!!.........
Dais hermosos
E inonvidables
Donde la vida nos desmuestra su lado mas
Oscuro y fuerte para que nosotros desidamos
Si los aceptamos asi o los preferimos llenos de AMOR!!!!!!.......


Hernan Garcia




Mi amor fue victima de tu ignorancia,
Y tu honestidad se mudo a otro lugar.
Tu capricho es una herencia de tu infancia,
Y mi corazon no tiene prisa en perdonar.

Autor: gardy Rudygar


Rudy Garcia


Sevilla es una torre
llena de arqueros finos.

Sevilla para herir.
Córdoba para morir.

Una ciudad que acecha
largos ritmos,
y los enrosca
como laberintos.
Como tallos de parra
encendidos.

¡Sevilla para herir!

Bajo el arco del cielo,
sobre su llano limpio,
dispara la constante
saeta de su río.

¡Córdoba para morir!

Y loca de horizonte,
mezcla en su vino
lo amargo de Don Juan
y lo perfecto de Dioniso.

Sevilla para herir.
¡Siempre Sevilla para herir!


Federico García Lorca


Empieza el llanto
de la guitarra.
Se rompen las copas
de la madrugada.
Empieza el llanto
de la guitarra.
Es inútil callarla.
Es imposible
callarla.
Llora monótona
como llora el agua,
como llora el viento
sobre la nevada.
Es imposible
callarla.
Llora por cosas
lejanas.
Arena del Sur caliente
que pide camelias blancas.
Llora flecha sin blanco,
la tarde sin mañana,
y el primer pájaro muerto
sobre la rama.
¡Oh, guitarra!
Corazón malherido
por cinco espadas.


Federico García Lorca


Su luna de pergamino
Preciosa tocando viene
por un anfibio sendero
de cristales y laureles.
El silencio sin estrellas,
huyendo del sonsonete,
cae donde el mar bate y canta
su noche llena de peces.
En los picos de la sierra
los carabineros duermen
guardando las blancas torres
donde viven los ingleses.
Y los gitanos del agua
levantan por distraerse,
glorietas de caracolas
y ramas de pino verde.


Federico García Lorca


Su luna de pergamino
Preciosa tocando viene.
Al verla se ha levantado
el viento que nunca duerme.
San Cristobalón desnudo,
lleno de lenguas celestes,
mira la niña tocando
una dulce gaita ausente.

Niña, deja que levante
tu vestido para verte.
Abre en mis dedos antiguos
la rosa azul de tu vientre.


Federico García Lorca


Preciosa tira el pandero
y corre sin detenerse.
El viento-hombrón la persigue
con una espada caliente.

Frunce su rumor el mar.
Los olivos palidecen.
Cantan las flautas de umbría
y el liso gong de la nieve.

¡Preciosa, corre, Preciosa,
que te coge el viento verde!
¡Preciosa, corre, Preciosa!
¡Míralo por dónde viene!
Sátiro de estrellas bajas
con sus lenguas relucientes.


Federico García Lorca


Preciosa, llena de miedo,
entra en la casa que tiene,
más arriba de los pinos,
el cónsul de los ingleses.

Asustados por los gritos
tres carabineros vienen,
sus negras capas ceñidas
y los gorros en las sienes.

El inglés da a la gitana
un vaso de tibia leche,
y una copa de ginebra
que Preciosa no se bebe.

Y mientras cuenta, llorando,
su aventura a aquella gente,
en las tejas de pizarra
el viento, furioso, muerde.


Federico García Lorca


Antonio Torres Heredia,
hijo y nieto de Camborios,
con una vara de mimbre
va a Sevilla a ver los toros.
Moreno de verde luna
anda despacio y garboso.
Sus empavonados bucles
le brillan entre los ojos.
A la mitad del camino
cortó limones redondos,
y los fue tirando al agua
hasta que la puso de oro.
Y a la mitad del camino,
bajo las ramas de un olmo,
guardia civil caminera
lo llevó codo con codo.


Federico García Lorca


Sobre el monte pelado
un calvario.
Agua clara
y olivos centenarios.
Por las callejas
hombres embozados,
y en las torres
veletas girando.
Eternamente
girando.
¡Oh pueblo perdido,
en la Andalucía del llanto!


Federico García Lorca



Me miré en tus ojos
pensando en tu alma.

Adelfa blanca.

Me miré en tus ojos
pensando en tu boca.

Adelfa roja.

Me miré en tus ojos.
¡Pero estabas muerta!

Adelfa negra.



Federico García Lorca


Ya viene la noche.

Golpean rayos de luna
sobre el yunque de la tarde.

Ya viene la noche.

Un árbol grande se abriga
con palabras de cantares.

Ya viene la noche.

Si tú vinieras a verme
por los senderos del aire.

Ya viene la noche,

Me encontrarías llorando
bajo los álamos grandes.
¡Ay morena!
bajo los álamos grandes.


Federico García Lorca


Entre italiano
y flamenco,
¿cómo cantaría
aquel Silverio?
La densa miel de Italia
con el limón nuestro,
iba en el hondo llanto
del siguiriyero.
Su grito fue terrible.
Los viejos
dicen que se erizaban
los cabellos,
y se abría el azogue
de los espejos.
Pasaba por los tonos
sin romperlos.
Y fue un creador
y un jardinero.
Un creador de glorietas
para el silencio.

Ahora su melodía
duerme con los ecos.
Definitiva y pura.
¡Con los últimos ecos!



Federico García Lorca


El día se va despacio,
la tarde colgada a un hombro,
dando una larga torera
sobre el mar y los arroyos.
Las aceitunas aguardan
la noche de Capricornio,
y una corta brisa, ecuestre,
salta los montes de plomo.
Antonio Torres Heredia,
hijo y nieto de Camborios,
viene sin vara de mimbre
entre los cinco tricornios.

Antonio, ¿quién eres tú?
Si te llamaras Camborio,
hubieras hecho una fuente
de sangre con cinco chorros.
Ni tú eres hijo de nadie,
ni legítimo Camborio.
¡Se acabaron los gitanos
que iban por el monte solos!
Están los viejos cuchillos
tiritando bajo el polvo.

A las nueve de la noche
lo llevan al calabozo,
mientras los guardias civiles
beben limonada todos.
Y a las nueve de la noche
le cierran el calabozo,
mientras el cielo reluce
como la grupa de un potro.


Federico García Lorca




En la mitad del barranco
las navajas de Albacete,
bellas de sangre contraria,
relucen como los peces.
Una dura luz de naipe
recorta en el agrio verde,
caballos enfurecidos
y perfiles de jinetes.
En la copa de un olivo
lloran dos viejas mujeres.
El toro de la reyerta
se sube por las paredes.
Ángeles negros traían
pañuelos y agua de nieve.
Ángeles con grandes alas
de navajas de Albacete.
Juan Antonio el de Montilla
rueda muerto la pendiente,
su cuerpo lleno de lirios
y una granada en las sienes.
Ahora monta cruz de fuego,
carretera de la muerte.


Federico García Lorca


El juez, con guardia civil,
por los olivares viene.
Sangre resbalada gime
muda canción de serpiente.
Señores guardias civiles:
aquí pasó lo de siempre.
Han muerto cuatro romanos
y cinco cartagineses.


Federico García Lorca


La tarde loca de higueras
y de rumores calientes
cae desmayada en los muslos
heridos de los jinetes.
Y ángeles negros volaban
por el aire del poniente.
Ángeles de largas trenzas
y corazones de aceite.


Federico García Lorca


Kornelius, el poeta resfriado,
iba para una fiesta.
Llevaba un sobretodo sobre el brazo
y un sombrero en la testa.
Una camisa blanca y una rosa
en la solapa negra.


Gabriel García Márquez


Y Kornelius el alto
renombrado poeta
al salir a la calle
saludó a su colega
el famoso Francisco de Quevedo Villegas.
Estaba lloviznando
—el ciclo sin estrellas
mostraba a los humanos
una sonrisa negra—
y Kornelius, el alto
renombrado poeta
se resfrió esa noche
sin que se diera cuenta.


Gabriel García Márquez


Siempre hay un mañana y la vida nos da otra oportunidad para hacer las cosas bien, pero por si me equivoco y hoy es todo lo que nos queda, me gustaría decirte cuanto te quiero, que nunca te olvidaré.


Gabriel García Márquez


El problema del matrimonio es que se acaba todas las noches después de hacer el amor, y hay que volver a reconstruirlo todas las mañanas antes del desayuno.


Gabriel García Márquez


La peor forma de extrañar a alguien es estar sentado a su lado y saber que nunca lo podrás tener.


Gabriel García Márquez


La vida no es la que uno vivió, sino la que uno recuerda, y cómo la recuerda para contarla.


Gabriel García Márquez


Si supiera que estos son los últimos minutos que te veo diría te quiero y no asumiría, tontamente, que ya lo sabes.


Gabriel García Márquez


El secreto de una buena vejez no es otra cosa que un pacto honrado con la soledad.


Gabriel García Márquez


Debemos arrojar a los oceanos del tiempo una botella de náufragos siderales, para que el universo sepa de nosotros lo que no han de contar las cucarachas que nos sobrevivirán: que aquí existió un mundo donde prevalació el sufrimiento y la injusticia, pero donde conocimos el amor y donde fuimos capaces de imaginar la felicidad.


Gabriel García Márquez


En todo momento de mi vida hay una mujer que me lleva de la mano en las tinieblas de una realidad que las mujeres conocen mejor que los hombres y en las cuales se orientan mejor con menos luces.


Gabriel García Márquez


Regaría con mis lágrimas las rosas, para sentir el dolor de sus espinas, y el encarnado beso de sus pétalos.


Gabriel García Márquez